Ovnis en Uckfield

Generan miedo las luces misteriosas

Por Miles Godfrey

Muchas luces rojas misteriosas han generado otro enigma ovni.

Más de 60 de esferas brillantes fueron vistas volando sobre Uckfield en la noche del sábado.

El vecino Jamie Smith, de 20 años, de London Road, pensó que la ciudad estaba a punto de ser invadida por los extraterrestres.

Él dijo: “Era algo como Space Invaders.

“Mi papá me dijo que saliera al jardín y lo que vi era la cosa más asombrosa que he visto.

“Había por lo menos 60 de estas luces justo sobre nosotros, todas en formación cercana. No había forma de que fueran aviones o algo similar.

“Entonces se movieron y sólo quedaron dos. Entonces desaparecieron por completo”.

El señor Smith dijo que las luces volaron por alrededor de cinco minutos antes de apagarse.

Este es el más reciente de una serie de avistamientos de ovnis reportado por los lectores The Argus.

Los expedientes recién publicados por el Ministerio de Defensa muestran que entre 1998 y 2006 hubo 52 informes de ovnis volando sobre Sussex.

http://www.theargus.co.uk/mostpopular.var.1743602.mostviewed.mysterious_lights_spark_ufo_scare.php

Torrent, Cts.: Estuvieron los marcianos (Final)

TORRENT, Cts.: ESTUVIERON LOS MARCIANOS

Roberto Banchs

LAS ENCUESTAS

Hace años que la familia Souriau dejó de vivir en Torrent. De modo que debimos localizar al mayor de los hermanos, uno de los principales protagonistas, en Santo Tomé. Allí Luis Héctor Lucho Souriau reside y trabaja en una carnicería de su propiedad cercana a la terminal de ómnibus. Con sorpresa y algo dubitativo ante el motivo de nuestra presencia, accede por primera vez a ser encuestado en relación al episodio de Torrent. Caviloso, inicia el diálogo afirmando tibiamente que “esa noche no estaba ahí”, pero a medida en que transcurría nuestra conversación parecía adquirir cierta confianza y concluye reconociendo haber sido testigo de aquel evento: “La verdad, verdad: la mentira, mentira”, nos dice.

Carlos Souriau expone su testimonio ante el doctor Roberto Banchs.

“Fue un gran susto. No estoy seguro de lo que en realidad se vio, pero algo se vio. Fue por la noche, pongámosle… media noche, porque a esas horas es cuando se cazan tatúes. Éramos jóvenes, yo tenía 24 años y mi hermano menor, Mario Alejandro, unos 6 o 7 años… él tuvo mucho susto. Se hallaban también 4 o 5 peones, cuyos nombres no recuerdo, estaban ahí ocasionalmente: gente crédula, supersticiosa, sugestionable. Sí recuerdo que uno de ellos, especialmente, quedó muy impresionado y habrá hablado allá en el pueblo. Lo mismo le habría ocurrido a mi otro hermano, Carlos (de 17 años), porque es el que siguió, a pesar de que no estaba.

“Me encontraba cazando tatúes, cuando de pronto veo unos bultos bajitos, de un metro o poco más, con cabeza grande y una luz en la cabeza. Se hallaban a unos 30, 50 o 100 m, 100 metros, aunque no podía determinarlo, porque en el campo y de no­che podría ser cualquier distancia. Sale un peón que alerta a los demás (que estaban en la casa), y todos ven esos bultos, eran varios enanos, no podría precisar cuántos. Los peones se meten dentro de la casa, vuelven a salir, vuelven a verlos y se meten en la casa y nada más.

“No se vieron platos voladores. Tampoco se registraron huellas, nada quemado. No es cierto eso del machete del peón, (NdR: según una de las versiones, un peón quiso atropellarles a machetazos, quedando con el brazo paralizado); tal vez empleó esa expresión, pero nada más. Esa versión es demasiado florida… Es un cuento al que le pusieron letra, y hubo quien le puso música.

“La observación habrá durado 2, 3 o quizá 5 minutos. Tiempo en que vimos esos bultos bajitos moviéndose en la oscuridad. Fue mucho menos espectacular de lo que se publicó. Mi hermano Mario Alejandro era muy chico como para recordar lo sucedido, y mis hermanos Juan Pablo y Carlos, así como mi padre, Pablo, no estaban presentes. Ellos se hallaban en otro campo de su propiedad. En cuanto a los peones, se trataba de gen­te de paso o vecinos, mayores, que se han ido y otros han muerto. Pero les repito: esto es lo que ha ocurrido. Ahora, quizá mi hermano Carlos recuerde algo más, ya que parece que él siguió con la cuestión, pero vive en Posadas (Provincia de Misiones)”.

Y nos fuimos a Posadas, a continuar la investigación. Allí localizamos a Carlos Souriau, dueño de un depósito de verduras y hortalizas. Un hombre amable, distendido, que gusta alternar sus horas de trabajo junto a sus amigos y su guitarra.

Bien dispuesto a la entrevista, afirma: “Yo no estuve presente ahí, pero mi hermano mayor me contó de eso a los 4 o 5 días, o tal vez más; me hallaba en otro campo a 15 Km., entrando para Torrent. Recuerdo haberme comentado que vio luces de varios colores, eso sí, pero que bajaban o cosa así, no. Como en esa época estaba ese furor de los platos voladores, entonces acá se imaginan… De que vieron luces, vieron; ahora, de que había un aparato, ¡puede ser cualquier cosa! El episodio se recordó durante algunos años, y después quedó sin efecto, porque aparecían por todos lados, y quedó como uno más. Ya fue común ver esas cosas.

“Si acá hay que hacer un relato claro y sencillo, es que se vieron luces, tras las cuales advirtieron a esos seres, que primero se creyó eran bajos y luego resultaron altos, porque si alguien está en el campo y ve unas luces, no sabe si están a 100, 200 o 500 metros. Se les veía una sola luz, como si estuviese en el centro, en medio de la frente. Pero si usted mira una luz por la noche, no sabe si es alta, baja o qué y usted se acerca y va cambiando. Pudo haber tenido luces en medio de la cintura, como haberlas tenido arriba, y cambian; de ahí se estimó la altura que tendría esta gente, por las luces, pero el campo engaña…

“Todo por acá hay árboles, todo en esta zona los hay. Y bueno, por acá habrán andado ellos, y pudieron entrar a esa vivienda abandonada, que es una tapera con rancho que estaba deshabitada (NdR: la tapera se encuentra a unos 150-200 m de la vivienda); puede que esa haya sido la impresión que tuvieron, al menos es lo que contaron los peones y mi hermano, quienes en esos momentos andaban cazando tatúes, recorriendo el campo. Puede ser, porque del fondo, cerca de la tapera -una casa vacía-, de ahí salían esas luces, en esa dirección. Lo que pasa es que en el campo usted mira y cree ver una luz de noche a 100 m, pero puede estar a 300 m. La precisión cuando hay mucha oscuridad -como esa noche- no se puede alcanzar. Pudo haber una mala interpretación de que entraron a la casa donde estaba la gente (NdR: ahora se refiere a los testigos), pero lo que recuerdo es que todo ocurrió a distancia. No ocurrió ahí en la casa donde estaban las personas, sino que las luces se veían de lejos.

“Y bueno, dijeron que la luz era fuerte, por ahí vieron. Porque quien sabe, hay mucha gente en el campo, y ahí en el fondo… ¿qué la luz entró por la paredes? (NdR: indicándole una versión periodística), la tapera tiene tablas, que a veces no las tiene juntas y se ve la claridad. Hasta la claridad de la Luna se ve, de noche. O un auto que viene y enfoca, parece que está dentro de la casa, y en realidad es la claridad que entra en la casa.

En relación a la presunta tentativa de los testigos por repeler la invasión con sus armas, Carlos Souriau manifiesta: “De eso no me acuerdo tanto, pero si alguna vez lo he dicho, es porque he repetido lo que en esa ocasión me han contado. En cuanto a la carabina, ¡del susto habrá quedado trabada!, o creyó que cargó el arma y no cargó nada, y apretó el gatillo de la escopeta o carabina y no salió nada porque simplemen­te no estaba cargada, por el susto”, especula Carlos. “Muchas veces uno cree que hace las cosas como corresponde, y no lo hace”, reflexiona. Refiriéndose al propósito de un peón por “atropellarles a machete”, vuelve a coincidir con su hermano Luis Héctor: “Eso es algo que habría dicho algún peón a modo de decir. Es gente capaz de enfrentarse con algo que conocen, un animal suelto o algo así, pero si no lo conocen van a salir corriendo. Si hoy en día ven un ala delta, es posible que la confundan con un pá­jaro grande, y como lo desconocen, se asusten y no lo enfrenten.

“Los peones eran personas mayores, que ya no están. Era un grupo. En el campo se reúne por la noche, a veces vienen vecinos… En esa oportunidad se encontraban mi hermano mayor Luis y el menor, Mario Alejandro. Este último se habrá pegado un gran sus­to, aunque el recuerdo lo tendrá más apagado. También uno de esos peones había queda­do con mucho miedo, y haya ido a otro campo, quizá del vecino, por ahí.

“La observación duró un instante, uno o dos minutos. Más no puede ser. Fue una cosa rápida, de acuerdo a lo que me han contado. Por eso le digo: yo no estaba presente allí, pero como era una opinión colectiva, de buena fuente -porque viene de mi hermano y de toda esa gente que vio-, la tomo como verdadera, como cierta. Muy distinto es el caso de una sola persona que vio un plato volador, un ovni, que bajó y no se sabe del estado psicofísico, anímico, cómo está… pienso yo.

“La cosa fue muy sencilla, según me contaron. El relato de R. Flores es demasiado floreado (NdR: florido). Quizá alguna persona habló conmigo y le pasó los datos, le dio mi nombre; no recuerdo haber hablado con él. No se cómo trascendió el asunto… habrán ido al pueblo y comentado a un corresponsal del diario -se interroga Carlos-, pero nunca he visto la publicación, sólo me enteré por rumores. Porque antes no se acostumbraba a leer los diarios. Llegaba muy poco por ahí; el diario llegaba un día atrasado. Y la gente del pueblo es muy distinta a la de ciudad”. Hablando con pausa y sosteniendo ahora una serie de recortes de prensa que le exhibimos, agrega: “Acá cambia mucho el asunto, en estos escritos, hay palabras que son fruto de los escritores. Na­die vio platos voladores, o algo volando; eran luces bajas tipo faritos lo que vieron; roce con esta gente no hubo, con las supuestas personas o seres. No hubo roce, no hu­bo nada (NdR: la versión de Rialto Flores, corresponsal de la CODOVNI en Corrientes, le atribuye a Carlos Souriau tales declaraciones). Tampoco escuché hablar de que un peón haya sufrido quemaduras, porque la luz se veía a lo lejos. Todo ocurrió a distancia”.

CONSIDERACIONES FINALES

Antonio Ribera.

La espectacularidad de los relatos iniciales, aun contradictorios, despertaron durante años la curiosidad de los ufófilos, creyendo encontrar en ellos una prueba más de la postrera realidad del fenómeno. Sin embargo, esta investigación ha permitido poner nuevamente en jaque a los opositores de las encuestas de casos antiguos, para demostrar -al menos- la necesidad de practicarlas con el fin de evitar que se continúen promulgando tantas estupideces con viso de realidad. Es que sólo quienes tratan con ligereza o con oscuros propósitos pueden considerar inmerecida la investigación y reinvestigación de tales eventos, y en particular, aquellos de alta extra­ñeza. Sólo los mediocres y alucinados pueden pretender evitar correr el velo al miste­rio, como si fuere la profanación de una cosa sagrada, postulando su irrelevancia en el tratamiento del problema y relativizando su validez por el paso del tiempo. Ese mismo tiempo que fortalece los mitos, en ausencia de una investigación racional y direc­ta en el lugar donde se habrían producido los hechos, o sembrado una fábula.

El episodio de Torrent nos alerta, también, acerca del manejo poco estricto de la información y del modo en que se propalan los rumores. Justamente, a partir de la percepción de unas luces y bultos a distancia, y del comentario que de ellos se hicieron en un apartado pueblo rural, y de los cuales abrevó un diario de la región. Sin cerciorarse o acreditar los dichos. Logrado el asombro de aquellos lectores, los retoños irían a extenderse por el mundo.

¿Qué es lo que vieron los hermanos Souriau, y los peones? Acaso podría especularse en seres galácticos, o en cazadores furtivos… Pero son tan pobres los datos regis­trados por los testigos, que apenas puede suponerse lo que describen: bultos, y luces inciertas a la distancia, en la espesura boscosa que rodea una laguna. En el interior de la casa, unas asustadas personas sabidas que -por aquella época- los platos voladores aparecían por todas partes.

En cuanto a la fecha en que se produjo la observación, los Souriau no han podido precisarla. Sin embargo, el único indicio posible -sujetos a una duda razonable-, la hallamos en El Territorio, de Posadas, Mis., del 31 de enero de 1965 (el primer medio que difundió la noticia), cuando señala que “era una noche oscura, sin luna”. De ser así, la fecha inmediata anterior a la publicación “sin luna” (Luna Nueva), está com­prendida entre el viernes 1 y el sábado 2 de enero de 1965. Esta fase lunar abarcó el primer día del año, y mitad del segundo día.

Un breve comentario sobre los Souriau. La poca grata sorpresa de Héctor al ser descubierto como testigo y la renuencia inicial por comentar su experiencia de joven, mostrando solapadamente cierto enojo con su hermano Carlos por la infidencia cometida en aquella época, habla a las claras de su intento de evitar toda publicidad. Respecto a Carlos, su carácter comunicativo no impide la prudencia y su actitud des­mistificadora. Aún cuando dice: “(A la observación) la tomo como verdadera, como cierta”. Más allá de lo que haya sido.­

REFERENCIAS

(1) Ribera, Antonio. Platillos volantes en lberoamérica y España. Pomaire, Barcelona, 1968, ps. 142/143; citando a El Territorio, Posadas, 31 enero 1965.

(2) Creighton, Gordon W. en: The Hmnanoids (Charles Bowen, ed.). Neville Spearman, London, 1969, ps. 109/110; citando a Crónica Matutina, 10 febrero 1965.

(3) Clarín, Buenos Aires, 14 febrero 1965.

(4) CODOVNI (Comisión Observadora de Objetos Voladores No Identificados). Bue­nos Aires. “Informaciones auténticas sobre platos voladores en la República Argentina”, 1965, ps. 1-2.

(5) Crónica, Matutina, Buenos Aires, l0 febrero 1965.

BANCHS CASE REFERENCES

by Richard W. Heiden

33. (Late Jan., 1965, Torrent, near Santo, Tomé) (the references for each version of case are listed separately) (late Jan,: grabbed witness: skin disease: gun failed)

-Posadas El Territorio, Jan, 31,1965, Translated in Le Courrier Interplanétaire (Ferney-Voltaire, Ain, France) n° 71, 2nd quarter of 1965, p. 2.

-C.O.D.O.V.N.I. (Buenos Aires UFO group) report for 1965. pp, 1-2. Quoted 10 Antonio Ribera, Platillos Volantes en Iberoamérica y España, Editorial Pomaire, Barcelona, Spain. 1968, pp, 141-142: and summarized in Flying Saucer Digest (Cleveland, Ohio) n° 6, sumer 1968, p, 9, The latter js in turn reprinted in Allan J. Manak, ed.. The Best of Flying Saucer Digest, United Aerial Phenomena Agency, Cleveland, Ohio, 1969, pp. 13-14.

Saucer News (Fort Lee, N.J.) 12:3 (n° 61), Sep. 1965, p. 24, citing unspecified press, Cited in Saga’s Special UFO Report (Brooklyn, N,Y,), vol. III, 1972, pp. 22-23, and in Saga’s 1975 UFO Annual (Brooklyn, N.Y.) 1:1, p. 28.

-Cuarta Dimensión (Buenos Aires) n° 65, (July 1979), p, 60. Reprinted in La Mejor Selección de Cuarta Dimensión n° 2, Oct, 1983, p, 67.

34. Torrent (Souriou error for Souriau): hide inside: light comes in) (this is a new footnote, not in original book)

C.O.D.O.V.N.I. report for 1965, p, 2, citing Rialto Flores of Corrientes. Quoted in Antonio Ribera, Platillos Volantes en Iberoamérica y España, pp. 142-143, and sumarized in Flying Saucer Digest (Cleveland, Ohio) no. 6. summer 1968, p, 9, and Allan J, Manak, ed., The Best of Flying Saucer Digest. p. 14.

Oscar Uriondo, Los Aterrizajes de Ovni en la Argentina, p. 51, citing Ribera.

Héctor P. Anganuzzi, Historia de los Platos Voladores en la Argentina. pp. 185-186.

Saucer News (Fort Lee, N.J.) 12:3 (no. 61), Sep. 1965, p, 24, citing unspecified press. Cited in Saga’s 1975 UFO Annual (Brooklyn, N.Y.) 1:1, p, 28.

Cuarta Dimensión {Buenos Aires) n° 65, (July 1979), p. 60. Reprinted in La Mejor Selección de Cuarta Dimensión n° 2, Oct, 1983, p. 61.

Henry Durrant, Les Dossiers des O.V.N.I., Editions Robert Laffont, Paris, 1973, pp. 132.

Roberto Banchs, personal investigation, Sep. 1992.

J. G. Dohmen, A Identifier et le Cas Adamski. Editions Travox, Biarritz, France, 2972. p. 78 (only a passing reference, far the light-through-the-wall effect).

35. Torrent (1st week of Feb: 5 one-eyed beings tried to kidnap man, but they fled the other witnesses) this footnote was originally no. 34: the old n° 35 (Clarín Feb 14. 1965) is now in the text)

-Rodrigo de Riana’s report via the Saporiti news agency, in the Buenos Aires Crónica (morning edition). Feb, 10, 1965, p. 6. Cited in Charles Bowen, ed., The Humanoids, Neville Spearman, London; 1969; Henry Regnery Company, Chicago, Ill., 1969 (the chapter by Gordon W, Creighton), pp, 109-110 of both editions, Also cited in Antonio Las Heras, Informe Sobre los Visitantes Extraterrestres y sus naves voladoras, Rodolfo Alonso Editor, Buenos Aires, 1974, pp. 95-96. And cited in the bulletin of the CORBE group (Bahía Blanca) n° 1. Feb. 1973, p, 17.

Strange Magazine (Rockville, Md.) n° 9, spring-sumer 1992, p. 35, citing Crónica, Feb. 10, 1965.

Thomas E. Bullard, UFO abductions: The Measure of a Mystery, case 263 – passim, especially pp. C-234 to C-235. Cites Bowen.

Jacques Vallee, Passport to Magonia, p. 305 (case 636). Cites Bowen.

John A Keel. Strange Creatures From Time and Space, Fawcett Publications, Inc, (A Fawcett Gold Medal Book), Greenwich, Conn., 1970, p. 144 (the Spearman hardcover edition published in England has the same pagination as the Fawcett paperback); edition retitled as Strange Mutants, Global Communications, (New York), 1984, p, 45. Cites Bowen.

Strange Magazine (Rockville, Md.) n° 10, fall-winter 1992, p, 52 (in article by Keel, citing de Riana via Bowen).

Felipe Machado Carrion, Discos Voadores Imprevisiveis e Conturbadores, p. 139 (ref. La Cronica [sic] Matutina 10 Feb 65, probably via Bowen).

Brad Steiger, Alien Meetings. Ace Books, New York. 1978. pp. 157-158 (errors; no reference).

Phénomènes Spatiaux n° 4 (per J. Pereira).

Phénomènes Spatiaux n° 11. March 1967 (per Dohmen (see ref, 34), J. Pereira, and the supplement to Vanquelef’s book that she sent me 3 June 1986).

-G.A.B.R.I.E.L., Les Soucoupes Volantes: ¿Le Grand Refus?, Michel Moutout Editeur, Régusse, Var, France, 1978. p. 83 (the scant details here could agree with any version: but dates it 4 Feb. 1965).

Jader U. Pereira, Les “Extra-Terrestres”, 2nd special issue of Phénomènes Spatiaux, Paris. 1914, case 141 (dates it 1 Feb.), citing CODOVNI 1965: El Territorio Jan. 31 [sic–inconsistent with the date Pereira gives the case!]; Carrion p. 139; Ribera PV en IyE, p. 141: Vallee, Passport to Magonia, p. 305; and Phénomènes Spatiaux n° 4 and 11.

Los niños salvajes (25)

NIÑOS PUERCOS

Desde la década de 1830 se han reportado casos de niños que han sido amamantados por puercas. Están los casos de los niños encontrados en Salzburgo, Alemania y Overdyke, Holanda. También ya habíamos mencionado al Sergei Mironovich Kirov, miembro del politburó soviético que afirmó haber sido criado por una puerca.

En 1984, la agencia de noticias china de Xinhua divulgó la historia de una niña campesina de la provincia de Liaoning, al Noroeste de China, que había sido amamantada por puercas y dormía en su chiquero por las noches. Wang Xianfeng fue dejada como infante con los cerdos de la familia porque su padre sordomudo y su madre mentalmente retardada eran incapaces de cuidarla y nadie más vivía cerca de ellos. La muchacha vivió exclusivamente de leche de puerca hasta que casi tuvo cinco años. Entonces ella comenzó a comer la comida de los cerdos. Siempre era la primera en el canal cuando se llenaba por las mañanas.

En 1983, los psicólogos descubrieron a Wang, cuando tenía nueve años, con la inteligencia de un niño de tres años. El informe no dijo cuándo o cómo la encontraron.

Los expertos de la Universidad de Ciencias Médicas de China y del Instituto Anshan de Psicometría tomaron a su cargo a la niña, y en 1987 cuando tenía 13 años podía leer 600 caracteres chinos, contar a partir del uno hasta el 100, cantar canciones de niños y hacer ciertos quehaceres domésticos. Los experimentos todavía continúan para “ver si la muchacha puede finalmente alcanzar la inteligencia normal” anunció Xinhua.

NIÑOS CABRA

En 1990 se reportó un niño, de ocho años de edad, criado por cabras en los Andes peruanos. Se le dio el nombre de Daniel, el niño cabra de los Andes. Se supone que sobrevivió alimentándose con la leche de las cabras y comiendo raíces y bayas. Fue investigado por un equipo de la Universidad de Kansas.

Continuará…

La leyenda de Bessie

La leyenda de Bessie

Emergen las historias de Bessie el monstruo que vive en el lago Erie

Por Kristina Smith

Put–in-Bay – Cuando Bob Bartolotta navegaba en el lago Erie, a menudo veía lo que aparecía ser una criatura larga, fina nadando a través del agua.

Bartolotta, en los años 70, estudiante del Stone Laboratory de la Universidad Estatal de Ohio en la isla de Gibraltar cerca de Put–in-Bay, miraba el objeto esperanzadoramente, esperando para ver si emergería la cabeza de serpiente de un monstruo de mar.

“Nunca vi algo similar”, dijo Bartolotta, coordinador del Museo de Cleveland de Historia Natural. “siempre resultaba ser un árbol muerto”.

Sin embargo, muchos que han visto fenómenos similares en el lago, creen que las masas ondulantes podrían ser South Bass Bessie, también conocido como Lake Erie Bessie y Lake Erie Larry.

Ella es una leyenda del lago Erie, posible primo del monstruo de Loch Ness. Algunos piensan que ella es un plesiosauro, un reptil marino del jurásico que tiene millones de años sobreviviendo, dijo Len Tieman, dueño del Lake Erie Larry un parque prehistórico en el Municipio de Danbury y creador de un plesiosauro de tamaño real que se exhibe en su parque.

Pero Joe Hannibal, paleontólogo del Museo de Cleveland de Historia Natural, dice que los plesiosauros nunca vivieron en esta área. Se extinguieron hace 65 millones de años, antes de que los glaciares crearan el lago Erie, dijo.

“Si se encontrara uno, sería un hallazgo científico espectacular”, dijo Hannibal.

Se han encontrado fósiles de Plesiosauros en Kansas y otras partes del Oeste de Norteamérica que una vez estaban cubiertas de agua, dijo. Los animales tenían cuellos largos, un cuerpo redondeado con aletas y dientes puntiagudos y afilados para comer pescados.

Pero la carencia de evidencia científica no ha lastimado la historia o los avistamientos a través de las décadas. Los monstruos del mar han sido folklore alrededor del mundo, dijo.

“Los primeros periódicos de los 1800s tenían informes de serpientes del mar, incluso en el lago Erie”, dijo.

“Mi teoría es que la gente necesita pensar que hay algo maravilloso y misterioso allá fuera. Sería divertido si hubiera una”.

Los monstruos del mar fueron los precursores de los ovnis, dijo.

“Los avistamientos bajaron cuando comenzaron a verse los platillos voladores (en los años 50, 60 y 70)”, dijo. “Se convirtieron en una locura”.

A finales de los 80s y principios de los 90s, la gente comenzó a reportar otra vez observaciones de Bessie. Bartolotta atribuye el punto a un aumento en el número de botes recreativos en el lago cuando Port Clinton comenzó a ser conocido como la Walleye Capital of the World.

La gaceta de Put-in-Bay, periódico mensual de la South Bass Island, ayudó a dispersar la historia cuando el redactor Kendra Koehler tomó una foto de un registro y la presentó en el periódico como monstruo del mar.

“Era hilarante”, dijo Koehler. “Era una pequeña broma. Los periódicos y los equipos de TV se ocuparon de esto por cerca de seis meses”.

Desde entonces, los avistamientos han disminuido. Koehler, Maggie Beckford, directora de la Cámara de Comercio de Put-in-Bay y Larry Fletcher director del Ottawa County Visitors Bureau dijeron que a menudo oyen a la gente hablar del monstruo, pero nadie ha reportado verlo recientemente.

“La gente ama las historias de monstruos”, dijo Koehler.

La Marblehead Station de la Guardia Costera de EU, no ha recibido ningún informe desde que el comandante J. Franklin asumió el control hace 14 meses, dijo Franklin. La estación no guarda expedientes de los avistamientos del monstruo del mar, así que él no sabía cuándo ocurrió el último informe. “Estoy seguro que algunas personas han afirmado ver a Lake Erie Larry”, dijo Beckford. “Sólo que no sé si estaban sobrios en ese entonces”.

http://www.centralohio.com/apps/pbcs.dll/article?AID=/BC/20071003/NEWS01/710030301/1002