Villa Nueva (Mza): A la persecución de un ovni

VILLA NUEVA (Mza): A LA PERSECUCIÓN DE UN OVNI

Dr. Roberto Banchs

Soplaba un viento fresco y el cielo se hallaba estrellado en la apacible madrugada del 24 de julio de 1978, cuando la misma adquirió gran vivacidad para un taxista, su pasajero y varias personas más que, alternativamente, observaron el desplazamiento de un singular fenómeno en el cielo de Mendoza.

El suceso ocurrió poco después de las 3 de la mañana, cuando Carlos William Brandi -un joven de 19 años, empleado- telefonea al servicio radiomóvil solicitando un taxi para que lo traslade desde Las Heras hasta su domicilio en Guaymallén. Aldo Modesto Nievas, chofer de 21 años de edad y cuatro de servicio en la compañía, recibe la indi­cación de la central y acude a donde se encontraba Brandi, quien minutos más tarde a­bordaría el vehículo Peugeot 404 gasolero, modelo 1974.

Aldo Modesto Nievas y Carlos William Brandi en un congreso de ovnilogía en Mendoza.

A las 3,30 horas, hallándose en la intersección del carril Godoy Cruz y la calle Mitre, en las cercanías de la estación del Ferrocarril General Belgrano, en San José, vieron un objeto de luminosidad blanca que se desplazaba a unos 500 metros de altura. Nievas pregunta qué podría ser, luego le resta atención y continúan por su camino, hasta que advierten que esa luz sigue en la dirección que ellos llevaban.

Brandi le propuso entonces seguir al extraño objeto, conviniendo hacerse cargo del gasto que demandaren los kilómetros demás, pero igualmente intrigado, el chofer Nievas decide detener el reloj del taxi y juntos lanzarse a la aventura sugerida por su compañero de viaje.

De inmediato la novedad le fue comunicada a la central de radiotaxis con señal de prioridad absoluta (utilizada sólo en casos excepcionales), solicitando verifiquen lo observado al operador de turno Leonardo Argañaraz, quien informó de la misma a los o­tros conductores en mensaje abierto, indicándoles que se dirijan al encuentro con su colega. Prontamente se dio aviso a la policía. Mientras tanto, Nievas dejó el canal de transmisión abierto y relataba todo lo que iba ocurriendo a los demás vehículos de la compañía -unos 80- que circulaban esa noche.

El objeto, que por momentos adquiría la forma de un hongo gigante, aparecía al principio como una luz algo débil, semejante a las luces altas de un automóvil, pero pasados cinco minutos, se hizo tan intensa que -según Brandi – continuamente sacaba parte de su cuerpo fuera de la ventanilla, le dañaba la vista por algunos segundos, pero no pudiendo evitar contemplarla.

Los azorados testigos declaran que por instantes el elemento aéreo se hacía inobservable -quizá por algunos árboles interpuestos, o por reducir su altura angular, en su opinión-, en particular, en el carril Godoy Cruz y su intersección con la calle Murialdo, donde hay una estación de servicio. Pero el ovni continuó su vuelo y siendo observado atentamente, ya no sólo por los dos jóvenes, sino también por el personal de la compañía, que subió a la torre de la central de taxis.

Croquis del ovni según Aldo Nievas.

Nievas reconoce durante la entrevista que mantuvimos aproximadamente un año después del espectacular episodio, haber pensado que podría tratarse de un avión que efectuaba vuelos rasantes -como se dijo-, pero a medida que avanzaba, se convencía de que esa posibilidad era cada vez más remota. Luego de andar unos kilómetros y persuadido de que estaban frente a algún elemento desconocido, tuvo la ocurrencia de intentar una suerte de comunicación con el ovni mediante guiños y cambios de luces, mientras su pa­sajero moviera con intermitencia una perilla de los indicadores del taxi, de luces ro­jas y amarilla.

Según afirman, el aparato pareció detectarlo, adelantándose al auto y deteniéndose a unos 700 metros de distancia. Al darle alcance, la luz blanca que tenía en su parte superior se extinguió y queda con cuatro luces rojas de posición, ubicadas en su borde también superior. Advierten que el ovni tendría unos 10 metros de diámetro y 5 o 6 de altura. Los entusiasmados testigos continúan con las señas, y el objeto reanuda su marcha en zigzag sobre el camino, despidiendo luces. “Viendo el velocímetro del auto, que marcaba 95-100 km/h, el objeto siempre iba delante nuestro -sostiene el conductor­- así que iría a esa velocidad; incluso cuando zigzagueaba no reducía nunca su marcha”.

El ignoto objeto se cruzaba de un lado a otro y volvía en dirección a la carrete­ra. Se detuvo próximo a una estación de servicio -donde había sido inobservado por un momento-, hasta el instante en que llegan con el taxi, para salir nuevamente a la ruta. Entra a un barrio y vuelve a salir otra vez, siempre en silencio y siguiendo el trazado vial. Al llegar a una curva se mueve en paulatino descenso a la par del vehículo por el lado izquierdo, y se detiene después de realizar unos 2 km de trayecto.

“Ya no éramos los únicos que vivíamos tan tremenda experiencia -dice Nievas-, ya que en el barrio Santa Ana, dos personas que esperaban un ómnibus fueron alertadas por nosotros para que miraran el recorrido de esa fuente luminosa. Una señora, presa de pánico, se tomó de un árbol y gritaba asustada. Lo único que nos dijo, llorando, fue que no la siguiéramos, que la dejáramos…”. Infelizmente, estos testigos no pudieron ser localizados.

El ovni variaba constantemente su sentido, andando en zigzag, pero manteniendo la dirección este. Cuando Nievas y Brandi se hallaban en proximidades del autocine Broadway, tuvieron el último contacto y precisamente allí fue el epílogo de una iniciativa que los llevó a seguir esa rara luminosidad, a través de varios kilómetros por un ca­rril empedrado, arbolado y con distanciadas viviendas, en una zona densamente indus­trial.

Fue en aquel punto en que se detiene el ovni, al llegar los testigos a la intersección de los caminos que unen Corralitos con Rodeo de la Cruz, al instante en que las luces del Peugeot gasolero se apagan y la radio -que comenzó entrecortando su transmisión y emitir un sonido- dejó definitivamente de funcionar, al igual que el motor del automóvil, pero abruptamente, rodando apenas unos metros debido a una pendiente que le permitió al conductor arrimarlo a la banquina.

Representación gráfica de la escena.

En esas circunstancias el ovni comenzó a desplazarse hacia los testigos. El pasajero Brandi, sumamente alterado, atinó a salir presuroso del vehículo y correr, cayéndo­se al suelo en repetidas ocasiones y refugiarse detrás de una casa, la única existente en el lugar. En cambio, al conductor Nievas no le fue posible reaccionar, manteniéndose durante unos minutos en estática posición frente al volante afectado de una pará1isis en las piernas, hasta que logró con cierto esfuerzo salir del taxi al encuentro del otro joven que estaba escondido a unos 35 metros, junto a un canal.

Resulta ilustrativo reproducir la respuesta de Aldo Nievas sobre las causas de su momentánea parálisis: “Fue por la emoción de lo que estaba viendo, por lo que se esta­ba produciendo que no me dejaba. Las piernas prácticamente las sentía, pero no las podía mover. Cuando bajé del auto y volví a ver que la nave seguía, que todavía no se había alejado, ya después perdí, digamos…, me tomó una crisis de nervios, de desesperación, de no poder decir nada, de no poder comunicarle a los demás lo que estaba vien­do, de no poder… Yo nunca imaginé que me iba a pasar algo así; pero siempre creí en la existencia de esos aparatos, pues los adelantos de la ciencia me daban la pauta de que verdaderamente existían…”.

UNAS SILUETAS DE SEMEJANZA HUMANA

El objeto se había acercado cada vez más, hasta una distancia de 100 m y a una altitud de 80 metros. Entonces Nievas podía observar que tenía unos grandes ventanales, a través de los cuales logró distinguir durante unos 5 minutos unas siluetas de semejanza humana, muy altas y esbeltas (“No sé si era por los vidrios del aparato que distorsionaba la imagen de las figuras, pero no veía nada más, hasta que pude reaccio­nar”).

Los ocupantes del ovni fueron descriptos en detalle de la siguiente manera: “En la cabeza parecían llevar una capucha, como la usada por los buzos, pero más alargada. Eran 4 sombras iguales, con trajes pegados al cuerpo, altos y delgados, anchos de tórax, brazos y piernas largas, pero bien conformados. Se apreciaba que una de las figuras estaba frente a un tablero, era el que controlaba la nave, que se mantenía inmóvil en el aire sin ha­cer ningún ruido, y cuyo interior estaba iluminado por una tenue luminosidad blanca. Las figuras adentro pude ver las cuando se acercó la nave -agrega Nievas-, se desplazaban rápido, una detrás de otra. En esos momentos había quedado paralizado. Quería saber más, Pero a los ocupantes los veía nítidamente. Veía los ventanales, veía a la gente que caminaba adentro. Pensaba que me iban a hacer daño, que se venían contra el auto, que algo me iba a pasar: eso es lo que sentía, pero nunca pensé que estaba muy preparado para tener una comunicación. Algo. Sentí entonces mucho miedo, aunque cuando salí y corrí hacia atrás continué observándolos. Mi impre­sión era como si estuviera en una sala de operaciones, y están los practicantes arriba que lo ven, andando de un lado a otro; eso era lo que ellos hacían, mirando por encima del automóvil”.

Croquis de los ocupantes según Aldo Nievas.

Después de efectuar su máximo acercamiento a los testigos, el ovni retornó a su posición original -hacia el oeste-, aprovechando los aterrorizados Nievas y Brandi para regresar al auto, el que imprevistamente arrancó sólo y sin problemas, a la par de restablecerse sus luces, pero con tanta violencia, que se rompió la lamparilla del interior y las de la radio, señala el chofer.

De pronto, el objeto volvió a detenerse en el aire y cuando varios testigos esta­ban mirándolo desde lugares algo más distantes, advirtieron que produjo un fogonazo blanco y una sorda y no muy intensa detonación (“un boom, o algo así”), perdiéndose de vista.

SHOCK NERVIOSO

Aunque algo aturdido, fue en el instante de la explosión en que Nievas dice haber perdido casi completamente el sentido. “Estaba caminando ahí -nos refiere con dificultad- y me iba hacia el auto desvaneciendo. Hubo un momento en que despegó, con la explosión que hizo, yo quise volver al auto, y ahí no esperaron (los compañeros) y me llevaron al hospital. No sé por qué perdí la conciencia. Iba camino al auto… me dijeron que había pegado contra el auto, pero yo no sentí nada, no tenía golpe alguno después. Más tarde desperté en el Hospital Central de Mendoza, donde me habían aplicado calmantes y sujetado. Me hallaba en un estado permanente de sobresaltos en la ca­ma, recordaba todo lo que había pasado. Les dije a los médicos que no me iban a dejar internado, pero me respondieron que así debía ser, pues estaba muy alterado. Mi insistencia fue vana y debí permanecer hasta pasadas las 10,30 horas”.

En otro pasaje de su exposición nos aclara: “Cuando vuelvo al auto sentí una reacción y me apoderó un estado de nervios, desvaneciéndome. Me contaron que detrás de mí venían los muchachos, pero no podían ver bien la nave, sino simplemente la luz. Y vieron que después se vino para el centro de Mendoza y que tras una explosión desapareció”.

Los empleados del radiotaxi que lo acompañaron al hospital y que presenciaron una luz han sido, entre otros, J. Sánchez, Freire y J. González. No obstante, en su búsqueda iban varios taxis -tres de ellos fueron quienes los encontraron- y un auto particular con dos personas en su interior y un trabajador municipal que también fue testigo. Sin embargo, las familias Lisanti y Sotile, que viven en carril Godoy Cruz 7968, kilómetro 14, afirmaron no haber escuchado nada anormal, a excepción de los persistentes ladridos de su perra boxer, pasadas las 4 de la mañana. A esa hora, Brandi había transitado por allí en su carrera desesperada buscando refugio. Visiblemente aturdido, Nievas no recuerda haber visto animales y Brandi señala que al retornar durante el día al lugar donde había estado escondido, el animal no lo dejaba entrar a la finca.

Al abandonar el taxi, Brandi había extraviado su reloj pulsera, hallándolo enton­ces detenido a las 4,11 horas, en el lugar de los hechos. Al parecer, el reloj que llevaba Nievas también quedó detenido, a las 4,04, cuando se produjo el paro del mo­tor y el circuito eléctrico.

Como consecuencia de lo sucedido, Aldo Nievas continuó en constante estado nervioso durante varias semanas, al igual que su eventual compañero de viaje, viéndose obligado a abandonar momentáneamente su oficio de chofer, y de manera definitiva el de taxista.

EL COMUNICADO DE LA IV BRIGADA AÉREA

A pesar del espectacular relato de Aldo Nievas y Carlos Brandi, los comentarios suscitados por la versión del ovni avistado en la ciudad de Mendoza y sus alrededores, quedarían desvirtuados por un comunicado de la IV Brigada Aérea, con asiento en El Plu­merillo, al revelar que las luces detectadas esa madrugada correspondieron a varios aviones militares que realizaban un ejercicio de vuelo. El comunicado expresa textualmente lo siguiente:

“Lo avistado en la madrugada de hoy (lunes 24) son aviones de la unidad que efectuaban ejercicios nocturnos, y las luces detectadas por la población corresponden a los reflectores de las máquinas que se utilizan para los aterrizajes. Esos reflectores son usados para tomar las cabeceras de pistas y, en el caso aludido, la cabecera norte de la pista de El Plumerillo, que precisamente enfrenta a la zona donde los aviones fueron avistados por los testigos”.

Como es sabido, resulta excepcional que los organismos militares salgan al cruce de versiones acerca de la presunta aparición de ovnis en nuestro cielo, aún cuando se hallan involucrados elementos de sus propias fuerzas. La respuesta en este caso quizá se deba a la proverbial cantidad de testigos que avistaron extrañas luces durante esa madrugada en la ciudad de Mendoza. Y, a no dudarlo, a la actitud decididamente receptiva de sus autoridades que -pese para algunos- ofrecieron una explicación.

La misma, en términos generales, es satisfactoria. Sin embargo, es preciso notar ciertas diferencias -no insoslayables, y habituales- con el fenómeno aquí descrito. Entre los aspectos más estables del testimonio (es decir, menos propensos a deformaciones) surge que durante los casi 40 minutos de observación, se hace referencia a un único ovni, y no a varios como indica el comunicado; además, su carácter silen­cioso, el comportamiento por veces errático, y el aspecto desusado que mostraba en las fases más próximas el fenómeno. Hallándose los aviones en el sector y durante tan prolongado período (lo cual no ha sido precisado), llama la atención que los dos testigos no hayan advertido la presencia de tales aparatos. ¿No fueron notados, con­fundieron un avión, o acaso las aeronaves se hallaban en otra región más distante como para ser vistas? De aceptar fielmente el testimonio de los jóvenes testigos, en cuanto a los rasgos más estables, aparecen discordancias notorias.

Esto nos impulsa a ahondar en la investigación. En tal sentido, nuestras sospe­chas sobre la fiabilidad de lo descrito, especialmente por Nievas, se orientan en dirección de la sugestiva riqueza de detalles aportados por éste, testigo principal del episodio. Es decir, en aquellos datos que pueden suponerse los mejores indicios de su naturaleza anómala o desconocida, sostenida en una imagen no reconocida por los demás testigos (pese a creer que las condiciones de observación le hayan sido más favorables). ¿Trató acaso de engañarnos? Intentaremos dilucidar este interrogante.

ANALISIS DE LOS TESTIMONIOS

La primera hipótesis es que la experiencia previa, el concepto ya establecido de la forma clásica de un ovni, hizo que el testigo viera la forma que su expe­riencia le dictara. Nievas ha visto un fenómeno no identificado y es allí donde han reaccionado sus mecanismos psicológicos. Interpretado de esta manera, el concepto global de lo observado resulta una creación de la conciencia, y no de la realidad percibida. De ahí que, como cada consciencia es individual, no todos vemos lo mismo. Cada cual conformará dentro de sí aquello percibido (seleccionando y añadiendo elementos), de acuerdo a sus experiencias, intereses, formación, personalidad, y circunstancias. Un factor condicionante que pudiere haber operado en la conciencia de los testigos, es que -según versiones periodísticas-, “a esa hora ya había cobrado conocimiento de que algunos colegas habían informado a la central de radiota­xis que raras luminosidades eran avistadas en el cielo mendocino”. Esta noticia que parece haber sido conocida por Nievas y Brandi antes de su propia experiencia, facilitó la disposición de enfrentarse a la rara luminosidad, con la categoría de ovni. La convicción previa de que los mismos son naves extraterrestres le denotaría que lo observado momentos después estaba efectivamente tripulado.

Con esa creencia, la vívida impresión sufrida al sentirse virtualmente atrapado (al pasar de improviso, de seguidor a perseguido al bloquear su actividad motora, desde su automóvil hasta sus piernas, etc.) le hizo perder por un instante su conciencia racional, dejando emerger sus contenidos psíquicos latentes, fuertemente emocionales (no tiene una clara idea dónde se encuentra, pierde relación con el medio -no escucha el ladrido de la perra, después no hallaría a su acompañante-, mostrando un evidente cuadro confusional); desencadenando una fuerte crisis nerviosa con la pérdida de sus sentidos. En ese estado, Aldo Modesto Nievas se constituye en el único testigo que afirma haber distinguido a un centenar de metros abundantes detalles del interior del objeto.

La segunda hipótesis probable es que la versión de los ocupantes sostenida por Aldo Nievas, fue agregada deliberadamente al relato original (referido sólo al obje­to), con el propósito de reforzar el carácter anómalo del fenómeno avistado, una vez abierta la duda por el comunicado tranquilizador de la aeronáutica.

En otras palabras, los testigos habrían observado un fenómeno inusual, pero al ser puesta en juicio la naturaleza del mismo, Nievas incluyó elementos más fantásti­cos dentro de su propia visión persuadido de que mantendría así la condición anómala que habría experimentado, y no caer en ridículo.

Nota gráfica de varios objetos captada por el cronista Alfredo Yanzón.

Conviene señalar que Carlos W. Brandi atestiguó que al detenerse el objeto, los operadores de la central de taxis se comunicaron con la Fuerza Aérea avisando de lo ocurrido, pero en respuesta se les dijo que se trataba de aviones que efectuaban vue­los rasantes. Inclusive, el fotógrafo Alfredo Yanzón, del diario Mendoza, registró a las 4 horas desde la terraza de un edificio ubicado en la calle Rodríguez, la presencia de varias luces atribuidas a dichos aviones, y reproducidas junto a los testimo­nios de los jóvenes. No obstante lo dicho por Brandi, el chofer Nievas omite en cam­bio, en todas sus extensas declaraciones, estos datos de gran importancia y no deja de comentar -salvando cualquier duda- que “al principio creí que se trataba de un avión, ya que en la zona es muy frecuente ver máquinas haciendo maniobras a escasa altura para tomar la cabecera de la pista del aeropuerto de El Plumerillo, pero a medida que avanzaba ese objeto hacia el este, me convencía que dicha posibilidad era cada vez más improbable”.

Las declaraciones de Nievas y Brandi fueron publicadas con amplitud en los días siguientes, acompañadas por lo general del comunicado de la IV Brigada Aérea. Lo que llama la atención es que no se hace referencia alguna sobre los ocupantes vistos en detalle por el conductor Nievas, dato que no hu­biera escapado al periodismo (1), indicando por el contrario que el ovni tenía la forma de hongo y que apenas “creíamos ver que en su parte inferior tenía ventanillas o algo similar” (Mendoza, 25 jul 1978).

Nada más sostendría Nievas. Luego del comunicado la situación cambia y en adelante dice haber distinguido en el interior del objeto y a través de unos ventanales, un tablero de control y cuatro esbeltas figuras vestidas con un ajustado buzo negro, moviéndose de un lado a otro (!).

Pese a ser un rasgo muy singular para no ser mencionado, pensamos que podría tratarse de una simple omisión si no fuera por la cadena de indicios que surgen de nues­tra investigación testimonial, avalando esta hipótesis. Parece significativo que en nuestra requisitoria Aldo Nievas haya declarado lo siguiente: “Brandi detrás de la casa pudo observar también a las figuras porque el ventanal del objeto era redondo y notó inclusive que las mismas giraban en el aparato”. Sin embargo, su acompañante Car­los Brandi ha asegurado que “el objeto parecía estar rodeado de enormes ventanas que hacían las veces de paredes, separadas en tramos y por superficies vidriosas. A través de esas ventanas, llegaba a divisar apenas una especie de humo, como si fuera una botella llena de humo”, negando haber podido apreciar más detalles, como sería la presen­cia de ocupantes.

Otro de los hechos discordantes se advierte al cotejar su primer testimonio público y el emanado en nuestra encuesta, lo cual pasa a vigorizar la hipótesis del refuerzo de prueba (en rigor, es una pseudo-prueba, pues la versión de los humanoides sería un argumento a favor del carácter extraño del fenómeno, pero no de su presumible autenticidad) empleado por el testigo principal, quien indicó que la radio volvió a funcionar tras alejarse el ovni, restableciéndose la comunicación. En cambio, con posterioridad, nos expresó que las lámparas del equipo se partieron súbitamente al restablecerse la corriente, debiendo ser reparado por completo.

El episodio presenta otros aspectos indefinidos, como las circunstancias en que el chofer se desmayó y ocurrió la detonación, la falta de identidad de las presuntas tres personas que aguardaban un ómnibus en el trayecto del taxi, etc.

Después de todo, es en el estado de shock profundo que entra Aldo Modesto Nievas -próximo al desmayo-, la circunstancia precisa en que afirma haber observado con bastante nitidez y detalle lo que ocurría en el interior del ovni. En tales condiciones y de acuerdo a lo que se desprende del examen del caso, resulta muy improbable admitir la versión de los ocupantes, conforme a la realidad descripta.

REFERENCIAS

(1) Mendoza, Mendoza, 25 julio 1978; La Nación, Buenos Aires, 25 julio 1978; La Razón, Buenos Aires, 25 ju­lio 1978; La Prensa, Buenos Aires, 26 julio 1978; La Semana, rev., Buenos Aires, n° 92, 2 agosto 1978, Cuarta Dimensión Anuario 1982, Buenos Aires, ps.76178; UFO Press, Buenos Aires, IV, n° 13, octubre 1979, ps.15/16.

Filman ovni con extraterrestres

Seres extraterrestres capturados en cinta por primera vez en la historia

18.01.2008

Seres extraterrestres finalmente han sido grabados en vídeo, dijo el líder del Turkish UFO Center, Haktan Agdogan.

El ufólogo dijo en una conferencia de prensa en Estambul que un residente local, un vigilante de una casa de campo de los municipios, logró filmar una nave espacial alienígena y dos extraterrestres. El afortunado hombre, de nombre Yalcin Yalman, presentó su vídeo, de 22 minutos de duración, a los reporteros. El vídeo se puede encontrar en YouTube.

Haktan Agdogan dijo que la cinta provocará una amplia respuesta en el mundo porque es la primera vez que se presentan imágenes no sólo de un ovni per se, sino su brillante superficie metálica. Más importante aún, son claramente visibles en la cinta siluetas de dos seres extraterrestres.

Los últimos avistamientos notables de objetos voladores no identificados se llevaron a cabo en 2007. Afzal Khan testigo presencial dijo a la CNN IBN que él fotografió un ovni el 28 de mayo de 2007. “Hoy (lunes) alrededor de las 9 p.m. (IST), yo y mis hermanos vimos un objeto brillante, de movimiento lento que parecía un grupo de luces en movimiento en una formación triangular en el cielo hacia el oeste/noroeste. Este objeto, definitivamente, no era un avión, ya que se desplazaba muy lentamente. Observamos el objeto de alrededor de las 9 p.m. hasta las 9,30 horas, antes de que desaparecieran en la distancia. Durante este tiempo hemos logrado tomar algunas fotos con mi cámara. Vivimos en Jayanagar en la zona de Bangalore. Otra cosa que hemos observado durante este tiempo es que un avión que despegó desde el aeropuerto de Bangalore volaba muy cerca de este objeto. Es posible que el piloto de la aeronave también pudo haber visto este objeto”.

Muchas personas afirman haber visto un ovni cerca Eastern Metropolitan Bypass (Calcutta), el 30 de octubre de 2007. También lo registró un camarógrafo aficionado. Era como una bola de luz que en algún momento estuvo rondando, a veces se movió muy rápido y cambió la forma y el tamaño. El video fue transmitido en los canales de noticias locales.

En enero de 2008, fueron avistadas nueve luces en movimiento, que formaban un arco en el cielo, alrededor de la medianoche del Día de Año Nuevo. Se dice que en todo el mundo, muchas personas informaron de avistamiento de luces en el cielo.

Preparado por Dmitry Sudakov

http://newsfromrussia.com/science/mysteries/18-01-2008/103482-extraterrestrial-0

 

Ufólogo turco enseña vídeo con imágenes de extraterrestres

Ankara, 18 de enero, RIA Novosti. En Turquía se grabó un vídeo que, además de un ovni, muestra imágenes de dos extraterrestres, afirmó el jefe del Centro turco de Ufología, Haktan Akdogan, citado el jueves por la cadena de televisión NTV.

El autor de esta cinta es el guardia de una urbanización de villas, hombre que pasó mucho tiempo cazando a los ovnis y finalmente lo consiguió, al grabar tanto las imágenes de un extraño aparato aéreo como a dos extraterrestres.

A los periodistas se les enseñó el vídeo, de 22 minutos de duración, en el que se perciben nítidamente los contornos de un platillo volante.

Akdogan piensa que la cinta “va a provocar amplia resonancia en el mundo porque muestra claramente, por vez primera, no sólo al ovni como tal sino también su brillante superficie metálica”.

“Y lo más sensacional es que en la cinta se ven claras siluetas de dos representantes de civilizaciones extraterrestres”, agregó.

 

Parecen como fotografías fijas filmadas con una cámara que se mueve para dar la sensación de que lo que se mueve son los objetos. Otro punto interesante es el contador de tiempo que cambia abruptamente sin que el diálogo se interrumpa.

Informe semanal de la "oleada" inglesa (17)

Aproximadamente a las 12:30 a.m. del 1 de enero ocho testigos estaban viendo los fuegos artificiales de fin de año en Wheatley Hills, Doncaster, aproximadamente a una milla de Armthorpe. De pronto dos de ellos exclamaron: “¡Whoah! ¿Qué demonios es eso?”

Eran tres bolas de luz que volaban en formación formando un triángulo equilátero. Uno de los testigos fue por su cámara pero al no encontrarla regresó a ver el espectáculo. La formación permanecía pero pronto desapareció a la distancia. Al poco tiempo apareció uno de los helicópteros de la policía.

Poco tiempo después aparecieron otras dos esferas que siguieron una trayectoria similar. Finalmente hizo su aparición otra bola solitaria. Todas desaparecieron en el mismo lugar.

El 8 de enero a las 21:12 se vieron más de diez objetos circulares sobre Bransgore, en la frontera de Hampshire y Dorset. Eran luces de color naranja que parecían tener un círculo interno de color marrón rodeado de un anillo naranja. Viajaban de Norte a Sur, formando un ligero arco, siguiendo una línea recta. La observación duró unos 15 segundos.

Ovni sobre Stephenville (3)

Piloto dice que él puede explicar los avistamientos de ovnis de Stephenville

16 de enero de 2008

Fort Worth, Texas – Un piloto de helicópteros médicos de Fort Worth dice que sabe lo que causó la extraña luz que apareció en el cielo, cerca de Stephenville la semana pasada.

Chuck Mueller estaba volando un helicóptero médico de un hospital de Fort Worth, en dirección sur, justo después de la puesta del sol el jueves pasado. Él dijo que vio las luces inusuales en el horizonte cerca de Granbury.

“Teníamos tal vez cinco minutos volando, cuando vimos venir las luces, una pequeña luz naranja, y luego otra y otra en secuencia a través del cielo”, dijo.

Su descripción es similar a lo que un comisario del condado, y docenas de otros en Stephenville han descrito que parecieron dos noches antes.

“Y es algo que yo nunca había visto antes”, dijo Mueller. “Y vi al médico y él me miró, y quedamos como, ‘¿Qué fue eso?’”

Mueller, un ex piloto del Ejército en Irak, dio una explicación “que para él tiene sentido”.

“Apuesto a que fue un avión dejando caer bengalas, lanzando bengalas mientras volaba”, dijo. “Todo tiene sentido. Es exactamente el color”.

Stephenville está cerca de la Zona de Operaciones Militares en Brownwood, una importante zona de entrenamiento para los aviones de combate.

Otros testigos dijeron que les gustaría creer la teoría de Mueller, pero no responde a todas sus preguntas.

“Pero no explica estas pocas luces”, dijo Lee Roy Gaitán Constable de Erath County. “Y entonces la cosa es sólo acerca de la velocidad”.

Dijeron que las luces volaron a través del cielo a la velocidad del rayo.

“Un avión no puede hacer eso”, dijo Gaitán. “Un helicóptero no puede hacer eso”.

Un portavoz de la Fuerza Aérea en la Fort Worth’s Joint Reserve Base dice que no hubieron aviones militares de la zona el pasado martes.

http://www.nbc5i.com/news/15069744/detail.html

Ovni sobre Stephenville (2)

Informes de ovnis producen algunas buenas bromas

Por Jane Pratt

Miércoles, 16 de enero de 2008

Stephenville – Estos días el anuncio fuera del Hard Eight BBQ está invitando a un determinado grupo de extraterrestres, es decir. “Marcianos Coman Gratis”, dice el anuncio fuera del restaurante.

Es un excelente ejemplo de cómo algunos residentes se Stephenville, en tono de broma, se ocupan de la intensa cobertura de los medios desde que más de dos docenas de pobladores locales dijeron haber visto un gigantesco objeto volador no identificado en Enero 8.

Algunos residentes están tomando en serio la situación. Algunos se avergüenzan. Otros no saben qué pensar.

Un pequeño grupo de estudiantes de la Universidad Estatal de Tarleton informa haber hecho cascos de hoja de aluminio y “vigilado” a Moola, la vaca de fibra de vidrio en la Erath County Courthouse Square, para que no fuera secuestrada por los extraterrestres el martes hasta que se enfriaron y se dirigieron de nuevo a la escuela.

Jerry Jordan, un trabajador de mantenimiento en Tarleton, dijo que la mayoría de la gente con la que él trabaja piensa que todo es una gran broma.

“Todos los aviones que han venido me hacen preguntarme”, dijo Jordan. “No puedo responder por todos, pero la mayoría de la gente con la que he hablado creen que es un engaño y está haciendo ver a Stephenville como tontos”.

Jordan dice que su hija llamó desde Magnolia, y uno de sus compañeros de trabajo tiene un hijo en Illinois, que le preguntó qué había en el agua en Stephenville.

Los residentes han dicho que han recibido e-mails de amigos y familiares en el Canadá, Egipto y México, así como de otros estados.

Joy Jones, propietaria de Joy’s Fabrics, dice que se sentían excluidos porque no vieron nada.

“Yo no desecho que pudiera ser real, pero si lo es, se podría eliminar toda esa publicidad”, dijo Jones. “La gente es muy curiosa y el ovni ha sido el tema de conversación en las tiendas y por toda la ciudad. He tenido numerosas llamadas telefónicas sobre los avistamientos en la casa y en la tienda”.

Jones dijo que ella conoce una pareja que vive entre Dublín y Stephenville que se sientan en su porche a ver volar los aviones de la Fuerza Aérea y las bengalas que lanzan, creando una vista interesante del terreno.

Danny Boitnott, director del Consejo de STAR, una organización sin fines de lucro que ayuda a las personas con problemas de abuso de sustancias, dijo que cree que el avistamiento fue probablemente “algún tipo de aviones de la Fuerza Aérea de los que no sabemos”.

“En lo que respecta a toda la publicidad, creo que es mucho ruido y pocas nueces”, dijo Boitnott, un piloto militar retirado.

July Danley, presidenta/CEO de la Cámara de Comercio de Stephenville, dice que los recientes avistamientos de luces no identificadas han “causado sin duda mucho interés, más aún con los medios de comunicación nacionales y fuera del pueblo o con los residentes locales”.

“Ha sido interesante la atención de los medios y la publicidad en todo el mundo, y todos tenemos curiosidad de ver lo que revelan las investigaciones acerca de la razón desconocida de las luces brillantes presenciadas por varias personas”, dijo Danley.

Danley dijo que muchos residentes locales y empresas “tuvieron un poco de diversión por la especulación que ha llegado a nuestro pueblo”.

Larry D. Barr, director asistente del planetario de Tarleton State University, dice que considera que la hipótesis de que el objeto es de otro planeta es el resultado de informes de observadores no entrenados, y señaló que incluso los pilotos pueden confundir objetos en el cielo.

“Estamos en la ruta de acercamiento al aeropuerto de D-FW, y el sol en un ángulo cerrado puede hacer que un avión parezca más grande y más rápido de lo que realmente es”, dijo. “Falsos soles y nubes pueden engañar a la gente, pero que sean naves espaciales extraterrestres, yo no lo creo. Creo que la gente ha identificado erróneamente algo”.

Dijo que los informes de que un objeto viajaba a 3,000 millas por hora pueden no ser ciertos ya que nadie ha visto nunca nada que vuele tan rápido – y que con ello se rompería la barrera del sonido.

Barr dijo que hay mucho cinismo en la universidad con respecto al avistamiento.

“Creo que sería divertido ver una nave espacial de otro planeta, pero si están a 60 años luz y vieron ‘I Love Lucy’, no querrán venir aquí”, dijo.

http://www.reporternews.com/news/2008/jan/16/ufo-reports-bring-a-few-good-natured-laughs/