Chile y México, Pinochet y Salinas

ESCRUTINIO

Chile y México, Pinochet y Salinas[1]

Juan José Morales

Una noticia publicada este lunes 25 de julio es como un vistazo al futuro de millones de mexicanos. Dice así la información, de la agencia France Presse: «Más de 100 000 chilenos marcharon este domingo en Santiago para protestar contra el actual sistema de pensiones manejado por las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) creadas durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) a las que acusan de pagar bajísimas jubilaciones.»

Fue justamente ese sistema de empresas administradoras de fondos de pensiones el que sirvió de modelo a los gobiernos de Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo para diseñar el que en México conocemos como Afores (Administradoras de Fondos para el Retiro) y que sustituyó al sistema de cotizaciones y pago de pensiones a través del Seguro Social.

Si decimos que a los trabajadores mexicanos les espera el mismo negro futuro que a los chilenos «”es decir, una pensión insuficiente para llevar una vida decorosa»”, no es sólo porque las Afores salinistas a las cuales están sujetos sean una copia de las Afopes de Pinochet, sino porque así lo pronostican numerosos estudios económicos.

Por principio de cuentas, hay que recordar que lo que hacen las Afores «”en su mayoría ligadas a los bancos»” es, como su nombre indica, administrar el dinero que los trabajadores y los patrones aportan con miras al pago de una pensión cuando el trabajador llegue a la edad de retiro. El dinero no simplemente se acumula, sino que debe ser invertido para que genere intereses y de esa manera se incremente. Por ese trabajo, la afore cobra un porcentaje del dinero. Es decir, ya tiene aseguradas sus ganancias, independientemente de que la inversión sea productiva o no. De hecho, se han dado casos de trabajadores que encuentran con sorpresa que en vez de aumentar, sus fondos han disminuido, porque la afore que los maneja los usó para malas inversiones que se tradujeron en pérdidas.

imageLa caricatura lo dice todo. Las Afores, al igual que el Fobaproa, constituyen uno de los mayores atracos de que han sido objeto los mexicanos, a quienes se privó de la posibilidad de una pensión decorosa y se puso en manos de banqueros voraces que se enriquecen manejando el dinero de los fondos de retiro.

Ciertamente, la ley asegura al trabajador una pensión de determinada cuantía, la cual será cubierta por el gobierno una vez agotados los fondos de su cuenta individual. Pero, en primer lugar, esa pensión mínima garantizada equivale a sólo alrededor de la tercera parte de su salario, con lo cual automáticamente se desploma su nivel de vida. Y en segundo lugar, está condicionada a que el trabajador tenga 60 años de edad y haya cotizado durante un mínimo de 1 250 semanas, equivalentes a 24 años de trabajo. Pero ya sabemos que, dado el creciente desempleo y la gran inestabilidad laboral en México, muchísimos trabajadores «”los de la industria turística, por ejemplo»” pasan cada año varios meses sin un empleo formal y por tanto sin cotizar en su afore.

De acuerdo con un estudio del Instituto Nacional de Geografía, Estadística e Informática (INEGI), la generalidad de los trabajadores mexicanos no cotizan en el Seguro Social ni en las Afores durante más de la mitad de su vida laboral. Esto implica que cerca de 12 millones de trabajadores de la llamada generación Afore «”los que empezaron a cotizar dentro del nuevo sistema salinista»” no alcanzarán a recibir pensión cuando lleguen a la edad de retiro.

Las Afores, en cambio, no cesan de incrementar sus ganancias.

Todavía hay más que decir al respecto. Pero, por razones de espacio, y contra nuestra costumbre, tendremos que dejar para mañana la segunda parte de estos comentarios.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx


[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Miércoles 27 de julio de 2016

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