Aparece la imagen de Jesús en un calcetín sucio

Aparece la imagen de Jesús en un calcetín sucio

“Después de haber jugado un partido de fútbol el domingo bajo la lluvia, vi como se había formado esta misteriosa cara de Jesús en mi calcetín derecho italiano”.

“Esto es una señal, nadie imprimió la cara en el calcetín. No lo lavé para preservarlo como está y venderlo así”.

Precio de salida 15.50 euros

http://cgi.ebay.de/ws/eBayISAPI.dll?ViewItem&item=230234818444

Via Enrique Marquez

El Monstruo del Loch Ness. Los primos de Nessie (12)

EL MONSTRUO DEL LOCH NESS. LOS PRIMOS DE NESSIE (12)

El 20 de marzo de 1906 el buque Tropper se encontraba cerca de Dungess, Kent, Inglaterra cuando la tripulación observó una carcasa de 15.20 metros de largo, con rayas blancas y pequeñas orejas.

Un incidente similar fue reportado por los marinos del buque Balmedic en junio de 1908. Al Norte de Escocia encontraron un cráneo que había sido arrastrado por las olas hacia la playa. Resultó ser de una ballena.

Otros marinos británicos informaron de un animal vivo que varó en Jehu Sands, Bombay, India, en abril de 1921. Los nativos y los marinos lo describieron como un “monstruo marino”. En el reporte británico se dice que medía 7.6 metros de largo y su boca tenía una profundidad de 1 metro y era “lo suficientemente grande como para que tres marinos pudieran caber detrás de sus formidables dientes”.

Se veían las costillas debajo de la piel, que era de color negro. En la cabeza tenía unos ojos parecidos a los de los elefantes.

Finalmente se descubrió que era una ballena piloto, Globicephalus indicus (Ballena piloto india).

En ese mismo año (1921), pero en noviembre se encontraron los restos de una Ballena Baleen en Cape May, Nueva Jersey.

LA CARCASA DE NATAL Y EL “PLESIOSAURIO” DE SANTA CRUZ

La noche del 1 de noviembre de 1922 se encontró otra carcasa en la playa de Margate, Natal, Sudáfrica. Medía 14.30 metros de longitud, tenía una piel blanco nieve, y su cola medía 3 metros. La cabeza medía 15 metros de largo.

Uno de los aldeanos, Hugh Ballance, contó a los periodistas que por la mañana había visto que el animal luchaba con dos ballenas frente a la playa. Ballance dijo que vio lo que parecía ser un “oso polar” de proporciones gigantescas. El animal sobresalía unos veinte pies fuera del agua y parecía tener una cola con la que golpeaba a las dos ballenas. La batalla terminó 3 horas después con la muerte de la extraña criatura, tras lo cual su cuerpo fue arrastrado a tierra.

¿Un oso polar en el hemisferio sur? ¿Un oso con una cola larga? Esta descripción hace que esta carcasa sea lo más extraño que hayan arrojado las olas (o la imaginación) a una playa. ¿O tal vez era la mascota de algún extraterrestre?

La historia dice que la carcasa quedó varada diez días en la playa hasta que las olas la regresaron al mar.

El tronco medía 35 centímetros de diámetro por 1.5 metros de largo. Estaba cubierto con pelo blanco como la nieve de 20 (algunos dicen que 45) centímetros de largo y no tenía sangre. Los aldeanos le dieron el nombre de “Trunko”.

En mayo de 1925, en la playa de Moore (la actual playa Natural Bridges State), varios kilómetros al Oeste de Santa Cruz, California, se encontraron los restos de un animal sin identificar.

Las descripciones señalaban que el cuerpo medía de 10.70 a 15.20 metros de longitud. Tenía una gran cabeza, “tan grande como un hombre”, unos ojos pequeños, y un “pico” que en el Monterey Peninsula Herald se describía como parecido al de un pato. Mientras que el Santa Cruz News decía que la cabeza era más grande que un barril, pero los ojos los describía como grandes balones.

El cuello media de 6 a 9 metros de longitud. Un testigo, citado por el Santa Cruz Sentinel, decía que estaba cubierto con una especie de cabellos. El criptozoólogo E. L. Wallace dijo que se trataba de un plesiosauro que permaneció en un bloque de hielo que se desintegró al llegar a las aguas más calidas de California.

Los científicos del California Academy of Science Museum estudiaron los restos y encontraron que el cráneo pertenecía a una ballena peregrina, Berardius bairdi.

Lo extraño era el largísimo cuello. Algunos pensaron que bromistas locales separaron la piel del cuerpo para darle esa insólita apariencia. Pero en 1961 se encontró una carcasa similar en Barra, Hébridas Exteriores, Escocia, por lo que ahora se cree que la especie ha de tener algún rasgo de su anatomía que provoca que esto suceda.

LA LARVA DE ANGUILA GIGANTE

Los restos de un tiburón peregrino fueron a parar a Prah Sands, Cornwall, Inglaterra, el 7 de junio de 1928.

En el Golfo de Fonseca, San Salvador, en 1928, encontraron un “reptil gigante” que fue arrojado a la playa por la marea. Medía 27 metros de largo y tenía un cuerno en la parte superior de la cabeza, y colmillos de casi 4 centímetros de largo. Era de color negro con rayas blancas.

El 31 de enero, 1930, mientras estaba en el Cabo de Buena Esperanza, al Sur de África, el buque de investigación danés Dana capturó lo que parecía ser una enorme Leptocephalus (larva de anguila), que fue debidamente preservada, embotellada, y conservada posteriormente en el Museo Zoológico de la Universidad de Copenhague. Se trata de un espécimen realmente extraordinario, por que la leptocephalus común, la Anguilla anguilla mide 7.5 centímetros de largo y se metamorfosea en una anguila adulta de 10.30 metros. El espécimen capturado por el Dana medía 34.30 metros de largo. En consecuencia, los criptozoólogos especularon que la desconocida forma adulta de la larva encontrada por la tripulación del Dana podría alcanzar la increíble longitud de ¡40 metros! La criatura sería, en definitiva, una súper-anguila, como postuló el doctor Bernard Heuvelmans.

En 1970, el doctor David G. Smith, ictiólogo de la Universidad de Miami reveló que el leptocephalus del Dana no es una verdadera larva de anguila, sino de una anguila muy diferente, una anguila parecida a un pez, conocida como notacanthid (Notacanths) o anguila espinosa. La larva de notacanthids crece hasta el tamaño de un adulto antes de transformarse en uno, y no después (como lo hacen las verdaderas anguilas). Es decir, de adultos los notacanthids apenas son más largos que sus larvas – lo que significa que la longitud de la larva del Dana no era nada especial, y que no hubiera crecido mucho más si hubiera sobrevivido y transformado en un adulto. Las del notacanthid son las larvas más grandes que se conocen.

Un detalle adicional: el espécimen que se encontró en Cabo de Buena Esperanza tenía una cantidad anormalmente alta de vértebras.

Los esquimales de Glaciar Island, Alaska, encontraron los restos de un animal muy extraño el 26 de noviembre de 1930. Informaron que la carcasa fue encontrada parcialmente congelada en el hielo. Estaba cubierta de pelo. Según el informe inicial, tenía 12.80 metros de largo, con una cabeza de 2 metros, un cuerpo de 6 metros, y una cola de 4.80 metros.

Más tarde se formó una expedición que obtuvo mediciones mucho más exactas. La cabeza se describió como igual a la de un elefante, y al mismo tiempo un tanto extrañamente parecida a la de un dinosaurio. El tamaño de la cabeza no era de 2 metros sino de 1.48 metros, con un hocico de 1 metro de largo, 27 centímetros de ancho y una circunferencia de 73 centímetros. La mayor parte del cuerpo era de 95 centímetros. La longitud total de la bestia era ahora de 7.30 metros con una cola de 4.30 metros. Se estimó que el animal pesaba menos de 500 kilos. La carne se describió como parecida a la carne de caballo. Probablemente se trataba de una ballena o un tiburón peregrino.

¿CADBOROSAURIO?

Otro monstruo, esta vez con un hocico en punta, dientes afilados, y la apariencia de una serpiente fue encontrado en mayo de 1932 en Terranova, Canadá. No tengo más datos para poder hacer algún análisis.

La carcasa de Cherbourg fue encontrada el 28 de febrero de 1934 en la playa de Querqueville, Francia. Era una carcasa pequeña. Medía unos 7.60 metros de largo por 1.50 de diámetro. Tenía una cabeza como de un camello sobre un cuello delgado de alrededor de 1 metro de largo. Detrás del cuello había dos aletas. El cuerpo era alargado y la cola terminaba en punta. Estaba cubierta con un “pelo” corto, blanco, fibroso. El doctor Georges Petit, del Museo de París, analizó el esqueleto y determinó que se trataba de un tiburón peregrino en descomposición.

19 de diciembre de 1934, H. Sundstrom, un pescador local, descubrió una carcasa que medía alrededor de 10 metros de largo, en una playa de Henry Island, justo al sur de Prince Rupert, British Columbia, Canadá, Su carne era de color rojizo. La piel era áspera como una lija y en la parte inferior estaba cubierta con algo que se describió como mezcla de cabello con plumas, o espinas. La cabeza era como la de un caballo. El único hueso de importancia era la columna vertebral a la que estaban unidas 4 aletas. Las aletas eran de material cartilaginoso, de 1.2 metros de largo, localizadas a 1.2 y 7 metros de la cabeza. Se calculó que pesaba unas diez toneladas.

Durante una semana, los periódicos vendieron la idea de que se había encontrado un “monstruo de mar” o “una serpiente de mar” muerta. Se publicaron decenas de reportajes en los periódicos en toda América del Norte, y del mundo. Se hablaba del “Varado de la Isla Henry” o del “Monstruo de Prince Rupert”. También se le dio el nombre de “Jorda” y se dijo que era el hijo de “Hiaschukalick Cadborosaurus”, la serpiente de mar de 24 metros de largo y su novia, “Penda”, el monstruo de 18 metros. Los indios lo conocían como Zaweaksh, o “monstruo del mar”.

“Los restos llegaron a la playa de la Isla Henry, que está al Norte de la Isla de Vancouver. Posiblemente fue abandonado a la entrada, atrapado por las rocas cuando bajó la marea, pudo haber llegado ahí escapando de algún enemigo desconocido o pudo haber ido ahí a morir al llegar a viejo”.

“Las gaviotas se han de haber alimentado de su carne, y todo lo que quedó fue piel, nervios, pelo y plumas y una gran columna vertebral”.

Se consultó con Norman L. Freeman, un representante de International Fisheries Commission, quien dijo que el animal tenía unos dos meses de muerto.

Se afirmaba que la carne roja indicaba que se trataba de alguna clase de mamífero acuático de sangre caliente.

Los restos del extraño monstruo marino fueron estudiados por el doctor Neal Carter, un zoólogo director del Prince Rupert fisheries Experimental Station.

Parte de los restos (cráneo, piel y huesos) fueron enviados al doctor W. A. Clemns, director de la Nanimo Biological Station, en British Columbia. Clemns encontró que se trataba de los restos de un Cetorhinus maximus, o tiburón peregrino.

En esa década hizo su primera aparición el monstruo de Loch Merritt. El papel fue desempeñado por primera vez por “Fattier”, el dragón Wagneriano que resoplaba fuego y que estaba alojado en las bodegas del San Francisco Memorial Opera House. Fattier fue llevado a través de Bay Bridge en una camioneta, para hacer su primer y única aparición pública fuera del escenario.

Townsman Ket creó un buen dibujo de una serpiente de mar, utilizando una fotografía del lago Merritt como fondo. El dibujo se utilizó para la publicidad. El monstruo fue bautizado como “Ketrina” en una ceremonia en la que se rompió una botella de tinta vacía sobre su nariz[1].

GLOBSTERS

En 1939 se encontraron los restos de un animal marino en Provincetown, Massachusetts. No se dispone de información.

Un canal de 7.60 metros, que apareció el 20 de enero de 1942 en Deepdale Holm, Islas Orkney, en Escocia, fue el primero de varios globsters (monstruos en forma de gelatina) que aparecieron en Escocia en los años 1940. No tenía piel, y el cuerpo era una “grasa” blanco amarillenta de un metro de grueso. Pesó cerca de 500 kilos. El cráneo era de 5.50 metros de largo y 30 centímetros de ancho. Al igual que algunos otros, este canal tenía antenas de 12 centímetros de largo. No tenía mandíbula inferior ni dientes. El cráneo tenía un tapa redondeada y grandes cuencas oculares, también había un agujero en el centro y encima de él una cavidad con dos pequeños orificios. El animal estaba hecho de cartílago. El delgado cuello era de 1.10 metros de largo y 15 centímetros de ancho. Había una pequeña joroba de menos de un 30 centímetros de alto después del cuello. Otra “joroba”, de cerca de 75 centímetros de alto, bien pudo haber sido una aleta dorsal. Detrás había varias proyecciones de 7,5 pies hasta la siguiente “joroba”, que era más pequeño que la segunda. Había restos de una cola vertical. También había una aleta de 1.15 metros de largo. Antes de que fuera siquiera examinado adecuadamente, se le dio el nombre de “Scapasaurus”, y se consideró una especie de Ictiosaurio. Finalmente se demostró que era un tiburón peregrino.

Todavía se estaba discutiendo este globster, cuando apareció una segundo “Scapasaurus” unos días más tarde. Fue el 5 de febrero de 1942, en Hunda, Islas Orkney, en Escocia.

Este canal era un poco más grande: 8.50 metros de largo. La carcasa sólo tenía 65 vértebras, y eso significaba que algunas podrían haber desaparecido. Las vértebras se describieron como parecidas a “bambú”, sin apófisis espinosas, y estaban unidas con una membrana elástica. El cráneo era de unos 60 centímetros de largo, y de 30 de ancho. Ésta carcasa tenía antenas de cerca de 1.20 metros de largo. El cráneo era idéntico al primero en todos los demás aspectos. El canal aún tenía la piel dura y de color gris, pero el resto de la carcasa era blanco amarillento. El cuerpo estaba cubierto de “pelos” de 1.20 a 1.80 centímetros de largo. También tenía una “joroba” en la parte de atrás y una aleta al lado, de un metro de largo. Por supuesto, éste también era un tiburón peregrino.

En el verano de 1942 encontraron una tercera carcasa. Esta vez en Gourock, a orillas del río Clyde, en Escocia. Los restos fueron estudiados por el concejal Charles Rankin.

Medía 8.50 metros de largo, tenía un cuello largo, una cabeza relativamente pequeña aplanada con hocico agudo y cejas prominentes, grandes dientes puntiagudos en cada mandíbula, y grandes ojos situados lateralmente, una larga cola rectangular, que parecía haber sido vertical, y dos pares de aletas en forma de “L” (de las cuales el par del frente eran las más grandes, y las de atrás las más amplias). Curiosamente, su cuerpo no parecía tener ningún hueso además de los de su columna vertebral, pero su suave piel tenía más de 1.80 metros de largo, tenía filamentos similares a “pelos” que parecían agujas de tejer de acero en forma y grosor, pero más flexibles.

En opinión de Rankin, los restos se parecían a los de un enorme lagarto. Pero, como la Segunda Guerra Mundial estaba muy avanzada y esta localidad había sido clasificada como una zona de acceso restringido, no se le permitió tomar fotografías. La carcasa fue sumariamente eliminada – cortada en pedazos y enterrada. Todo lo que se mantuvo para comprobar su existencia fue una de sus extrañas cerdas parecidas a “agujas de tejer”, que Rankin había retirado de una aleta y la mantuvo en su escritorio.

Considerando todas las características descritas, como las cerdas, la forma de la carcasa como de “lagarto”, la cola vertical (característica de los peces), la falta de huesos y piel lisa, es posible pensar en un tiburón en descomposición como un plausible identidad.

Dos años después, en septiembre de 1944 encontraron una carcasa pequeña en Machrihanish, Escocia. Se trata de algo parecido a un mero de 6 metros de largo. Tenía grandes ojos y pies. El animal estaba cubierto de piel. No hay mayor información de este globster.

Tampoco tenemos muchos datos de otro que apareció en octubre de 1946 en la Península de Kenai, Alaska. Sólo se sabe que se trataba de un Grampus griseus “pez grande y gris” o delfín gris, cuyos ejemplares pueden alcanzar los 4.30 metros de longitud.

EL CADBOROSAURO DE EFFINGHAM

Uno de los globsters más conocidos es el de. Effingham. Este pueblo está en la costa occidental de la isla de Vancouver, British Columbia, Canadá, en el territorio del “Cadborosaurus”. Este cadáver fue encontrado en una orilla rocosa con su cola colgando en el agua, el 2 de noviembre de 1947. Tenía una cráneo de 33 centímetros de largo y 21 de ancho, sin dientes, parecido al de las ovejas. Estaba unido a una columna vertebral de 12.20 metros de largo. Tenía 145 vértebras cartilaginosas, que medían de 4 a 15 centímetros de diámetro. Las vértebras indican que era probablemente una especie de tiburón. Sin embargo ésta carcasa tenía 30 vértebras más que un tiburón peregrino normal.

Continuará…


[1] Jack Burroughs, Oakland’s own loch Merritt Monster, Oakland Tribune, junio 15, 1958.

Lewis Paul, The Lake Merrill MONSTER!, Oakland Tribune, 22 de agosto de 1954.

La canción del monstruo del Loch Ness

La canción del monstruo del Loch Ness

En 1970 el poeta de Glasgow, Edwin Morgan ganador de varios premios, publicó el poema “The Loch Ness Monster’s Song” en su libro Twelve Songs. El poema dice así:

Sssnnnwhufffffl?

Hnwhuffl hhnnwfl hnfl hfl?

Gdroblobblhobngbl gbl gl g g g g glbl.

Drublhaflabhalflubhafgabhhafl fl fl –

gm grawwwww grf grawf awfgm graw gm.

Hovoplodok-doplodovok-plovodokot-doplodokosh?

Splgraw fok fok splgrafthatchgabrlgabrl fok splfok!

Zgra kra gka fok!

Grof grawff gahf?

Gombl mbl bl-

blm plm,

blm plm,

blm plm,

blp.

Según la página de la Universidad de Rice, en 1991 el poema fue reimpreso en 100 Poems on the Underground, y aparece esta aclaración:

“El autor explica en la conversación que el monstruo se eleva solitario en el loch y busca alrededor a los compañeros de su juventud – reptiles prehistóricos – y, al no encontrar nadie conocido, desciende de nuevo a las profundidades después de una breve sesión de maldiciones. Esto fue confirmado por un niño de nueve años de edad en un taller, que dijo que el monstruo se “parecía a un diplodocus”.

Nada más cierto, si leemos el poema con cuidado, podemos percibir que el monstruo está buscando un diplodocus, y entonces, al no encontrarlo, comienza a maldecir.

Fotografían un Vorlon

Fotografían un Vorlon.

Vorlon visto en una foto ovni.

Soy un ávido oyente de programas de radio paranormal. En este programa en particular, una mujer habló de las cosas extrañas que ha estado fotografiando… y la muestra que proporciona muestra claramente un Vorlon en ella. Vea usted:

Sabíamos que estaban aquí, pero… ver realmente uno es… bueno, ya sabes lo que dicen: Una vez que ves un Vorlon, ya nade se ve igual…

http://www.farpointforums.com/showthread.php?tid=1654

Es cierto, ya no puedo ver a los Vorlon (de la serie de televisión de ciencia ficción Babylon 5) de la misma manera. No me explico cómo esa señora pudo contactar, y ¡fotografiar! un personaje de ficción. Bueno, ya sabes lo que dicen: son cosas de la ufología.