Reporte semanal de la "oleada inglesa" (2)

Leeds, West Yorkshire, 9 de junio, 22:40 horas. 3 esferas luminosas de color naranja cruzaron el cielo, de una a la vez, viajando de Este a Oeste. Cada avistamiento duró unos 2 minutos, con intervalos de 1 minuto sin actividad, siendo poco menos de 10 minutos el tiempo total de observación.

Uno de los testigos telefoneó a un vecino luego de que apareció la segunda esfera, y el vecino salió de su casa justo a tiempo para ver la tercera esfera.

Se pudo obtener una foto del avistamiento y dos videos, pero ninguno de buena calidad como para poder identificar a los objetos.

Yapton, West Sussex, 21 de septiembre, 7:30 pm. Un matrimonio aficionado a las flores regresaba de una exposición dirigiéndose al campo Yapton, a unas 3 millas al noroeste de Bognor Regis, West Sussex, cuando notaron 6 esfera naranja brillantes que aparecieron por sobre las colinas directamente frente a ellos aproximadamente a unas 1.5 millas.

Para ellos las esferas estaban tan bajo que no podían ser aviones o helicópteros. Los objetos estuvieron estacionados durante algunos minutos y luego se movieron muy lentamente hacia Chichester.

Oakworth, cerca de Keighley en West Yorkshire, 22 de septiembre, 20:35 horas. Se vieron 7 bolas de luz amarillas aproximadamente a una milla de distancia y a una altura de una milla. Volaban a unas 500 millas por hora y seguían el mismo curso: Sur a Noroeste.

Ashford, Kent, 23 de septiembre. Una pareja de novios estaba en la recámara del joven cuando la chica vio una gran luz naranja moviéndose fuera de la ventana. Era más rápida que un avión y su forma parecía la de un gran cerillo. Se movía en línea recta del Este hacia el Oeste.

Gral. Pico, LP: De una aterrorizada campesina

GRAL. PICO, LP: DE UNA ATERRORIZADA CAMPESINA

Roberto Banchs

En mayo de 1962 se conocieron varias versiones de un suceso que habría ocurrido en la Provincia de La Pampa y de la cual habría sido testigo una mujer que debió ser hospitalizada bajo una fuerte agitación emocional.

La fuente original del caso es la del diario La Reforma, de General Pico (1), publicada en su edición del martes 22 de mayo de 1962, con el título “Inaudito: Cerca de Gral. Pico bajan platos voladores y descienden gigantes horribles de su interior”. Su contenido es el siguiente:

“Por lo menos dos familias locales, de respetable posición social, dijeron estos días que según el relato del hermano de una de las señoras de esos hogares (la que conversó con el cronista) una mujer vio descender, en un campo próximo, platos voladores y bajar, de uno de ellos, dos gigantes horribles que le produjeron inmediata conmo­ción.

“Según los informantes, la familia de la mujer testigo de la fantasmagórica visión dio cuenta de inmediato del hecho a la policía y, cual no sería la sorpresa de veci­nos y autoridades cuando al hacer la inspección ocular del sitio donde según se de­cía se había posado suavemente el plato volador, encontraron una inmensa rueda de pasto quemado y aplastado.

“Las fuentes de información se resistieron a dar mayores detalles, pues señalaron que éstos debían ser suministrados por el hermano de una de las informantes, quien actualmente se halla en Santa Rosa, esperándose que en la próxima semana regresara a Pico.

“Sin embargo, manifestaron que -según el relato de ese hermano, que tiene un campo lindante con el que poseen los actores principales de este curioso fenómeno- los tripulantes del plato volador impresionaron de tal manera a la mujer que, ésta, tuvo un ataque de nervios y debió ser internada en una clínica para su tratamiento, no habiéndose recuperado, aún.

“Al parecer, por lo que se habría desprendido del relato entrecortado de la impre­sionada testigo, los seres que descendieron del vehículo espacial eran enormes y de horrible aspecto. Según me contó mi hermano -dijo una de las señoras de esas familias- los tremendos seres, de movimientos extrahumanos, como si fueran desarticulados o mecánicos, hacían señas a la mujer campesina, como llamándola.

Eran señas raras, casi incomprensibles, explicó la informante y agregó: Pero yo no puedo decirle más. Todo ello lo podría contar mi hermano. Lo que le garantizo, sí, es que todo es verídico pues él (NdR: el hermano de la señora, vecino de la testigo) me lo aseguró a mí y a todos nosotros.

“La misma informante -continúa La Reforma- dijo que la mujer afectada por la extraña aparición habría sido tratada en un pueblo cerca de Santa Rosa o en la misma capital. Pero no dijo certeramente dónde, pues advirtió, nuevamente, que no tenía detalles y que quien los conocía perfectamente era su hermano, al que podíamos consultar cuando regresara.

“Otra de las fuentes (una señora vecina de la anterior, a quien el hombre también contó el caso) señaló que -según el relato, de éste- los gigantes, cuando advirtieron la reacción desesperada de la mujer, que agitaba los brazos despavorida, volvieron, como alarmados, sobre sus pasos y penetrando en el plato volador tomaron altura a fantástica velocidad.

“Los integrantes de las dos familias señalaron también que los seres parecían ca­minar sobre zancos”.

Hasta aquí la inaudita noticia periodística.

Tratando de dar mayor claridad, señalemos el modo en que la información se transmite hasta su dominio público: Habría una “mujer campesina” que fue testigo del descenso de un plato volador y dos ocupantes, la cual dio cuenta de inmediato a la policía. Ve­cinos y funcionarios inspeccionaron el sitio hallando marcas de pasto quemado y aplas­tado. Un vecino lindero al de la testigo tomó de algún modo conocimiento de los hechos y retransmitió la noticia a “las familias informantes”, su hermana y a otra señora ve­cina de ésta. Finalmente son ellas las que proporcionan, en ausencia “del hermano”, el relato al diario local. Aquí concluye la primera cadena del rumor.

Vale decir que hubo un recorrido por tres manos antes de llegar al lector. Por añadidura, no se dio a conocer el nombre de la presunta testigo, ni tampoco el de las familias informantes, u otros que pudieron haber intervenido en el episodio. Incluso, el lugar y la fecha precisos constituyen una incógnita. Todo esto configura un cuadro donde resulta bastante impracticable realizar una investigación.

Aun así, veamos lo que dice el matutino La Nueva Provincia (2), de Bahía Blanca, respecto de la supuesta intervención policial : “En el primer momento, la versión cobró un cierto cuerpo, máxime cuando estaba inscripta en las páginas de un diario cole­ga. Los contactos que mantuvimos de inmediato con las autoridades policiales de esa ciudad (de Gral. Pico), con la Jefatura de Policía de la Pcia. de La Pampa y con nues­tros corresponsales, no nos ha permitido confirmar dichas versiones”.

A través de esta tentativa de investigación periodística, surge una posible prime­ra contradicción, por cuanto la versión original (proveniente de la campesina, y de ella al vecino, de ahí a las señoras y por fin al diario local) indica que la policía estaba bien informada del caso.

Queda claro que la crónica de La Reforma, además de sucinta resulta imprecisa y superficial. Asimismo, pese a dar la alerta inicial, el periódico no ha seguido las alternativas de la investigación, o una continuidad informativa hasta su evaluación fi­nal. Por otra parte, se ha “reservado” ciertos datos que hubieran permitido efectuar una concienzuda encuesta, y en cambio, publicó detalles frívolos y espectaculares del encuentro con los “gigantes horribles”.

Tiempo después, el entonces director del diario José Matilla, respondió una carta al ufólogo Héctor P. Anganuzzi (3), en estos términos: “Por más que no se dijo en el diario, se supo más tarde, y trascendió en el ambiente, que (la testigo) acusaba sig­nos de perturbación psíquica, como una segura secuencia de lo advertido”. Esta curiosa declaración no ayuda a sortear el embrollo, pues el artículo de referencia sí señala que la mujer tuvo un ataque de nervios y debió ser internada para su tratamiento.

OTRAS VERSIONES DEL MISMO CASO

Tres días después de la publicación local, la prensa argentina y extranjera (4) da otras versiones. Las agencias noticiosas Reuters, AFP, ANS y EFE contribuyen a su difusión, basándose en distintas fuentes.

A modo de ejemplo, el matutino El Diario, de Paraná (ER), a través de un cable de la agencia italiana ANS fechado el día 24, da su propia versión “recogida en la localidad de Speluzzi, Vértiz”. Por la tarde La Razón, de Buenos Aires, reproduce textualmente el cable, pero sin mencionar la agencia (5). El 26 el diario Córdoba, de Córdoba, reproduce la noticia de su “colega metropolitano” (6).

Así es como la noticia de La Razón vuelve a ser el epicentro del interés y propagación del tema. La información (que suponemos será de ANS) da algunas precisiones sobre aspectos secundarios, pero continúa siendo en líneas generales muy pobre. No se especifica la fecha del evento, ni los nombres de los involucrados, ni el sitio exacto donde habría ocurrido la extraña observación. En cambio, indica que se produjo en Spe­luzzi o Vértiz, localidades muy próximas entre sí y cercanas de General Pico (16 y 34 Km. al norte). Además, informa que se trató de un solo ser (no dos) que bajó de un pla­to volador de unos 5 m de diámetro y visto a 150 m, para luego perderse en dirección norte, circunstancias en que el esposo de la protagonista alcanzó a ver cuando se mar­chaba.

A pesar de tantos detalles que, en definitiva, nada aportan al esclarecimiento del episodio, tenemos fundadas sospechas que esta versión ha sido tomada -con algunas variantes- de la original, sin que mediara una encuesta por parte de los corresponsales de la agencia noticiosa[1].

ALGUNAS CONSIDERACIONES

Con cierta aproximación, ha sido posible seguir la secuencia de la información a par­tir de hacerse pública en un diario local, a través de lo cual es posible notar el ma­nejo poco estricto de los datos y los efectos de la transmisión de una noticia. En relación a esto, Anatole France destacó que los testimonios de un mismo hecho son con frecuencia contradictorios e inconciliables, y sobre todo que su abundancia, lejos de contribuir a escribir la historia, la desfiguran. Imaginemos qué ocurre cuando dichos testimonios ni siquiera son de primera mano, y sin posibilidad de escrutinio o verificación. Por eso, como señala R. Clerquín, “existen otros muchos ejemplos de testimonios sospe­chosos y es lamentable la falta de seriedad de los que lo acogen”. De ahí, prosigue, que “la eliminación de estos casos nos hace progresar sobre el camino de la verdad, puesto que permite precisar los límites y sacar algunas enseñanzas” (8).

No hay dudas que existe una gran dificultad cuando estando los hechos tan enreda­dos, se quiera sacar conclusiones a favor. Atendiendo al propósito de discernir si la información que nos llega es rumor o relato de un acontecimiento verídico, se ha de observar si su contenido es de evidencia próxima o remota, accesible o inaccesible. En el rumor, según G. W. Allport y L. Postman, el nexo de comprobación ha desaparecido o casi. Se reduce a algo tan insustancial como el muy sabido y elusivo “es verídico pues él me lo aseguró a mí y a todos nosotros”, con la pretensión de buena fuente. Aún cuando el elemento de prueba indubitable está representado por la impersonalidad de un vago pronombre (9).

Las informaciones utilizadas aquí y que tienen su origen en despachos de prensa, reportajes o interviús privadas, son todas de baja confianza, pudiendo comprobar en casos semejantes que ciertos periódicos acogen, presentan y comentan los testimonios y rumores obtenidos sobre este asunto en unas condiciones que no son de las que deben caracterizar el ejercicio del periodismo: control y objetividad de la información.

Desde otra perspectiva, es posible que esta supuesta observación se inscriba dentro de un conjunto de episodios ufológicos registrados en la zona durante esos días, o semanas, y de los cuales La Reforma siguió sus alternativas (10). Tampoco puede pasar desapercibido que la publicación del caso coincide con el lanzamiento al espacio[2] del cuarto astronauta norteamericano, Scott Carpenter, dos días antes (11).

REFERENCIAS

(1) La Reforma, Gral. Pico, LP, 22 mayo 1962; p. 4.

(2) La Nueva Provincia, Bahía Blanca, BA, 25 mayo 1962.

(3) Anganuzzi, Héctor P. Historia de los platos voladores en la Argentina. Plus Ultra, Buenos Aires, 1976; ps. 175/176.

(4) Véase: Banchs case reference, by Richard W. Heiden. En pág. 27.

(5) El Diario, mat., Paraná, ER, 25 mayo 1962; p. 1; La Razón, vesp., Buenos Aires, 25 mayo 1962.

(6) Córdoba, Córdoba, 26 mayo 1962; p. 1.

(7) Pueblo, Madrid, ESP., 25 mayo 1962; p. 24.

(8) Cap. R. Clerquín, “Los platos voladores”, en: Boletín del Centro Naval, Buenos Aires, vol. LXXI, marzo-abril 1954, N° 615, ps. 921/951.

(9) Allport, Gordon W. y Leo Postman. Psicolog1a del rumor. Psique, Buenos Aires, 1953. p. xiii.

(10) La Reforma, General Pico, LP, 17 mayo, p.2; 18 mayo, p.3; 19 mayo, p. l; 22 mayo, p. 4; 24 mayo, p. 2; y 30 mayo 1962, p. 4.

(11) La Reforma, General Pico, LP, 24 mayo 1962, p. 1.


[1] Este no es el único caso. La agencia española EFE recoge una noticia atribuida a la televisión argentina y asegura que “técnicos de las (?) Fuerzas Aéreas trasladados al lugar” confirmaron la quemazón de la hierba (?). Recuérdese que los informes restantes indican que fueron policías. Aunque tampoco fue confirmado.

[2] La Aurora 7 fue lanzada el 24 de mayo, y cumplió en hacer tres órbitas a la Tierra.

Los niños salvajes (17)

RAMU

La historia de Ramu, el “niño-lobo” de la India, es similar. En 1954 un obrero ferroviario, al echar casualmente un vistazo a un vagón que se encontraba en una vía muerta del ferrocarril de tercera clase, tropezó con un niño de mirada “completamente bestial” que jugaba en compañía de tres cachorros de lobo.

Los sucesos ocurrieron el 17 de enero de 1954 cerca de la ciudad de Laknau o Lucknow, estado de Uttar Pradesh, al norte de la India. El niño, de unos 10-12 años, no comprendía el habla, probablemente era retrasado mental. Era incapaz de andar sobre sus dos piernas, lo hacía con las rodillas y las manos, por lo que sus rodillas y las palmas de las manos estaban cubiertas de sólidas acrecencias callosas. Tenía los miembros deformados. Estaba totalmente desnudo. Su cuerpo está cubierto con cicatrices hechas, aparentemente por espinas y ramas agudas. En la nuca tenía unas cicatrices parecidas a las que dejan los colmillos de un perro. No hablaba, sólo articulaba sonidos no humanos, y se comportaba de manera agresiva. Los dientes los tenía deformes: puntiagudos y saliéndole de la boca. Comía frutas y carne cruda arrebatándola con sus dientes, lamía la leche de un plato y masticaba los huesos. Para dormir se arrinconaba en una esquina y protegía su cabeza como habitualmente hacen los lobos.

Fue llevado al Hospital de Balramphur en Laknau, a 400 kilómetros de la capital, donde recibió atención médica, pero también fue expuesto al público. La noticia causó verdadera sensación y se extendió por toda la ciudad, llegando a rebasar las fronteras de la India. Atrajo multitudes, aunque los boletos costaban algunos annas. Más de 12,000 lo visitaron durante las primeras dos semanas que Ramu estuvo “en exhibición” en el patio del hospital. Las 800 rupias ganadas fueron a una caridad, que por cierto, no cubría el caso de Ramu.

En el periódico The Hindu, del 10 de febrero de 1954 podemos leer:

“El “Niño lobo” de 7 años, que había estado internado en el Hospital de Balramhpur Hospital desde el 17 de enero, ha encontrado a sus padres. Se dice que pertenece a la comunidad Khatick y vivió en Lucknow. Según ellos, Ramu, como se conoce a este niño, fue raptado por un lobo mientras dormía en el regazo de su madre una noche hace seis años. Se hicieron esfuerzos desesperados para encontrarlo, y finalmente se creyó que había muerto. Una visita al Hospital de Balramphur después de los reportes de la prensa llevó al reconocimiento del “Niño lobo” por sus padres, quienes lo identificaron por una marca sobre su sien y una mancha azulosa en su muslo derecho”.

En efecto, en medio de toda esta confusión, un pobre vendedor de frutas, llamado Prasad, se presentó con su esposa en el hospital donde se cuidaba al niño y pidió que se lo mostraran.

Ocho años atrás había desaparecido su hijo y, según él, lo más probable era que lo hubiera raptado un lobo, cuando la madre con el hijo dormían en el patio, en una estera.

“Si éste es mi hijo”, indicó Prasad, “debe tener en la sien una pequeña cicatriz”.

Y efectivamente, el niño poseía esa marca. Ramu le fue entregado a su padre. Pare ese entonces ya le había tomado el gusto al pan y los vegetales cocidos.

Pero Ramu no estaba interesado en la compañía de los seres humanos y particularmente les temía a los adultos, pero cuando fue llevado al zoológico se vio particularmente agitado cuando vio a los lobos. En una visita al zoológico no quiso alejarse de la jaula de los lobos y mordió a sus cuidadores que intentaron arrastrarlo. Esto, junto con el hecho de que Ramu lamía la leche del plato, desgarraba su comida y era feliz royendo huesos por horas, sugirió a los doctores que había crecido entre lobos y por eso le llamaron el Segundo niño lobo de Lucknow.

Un reporte proveniente de Nueva Delhi relata otra historia parecida:

“Ramu fue dejado a una distancia de doscientos metros de la entrada a la foresta. Apenas se hubieren alejado quienes lo cuidaban, el niño, que no habla, comenzó a gatear rápidamente hacia los primeros árboles, donde empezó a aullar. No tardaron mucho en contestarle no uno, sino muchos aullidos similares desde el fondo de la selva. Ante esta respuesta Ramu mostró una agitación singular y comenzó a girar sobre sí mismo para detenerse luego y repetir el llamado. Fue entonces cuando se asomó el largo hocico de un lobo oscuro que se acercó al niño pausadamente. (…). Ramu restregó sus labios contra el hocico del animal, que era en realidad una loba. Los cuidadores trataron de atrapar a la bestia pero ésta, tras intentar en vano subirse a un árbol, se perdió a la carrera entre el espeso monte”.

Tiempo después, a la muerte de sus padres, Ramu fue internado en un asilo para indigentes. Ahí fue estudiado durante 15 años por un grupo de médicos y especialistas de toda la India y de otras partes del mundo. Nunca aprendió más de cuarenta palabras y sus avances fueron bastantes limitados. Se sentía intimidado por la presencia humana. Prefería la compañía de los animales.

Los periódicos reportaron que murió el 20 de abril de 1968.

Según datos estadísticos de la misma India, existen registrados 31 casos de niños salvajes, de los cuales 29 pudieron sobrevivir a las dificultades de la selva con la simpatía y cariño de los animales que los amamantaron.

Continuará…

¿Qué son esas cosas en el cielo?

¿Qué son esas cosas en el cielo?

Vernon Whetstone

Una cosa agradable de escribir una columna de astronomía son las preguntas que recibo, que me gusta contestar. Estas vienen sobre todo de gente que me para en la calle, de llamadas telefónicas o incluso por mail.

Casi todas comienzan con la frase, “qué es esa cosa brillante”, o “vi algo ayer por la noche,” o una variación de eso.

Me gusta contestar estas preguntas porque casi siempre conducen a una discusión de astronomía en general y en cómo te involucras en la búsqueda de “cosas hacia allá fuera”.

Así que, pensando en “matar dos pájaros con una piedra”, voy a tratar aquí las preguntas que me hacen más frecuentemente.

Pregunta uno: “¿Qué es esa cosa brillante en el sudoeste por la tarde poco después de la puesta del sol?” Esta es fácil: es el planeta Júpiter, actualmente en la constelación Ophiuchus. Estará allí hasta diciembre cuando cruzará a sagitario donde pasará el año próximo.

Júpiter toma 12 años órbitar alrededor del sol y pasa, en promedio, un año en cada uno de las 12 constelaciones zodiacales a lo largo de la eclíptica. Aunque Ophiuchus no es una de las constelaciones zodiacales, en círculos astronómicos a veces se le llama el décimotercero signo del zodiaco.

Aun cuando Júpiter está en Ophiucus, esta a cinco grados a la derecha de Antares, la estrella más brillante de Scorpius, que es una constelación zodiacal. Cinco grados son casi como el ancho de tu puño cerrado sostenido a la longitud de los brazos.

Pregunta dos: “¿Qué es esa cosa brillante en el momento antes de la salida del sol?” Una vez más esta es fácil. Es el planeta Venus. Aunque sólo es Venus parcialmente iluminado por el sol (en este momento a través de un telescopio parecerá una luna creciente muy delgada), presenta un espectáculo deslumbrante en el cielo de la mañana.

Júpiter y Venus no son los únicos planetas visibles ahora. Marte, se eleva justo después de la medianoche. Saturno, emergiendo de detrás el sol, se eleva justo después de las 5 de la mañana y está conjuntamente con Regulus, la estrella más brillante de Leo, el león. Sin embargo el par es dévil y está muy bajo en el horizonte del este.

Pregunta tres: “Vi algo ayer por la noche, era como un brillante en el cielo, no duró mucho, pero seguro que era brillante.”

Si se supone que el espectador no vio un meteorito excepcionalmente brillante, podría haber sido una llamarada de Iridium, el reflejo del sol en una cara de un satélite de comunicación orbitando. Son hermosos de ver, y parecen casi como una estrella que estalla.

La flota de los Iridium fue pensada originalmente para permitir la comunicación telefónica vía satélite. Era una idea novedosa, pero algunos años adelantada a su tiempo. La compañía original se arruinó. Los activos, incluyendo los satélites ya en órbita, fueron comprados por otra compañía que está intentando hacer que funcione.

Si deseas ver un destello de Iridium, ve a www.heavens-above.com. Proporciona tu latitud y longitud (disponible de una base de datos proporcionada) y te darán la época, la localización, y la dirección del siguiente destello visible en tu área. Es divertido buscarlos y verlos.

http://www.mccookgazette.com/story/1279515.html

Ovnis en Paignton

Asombra el show de luces ovni naranja, roja y verde

La fiebre de ovnis ha agarrado otra vez la Bahía con una cadena de testigos que cuentan haber visto una exhibición de luces misteriosas sobre Paignton el fin de semana pasado. Pero la fuente del desconcertante show de la noche anterior vista a principios de este mes ha insistido: “Esta vez no éramos nosotros”.

Ian Davies, encargado del hotel de Osborne en Torquay, reveló que las linternas de los deseos lanzadas en una fiesta de bodas en la cervecería del hotel eran probablemente responsables de la gran ilusión.

Pero las “más de 100” luces anaranjadas/rojas/verdes que flotaban sobre Paignton desde la dirección de Dartmouth el fin de semana no tenían nada que ver con él o su personal.

“Lo he comprobado – y no éramos nosotros”, dijo Ian, quien dijo que los invitados de la boda que lanzaron alrededor de una docena de linternas de los deseos al principio del mes no habían obtenido el permiso del personal para hacer eso.

Las linternas de los deseos son globos de 3 ft de altura que llevan velas en un marco ligero de metal.

El más reciente incidente sucedió en las primeras horas del domingo en que una escuadrilla entera de ellas apareció ante varios testigos en Paignton.

Entre ellos estaba el taxista David Green que dijo que él vio cerca de 100 bolas de fuego descender en el hotel aproximadamente a las 1.45 am.

Volaron alrededor por cinco minutos y después desaparecieron.

“En ese momento estaba en Ailescombe Drive con tres pasajeros. Una dijo que ella pensó que era el fin del mundo. Pensé que podía ser una lluvia de meteoritos. Nunca he visto nada como eso. Era absolutamente extraordinario. La noche sólo agregó combustible a nuestra incredulidad en lo que veíamos”, dijo David que tiene 50 años y vive en Roselands.

El pensionado Terence Bowyer, de 67 años, de Copley Close, Paignton, tuvo una experiencia similar casi al mismo tiempo.

Él dijo: “Eran más de las 1.10 am y había una serie de luces en formación superior a 100, como una raya en el cielo.

“Telefoneé a la policía porque nunca había visto algo similar antes. Era increíble.

“Venían de Brixham e iban hacia Torquay, pero algunas de ellas parecían apagarse”.

Ken y Julie Adamson, de Highfield Crescent, Paignton, volvían a casa en un taxi después de una noche con los amigos cuando vieron el fenómeno.

Su taxi dio vuelta por Kings Ash Road hacia la casa cuando vieron “algo” en el cielo, causando que el conductor del taxi frenara en medio del camino.

Ken dijo: “Debe haber sido entre las 12.30 am la 1 am.

“Íbamos alrededor de la esquina y dije “mira eso” cuando vi 40 luces viajando lentamente a través del cielo, sin hacer ningún ruido.

“Todos salimos para mirarlas y no viajaban en una misma dirección. Algunas iban al revés”.

Julie dijo: “Había una luz azul delante de ellos que parecía volverse y esperar a las otras para ir para arriba”.

Ken agrega: “Sí, habíamos estado bebiendo, pero el conductor del taxi no, y lo que él vio lo hizo parar el taxi en medio del camino”.

La pareja dijo que las brillantes luces naranja eran de un tamaño, casi igual que una pelota pequeña, volando ala altura de las nubes.

Andy Lockyear, otra vez en Paignton, dijo: “a las 1.05 am yo, mi madre y mi hermano más joven estábamos afuera fumando cuando vimos algunos objetos extraños que venían del área de Queen Elizabeth Drive y que volaban sobre nosotros en el cielo.

“Había entre 20 y 30 de ellos y eran rojos, anaranjados y verdes brillantes, haciendo una trayectoria lentamente sobre nosotros hacia Torquay antes de desaparecer en el cielo”.

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