Ka’ Yok’ y la divulgación de la ciencia

IMPACTO AMBIENTAL

Ka»™ Yok»™ y la divulgación de la ciencia[1]

Juan José Morales

Desde el inicio de sus actividades, en julio de 2013, he colaborado de manera altruista, sin recibir remuneración alguna, con el planetario Ka»™ Yok»™ de Cancún, dirigido hasta hace un par de semanas por la bióloga Beatriz Andrade. Ella acaba de renunciar, para iniciar una nueva etapa como partícipe en un ambicioso proyecto de divulgación científica en Quintana Roo y como asesora de BioMar, un magno programa, financiado por el gobierno alemán, para promover el desarrollo y el turismo sustentable en las áreas naturales protegidas de la zona del Golfo de California.

La estafeta como directora del planetario la toma otra bióloga, Karla Peregrina, igualmente entusiasta y con amplia experiencia en divulgación científica. Y el cambio es buen pretexto para hacer un balance de lo logrado en ese casi año y medio de esfuerzos por impulsar el conocimiento de la ciencia entre la población en general.

clip_image001Beatriz Andrade, directora saliente de Ka»™ Yok»™ «”a la derecha, su sucesora, Karla Peregrina»” pudo remontar una serie de obstáculos y dificultades que quizá habrían desalentado a otros, y hacer del planetario un punto de encuentro de los cancunenses no sólo con científicos sino también con actores, músicos, escritores, pintores y demás creadores que enriquecieron la programación con obras de teatro, conciertos, exposiciones, lecturas literarias y otras actividades.

Ciertamente, el balance es muy satisfactorio. En corto tiempo el planetario logró el objetivo de convertirse un gran centro de divulgación científica, tecnológica y cultural. El número, diversidad y calidad de los eventos especiales ahí desarrollados superó con mucho las expectativas.

Pero, sobre todo, la gran afluencia de público demostró que en un amplio sector de la sociedad hay verdadera avidez por los temas de ciencia y tecnología. No sólo relativos a la astronomía «”eje central de actividad de un planetario»” sino también sobre biología, geofísica, medicina, arqueología, aeronáutica, robótica, acuacultura y otros muchos.

Más aún; prueba del gran interés de la gente por esos temas, es que se logró algo sin precedentes: que el público pagara gustosamente por asistir a las conferencias. Con ello, se pudo remunerar a los conferencistas y el planetario obtuvo ingresos nada desdeñables que le permitieron cubrir buena parte de sus gastos de operación.

Este buen éxito fue decisivo para consolidar el proyecto de crear todo un sistema estatal de planetarios, meta que se había fijado el Consejo Quintanarroense de Ciencia y Tecnología. El primer paso de ese plan fue la apertura en noviembre de 2011 del planetario Yook»™ol Kaab de Chetumal. Sin embargo «”por razones que no entraremos a analizar»” la afluencia de público ha sido muy pobre y ello hizo temer que, de ocurrir lo mismo en el de Cancún, ya no pudiera obtenerse financiamiento para los otros cuatro previstos en el proyecto.

Pero, como decíamos, el éxito fue notable. Ka»™ Yok»™ logró reunir una constelación de investigadores de muy diversas disciplinas, casi todos residentes en Quintana Roo, para impartir conferencias de gran calidad, en las cuales hubo casi siempre una nutrida asistencia, con llenos completos no pocas veces, y ocasión hubo en que fue necesario repetir la conferencia a petición de la gran cantidad de gente que no pudo entrar.

Demostrado así que «”contra lo que algunos opinaban»” hay interés del público por la ciencia y la tecnología, se pudo continuar con el proyecto del sistema estatal de planetarios: pronto se abrirá el tercero en Cozumel, ya está aprobada la construcción del cuarto en Playa del Carmen, se planea tener el quinto en Carrillo Puerto, y «”si se cuenta con los fondos necesarios»”, habrá uno más en Tulum.

Y en este balance debe subrayarse que el buen éxito de Ka»™ Yok»™ se debió tanto a la capacidad, entusiasmo y empeño de la directora Beatriz Andrade, como al apoyo que recibió de un grupo de personas e instituciones que «”al igual que quien esto escribe»” colaboraron desinteresadamente en la planeación y organización de los eventos especiales. Entre ellas puede señalarse, a riesgo de omisiones injustas, a la Red de Educadores Ambientales, Patricia Santos, Roberto Gómez Silva, Bettina Cetto, Teresa Jiménez, Catalina Galindo, Tulio Arroyo, Hillary Charles y la ahora nueva directora, Karla Peregrina.

Aquí también cabe subrayar que todos los mencionados «”y otros que se quedaron en el tintero»” no forman parte de ninguna organización. Esta aclaración es necesaria para evitar que se confunda a tan entusiasta grupo de colaboradores con la agrupación Amigos del Planetario Ka»™ Yok»™ (APKY), a la cual a veces se atribuye erróneamente el gran prestigio que tiene la institución y el apoyo que ha recibido de la comunidad.

Creo que los excelentes resultados de este centro de divulgación científica, tecnológica y cultural que es Ka»™ Yok»™, constituyen la mejor prueba de que la gente está deseosa de saber qué ocurre en el mundo de la ciencia y la tecnología. Lo único que hace falta es establecer un adecuado vínculo entre los investigadores y los artistas, con el público, al cual hay que ofrecer, por así decir, productos de calidad. Es decir, conferencias, talleres, cursos y demás actividades de divulgación científica comprensibles y atractivas y buenos eventos artísticos.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx


[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Viernes 12 de diciembre de 2014

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