Adamski (4)

METAFÍSICA ADAMSKIANA

Con el párrafo anterior entramos en uno de los asuntos más densos del caso Adamski: su metafísica. Además de los tres libros que publicó, George redactó numerosos folletos que sirvieron para difundir sus ideas. Están escritos de manera didáctica, en forma de preguntas y respuestas, para una mejor comprensión de sus alumnos en sus cursos de “filosofía”. De uno de estos folletos, Telepatía, podemos entresacar varios párrafos interesantes.

“P. ¿Por qué las gentes del espacio no hacen un aterrizaje en masa?

“R. Ellos no pueden hacer esto, puesto que muy pocas gentes los aceptarían. Las masas se asustarían terriblemente, especialmente en estos días, cuando una nación está lista para devorar a la otra”.

Esta sigue siendo “la explicación” de los ufólogos para el problema del No contacto. Después de casi 50 años no han encontrado una explicación más inteligente.

“P. ¿Las gentes del espacio apoyan a cierta clase de gente más que a otra, como lo hacemos aquí en la Tierra?

“R. No, no lo hacen, porque ellos no tienen en sus planetas ningún sistema de castas o divisiones de ninguna clase, como nosotros. Para ellos, todos los humanos son iguales, a pesar del color, credo o raza, pues todos son una divina manifestación de un solo padre. Lo mismo que la naturaleza, no juzgan a los hombres, sino que sirven a todas las criaturas por igual, porque todo expresa las leyes del Creador y toda creación es parte de él mismo”.

Si eso fuera cierto entonces no habría razón para que los extraterrestres se comunicaran a través de un Adamski o un Meier. Tendrían que hacerlo con toda la humanidad. Tal vez a través de las Naciones Unidas.

En otro folleto escribe las siguientes máximas.

“Aquel que posee la verdad no pide pruebas, ya que sus sentimientos reconocen la verdad que es en sí una prueba”.

Escrita para deshacerse de los molestos escépticos, pero que es completamente vacía como todas sus historias.

“La verdad siempre triunfará a las opiniones limitadas o personales”.

En esta tuvo razón y la verdad de sus mentiras finalmente ha salido a relucir.

UN TEÓSOFO MODERNO

Como ya hemos dicho, Adamski fue un alumno aventajado de las enseñanzas teosóficas. Toda su metafísica se basa en un cristianismo distorsionado por la teosofía y las doctrinas orientales. Las dos preguntas/respuestas y las dos máximas anteriores tienen bastante tela de donde cortar.

La primera pregunta daría el argumento excusa que han venido utilizando los ufólogos hasta nuestros días para explicar la falta de contacto o el llamado problema del no contacto. Este es un argumento pueril que demuestra la falta de imaginación y de recursos de los investigadores de ovnis, que siguen repitiendo la misma tonadita desde hace muchos años.

La segunda pregunta/respuesta se desmiente por sí sola. Si fuera verdad, todo el mundo tendría contacto con seres de otros planetas. Como no lo es, entonces, o bien los seres espaciales sí tienen preferencias, o bien no existen tales seres del espacio.

La primera máxima le sirvió de escudo a Adamski para no tener que presentar pruebas de sus contactos. Es un argumento circular que podríamos poner en estos términos: mi contacto es cierto y la prueba de ello es mi propio contacto.

La última máxima es la más acertada de todo lo escrito por Adamski, y se asemeja mucho a aquella de Cristo de “La verdad los hará libres”. En el caso de Adamski la verdad triunfó. Ahora se sabe que todo fue un fraude.

UNA PELÍCULA TIPO BILLY MEIER

El 26 de febrero de 1965, se obtiene una extraordinaria película en color de 8mm, con una cámara Bell-Howell con telefoto y película Kodakhrome, en Silver Spring, Maryland. George Adamski estaba acompañado por Madeleine Rodeffer, una secretaria de Maryland, seguidora de Adamski, y otros tres testigos no identificados. Se supone que la secretaria logró filmar al ovni justo frente a su casa. También se supone que Adamski estaba de visita en la casa de Madeleine cuando observaron al ovni justo a la distancia sobre la arboleda. Lo interesante es que por un segundo una porción de la nave se desvanece de la película. Según William Sherwood, un físico y antiguo ingeniero de Eastman Kodak, la película es auténtica. Curiosamente, como en el caso de Jerrold A. Barker, Adamski le pidió a Madeleine que tomar el crédito de la película. Esta todavía tiene el copyright bajo su nombre.

Nuevamente cedemos el espacio a Harold Salkin.

“En 1965 él telefoneó a Clara John desde su casa en California para decirle que había tomado la película más sensacional de una nave espacial volando casi a ras de tierra. “Puedes ver claramente las tres bolas del mecanismo de aterrizaje bajo el cuerpo de la nave”, dijo. “¡Esta película convencerá al país entero que todo lo que he dicho es absolutamente cierto!”

“Él llegó a Washington un mes después de la conversación telefónica. Cuando se reunió con sus seguidores les dijo que la película continuaba procesándose en los laboratorios de Kodak en Rochester, N. Y. No podía entender, dijo, porqué había tardado tanto y porqué le cobraban tanto ($2,600), ya que él había enviado la película a Chicago para un tratamiento especial”.

“Varios días después finalmente llegó la película. Hubo una función especial para varios de sus seguidores. Todos estuvieron de acuerdo en que era el mejor close-up que hubieran visto de una nave espacial. El objeto (del mismo estilo clásico en forma de campana que había sido fotografiado por Adamski en diversas ocasiones) se movía lentamente de un lado del cuadro al otro, de atrás hacia delante durante unos tres minutos, llenando más de media pantalla. Una de las así llamadas esferas de aterrizaje se movía de arriba abajo como si el objeto se columpiara a través de la pantalla.

“Pero los expertos fotógrafos que la estudiaron estuvieron de acuerdo en que el aparato no parecía ser algo real, más bien se asemejaba a un modelo con sus bordes parcialmente redondeados.

“Dos semanas más tarde la película fue enviada a un amigo de los del grupo de Washington, quien estaba en Philadelphia. Él era dueño de un cine y proyectó la película sobre una pantalla de 10 metros. Él le indicó al proyectista que parara la escena en varias ocasiones mientras estudiaba la pantalla desde una posición cercana al estrado.

“Al siguiente día llamó a su amigo en Washington y le dijo:

“El ovni es un modelo. La película fue tomada en un estudio, con el objeto suspendido de un hilo muy delgado. Después, la película del escenario de árboles altos y densos fue filmada en Silver Spring, Md. Hay dos cosas que prueban mi conclusión.

“Primero. Las hojas de los árboles se encuentran en movimiento (por el viento) en la toma abierta, cuando se ve el objeto a la distancia, el cual es probablemente un avión y no un ovni como se dijo. Luego la película salta a un close-up del ovni balanceándose, sin nada en el intermedio que muestre cómo se movió el ovni desde la distancia.

“En la parte del close-up las hojas de los árboles se congelan repentinamente –no hay ningún movimiento en ellas. Como tú sabes, Paul, yo fui un especialista en películas de los Army Signal Corps, y así es como hacíamos los trucos. Comienzas con un escenario que tenga elementos en movimiento. Luego sobrepones el objeto principal sobre el escenario, pero tienes que congelar una de las tomas y mantenerla así todo el tiempo que el objeto esté en movimiento. De otra forma sería imposible.

“En esta película ovni, el hecho de que las hojas se detengan súbitamente, es el que da la pauta para creer que este es un trabajo de sobreimpresión. Pero la segunda cosa que refuerza este veredicto es: Ya que el ovni se balancea de un lado al otro del cuadro, si tú te paras conmigo cerca de la pantalla de 10 metros, verás que los bordes del ovni salen realmente del cuadro de la película. Esto ocurre varias veces en este movimiento de balanceo. Esto es obviamente imposible si la película fuera auténtica –ya que nada en una película normal puede imprimir o marcar fuera de los bordes del film.

“Por otra parte –continuó- si se hizo un trabajo de traslape, y el técnico no fue extremadamente cuidadoso en alinear las dos cintas de la película, esto puede ocurrir. Por supuesto, en un trabajo de animación normal, esto no importaría a ningún espectador (muy pocas personas lo pueden notar). Pero aquí tú tienes una película que se supone es auténtica. Si lo es, es una de las piezas de film más importantes jamás hechas, porque podría probar la existencia de los ovnis como nadie lo ha hecho.

“Sin embargo, si sólo es un modelo de un ovni en un trabajo de animación, entonces debemos colocarlo en la categoría de fraude. Y eso, mi querido amigo, es mi conclusión. Lo siento”.

“Muy poca gente dentro o fuera del mundillo de los ovnis conoce estos hechos. La historia nunca se publicó antes de hoy. Debemos añadir que continúan en circulación copias en papel de esta película en varias revistas y libros desde hace 25 años”.

Según los ufólogos, el británico Timothy Good y la suiza Lou Zinsstag, aunque la película fue tomada por Adamski, se estuvo de acuerdo en que la señora Rodeffer apareciera como la autora de la misma. Según declaró Madeleine, la película era tan mala que se decidió no exhibirla en ese estado. El propio Adamski estaba molesto con los resultados. Incluso le dijo a Madeleine que tal vez había grabado la sombra de la nave (¿?). El objeto es tridimensional pero parece inmaterial debido a los extraños movimientos que hace contra el fondo arbolado. Pero de ahí a pensar que se trata de la sombra de una nave espacial hay mucho trecho.

Aunque Rodeffer no sabía nada de fotografía, no pudo aceptar la explicación del contactado. Entonces Adamski propuso una nueva versión: cuando envió a revelar su película, los agentes del gobierno insertaron imágenes fraudulentas para desacreditarlo.

Tal vez nunca sepamos la verdad de este caso, pero tratando de reconstruirlo un escenario plausible sería el siguiente:

Adamski visita a Rodeffer y le hace creer que filmó un plato volador justo fuera de su casa. Manda revelar el rollo y se lo muestra a la secretaria. La película es tan mala y obviamente falsa, que Adamski inventa una serie de excusas para rescatar su película. Luego, con la ayuda de uno de sus colaboradores, Fred Steckling, elimina las imágenes más burdas. Por eso tardó poco más de un mes en presentar su película ante sus amigos de Washington. Por eso, también, prefirió que Madelein Rodeffer apareciera como la autora de la película.

Marc Hallet recibió copias de este film en 1976, cuando aún era seguidor de Adamski. Él nos cuenta así su experiencia:

“Unos días después, puse el film bajo un microscopio profesional Olympus para examinar algunos importantísimos puntos. En una secuencia muy breve, la nave exploradora venusina se mueve y pasa detrás de la rama de un árbol. Me enfoqué en esa rama y descubrí que la densidad de las partículas de la emulsión era mayor, exactamente en la parte entre la nave y la rama. En otras palabras, los dos objetos fueron sobreimpresos y, para decirlo de forma cruda, es la prueba incuestionable de que el film fue un truco obtenido por doble exposición. Publiqué la microfotografía por primera vez en mi libro “George Adamski”, editado en Francia en 1983 y lo hice de nuevo en enero del 2000 en el monográfico titulado “Biographie d’un escroc” publicado privadamente por ufólogos franceses. Esta fotografía es reproducida acá en un negativo en blanco y negro con tres flechas apuntando en el área más densa en donde el “disco” y la rama están sobreimpresos. Desafío a los creyentes a encontrar otra explicación que la de la doble exposición.

“Por supuesto que los seguidores de Adamski dirán que la nave exploradora está cambiando permanentemente de forma, algo imposible de hacer con un pequeño modelo. Han cantado ese credo por muchos años y ninguno de ellos parece darse por enterado de que algo puede fácilmente dar la impresión de cambiar de forma cuando su imagen es filmada en un espejo distorsionado o con una lente distorsionada. Y ninguno sabe que un pequeño modelo puede aparentar deformarse si está fabricado con varias partes sueltas afirmadas por un eje. Si usted tiene una copia en video de la filmación Rodeffer, mírela y observará que el eje vertical de la nave siempre permanece constante.

“Cuando usted falsea un filme por medios como la doble exposición con material no profesional, se generarán algunas malas secuencias con un pobre contraste y mala calidad de la luz que tendrán que ser eliminados”.

EL PAPA Y LA REINA JULIANA

Una de las anécdotas que se cuentan de la vida de Adamski es la visita que hizo al Papa Juan XXIII en el Vaticano, y a la Reina Juliana de Holanda.

La historia del Papa es la siguiente. Juan XXIII estaba en cama agonizando de un cáncer. Era el 13 de mayo de 1963. Adamski se encontraba acompañado de sus dos amigas y mecenas europeas, las señoras May Morlet Flitcroft, de Bruselas, y la señora Lou Zinsstag, de Basilea.

Adamski hizo correr la versión de que debía entregar al Papa importantes documentos recibidos de los extraterrestres en Dinamarca. Nadie sabe lo que contenía un pequeño paquete que llevaba el contactado.

Según George, el extraterrestre le dijo que debía ser recibido un cierto día, a las 11 de la mañana, por un eclesiástico del que le dio la descripción, en una determinada puerta de madera que se encuentra a la izquierda de la entrada principal. Todo eso se cumplió al pie de la letra, de acuerdo con la leyenda ufológica.

Adamski pidió a sus compañeras que no le siguieran. Atravesó la plaza de San Pedro y se introdujo por una puerta del Vaticano.

Adamski contaba que estuvo platicando con el Papa durante toda una hora. Al término de la entrevista salió por la puerta principal, mostrando una medalla de oro que el Santo Padre le había entregado, como acostumbraba hacer con sus visitantes distinguidos. El contactado informó que el Papa se encontraba mejorado, lo que pronto sería desmentido: tres días después moriría a causa del cáncer.

También dijo que desde las habitaciones del Papa pudo observar los jardines del Vaticano. Pero justamente los aposentos se encuentran frente a la plaza de San Pedro, justo al lado opuesto de los jardines.

La verdad es diferente. Adamski se escabulló de sus amigas, compró una de las medallas que se venden como souvenir en el Vaticano, y luego contó su fantástica historia. La famosa “medalla vaticana de oro puro” es un souvenir que era fabricado por una compañía de Milán.

Hallet nos indica que:

“Ese día, Adamski hizo exactamente lo mismo que había hecho en el desierto en 1952: Les pidió a sus amigos que esperaran allí donde estaban, desapareció a la distancia y regresó al rato diciendo que algo muy importante había sucedido. Este método está basado en los mismos medios psicológicos usados por los malabaristas, quienes dan a su audiencia la impresión de que algo extraordinario está sucediendo cuando, en realidad, lo que ocurre es algo totalmente ordinario”.

Esa historia también me recuerda la de Moisés cuando subió al monte por las tablas de la ley.

La historia de la reina es más simple. Adamski tuvo que salir después de que no pudo responder a las intencionadas preguntas de los asesores científicos que, junto con el príncipe Bernardo de Holanda, asistieron a la entrevista del contactado con la soberana. Adamski volvió a repetir la historia. Como prueba mostró un broche que, supuestamente, le había regalado la reina.

Continuará…

Viviendo entre extraterrestres en el planeta Japón

Por Amy Chavez

El empresario japonés Daisuke Enomoto iba a pagar a $ 20 millones para ir al espacio exterior. No yo. Puedo ir espacio exterior siempre que deseo. Todo lo que tengo que hacer es caminar hacia fuera de mi puerta.

Incluso tenemos un centro casero “Ovni-hágalo-usted-mismo” en mi ciudad. Su insignia es un extraterrestre que lleva algunos materiales y un martillo, con una nave espacial en el fondo. ¿Ve? No tienes ninguna excusa para no construir tu propio ovni.

Probablemente estás pensando: ¿Pero si construyera mi propia nave espacial, en dónde conseguiría el combustible para ella? No hay problema. Nuestra ciudad anticipó esto y ha construido una gasolinera para ovnis.

Sólo trae tu platillo volador y vuela sobre las bombas de gasolina mientras los asistentes reaprovisionan tu ovni de combustible, checan el aceite y lavan los pájaros muertos del parabrisas.

Todo esto me hace preguntarme porqué soy yo quien lleva una “tarjeta de registro extraterrestre”. Si ni siquiera poseo una nave espacial.

Continúe leyendo en

http://search.japantimes.co.jp/cgi-bin/fl20061125cz.html

Los marcianos no tienen “encanto” para la señorita Milano

En un extraño encuentro del tipo cable, Mars TV transmitió un mensaje a la Tierra en el cual los marcianos aseguran que aman la televisión americana, pero que hay un programa que odian.

“Odiamos Charmed, aun cuando Alyssa Milano es caliente, ella solamente es una mujer con dos senos. En Marte nuestras mujeres tienen tres pechos”, dijo Tartiklonz ejecutivo de Mars TV.

Un reportero de la CNN de nuestro planeta preguntó al presidente de la cadena extraterrestre sobre sus pensamientos, él contestó: “Ese show es realmente piojoso, ¿cómo es que todavía está al aire? No sabemos. Es un verdadero enigma, pero, por lo menos hay anatomía Gris para salvarnos el día”.

Después de oír esto, Milano respondió en una actitud no-tan-encantadora hacia los pequeños amigos verdes del espacio exterior. “Escúchenme, apuesto que mi show es mucho mejor que cualquier basura que produzcan allá ¿Okay? ¡Deben tener un montón de programas apestosos para pasar su tiempo viendo los nuestros!”

Más tarde nos dijeron que debido a los acres comentarios de Alyssa, los marcianos decidieron cancelar su suscripción de cable hasta que quiten Charmed.

http://pixyrosebud.blogspot.com/2006/11/martians-not-charmed-by-ms-milano.html

Adamski (3)

LAS HUELLAS DEL EXTRATERRESTRE

“Entonces él se encaminó hacia el disco y yo le seguí. Entonces llamó mi atención hacia las extrañas marcas que su calzado dejaba en el suelo, como si éstas fuesen algo importante. Después, el doctor Williamson sacó vaciados en yeso de aquellas huellas.

“El disco era un aparato más semejante a una campana que a un disco propiamente dicho. Estaba hecho de un material brillante, traslúcido. En su interior distinguí bultos que se movían. Pero no parecía ser de vidrio, sino de algún metal desconocido. El aparato no estaba posado en el suelo, sino flotando a unos 35 o 50 centímetros de altura. Reflejaba los rayos del sol como un diamante ahumado. La cúpula era oscura, sustentada por un anillo dentado. Estaba coronada por una bola, que en las fotos aparece como una anilla. Las portillas eran de un material bastante transparente y yo llegué a ver otro hermoso semblante a través de una de ellas, muy semejante al de mi interlocutor. Este me advirtió que no me aproximase mucho al aparato. Yo desobedecí y, cuando acerqué más el hombro derecho hacia la superficie del disco, mi brazo fue lanzado contra mi cuerpo con terrible fuerza. El venusino tomó una de las placas expuestas que yo había guardado en el bolsillo, y prometió que me volvería a ver. Le pregunté si podría entrar en el disco, y él me hizo comprender que algún día sería posible.

“Cuando el disco se elevó, noté que dos anillos de la parte inferior se movían en una dirección, mientras otros dos giraban en sentido contrario. Bajo el aparato estaba dispuesto en el tren de aterrizaje un trípode constituido por tres esferas metálicas. Luego, el “platillo” se alejó”.

Los “misteriosos” símbolos que dejó el extraterrestre serían otra de las pruebas presentadas por los seguidores de Adamski para apuntalar la veracidad de sus contactos. Tiempo después el investigador Marcel Homet afirmaría haber encontrado símbolos muy parecidos en Bolivia. Pero como señala Marc Hallet en su libro George Adamski:

“Contrariamente a lo que parece decir al comienzo, él leyó Flying Saucers have Landed antes de publicar su propio libro, y es totalmente increíble que él haya reunido, en un mismo dibujo, varios signos como los que publicó, y asegurara que los había encontrado en lugares distintos. La evidencia apunta a que trató de llamar la atención sobre su propio libro con un “misterio” creado por él mismo”.

HABLA EL PUBLICISTA PERSONAL DE ADAMSKI

En uno de los últimos números de la revista UFO Universe se publicó un artículo de quien fuera el publicista personal de Adamski, Harold Salkin. En ese artículo Salkin expone sus recuerdos de aquella época.

“Luego (del avistamiento) los seis testigos firmaron una declaración que atestiguaba la realidad del contacto. La historia del evento apareció en la Phoenix Gazette. Luego fue enviada a Clara Colcord John, de Washington, D.C.

“Clara era una ardiente devota de todo lo relacionado con lo que ella llamaba “la frontera del más allá”. Esta frase aparecía como encabezado de su boletín Little Listening Post, que enviaba a diversos periódicos, miembros del gobierno, etc. Ella estuvo casada por muchos años con el doctor Walton C. John, el Comisionado para la Educación de Estados Unidos. Su círculo de amigos incluía muchas personalidades de la política, en Washington, quienes se reunían regularmente en su casa para escuchar diversas conferencias. Muchos llegaban de incógnito a escuchar lo último sobre platillos voladores, esperando no ser reconocidos por sus superiores en el gobierno.

“Entre los muchos corresponsales de Clara estaba Desmond Leslie, sobrino de Winston Churchill, y una autoridad en las culturas antiguas y fanático de los ovnis. Clara le dio una copia del artículo sobre el contacto de Adamski. Al mismo tiempo escribió a Adamski para hacer un libro con su relato.

“Eventualmente Leslie y Adamski se reunieron en Washington. Decidieron colaborar en un libro titulado “Flying Saucers Have Landed”. El primer tercio del libro fue escrito por Leslie, y trataba de la historia de las visitas a la Tierra por naves alienígenas, tales como los “vimanas” de los textos de la India del 3,000 a.C. Estas eran pequeñas naves del tamaño de una canoa grande, que fueron observadas flotando sobre la India durante cientos de años.

“Las últimas dos terceras partes del libro –la sección de Adamski-, fueron las que se “robaron el show”, como escribió un cronista. La historia del contacto venusino en el desierto llevó al libro al número uno en las listas de best-seller de The New York Times, donde permaneció varias semanas.

“Adamski iba a Washington una vez al año, apareciendo básicamente ante la misma audiencia todas las veces. En 1963, aparentemente, cayó en la trampa en la que fueron capturados muchos de los contactados de los cincuenta y sesenta. Para mantener el “apetito” de sus seguidores, él (como los otros) estaba convencido de que debía proporcionarles un evento realmente espectacular. En el caso de Adamski fue el viaje a Saturno.

“Él llegó a casa de Clara John al mediodía, y tardó cinco horas en contar a un grupo de cinco personas su supuesto viaje en una nave espacial al planeta Saturno. Contó cómo había sido seleccionado por el Concejo Interplanetario para representar al planeta Tierra en un cónclave de doce embajadores planetarios. Él había sido escogido debido a sus actividades de contactismo con gente del espacio, por sus diversos escritos, etc.

“Cuando se le preguntaba directamente sobre el método del viaje y la vida de los habitantes de Saturno, parecía un tanto desubicado. La mayoría de sus escuchas no le creyeron, pero uno de ellos pensó que pudo haber tenido una proyección astral en lugar de un evento físico, dejando su cuerpo físico y proyectándose al espacio en su cuerpo astral.

“Pero Adamski no estaba de acuerdo, “No”, exclamó, “no son cosas síquicas: este traje que visto es el mismo que vestí en la nave espacial. Estos zapatos son los zapatos que traía. ¡Fue muy real, no astral!”.

“Esa misma tarde apareció ante una audiencia más grande contando la misma historia que había relatado en casa de Clara John. Aquellos que ya lo habían oído compararon sus notas más tarde, y estuvieron de acuerdo en que Adamski había dado entre seis y ocho detalles que contradecían sus declaraciones del mediodía. La mayoría de la audiencia de la tarde también parecía no estar convencida de su historia.

“Sus seguidores concluyeron más tarde que había sido una imprudencia haber contado esa historia sin ninguna evidencia que la soportara. Pero muy pronto ellos tendrían una desilusión mayor”.

DENTRO DE LOS PLATILLOS VOLADORES

Luego de su fenomenal éxito con Los platillos voladores han aterrizado, Adamski decide publicar un nuevo libro, esta vez en solitario. De esa manera nacería Dentro de los platillos voladores. En él nos cuenta sus experiencias con seres de Marte y de Saturno. Pero dejemos que sea el mismo Adamski quien nos cuente.

“… Uno medía 1.85 metros aproximadamente y parecía contar con unos treinta años de edad. Su cutis era rojizo y sus ojos –que contenían el destello característico de aquellos que gozan de la vida- eran de color café oscuro. Era su mirada extraordinariamente penetrante. Sus negros cabellos ondulados estaban cortados a la usanza nuestra. Vestía un traje café oscuro, pero no tenía sombrero.

“El hombre más pequeño parecía también más joven, y calculé su altura en 1.65 metros. Su rostro era redondo e infantil, su cutis pálido y sus ojos de un azul grisáceo. Sus cabellos también ondulados y cortados de manera normal, eran castaño claro. Vestía un traje gris e, igual que su compañero, carecía de sombrero. Fue el más pequeño el que pronunció mi nombre y sonrió.

“Él viene del planeta que ustedes llaman Marte, yo, del que conocen como Saturno… Somos lo que ustedes en la Tierra podrían llamar ‘contactos’”.

“… El objeto medía aproximadamente de cinco a seis metros de altura y tenía un gran parecido al platillo, o vehículo exploratorio, de mi primer encuentro, casi tres meses antes.

“Cuando nos detuvimos advertí a un hombre que se encontraba de pie junto a la brillante nave. Al descender del automóvil, mis compañeros emitieron saludos en voz alta. El hombre que se encontraba junto al vehículo exploratorio parecía estar trabajando con algo conectado a la nave.

“Caminamos hacia él, y con alegría pronto le reconocí: era mi amigo, mi primer contacto, el hombre de Venus.

“Su radiante sonrisa manifestaba que compartía mi felicidad por esta reunión. Una vez que intercambiamos saludos dijo: “Mientras descendíamos se rompió una pequeña parte de esta navecilla, por lo que la he reemplazado mientras lo esperábamos”.

“Le observé con curiosidad mientras vaciaba en la arena el contenido de un pequeño crisol.

“… En lugar de pedir información me agaché y toqué con cuidado lo que parecía ser una pequeña cantidad de metal derretido, que el venusino había desechado momentos antes. Pese a que todavía estaba caliente, no lo estaba tanto como para impedir que lo tomara. Con cuidado lo envolví en mi pañuelo, metiéndolo a continuación en uno de los bolsillos interiores de mi abrigo. Todavía conservo en mi poder esa pieza de metal”.

UN MUNDO DE FANTASÍA

Muchos de sus seguidores le pidieron que dejara que los científicos analizaran la muestra de metal, a fin de demostrar que su contacto había sido real. Adamski se negó durante mucho tiempo, pero llegó el momento en que se vio acorralado y no tuvo más remedio que mandar analizar su metal. Se trataba de escoria de fundición. Sin embargo, Adamski en una carta a Chralotte Blodget presenta los resultados de la siguiente forma:

“Por lo que respecta a la pequeña pieza de metal a que me refiero en el libro y que tú sostuviste en tu propia mano, no he querido someterla a análisis debido a una experiencia pasada. Hace algunos años mandé realizar el análisis químico de una pieza de aleación metálica que sabía a ciencia cierta que provenía de este planeta. Lo primero que se me ocurrió fue que se llevara a cabo tal análisis, por lo que se la entregué a un científico. La primera vez que le llamé para pedirle los resultados, el hombre se oía como si estuviera muy excitado; pero cuando lo vi más tarde en su laboratorio ya se había controlado (o alguien le había dicho que lo hiciera) y trató de no dar importancia al asunto. Cuando dijo que la aleación no tenía ningún metal que no fuese posible encontrar en cualquier depósito de chatarra, yo continué por supuesto presionándolo para que expresara científicamente lo que había encontrado. Fue entonces que concedió que había “pequeñas diferencias” entre esta aleación y las normales, pero añadió que podían deberse a alguna variación en el calor o algún “pequeño accidente” que no había notado al efectuar la aleación, por lo que era difícil duplicarlo”.

Habría que aclarar aquí que toda coincidencia y concordancia entre los relatos de Adamski y Billy Meier no tienen nada de casualidad[1].

Finalmente Adamski entregó esta muestra a Desmond Leslie quien a su vez dio el pedazo de metal para su análisis a George Ward, en ese entonces Ministro del Aire británico. La muestra demostró estar compuesta predominantemente de aluminio, combinado con trazas de otros elementos.

Otra cosa que llama la atención es el hecho de que todos los extraterrestres, sean de Venus o de Marte, tienen la misma apariencia física que los humanos, aunque todos los sobrepasan en belleza. La explicación, tal vez, ya la dio el mismo Antonio Ribera cuando escribió:

“El bello ser del espacio es el propio Adamski, idealizado. Es una proyección, una encarnación de los ideales de este filósofo pacifista con ribetes de vegetariano y teósofo. Su venusino es un Adamski, rubio como él, pero más joven, más bello y que predica la paz y el fin de la carrera de armamentos atómicos”.

Estas proyecciones y fantasías tendrían su más clara expresión en la escena del conclave interplanetario, donde le dieron una túnica, hecha de un material parecido a la seda, de un color azul violáceo que tenía bordada una rosa de extraordinaria belleza. Estaba situada sobre la manga, y le recordó la pasión de Cristo y la corona de espinas. No hay duda de que Adamski, al presentarse ante los doce miembros del Concejo Interplanetario, está asumiendo la figura de Cristo. Adamski es el moderno Cristo redentor y salvador de la humanidad contra las guerras nucleares. Adamski es Orthon, Cristo y el mismo Klaatu, de El día que paralizaron la Tierra.

EXTRATERRESTRES SIN NOMBRE

“Puedo Apuntar aquí –como bien podría hacerlo en cualquier otro momento de la narración-, que en ningún momento se me informó de los nombres de estos visitantes. Oportunamente se me indicó la razón de ello, pero no puedo explicarla aquí en detalle. Baste decir que no hay nada misterioso en esta situación, sino que ellos poseen un concepto enteramente diferente de los nombres que el nuestro.

“Aunque esta falta de especificación de nombres no ocasionó ninguna confusión en mis encuentros con estos nuevos amigos, me doy cuenta que ésta podría suscitarse entre los lectores, especialmente en la parte final de este libro en que se incrementa el número de contactos. Por lo tanto, ya que la gente de este planeta requiere del uso de algún tipo de nombres, habré de inventar algunos adecuados.

“Aunque debo dejar asentado que los nombres que emplearé para designar a estos nuevos amigos no son los correctos, quiero añadir que tengo buenas razones para haberlos elegido y que no carecen por completo de significado y relación con aquellos a quienes distinguiré por medio de ellos en las siguientes páginas.

“Al marciano lo llamaré Firkon y al saturnino Ramu; en tanto que el nombre que he escogido para el venusino es Orthon”.

El número de contactos y de seres espaciales no se limitaría a los anteriores. Pronto aparecerían Kalna, de Venus; Ilmuth, de Marte (ambas mujeres); Zuhl, de Saturno, etc.

En esta obra Adamski describe cuál es el supuesto aspecto de Venus y de la Luna. Echemos un vistazo a Venus.

“Al otro lado de la puerta había otra pintura más, una escena bucólica de colinas y montañas con un arroyo que corría por la campiña. Esta podría haber pasado todavía más fácilmente por una escena terrestre, excepto porque las granjas no estaban esparcidas por la campiña, sino que seguían también un plan circular”.

Y la Luna…

“Podía ver claros indicios de que, en el lado que vemos desde la Tierra debe haber existido alguna vez una gran cantidad de agua. Zuhl me dijo: “Todavía hay mucha agua al otro lado, así como otra tanta oculta a profundidad, dentro de las montañas de este lado”.

“… En algunos de estos sitios era perceptible algún pequeño brote de vegetación… Al estar viendo, un animalito corrió por el área que yo abarcaba. Pude ver que tenía cuatro extremidades y estaba cubierto de pelo, pero su velocidad me impidió identificarlo”.

LOS CONTACTOS APÓCRIFOS

Si los nombres de los seres extraterrestres que contactaron con Adamski no eran los que conocemos, luego entonces ¿dónde queda la veracidad de los posteriores contactados de todo el mundo que afirmaron haber establecido contacto con Orthon, por ejemplo?

¿Qué podemos decir del mismo Orthon que en el primer contacto es incapaz de pronunciar palabra alguna, mientras que tres meses después establece una larga y fluida conversación con Adamski?

En la novela de Ciencia Ficción de Adamski los extraterrestres no tienen nombre por lo que en los capítulos finales eso se vuelve un perfecto galimatías imposible de descifrar. Este error lo detectó la señora McGinnis y lo corrigió en la versión final.

Las descripciones de Venus, la Luna, Marte y Saturno son para desternillarse de risa. Adamski dijo que en la Luna vio colonias enteras de gente que vivía en su lado oscuro, el cual estaba cubierto de vegetación. Había extrañas ciudades en el interior de cúpulas transparentes. Por las calles de estas ciudades circulaban automóviles que, como los platillos, volaban a 30 centímetros sobre el suelo.

Nuestros conocimientos actuales muestran que en la Luna no hay ninguna de las maravillas que Adamski describió; que la vida en Venus es imposible pues en su superficie se alcanzan temperaturas capaces de fundir el plomo.

Adamski predice la existencia de doce planetas en el sistema solar. Algo que no se ha comprobado:

“Cada planeta –dijo- se mueve en coordinación con una serie de otros planetas en torno a lo que ustedes llamarían un sistema. En cada caso, hasta donde hemos aprendido por nuestros viajes, hay 12 planetas en un sistema. A más de esto, 12 de esos sistemas se unen en torno a un núcleo central comparable a nuestro Sol. Estos constituyen lo que algunos de sus científicos llaman un “universo isla”. Tenemos razón para creer que 12 de tales universos islas comprenden una vasta unidad en la casa de muchas mansiones del Padre… y así sucesivamente, sin final”.

Continuará…


[1] Ver Marcianitos verdes http://marcianitosverdes.blogspot.com/2006/06/la-historia-de-billy-meier-y-2.html

Ahora resulta que Beckjord también es fotógrafo psíquico

Fotógrafo psíquico captura imágenes de Nicole Brown Simpson, Ron Goldman, y del mismo OJ, en árboles y arbustos en el sitio del asesinato sin ver a nadie en persona, lo que nos recuerdan hoy que Nicole intentaba decirnos que OJ era culpable.

En la víspera de la cancelación del vergonzoso libro de OJ, “Si lo hice ”, los ojos acusadores de los espíritus de Nicole y de Ron, como fueron tomados en 1994 en Brentwood, CA, nos lo recuerdan.

Un nuevo examen de las fotos de 35 mm (no digitales) muestra que hay también una imagen de OJ, su cabeza, en la corteza de un árbol de palma al frente del condominio. Así, de alguna manera, teóricamente (y sin probar), fuerzas espirituales han colocado al autor en la misma escena que las víctimas, incluso después del acontecimiento real, como imágenes fotográficas. En teoría, Nicole y Ron pueden haber creado la imagen de la cara de OJ, justo como una víctima de asesinato puede escribir con su sangre el nombre de su asesino. Un afamado laboratorio fotográfico de Los Angeles ha analizado los negativos y no ha encontrado ninguna adición.

El fotógrafo fue Jon-Erik Beckjord, un MBA de Berkeley quien también investiga ovnis, crop circles, el monstruo de Loch Ness y Bigfoot. Tal vez él actúa como “pararrayos psíquico” para las anomalías, ya que ha filmado a Nessie, ovnis en el Área 51, seres extraños fotografiados en cropcircles y también ha fotografiado recientemente un Bigfoot de 10 pies de alto en las Sierras. http://www.bigfootforums.net/septexpedition o http://bigfootforums-dot-com/septexpedition

http://mmdnewswire.com/content/view/933/26/

Ver otras aventuras de Beckjord en

http://marcianitosverdes.blogspot.com/2006/11/los-extraterrestres-de-bockjord.html

http://marcianitosverdes.blogspot.com/2006/11/foto-del-bigfoot-enseando-su-piln.html