Reaparece el bollo de la monja

El escape del bollo de la monja: En Seattle, en una playa – con alguien parecido a Jesús

Por Jessica Fender

El mundialmente famoso bollo de la monja pudo haber reaparecido hoy, más de un año después de que el bollo, que algunos dicen se parece a la madre Teresa, desapareció de su pedestal del Bongo Java de Belmont.

Una carta y una fotografía recibidas por The Tennessean – la tercera desde que el bollo fue robado en la Navidad del 2005 – dice “Ella está en buenas manos.” El sobre lleva matasellos de Seattle.

Un hombre barbado que se asemeja a Jesús yace acostado sobre la arena bajo el sol en la fotografía. El bollo, famoso por su semejanza a la madre Teresa, descansa en los dedos del hombre.

La carta, escrita con la misma letra afilada como las notas anteriores y firmada con el seudónimo “Hu Dunet” no lleva ningún remitente.

Quizás engreído después de no ser aprehendido durante tan largo tiempo, el hombre joven en la fotografía no obscureció su cara como en las fotos anteriores, aunque el ángulo puede hacerlo difícil de identificar.

La sombra de una segunda persona, probablemente el fotógrafo y un cómplice se muestra en fotos anteriores, aparece en la esquina izquierda inferior de la foto.

Ésta es la primera carta de los bromistas en nueve meses.

Sin una miga de esperanza, el caso se ha enfriado.

Los detectives dejaron de lado la investigación en el 2006.

El dueño de Bongo Java Bob Bernstein dijo que él ha perdido sus esperanzas – quizás las fotos contengan huellas digitales o el paisaje pueda revelar un poco la localización del bollo.

http://www.tennessean.com/apps/pbcs.dll/article?AID=/20070315/NEWS03/70315036

Egresados de la escuela de Marla

En otro sitio comentamos que a nuestro parecer María del Socorro Pérez Farfán, mejor conocida como Marla, es la contactada más importante que ha tenido México

Las actividades de Marla salieron a la publicidad en 1968 en el programa de Manolo Fábregas. Ahí dijo que los extraterrestres llegaron a la Tierra hace cuarenta mil años y se establecieron en el continente de Lemuria. De ahí pasaron a la Atlántida y desde entonces se encuentran monitoreando todas las actividades humanas.

En los ochenta Marla tuvo que salir del país, unos dicen que acusada de intrusismo, otros que se fue a España a diseminar las enseñanzas de nuestros hermanos extraterrestres. Actualmente parece que vive en Guadalajara, México y es directora del Instituto Kardem de Medicina Integral en Jalisco.

Muchos de los delirios de Marla y sus pupilos provenían de los primeros contactados mexicanos de las décadas de los cincuenta y sesenta. Como por ejemplo la “gran pantalla” que mencionó Sergey en su viaje a la Luna y que él llamó “pantalla de cristales “U”” fue descrita por Armando Zubarán Remírez (Remírez) justo en 1968. Es más, el nombre del extraterrestre es prácticamente el mismo, “capitán Yum” en el caso de Zubarán, y “capitán Yumm” con Sergey.

Otros discípulos de Marla hicieron escuela en Sudamérica.

Adriana Turner, una cantante de ópera que asistía a los cursos de Marla, comenzó a contactar telepáticamente con los maestros del cosmos. Adriana es más conocida en Colombia, país en el que radicó por varios años. Su nombre de guerra era Karen y comenzó a formar grupos de contacto en aquel país sudamericano. Pronto llamó la atención de la prensa y le hicieron varios reportajes, como en El País (21 de diciembre de 1973).

Se dice que en una de sus conferencias estuvieron presentes varios “maestros venusinos”. Karen decía que son “seres exactamente iguales a nosotros, que vienen de sus planetas y conviven con los humanos pasando en forma desapercibida”.

Ramkar es su maestro guía: “De no haber sido por él me hubiera vuelto loca”.

Lo que nos interesa de esta contactada es que, al parecer, fue la que enseñó a Enrique Castillo Rincón el arte de contactar con seres extraterrestres. Karen dice que en Colombia, antes de irse para Argentina, dejó tres nuevos contactos y 80 grupos trabajando. No menciona el nombre de aquellos tres contactos, pero es fácil ver que entre ellos seguramente se encontraba Castillo Rincón. El contactado la menciona entre los miembros de su grupo inicial de contacto, justo al lado de él: Richard Deeb, Paulina Deeb, Marjorie Hollman, María Teresa Paladino, Graciela Torres (Chela), Alfonso Blanco (Poncho), Cosme Mejía, Heberto Cediel, Rafael Contreras, Pedro Ávila, Gloria Ávila, Alba Ávila, Alcides Camelo, Víctor Rodríguez, Fernando Márquez, Jorge Eduardo Silva, Adriana Turner (Karen) y Enrique Castillo.

El contacto de Castillo se dio, según cuenta éste en su libro, el 3 de noviembre de 1973. Pero a diferencia de Karen, Castillo Rincón no contactó con marcianos ni venusinos sino con seres de las Pléyades.

Desconozco las andanzas de Karen en Argentina. No sé si mantuvo relaciones con los hermanos Jorge A. Duclout y Napy Duclout, aquellos primeros contactados argentinos que serían la fuente de inspiración de José Carlos Paz García, fundador del Instituto Peruano de Relaciones Interplanetarias (IPRI) y padre de los famosos Sixto José Paz Wells y Carlos Paz Wells, pero sería interesante seguir esa línea de investigación y las posibles conexiones entre el grupo de los Duclout, el de Marla y Karen, el de Castillo y los Paz, para completar esta parte de la historia de la ufología y el contactismo latinoamericanos.

REFERENCIAS

Castillo Rincón Enrique, Ovnis, gran alborada humana: La historia verdadera de un contactado, Blue Dolphin Publishing, Nevada, 1995.

Duclout A. Jorge & Duclout Napy, Origen, estructura y destino de los platos voladores, América Técnica y Editorial Jorge A. Duclout, Buenos Aires, 1956.

Zubarán Remírez Armando, Mensaje de otros mundos vía naves del espacio, Editorial Orión, México, 1968.

También lo vieron en estados Unidos

Bola de furia convierte la noche en fuego

Los observadores se aterraron cuando los remanentes del meteorito dejaron un rastro flamígero hacia la tierra

Christian Cotroneo

Cynthia Crowther acababa de encender un cigarrillo fuera de su hogar en Newmarket cuando el cielo se incendió repentinamente.

“Oh mi dios, pienso que vi la caída de un avión”, le dijo a su marido, mientras corría al interior.

Una bola de luz blanca volaba en las alturas, escupiendo chispas.

Ella llamó a la policía, al gobierno, a las autoridades del aeropuerto.

Viendo a su esposa tan frenética, Russell Crowther imaginaba lo peor.

“Pensé que era una cabeza nuclear”, recuerda. “Sólo estaba escudriñando, esperando que nos evaporara”.

Casi al mismo tiempo que Newmarket parecía programado para la demolición divina, Scott Sweeney conducía a casa de casa de sus padres, sobre Wisconsin de la Interestatal 94. Se dirigía hacia Milwaukee en una carretera de cuatro carriles flanqueada por campos y árboles cuando, “algo atrajo mi atención… iba hacia abajo”.

De hecho, la bola de fuego blanco verdosa estaba en un curso tan dramático de colisión que, desde su posición ventajosa, el técnico IT de 35 años imaginaban dos escenarios: una poderosa bala de cañón en el lago Michigan. O Milwaukee sufríría un golpe celestial.

“Honestamente esperé para ver algo subir de la tierra”.

Pero lo que realmente cayó del cielo la noche del domingo, visible a los observadores de aquí a Milwaukee entre las 8 P.M. y 8:30 P.M., probablemente aterrizó como una roca no más grande que un puño, pesando alrededor de un kilogramo.

“Todo lo que he oído sugiere que fue un bólido – un meteorito que se incendia a través de nuestra atmósfera”, explica a Paul Delaney, una profesor de física y astronomía de la Universidad de York. “Probablemente cayó en alguna parte. Pero nadie sabe dónde”.

El artículo completo se puede seguir leyendo en The Star

http://www.thestar.com/article/191159

Bólido sobre Canadá

Las luces en el cielo no eran ovnis después de todo

Se dice que una roca del espacio es probablemente la culpable

Heather Vandermeer

GUELPH

Así que, resulta que no eran marcianitos verdes después de todo.

Una luz brillante que cruzó ardiendo los cielos locales temprano por la tarde del domingo y generó muchos chismes sobre ovnis, era un pedazo de roca o chatarra espacial probablemente no más grande que una pelota de golf, dijo Chris Rutkowski, autor e investigador de ovnis.

“El objeto era lo que llamamos en astronomía un bólido. Este bólido particular estaba entre el tamaño de un grano y una pelota de golf”, dijo Rutkowski.

A pesar de que varios testigos locales reportaron que el meteorito aparentemente estaba a baja altura, Rutkowski dijo que por lo menos estaba a 50 kilómetros sobre la tierra y se desintegró sobre la atmósfera lejos del suelo.

Los avistamientos de este viajero ardiente fueron reportados justo en regiones al norte de Toronto, hasta el sur de Ontario, y en partes de los estados de Michigan y de Nueva York, dijo Rutkowski, que vive en Winnipeg.

En el condado de Wellington y Guelph, los testigos vieron una brillante luz atravesar el cielo, algo similar a una estrella fugaz, escupiendo chispas antes de desaparecer. El show de luces ocurrió alrededor de las 8 P.M.

Kelly Rutherford de Guelph describió con temor su experiencia de cinco segundos.

“Mi primera reacción fue que algo se quemaba en el cielo, y por la dirección que llevaba no podía decir que no fueran fuegos artificiales”, dijo.

Rutherford había estado parada en su coche en la esquina del camino de Woodlawn y la calle de Woolwich cuando ella y su hija Cierra miraban hacia el cielo para ver lo que ella describió como “una gran bola de fuego blanca dirigiéndose hacia la tierra, cerca de tres veces el tamaño de los fuegos artificiales que encontrarías en un almacén.

“Leo un artículo referente a que Venus causó las luces en el cielo, pero a menos que Venus sea enorme y se mueva muy rápidamente, no pienso que fuera él”, dijo Rutherford.

Harriet Bradley, también de Guelph, informó haber visto un “un tipo de bola de fuego” cruzando el cielo a través de su ventana de la sala de estar. Venía del noreste y se dirigió el sudoeste.

“Iba tan rápido que pensé que golpearía algo”, dijo Bradley.

Profesora jubilada de ciencia, Bradley dijo que parecía similar a una estrella fugaz, excepto que muy cercana, y concluyo que ella creía que era un meteorito.

Rutkowski explicó que un bólido descendiendo en la atmósfera puede causar chispas, tales como los testigos vieron la tarde del domingo, cuando se desintegra.

“Los bólidos son relativamente comunes, con aproximadamente tres avistamientos al año en Canadá”, dijo Rutkowski, agregando que golpean raramente el planeta antes de su desintegración.

http://www.guelphmercury.com/NASApp/cs/ContentServer?pagename=mercury/Layout/Article_Type1&c=Article&cid=1173785379834&call_pageid=1050067726078&col=1050421501457