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El marcianito de Metepec (Final)

UN FÍSICO CURIOSO O UN CURIOSO FÍSICO

Estando en la milpa nos dimos cuenta que la situación en la que estaba el «humanoide» era tal que, si hubiera estado un metro más a la derecha, a la izquierda o adelante, Sara Cuevas no lo hubiera podido filmar. Es decir, estaba en una posición ad hoc para ser filmado desde la ventana. Cuando mencionamos esto en la emisión de Frecuencia Desconocida, Luis Ramírez Reyes no tuvo más remedio que admitir que resultaba altamente sospechoso. A esa misma conclusión llegó un supuesto físico matemático (más recientemente firma sólo como físico), quien escribió:

«¿Por qué la señora Cuevas vive en un segundo piso (se encontraba a tres metros de altura) a 30 metros de distancia del lugar en donde apareció el humanoide, este pudo tomarse no obstante la altura de las milpas, que llega en algunos tramos a cuatro metros?

«Si las milpas cercanas son tal altas. ¿Cómo pudo captar con una cámara de video casera una figura que no mide más de 1.30 metros, a una distancia de 30 metros entre las milpas?»

Lo más extraordinario de todo el caso fue lo que descubrió este supuesto físico matemático. Con un barómetro (¡Sí, con un barómetro!) logró medir la temperatura del lugar. Años después cuando comentaba este desatino con el doctor Jesús Galindo Trejo, me dijo, en tono de burla, que tal vez el físico-matemático-ingeniero-doctor-abogado-licenciado-químico-biólogo-veterinario-policía-bomebero y vendedor de seguros (que por las noches probablemente trabajaba como velador y los domingos es monaguillo), intentaba medir la temperatura de una manera sofisticada: primero medía la presión con el barómetro y luego, utilizando las ecuaciones de estado, calculaba la temperatura. Dudo mucho que la capacidad intelectual del supuesto físico diera para eso.

El doctor Galindo también me dijo que el supuesto físico le había contado que la temperatura oscilaba extrañamente. En efecto, en su artículo para Reporte Ovni escribió:

«La temperatura variaba de menos 340ºC hasta 63ºC, mientras que en los alrededores era estable, es decir, en los cuatro puntos cardinales».

Medir temperaturas con un barómetro es una cosa, pero además medir temperaturas de -340 grados centígrados es el colmo. ¿En dónde quedó el cero absoluto (-273ºC)? ¿Qué ocurre con las leyes de la termodinámica? ¿Conoce el supuesto físico estas leyes?

Se me olvidaba. El nombre del físico es Mario Torres Lujan.

PROBABLE ORIGEN DEL FRAUDE

Para el decano de los ufólogos mexicanos, Pedro Ferriz Santacruz, el caso Metepec es un total y completo fraude. El 12 de octubre declaró en una entrevista radiofónica que:

«No es cierto lo del marciano de Metepec que apareció el 16. Se trata de una persona vestida de blanco, con un pantalón de mezclilla, que traía un costal en el cual depositaba los elotes que se robaba[1]. Es muy difícil que estando todavía los festejos de la independencia y siendo que había muchas luces de los fuegos artificiales, Sara Cuevas haya podido ver una luz en particular».

Ferriz no estaba tan equivocado en considerar el caso Metepec como un fraude; sin embargo, el «humanoide» no es ningún ratero que trata de robar el maíz y que fuera captado «in fraganti». Al parecer se trata de un niño, Kevin, hijo de Sara Cuevas, la verdadera responsable del fraude. Algunos de los puntos que nos hacen suponer lo anterior son:

– Sara Cuevas es una fanática de los ovnis y los temas paranormales.

– Afirma tener recuerdos de vidas anteriores y lee cuanto libro o revista se publica sobre estos asuntos.

– Admira a Jaime Maussán y posee algunos de sus videos (Luces en el cielo y Evidencia irrefutable, este último acerca de los crop circles de Inglaterra).

– Basándose en estos videos preparó y montó todo el show. El detalle de la desconexión de la cámara de video y la fecha (16 de septiembre) los tomó del video de Vicente Sánchez Guerrero que aparece en «Luces en el cielo». Sánchez filmó un globo en el desfile del día de la Independencia de 1991. A partir de ahí todos los 16 de septiembre filma ovnis. Su teoría es que los extraterrestres aparecen en esa fecha (porque son muy patriotas). Curiosamente cuando el viento mueve el globo hacia la posición de Sánchez, es decir, cuando se podría ver claramente que se trata de un globo, Sánchez deja de filmar y afirma que es porque se le bajó la batería a su cámara y ya no pudo seguir grabando.

– El comentario de «Diosito me perdone… te lo juro por mi madre», es una copia literal de lo dicho por otro de los testigos, Eduardo del Callejo, que filmó el 12 de enero de 1992 algunas de las tomas de ovnis que aparecen en «Luces en el cielo». En el video se escucha la voz de Del Callejo que dice: «… te lo juro, se está moviendo… ¡Te lo juro por mi madre!… sí estaba grabando …» Maussán indicó en su momento que ese comentario avalaba la veracidad y espontaneidad de los testigos, pero si uno escucha el audio de ese video, se puede dar cuenta que es una pose estudiada.

– En cuanto a la huella en la milpa de maíz, es una clara referencia a los crop circles o círculos en los campos de trigo de Inglaterra que, curiosamente, Sara conocía a través del video de Jaime.

– El esposo de Sara, camarógrafo de televisión, bien pudo dar los conocimientos técnicos para filmar el video.

– Nadie vio la dichosa Blanca nave y sus siete enanos. Este es un detalle muy curioso ya que se trataba de una noche en la que prácticamente todo el pueblo de México se encuentra en las calles celebrando el día de la Independencia. Es más: a unos doscientos metros de la milpa se encuentra una estación de taxis sobre una avenida de gran circulación. Ningún taxista vio el ovni, ni menos un coche perseguido por un ovni.

– A un lado de la milpa hay un gran espacio de terrenos baldíos. ¿Por qué el ovni no aterrizó en ese lugar? ¿Será que los extraterrestres son unos delincuentes cuya única intención es joder al prójimo? ¿Por qué fueron a destrozar la milpa de la señora Carrillo?

CONCLUSIONES

Tiempo después del aterrizaje de Metepec, a principios de octubre, cuando todo el mundo hablaba del caso, a pocos kilómetros de ahí, en el pueblo de Jocotitlán, rumbo a Atlacomulco, otro bromista repitió el «aterrizaje». Nuevamente en un sembradío de maíz aparecieron las cañas aplastadas formando dos letras (la P y la I o la H y la D, según la orientación en la que se observe).

Nuevamente ocurría algo muy similar a lo que habíamos observado en San Marcos o Atitalaquia, Hidalgo: cada pueblo quería tener su huella ovni.

Lo interesante del caso es que algunos ufólogos afirmaron que los hechos habían ocurrido el mismo 16 de septiembre y que el Ejército Mexicano había «acordonado la zona», porque varios de los curiosos que entraron en el terreno habían enfermado y otros habían muerto, supuestamente por efectos de la radioactividad. Hoy, a más de 2 años de los sucesos, todavía continuamos proporcionando buenos dolores de cabeza a los ufólogos. Los escépticos somos inmunes a la radioactividad de los Ovnis.

El caso Metepec, y sus secuelas, es uno de los más pueriles y absurdos que hemos investigado. Todo está rodeado de una atmósfera y personajes infantiles, desde Blanca Nave y sus siete enanos, hasta la Cenicienta y su calabaza, pasando por el Chapulín Colorado, el Oso Hormiguero y la Pantera Rosa, Pedro y el lobo y Jimmy Maus, el mejor amigo de Mickey Mouse. Si estas son las mejores pruebas de la ufología en favor de la existencia de los Ovnis, será mejor que volvamos a leer detenidamente a los hermanos Grimm.

PS

Por aquellos años, José Luis Martínez Jiménez era uno de los más activos ufólogos del país. Tenía una columna semanal en el diario de mayor circulación: La Prensa. No era raro que José Luis también se ocupara del asunto. Martínez coincide en muchos puntos con nuestro análisis:

«»¦ la familia Hernández, cuyas ventanas y escaleras de su casa dan hacia los maizales y esa noche ahí se encontraban, aseguran no haber visto nada, ni siquiera los policías que vigilaban la población esa noche. Es imposible pensar que sólo dos personas vieron esa luz y que sólo una vio el supuesto extraterrestre y a través del zoom de la cámara, a pesar de que es una zona altamente poblada.

«No se hallaron huellas, el carbón que se encontró lo deposita como abono un señor que hace cazuelas a dos cuadras del lugar.

«El tallo de los maizales sí estaba hidratado, al contrario de lo que dijo el señor Maussán en TV[2]. Yo partí uno ahí, delante del hijo del dueño el joven Luis Noé[3], y varios testigos más, incluso me manché el pantalón con el jugo».

También menciona los problemas que tenían en la unidad habitacional con sus vecinos, además de acotar que debía dinero a la unidad y que esas deudas estaban anotadas en la pizarra de deudores de los departamentos. Para José Luis Martínez se trata de un tipo que se está robando el maíz.

«»¦ un maicero que ese día se robaba los elotes para su elotada, cosa que practican muchos campesinos esos días para celebrar la noche de la Independencia.

«»¦ analicé el video y me pareció que la cara del supuesto ser extraterrestre era un costal semillero, sostenido por una persona, por cierto en forma previa escribí de esto y la revista OVNI[4] me plagió mi teoría sin dar créditos a La Prensa ni a mí. En enero acudí al lugar a reproducir lo que sucedió según mi hipótesis, compré unos costales y ¡valla sorpresa! El ser del video y lo que saqué es lo mismo. Primero hice un dibujo del extraterrestre tomándolo del video presentado (dibujo 1), después pedía a un niño de 1.20 de estatura que sostuviera el saco lleno de elotes (foto 1) y lo calqué dando el dibujo 2, y si usted los compara son exactamente iguales».

No comparto la idea de José Luis de que se haya tratado de un ratero de elotes, pero le aplaudo y me sorprende su escepticismo. Martínez se había caracterizado en ser uno de los ufólogos más crédulos de México. Incluso, él junto con Oscar García fueron los primeros «adoradores» de Maussán que fundarían el prototipo de lo que después vendría a ser el grupo de Los Vigilantes. Pero Martínez se apresura en aclarar que no es ningún escéptico:

«Amigo lector, ahora tiene usted las cartas sobre la mesa, y usted podrá sacar la mejor conclusión, pero ojalá que no nos pase como en el cuento de «Pedro y el Lobo» que por estos casos que hacen rica y famosa a una persona al rato cuando halla uno verdadero nadie nos crea, y luego nos andemos quejando de que hay escépticos».

Lo que no me quedó claro es a quién se refería con lo de la persona rica y famosa, ¿a Maussán? ¿a Sara Cuevas? En este sentido hay que mencionar que Jaime comercializó el video de Sara sin -por lo que se verá más adelante-, darle su parte a la dueña del video.

Oscar García mencionaba frecuentemente que Maussán había llegado incluso a registrar los videos que la gente le enviaba. No tengo constancia de eso, pero sí sabemos que los comercializa, no sólo en su serie de videos, sino vendiéndolos a las televisoras del extranjero. Tampoco tenemos constancia de qué parte de las ganancias vayan a sus legítimos dueños. En el caso de Sara Cuevas parece que no recibió su parte, por lo que vemos en un mail que Sara envió a una compañía de abogados (Zertuche Gloria y Asociados Consultoría Legal Abogados) que asesora a través de Internet:

Nombre: Sara Cuevas Tornell

Direccion E-mail : contacto@ovnisaracuevas.com

Si tiene pagina web: http://www.ovnisaracuevas.com

Ciudad y pais: Cancun Quintana Roo

COMENTARIO, PREGUNTA O CONSULTA. (Un solo click para enviar):

Me gustaria obtener una consulta de parte suya sobre este caso que a continuacion voy a resumir. Yo videograbe un ser «extraterrestre» en metepec, Edo. de Mexico el cual registre ante los derechos de autor en 1994. El lic. Jaime Maussan lo ha estado utilizando en Mexico y en el extranjero en conferencias, y me he enterado que este señor lo ha vendido en el extranjero, pero jamas he podido hacer nada porque no tengo pruebas, solamente de las conferencias que da por la republica se que presenta mi video. Sin embargo creo que ya por fin pude «agarrarlo» con algo mas solido ya que la empresa BMG saco a la venta un CD de musica y video interactivo llamado satar mix 3 en el cual sale mi obra en su totalidad y la empresa BMG de adjudica este material. Yo no tengo ni un solo peso para invertir en abogados, pero quiero que me orienten sobre como puedo poner yo sola mi demanda desde cancun quintana roo y por que via, y sobre todo que posibilidades tendria yo en este caso ya que tambien han echado abajo mi negocio que acabo de poner (o sea mi web[5]) ya que ni siquiera yo presente este material ya que mis planes eran vender yo misma mi video al que le inverti mucho dinero) De antemano les agradesco su fina atencion a este caso. Un saludo

Saturday, April 28th 2001 – 08:49:04 AM

Se ha respetado la redacción y ortografía de Sara Cuevas, podemos observar que no hay un solo acento y que Sara piensa que Quintana Roo es un país. Pero aquí hay algunas cosas que resaltar, además de la ortografía. En primer lugar esta el hecho de que Sara entrecomilla lo de «extraterrestre». Si fuera algo real no habría porqué entrecomillarlo. Esto sugiere que su «extraterrestre» fue fabricado. Eso se confirma al enterarnos que registró «ante los derechos de autor» desde 1994 (año de su filmación). ¿Sospechoso, no?

Sara también menciona lo que apuntábamos más arriba: Jaime, al parecer, vende los videos que recibe, a las televisoras de otros países.

Finalmente tenemos que Sara declara que invirtió mucho dinero en su video. No creo que se refiera a la cámara, que la utiliza en ese y otros videos familiares; tampoco podría ser la cinta. Juntos, cámara y cinta no deben representar una cantidad muy alta. Pero si pensamos en una producción con guión, camarógrafos, actores, y otras gentes involucradas, entonces sí podríamos aceptar que invirtió mucho dinero, pero eso confirmaría nuestros resultados: el video es un fraude.

REFERENCIAS

Anónimo, ¡No era marciano!, en Reporte OVNI, No. 42, México, febrero de 1995, Pág. 19.

Anónimo, Análisis de los lugares en los que el OVNI dejó huella, en Metepec, Toluca, en Reporte OVNI, No. 42, México, febrero de 1995, Págs. 20-21.

Anónimo, Se analiza el humanoide, en Reporte OVNI, No. 42, México, febrero de 1995, Págs. 16-18.

Chávez Mario Alberto, ¡Gigantesco OVNI aterrizó en Toluca!, en Reporte OVNI, No. 42, México, febrero de 1995, Págs. 3-5.

Contreras Esparza Roberto S., Avistamientos en Metepec, en Reporte OVNI, No. 42, México, febrero de 1995, Págs. 14-15.

Cuevas Tornell Sara, mail en Internet del 28 de abril del 2001, http://books.dreambook.com/zertuche/3247.html

Martínez Jiménez José Luis, La verdad del extraterrestre de Metepec, en NOTI-OVNI Internacional, Año 1, No. 1, México, diciembre de 1996, Págs. 3 y 7.

Ruiz Noguez Luis, 100 fotos de extraterrestres, Corporativo Mina, México, 1996, Págs. 78-83.

Ruiz Noguez Luis, El extraterrestre de Metepec, artículo en Internet,

http://www.geocities.com/Area51/Dunes/9515/ovnis/metepec.html , también se puede ver en: http://www.alcione.org/metepec.html,

http://www.angelfire.com/scifi/metepec,

http://tvufo.tripod.com/id58.html

Ruiz Noguez Luis, OVNIs en Metepec, en Perspectivas Ufológicas, No. 4, México, enero de 1995, Págs. 62-67.

Salazar Mendoza Alfonso, Más sobre el caso Metepec, en Reporte OVNI, No. 42, México, febrero de 1995, Págs. 22-24.

Téllez J. Fernando, Tripulantes OVNI, Equipo Sirius Mexicana, México, 1994.

El video de Sara Cuevas se puede ver aquí:

http://www.youtube.com/watch?v=EdJseeF_B58

Ver primera parte en: https://marcianitosverdes.haaan.com/2006/09/el-marcianito-de-metepec-primera-parte/

Fotograma del video de Sara Cuevas.

Aspecto del terreno en Metepec. Al fondo la unidad habitacional en donde vivía Sara Cuevas.

La misma zona vista hacia el lado opuesto. En el centro podemos ver plantas de maíz que aún no han sido derribadas.

Vista desde la unidad habitacional en donde vivía Sara Cuevas.

El joven Baltasar Gutiérrez.

Hojas de la planta de calabaza que sufrieron una notable disminución en su tamaño. Ver la siguiente foto.

La hoja normal de la planta de calabaza, comparada con la planta deshidratada.

Luis Noe Gutiérrez Carrillo, propietario de la milpa.

El «chapulín de Metepec».

Ilustración de la revista Reporte OVNI que muestra que el «extraterrestre de Metepec» es un chapulín.

Otra interpretación de los dibujantes de Reporte OVNI.

En esta versión el extraterrestre está usando una aspiradora.

Aquí vemos al extraterrestre de Metepec debajo del ovni.

Fotos de José Luis Martínez que ilustra su hipótesis de que se trataba de alguien robando el maíz (foto 1).

Dibujos de José Luis Martínez. A la izquierda el dibujo 1, tomado del video de Sara Cuevas. A la derecha el dibujo 2, hecho a partir de la foto del niño con el saco de elotes.

Fotografía de Martínez que muestra la pizarra que señala la lista de deudores del condominio.

La Pantera Rosa, Blanca Nieves, el oso hormiguero y Pedro y el Lobo.

Los hermanos Grimm.

Guillermo Ortega Ruiz, el primero en dar la noticia.

Don Pedro Ferríz y José Luis Martínez.

Don Pedro y otro de sus amigos.

Luis Ramírez Reyes.

Jaime Maussán.

Nino Canun.

El doctor Jesús Galindo Trejo.

Sara Cuevas.

Sara Cuevas en el programa de Cristina con Jaime Maussán, el contactado Carlos Díaz y Carlos García el esposo de Sara Cuevas.

En uno de los programas de Nino Canun, Héctor Escobar explica la formación de los anillos de hadas. De izquierda a Derecha, Canun, Héctor Chavarría, Ramiro Garza, Mauricio José Schwarz, Maussán, Escobar y Zitha Rodríguez Montiel.


[1] La idea original es del ufólogo José Luis Martínez Jiménez. Ver el apéndice.[2] Aquí se equivoca José Luis. Maussán se refería a una calabaza.

[3] Se refiere a Luis Noé Gutiérrez Carrillo.

[4] Se refiere a Reporte OVNI.

[5] Sara tenía una página web en donde vendía chucherías relacionadas con el marcianito de Metepec. Incluso ofrecía fotografías autografiadas http://web.archive.org/web/20010607092527/www.ovnisaracuevas.com/pyservicios.htm

El marcianito de Metepec (Primera parte)

EL CHAPULÍN DE METEPEC

Jorge Sánchez es un periodista mexicano que en la década de los setenta fue colaborador y corresponsal de los principales grupos ufológicos franceses. En la actualidad se encuentra semirretirado del asunto de los ovnis. En septiembre de 1994, gracias a sus relaciones periodísticas con personal de Radio Televisión Mexiquense, Jorge se enteró de un posible aterrizaje en las cercanías de la ciudad de Toluca, en la noche del 15 al 16 septiembre (fecha de la conmemoración de la independencia mexicana).

El lunes 26, en compañía del también experto en ovnis Óscar García, acudimos a dicho lugar. Se trataba del pueblo de Metepec, situado a unos 10 minutos de la ciudad de Toluca, capital del estado de México. En ese lugar, a espaldas del conjunto habitacional Villas de San Agustín (en la esquina que forman las calles Galeana y Pedro Asensio), se encuentra un pequeño sembradío de maíz (milpa), propiedad de la señora Agustina Carrillo García, en donde ocurrieron los hechos que relataremos.

La noche en cuestión, según cuenta la señora Sara Cuevas Tornel (38 años), estaba ella en su casa, en compañía de su hermana Erika Cuevas Tornel (20 años), cuando repentinamente, observó en la penumbra de la noche «algo» que se movía en la milpa ubicada en la parte posterior de su casa. Rápidamente tomó su cámara de video, una handicam autofocus de Sony, y comenzó a grabar. En la misma grabación se puede escuchar el siguiente monólogo:

«¿Qué es eso?… Es horrible… Diosito, Diosito lindo. Que Dios me perdone, Erika. Lo vas a ver en mi video. ¡Qué feo! Es un enano, Erika. ¡Qué horrible animal! Erika. Te lo juro por mi madre… ya se va, Erika».

Lo que no entiendo es por qué si las dos estaban en el mismo lugar (o venían huyendo del ovni, según otra versión), sólo Sara es la que ve al humanoide y Erika no. Esto se deduce cuando Sara le indica a Erika que lo va a ver (al «extraterrestre») en el video. Si las dos estaban en el mismo sitio, las dos deberían haber visto al humanoide. Si no lo estaban, entonces Sara está mintiendo.

Por su parte, el ufólogo Luis Ramírez Reyes dio otra versión, producto de la entrevista que le hizo al doctor Eduardo Cuevas Tornel, hermano de la testigo principal, la cual fue publicada en el periódico Novedades del 1º de octubre de ese mismo año.

Según Ramírez (declaración que me hizo en el programa radial Frecuencia Desconocida, de mediados de octubre de 1994), el doctor Cuevas le dio una versión distinta a la de su hermana:

Salió de casa de sus padres como a las doce de la noche. El esposo de Sara estaba en el canal y Sara se hizo acompañar por su hermana Erika de 17 años… se asustaron porque un ovni las iba siguiendo… estaban angustiadas porque el ovni iba sobre ellas… llegaron al poblado, llegaron a su casa… se bajaron del automóvil…. Sara fue por su cámara de video… Suben a la azotea…. Cuando volvía la cámara hacia arriba para captar la nave, se desactivaba… De repente descubrió un «ser ahí…»

LA BLANCA NAVE Y SUS SIETE ENANOS

Se supone que Sara y su hermana estaban observando, y tratando de videograbar, una enorme nave blanca y brillante, como de unos ocho metros de diámetro, que estaba rodeada por otras siete más pequeñas, de 1 metro de diámetro. Se trataba, ni más ni menos, de «Blanca Nave y sus siete enanos». Cuando intentaba filmar el ovni y dirigía la cámara hacia las «naves», ésta se «desconectaba» y dejaba de funcionar. En ese momento vio al humanoide y lo filmó.

El video dura un total de 21 segundos. Sara afirma que el humanoide estaba a unos 30 metros de distancia, y entre ella y el «enano» se encontraba el ovni que parecía estar iluminado por una luz roja y estaba rodeado por siete naves más pequeñas. La «nave madre» tenía ventanas de forma circular y, de acuerdo con la primera versión de Sara, aterrizó en la milpa, aplastando las cañas de maíz y quemando la zona. Posteriormente dijo que los ovnis no aterrizaron y tan sólo se limitaron a subir y bajar sobre el terreno.

El «humanoide» tenía una altura de entre 1.20 y 1.30 metros, vestía un traje rojizo que le quedaba ostensiblemente grande; calzaba unas botas, que también le quedaban grandes, y sus manos parecían estar cubiertas por guantes. Su piel era de color grisáceo. De su cabeza sobresalían dos «antenitas» y sostenía en sus manos una especie de mazo.

Indudablemente, la descripción del humanoide coincide con una de las figuras o personajes de la televisión mexicana más conocidos: ¡El Chapulín Colorado! (¡No contaban con mi astucia!)

Se trata en ambos casos de un personaje de baja estatura, vestido de rojo, con sus antenitas de vinil y con su mazo (el famosísimo «chipote chillón»). Como vemos, el dibujo presentado por la revista Reporte OVNI recuerda mucho a este personaje de televisión.

En determinado momento el ser se dio cuenta de que estaba siendo vigilado y volteó hacia la ventana en donde estaba Sara y su hermana. Se les quedó viendo un momento y luego se dirigió a su nave. Desafortunadamente, este detalle no fue captado por la camarógrafa, pues recordemos que «misteriosamente» la videocámara se desconectaba al enfocar el OVNI. No seamos exigentes, una cosa es poder filmar a un tipo vestido con disfraz de extraterrestre y otra, mucho más difícil, es captar una nave «alienígena» en pleno vuelo, en el momento justo en que el extraterrestre entra en ella.

Algunos ufólogos afirmaron que el extraterrestre tenía forma de elefante, ya que la nariz le colgaba hasta el cuello. Para otros parecía más un «oso hormiguero con cuerpo de ser humano». Con toda seguridad, dentro de la nave extraterrestre también se encontraba la Pantera Rosa.

El lunes 19 de septiembre se presentó el video en el canal 7 de la Radio Televisión Mexiquense, en donde, curiosamente, trabajaba el esposo de Sara Cuevas. Se trata de uno de los camarógrafos del canal. El 30 de ese mes apareció el primer reporte en un periódico matutino de la Ciudad de México. El clímax llegó cuando el video se presentó, el 6 de octubre, en el noticiario «Al despertar» del canal 2 de Televisa (conducido por Guillermo Ortega Ruiz), junto con un análisis computarizado, hecho a petición de Jaime Maussán, por los miembros del Grupo Sol, una escuelita de computación.

Para Maussán, ésta era una de las pruebas más impresionantes de la visita de seres extraterrestres a la Tierra.

Gracias a un delineador electrónico, les indicó a los televidentes lo que tenían que ver en esa curiosa mancha luminosa -nótese la manipulación-, que más parecía una mancha de Rorschard que un ser extraterrestre. Se mostró, además, escenas de los destrozos de la milpa, de una flor de calabaza «extrañamente deshidratada» y de residuos negros «incombustibles». Todo lo anterior indudablemente para ese ufólogo, demostraba la presencia de naves cósmicas de las Pléyades. A partir de este punto todo hizo explosión. El video se presentó una y otra vez en diversos programas y noticieros, los periódicos y revistas enviaron a sus reporteros y en la radio se organizaron varios programas para discutir el caso.

¿OTROS TESTIGOS?

Cuando estuvimos en Metepec (una semana después de que el video apareció en el canal 7 de Toluca, pero dos semanas antes de que se conociera a nivel nacional por su transmisión en canal 2 de Televisa), nadie a excepción de Sara y su hermana, afirmaba haber visto nada. Después de que el caso se hizo famoso, todo el mundo quería ser entrevistado y aparecer en la televisión o en los periódicos, señalando hacia el lugar en donde, supuestamente, habían visto los platillos. Tal es el caso de Filiberto Rosario Nicolás, vigilante del conjunto habitacional Villas de San Agustín, quien afirmó haber visto los ovnis que «pasaron dos veces haciendo que se fuera la luz». Por su parte, Justiniano Mendoza, describe a los ovnis exactamente iguales al esquema aparecido en la televisión. En general, todas las versiones de los supuestos testigos son muy similares a lo que se les indujo a creer por medio de la televisión.

Entrevistamos a Baltasar Gutiérrez, hijo de Luis Noé Gutiérrez Carrillo, uno de los dueños del terreno. He aquí la trascripción de dicha entrevista:

Luis Ruiz Noguez.- ¿Cuál es tu nombre?

Baltasar Gutiérrez.- Baltasar Gutiérrez

LR.- ¿Qué ocurrió aquí?

BG.- La señora Sara escuchó un ruido en la noche y se asomó. Vio una nave grande y encima de ella había dos más. De la mayor salieron siete que se desplazaron a los lados, como si estuvieran jugando.

LR.- ¿A qué hora fue?

BG.- Entre las 8 y las 11 de la noche.

Óscar García.- ¿Era una luz o un objeto (sólido)?

BG.- Un objeto.

OG.- ¿Estaba aterrizado?

BG.- No, estaba volando.

LR.- ¿Llegó a aterrizar?

BG.- No.

OG.- Y si estaba volando, ¿cómo es que aplastó…?

BG.- (Sin dejar que termine la pregunta) Nada más dobló el maíz, no aplastó nada. Sólo lo acostó.

OG.- ¿Nada más las puntas, o lo dobló todo?

BG.- Nada más las puntas.

LR.- Es decir, todo esto que vemos ahora, ¿lo hizo la gente al entrar al terreno?

BG.- Sí.

LR.- ¿Qué ocurrió con la flor de calabaza?

BG.- A esa se le encogieron las hojas y se dividieron como en cinco partes y le salieron como granos.

LR.- ¿Cuándo se dio cuenta tu abuelita?

BG.- Hasta el lunes, como a las diez de la noche, después de ver el video en el canal 7 de Radio Televisión Mexiquense.

LR.- Es decir, ¿ella no lo sabía hasta que lo vio en la televisión?

BG.- Así es.

LR.- ¿La señora Sara no le avisó?

BG.- No.

OG.- ¿Quién avisó a canal 7?

BG.- La señora Sara porque su marido trabaja en la Radio Televisión Mexiquense. Ella filmó al enanito y llevó el video a la televisión y luego se lo dio a Jaime Maussán.

OG.- ¿Él cuándo vino?

BG.- El 24 de septiembre.

LR.- Me decían que Jaime encontró unos residuos como de carbón quemado. ¿De qué estamos hablando?

BG.- ¡Ah!, eso es carbón de un señor que nos lo trae y tiene un horno en donde fabrica cazuelas. Ese carbón lo usamos como abono para el maíz.

LR.- Jaime decía que eso no se quemaba.

BG.- Claro, ya no se quema porque está bien cocido.

LR.- ¿Eso se lo dijeron a Jaime?

BG.- Claro que sí.

LR.- Y a pesar de eso sigue afirmando que no se quema…

BG.- Sí, sigue diciendo eso.

LR.- Es decir, ¿no cree que sea carbón?

BG.- Al parecer no lo cree.

LR.- Regresando a la calabaza…

BG.- La calabaza se encogió, es decir la hoja. Normalmente mide unos treinta centímetros, y ahora tiene cinco.

OG.- ¿Se quemó, se chamuscó, se hizo chiquita?

BG.- Se encogió.

OG.- Pero, ¿quedó verde?

BG.- Sí.

LR.- A menos de medio metro hay otras flores de calabaza y esas están intactas…

BG.- No, a esas no les pasó nada.

LR.- ¿Por qué?

BG.- Tal vez porque estaban más retiradas. Nada más fue en la parte de aquí, en la orilla…

LR.- ¿Por qué colocaron estacas, cercaron esta parte del terreno?

BG.- Para cuidar la calabaza y que no la pisaran.

OG.- ¿Realmente sólo las puntas del maíz se doblaron y fue la gente la que aplastó todo…?

BG.- Sí, así fue. La gente aplastó todo el maíz.

OG.- El terreno afectado, ¿qué área cubría?

BG.- Unos quince metros.

OG.- ¿Qué forma tenía?

BG.- Dice la señora Sara que era perfectamente circular.

En ese momento llegó la señora Agustina Carrillo, dueña del predio, quien no dejó que usáramos la grabadora. No obstante, Óscar García la encendió y la metió en el maletín de las cámaras sin que ella se diera cuenta. He aquí el contenido de dicha conversación:

OG.- Señora, usted sabe que esto no estaba aplastado y que fue la gente la que lo hizo.

Agustina Carrillo.- Así es, ya lo dije; pero en un periódico me sacan diciendo cosas que yo no dije, por eso ya no quiero hablar nada. Dijeron una mentirotas que Dios no se las va a perdonar.

OG.- ¿Qué fue lo que dijeron de usted? (Óscar tratando de ser agradable)

AC.- Que yo había dicho que me vinieron a robar el 15 ó 16. Yo nunca he dicho tal cosa. Que me habían robado para vender mi maíz. Eso no es cierto porque ese día yo estaba durmiendo.

OG.- ¿Usted no dijo que se habían robado el maíz?

AC.- No, yo no dije nada de eso.

OG.- ¿Usted no dijo que vio entrar a personas que estaban aplastando el maíz?

AC.- Pues…, ¿qué no ve ahorita…? (con fastidio)

OG.- ¿Pero no estaba aplastado, verdad?

AC.- Yo ya quiero descansar… ya todo el mundo lo sabe… (alejándose del lugar)

OG.- No estaba aplastado, no estaba aplastado. (contestándose él mismo)

OTRA VERSIÓN

Efectivamente, el campo de maíz estaba totalmente destrozado, no por la supuesta presencia del ovni, sino por cientos de curiosos que se habían acercado a visitar el lugar del aterrizaje del «platillo». El presidente municipal de Metepec, en un intento de resarcir las pérdidas de esta familia, autorizó el cobro de un peso por persona. En los días más álgidos se llegó a cobrar hasta diez pesos por persona.

Fernando J. Téllez Pareja también estuvo en el lugar del aterrizaje. Según cuenta en uno de sus libros, uno de sus cuñados, Miguel Ángel del Hierro Orozco, que vive en Metepec, fue quien le informó del caso inmediatamente después de que el video salió al aire en el canal 7 de Toluca.

La versión de este ufólogo es la siguiente: Sara, su hermana Erika y los dos hijos de la primera, venían del fraccionamiento Casablanca, en el mismo Metepec, la noche del 15 de septiembre, a las 19:00 horas. Al llegar a unas siete calles de su domicilio, Erika llamó la atención sobre un objeto que veía en el cielo. Sara dijo que se trataba de un avión, pero ante la insistencia de su hermana, detuvo el coche para verlo mejor.

Entonces todos pudieron observar una nave de color rojo «como las que se ven en la televisión». La impresión fue tal que rápidamente todos subieron al coche y se dirigieron a su domicilio. Al llegar ahí el ovni estaba «prácticamente arriba de su casa» -como escribe Téllez-, por lo que subieron a la azotea para verlo mejor. Llamaron a sus vecinos, «quienes quedaron sorprendidos» (Téllez dixit).

En ese lugar (la azotea), uno de los niños, Kevin (7 años), señaló hacia la milpa, en donde se encontraban siete platos que volaban a una velocidad increíble entrecruzándose entre sí. Según la trascripción de Téllez: «… fueron a caer donde había un montón de carbón que alguien había tirado».

Aquí cedemos la pluma a Téllez porque es importante leer su versión para poder hacer, posteriormente, un análisis general del caso.

Casi sin pensarlo salieron todos corriendo al terreno que está atrás de la casa para ver de cerca el lugar de donde habían salido los «platos». La primera en entrar a la milpa fue Erika Cuevas Tornel, (quien) vio, junto con su familia, los hoyos grandísimos, toda la milpa aplastada, iba ella adelante con la lámpara. (Sic)

De pronto su hermana Sara dijo: «algo se está moviendo». Erika se volteó, no vio, pero los demás observaron que la milpa se empezó a levantar como si algo hubiera abajo, por lo que todos salieron corriendo. Al estar a cierta distancia, Erika se quejó que le ardía el brazo izquierdo. Ella traía una chamarra gruesa, y su blusa; se levantó la manga y vio que tenía una quemada de unos ocho centímetros de largo en la parte externa del antebrazo izquierdo.

…Pero todavía faltaba más; el día 16 de septiembre en la noche, Sara y su familia subieron a la azotea de su casa con su cámara de video VHS. Sara tuvo la oportunidad de grabar en un cerro, otro o el mismo ovni del día anterior de color rojo que se mantenía a distancia. Los «platos», como dice Sara Cuevas, volaban tan rápido que era imposible esperar a prender la videocámara y grabarlos, por lo que optó por dejarla prendida y esperar los acontecimientos.

Se supone que fue nuevamente Kevin quien señaló que en la milpa había algo extraño: se trataba del famosísimo enano. La misma Sara dijo que se parecía a «uno de los enanos de Blanca Nieves, en particular, el que trae la ropa grande».

ANÁLISIS DE LA EVIDENCIA

Hasta donde sé nadie, ni el mismo Jaime ha mencionado que los avistamientos duraron dos noches, ni que fuera en la segunda noche, el 16 de septiembre, cuando se filmara al extraterrestre.

Hay varios puntos oscuros en esta versión: Después de observar un punto luminoso en el cielo y suponer que era una nave extraterrestre, y luego de dirigirse a su hogar «para verlo mejor», ¿por qué los ovnis iban a pararse exactamente encima de la casa de Sara? ¿Por qué no dieron aviso de este primer avistamiento? ¿Por qué nadie más vio la enorme nave y las naves pequeñas que se movían vertiginosamente sobre el sembradío, si aún no era tan tarde (19 horas)? Según Téllez, Sara llamó a sus vecinos, quienes «quedaron sorprendidos».

Sobre este último punto el doctor Jesús Galindo Trejo, físico y astrónomo del Instituto de Astronomía de la UNAM, que por coincidencia tiene unos parientes viviendo en el mismo conjunto habitacional, afirma que la historia de Sara se parece a la de «Pedro y el lobo». En diversas ocasiones Sara salía a la puerta de su casa a gritar que veía ovnis. Las primeras veces los vecinos le hicieron caso, salieron de sus hogares, pero al no ver nada volvieron a sus actividades. En la noche en cuestión Sara volvió a gritar que veía ovnis. Ahora nadie le hizo caso. Viendo que nadie salía, Sara comenzó a gritar: «Â¡nacos, nacos, todos ustedes son unos nacos!», refiriéndose obviamente a sus vecinos.

La personalidad de esta familia es peculiar. Al parecer los esposos reñían frecuentemente, llegando a enfrentarse a gritos y a golpes. No guardaban buenas relaciones con sus vecinos. Tan es así que muy poco tiempo después de los sucesos, dejaron la casa y se mudaron[1]. Los vecinos, por su parte, no creen ni una pizca lo del «enano extraterrestre» y están seguros que todo fue un invento de Sara.

A principios de julio de 1996 me invitaron a un programa de televisión en Radio y Televisión Mexiquense. Al hablar con los productores y el conductor del programa y decirles que según mi investigación el caso Metepec era un fraude montado por Sara y que su esposo, camarógrafo del canal, probablemente había intervenido, me miraron sorprendidos y asintieron. Efectivamente todo había sido un fraude. Quedamos en realizar un programa especial en donde hablaríamos del caso, desenmascarándolo.

Analicemos, punto por punto, cada uno de los detalles de este supuesto aterrizaje.

En primer lugar, veamos la planta de calabaza supuestamente deshidratada. Efectivamente encontramos una rama con hojas de calabaza deshidratas (no quemadas, como señaló Baltasar Gutiérrez) a punto de secarse. Sin embargo, otra rama de la misma planta estaba perfectamente sana. Al parecer alguien pisó la rama, originando que se comenzara a secar. Por otra parte, existen otras muchas calabazas que se encuentran perfectamente bien y floreciendo. Es decir, no es necesario recurrir a los Ovnis para explicar esta «deshidratación». La cuestión del encogimiento de la calabaza suena más al cuento de la Cenicienta y su carruaje mágico hecho con una calabaza. En realidad esa planta no se encogió, sólo se marchitaron las hojas que, al perder agua, disminuyeron de tamaño.

Lo de la sustancia negra e incombustible queda bien aclarado en la entrevista con Baltasar Gutiérrez: se trata de carbón vendido por un fabricante de cazuelas de barro, y que ellos utilizan como abono para la milpa. Sara, tal vez tratando de asimilar esta sustancia al fenómeno ovni, dice (en la versión de Téllez) que efectivamente era carbón, pero que en el lugar en donde estaba se estrellaron los ovnis más pequeños.

La segunda parte se puede leer aquí: https://marcianitosverdes.haaan.com/2006/09/el-marcianito-de-metepec-final/

 


[1] Actualmente viven en Cancún, Quintana Roo.

Recuperan los marcianitos verdes de Roswell

Antes que el maguferío comience a decir que estos fotogramas y fragmentos de película borrosos http://video.google.ca/videoplay?docid=-4139287160539051614&q=mexico%2Bufo forman parte de la supuesta película original de Roswell, hay que aclarar que son la parte final de la película comercial Alien Autopsy, la comedia de Ray Santilly.

Aquí podemos ver lo que Royce J. Myers III, el editor de Ufowatchdog, dice sobre este asunto:

http://www.ufowatchdog.com/aacomedy.html

Autopsia extraterrestre: La confesión

En el blog de Kentaro Mori, Ceticismoaberto, podemos ver completo el programa inglés Eamonn Investigates: The Alien Autopsy, en donde vemos la confesión de sus autores. Me pregunto ¿qué dirán ahora tipos como Maussán? quien luego de las declaraciones de Santilli escribió:

«¿Qué oscuros intereses se encuentran detrás las declaraciones de Ray Santilli? ¿por qué cambió su versión de los hechos?

«Y quizá una de las más grandes contradicciones que hemos encontrado ahora en este cambio de versión de Santilli, es en la que precisamente no se ha mostrado la manera en que se hizo «“en todo caso- la simulación de la autopsia, es decir, no se ha demostrado contundentemente como es que se utilizó material de la época…»

A veces es difícil entender la «lógica» inversa de estos charlatanes. Pero ya que lo pide, ahí está la manera en que se hizo el fraude.

http://www.ceticismoaberto.com/news/?p=774

El caso Delphos

EL CASO DELPHOS[1]

Al anochecer del 2 de noviembre de 1971 en una finca cercana a Delphos, en la parte central del Estado de Kansas, Estados Unidos, a unos 18 kilómetros al Noreste de Minneapolis, en el condado de Ottawa, aproximadamente a las 19:00, un muchacho de 16 años, de nombre Ronald Johnson, estaba guardando su rebaño cuando de pronto vio un artefacto brillante en forma de hongo de unos 3 metros de diámetro por 2.70 de altura, que bajaba del cielo. El resplandor era tal, que el muchacho no pudo apreciar sus detalles.

Su madre, la señora Emma Johnson, de 49 años, lo había llamado a cenar desde la puerta trasera de la casa. Ronald respondió que iría pronto. El matrimonio Johnson (Emma y Durel Johnson), terminó su cena sin que el joven apareciera, por lo que la madre volvió a llamarlo; en esta ocasión no obtuvo respuesta alguna. Más tarde, Emma Johnson declararía que, durante este tiempo, no vio nada anormal ni tampoco escuchó ruido alguno.

Ronald declararía que su avistamiento había ocurrido poco después de que su madre lo llamara por vez primera. Percibió un ruido sordo, como el de «una lavadora que vibrara». Después, declaró que ni él ni su perro habían notado la presencia del objeto antes de escuchar el ruido. La luminosidad no provenía de luces individuales, sino que semejaba una masa multicolor que abarcaba toda la superficie. No pudo distinguir si ésta era metálica, aunque pudo observar su forma. Parecía ser ligeramente abovedado en su parte superior y en la base, con una ligera saliente en el centro. Entre la base y el suelo se advertía una marcada luminosidad. El objeto estaba suspendido a unos 30 centímetros del suelo, pero en ningún momento el testigo lo vio posarse.

El protagonista se hallaba a unos 25 metros de distancia del fenómeno y tenía una visión bastante clara del mismo. Se quedó parado, observándolo con tranquilidad. El perro no mostró la menor inquietud ante el fenómeno.

Ronald declaró que las tonalidades lumínicas del objeto eran azul, rojo y naranja; no notó ningún cambio de colores. No pudo tampoco apreciar detalles de la superficie en razón de la exagerada brillantez, que iluminaba por completo los árboles adyacentes y el suelo. El muchacho señaló que, al mirarlo en forma directa, sintió la vista herida y por varios días tuvo los ojos irritados. También experimentó dolores de cabeza. Transcurridos varios minutos, la base del objeto comenzó a brillar, intensificó su luminosidad y comenzó a ascender a gran velocidad pasando a 1.20 metros de distancia de un cobertizo cercano. Allí el sonido se hizo más agudo, semejando al de un avión de propulsión. Al producirse este cambio, el muchacho perdió la visión. A pesar de estar enceguecido, pudo todavía escuchar el ruido del aparato que se perdía en la distancia. Extrañamente, este alboroto no lo percibieron los padres (ni siquiera el sonido de «avión a propulsión»).

Pasando unos minutos, Ronald, que ya había recuperado la vista, corrió a la casa llamando a sus padres. El señor Johnson salió y pudo ver, hacia el Sur, una luz brillante en el cielo, llamó a su esposa y los tres la observaron.

Los tres testigos rodearon la casa y fueron la sitio en donde el objeto se había detenido. Al llegar al lugar se percataron de la presencia de un círculo brillante en el suelo. La superficie del terreno estaba iluminada por una luz blanco-grisácea. Durel Johnson y su esposa tocaron la superficie del anillo pero ésta no estaba caliente. La textura les resultó extraña, algo lisa, como si el suelo se hubiera cristalizado. La mujer afirmó haber sufrido un adormecimiento en la punta de los dedos; se frotó la mano contra una pierna, intentando quitarse esa sensación, pero la pierna también quedó adormecida. Debido a su condición de enfermera comparó esta insensibilidad a la producida con una anestesia local. Por unas dos semanas le fue imposible tomar el pulso a los pacientes de la casa de reposo en donde trabajaba. También el señor Johnson experimentó en sus dedos la misma insensibilidad. No fueron estudiados por médico alguno, por lo tanto esta declaración no pudo constatarse.

La madre tenía una cámara Polaroid que, aunque estaba cargada con película de color para exposiciones diurnas, era tan intenso el resplandor que impresionó la película.

El señor Johnson llamó posteriormente al señor Willard Christopher, director del Delphos Republican. Eran aproximadamente las 20:00, según declaró el señor Christopher.

LA HUELLA

Al día siguiente, padre e hijo fueron a Delphos y hablaron con la periodista Thadia Smith, quien luego escribiría:

«En oportunidad de recibir la visita de los Jonson al mediodía del miércoles 3 de noviembre, me fueron referidos algunos de los acontecimientos de la noche anterior.

«Ronnie, de 16 años, se hallaba cuidando el rebaño de ovejas en compañía de su perro, aproximadamente a las 19 horas, cuando de repente vio cerca del suelo una luz brillante y enceguecedora y escuchó un ruido fuerte y sordo, que semejó posteriormente al motor de un jet. La luz luego ascendió en dirección sur, a través de un cinturón de árboles situados detrás de un cobertizo próximo al corral de ovejas.

«Se sintió casi paralizado por el miedo, pero finalmente logró correr a la casa llamando a sus padres, quienes pudieron ver la luminosidad en el cielo, hacia el sur de la propiedad.

«El joven y su perro se hallaban atemorizados. Este último aún daba vueltas por los alrededores con su cabeza erguida, como buscando el objeto.

«La familia en pleno se dirigió al sector desde donde fue visto ascender el objeto (sic). Allí encontraron un gran círculo en el suelo que presentaba un aspecto fosforescente en la oscuridad. La señora Johnson tomó una fotografía del sitio.

«Escuché el relato algo escépticamente, pero como soy periodista decidí ir hasta la casa de los Johnson para tomar algunas fotografías del lugar donde había sido divisado el objeto.

«Fui acompañada de mi esposo, el señor Lester Smith, y de mi yerno, el señor Kenneth McCullik, quienes también se sentían intrigados por el episodio.

«No bien llegamos al escenario de los acontecimientos, tomé conciencia de que algo había dejado una evidencia de haber estado allí.

«El círculo aún se distinguía perfectamente. El suelo estaba seco y encostrado. El anillo o círculo, tenía unos 2.40 metros de diámetro y el centro del mismo y el sector externo estaban aún con barro por las recientes lluvias. El área seca del anillo tenía unos 30 centímetros de espesor y era de un color más claro que el de las áreas adyacentes.

«En su ascenso, o descenso, el objeto habría derribado un árbol seco, quebrando, aparentemente al aterrizar, una rama verde de otro. La rama ofrecía la singular característica de parecer haber estado seca desde hacía bastante tiempo, aunque estaba verde debajo de la corteza. De su parte superior pendían hojas verdes, no así de su parte inferior en donde además la corteza parecía ampollada y presentaba un matiz blancuzco.

«Tomé una fotografía del área y volví al periódico para redactar el incidente. Pensando en las cosas casi increíbles que había visto, decidí llamar al Departamento de Meteorología de Concordia para saber si el radar había detectado algún objeto no identificado. Me respondieron que no había estado en funcionamiento, sugiriéndome que notificara a la Oficina de Policía de Otawa. Llamé a KSAL Radio Salina, con miras a reportar el episodio. También me manifestaron que derivara el caso a la Oficina de Policía, cosa que obviamente hice».

Ese mismo día se efectuó una investigación in situ conducida por el jefe de policía, Ralph Enlow, el segundo, Harlan Enlow, y por Kenneth Yager, de la policía montada de Kansas. Se tomaron fotos de los troncos y de la rama. La policía trajo también un contador Geiger pero no se encontró radiación alguna. El reporte de Harlan, escrito a petición de Ted Phillips, fechado el 11 de enero de 1972, dice:

«Informe de Harlan Enlow, Subjefe de Policía: «˜Observación de un ovni en la residencia de Durel Johnson, una milla al Norte y media al Este de Delphos:

«Aproximadamente a las 13:30 horas del 3/11/71 este oficial recibió una llamada de la señorita Thaddia Smith, periodista del «Delphos Republican», comunicándonos que se había informado de la aparición de un ovni a las 19 horas del 2/11/71 en la granja del señor Durel Johnson, sita a una milla al Norte y media al Este de Delphos. La señorita Smith nos precisó que había puesto en conocimiento del hecho al Departamento de Meteorología de Concordia, Kansas, y a KSAL Radio Salina, Kansas, y en ambos casos le habían sugerido derivar la información a nuestra oficina.

«Aproximadamente a las 14 horas del 3/11/71, el Jefe e Policía, Ralph Enlow, el Jefe de Patrulleros de Caminos, Kenneth Yager, y el suscrito «“Subjefe Harlan Enlow- nos presentamos en la granja de los Johnson y conversamos con el señor y la señora Johnson y su hijo Ronnie, quien había visto el objeto la noche anterior.

«Supimos por Ronnie que alrededor de las 19 horas del día anterior, mientras se hallaba en el corral de las ovejas, escuchó un fuerte ruido y vio una luz brillante que provenía de un cinturón de árboles situados detrás de un cobertizo. Mientras observaba con atención, la luz se elevó alejándose hacia el sur. Ronnie corrió a la casa a buscar a sus padres, quienes alcanzaron a ver el objeto hacia el sur.

«El señor Johnson nos llevó hacia la parte posterior del cobertizo, donde pudimos observar un anillo con forma de rosquilla. El anillo estaba completamente seco, mientras que la depresión central y la parte exterior estaban con lodo. Había ramas rotas de un árbol y también un árbol seco caído. Los árboles presentaban un ligero descoloramiento. Se nos exhibió una fotografía tomada la noche anterior por la señora Johnson, en la que se veía el brillo del anillo en la oscuridad. El Subjefe de Policía, Enlow, extrajo una muestra de tierra del anillo seco y la fotografió.

«La muestra era casi blanca y muy seca. Utilizamos un Monitor Radiológico de la Defensa Civil para determinar si tenía radiactividad. La tierra y las fotografías se encuentran en los archivos de la oficina del Jefe de Policía, a la espera de una ulterior investigación por parte de las autoridades pertinentes.

«El 3/11/71 el señor Lester Ernsbarger, del 416 Argyle St., de Minneapolis, comunicó al Teniente de Policía Leonard Simpson, que el 2/11/71, alrededor de las 19:30 horas, observó una luz brillante que descendía del cielo hacia el área de Delphos.

«Firma

«Harlan Enlow, Subjefe de Policía»

La noticia llegó a oídos de J. Allen Hynek, quien se puso en contacto con Ted Phillips, para que fuera a investigar el caso.

Treinta días después, el 4 de diciembre, cuando el investigador de ovnis Ted Phillips llegó a la escena de los hechos, la nieve había caído y se estaba fundiendo por dentro y por fuera del anillo, pero el círculo de más de 30 centímetros de ancho, estaba perfectamente seco.

«Quitamos la nieve de una sección del anillo «“escribió Philiphs- y regamos agua en el área que había quedado expuesta: el terreno no le permitía al agua penetrar por la superficie. Eso era algo de lo más extraordinario, ya que habían caído varias pulgadas de lluvia y nieve».

Phillips extrajo una muestra del anillo. La misma contenía una alta concentración de una sustancia blanca, material este que se hallaba en toda la tierra bajo el anillo; no así en la parte exterior del mismo. La tierra del anillo estaba seca hasta una profundidad de 35 centímetros. La de la parte externa se hallaba húmeda y ofrecía una coloración oscura hasta una profundidad de 20 centímetros.

Se enviaron algunas muestras a los laboratorios especializados de agronomía. Philiphs, que yo sepa, nunca dio los resultados biológicos.

Análisis de las muestras del caso Delphos*

Elemento Fuera del círculo Dentro del círculo % de variación
Zinc (Zn) 0.18 20.00 11111
Manganeso (Mn) 5.52 56.00 1014
Magnesio (Mg) 87.00 730.00 839
Hierro (Fe) 28.00 6.80 411
Calcio (Ca) 912.00 2400.00 263
Cobre (Cu) 1.00 2.48 248
Potasio (K) 940.00 1680 178

*Las cantidades se expresan en partes por millón.

La vegetación no volvió a crecer dentro del círculo, como se comprobó mediante experimentos de cultivo en tinas de madera. Tiempo después había docenas de setas en el círculo.

El Jefe de Policía, Ralph Enlow, también redactó su informe hasta el 11 de enero de 1972 a petición de Phillips:

«A quien interese:

«Con referencia a la observación de un ovni en la residencia de Durel Johnson, cerca de Delphos, Kansas, el 2 de noviembre de1971.

«La familia es antigua residente del condado de Otawa y de la comunidad de Delphos. Son conocidos y respetados por la Oficialidad de este departamento. Es opinión de este oficial que la información proporcionada por ellos es sincera y exacta.

«Con referencia a la observación de un ovni el 2 de noviembre de 1971, por el señor Lester Ernsbarger, de Minneapolis, Kansas.

«El señor Ernsbarger es un empleado del Departamento de Caminos de Minneapolis y Oficial de Policía de Reserva del Departamento de Policía de Minneapolis. Estimo que su información es sincera y exacta.

«Firmado

«Ralph Enlow, Jefe de Policía, Condado de Otawa, Kansas»

Phillips también obtuvo una declaración firmada de la periodista Thaddia Smith:

«Luego de tomar conocimiento en la tarde del 3 de noviembre de 1971 que el personal perteneciente a la Jefatura de Policía del Condado de Otawa, a la Patrulla de Caminos y al Observatorio Meteorológico, había visitado el lugar tomando fotografías y recogiendo muestras de ramas, fui en compañía de mi esposo a recabar información complementaria, por si la dispusieren, para documentar mi crónica periodística sobre el misterioso ovni.

«Los Johnson, mi esposo y yo «“ya sin luz diurna- caminamos en la oscuridad hasta el lugar del hecho.

«Al acercarnos al sector pudimos observar claramente el anillo brillante. En el área que bordeaba el círculo y en el centro del mismo reinaba la más completa oscuridad, dándonos la observación de una sensación de irrealidad.

«Los Johnson, siempre han vivido en Delphos, son respetados, estimados y dignos de confianza; típicos exponentes de los tenaces trabajadores de las granjas de Kansas.

«Firmado

Thaddia Smith, periodista del Delphos Republican».

Phillips visitó por última vez la granja de los Johnson el 11 de enero y escribió sus impresiones:

«La tierra, que en nuestra anterior visita estaba lodosa, se encontraba ahora seca. El anillo era tenuemente visible, ya que tenía una coloración ligeramente más clara que la del suelo de las inmediaciones. Procedimos a remojar el área con cubetas de agua, y a medida que lo hicimos el círculo se hacía más visible. Mientras la tierra adyacente absorbía de inmediato el agua «“y se tornaba más oscura- el círculo no la absorbía, aclarándose por contraste. El agua se mantenía brevemente en el suelo del anillo, escurriéndose luego hacia una sección de tierra más baja, quedando la superficie nuevamente seca. Parecía como si vaciáramos el agua sobre una superficie vítrea.

«Debemos recordar que todo eso tenía lugar 71 días después de la aparición del anillo. Con el señor Johnson escarbamos el anillo en varias partes, las cuales estaban secas y contenían aún la sustancia blanca. La tierra estaba seca hasta una profundidad de 35 centímetros. Posteriormente procedimos a abrir el suelo en el borde del anillo, a fin de observar la diferencia entre el suelo del mismo y el normal. Esto se hizo hasta una profundidad de unos 15 centímetros (no fuimos más allá). La tierra del anillo estaba seca, conteniendo la sustancia blanca; la normal «“junto al anillo- era negra, húmeda y no contenía el material blanco».

El ufólogo pudo localizar otro supuesto testigo, el señor Elton Smith, educador del Centro Asistencial de Delphos, quien declaró:

«Vi solamente un trazo de luz que caía hacia el Norte (aproximadamente sobre el área de Delphos). Ello ocurrió mientras caminaba en dirección Norte, desde el edificio del colegio al campo de deportes, en Bennington, Kansas. No vi ningún objeto, pero pensé que podría ser una estrella fugaz».

EL PREMIO DEL NATIONAL ENQUIRER

Los Johnson recibieron un premio de U$ 5,000.00, que otorgaba el tabloide sensacionalista National Enquirer por el mejor caso ovni de 1971 (Premio Ribbon Blue). Pero la verdad se descubriría más tarde.

En 1972, el investigador Philip J. Klass reencuestó el caso y encontró que el anillo estaba rodeado al Este, Norte y Oeste por grandes árboles, así que el ovni sólo podría haber llegado desde el Sur, pasando por encima de un chiquero para puercos. De esta manera, el árbol quedó exactamente en su trayectoria, por lo que, al caer, debió hacerlo en dirección Norte-Sur y no en la dirección Este-Oeste que mostraban las fotografías de Smith.

Además, ningún investigador encontró la menor huella del choque con un árbol.

Otra curiosa anomalía en la declaración de Johnson fue la supuesta brillantez del anillo, la cual fue fotografiada por su esposa. Cuando Klass vio la fotografía y se ubicó sobre el mismo terreno, encontró que efectivamente, la foto mostraba cierto brillo, pero eso no era nada extraordinario, pues se había tomado al ponerse el Sol, lo cual explica porqué los árboles y el anillo relucían sólo por su parte Oeste.

Según la versión de Johnson, ese «extraño brillo» duró varios días, sin embargo, el sheriff Enlow declaró que las muestras que él recolectó, menos de 24 horas después, no mostraron nunca tal característica fluorescente.

La sustancia blanca reportada por Ted Phillips era seguramente el micelio del hongo que formó ese anillo de hadas. Aún hoy los ufólogos no acepta que esto es un caso de anillo de hadas, porque desconocen todo acerca de este curioso fenómeno.

HOMBRES LOBO, PODERES MENTALES… IMAGINACIÓN.

Tres años más tarde, el reportero del Salina Journal de Kansas, Jim Suber, entrevistó a los Johnson y escribió un artículo que apareció en dicho diario el 13 de octubre de 1974. En esa entrevista, los Johnson declararon que el ovni había regresado.

Una tarde, Ronnie entró corriendo como loco gritando «les dije que regresaría». Los Johnson salieron de la casa y vieron «el mismo objeto o uno similar». Johnson informó que su hijo había adquirido «poderes psíquicos» como resultado de su primer encuentro con el ovni. Entonces predijo el segundo avistamiento.

Otras fantasías contadas en dicha entrevista incluyen un supuesto rapto y examen por parte de los extraterrestres; descompostura de relojes (en el más puro estilo de Uri Geller); esterilidad de una cerda ganadora de concursos; nacimiento de varias ovejas sin que sus madres fueran fecundadas; encuentros con «niñas lobo» de un metro de altura, rubias y con vestido rojo que corrían a cuatro patas mucho más rápido que cualquier ser humano (¿acaso era el producto de la cruza entre el lobo feroz y caperucita roja?).

El caso Delphos mostró así su verdadero origen: la imaginación desquiciada de unos campesinos norteamericanos, y la credulidad sin límite de los ufólogos.

Lo ocurrido en Delphos corresponde a la aparición del fenómeno conocido como anillo de hadas. La imaginación y el deseo de notoriedad hicieron lo demás.

REFERENCIAS

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Phillips Ted, Ovni desciende en Delphos. Análisis del suelo. Nota I, Ovnis un desafío a la Ciencia, No.2, Córdoba, Argentina, julio agosto 1974, págs. 22-25.

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Robiou Lamarche Santiago, Manifiesto OVNI de Puerto Rico, Santo Domingo y Cuba, Editorial Punto y Coma, Puerto Rico, 1979.

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COMENTARIO DE JACQUES VALLÉE

Este artículo sería comentado por Jacques Vallée quien nos envió una carta fechada el 4 de enero de 1995. Escribe:

«En «˜El colegio invisible»™[2] publiqué un análisis de las muestras del terreno que no sólo probaban la presencia de un hongo sino que lo identificaban. Sin embargo, también mostré que eso no era indicio de fraude. El Journal of UFO Studies dedicó un número al caso, pero ignoraron por completo mi identificación del organismo y sus propiedades inusuales».

Efectivamente, en 1974 Vallée escribió:

«La sustancia blanca resultó ser fibras… de naturaleza vegetal y pertenecían a un organismo del orden de los actinomicetáleos, el cual es un organismo intermedio entre las bacterias y los hongos. (El biólogo francés que lo identificó, y que me rogó que no se mencionara su nombre en este libro, determinó que el organismo pertenecía a la familia de los actinomicetáceos y al género «Nocardia»). Tal organismo se encuentra con frecuencia junto con un hongo del orden de los bacidiomicepeos, que pude emitir luz bajo ciertas condiciones. Dicho hongo puede causar una figura circular, la cual es visible en la superficie del terreno»[3].

Sin embargo para Vallée esa era una respuesta muy simple para el misterio y, tomando una actitud francamente irracional, se atreve a afirmar que «el espectacular crecimiento de la Nocardia» se debió «al estímulo de una alta energía» del ovni. Para Vallée los monstruos de los clósets se deben efectivamente a sombras; pero no a las sombras de los árboles, sino a las sombras de los monstruos. Con ese comentario Vallée se ponía al mismo nivel que Zhita Rodríguez, cuando ésta última le dijo a Héctor Escobar[4] que teníamos mucha imaginación al pensar que la huella de San marcos fue debida a un hongo[5].

El caso Delphos fue un fraude que se hizo aprovechando el curioso fenómeno de los anillos de hadas. Posteriormente se trató de utilizar el mismo para sacar el máximo provecho económico. Los Johnson no se conformaron con el premio del National Enquirer. Hay otros ejemplos de su interés por el dinero. Como cuando Durel Johnson, padre de Ronald ofreció la copia de una foto de un extraterrestre a Robert Sheaffer a cambio de una participación de los derechos de su libro[6].

Ver nuestro comentario a la carta de Vallée en Ruiz Noguez Luis, Delphos, Desclasificación, Descendencia y Designación, Perspectivas Ufológicas, Año 2, No. 6, México, septiembre de 1995, págs. 69-70.


[1] Publicado originalmente en: Ruiz Noguez Luis, El caso Delphos, Perspectivas Ufológicas, México, diciembre de 1993, págs.37-40.[2] Vallée Jacques, El colegio invisible, Editorial Diana, México, 1981, págs. 41-44.

[3] Op. Cit., pág. 43.

[4] Programa de Nino Canun (¿Y usted qué opina?) transmitido el 9 de septiembre de 1993.

[5] Ver en este mismo blog: http://marcianitosverdes.blogspot.com/2006/09/aterrizaje-en-tula-un-cuento-de-hadas.html

[6] Sheaffer Robert, Veredicto ovni, Tikal, España, 1994, pág. 42.