Asherah, la esposa de Yahvé

ASHERAH LA ESPOSA DE YAHVÉ

Hemos visto que algunas tradiciones rabínicas mencionan que Samael y Lilith enseñaron la magia a Adán y a Eva. Más tarde los compañeros de Samael, entusiasmados por la belleza de las mujeres terrenales, les enseñaron a éstas los misterios de la brujería. En el Libro de Enoc leemos:

“Fueron doscientos los que descendieron hasta Aradia, lugar situado cerca del monte Armón. Era su jefe Samyaza, a quien acompañaban Urakabarameel, Akibeel, Tamiel, Ramuel, Danel, Azkeel, Sarakhyal, Azael, Amers, Betraal, y otros que fueron los jefes de los doscientos ángeles.

“Y escogió cada uno una mujer, y se acercaron a ellas y les enseñaron la magia, los encantamientos y las propiedades de las raíces y de los árboles. Y esas mujeres concibieron, y tuvieron gigantes, cuya estatura era de 300 codos.

Azael enseñó a los hombres a fabricar espadas y cuchillos, escudos y corazas y espejos. A las mujeres les enseñó a fabricar brazaletes y a pintarlos, el arte de pintarse las pestañas, de emplear las piedras preciosas y toda clase de tinturas, de manera que todo el mundo quedó corrompido. Y creció la impiedad.

Anazarek les enseñó sortilegios, los encantamientos y las propiedades de las raíces. Amers les enseñó el arte de resolver los sortilegios. Barkayal el arte de observar las estrellas. Akibeel los signos y los caracteres mágicos. Tamiel les enseñó la ciencia de los astros. Y Ardel los movimientos de la Luna”.

Parece que es así como interpretaron los israelitas sus primeros encuentros con los cananitas, asirios, los babilonios y otros pueblos del Medio Oriente. El intercambio cultural le permitió, a aquel pueblo de pastores, tener acceso a la tecnología de la fabricación de metales, la herbolaria y la cosmética. De esos encuentros heredarían el núcleo central para escribir la Torah (el Antiguo Testamento), muchas de sus leyendas, tradiciones e incluso sus leyes. Las semejanzas de la literatura del pueblo judío con la de otros pueblos del Medio Oriente no sólo se limitan al campo de los libros religiosos. Incluso las leyes babilónicas tienen sus pares en la legislación judía. En el Éxodo 23:23-25 leemos:

“Mas si hubiere muerte, entonces pagaras vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe”.

En 1901 el arqueólogo francés Jacques de Morgan encontró una estela en la ciudad de Susa, Irán. Muestra al rey babilónico Hammurabi, recibiendo de manos del dios del sol Samá una serie de leyes dirigidas a su pueblo. Una de estas 286 leyes, la famosa Ley del Talión dice:

“Si un noble destruye el ojo de un miembro de la aristocracia, le será destruido su ojo; si rompiere el hueso de otro noble, le será roto su hueso; si hiciere saltar un diente a un noble, de su misma categoría, se le hará saltar a él un diente”.

LOS CULTOS A LA FERTILIDAD

En lo referente a cuestiones religiosas los israelitas encontraron que sus vecinos tenían una gran variedad de cultos a la fertilidad. Se llaman así debido a que recurren a este mito para explicar el cambio de las estaciones. El símbolo común para la fertilidad entre estos cultos es la “Diosa Madre” y su consorte o hijo masculino. Es este compañero masculino el que, como la vegetación, muere en cada ciclo estacional para después renacer.

Los fieles de estas religiones atribuían el éxito de sus cosechas a las relaciones sexuales entre la pareja hembra y varón. Los campesinos mantenían relaciones sexuales con las prostitutas del templo, hembras o varones, como una forma de adoración reproduciendo el acto sexual de la Diosa Madre con su consorte para ayudar a asegurar la fertilidad de la tierra.

Ya que se tenía en alta estima la fertilidad, se sacrificaban diversos objetos de valor tales como ganado, cosechas o niños. Eran ofrendas a los dioses para asegurar la fecundidad. Sin la bendición del par divino, ningún granjero podía estar seguro de tener una buena cosecha.

Ishtar y Tammuz eran la “Diosa Madre” y su esposo en Mesopotamia; Isis y su hijo Osiris en Egipto; y Cibele y Attis en el Asia Menor. La mitología de Ugar 2000 años antes de nuestra era retrata a Baal, el dios de la tormenta, que renace de su madre Anath. En la mitología más temprana, Asherah era la diosa de la fertilidad y la principal compañera del dios El. Baal eventualmente substituyó a El como líder de los dioses, y también tomó su lugar con Asherah.

Incluso el nombre de la hija de Asherah, Ashtaroth, parece estar ligada a la palabra hebrea para la matriz o “lo que salen de la matriz” y a la fertilidad. Ashtaroth, plural para Ashtoreth, era la diosa canaanita de la fertilidad, el amor y la guerra. Es la hija de la diosa Asherah y su consorte El. Ashtoreth es la hermana de Anath y la esposa de Baal. Fuentes antiguas indican que el Anath era también la esposa de Baal. Por lo tanto hay una cierta confusión con respecto a la relación entre Anath y Ashtoreth. Los egipcios le daban el nombre de “Señora del cielo” a Astarte, a Anath, y a la diosa Qudshu. En la mitología Moabita, Astarte es la esposa de Chemosh. Sin embargo los babilonios y los asirios adoraban a esta diosa como Ashtar, y durante el período helenístico le llamaron Venus Afrodita.

En otras versiones Asherah era la diosa de la fertilidad y la madre de Baal, era adorada en Siria y Canaan y a menudo se le representaba con un poste de madera. En el Medio Oriente era considerada como la esposa del El (primer Dios cananeo, padre de los dioses y de los hombres), y madre de unos setenta dioses siendo Baal el más notorio. Aunque también era representada como la Diosa Athirat (Señora del mar). Esta Diosa Madre a menudo era llamada “Señora Asherah del mar”.

Los canaanitas tenían una estructura religiosa y sexual similar a las costumbres de la antigua Mesopotamia. Eran politeístas y sus dioses y diosas tenían figuras de animales y nombres similares a las deidades de Mesopotamia. La Athtart cananita era la Astarte, Ashtoreth, Ashtart, Ishtar, Athtart babilónicas. Eran diosas de la fertilidad y del sexo y consortes de Baal.

Este Baal canaanita era el guerrero Baal-Zephon, Hadad, Pidar, Repiu Baal, el dios de la fertilidad, de la tierra, de las nubes, del relámpago y del trueno, era adorado como contribuyente a la fecundidad. Se le adoraba en las altas colinas en los reinos del norte y del sur. Se han encontrado siete tablillas que contienen los mitos de Baal. Sin embargo, están en tan lamentables condiciones que no se puede descifrar una secuencia e incluso no se puede decir si juntas pertenecen a una sola narración. La Biblia asocia erróneamente a Hadad a un “culto de la fertilidad” que generalmente se relaciona con prostitutas y el sexo, sin embargo, Hadad era el dios de la fertilidad de la tierra y de los animales, no de la gente.

En el primer libro de Reyes 18:28 leemos que los sacerdotes de Baal se laceran ellos mismos, al igual que El se cortó sus brazos, pecho y trasero cuando se enteró de la muerte de Baal. Esta es una recreación del arado de los campos. El corte de la piel simboliza el arado de la tierra y la mañana es la muerte de su dios. La resurrección de Baal ocurre cada año al regreso de las lluvias.

Aunque el dios de los israelitas YHWH no tenía un consorte visible, su calendario sagrado era paralelo al de sus vecinos. La cosecha era el equivalente al banquete de los israelitas del pan ácimo; la cosecha de trigo ocurría al mismo tiempo que Pentecostés; y la cosecha de la fruta ocurría al unísono con el banquete de las cabañuelas.

La hermana de Baal, Anath era una virgen en Canaan. Los babilonios la conocían como Anath o Rahmay Anath. Se la representaba como una guerrera cazadora con arco. Se le encuentra con diferentes nombres, entre los fenicios es Astarte, en los griegos Artemisa, entre los romanos Diana, con otros nombres era Afrodita (griegos) y Venus (romanos).

ASHERAH

En Canaan se adoraba Asherah, que era la Athirat Asherah de Babilonia. Era la madre de todos los dioses. En algunos libros, también la refieren como Athtart, pero es difícil decir si las dos son deidades separadas o una sola diosa. Asherah es la diosa de la abundancia. La representan como virginal, llevando una gavilla de trigo.

Asherah es el pan de la vida original. Las mujeres hebreas y canaanitas amasaban los panes con esta figura y eran bendecidos y comidos ritualmente. Este pan es el precursor de la hostia de la comunión. Se encontraban ídolos suyos debajo de cada árbol verde y eran tallados de árboles vivos o se erigían como postes o pilares al lado de los altares al borde de los caminos. El culto se refinó con la Artemis siria, de la cual se hacían imágenes de arcilla sin cocer en forma de árbol de la vida. Los antiguos rituales sexuales (que actualmente son considerados como simples cultos a la prostitución) asociados a la adoración de Asherah aseguraban la continuación de los patrones de descendencia matrilineal, con su sociedad más bien que los valores del dominador. Los sacerdotes iconoclastas hebreos finalmente desarraigaron a Asherah, suplantando la cultura matriarcal con la patriarcal. Nuestra herencia Judeo-Cristiana de esta ley de los Levitas, pasó al imperio romano, y es la fuente de la actual desigualdad sexual.

Asherah era una diosa querida en las casas de los hebreos y de los canannitas (conocidos ahora como palestinos). El culto a Asherah tiene unos 4000 años de antigüedad. Ella fue la diosa adorada por el rey Salomón, y era conocida como Qaniyatu Elima, “la que da a luz a los dioses”.

La mayoría de las casas canannitas y hebreas tenían altares dedicados a Asherah. Ella inspiraba una gran devoción y se le rendía culto erigiendo árboles o postes sagrados en las montañas, lugares elevados y debajo de los árboles. Ashratum, Atharath, Ashtoreth, Elath, Eliat y la “La reina del cielo” eran algunos de sus muchos nombres. Ella es la madre de la diosa Anath, consorte de Yahweh. Las diversas fuentes concuerdan que Asherah es un símbolo de la Gran Diosa Madre de la Tierra, adorada por la gente del Medio Oriente y de Europa, antes de que sus países fueran invadidos por las tribus que adoraban a un dios patriarcal del cielo llamado Yahweh.

Asherah, un símbolo de la fecundidad para que el hombre fuera fructífero. Este culto fue introducido a Israel por medio del casamiento del rey Acab con Jezabel, quién mantuvo a 400 sacerdotes de Asherah.

En 1 Reyes 16:31-33 leemos:

“Porque le fue ligera cosa andar en los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, y tomó por mujer a Jezabel, hija de Et-baal (estoy con Baal) rey de los sidonios, y fue y sirvió a Baal, y lo adoró. E hizo altar a Baal, en el templo de Baal que él edificó en Samaria. E hizo también Acab una imagen de Asherah, haciendo así Acab mas que todos los reyes de Israel que reinaron antes que él, para provocar la ira del Señor Dios de Israel”.

A Acab también se le menciona en documentos asirios. En una inscripción que relata una batalla conocida como Qarqar, entre Acab y su enemigo, el Rey Salmanaser III de Asiria. Salmanaser deja constancia del tamaño del ejército de Acab que luchó en contra de él, mencionando lo siguiente:

“El rey Acab de Israel poseía 2,000 carros y 10,000 hombres”

ARQUEOLOGÍA BÍBLICA

Unos arqueólogos de Harvard, que estaban cavando en unas ruinas de Samaria, la antigua capital de Israel, encontraron el palacio que construyó Acab que contenía en su interior una habitación donde se almacenaban objetos de marfil.

Esta habitación se menciona en la Biblia en 1 Reyes 22:37-39 donde dice:

“Murió, pues, el rey fue traído a Samaria; y sepultaron al rey en Samaria…. El resto de los hechos de Acab, y todo lo que hizo, y la casa de marfil que construyó, y todas las ciudades que edificó, ¿no están escritas en el libro de las crónicas de los reyes de Israel?”

También la encontramos en Amós 3:13-15:

“Oíd y testificad contra la casa de Jacob” ha dicho el Señor Dios de los ejércitos. Que el día que castigue las rebeliones de Israel, castigaré también los altares de Bet-el; y serán cortados los cuernos del altar, y caerán a tierra. Y heriré la casa de invierno con la casa de verano, y las casas de marfil perecerán; y muchas casas serán arruinadas dice el Señor”.

Los arqueólogos encontraron pequeñas cajas de piedra con las cuales Jezabel, la mujer de Acab, mezclaba sus cosméticos. Las cajas contenían una serie de pequeños agujeros en los que depositar ciertos colores y una depresión en el centro para mezclarlos.

Esta costumbre cosmética de los cananitas la podemos leer en 2 Reyes 9:30:

“Vino después Jehú a Jezreel; y cuando Jezabel lo oyó, se pintó los ojos con antimonio, y atavió su cabeza, y se asomó a una ventana”.

El Et-baal que se menciona en las escrituras era el rey y sumo sacerdote de Samaria en donde se tenía por costumbre sacrificar a niños pequeños. En el siglo XX durante las excavaciones realizadas en el templo construido a Asertoret, se encontraron jarras que contenían los restos de bebés que habían sido sacrificados en este culto. También se encontró un sello que le pertenecía a la propia Jezabel. El sello tiene inscritas las letras “JZBL”. Referencia a este sello la encontramos en 1 Reyes 21:8:

“Entonces ella escribió cartas en nombre de Acab y las selló con su anillo”.

Durante más de 20 años el arqueólogo norteamericano Bill Dever ha investigando las pistas de La diosa Asherah. Hasta el momento ha encontrado más de 40 referencias. En 1968 Dever descubrió en una tumba de las colinas de Judea una inscripción que dice: “Y los salvó de sus enemigos gracias a Asherah”; una década después encontró otra inscripción en lo que fue un almacén de vasijas de un antiguo santuario, al Este del Sinaí, en la inscripción hebrea puede leerse: “Que esta persona sea bendecida por Yahvé de Samaría y por su esposa Asherah”.

EL CULTO A ASHERAH

En el segundo libro de Reyes 23:13 se nos informa que el culto a Asherah fue introducido en los días de Salomón. En 1 Reyes 11:5 leemos:

“Y se fue Salomón tras de Astarté, Diosa de los sidonios y tras de Milcom, abominación de los amonitas”.

Dever encontró una ofrenda en terracota israelita de 3000 años de antigüedad. Es una maqueta que representa un templo, tal vez el de Salomón. En la parte superior hay un toro con el Disco Solar, debajo 2 leones alados y 2 gacelas flanqueando un árbol sagrado, que representa a Asherah. Debajo otro par de leones alados custodiando una entrada vacía, que representa al Dios de los israelitas del que está prohibido hacer imágenes. En la parte inferior aparece un par de leones y entre ellos un esbozo femenino que pudiera ser la propia Asherah.

En el Templo de Jerusalén y en otros lugares altos en Judá se rendía culto a Asherah. Estaban permitidas las ceremonias en torno a árboles de la vida de Asherah. Su presencia indica cierto sincretismo y una influencia pagana de la que difícilmente pudo librarse el culto yahvista. Asherah ocupaba un lugar preponderante y su culto era tolerado incluso, por círculos oficiales dentro del pueblo de Israel. La diosa había sido aceptada en el culto popular e incluso, era considerada como la consorte de Yahvé, su igual.

En Tell-Arad, en el Negev al sur de Jerusalén, se descubrió un templo donde probablemente Yahvé y Asherah eran conjuntamente adorados. En su interior se encontraron 2 piedras verticales de culto (altares), la más grande representaba a Yahvé y otra más pequeña dedicada a Asherah. A esta diosa se le asocia con las leonas y justo sobre la base del templo se encontró una leona de bronce.

Asherah representaba la fertilidad, atributo que más tarde los israelitas incorporarían enteramente a Yahvé. A lo largo de estos últimos años se han encontrado cientos de estatuillas que representan ese símbolo de fertilidad, aunque ninguna lleva el nombre de Asherah.

En los años 60 se descubrió una cueva cerca del Templo de Salomón, en Jerusalén, con cientos de fragmentos de estatuillas femeninas rotas; para algunos estudiosos estas estatuillas son consideradas como los restos supervivientes al mandato impuesto por el rey Josías, de romper todas las vasijas y figuras que representasen a Baal y a Asherah. Dichas figuras datan entre los siglos VIII y VI antes de nuestra era. En 2 Reyes 23 encontramos la historia.

Continuará…

Moneda, acuñada 2000 años antes de nuestra era, que muestra la figura de Asherah.

Cibele sentada y Hékate con una antorcha.

Bajorrelieve con la figura de Ashtarte. Los motivos son los mismos que se le atribuyen a Asherah.

Hékate.

Sello de Jezabel.

Estatuilla que representa a Asherah.

Asherah.

Templo superior en Tell Arad.

Hékate.

Muerte de Jezabel.

Hékate.

Otra virgen arborícola

SEMINOLE. ¿Un relámpago trajo una señal del cielo? Una familia del condado de Gaines cree que eso es lo que ocurrió a un árbol frente a su patio delantero. Eliseo y Virginia Garza de Seminole aman su árbol desde antes de la tormenta de noviembre. Pero a partir de entonces, su afecto para el árbol ha cambiado ya que ahora no sólo les da sombra, sino que se ha convertido en una validación de su fe.

Eliseo y Virginia Garza son católicos devotos. Los recientes problemas de salud han afectado a la pareja, pero dicen que su diligente fe se ha reafirmado de una manera única.

“En 2005, relámpago golpeó el árbol, y desde entonces, el árbol ha comenzado a ser curativo. La Virgen Maria comenzó a aparecer”, dice Virginia.

Eliseo se está recuperando de dos cirugías de corazón abierto y dice que el árbol curativo del relámpago es una muestra de que dios curó sus cicatrices. Virginia dice que puesto que ha aparecido la Virgen, sus enfermedades se han curado también.

“Me siento bien”, afirma. “Soy una mujer feliz”.

La hija de los Garza, Norma, dice que para los católicos, esta aparición es especial; tan especial que los detractores no quieren aceptar el espíritu del avistamiento.

“Pienso que es una bendición”, dice.

Una bendición que los Garza desean compartir con cualquier otra persona que quiera aceptarla.

“Todo lo que tiene que hacer es… pararse cerca y verla”, dice Virginia.

Los Garza no rezaron para que el relámpago golpeara su árbol y no saben por qué les ha sucedido esto. Pero no importa la razón, ellos están felices de que ella haya elegido su árbol para aparecer.

Virginia y Eliseo dicen que por lo menos ha curado a dos personas que han visitado el árbol y por esa razón, ellos dan la bienvenida a cualquier persona que se acerque. Los Garza viven en la avenida I 510 N.W. en Seminole.

http://www.kamc28.tv/news/default.asp?mode=shownews&id=1790

La primera esposa de Adán (y 2)

LOS ORÍGENES DEL MUNDO

En el Libro Secreto de Juan[1], una recopilación de diversos escritos gnósticos, encontramos la historia titulada “Sobre los orígenes del mundo”. Es una versión distinta al Génesis. Sofía, la Sabiduría habitaba el Caos inicial junto al Padre de la Luz. Sin que éste último se enterara, Sofía creo varios seres a su imagen y semejanza, a quienes dio el nombre de “gobernadores”. Entre estos estaba Laldabaoth[2], un monstruo nocturno que tenía el aspecto combinado de una serpiente y un león, y que luego sería conocido como Jehová. Parece que este Laldabaoth no era a imagen y semejanza de Sofía, pues le espantó su aspecto y lo expulsó de su lado, colocándolo en una nube para que el Espíritu Santo, Madre de Todos (femenino en el original) pudiera controlarlo y para que nadie pudiera verlo.

Parece que la Madre de Todos poco pudo contra este Laldabaoth quien en un ataque de envidia hacia el Padre de la Luz, moldeó el cuerpo de Adán y ordenó a otro espíritu femenino que le pusiera un alma para darle vida. Lo primero que dijo Adán a este espíritu fue:

“Te llamaré Eva, la madre de los vivientes, pues me diste vida”.

Luego Eva dejó de ser espíritu y se convirtió en una mujer muy hermosa. Laldabaoth se enamoró de ella. Adormeció a Adán y luego poseyó a Eva. Al cornudo de Adán le dijeron que Eva había sido creada de una de sus costillas. De ese encuentro nació Yahvé, un hombre bueno que luego sería conocido como Abel. Eva tendría otros encuentros con los demás “gobernadores” y de ellos nacerían los Elohim, entre ellos el malvado Caín.

Luego del asesinato de Abel, Adán se abstuvo de mantener relaciones con Eva durante 138 años. Pero eso no quería decir que hubiese hecho votos de castidad y se privara de las delicias de la carne. Durante ese lapso de tiempo recibió frecuentes visitas secretas de Lilith. Uno de los vástagos secretos de esa relación fue una rana sabia que enseñaba los lenguajes de los humanos, los mamíferos y las aves, además de las propiedades curativas de las hierbas y las piedras preciosas. Al término de ese plazo Adán y Eva engendraron a Seth.

La historia que se cuenta en el Libro Secreto de Juan es muy parecida a una tradición árabe. En ella leemos que nuestros primeros padres vivieron en el Paraíso por casi 500 años cumpliendo las leyes de Dios. A Iblis (Satán) no le gustó esta situación y buscó la ocasión para escabullirse de la vigilancia de Ridbguán, el guardián que cuidaba las puertas del Paraíso. Iblis se introdujo en la boca de la serpiente, que era amiga de Ridbguán, y pasó como polizonte hacia el Paraíso. Por ese entonces la serpiente todavía tenía patas.

Ya en el interior, Iblis trató de convencer a Adán de que Dios no era tan sabio. Pero nuestro primer padre no le hizo caso. Entonces Satán se instaló en el Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal y comenzó a tentar a Eva. Ella tomó la fruta del árbol, la comió y luego convidó a Adán. Dios, como castigo, los expulsó del Paraíso y los dispersó. A Eva la envió a Geidda (cerca de la Meca); a Adán le redujo de estatura (pues originalmente era un gigante que alcanzaba el primer cielo) y lo lanzó al Indostán; el destino de Iblis fue Giorgián; y a la serpiente, además de quitarle sus patas, la envió a Ispahán.

Adán, arrepentido, pasó sus primeros cien años de exilio orando por su perdón. Dios se apiadó y le construyó una casa con rubíes muy cerca de La Meca, en donde se pudo reunir con Eva[3]. Durante años intentaron tener descendencia pero no habían tenido suerte. Iblis acostumbraba visitarlos. Al ver su desgracia les dijo que si le consagraban el primer hijo, al final todos podrían vivir. No está claro aunque se supone que ese primer hijo fue Caín. A partir de entonces Eva pariría mellizos, lo que también parece enredado pues entonces Abel tendría un gemelo. Podríamos interpretar como que Caín y Abel eran mellizos, siendo Caín el primogénito, pero la leyenda dice que Eva siempre paría un varón y una hembra por vez, ya que Dios había dispuesto que el niño de un alumbramiento hiciera pareja con la niña del siguiente, formando así las parejas que darían lugar a la humanidad.

Siguiendo esta regla Caín debería casarse con la melliza de Abel, mientras que Abel lo debería hacer con la niña del tercer grupo de mellizos. El único que no tendría pareja sería la melliza de Caín y el mellizo varón del último alumbramiento de Eva. La cuestión es que Caín no se quiso casar con la melliza de Abel pues estaba enamorado de su propia hermana melliza. Dice la leyenda que esta hermana le había sido asignada a Abel (incumpliendo con la regla). Para evitar la disputa entre los hermanos, Adán decidió que ambos pretendientes hicieran sacrificios a Dios para que él fuera el que tomara la última decisión. Como todo mundo sabe, el elegido fue Abel. Caín lo mató mientras dormía, no con una quijada de burro sino golpeándolo con una piedra hasta quitarle la vida.

Mientras tanto Iblis había formado pareja con Lilith con quien tuvo centenares de pequeños demonios, más de cien por día. Ambos se fueron a vivir a las orillas del Mar Rojo.

Otro mito de la creación del hombre menciona que Ruha y Pthahil intentaron hacer a Adán y, cuando acabaron, él era como un hombre, pero se movía como todos los animales a cuatro patas, tenía una cara como de mono, y hacía ruidos como una oveja. Se desconcertaron y fueron a la Casa de la Vida y les contaron de su fallo, y la Casa de la Vida (Zoe) dijo, enviemos Hiwel Ziwa. Hiwel Ziwa vino, y el alma estaba en sus manos.

“Cuando el Alma vio a Adán, se horrorizó, y dijo: ‘¿Qué? ¿Debo habitar en esta carne y sangre, en esta casa sucia?’

“Y ella se rehusó. Hiwel Ziwa dijo, ‘Basura, ¿rehúsas la orden de la Casa de la Vida?’ Ella dijo, ‘aceptaré con una condición solamente, y es que todo lo que está en el mundo de la luz sea un mundo de flores, árboles, luz, entornado (aire puro), agua corriente (yardna), bautismos, sacerdotes, y todo esto exista allí’.

“Hiwel Ziwa regresó y le contó (a la Casa la Vida o Zoe) y regresó con una carta (‘ngirtha). No la abrió, pero habló, y prometió que la Casa de la Vida daría todo lo que el alma había pedido. El alma (Nishimta) se incorporó al cuerpo de Adán y él se paró erguido y habló, e Hiwel Ziwa le enseñó a leer y escribir, cómo cazar, cómo enterrar a los muertos, cómo matar una oveja, y todo el conocimiento.

“Ruha vio esto, y deseó que ella podía tener su raza, su gente, y su porción. Ella vino con Adán hijo de Adán, y mató a una oveja, y tomó su piel e hizo un tambor, y de sus huesos hizo una flauta, y ella y sus hijos los Siete (los planetas: Luna, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter, Saturno y Urano) jugaron, cantaron y bailaron.

“Ruha con Adán el hijo de Adán y le dijo: ‘¡Ven, se divierte con nosotros!’ y él fue.

“Liwet (Venus) se hizo ella misma como una mujer hermosa, y Adán hijo de Adán la tomó y se hizo padre de los niños. Ruha, se disfrazó también como Hawa, y fue con Adán, y Adán entró el agua con ella.

“Cuando luego le reprobaron, diciendo: ‘¿No veías lo grande que era ella en el agua?’, él contestó que él no se dio cuenta de nada

“Los judíos fueron los hijos de Ruha y Adán. Sus grandes hombres fueron los hijos de Ruha; Moisés era Kiwan, y Abraham era Shamish. Viajaron y viajaron hasta que llegaron a “Ur shalam” (Jerusalén), a la que llamaron “Uhra shalam”, “El camino se ha completado”. Desearon libros y Melka d Anhura dijo: ‘Un libro debe ser escrito para que no cause problemas para el Mandai’, y enviaron uno del melki – T’aw – s Melka para escribir la Torah (Viejo Testamento).

LILITH Y NAAMAH

El folklore del medio Oriente es rico en cuentos, tradiciones y leyendas. Escribe Rabbi Yose:

“A partir de la hora en que se decretó la muerte de Abel, Adán dijo ‘¿porqué he traer niños para el terror?’ y de inmediato se separó de su esposa. Y dos espíritus femeninos (Lilith y Naamah) vendrían y copularían con él y engendrarían niños y aquellos que engendraron son los espíritus malvados del mundo que se llaman las Plagas de la Humanidad. Y conducen los hijos del hombre extraviados, y habitan en el dintel de la casa, y en las cisternas y en las letrinas…

“Pero si el santo nombre Shaddai con coronas sobrenaturales se encuentra en el umbral de la casa de un hombre, todos huyen y se van lejos de allí.

“Después de que la serpiente montó a Eva e inyectó inmundicia en ella, ella dio a luz a Caín. Por lo tanto de aquí provienen todas las malvadas generaciones del mundo. Y el origen de demonios y de espíritus es de allí y de ese lado. Por lo tanto, todos los espíritus y demonios tienen la mitad inferior del hombre, y la otra mitad de los ángeles del reino sobrenatural. Después de eso Adán engendró con esos espíritus hijas que son más bellas que las de arriba y que las de abajo.

“Y todos se perdieron después de ellas. Y había un varón que vino al mundo del lado del espíritu de Caín, y ellos lo llamaron a Tubal-Caín. Y una hembra que venía adelante con él, y las criaturas se perdieron después de ella, y su nombre era Naamah.

“De ella nacieron otros espíritus y demonios y ellos vuelan en el aire y dicen cosas a ésos otros que se encuentran abajo.

Y este Tubal-Caín trajo las armas de matar en el mundo. Tubal… excedió a todos los hombres en fuerza, y era muy experto y famoso en artes marciales.

“Tubal o Jubal… se ejercitó en la música (música instrumental); e inventó el salterio y el arpa. Él procuró atender los placeres del cuerpo por ese método; y lo primero que hizo fue inventar la forma de fabricar el latón…

Registros antiguos sobre Lilith muestran que la gente creía que Satán instruyó a la humanidad en el uso de los instrumentos musicales y creó los primeros grupos corales o grupos musicales de adoración.

“De este Jubal proviene Jobel, la trompeta de Jobel o el jubileo; ese instrumento musical grande y ruidoso usado en la proclamación de la libertad en el año del jubileo”.

“Y esta Naamah se despertó y se adhirió a su lado (diabólico). Y hasta este día existe, y su casa está entre las ondas del gran mar. Y ella viene adelante, y hace maldades con los hijos del hombre, y hace que se calienten en el sueño, en los deseos que tienen los hombres, y ella se aferra a ellos, y ella toma sus deseos y con ellos concibe y trae otra clase (de espíritus) al mundo.

“Y esos niños a que ella engendra de los hijos del hombre se acercan a las mujeres, y conciben de ellas y engendran espíritus. Y todos ellos van a Lilith la Antigua, y ella los alza…

“Y ella sale al mundo y busca a sus niños. Y ella ve a los hijos del hombre y se aferra a ellos, para matarles, y para absorber las almas de los hijos del hombre. Pero llegan ahí tres espíritus santos y vuelan ante ella y le arrebatan ese niño y lo colocan ante el Único, y lo bendicen, y allí Él lo estudia. Por lo tanto que la Toráh advierte, se santo (Lev. 19:2). Si un hombre es santo, ella no puede dañar, por el Único, bendecido por él, ordena a esos tres ángeles santos que hemos mencionado, y guardan a ese niño, y ella no puede dañarlo. Pero si un hombre no es santo, y dibuja un espíritu del lado impuro, entonces viene ella y hace maldades con ese niño, y cuando ella le mata penetra esa alma (que sale del niño) y nunca la deja…

“Sucede ocasionalmente que Naamah llega al mundo a calentar a los hijos del hombre, y un hombre encuentra una conexión con la lujuria con ella, y él despierta de su sueño y toma a su esposa y yace con ella. Y este deseo viene de esa lujuria que tuvo en su sueño. Entonces el hijo que engendren proviene del lado de Naamah, ya que el hombre fue conducido por su lujuria hacia ella.

“Y cuando Lilith viene y ve el niño, ella sabe lo que sucedió, y se ata a él y lo lleva hacia arriba como al resto de los hijos de Naamah. Y ella está con este hombre muchas veces, pero no le mata. Éste es el hombre que se mancha en cada Luna Nueva, porque ella nunca lo lleva para arriba. Mes tras mes, cuando la luna se renueva en el mundo Lilith viene y visita a todos los que la atraen, y tiene sexo con ellos, y por lo tanto esas personas manchan en aquella época”.

El significado de Naamah, la que viene delante de Tubal-Caín es “agradable”. Esto se refiere a que “la demonio cantó canciones agradables a los ídolos”. Naamah era la hija de Lamech y se considera la “madre” de la adivinación.

SAMAEL

Ese Iblis de la leyenda árabe es el Samael de la tradición judía: Satanás. A Lilith se la compara con Samael y se dice que es su reflejo especular femenino. En la Kabbalah se les menciona como el “doble opuesto” y el “doble contrario”. Samael, es un ángel, el Señor de la Luz e hijo de Dios (también llamado “Lucem Fert” -Lucifer-), que se rebeló contra Dios. Lilith es la primera mujer, pareja de Adán, que se rebeló contra éste. Lilith tuvo con Samael tres hijos medio dioses, medio humanos, que fueron llamados los “nephílim”. Su inteligencia, poder y belleza era tan grande que los hijos de la oscuridad se asustaron tanto de ellos que les pusieron nombres monstruosos para injuriarlos.

Se dice que Samael y Lilith se dedicaron a seducir a Eva. Samael aprovechó el sueño de Adán y se presentó ante Eva, quien se le entregó gustosa. De esa unión nació Caín.

La leyenda de la seducción de Adán y Eva por parte de la serpiente fue agregada al Génesis en épocas del profeta Ezequiel, en el siglo IV antes de nuestra era, aunque estas tradiciones también tienen raíces muy antiguas, las cuales fueron adaptadas a los textos de la Biblia.

En el principio, la serpiente se parecía al hombre, pues no sólo era inteligente sino que era erecta: se paraba en dos pies y tenía la altura de un camello[4]. La serpiente era un símbolo de sabiduría. Los antiguos hebreos la llamaban Nesbustán. En el Libro de los Jubileos, la serpiente aparece el séptimo año de la creación, el día diecisiete del segundo mes, según Bamstone, como la personificación de las fuerzas del mal, que disputará el poder a Dios. La serpiente del paraíso junto a la burra de Balaam son los dos únicos animales de la Biblia que tienen la facultad de hablar.

En el Haggadah se menciona que la noche en que quedó preñada Eva. Lailah (Lilith) extrajo el esperma y lo llevó a Dios quien determinó las características de ese nuevo ser humano: sexo, belleza, fuerza y otras características más, excepto la maldad o bondad otorgándole con ello el libre albedrío. Cuando comenzaron los dolores del parto, Eva se retiró a una cueva donde dio a luz a un niño de rostro tan reluciente que estuvo segura de que no era hijo de Adán. A éste último le informó: “He tenido un hijo con Dios”. Y Adán se lo creyó.

Es oportuno aclarar que según el Haggadah, la creación del mundo conocida por nosotros no fue la primera que intentó Dios. Él creó varios mundos antes del nuestro, pero los destruyó pues no le gustaron. Éste que conocemos es el único que lo satisfizo. Es probable que esta original explicación sirviera, en su momento, para justificar la existencia de civilizaciones anteriores a la judía, cuya fecha de origen establecida por la Biblia es el 3761 antes de Cristo.

Variaciones cristianas a este mito (Evangelio apócrifo según NB) funden a Lilith con la serpiente del Paraíso, mientras que Satán (Samael) daba cara humana y la voz que sedujo a Eva. La representación gráfica de esta versión la podemos encontrar en las pinturas de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina. En una de esas pinturas encontramos a Lilith como mitad-mujer mitad-serpiente.

La tradición de la mujer engañada por la serpiente se encuentra en muchos lugares del mundo. Los aztecas decían que su madre primigenia Ciacóatl había sido engañada y seducida por una serpiente. Los persas afirmaban que la primera pareja que vivió sobre la tierra había sido tentada por una serpiente enviada por Arimán[5]. La serpiente les llevó algunas frutas, entre las que había manzanas, que al ser comidas por ellos les arrebató la felicidad. Finalmente Ormuz, el Dios bueno, los expulsó del lugar donde estaban, una especie de huerto. Esta tradición se remonta a 5,500 años antes de nuestra era.

El vuelo de Lilith al mar rojo recuerda la antigua visión hebrea de que el agua atrae a los demonios. Los demonios que se habían rebelado también encontraron refugio seguro en Egipto. Así Asmodeus, que había estrangulado a los primeros seis maridos de Sarah, huyó “a las partes más profundas de Egipto” (Tobías 8:3), cuando Tobías quemó el corazón y el hígado de un pescado en su noche de bodas.

Samael, El Señor de la Luz, le enseñó todo lo que conocía, convirtiéndola en la primera hechicera. Lilith, según la Kabbalah, vivía como si fuese hija de la Madre Noche, llamando a la gente a bailar y disfrutar bajo la luz de la Luna. Su símbolo era la noche misma, y algunos de los que la seguían la llamaban Aflonrhod.

LA HECHICERA

¿Cómo es que Lilith conocía el nombre de Dios, aquel que ni siquiera a Moisés fue dado conocer, y que según la Kabbalah proporciona un poder infinito al ser escrito en el Sello de Salomón, y que de acuerdo con el Talmud da el poder sobre todos los demonios? Tal vez fueron las enseñanzas de Samael las que le dieron el poder y la osadía de enfrentarse primero a Adán y luego al mismo Dios. Lilith no aceptó la imposición de tener relaciones sexuales mirándolo siempre desde abajo. Y como Isis, Lilith compartía el conocimiento del nombre secreto de Dios. Lilith invocó el Nombre de Dios, innombrable en toda la tradición judía, por considerar que el Nombre verdadero de cualquier ser contiene las características de lo nombrado, y por lo tanto es posible conocer su esencia y adquirir poder sobre ello. Pronunciar el nombre de Dios se convierte, pues, en una osadía suprema, un acto de soberbia mucho mayor que el de hacer directamente oídos sordos ante sus mandatos; algo, en fin, demasiado grave. Esa trasgresión le valió la expulsión no sólo del Paraíso, sino de la “historia oficial”. Trataron de borrar sus huellas, pero no lo consiguieron.

Dios le ordenó que abandonara el Paraíso y le dio unas alas para que se alejara lo más lejos posible. Lilith prefirió su libertad, aunque fuera en una caverna, antes que la vida en un paraíso que la obligaba a renunciar a sus propios deseos. Ella era igual que Adán, habían sido creados con el mismo barro, y por lo tanto, tenía los mismos derechos a disfrutar de la sexualidad y el erotismo. Mientras que Eva admite su rango inferior y se somete a los designios de su esposo y su padre, Lilith se considera superior y se niega a aceptar la falocracia. Ella quería tener el absoluto control sobre su sexualidad. Estaba cansada de la falta de imaginación y creatividad de Adán en cuestiones amatorias.

Cuando Dios expulsa a Lilith del Paraíso está desterrando nuestros instintos naturales, nuestros deseos sexuales, la parte primitiva y animal del ser humano. En el mundo occidental durante muchos años Adán (la “humanidad”, pues esa es la traducción del nombre de Adán) ha ganado la partida reprimiendo lo que es natural bajo la moral judeocristiana que rechaza el goce de los sentidos. Lilith representa la parte oscura, animal, pasional, rebelde, trasgresora, auténtica y natural. No es de extrañar que para los celadores de la moral Lilith sea un personaje no grato. No hay cabida para una mujer que se quiere asemejar al varón. Se le debe colocar fuera del mundo, se le debe exiliar y convertir en apátrida, por ser la instigadora del deseo y alterar el orden social.

Tal vez por eso los atributos, nombres y equivalencias que se le han asignado no son muy agradables: Ave de noche, ser monstruoso, ente espectral, fantasma nocturno, diablesa, poetisa de la oscuridad, habitante de las sombras, generadora de seres aberrantes, demonio de la impetuosidad.

Pero Lilith no era la única mujer que externaba sus gustos sexuales. Según Robert Graves: “las hechiceras griegas que adoraban a Hécate eran partidarias de colocarse encima y así se ve en las primitivas representaciones sumerias del acto sexual”.

Las variaciones del mito llevan a Lilith a convertirse en seductora de los propios hijos de Adán y Eva (abordando a Caín con palabras de consuelo y reposo tras la muerte de Abel). Pero Ean Begg, en Las vírgenes negras, define a Lilith como amante de Adán, rival y enemiga de Eva y sus hijos.

Un relato de Primo Levi nos informa que Lilith, luego de la destrucción del templo de Jerusalén en el 70 después de Cristo, se convirtió amante del mismo Dios creador, reemplazando a la Matronita, la esposa anterior. Dice que mientras “vivan en pecado”, el mundo seguirá como hasta ahora.

LA REINA DE LOS SÚCUBOS

Las alas que le da Dios la convierten en una especie de súcubo vampiresco[6]. Hemos visto que los judíos le guardaban un gran temor considerándola un demonio nocturno y destructivo. Se le imagina como la Reina de los súcubos y los vampiros. Es una perversa ninfómana que, no portando más vestidos que su propia piel, seduce a los hombres con maestría para estrangularlos después y luego alimentarse con su sangre. Se dice que sus cabellos son muy largos rizados y rojizos; tonalidad que le proporcionan los corazones de los jóvenes que fueron seducidos y que se quedan enredados en sus rizos. De ahí que se le identifique con:

– Lamia, la reina libia a quien Hera le robó los hijos. Fue abandonada por Zeus[7] y se volvió loca y cruel transformándose en fiera que devoraba a los niños. Las lamias en las leyendas griegas y romanas eran las hijas de Hécate, diosa de la brujería. Éstas pasaron a la Edad Media como seres con rostro de mujer y cuerpo de dragón que se alimentaban de niños. Estos seres malignos habitaban las cuevas en donde guardaban tesoros. Sus patas terminaban en pezuña hendida, como los de los machos cabríos. Aún en nuestros días encontramos lamias del folklore vasco y son parecidas a las regentes protectoras de fuentes y manantiales cántabros y gallegos.

– Las harpías y las estriges, también macabras visitantes nocturnas. Las primeras eran ayudantes de las erinias o furias

– Las moiras o parcas, encargadas de la muerte.

– Las grayas y las gorgonas, siniestras ancianas habitantes de los infiernos.

– Las ondinas o a las nereidas, cuya parte inferior de su cuerpo corresponde a un animal acuático, tanto un pez como una serpiente marina.

– Las ninfas de los campos de tersos cuerpos etéreos relucientes de sol; criaturas indomables, inocentes, ardientes y salvajes, que fascinan y enloquecen a los campesinos enamorándolos sin remisión.

Creuzer la relaciona con la griega Eileíthyia o Ilithya, la diosa del nacimiento.

– Los genios de la tradición musulmana, que en realidad son los hijos de Lilith y Samael. Son los Jinn (Jinni) que roban y matan niños. Los árabes la conocieron con el nombre de “el-Karineb” y los sefarditas, mucho más tarde, la llamaron con el sugestivo nombre de “la Brusha”.

– Esos Jinn árabes se transformaron en las Xanas (Janas, Dianas) asturianas. Especie de hadas o ninfas representantes de la Diosa Mari (la Madre Tierra) que viven en cuevas, ríos y manantiales.

– Los egipcios y luego los griegos tomaron a la Lilitu de las tradiciones sumerias, y la relacionaron a la Luna nueva o “Luna Negra”. Esa oscuridad, relacionada con el mundo subterráneo y con las Diosas Madres de las culturas antiguas, despertaba un profundo pavor en los hombres primitivos. Otra tradición afirma que Lilith suele sentarse sobre la concavidad de la media Luna.

En Egipto se encontró un papiro que contiene un conjuro que parece preparado para aplacar a algún demonio muy parecido a Lilith. Dice:

Muerte, tú que vienes de la oscuridad,

Tú que te deslizas con la nariz al revés

y la cara vuelta hacia atrás

¿Viniste a besar a este niño?

No permitiré que lo hagas.

– En la leyenda de los Nibelungos encontramos a Brunilda, la contraparte de Crimilda.

LILITH LA INMORTAL

Sin darnos cuenta Lilith ha llegado hasta nuestros días influyendo en la cultura y literatura occidentales. Robert Graves señala que en El Paraíso Perdido de John Milton hay una bruja azul que chupa la sangre de los niños de noche, transformada en lechuza. Esa bruja que se transforma en lechuza no puede ser otra más que Lilith.

Johann Wolfgang Goethe conocía el mito de Lilith y lo podemos ver cuando el viernes por la noche, justo antes de comenzar el shabat Fausto pregunta: “¿Quién es esa mujer?”, y Mefistófeles le explica: “Es Lilit, la primera mujer de Adán; toma cautela contra sus bellos cabellos, aquel esplendor es único, con ellos aprisiona a un joven y no lo deja escapar”.

Víctor Hugo decía que Lilit era la hija mayor de Satán.

Desde los mediados de los años setenta, Lilith ha vuelto a la poesía y a la ficción judías. Las feministas de la American Jewish la han adoptado como símbolo de la fuerza y de la independencia de las mujeres. El diario feminista judío Lilith apareció por primera vez en 1976.

Lilith fue la primera mujer de Adán, antes de las hembras de los animales, antes de Naamah, antes de la mujer que se menciona en Bereshid Rabba, y finalmente antes de Eva. Quisieron borra su recuerdo, pero está resurgiendo en este siglo XXI.

REFERENCIAS

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Begg Ean, From Lilith to Lourdes, Journal of Analytical Psychology, London, 1983.

Bornay Erika, Las hijas de Lilith, Cátedra, Madrid, 1990.

Braun Sidney D., Lilith: Her Literary Portrait, Symbolism, and Significance, Nineteenth Century French Studies, Fredonia, New York, otoño-invierno 1982-3, 11: 135-53.

Briggs Katharine M., The Legends of Lilith and of the Wandering Jew in Nineteenth-Century Literature, Folklore vol. 92, 1981, II: 132-40.

Bril Jacques, Lilith ou la Mère Obscure, Payot, Paris, 1984.

Colonna M. T., Lilith e la luna nera e l’eros rifutato, Florence, 1980.

Couchaux Brigitte, Lilith, en Brunel, P., Companion to Literary Myths, Heroes and Archetypes, New York, 1992.

Eliade Mircea, Mefistófeles y el andrógino, Editorial Labor, España, 1984.

Gonzalo Rubio Concepción, La angeología en la literatura rabínica y sefardí, Ameller, Barcelona, 1977.

Gravelaine Joelle de, Le retour de Lilith: la lune noire, L’Espace bleu/Hachette, París, 1985.

Graves Robert y Patai Rafael, Los mitos hebreos, Alianza Editorial, Madrid, 1986.

Levi Primo, Lilit y otros relatos, Península, Barcelona, 1989.

Monzón Isabel, Antes que Eva, Lilith, Raíces, abril 1992.

Patai Raphael, The Hebrew Goddess, Wayne State University Press, Detroit, 1967.

Schaafsma Karen, The Demon Lover: Lilith and the Hero in Modern Fantasy, Extrapolation: A Journal of Science Fiction and Fantasy, Kent, primavera 1987, 28: 1, 52-61.

Scholem G., Grandes temas y personalidades de la Kabbalah, Riopiedras, Barcelona, 1994, pag. 178-183.

Scholem Gershom, La Kabbalah y su simbolismo, Proyectos Editoriales, Buenos Aires, 1988.

Scurlock J. A., Baby-Snatching Demons, Restless Souls and the Danger of Childbirth, Incognita, 1991, 2: 135-183.

Plata, pendiente, dos orificios, (52×52 milímetros). Kurdistán.

Plata, en forma de puñal, (97×25 milímetros). Persia.

Pendiente de plata con dos orificios y bordes redondeados, (56×52 milímetros), proveniente del Kurdistán.

Otro amuleto protector. Los ángeles enviados por YHWH Sanvai, Sansanuai, y Semanglof se representan en el primer panel (izquierdo). Más adelante el arcángel Sandalphon le obligó a regresar. Esta figura se encuentra en la página 118 Hebrew Amulets de T. Schrire.

Detalle de “La tentación de Adán y Eva”, dibujo sobren madera, Cranach Luca, 1500. The Metropolitan Museum of Art, New York.

Eva y Lilith con cola de serpiente. Dibujo sobre madera, 1522.

Alto relieve Flamenco, Verard Antoine, de finales del siglo XV, Eva mordiendo la fruta prohibida (arriba). La diosa Lilith de cabello largo y cuerpo de serpiente (abajo). The Metropolitan Museum of Art, New York.

El pecado original. Miguel Ángel. Capilla Sixtina.

Lilith de Joelle de Gravelaine.

Lilith de John Collier.


[1] También conocido como Evangelio Apócrifo de Juan. Fue escrito en Alejandría en el siglo III de nuestra era como un libro no cristiano. Mezcla creencias judías, griegas y cristianas con mitologías de otros orígenes. Luego sería cristianizado por algún editor posterior. Fue encontrado entre los escritos gnósticos de Nag Hammadi, en Egipto.[2] Este Laldabaoth era un torpe demiurgo que fue destronado por su hijo Sabaoth, quien corregiría los errores del padre. Es necesario apuntar que Sabaoth es uno de los nombres del Dios de la Biblia. También se le menciona en aquel canto que figura en el canon de la misa católica: “Sanctus, sanctus, sanctus, Dominus Deus Sabaoth, pleni sunt coeli et terra gloria tua”. Sabaoth sería luego conocido como Yahvé (Abel).

[3] Adán vivió hasta los 930 años. Eva le sobrevivió un año a su esposo. Es decir, la primera pareja vivió hasta los tiempos de Lamech, el padre de Noé. Para los musulmanes, Adán vivió mil años. Set, su tercer hijo, enterró a Adán y Eva en el monte Abu Jobais, vecino a La Meca, donde permanecieron sus huesos hasta la época del Diluvio, en la que Noé los desenterró y guardó en el Arca para que no se perdieran. Pasado el diluvio, los restos habrían sido enterrados en el Monte Calvario, en Jerusalén. Esto coincide con cierta tradición hebrea que señalaba que allí existía una cueva que contenía los huesos de Adán. Robert Graves afirma que María Magdalena era una sacerdotisa de la Gran Diosa y tenía como función cuidar esos huesos. Lilith, a diferencia de Adán, permaneció inmortal.

[4] Haggadah, tob. 33.

[5] El diablo o Dios malo. Un asura.

[6] En el medioevo eran los demonios femeninos nocturnos, tentadores, sensuales y libidinosos.

[7] Zeus, derivado de Deus, contiene la raíz sánscrita div, orillar, que en latín a dado a dies, el día, divus, divino y Deus, Dios. Bajo la forma I-W se encuentra en Iov, padre (Júpiter, Jovis, pronunciación latina de iov). Algunos ven relación, incluso, en las diferentes interpretaciones del tetragrama I-H-W-H, es decir: Iaho, Iahwé, Iéhowah. El propio Mircea Eliade señala ciertas analogías entre estos dos personajes: Zeus y Yahvé.

Hombre lucha con extraterrestres

Hombre lucha con extraterrestres, luego formula la pregunta

ROSWELL, N.M. (AP) – Ross Saavedra peleó con extraterrestres para rescatar a su novia, luego hizo la pregunta en una propuesta fuera-de-este-mundo. La tarde del domingo Savedra, de 32 años, formuló su elaborada propuesta a Ariana Ash, de 23, con la ayuda de familiares y del Roswell UFO Museum.

Savedra y Ash visitaban el museo cuando un extraterrestre de la exhibición llamada “autopsia extraterrestre”, en traje plateado y enmascarado, repentinamente abdujo a Ash delante de un grupo de turistas. Savedra pasó a través de la muchedumbre, y peleó con dos extraterrestres para rescatarla.

Luego se puso de rodillas, le mostró un anillo y le pidió que se casara con él.

Se abrazaron en medio de una nube de confeti de brillantes colores lanzados por los presentes y recibieron el aplauso de los turistas que habían sido asustados por los extraterrestres -el cuñado y el padrastro de Ash.

“A propósito, ella dijo que sí”, anunció por el sistema de sonido, Julie Shuster, directora del museo.

Savedra, natural de Roswell, eligió el museo para su petición debido a su exclusividad. Shuster dijo que fue la primera para el museo.

“Ella siempre me dice que soy su hombre extraterrestre,” dijo Savedra.

Savedra y Ash, de Albuquerque, se han estado viendo por cerca de tres años.

La familia de Ash viajó secretamente a Roswell para atestiguar la petición, después de un mes de planearla.

Su madre, Margie Farrar, y su hermana Naomi se colocaron furtivamente, a través del museo, detrás de la pareja, esperando que llegaran hasta la exhibición de la autopsia extraterrestre, y trataron de que la pequeña hija de Naomi pudiera ver la escena y el griterío de Ash.

“Fue divertido”, dijo el extraterrestre Nick Caffey, cuñado de Ash.

“Fue grandioso”, dijo el otro extraterrestre, John Farrar, su padrastro.

Ash celebró su cumpleaños en Roswell, pero su familia no podía dejarla saber que estaban en la ciudad, dijo Farrar.

“Tuvimos que llamarla por nuestros teléfonos celulares, aun cuando estábamos arriba en el mismo hotel”, dijo.

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