El ovni de la isla Trinidad (y 4)

EL ARTÍCULO DE OLAVO T. FONTES

El doctor Olavo T. Fontes fue el primer ufólogo brasileño en enterarse del caso y, después de una excelente investigación, publicó sus conclusiones en un artículo que apareció en tres partes en la revista The A.P.R.O. Bulletin[1] y posteriormente fue reimpreso por completo en Flying Saucers[2]. El siguiente es un extracto de los puntos más importantes. Otros de los detalles publicados en esos artículos ya se han tratado a lo largo de estas páginas.

“La primera noticia que tuve del avistamiento fue el 4 de febrero de 1958, cuando un Comandante de la Armada me telefoneó para relatarme la historia asombrosa.

“… Me enteré por mi amigo que … (4) la quinta (fotografía), que mostraba el mismo platillo (o uno similar), había sido tomada por un sargento de la Marina estacionado en la isla, en una fecha diferente – antes de la llegada del NE “Almirante Saldanha”; y, (5) se hicieron al menos seis avistamientos en la isla antes de la llegada de la nave, en menos de dos meses.

“Esta fue la información que había obtenido cuando, la tarde del 14 de febrero, fui al Ministerio de Marina de Brasil, de acuerdo con las instrucciones que recibí. Me reuní con mi amigo el oficial de Marina y hablamos con el oficial de inteligencia quien me enseñó las fotos del UAO. Se me permitió hacer un examen cercano a las cuatro fotos tomadas por el Sr. Barauna. También vi la quinta, que estaba junto a las otras, pero nadie me dijo su origen distinto.

“… Después de la reunión en el Ministerio de Marina, traté de encontrar al hombre que había tomado las fotos. El que tuvo éxito en esto fue el reportero Joao Martins, uno de nuestros mejores investigadores de UAO, quien ya estaba trabajando conmigo en este caso. El encontró al Sr. Barauna la noche del 15 de febrero. Le dijo que quería las fotos exclusivas para su revista. Barauna accedió, pero le dijo que sólo se podían publicar después de que lo autorizara la Marina… El permiso fue dado aquella misma noche, verbalmente por el Comandante C. A. Bacellar.

“… El 20 de febrero aparecieron las primeras noticias sobre el incidente en el periódico “O Globo”, en las que se informaba de los rumores de que un platillo volador había sido visto en la isla Trinidad por la tripulación del NE Almirante Saldanha …Esa misma noche un programa de radio anunció que al día siguiente el periódico “Correio da Manhã, publicaría las “fotos exclusivas” del platillo tomadas por la Marina … Entonces le informaron a Baraúna que estaba libre del compromiso con la Marina y que podía hacer lo que quisiera con sus fotografías. Baraúna, a su vez, le dijo a Martins que si quería podía olvidarse del contrato de exclusividad. Pero Martins decidió aceptar el reto. Preparó un contrato escrito que fue firmado por Baraúna. Inmediatamente se dirigieron a la oficina del periódico para parar la publicación. Pero sus intentos también fallaron. Decidieron publicar las fotos en otro periódico, al mismo tiempo. Se contactó con el periódico “O Journal” quien estuvo de acuerdo en imprimir las fotos. A la mañana siguiente, febrero 21, el caso fue publicado en ambos periódicos. “O Journal” también publicó el reporte del avistamiento, tal como lo relató el señor Baraúna, el cual también fue publicado en “The A.P.R.O. Bulletin (marzo, 1958).

“A pesar de las cuidadosas medidas de seguridad que se tomaron para mantener el secreto, alguien había lo había roto, colocando a la Marina en una difícil posición. Y el hombre que hizo esto no pudo ser castigado porque era el propio Presidente del Brasil. Diez días antes había recibido varias copias y ampliaciones de las fotos UAO del Almirante Alves Camara, el Ministro de Marina… Pocos días después el Presidente fue visitado por un amigo cercano, una persona conectada con el editor de Correio da Manhã. Durante su entrevista esta persona notó las extrañas fotos sobre la mesa del Presidente y le preguntó por las mismas. El Presidente le contó la historia. El tipo se emocionó tanto que le pidió al Presidente su permiso para publicarlas. El Presidente prometió considerar su petición. Varios días después, bajo la presión de las insistentes demandas, finalmente accedió a liberar las fotografías. Y cuando la Marina trató de parar su publicación a cualquier costo, el Presidente –quien no había pedido el consejo de la Marina sobre el asunto- dijo que era su decisión y, buena o mala, era la última palabra.

“… Se aprobó la investigación del Congreso el 27 de febrero de 1958. De acuerdo con las leyes del Brasil, el Congresista Sergio Magalhaes pidió al Ministro de Marina que explicara los hechos conectados con el incidente de la isla Trinidad. El texto de este fascinante documento fue impreso en todos los diarios de Rio el 27 y 28 de febrero. Se transcribe abajo, tomado literalmente de la publicación de la Oficina de Impresión del Gobierno, el “Diario do Congresso Nacional”:

INVESTIGACIÓN OFICIAL DEL CONGRESO DE LOS ESTADOS UNIDOS DEL BRASIL

“Asunto: Se pide al Ministro de Marina responda o explique las siguientes preguntas de la investigación presentada por el Congresista Sergio Magalhaes (Rio de Janeiro, D.C.) febrero 27, 1958, y aprobado por este Congreso

“1. ¿Es verdad que la tripulación del Almirante Saldaña fue testigo de la aparición de un extraño objeto por encima de la Isla de Trinidad?

“2. Considerando que la nota oficial emitida por el Gabinete del Ministerio de la Marina admite que las fotos de dicho objeto fueron sacadas en presencia de muchos miembros de la tripulación del Almirante Saldanha, pido que se verifique una investigación y que se registren las declaraciones de todos los testigos.

“3. En caso de contestación negativa, le pido al Ministerio de la Marina que justifique su actitud, o sea, el no dar importancia a los hechos referidos.

“4. ¿Resulta exacto que las fotos sacadas fueron reveladas en presencia de oficiales y que desde el primer examen de estos documentos el objeto fue enseguida reconocido?

“5. ¿Han sufrido los negativos un examen minucioso para descubrir si la película había sido trucada antes de los hechos?

“6. ¿Porqué permaneció secreto todo el asunto durante un mes?

“7. ¿Es verdad que otros fenómenos similares ya fueron observados por oficiales de la Marina Brasileña?

“8. ¿Resulta exacto que el comandante del remolcador Tridente había observado también lo que se ha dado en llamar un “platillo volante”?”.

“La respuesta de la Marina fue el comunicado del Comandante Raul Lopes Cardoso de ese mismo día”

“La Marina ha enviado un memorando al Congreso con las respuestas a las preguntas del Congresista S. Magalhaes. Es un documento oficial sobre el avistamiento de un platillo el 16 de enero de 1958, en la Isla Trinidad. Debo aclarar, sin embargo, que tal memorando es un documento clasificado y el Congreso no está autorizado a divulgar ninguna información incluida ahí. Sólo el Presidente de la República, o el Alto Mando de la Marina puede dar la orden de desclasificar el Reporte Secreto de la Marina sobre este asunto y hacerlo público.

“Por otra parte, quiero dejar en claro que el documento recibido por el Congresista S. Magalhaes no es el Reporte Secreto de la Marina en si. Tal reporte continúa en absoluto secreto. Cualquier información o comentario sobre él esta prohibida. Lo que enviamos al Congreso es un simple memorando, que también está clasificado (Rio de Janeiro, O Jornal, abril 17, 1958)”.

“…En la mañana de un día claro y soleado, se estaba rastreando con un teodolito un globo meteorológico que subía al cielo lentamente. El Comandante Bacellar estaba dentro de la estación de radio, checando la señal de radio. Todo parecía normal. Pero repentinamente la frecuencia de la señal cambio abruptamente. Sorprendido, el Comandante Bacellar envió a un hombre al exterior para que informaran a los operadores del teodolito que los instrumentos del globo habían caído prematuramente. El técnico regresó a los pocos minutos y estaba muy excitado: “Dicen que los instrumentos aún no han caído, Comandante, y…”

““Eso es imposible”, respondió Bacellar, “porque estoy escuchando la nueva señal. ¿Qué esta ocurriendo allá afuera?”

“”No lo se señor, pero están viendo otro objeto en el cielo cerca del globo, y tal vez…” Pero no tuvo tiempo de terminar la frase porque el comandante se dirigía presuroso hacia la puerta.

“Era increíble. Había otro objeto en el cielo al lado del globo, sobrevolando la base a gran altura. Se podía ver a ojo desnudo. Parecía una mota brillante y luminosa, de color plateado. Parecía moverse de un lado a otro y hacer algunos giros. A su altura aparente, su velocidad debía ser tremenda para proporcionar la impresión de movimiento tan claramente definida. Tenía una elevación de unos 80 grados. A pesar de la impresión de movimiento, la primera impresión fue creer que el objeto “desconocido” era el planeta Venus. La posibilidad fue rápidamente verificada y se encontró que el azimut y elevación de Venus no coincidía con la posición del objeto.

“El Comandante Bacellar tomó el teodolito y observó que el globo continuaba en el aire, luego volteo el aparato y observó al objeto que parecía salir del Sol. A través de los 20 aumentos del aparato, el UAO se veía como una forma oval y era tres veces más largo que ancho. Era color plata y reflejaba la luz del Sol, lo que le daba un brillo metálico. A veces parecía cambiar de forma de acuerdo a su posición en el espacio en relación a los observadores. Algunas veces parecía redondo, o como si fuera un planeta.

“Era un día sin nubes y sin niebla. El objeto no dejaba ninguna estela. No se notaba ninguna proyección en su superficie. No estaba rotando, pero los pequeños cambios de forma sugerían un movimiento oscilatorio de algún tipo.

“El globo explotó a su tiempo, pero el UAO continuaba ahí. Permaneció visible por al menos tres horas. Al final gradualmente disminuyó su tamaño, y finalmente se perdió de vista al técnico que lo estaba rastreando en todo ese tiempo.

“Se envió un radio mensaje a Rio, firmado por el Comandante Bacellar, reportando los eventos y pidiendo instrucciones.

“De acuerdo con el Comandante Bacellar, este fue el primer avistamiento de un UAO en la isla. Tengo otra información sobre dos incidentes previos en octubre, antes de la llegada de Bacellar. Se dijo que, en uno de ellos, el UAO había aterrizado en una parte desierta de la isla pero –cuando los testigos se acercaron- se elevó a gran velocidad. La información proviene de una fuente confiable, pero el Comandante Bacellar lo niega.

“El segundo avistamiento ocurrió el 5 de diciembre de 1957. Un trabajador, de acuerdo con su reporte escrito al C.O. de la isla (Comandante Bacellar), vio un objeto extraño cruzar el cielo a las 8:00 a.m. La nave alienígena volaba silenciosamente a una altura de aproximadamente 180 metros; era de color plata y de forma redonda; su diámetro angular era similar al de la Luna llena.

“Este reporte no atrajo la atención en aquel momento porque el testigo era una persona sin ninguna preparación. El 31 de diciembre, sin embargo, ocurrió el tercer avistamiento. El mismo objeto (o uno similar) paso de nuevo sobre la isla.

“La hora era las 7:50 a.m. Un objeto plateado, circular, con un diámetro aparente similar al de la Luna llena, cruzó lentamente el cielo a unos 180 metros. Esta ves fue observado por seis trabajadores, un marino, el doctor de la isla, y un oficial de la Marina – El teniente Inacio Carlos Moreira.

“En esta ocasión el comandante se preocupó. Si todos esos UAOs eran hostiles, la guarnición de la Marina en la isla no tenía la capacidad de pelear en caso de un ataque. Los isleños no tenían armas para la defensa –no había artillería, armas de largo alcance, ni cañones antiaéreos. Por supuesto que el Comandante Bacellar no esperaba un ataque, pero sus hombres estaban inquietos –y él lo sabía. Habría problemas en caso de que los UAOs –lo que fueran- continuaran apareciendo sobre la isla.

“El cuarto avistamiento ocurrió al siguiente día, enero 1 de 1958. Por obvias razones, todos estaban alertas, con los ojos fijos en el cielo. A las 7:50 a.m., un brillante punto luminoso destelló sobre el mar a una alta velocidad. Describió una trayectoria de 90 grados sobre el cielo antes de desaparecer sobre el horizonte. A la mitad del trayecto, destello brillantemente por algunos segundos –como un espejo reflejando al Sol. La guarnición completa, incluyendo al Comandante Bacellar, vio el objeto. A esa hora varias gaviotas volaban alrededor. ¿Se trataba de una gaviota? El Comandante Bacellar dice que no esta seguro. Si era una gaviota era la más veloz del mundo.

“Trabajadores y marinos que presenciaron el hecho, reportaron que el objeto avistado era el mismo que ellos habían visto en otras ocasiones. Además, apareció a la misma hora y se movía en la misma dirección (hacia el Norte), como el UAO de los días anteriores.

“Al siguiente día, enero 2, se dio otra alarma –esta vez por la noche. Pero los hombres estaban excitados y la cosa sólo fue vista por unos segundos. Nadie estaba seguro de lo que vio. El avistamiento fue descartado. Sin embargo, la misma noche, el remolcador de la Marina “Triunfo” que viajaba en la costa de Bahia, a unos 650 kilómetros de la isla Trinidad, fue circundado durante unos diez minutos por un objeto aéreo desconocido. La tripulación completa observó el incidente. El UAO tenía forma redonda, cubierto con un raro destello naranja, y se movía a gran velocidad –con cambios de curso abruptos y giros en ángulo recto. En cierto momento se quedó estático en el aire por un breve periodo de tiempo, en otro momento se acercó al barco.

“Ese fue el quinto avistamiento de la serie. Este no se publicó en la prensa. Los hechos parecían fantásticos, pero están registrados en el Reporte Secreto de la Marina sobre los incidentes de Trinidad. El evento más increíble esperaba su turno.

“De acuerdo con el documento secreto de la Marina enviado al Congresista Sergio Magalhaes, el sexto avistamiento ocurrió el 6 de enero. Como de costumbre, esa mañana se había lanzado otro globo meteorológico y estaba siendo rastreado desde tierra. El cielo estaba azul y claro, sin niebla, y había una sola nube cúmulos en el cielo. El Comandante Bacellar estaba dentro de la cabina de radio, rastreando el lento ascenso del globo a través de las señales emitidas desde su radiosonda. Todo parecía normal.

“Repentinamente ocurrió algo extraño; la señal de radio comenzó a disminuir su intensidad gradualmente, hasta desaparecer como si el transmisor se hubiese movido a una distancia fuera del alcance de la antena de la estación. Y no había un cambio de frecuencia. En efecto, la frecuencia de la señal no cambio aún al tiempo que debía hacerlo, cuando los instrumentos cayeron en el paracaídas. El cambio no ocurrió porque la radiosonda estaba muerta. Por alguna razón desconocida el transmisor del globo estaba callado.

“Preocupado, el Comandante Bacellar salio a investigar. No había nada inusual; el globo todavía estaba en el cielo (subiendo; acercándose lentamente a la nube cúmulos, que estaba exactamente arriba a una altura de unos 4,300 metros). Se esperaba que los instrumentos comenzaran a caer a esa altura.

“Fue entonces cuando los observadores vieron una extraña cosa: el globo fue succionado hacia la nube, entró en ella, y se perdió de vista. Reapareció diez minutos después, y continuó su ascenso en el cielo –ahora más rápidamente, era más ligero que antes de desaparecer en la nube. Los instrumentos del globo habían desaparecido cuando estuvo dentro de la nube. En efecto, había entrado a la nube llevando los instrumentos, pero había salido sin ellos.

“¿Habían caído con el paracaídas mientras estaba dentro de la nube? Tal vez, pero nadie vio bajar el paracaídas. Nadie pudo estar seguro porque no se les encontró. Como se hubiera esperado si los hubiera recogido un intruso…

“Si, había un intruso dentro de la nube cúmulo. Salió poco después del globo y fue visto por primera vez por el técnico del teodolito. El Comandante Bacellar estaba alerta y también lo vio: un objeto plateado, con el color el aluminio pulido, brillando en la luz. Salió lentamente detrás de la nube, moviéndose a SW-E. El Comandante Bacellar lo vio con unos binoculares y luego pidió el teodolito.

“A través de los 20 aumentos del teodolito, el UAO se veía como una media luna con un brillante color blanco. Bacellar lo siguió con el aparato por una media hora. Continuaba moviéndose del suroeste al Este –pero luego cambió de curso y comenzó a moverse de Este a Oeste. En este momento, Bacellar llamó al técnico para que continuara rastreando el objeto con el teodolito mientras él se dirigía a la estación de radio, para checar los datos de la radiosonda. Luego fue a la nave para traer un sextante y, desde el barco siguió el objeto a través del aparato por un largo tiempo.

“A las 12:15 a.m. el UAO finalmente desapareció detrás de un banco de nubes (nubes cirrus) y no se le vio de nuevo. De acuerdo con la observación d el Comandante Bacellar, la velocidad angular del UAO era como la del Sol cuando el objeto se movía en el curso E-O. Sin embargo, cuando se movió en otra dirección (en un curso SO-E) su velocidad fue mucho más alta.

“El avistamiento fue reportado en la prensa el 17 de abril (Correio da Manhã, O Jornal y Jornal do Brasil) y el 17 de mayo de 1958 (revista O Cruzeiro). Todos los detalles fueron incluidos, excepto los hechos concernientes a las señales de la radiosonda y los instrumentos del globo. Estos se relatan aquí por vez primera.

“…El Comandante Carlos Alberto Bacellar… fue el primero en iniciar una investigación sistemática con radiosondas en mi país.

“…Hubo otro avistamiento en enero, de acuerdo con la información que recibido de otra fuente. Cuando le pregunté por esto, el Comandante Bacellar, enfadado, negó admitir su existencia. Dijo que todo era una mentira. A pesar de esto reporto el caso porque la información proviene de una fuente militar confiable.

“De acuerdo con la información, este séptimo avistamiento ocurrió justo pocos días después de la llegada del NE “Almirante Saldanha”. Esta vez el UAO apareció muy lento sobre la isla. Destelló hacia la estación meteorológica a una gran velocidad, frenando abruptamente, y permaneció sobre ella por unos segundos. Luego comenzó a moverse de nuevo, describiendo varios círculos alrededor de la isla, permaneciendo brevemente sobre el pico “Desejado”, moviéndose de nuevo en zig-zag y perdiéndose en el horizonte a una velocidad tremenda. Cuando se le vio por última vez se dirigía hacia el Noroeste. El UAO era un objeto extraño. Parecía estar fabricado de aluminio pulido (o un metal similar) y tenía una forma de esfera achatada con un gran anillo rodeando su ecuador. El cuerpo esferoidal no rotaba, pero el anillo parecía girar a una velocidad fantástica. El objeto no hacía sonido en su vuelo por el cielo. A pesar del hecho de haber sido visto al mediodía, en un día soleado, de nuevo sin nubes, este UAO estaba rodeado de un brillante destello verdoso, que desapareció cuando el objeto estaba estático, para volver a brillar cuando comenzó a moverse.

“Varias gentes en diferentes partes de la isla vieron el objeto. Los testigos estaban espantados y sembraron la alarma y la confusión en la guarnición. El Comandante Bacellar, se dijo, sometió a los testigos a un interrogatorio después de tomar medidas para evitar cualquier contacto entre ellos. Todos los informes concuerdan que el objeto “desconocido” era sólido de dos a tres veces el tamaño de un DC-3; que parecía estar controlado inteligentemente; y su comportamiento estaba más allá de cualquier cosa fabricada en este planeta.

“La investigación también revela otra cosa importante (también negada por el Comandante Bacellar): que el UAO fue fotografiado por uno de los testigos, un sargento de la Marina. El hombre estaba tomando fotos de la isla con una cámara de caja cuando vio el UAO moviéndose en el cielo. El tomó una foto antes de que desapareciera. El negativo fue requisado de inmediato por el Comandante Bacellar y el film fue revelado el mismo día. La fotografía era lo suficientemente buena para mostrar que el objeto fotografiado era el mismo descrito por los testigos. En las ampliaciones que se hicieron del negativo era claramente visible su figura esférica y su grueso anillo alrededor de él. Por otra parte, parecía que el rápido movimiento del UAO no fue captado adecuadamente por la cámara de caja; el objeto parecía fuera de foco y no era observable ningún detalle.

“Esta foto era probablemente una de la cinco fotos de UAO que vi en el Ministerio de Marina, junto con las tomadas por Barauna. A pesar de la carencia de detalles, es una evidencia muy importante, porque muestra el mismo objeto visto posteriormente en las fotos tomadas por otra persona”..

INTERVIENE LA EMBAJADA DE LOS ESTADOS UNIDOS

La Embajada norteamericana en Brasil, por órdenes del Pentágono, y como una operación de apoyo al Proyecto Libro Azul, pidió información a la Armada brasileña (Documento 5).

“Embajada de los Estados Unidos de América.

“Oficina del Agregado naval.

“Río de Janeiro, 21 de febrero de 1958.

“En respuesta referida al Excelentísimo Señor Contralmirante Luis Felippe Pinto da Luz.

“DD Subjefe para información.

“Estado Mayor de la Armada.

“Mi estimado Almirante:

“Mucho apreciaría cualquier información que pudiera suministrarme, incluso fotografías del “plato volador” que se dice ha sido visto en la isla Trinidad, el 16 de enero, desde el buque escuela Almirante Saldaña.

“Como usted sabe, ha habido numerosos informes de esas observaciones y los Estados Unidos han puesto en marcha un comité especial para investigarlas, sin alcanzar ninguna conclusión definitiva. Sin embargo, me parece que si esto ocurrió según se relata en un diario de hoy, debe haber habido suficientes buenos testigos, confiables e inteligentes, como para suministrar una buena prueba en este caso.

“Asegurándole mis más altas consideraciones y estima, lo saludo muy atentamente.

“Capitán M. Sunderland

“Armada de EE. UU.

“Agregado Naval de EE. UU”.

Cuatro días después, el contralmirante Luis Felippe Pinto da Luz envió la siguiente respuesta a la embajada americana (Documento 6):

“Ministerio de Marina.

“Comando de Operaciones Navales.

“Departamento de Inteligencia.

“Río de Janeiro D. F.

“Febrero 25 de 1958.

“Capitán de Mar y Guerra M. Sunderland.

“DD Agregado Naval de los Estados Unidos.

“Atendiendo a la solicitud de la carta de Su Excelencia, le envío adjuntas cuatro (4) fotografías, único elemento de este Alto Comando sobre la materia.

“Aprovecho la oportunidad para asegurarle mi más alta consideración y estima.

“Luis Felippe Pinto da Luz

“Contralmirante, Subjefe del departamento de Inteligencia”.

LA ÚLTIMA DECLARACIÓN DE LA MARINA

Los días 23 y 24 de abril los periódicos Última Hora, Correio da Manhã, O Jornal do Brasil , O Estado de Sao Paulo y O Globo publicaban el siguiente comunicado de prensa del Ministerio de Marina (Recorte de periódico 25).

“La Marina confirma el platillo de Trinidad

“Como confirmación de las informaciones lanzadas por la prensa y según las cuales el Ministerio de la Marina se opuso a la divulgación de las fotos relacionadas con la observación de un extraño objeto por encima de la isla Trinidad, el Gabinete de este Ministerio no encuentra motivos que pudieran impedir la divulgación de las fotos de este objeto, que fueron sacadas por el señor Almiro Baraúna –en aquel entonces invitado a la isla por la Marina- en presencia de muchos miembros del Almirante Saldanha, a bordo del cual fueron tomados los clichés. Desde luego, el Ministerio no puede opinar sobre la naturaleza del objeto que fue observado por encima de la isla Trinidad, pues unas fotos no constituyen una prueba suficiente para llegar a tales conclusiones”.

INFORME DEL PROYECTO LIBRO AZUL

El siguiente documento es el más poco serio que he leído en torno a este caso y constituye un insulto deliberado hacia ciertas dependencias del gobierno brasileño. Tal como dice el doctor Hynek[3], los comentarios del funcionario del Proyecto Libro Azul encargado del caso “rebosan de burla hacia el gobierno brasileño y sus fuerzas armadas. Francamente me asombró que estas declaraciones denigrantes no fuesen eliminadas por la Aviación antes de publicar el informe. Semejante prejuicio y tal frivolidad no tienen sitio en una investigación científica”. Varios ufólogos se sintieron heridos por este comentario[4].

El siguiente es el reporte del Proyecto Libro Azul (Documento 8) al que hace referencia Hynek:

“Fecha de la información: 21-27 de febrero de 1958.

“No. De Serie: 39-58

“Fecha del informe: 11 de marzo de 1958.

“De: Agregado Naval estadounidense, Río de Janeiro

“Contacto: Prensa.

“Evaluación: 303

“Tema: BRASIL –Armada- Plato Volador fotografiado desde el ALMIRANTE SALDANHA.

“Adjunto: Serie de 4 fotografías del tema, tomadas por la Armada Brasileña.

“1. Anuncio: el 21 de febrero, dos de los principales diarios de Río de Janeiro reprodujeron fotografías mostrando un supuesto plato volador fotografiado desde el buque de la Armada Brasileña, Almirante Saldanha, aproximadamente a medio día del 16 de febrero de 1958[5], cuando dicha nave estaba anclada cerca de la isla de Trinidad, unos 900 kilómetros al Este de Río de Janeiro. En ese momento la nave se ocupaba en investigaciones como parte de la participación de la Armada Brasileña en el Año Geofísico Internacional.

“2. Fotógrafo. Las fotografías en sí fueron tomadas por un fotógrafo sin empleo fijo, Almiro Baraúna, utilizando una cámara Rolliflex puesta en una velocidad 125, apertura de lente 8, y fueron reveladas en un laboratorio a bordo del Almirante Saldanha. Este caballero tiene una larga historia de trucos fotográficos, y es muy conocido por cosas tales como falsos retratos de tesoros en el fondo del océano. En otra ocasión preparó un artículo deliberadamente humorístico, que se publicó en una revista, titulado “Un plato volador me persiguió en casa”[6]>, utilizando fotografías trucadas. Después de publicarse sus más recientes fotografías de “platos voladores”, Baraúna dijo a los periodistas que el servicio secreto de la Armada lo había interrogado durante cuatro horas con respecto a sus fotos. “Los negativos fueron proyectados en gran tamaño en una pantalla. De haber habido truco, la gigantesca proyección lo habría revelado. Tras un interrogatorio efectuado por oficiales del Estado mayor, el jefe del Servicio Secreto –el oficial de más graduación presente- me dijo: “Le haré algunas preguntas. No se ofenda, pues no dudo de la autenticidad de sus fotos, pero tengo que oírlo de sus labios. Si quisiera hacer aparecer en un negativo un plato volador, ¿cómo procedería?” Le contesté: Comandante, soy un hábil fotógrafo, especializado en fotografías trucadas, pero ninguna de ellas soportaría un examen atento y preciso””.

“3. Posición de la Armada Brasileña. Inmediatamente después de publicadas las fotografías del plato volador, la Armada Brasileña se negó a hacer ninguna declaración pública confirmando o negando el incidente. No obstante, se enviaron pruebas fotográficas tomadas de los negativos originales a las demás fuerzas armadas y al Presidente por intermedio de un oficial –mensajero que relató la historia completa. Según la prensa, la narración impresionó tanto al señor Kubitschek, que se convenció de la veracidad de lo sucedido.

“El 24 de febrero –tres días después de publicarse en la prensa las fotos- el Ministerio de Marina hizo finalmente una declaración oficial: “Con respecto a los informes aparecidos en la prensa, de que la Marina se opone a divulgar los hechos referentes a la aparición de un objeto extraño sobre la Isla de Trinidad, este Gabinete declara que tal información carece de fundamento. Este Ministerio no tiene motivo alguno para obstaculizar la publicación de fotografías del mencionado objeto, tomadas por Almiro Baraúna quien se hallaba en la isla por invitación de la Marina, y en presencia de muchos tripulantes del Almirante Saldanha, desde cuya cubierta fueron tomadas las fotos. Claro está que este Ministerio no podrá efectuar ningún pronunciamiento acerca del objeto visto, porque las fotografías no constituyen prueba suficiente para tal fin”.

“4. Declaraciones del personal del Saldanha. La mañana siguiente de publicadas en la prensa las fotos del plato volador (22 de febrero), el Almirante Saldanha partió de Río para continuar su misión respecto del IGY[7]. Dos días más tarde, empero, la nave atracó en Santos (24 de febrero) para reparaciones. Fue esta la primera oportunidad que tuvieron los periodistas de entrevistar a oficiales y marineros de a bordo. El Asistente del Agregado Naval se hallaba entonces en Santos, y tuvo la ocasión de visitar la nave. El comandante en jefe, capitán José Santos Saldanha de Gamma, no había visto al objeto y se mostró reservado. El oficial de mando tampoco lo había visto, pero llegado poco después, se había formado la opinión de que los que estaban en cubierta sí lo habían observado. El capitán informó que su secretario lo había visto, pero este oficial, cuando se le interrogó personalmente, eludió discutir la cuestión. Más tarde se supo que el fotógrafo fue acompañado al cuarto oscuro por un oficial, quien aguardó junto a la puerta mientras Baraúna revelaba sólo el negativo.

“Al momento de la visita oficial del comandante el jefe del Westwind, al Almirante Saldanha, el capitán Saldanha de Gamma discutió francamente el plato volador y mostró a los visitantes las pruebas fotográficas originales, pero tampoco comprometió su opinión.

“5. Publicidad. Después de publicarse las fotografías, las crónicas periodísticas ocuparon mucho espacio en los diarios durante una semana, más o menos. Dichas crónicas procuraban demostrar o desmentir la autenticidad de las fotos tomadas por Baraúna. El Diario Carioca comunicó que el personal del Saldanha tenía órdenes estrictas de guardar silencio. O Globo publicó un relato con fotografías del fotógrafo … de platos voladores (de loza) tomadas en Cabo Frío.

“El diputado federal Sergio Magalhaes, envió una nota al Ministerio de Marina, el 27 de febrero, criticando a la Marina por haber omitido obtener declaraciones juradas de los testigos. “Por primera vez en la historia de los platos voladores, el fenómeno fue presenciado por muchas personas pertenecientes a una fuerza militar, lo cual da un sello oficial a estas últimas fotografías. Las amenazas a la seguridad nacional exigen atención y acción oficiales”, dijo el diputado Magallanes. En medio de tanta publicidad aparecieron más informes sobre observación de “platos voladores incluyendo el de un oficial naval que vio un plato volador un mes antes de la observación desde el Saldanha, junto a la costa de Espirito Santo. El comandante en jefe y la tripulación del Ata Tridente, dijeron haber visto platos voladores días antes de la observación del Saldanha, pero que mantuvieron en secreto la información.

“Comentarios del oficial preparador:

“1. En su mayoría, los relatos sobre platos voladores no merecen que se les dedique mucho tiempo ni esfuerzo, pero este relato –manifiestamente corroborado por fotografías oficiales de la Marina, tomadas ante gran cantidad de personal de dicha armada en condiciones estrictamente controladas y casi ideales- debería haber demostrado de manera absoluta la existencia de un objeto volador no identificado. Lamentablemente, la ulterior investigación produjo tan sólo frustraciones en todos los aspectos. Algunos oficiales de la Marina Brasileña afirman dar crédito a la versión sin reservas, pero se ignora si poseen más información que nosotros.

“2. Se presentan únicamente dos explicaciones para este peculiar incidente:

“a) Algún poder avasallador ha ordenado a la Armada Brasileña no verificar oficialmente el incidente (lo cual deberían poder hacer con facilidad si tuvo lugar) ni negarlo (lo cual deberían poder hacer con facilidad, si es falso). Personalmente no creo que nadie haya ordenado a la Armada Brasileña callar a este respecto, porque no hubo indicios de tal supresión en círculos brasileños ni estadounidenses. Y además, porque dudo de que el control que ellos tienen sobre cada oficial y marinero sea tan perfecto como para obligarlos a guardar silencio.

“b) Todo no es más que un falso ardid publicitario, preparado por un fotógrafo deshonesto, y la Armada Brasileña se dejó convencer. Esto parece lo más verosímil, teniendo en cuenta la afición de los brasileños al sensacionalismo y las habladurías, su famosa propensión a no dejar nunca que la verdad se interponga en el camino de un buen cuento, y la ineficiencia burocrática general.

“3. Además, las fotografías proporcionadas por la Armada Brasileña no son convincentes. Los detalles de la tierra son sumamente nítidos, pero el disco es confuso, tiene escaso contraste y no muestra ningún efecto de sombras. Es evidente también que el objeto estaba invertido en la fotografía 2, comparándola con la 1 y la 3, Además, los diarios han mencionado velocidades altísimas, y es evidente que no hay borroneo lateral, como pasaría con cualquier velocidad razonable de obturador.

“4. Es opinión privada del oficial informante que sería inverosímil divisar un plato volador en la isla de Trinidad, tan árida, ya que todos saben que los marcianos son seres muy aficionados a la comodidad[8].

“Preparado y expedido:

“S/M Sunderland

“Capitán de Marina EE. UU”.

Primera plana del Correio da Manhã, en su edición del 21 de febrero de 1958

Reconstrucción de la trayectoria del OVNI en función de las declaraciones de Barauna y de sus fotos.

Nota de Los Angeles Times del 26 de febrero de 1958, en donde se daba a conocer la noticia de las fotografías de Trinidad.

Esta y las siguientes son ilustraciones que aparecieron en los libros de OVNIs.

[1] Fontes T. Olavo, The UAO Sightings at The Island of Trindade: Part I. The first sightings at the island of Trinidade The A.P.R.O. Bulletin. Alamo Gordo, New Mexico, January 1960, p. 5-9.

Fontes T. Olavo, The UAO Sightings Over Trindade: Part II. The NE “Almirante Saldanha” incident. The UAO photos authenticated by the Brazilian Navy, The A.P.R.O. Bulletin. Alamo Gordo, New Mexico, march, 1960, p. 5-8.

Fontes T. Olavo, The UAO Sightings at The Island of Trindade: Part III. The official attitude of the Brazilian Navy. Official Documents and additional evidence about the UAO photos taken from NE “Almirante Saldanha”, The A.P.R.O. Bulletin. Alamo Gordo, New Mexico, may, 1960, p. 4-9.

[2] Fontes T. Olavo, The Brazilian Navy UFO sighting at the Island of Trinidade, Flying Saucers, No. 45, pages 27, January February, 1961.

[3] Hynek Allen Joseph, El informe Hynek, Javier Vergara Editor, Buenos Aires, Argentina, 1979.

[4] Anonym, UFO Photo Certified by Brazilian Navy Labeled a Hoax by USAF. The UF0 Investigator, Vol. 1, No. 10, July/August, 1960, p. 3.

[5] La fecha, como sabemos, está equivocada.

[6] Baraúna Almiro, Um disco voador me acompanhou até em casa!, Mundo Ilustrado, Brasil, sétimo, 1953.

[7] El Año Geofísico Internacional, por sus siglas en inglés.

[8] El subrayado es mío. Esta es la parte que molestó a Hynek.

¿Llovieron peces sobre Manna?

Peces del cielo llueven sobre Manna de la India

NUEVA DELI (Reuters) -La gente de Kerala, en el sudoeste de la India, es famosa por transformar los pescados en picantes banquetes para alimentar a los dioses, pero la semana pasada el cielo se convirtió en proveedor de cuando llovieron peces en la aldea de Manna, divulgó un periódico el lunes.

Cuando las nubes rompieron el jueves pasado, los aldeanos los dijeron que vieron pequeños peces vivos, del grosor de un lápiz, que caían del cielo.

“Nadie lo notó inicialmente. Pero pronto, vimos algunos objetos fangosos en la tierra y notamos un cierto movimiento leve”, Abubaker, dueño de la tienda local, según fue citado en el Hindustan Times.

“Yo solo recogí 30 peces congelados de los cuales había muchos muertos”, dijo el residente de Manna, a 20 kilómetros (12 millas) de Kannur, en el norte del estado.

Los lugareños dijeron que los peces parecidos a parales, un pez de agua dulce común que se encuentra en los lagos y los ríos.

Informes similares de objetos que caen del cielo -incluyendo ranas y tomates- han sido transportados por torbellinos o trombas marinas que los aspiran de la tierra o el agua. Caen de nuevo a la tierra una vez que la velocidad del viento no puede soportar más las gotas.

http://today.reuters.co.uk/news/newsarticle.aspx?type=oddlyEnoughNews&storyid=2006-07-24T082440Z_01_DEL282231_RTRIDST_0_OUKOE-UK-INDIA-FISH.XML&src=rss

Ver también

http://www.deccanherald.com/deccanherald/jul232006/index2038362006722.asp

Esta es una hermosa noticia netamente forteana, no sólo por la supuesta caída o «lluvia de peces», sino porque en Kerala, no hace mucho tiempo, cayó una lluvia de «sangre». Ver

http://marcianitosverdes.blogspot.com/2006/06/gotas-de-et-sobre-mi-cabeza.html

Además, el nombre del poblado, Manna, es muy parecido al Maná bíblico, que era un alimento proveniente del cielo y enviado por dios. En este caso los peces de Kerala (alimento), también serían enviados por los dioses.

Ya me estoy saboreando las extrañas implicaciones, relaciones y manipulaciones que harán los magufos con esta noticia. Pero tal vez todo sea una historia parecida al caso de Dundas, investigado por el mismo Charles Fort:

http://marcianitosverdes.blogspot.com/2006/05/he-descubierto-z-final.html

En Dundas (y también en Manna) se informó que los peces habían caído vivos al suelo. Luego se supo que eso no era cierto para el caso de Dundas. Al final resultó que eran peces lanzados a la calle en medio de un charco de agua. En el caso de Manna se habla de unos peces fríos o congelados ¿acaso, también, los tiraron a la calle? Esperemos un poco para ver si hay un colofón de parte de los diarios de la India, o de las revistas magufillas.

El ovni de la isla Trinidad (y 3)

SE DIVULGA LA NOTICIA

El 21 de febrero de 1958 los periódicos del río de Janeiro, Última Hora y Correio da Manhã publicaron en primera plana y a ocho columnas la noticia del encuentro en isla Trinidad.

Baraúna proporcionó a un amigo suyo, periodista de la revista O Cruzeiro las primeras fotos que se dieron a la publicidad. Estas mismas ya se habían ofrecido al entonces presidente del Brasil, Juscelino Kubitschek[1].

Al día siguiente, la oficina de prensa de la Marina publicó una nota superficial sobre el incidente.

El 25 de febrero la United Press despachó el siguiente cable (Recorte de periódico 3):

“El Ministro brasileño de Marina, almirante Antonio Alves Camera atestiguó hoy la autenticidad de las fotografías de un “plato volador”, tomadas recientemente a bordo de la nave de inspección de la Marina Almirante Saldanha.

“Después de entrevistarse con el presidente Kubitschek en el palacio presidencial veraniego de Petrópolis, el ministro de Marina, Almirante Antonio Alves Camara dijo que también él atestiguaba personalmente la autenticidad de las fotos.

“La Marina posee un gran secreto importante que no se puede divulgar en tanto que no haya una explicación para los discos voladores, mas las pruebas fotográficas presentadas por Almiro Baraúna me convenció de su existencia”.

En ese mismo día el capitán de fragata Moreira da Silva dijo:

“No quiero discutir sobre el fotógrafo que hizo las fotos del OVNI, que fue observado por varias personas conocidas. Sin embargo, puedo garantizar que las fotos son auténticas y el filme fue revelado inmediatamente a bordo del Almirante Saldanha. Confirmo que los negativos fueron examinados por diversos oficiales, inmediatamente después de ser revelados y no como se dice, ocho días más tarde. Esto excluye toda y cualquier eventualidad de truco fotográfico.

“En base al análisis de los negativos y de los detalles relatados por numerosos testigos oculares a bordo, los peritos consiguieron calcular la velocidad mínima del OVNI como de 1,200 kilómetros por hora; esa velocidad aumentó considerablemente, cuando el objeto volador aceleró.

“Más tarde se supo que toda la instalación eléctrica a bordo del navío falló al aparecer el OVNI”.

LA BATALLA DE LOS DIARIOS

Los periódicos cariocas habían tomado las dos posiciones extremas: aceptar o negar el fenómeno. Desde sus respectivas páginas trataban de demostrar sus opiniones. O Diário de São Paulo, por ejemplo, publicó en su edición del 21 de febrero (Recortes de periódico 4 y 5)[2], las siguientes notas:

“Río, 20 (Meridional). Un disco volador (oficialmente) fue visto y fotografiado el 16 de enero, cerca del medio día, por más de 100 personas que estaban a bordo del Buque Escuela Almirante Saldanha, al servicio del IGY. Los hechos ocurrieron exactamente cuando la nave estaba levando anclas para dejar la isla Trinidad. Las fotos fueron tomadas por Almiro Baraúna quien estaba fotografiando el izado de una lancha de motor. Baraúna estaba usando su Rolleiflex cuando notó sobre el horizonte un extraño flash que pronto desapareció. Intrigado, esperó a que apareciera de nuevo. Cuando esto ocurrió, comenzó a disparar. Tomó 6 fotos pero sólo cuatro salieron bien, debido a la confusión, alguien lo empujó dos veces mientras usaba su cámara.

“La presencia del platillo volador sobre Trinidad provocó gran agitación en todos los que se encontraban a bordo e incluso un oficial entró en pánico y se golpeó. El disco fue visto por todos al mismo tiempo y en ese momento se produjo una estampida, ya que todo mundo deseaba ver la cosa.

“Entonces el disco desapareció y todo regresó a la normalidad. El Capitán José dos Santos Saldanha da Gama (con el mismo nombre del barco en honor a su ancestro, un héroe de la Marina Brasileña) le pidió a Baraúna el rollo con los negativos aún sin revelar. Poco después, por decisión unánime se reveló el rollo bajo la supervisión de algunos oficiales.

“El asunto fue canalizado por el capitán José dos Santos Saldanha da Gama, Comandante del “Saldanha da Gama”, a las autoridades navales, quienes iniciaron una investigación sobre las fotos para que no hubiera dudas de su autenticidad. Se probó –con muchos certificados- que no había posibilidad de fraude y que las fotos fueron tomadas en el momento justo del avistamiento.

“Antes del avistamiento, el 15 de enero, el platillo había sido detectado por el radar de la nave, también al mediodía. El hombre a cargo del aparato pensó que el radar se había descompuesto y comenzó a revisarlo para asegurarse de que estaba trabajando adecuadamente.

“De acuerdo a la información obtenida de la gente de la Marina, estacionada en la Isla Trinidad, posteriormente confirmada por el capitán Carlos Bacellar, esta era la cuarta ocasión que un disco aparecía sobre la isla.

“De acuerdo con nuestra información las autoridades navales no harán declaraciones sobre las fotos y la publicidad generada por el asunto se ha convertido en algo desagradable para la Marina”.

“Rio, 20 (Meridional). El Presidente recibió hoy en el Palacio Rio Negro, las fotos del platillo tomadas por la Marina sobre la Isla de Trinidad. Nuestro informante, uno de los asistentes del Presidente, dijo que el señor Juscelino Kubitschek se había impresionado por las fotos”.

Ultima Hora (Recorte de periódico 6)[3] informó a sus lectores de esta manera:

“La mañana del 16 de febrero de 1958, sobre la isla trinidad, la tripulación del barco escuela Almirante Saldanha avistó un objeto aéreo no identificado por pocos segundos. Un civil que estaba a bordo de la nave tomó algunas fotos del objeto. La Marina no tiene conexión con el caso, y su única relación es que el fotógrafo estaba a bordo de la nave, y regresó en ella a Rio”.

O Globo (Recorte de periódico 7)[4] hacía referencia a un comunicado de Antonio Maria de Carvalho, Jefe del Comando de Operaciones Navales:

“Las noticias sobre un platillo volador visto sobre la isla de Trinidad se recibieron aquí con muchas reservas. Habrá una investigación para verificar la autenticidad del avistamiento y las fotos. Ningún oficial ni marino del NE Almirante Saldanha presenció el evento”.

Por su parte Fôlha da Manhã (Recorte de periódico 8)[5], ese mismo día publicó:

”Rio, 20 (Folhas). El Comandante Pedro Moreira, de la Oficina del Ministerio de Marina, ha confirmado a la prensa que la tripulación del Buque Escuela Almirante Saldanha ha fotografiado un “objeto extraño” cuando volaba sobre la Isla Trinidad, mientras que la nave estaba trabajando para el IGY.

“La tripulación de la nave estaba desembarcando (otras fuentes dicen que estaba dejando la isla) cuando vieron en el cielo un objeto extraño, desarrollando una velocidad fuera de lo común. Algunos de los tripulantes pudieron tomar fotografías de varios ángulos y todas esas fotos fueron confiscadas por ordenes del comandante de la nave.

“Un informante de la Marina, aunque confirmó la veracidad de la información, no quiso ahondar en detalles. Sólo dijo que no se harían declaraciones oficiales sobre el asunto.

“Nuestros reporteros encontraron que el autor de las fotos publicitadas fue el civil Baraúna quien estaba destacado en un caza submarinos. La nave Almirante Saldanha es comandada por el Capitán José dos Santos Saldanha da Gama, quien canalizó el material al departamento de Hidrografía y navegación. El director del departamento envió el material al Ministerio de Marina.

“Las autoridades marinas dijeron a los reporteros que la Marina no tiene nada que ver con el disco y su única conexión con el hecho fue que un reportero civil estaba a bordo de la nave y que éste desembarco normalmente cuando la nave regresó a Rio de Janeiro.

“El Buque Escuela esta anclado en la bahía de Rio de Janeiro y supimos que se le prohibió a la tripulación hablar con los reporteros, de acuerdo con varias ordenes emitidas”.

Al día siguiente, el mismo diario (Recorte de periódico 9)[6] publicó:

“Rio, 21 (Folhas). La Marina sólo ha confirmado la noticia de que un disco volador fue fotografiado desde el buque escuela Almirante Saldanha, mientras la nave estaba anclada en la Isla de Trinidad, en operaciones oceanográficas relacionadas con el IGY. El extraño objeto plateado estaba volando sobre la montaña Crista do Gallo en la isla. Las noticias de que el objeto pudiera ser un platillo, como se dijo a la prensa, requieren de una confirmación oficial y científica por parte de la Marina.

“Al hablar con los reporteros, el Almirante Antonio Maria de Carvalho dijo perentoriamente: “No puedo decir nada sobre el asunto. No hay nada concreto y positivo que me autorice a hacer una declaración. Podría ser prematuro e inclusive pueril hacer declaraciones, ya que no tengo argumentos para hacer un juicio correcto.

“Cuando se le preguntó si se había designado una comisión para estudiar el asunto dijo: “No hay tal comisión. Existe un grupo de científicos en el Saldanha da Gama, que investigan para el IGY y han estado trabajando por más de un año. Sus estudios están relacionados sólo con la Oceanografía.

“El Comandante Tales Barty, de la Oficina Presidencial, dijo sobre las noticias de que el Presidente había visto las fotos: “No se nada sobre el asunto, pero considerando todo el ruido que ha hecho la prensa, podría ser cierto”.

“El capitán del Saldanha da Gama dijo: “Es extraño que el asunto haya llegado a la prensa. No tengo nada que decir sobre el evento. Sólo el Jefe del Personal puede dar declaraciones”.

“Cuestionado sobre su opinión de las fotos, dijo: “Confieso sinceramente que aún no he visto la fotos. No puedo decir nada más”.

“Mientras los reporteros trataban de obtener más datos supieron que las fotos habían sido enviadas al Presidente y que el reportero Baraúna había sido contratado para tomar fotos de los trabajos de los hombres rana, en el Buque Escuela. Baraúna reportó haber tenido éxito al fotografiar los discos cuando aparecieron por cuarta ocasión sobre la isla (¿cuatro discos o cuatro apariciones de uno sólo?)

“De acuerdo con la información obtenida, un sargento también había tomado algunas fotos, usando una cámara de caja. Estas fotos habían salido razonablemente claras. Los habitantes de la isla habían estado comentando la aparición de platillos sobre el océano.

“El pasado 16 (¿de enero o de febrero?), exactamente a las 11:55 hora local, el reportero Almiro Baraúna que se encontraba en la popa del barco oyó el grito de “!Un disco¡”. El estaba con su Rolleiflex lista para fotografiar el izado de una lancha –la operación marcaba el fin de la expedición a Trinidad- y comenzó a tomar fotos. Luego dijo: “Me tomó cerca de 30 segundos ver el objeto. Parecía brillar o se veía como los rayos del Sol sobre el parabrisas de un auto. Entonces note que estaba frente a las nubes. Tomé las primeras tres fotos. En este momento, como un destello y a gran velocidad desapareció detrás del Pico Desejado. Dos segundos después, sin embargo, reapareció volando horizontal y lentamente. Se paró por unos 5 segundos sobre la línea del horizonte y luego desapareció. Estaba tan nervioso que perdí las siguientes tomas”.

“Se les informó a los reporteros que mientras Baraúna estaba tomando fotos, el objeto pudo ser visto por el Comandante Carlos Bacellar Comandante a cargo de los Cuerpos de la Marina en la isla, por el Capitán Teobaldo Viegas de la Fuerza Aérea y Primer Teniente Dentista, y varios marinos y periodistas”.

El 22 de febrero se publicaron otras dos notas (Recortes de periódico 10 y 11)[7]> en el mismo diario:

“Rio, 21 (Folhas). El Jefe del Personal de la Marina declaró: “Considero los hechos como actividades ajenas a la Marina, porque el disco volador o cualquier fenómeno relacionado fue fotografiado por un reportero civil, que estaba a bordo de la nave. Oficialmente el Comandante y los oficiales del Almirante Saldanha no reconocen el hecho y no vieron el supuesto disco volador. Supieron del hecho a través del civil que estaba a bordo y a través de los marinos que habían visto la cosa. Sin embargo el film –negativos e impresiones- fueron enviados a las autoridades navales quienes cuidadosamente examinaron el material”.

“El Ministro de Aeronáutica, en donde existe un departamento de estudio del fenómeno, se interesó en el asunto.

“El Almirante Saldanha partió esta mañana, para que los científicos a bordo de la nave continúen sus estudios en investigaciones oceanográficas relacionadas con el IGY”.

“Rio, 21 (Folhas). Al final de la tarde se supo que varios oficiales de la Marina estaban realizando pruebas con el film tomado por Baraúna. Uno de los laboratorios visitados por los oficiales fue el altamente especializado Servicios Aerofotográficos de la Línea Aérea Cruzeiro do Sul. Todas las pruebas revelaron que las fotos y negativos eran auténticos.

“Se dijo que el Jefe del Personal de la Marina envió al Presidente un reporte sobre la incursión de discos sobre la Isla Trinidad, incluyendo las fotos tomadas por Baraúna y otras tres tomadas anteriormente.

“El fotógrafo Joaquim Simôes, de Niteroi, quien fue amigo de Baraúna, declaró que cuando vivían juntos había visto en el laboratorio de su amigo, las mismas fotos de los platillos.

Barauna hizo correr la versión de que su película iba a ser confiscada. A este respecto Ultima Hora (Recorte de periódico 12)[8] aclaró los hechos:

“Estuve preocupado durante algunos días porque un oficial me dijo que estaba bajo la legislación militar, como cualquier civil a bordo de un barco de la Marina, así que la película iba a ser confiscada de acuerdo con las órdenes del Cuartel General de la Marina, en Río. Pero nada ocurrió. Hoy estoy convencido que todo fue una broma”.

Las declaraciones del señor Stefano, Jefe del laboratorio fotográfico del Servicio Aerofotográfico Cruzeiro do Sul, quien analizó por unas horas los negativos de Barauna, se dieron al público a través de la edición del 22 de febrero del Diario Da Noite (Recorte de periódico 13)[9]:

“Se estableció que no había involucrado ningún truco fotográfico. No hay signos de montaje. Los negativos son normales. Se eliminó toda hipótesis de montaje; sería imposible probar la existencia o inexistencia de un montaje previo, el cual requiere, grandes conocimientos técnicos y circunstancias favorables para su ejecución”.

En esa misma edición del Diario Da Noite (Recorte de periódico 14)[10] y en O Jornal (Recorte de periódico 15)[11] se dio la primera declaración del capitán J. T. Viegas

“Estaba en cubierta. Súbitamente mi amigo Amilar Vieira Filho llamó mi atención hacia lo que parecía ser una “gran gaviota”. Miré hacia ahí y no pude controlarme y grité: “!Un platillo volador!” El señor Barauna estaba a unos 18 metros con su Rolleiflex, mirando las maniobras. Oyó mis gritos y llegó corriendo, a tiempo para tomar cuatro fotos del objeto. Otras personas también se alertaron con mi alarma: un sargento, marinos, el dentista de la nave (Teniente Capitán Homero Ribeiro), y otras personas. Todos ellos vieron el objeto. El fotógrafo Farias de Azevedo, que estaba más lejos, no llegó a tiempo para sacar fotos.

“La primera vista fue de que el objeto brillaba con un fulgor fosforescente, que –aún de día- parecía ser más brillante que la Luna. El objeto tenía un tamaño aparente (diámetro angular) del de la Luna llena. En su trayectoria por el cielo, se inclinó, por lo que su forma real era claramente visible contra el cielo: era una esfera achatada y circundada, en su ecuador, por un gran anillo. Su velocidad era de 1,100 kilómetros por hora al momento de desaparecer en el horizonte.

“El objeto fue avistado a las 12:20 p.m., cuando la nave se preparaba para dejar el área. Causó gran conmoción abordo. El señor Barauna tuvo muchas dificultades en operar su cámara, ya que fue empujado y jaloneado por los observadores que lo rodeaban. En efecto, casi cae al mar. Estaba tan nervioso después del avistamiento que necesitó más de una hora para calmarse y ser capaz de revelar la película. Sin embargo, en su excitación olvidó rebobinar la película antes de abrir la cámara, y la pudo haber arruinado si no lo detiene un oficial en el último momento.

“Los negativos los reveló de inmediato Barauna en presencia del Comandante Bacellar. La tripulación completa se quedó afuera, esperando con gran ansiedad los resultados. Los negativos fueron vistos por todos en la nave.

“Cuando la nave llegó a Rio, los negativos se llevaron al Ministro de Marina y fueron proyectados en una pantalla, junto con una fotografía de un platillo volador enviada de los E. U., en un reporte militar en el que se informaba a la Marina de los avistamientos hechos en ese país. Un estudio comparativo demostró que el objeto avistado en Trinidad era similar en forma al fotografiado en los E.U.

“Los miembros del Puesto Naval en la isla Trinidad han visto platillos voladores en varias ocasiones en los pasados meses. Algunos de estos testigos observaron OVNIs en más de una ocasión el año pasado, y fueron capaces de adivinar con exactitud el momento (la hora exacta) en que se podía observar un platillo sobre la isla. Pero se creyó que estaban equivocados. Hay muchas gaviotas en la región. En todo caso, el Comandante Bacellar se preocupó por la presencia de los OVNIs alrededor de los globos meteorológicos que se lanzaron en la isla, en noviembre de 1957, y envió un mensaje de radio a la Marina reportando los extraños eventos”.

Los mismos periódicos (Recortes de periódico 16 y 17)[12], el mismo día, publicaron la declaración del Comandante Paulo Moreira da Silva, del Servicio de Hidrografía y Navegación de la Marina:

“El objeto avistado en los cielos de Trinidad no era un globo meteorológico, ni un misil guiado de los E. U. Aún no puedo dar mis conclusiones, pero los datos están siendo analizados en una evaluación secreta en el Ministerio de Marina. Sin embargo, les puedo decir, que el objeto no era un globo meteorológico, ya que el único que habíamos lanzado ese día fue liberado a las 9:00 a.m., dos horas antes de que el objeto apareciera en el cielo. Este globo fue rastreado hasta que estalló a la altura esperada. Además, mientras que el objeto estaba circundado por un destello verdoso, nuestro globo era de color rojo. Tampoco era un misil guiado de los americanos, ya que la isla Trinidad esta fuera de la ruta de estos cohetes; son lanzados desde Florida en dirección a la isla de la Ascencion».

Otro de los miembros del Club de Barauna, Mauro Andrade, empleado del London Bank of South America, narró su versión a O Globo (Recorte de periódico 18)[13]:

“No fui testigo del avistamiento porque estaba dentro de la nave, no sobre cubierta, cuando se observó el objeto. Pero puedo dar una lista de gente responsable que sí lo vio y vio a Barauna tomando las fotos y revelando los negativos.

“No se cómo fui encontrado por la prensa. Me sobresaltó la publicación de la noticia y las fotos relacionadas con el incidente porque habíamos prometido –todos nosotros- mantener todo en secreto.

“Estaba en algún lugar dentro de la nave, cuando oí los gritos, y corrí afuera para ver lo que estaba pasando. Sin embargo no vi el objeto. Pero toda la gente que encontré en cubierta me dijo que habían visto un platillo volador. Les creí, y mi creencia se confirmó al ser revelada la película abordo. En efecto, vi una cosa en los negativos que parecía un disco volador, aunque no estoy seguro de que realmente lo fuera. La película fue revelada ante testigos, y posteriormente se mostró a todos abordo”.

O Estado de São Paulo (Recorte de periódico 19)[14], del 23 de febrero de 1958, aparecía con este reporte:

“Rio, 22 (Telefónico). Esta tarde el Ministro de Marina distribuyó la siguiente nota oficial a la prensa:

““Con relación a la noticia que se propagó de que este Ministro se oponía a la divulgación de los hechos sobre la aparición de un extraño objeto sobre la Isla de Trinidad, este Ministro declara que tales noticias (de que el Ministro se opone a su propagación) no son ciertas. Este ministro no ve razón por la que los medios no deban tener acceso a las fotos tomadas por el señor Almiro Baraúna quien estaba en Trinidade invitado por la Marina y quien fotografió el disco en presencia de varios hombres miembros de la tripulación del NE Saldanha da Gama, en donde fueron obtenidas las fotos. Es claro que el Ministro no puede hacer ninguna declaración sobre el objeto visto en Trinidad, porque las fotos no son prueba suficiente de cualquier declaración”.

“El Barco Escuela Almirante Saldanha y los torpederos “Babitonga” y “Bertioga” partieron esta mañana hacia Trinidad.

“El Saldanha da Gama partió esta mañana antes de que cualquier periodista tuviera oportunidad de entrevistar a la tripulación sobre los incidentes de Trinidad. El vocero del Consejo de Seguridad dijo que la Marina no ha enviado ninguna nota oficial al Departamento sobre el incidente de Trinidad.

“El periódico “Tribuna da Imprensa” escribió ayer que las fotos del disco fueron enviadas a los Estados Unidos. Las autoridades americanas a través de la Embajada en Rio han pedido copias para hacer comparaciones.

“Hoy la prensa declara que el Ministro de Marina envió un reporte al Ministro de Guerra, sobre el disco visto sobre Trinidad, y la Marina niega que el capitán del Barco Escuela Saldanha da Gama y su tripulación hayan visto el disco”.

El Almirante Gerson de Macedo Soares, Secretario General de la Marina, al ser entrevistado por los periodistas de O Globo (Recorte de periódico 20)[15], el 24 de febrero, dijo:

“No veo la razón para dudar de los reportes de testigos confiables. Personalmente creo en la realidad de los platillos voladores, aún si ellos vinieran de otro planeta”.

O Jornal (Recorte de periódico 21)[16] logró entrevistar, el 26 de febrero, al Comandante Paulo Moreira da Silva, quien había expresado ciertas dudas sobre el fotógrafo, pero aclaró:

“No quiero discutir la personalidad del fotógrafo que tomó las fotos del objeto desconocido visto por muchas personas responsables. Sin embargo, declaro que las fotos son auténticas, y que la película fue revelada ahí mismo, en el NE Almirante Saldanha, y que la imagen en los negativos fue verificada, en la misma oportunidad, por varios oficiales, no ocho días después como se ha dicho, lo que descarta cualquier posibilidad de truco fotográfico.

“No quiero dar mi opinión, pero declaro categóricamente que vi un platillo volador. Puedo decir que el OVNI visto en la isla Trinidad no era un globo meteorológico, ni un misil guiado ni americano ni ruso, ni un avión o gaviota…”

O Globo (Recorte de periódico 22)[17] publicó en su edición del 27 de febrero, una larga entrevista a Amilar Vieira Filho, presidente del Club Icarai de Caza Submarina y miembro de la División de Investigación del CACEX (un Departamento Federal), estos son algunos extractos de esa entrevista:

“R. Por principio de cuentas quiero aclarar que no se si lo que vi era realmente uno de los llamados “platillos voladores”. Lo que vi, en efecto, era un objeto gris y de forma oval a primera vista, cuando pasó sobre la isla y entonces, emitió una luz fluorescente que antes no tenía, dirigiéndose hacia el horizonte, desapareciendo en él. Todo pasó en pocos segundos, no más de 20, y por esta razón no le puedo dar más datos sobre el curioso aparato. Se veía como un objeto con una superficie pulida y de color uniforme. Estoy seguro de que no era un globo, ni un aeroplano, ni una gaviota

“P. Platillo volador o no, ¿me podría decir si el objeto extraño que usted vio era el mismo registrado en las fotos de Barauna?

“R. Como dije antes, la cosa era muy rápida. Era imposible para la visión humana fijar cualquier detalle del objeto. El señor Barauna, sin embargo, tenía una cámara moderna que fue capaz de registrar todos los detalles. Hablando ligeramente, la forma del objeto avistado era la misma vista en los negativos revelados a bordo del NE Almirante Saldanha”.

El periódico O Globo (Recorte de periódico 23)[18], uno de los mejores y más serios del Brasil, publicó varios reportajes manteniendo una posición francamente escéptica. Citó la siguiente declaración de un vocero de la Marina:

“Las noticias sobre un platillo volador avistado en la Isla Trinidad se ha tomado con muchas reservas. Se efectuará una investigación para verificar la autenticidad de los avistamientos y fotos. Ningún oficial ni marinero del N. E. Almirante Saldanha presenció el evento”.

El mismo O Globo publicó varias fotos trucadas –un plato aventado al aire-, tomadas en Cabo Frío, como prueba de que las fotos de Baraúna habían sido tomadas de la misma forma.

Según el periodista de O Cruzeiro (Recorte de periódico 24)[19] (quien también afirma que no había ningún oficial ni marino del Saldanha, sobre cubierta), las únicas tres personas que se encontraban sobre cubierta eran Baraúna, Amilar Vieira Filho y José Teobaldo Viegas (los tres, miembros del Club Icarai). Dice que fue Vieira quien vio primero una “gran gaviota en el cielo”, y posteriormente Viegas observó el “platillo volante” por encima de la gaviota. El capitán Viegas, de la Fuerza Aérea Brasileña (retirado), exclamó repentinamente: “!Olha o disco¡” (¡Un platillo volante¡). La misma revista afirmaba que ninguna otra persona se encontraba sobre cubierta. Dijo que el capitán Bacellar se hallaba en su cabina, y no como se había dicho, en la cubierta del Almirante Saldanha.

Continuará…


[1] Quien era gran aficionado a las pseudociencias, conociéndose su particular afición por visitar a curanderos psíquicos, como Arigó.

[2] O Diário de São Paulo, Brasil, 21 de febrero de 1958.

O Diário de São Paulo, Brasil, 21 de febrero de 1958.

Ultima Hora, Rio de Janeiro, 21 de febrero de 1958.

O Globo, Rio de Janeiro, 21 de febrero de 1958.

Fôlha da Manhã, Sau Paulo, 21 de febrero de 1958.

Fôlha da Manhã, Sau Paulo, 22 de febrero de 1958.

Fôlha da Manhã, Sau Paulo, 22 de febrero de 1958.

Fôlha da Manhã, Sau Paulo, 22 de febrero de 1958.

Ultima Hora, Rio de Janeiro, 22 de febrero de 1958.

Diario da Noite, Rio de Janeiro, 22 de febrero de 1958.

Diario da Noite, Rio de Janeiro, 22 de febrero de 1958.

O Jornal, Rio de Janeiro, 22 de febrero de 1958.

[3] Ultima Hora, Rio de Janeiro, 21 de febrero de 1958.

[4] Ultima Hora, Rio de Janeiro, 21 de febrero de 1958.

[5] Fôlha da Manhã, Sau Paulo, 21 de febrero de 1958.

[6] Fôlha da Manhã, Sau Paulo, 22 de febrero de 1958.

[7] Fôlha da Manhã, Sau Paulo, 22 de febrero de 1958.

Fôlha da Manhã, Sau Paulo, 22 de febrero de 1958.

[8] Ultima Hora, Rio de Janeiro, 22 de febrero de 1958.

[9] Diario da Noite, Rio de Janeiro, 22 de febrero de 1958.

[10] Diario da Noite, Rio de Janeiro, 22 de febrero de 1958.

O Jornal, Rio de Janeiro, 22 de febrero de 1958.

[12] Diario da Noite, Rio de Janeiro, 22 de febrero de 1958.

O Jornal, Rio de Janeiro, 22 de febrero de 1958.

[13] O Globo, Rio de Janeiro, 22 de febrero de 1958.

[14] O Estado de Sâo Paulo, Sau Paulo, 23 de febrero de 1958.

[15] O Globo, Rio de Janeiro, 24 de febrero de 1958.

[16] O Jornal, Rio de Janeiro, 26 de febrero de 1958.

[17] O Globo, Rio de Janeiro, 27 de febrero de 1958.

[18] O Globo, Río de Janeiro, febrero 27, 1958.

[19] O Cruzeiro, Río de Janeiro, marzo 8, 1958.

Escépticos y verdaderos creyentes

La navaja de Occam

En la introducción a mi libro Skeptics and True Believers, definí dos marcos de mente:

Los escépticos son niños de la Revolución Científica y de la Ilustración. Siempre están un poco perdidos en la vastedad del cosmos, pero confían en la capacidad de la mente humana de darle sentido al mundo. Aceptan el desarrollo natural de la verdad, y están dispuestos a vivir con una medida de incertidumbre. Su mundo se colorea en tonos de gris. Tienden a ser socialmente optimistas, creativos y confían en el progreso. Ya que comulgan con lo que predican, los escépticos son tolerantes de la diversidad cultural y religiosa. Están más interesadas en refinar sus propias opiniones que en ganar otros prosélitos. Si son teístas, luchan con su dios en una lucha continua de la fe. Frecuentemente están plagados de dudas personales y son propensos a la depresión.

Los verdaderos creyentes confían menos en que los seres humanos puedan clasificar cosas por sí mismos. Buscan ayuda del exterior -de dios, de los espíritus o de extraterrestres. Su mundo es blanco y negro. Buscan verdades simples y ciertas, proporcionadas por una fuente que sea más confiable que la mente humana. Los verdaderos creyentes prefieren un universo proporcionado a la escala humana. La diversidad los repele, se confortan con los dogmas y respetan a la autoridad. Los verdaderos creyentes se distinguen por su manera de ofrecer (a veces administrar fuertemente) sus verdades a otras, convencidos de lo correcto de su causa. Probablemente son “renacidos”, redimidos por la fe, apocalíptica. Aunque generalmente son pesimistas del estado de este mundo, confían en que hay algo mejor más allá del sepulcro.

Fui cuidadoso de precisar que incluso Jesús pudo ser llamado un escéptico (“¿Dios míos, dios mío, por qué me has abandonado?”), y que los científicos que están invenciblemente seguros de la autoridad de su ciencia pueden ser contados como verdaderos creyentes.

Aunque los científicos individuales puedan ser creyentes verdaderos, la ciencia puede prosperar solamente en una atmósfera de escepticismo. La ciencia es ampliable; cada verdad se lleva a cabo tentativamente, sujeta a cambios. Como Einstein dijo una vez, la herramienta más importante del científico es el cesto de basura.

Así que -Escépticos y verdaderos creyentes: Una generalización, por supuesto, pero (pienso como escribí en el libro) útil.

Mientras estemos generalizando, puede ser que también nos dividamos en Occamistas o Anti-Occamistas.

Déjeme explicar.

Guillermo de Occam (c. 1285-1347) fue un fraile y filósofo franciscano ingles, de la aldea de Occam en Surrey, educado en Londres y Oxford, que predicó y enseño por toda Europa. Él es mejor conocido actualmente como el autor de la Navaja de Occam, el principio de parsimonia filosófico: Nunca suponer una explicación compleja cuando es suficiente una explicación más simple.

Occam seguro no fue el primero en enunciar este principio, pero a él se le ha asignado el crédito, y él utilizó ciertamente el principio con gran ventaja, eliminando algunos aditamentos superfluos de la filosofía y de la teología de su tiempo -un ejercicio que le ganó la excomunión de la iglesia a la que sirvió.

La navaja de Occam es un principio básico de la ciencia moderna. Newton la puso esta manera: “No debemos admitir más causas de las cosas naturales que las que son tanto ciertas y suficientes para explicar su apariencia”. Y Einstein dijo: “La gran meta de la ciencia… es cubrir el mayor número posible de hechos empíricos por deducciones lógicas del menor número posible de hipótesis o de axiomas”. Simplicidad. Parsimonia.

Alguien alguna vez citó a Shakespeare al filósofo W.V.O. Quine: “Hay más cosas en cielo y la tierra que las que has soñado en tu filosofía”. La observación significaba en términos burdos, una clase de “Sí, ¿ y qué sabes tú?” A lo qué Quine se dice que respondió: “Tal vez, pero lo único que me preocupa es que no haya más cosas en mi filosofía de las que existen en cielo y en la tierra”. Quine era un Occamista.

Por otra parte, he oído que en un episodio de los X-Files, Fox Mulder desecha la navaja de Occam retitulándola el Principio de Occam del Pensamiento No Imaginativo. Dejemos que florezcan las miles de flores paranormales y pseudoscientíficas. Mulder es un Anti-Occamista.

El Occamista no busca milagros o lo paranormal cuando es suficiente una explicación natural. Y cuándo ninguna explicación natural se presenta (como, por ejemplo, “¿Cuál es la fuente de la singularidad que se convirtió en el Big bang?”) el Occamista está preparado para decir “no sé”. Admitir nuestra ignorancia de la prodigalidad de la creación no es la misma cosa que llenar nuestra ignorancia con una plétora de dioses, espíritus, extraterrestres, auras, milagros, resonancias mórficas, influencias astrales, etc. de nuestra propia invención.

Y así aprendemos del pobre fraile de Occam vestido con hábitos cafés y sandalias, que era un campeón de la humildad intelectual.

La navaja de Occam, aplicada sabiamente, ha probado ser un camino real al conocimiento práctico, confiable del mundo. Desde la época de Galileo, y especialmente desde la Ilustración, ha sido la base para nuestra salud, crecimiento y felicidad general. La navaja de Occam es nuestra más poderosa herramienta en la batalla contra los demonios más oscuros de la distensión sectaria, del triunfalismo religioso y de la superstición pseudoscientifica.

http://www.sciencemusings.com/2006/07/occams-razor.html

El ovni de la isla Trinidad (y 2)

DECLARACIÓN DE BARAÚNA

A su regreso a Rio de Janeiro, el señor Baraúna, el principal testigo y autor de las fotografías, relató así su experiencia ante un periodista y ufólogo brasileño (Recorte de periódico 1)[1]:

“P. ¿Señor Barauna, cual era la razón de su presencia a bordo del NE Almirante Saldanha?

“R. La marina había invitado a varios equipos especializados en caza submarina para visitar la isla de Trinidad. Yo soy miembro del Club Icarai de caza submarina, y nuestro grupo fue invitado para el último viaje. Así que, el 8 de enero, cuando la nave dejó Rio, estaba a bordo junto con los siguientes miembros de mi grupo: Amilar Vieira Filho, capitán de nuestro equipo y empleado del Gobierno (trabaja en el CACEX); Jose Teobaldo Viegas, instructor del Aero Club de Niteroi y capitán (retirado) de la Fuerza Aérea; Mauro Andrade, del London Bank; y Aloysio, empleado municipal del Distrito Federal. Íbamos a tratar de batir algunos records de caza submarina. Personalmente, iba a tomar algunas fotos submarinas, para la Marina, y escribir algunos artículos sobre la isla y las actividades de los científicos para el IGY.

“P. ¿Había algún otro civil a bordo, además de su grupo?

“R. Si. Estaba el profesor Fernando, un geólogo, con dos asistentes, y también un fotógrafo y un reportero del “Jornal do Brasil”. Tres científicos dejaron la nave y se fueron hacia la isla.

“P. ¿Por favor, cuénteme cual fue la fecha del avistamiento? ¿Qué ocurrió?

“R.. A eso de las 12:15, el navío se preparaba para dejar la isla y, desde las 10:00 de esa mañana, yo había presenciado la carga del material y el trasbordo de la tripulación. Me encontraba en la cubierta, molesto por el balanceo –me había olvidado de tomar una tableta contra el mareo- y con mi Rolliflex cerca de mí.

“Uno de los colegas que venía en la expedición me llamó para asistir a la subida de algunos marineros y a las maniobras de la suspensión de la barca que nos servía para alcanzar la isla, que no poseía ningún embarcadero.

“El mar estaba agitado y este fotógrafo pensaba que podríamos conseguir unos buenos clichés. Ya que había dejado un poco antes mi cámara Leica con teleobjetivo en el camarote, tomé mi Rolleiflex (tipo E) que había colocado en una caja de aluminio a fin de protegerla del ataque del agua y de la sal, y la ajusté para sacar fotos: objetivo f/2.8, diafragma f/8, abertura 1/125.

“En el momento en que estaba a punto de reunirme con mi amigo, indispuesto de verdad por el mareo, tuve que renunciar a avanzar más y descansé un rato. De repente, en la cubierta delantera, un fuerte rumor llamó mi atención. En seguida vi a mis dos jefes –José Teobaldo Viegas y Amilar Vieira Filho[2]– que me llamaban haciendo grandes señas con las manos, mientras me señalaban un lugar en el cielo y gritándome que un objeto brillante iba acercándose a la isla. En ese momento preciso –hacia las 12:20 horas-, mientras yo intentaba divisar algo, el teniente Homero Ribeiro, dentista de a bordo acudió hacia mí desde la proa del navío y me señaló en el cielo el objeto volante; iba tan excitado que tropezó con los cables que rodaban por la cubierta. Sin embargo, yo había logrado localizar el artefacto, merced a la luminosidad que emitía. Ya estaba muy cerca de la isla y no sabría decir si su luminosidad le era propia o si reflejaba algún resplandor procedente del suelo. De todas formas, el cielo estaba encapotado y el Sol no podía iluminarlo. Venía de alta mar e iba rumbo a la punta Crista do Galo. Antes de que llegase detrás del Pïco Desejado, saqué dos fotos. Pero mi máquina estaba mal ajustada y, desgraciadamente, mis negativos quedaron sobre expuestos. El objeto desapareció detrás de la montaña durante segundos y, de repente, regresó, dirigiéndose ahora hacia el mar. Estaba más cerca y parecía mucho más grande. Tomé entonces mi tercera foto.

“Inmediatamente saqué dos fotografías más, pero no acerté a causa del jaleo que reinaba entonces en la cubierta. El objeto volante se había elevado hacia alta mar a gran velocidad. De pronto pareció detenerse y aproveché para sacar la sexta foto, la última de mi película, por cierto. Después de unos 10 segundos se alejó y, por fin, desapareció.

“P. ¿Escuchó algo inusual durante el avistamiento? ¿El objeto emitía algún sonido?

“R. Durante toda la observación, el objeto estuvo silencioso. Sin embargo, a causa del estrépito del mar, de las olas golpeando sobre las rocas de la isla, y de los marineros, este punto no puedo confirmarlo.

“P. ¿De qué color era el objeto?

“R. El OVNI tenía un aspecto totalmente metálico, color ceniza y más bien oscuro. En su contorno, y sobre todo en la parte delantera, tenía como una condensación de vapor verdoso o fosforescente.

“P. ¿El objeto parecía ser metálico?

“R. Si. Obviamente era un objeto sólido.

“P. ¿Cómo volaba? ¿Tenía alguna característica especial?

“R. Si. Mostraba un movimiento ondulatorio, como si volara a través del cielo. Recuerdo que se movía balanceándose como murciélago. Y cuando regresó, cambió abruptamente de velocidad, sin transición, en un salto.

“P. ¿Sabe cuantas personas a bordo del Almirante Saldanha vieron el objeto?

“R. El objeto fue visto por la mayor parte de la gente que estaba sobre cubierta en ese momento, incluyendo el teniente Homero, el capitán Viegas y el señor Amilar Vieira.

“P. ¿Qué ocurrió después del avistamiento?

“R. El comandante de la nave y varios oficiales de la guarnición querían ver lo que había tomado en las fotos. Yo también tenía curiosidad y decidí revelar el rollo ahí mismo en la nave. El proceso fue bajo la supervisión de varios oficiales, incluyendo el Comandante Carlos A. Bacellar. Pero a bordo sólo se vieron los negativos. La razón es que, en la nave, no había papel fotográfico para sacar copias. Los negativos, sin embargo, fueron vistos y examinados por toda la tripulación.

“P. ¿Mantuvo los negativos en sus manos?

“R. Sí.

“P. ¿Estuvo bajo alguna presión para entregar esos negativos a la Marina?

“R. No. El Comandante Saldanha da Gama (el C.O. de la nave) y los otros oficiales de la Marina a bordo, fueron muy gentiles. Nunca trataron de quitarme los negativos.

“P. ¿Qué ocurrió cuando la nave regresó a Rio?

“R. La nave llegó primero a Vitoria, en el Estado de Espirito Santo. Como yo iba a estar ahí por dos días, para luego viajar a Rio, se nos permitió –sólo a los civiles del grupo de caza submarina- dejar la nave ahí y tomar un camión para hacer el resto del viaje en él. Más tarde, dos días después de la llegada del Almirante Saldanha a Rio, el Comandante Bacellar (ex Comandante del Puesto Naval en Trinidad) llegó a mi casa. Quería ver las ampliaciones que hice de los negativos, y pidió permiso para llevarlas a las autoridades navales. Dos días después regresaron para felicitarme. Se me pedía que fuera el Ministerio de Marina tan pronto como me fuera posible. Me querían hacer varias preguntas y ver de nuevo los negativos.

“P. ¿Y qué ocurrió ahí?

“R. Comparecí en el Ministerio y me presentaron a varios oficiales superiores, que me hicieron innumerables preguntas. Me presenté dos veces a los militares.

“Al concluir la primera entrevista, dejé mis negativos para que los examinasen. Según me enteré, los mandaron al Servicio Aerofotográfico de Cruzeiro do Sul. Ahí los estudiaron cuatro días seguidos. Después de estos exámenes, me afirmaron los oficiales que se admitía que los documentos estaban fuera de toda sospecha, sin fraude alguno.

“P. ¿Sabe algo sobre el reporte oficial del caso?

“R. Durante mis entrevistas noté que en repetidas ocasiones, los oficiales comprobaban un expediente sobre el asunto. Contenía en particular mis fotos, mezcladas con otras y supe que las habían presentado a los varios testigos de la observación- y que todos las habían identificado correctamente.

“P. ¿Sabe algo sobre cualquier otra foto que se hubiera tomado a bordo de la nave?

“R. No. Además de mi había otras cuatro personas con cámaras en el momento del avistamiento. Pero, aparentemente, no fueron capaces de ver el objeto, o los paralizó la emoción.

“P. ¿Las autoridades navales le advirtieron de no hablar? ¿Le hicieron alguna recomendación?

“R. Si. Me dijeron que mantuviera el asunto en secreto por algún tiempo. Se me permitiría publicar el caso luego de una autorización por parte de la Marina. El permiso fue otorgado, verbalmente, la noche del 15 de febrero, por el Comandante Bacellar. Hicieron una sola restricción que no puedo revelar, pues di mi palabra.

“P. ¿Sabe si su avistamiento fue el primero en la isla Trinidad?

“R. Se me informó de otros cuatro avistamientos sobre la isla, durante los treinta días que precedieron al incidente del 16 de enero. También se me informó de otra cosa: en uno de esos avistamientos, el objeto fue fotografiado por un sargento de la Marina. Obviamente su foto no se publicó y probablemente nunca se publique –las razones son evidentes. Además de estos cuatro avistamientos también hay un caso de radar. Se rastreo un blanco volando a velocidad supersónica, desde el radar del Almirante Saldanha, el 15 de enero.

“P. ¿Recibió dinero de la Marina por su trabajo en la isla Trinidad?

“R. No. Estaba ahí como huésped.

“P. ¿Recibió dinero de la Marina por su trabajo fotográfico o por las ampliaciones que hizo para ella?

”R. No. Sólo recibí el papel fotográfico en el que hice las ampliaciones.

“P. ¿Cuántas ampliaciones hizo?

“R. Treinta y ocho.

“P. Una pregunta final. ¿Qué clase de impresión le queda de haber visto un “platillo volador”?

“R. Estoy absolutamente seguro de que era un objeto controlado –directamente o por control remoto-, pero, en cualquier caso, operado muy bien. La impresión general de la gente a bordo de la nave fue la misma: venía hacer una observación cercana de nuestro barco”.

Poco después fue el mismo Baraúna quien afirmo que el operador de radar de la isla había captado el eco del OVNI. Sin embargo, en otras declaraciones afirmó que el radar no pudo haber captado nada porque había dejado de funcionar cuando el OVNI se encontraba a no más de 14 kilómetros del navío[3]. En el Segundo Congreso Internacional e Ufología, en abril de 1983, se reunieron Almiro Barauna, Hynek, Leo Sprinkle, Virgilio Sánchez Ocejo, Cynthia Hind e Irene Granchi. Durante la comida se realizó una entrevista informal. Aquí una de las preguntas más interesantes, que se refiere al asunto de la energía eléctrica[4]:

“Le pregunté si el objeto había sido visto por el radar del barco. Contestó que no, porque se había ido toda la energía eléctrica a bordo de la nave. El estaba seguro de esta falla de energía porque justo antes de que el objeto apareciera se estaba izando una lancha por medio de un motor eléctrico, y este se paró en el momento en que apareció el OVNI”.

DECLARACIONES DE BACELLAR

Con autorización del Ministerio de Marina fue liberado el siguiente documento a la prensa, firmado por el capitán de corveta Carlos Alberto Bacellar, y publicado por la revista O Cruzeiro[5], del 8 de mayo de 1958 (Recorte de periódico 2):

“1) Efectivamente fue visto un objeto volador no identificado por un número de personas presentes a bordo del Almirante Saldanha. Yo personalmente no presencie aquella aparición, porque, en ese mismo instante, me encontraba en el interior de mi cabina. Pero inmediatamente fui llamado hacia el puente.

“2) El incidente provocó fuerte conmoción, como no podía dejar de ocurrir, y muchas personas alarmadas con los gritos de los testigos, corrieron a cubierta.

“3) Almiro Baraúna, fotógrafo profesional, estaba en cubierta con su cámara y, después de lo ocurrido, estaba en estado de excitación nerviosa. Permanecí a su lado todo el tiempo, porque quería presenciar el revelado del filme.

“4) Tan pronto como Almiro se recuperó, más o menos después de una hora de lo ocurrido, el rollo fue revelado en el laboratorio fotográfico de abordo. “5) El señor José Teobaldo Viegas, capitán retirado de la Fuerza Aérea, acompañó atentamente, con una lámpara de pilas, al revelado del filme, en cuanto que yo, afuera, esperé a que terminaran.

“6) En seguida, vi el filme recién revelado y todavía mojado y, después de un cuidadoso examen, llegué a la siguiente conclusión:

“a) la secuencia de vuelo del objeto en las fotos coincide con el paisaje que, poco antes del acontecimiento, fue fotografiado por Almiro Barauna, a bordo del navío.

“b) que en las fotografías conectadas con el avistamiento era visible, en diferentes posiciones, una imagen que parecía al objeto visto posteriormente en las copias, con los detalles que sólo las ampliaciones pueden mostrar más claramente.

“c) que las dos fotos perdidas por Barauna debido a que estaba muy nervioso, o porque fue empujado por otras personas a su alrededor, mostraban el mar y parte de las montañas de la isla.

“d) los negativos de referencia fueron vistos por mucha gente abordo.

“7) Como fue previamente acordado, vi a Almiro Baraúna en Río, y en dos ocasiones, lo acompañé hasta el Ministro de Marina.

“8) Llamé la atención del fotógrafo al hecho de que estaba estrictamente prohibida la publicación de las fotos sin la autorización oficial, y le informe de que sería avisado, tan pronto como las autoridades competentes las liberaran para su publicación.

“9) Almiro Baraúna cedió los negativos al Ministerio de Marina, quien me los entregó, algún tiempo después, para ser devueltos al fotógrafo. Cuando le entregué los negativos, le dije que –con ciertas restricciones- podía disponer de ellos a su criterio.

“10) A petición mía y usando papel fotográfico que yo puse a su disposición, Almiro hizo seis series completas de las cuatro fotos y dieciséis ampliaciones de los detalles del objeto volador.

“11) Por cuarta vez, en cuarenta días, ese incidente vino a comprobar la presencia de OVNIs sobre la isla de Trinidad”.

Por otra parte, se le adjudican al capitán de corbeta Carlos Alberto Bacellar las siguientes declaraciones:

“Vi el film a su misma salida del baño, todavía húmedo, y al examinarlo pude comprobar lo siguiente:

“1. Las fotos procedentes de la secuencia del “sobrevuelo” de la isla por el OVNI correspondían, en efecto, a las sacadas a bordo poco antes del incidente.

“2. En las fotos de la secuencia del sobrevuelo se veía, en diferentes posiciones, un objeto que se parecía al artefacto que, más tarde, fue visible en las copias (no había papel fotográfico ni ampliadora a bordo).

“3. Los dos clichés que le salieron mal a Baraúna a causa de su excitación o porque lo empujaron, representaban el mar y unas rocas de la costa. Dichos negativos fueron examinados por casi toda la tripulación y todos los testigos de la observación reconocieron el objeto visto, un artefacto que se parecía al planeta Saturno.

“Mientras se realizaba el revelado del film se supo que los equipos eléctricos de a bordo habían dejado de funcionar mientras el objeto había permanecido en los parajes del buque. Además, de regreso, en alta mar el navío se detuvo tres veces por averías técnicas: se paraba el barco mientras el alumbrado decaía hasta apagarse. En cuanto tenían lugar dichos fenómenos, algunos oficiales se precipitaban a la cubierta con gemelos, pero el cielo estaba encapotado y no se pudo observar nada. El resto del viaje fue menos animado y el Almirante Saldanha alcanzó sin tropiezo Vitoria antes de zarpar de nuevo hacia Río.

“Sin embargo Baraúna y sus compañeros del Club de submarinismo permanecieron dos días en Vitoria, regresando a Río por medios propios, en autobús”.

OTROS DOCUMENTOS

Mientras tanto el Ministerio de Marina no se había quedado con los brazos cruzados. Se ordenó una investigación a fondo y se intercambio una gran cantidad de correspondencia interdepartamental. Muestra de ello son los siguientes documentos.

Documento 2

“Ministerio de Marina

“Comando de Operaciones Navales

“Río de Janeiro D.F. febrero 6 1958

“Comunicación interna confidencial

“No. 0043

“De: Subjefe de Inteligencia

“A: Subjefe del Comando de Operaciones Navales

“Objeto: Fenómenos observados sobre la Isla Trinidad.

“Referencia: Informe No. 0005, del 16, del Jefe del Comando de Operaciones Navales al Comandante del Puesto Oceanográfico de isla Trinidad

“1.- Hago llegar a su excelencia la información y conclusiones obtenidas por el capitán de corbeta José Geraldo Brandão, agente de Inteligencia, con respecto a los fenómenos observados en varias oportunidades en el área de la Isla Trinidad.

“2.- Es mi opinión que los hechos hacen necesaria una cuidadosa investigación, por lo que me agradaría sugerir a Su Excelencia los siguientes procedimientos:

“a) Ordenar una exploración sobre toda la isla (sería preferible que fuese realizada por helicópteros), para verificar la existencia de señales de aterrizaje de algún objeto volador no identificado.

“b) Ordenar la instalación de puestos de vigilancia en la parte desértica de la isla, para permitir la observación, en todas direcciones, de cualquier fenómeno anormal.

“c) Recomendar a la guarnición permanecer alerta con el fin de registrar y observar cualquier cosa vista en conexión con este asunto, haciendo todos los esfuerzos para obtener fotografías (con cámaras de cualquier clase, en cualquier situación, incluso de noche).

“d) Determinar que, cuando objetos voladores no identificados sean localizados, los siguientes instrumentos deben estar bajo cuidadosa observación: radar, agujas magnéticas, máquinas de combustión interna.

“e) Comunicar al Departamento de Hidrografía y Navegación de la Armada, los resultados logrados y las medidas tomadas por este Alto Comando.

“Firma: Luis Felippe da Luz

“Contralmirante Subjefe del departamento de Inteligencia”.

La siguiente carta (Documento 3) fue remitida por el jefe del Comando de Operaciones Navales al Director General de Hidrografía y Navegación.

“OBF/JGB

“(M-22)

“No. 0089 (M-20)

“Febrero 13, 1958

“Confidencial

“De: Jefe del Comando de Operaciones Navales

“A: Director General de Hidrografía y Navegación

“Objeto: Fenómenos observados sobre la Isla Trinidad. (Recomendaciones formuladas).

“Referencias:

“a) Radio 0012-312335.

“b) Documento No. 0005, del 16-I-1958, del Jefe del Comando de Operaciones Navales al Comandante del puesto Oceanográfico de la Isla Trinidad.

“Adjuntas: Cuatro (4) fotografías y cuatro ampliaciones.

“1. Del documento mencionado en la referencia “b”, este Comando solicitó informaciones sobre los fenómenos observados y relatados a través del radiograma mencionado en la referencia “a”:

“2. La citada información fue dada a este Alto Comando por el capitán de corbeta Carlos Alberto Ferreira Bacellar, que era el comandante del Puesto Oceanográfico de la Isla Trinidad en el momento en que los fenómenos fueron observados;

“3. Este Alto Comando abrió una investigación sobre este particular, con las siguientes conclusiones:

“a. Que existe cierto número de testigos que afirman haber visto Objetos Voladores No Identificados (OVNIs) sobre la Isla de Trinidad;

“b. que la mayoría de la información presentada es insuficiente, principalmente debido a la falta de capacidad técnica de muchos de los observadores, de manera que no se puede dar ninguna conclusión concerniente a los datos positivos sobre los OVNIs;

“c. que la evidencia más importante presentada, la fotográfica, de cierto modo pierde su calidad de argumento debido a la imposibilidad de descartar la hipótesis de fotomontaje previo;

“d. que la reacción emocional de las personas que afirmaron haber observado los OVNIs es muy fuerte y perfectamente visible;

“e. que, finalmente, la existencia de informes personales y la evidencia fotográfica son de gran valor, considerando las circunstancias, lo que permite la admisión de que hay indicios de la existencia de Objetos Voladores No Identificados”.

“4. Considerando estas conclusiones, admitidas por este Alto Comando, sería de mi agrado recomendar a su Excelencia:

“I. Ordenar al Comandante del Puesto Oceanográfico de la Isla Trinidad mantener su guarnición alerta, con la intención de observar y registrar cualquier cosa vista referente al contenido de esta nota, realizando todos los esfuerzos para obtener fotografías (con cámaras de cualquier clase y en cualquier situación, inclusive de noche), y datos positivos;

“II. Ordenar que se realicen observaciones en cuanto los OVNIs sean captados por el radar, agujas magnéticas, luces eléctricas o motores de combustión interna, además de las ya incluidas en el cuestionario distribuido por este Alto Comando y anexas al documento incluido en la referencia “b”;

“III. Ordenar que los acontecimientos de cualquier naturaleza relacionados con los OVNIs sean inmediatamente informados a este Alto Comando.

“Antonio Maria de Carvalho

“Almirante da Frota /

“Chefe do Comando de Operações Navais”

Tres semanas después el Almirante Carvalho envió otra carta (Documento 4) al Ministro de Marina

“CAC/JGB

“M-22 No. 0098 (M-20)

“03 de marzo de 1958

“CONFIDENCIAL

“De: Jefe del Comando de Operaciones Navales

“A: Ministro de Marina

“Asunto: Información sobre la observación de OVNIs en la Isla de Trinidad

“Anexo: Informes sobre los hechos

“Remito a su excelencia el informe anexo con las conclusiones a que llegó este Alto

Comando sobre los acontecimientos observados en la Isla de Trinidad.

“Antonio María de Carvalho

“Almirante de la Flota

Jefe del Comando de Operación Naval”

El informe es el que reseñamos más arriba (Documento 1).

Continuará…


[1] Martins Joao, O Cruzeiro, 8 de marzo de 1958.

[2] Amilar Vieira Filho, era Jefe de Exploradores Submarinos de la Armada Brasileña.

[3] Este cálculo no tiene base alguna si se desconoce la altura, la distancia y el tamaño del objeto.

[4] Smith Willy, Trindade Revisited. International UFO Reporter, Vol. 8, No. 4, July/August, 1983, p. 3-5, 14.

[5] Bacellar Carlos Alberto, O Cruzeiro, 8 de marzo de 1958.