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El «marcianito verde» de las tetas del Cayey

MATAN UN EXTRATERRESTRE A GARROTAZOS

Aunque el título nos hace recordar las portadas de la revista ¡Alarma!, eso es lo que nos dice el ufólogo puertorriqueño Jorge Martín que ocurrió en una fecha no determinada entre 1979 y 1980.

Pero, como en todas las leyendas ufológicas, existen múltiples versiones.

Una de ellas apareció en la revista inglesa Quest, dedicada a los ovnis. Ahí se decía que dos niños de Puerto Rico, vieron aterrizar un platillo volador. De él salieron varios seres muy pequeños, de 30 a 35 centímetros de alto. Sin intimidarse por el enorme tamaño de los humanos, sorprendentemente, los rodearon y agarraron sus pantalones. Uno de los niños, espantado, tomó la rama de un árbol y golpeó a uno de los diminutos seres en la cabeza, matándolo.

Los muchachos recogieron el cuerpo y regresaron al pueblo de Salinas, para mostrarlo a sus vecinos. El dueño de la funeraria local se enteró, y les regaló un frasco con formaldehído, para que metieran al extraterrestre, que ya comenzaba a oler mal.

El ufólogo de origen latino Scott Corrales, residente en los Estados Unidos, informó que el testigo fue un ganadero del norte de Puerto Rico. Un grupo de ganaderos afectados por una ola de mutilación de ganado organizaron una batida para atrapar al animal responsable de la muerte de sus animales. Encontraron cuatro extrañas y diminutas criaturas que entraron en el establo y extrajeron un novillo levitándolo.

No obstante el asombro que debieron experimentar, los ganaderos en lugar de salir despavoridos, dispararon sobre los humanoides. Uno de ellos cayó al suelo lanzando un extraño chillido. Los demás intentaron ayudar a su compañero, desentendiéndose del becerro, el cual cayó a tierra. Los rancheros volvieron a disparar y los humanoides no tuvieron más remedio de dejar a su suerte al herido.

Los ganaderos se acercaron al herido y lo remataron, no con las carabinas 30-30 que portaban, sino con un vulgar palo. Luego se llevaron los restos y los metieron en un refrigerador.

Las fotos del humanoide muestran el golpe en la cabeza, pero no hay rastros de los impactos de bala.

¿Por qué los “marcianitos verdes” no usaron sus poderes telekinéticos en contra de los rancheros?, es algo que no explica Corrales. La acción sorpresiva de los ganaderos fue todo un éxito. Vamos, ni las pistolas de láser pudieron sacar. Deberíamos contratarlos para entrenar los ejércitos de nuestros países, para rechazar la invasión de grises que azota la Tierra, según dicen y creen personas como Martín o Corrales.

Pero la versión más conocida es la que el propio Martín publicó en su revista Evidencia OVNI.

UNA TERCERA VERSIÓN

El asunto de los enanitos, que toman al muchacho por los pantalones y luego reciben un palo en la cabeza, es el mismo. Pero no se habla del aterrizaje del plato volador, no hay ganaderos ni mutilaciones de ganado, los rifles brillan por su ausencia, y los sucesos ocurren dentro de una cueva localizada en el área de La Explanada, en las montañas conocidas como Tetas de doña Juana, en Cayey, Puerto Rico, o más comúnmente “Las tetas del Cayey”, dos enormes piedras localizadas detrás de la Base Campamento Militar Santiago, en Salinas.

En ese lugar hay dos cuevas, una pequeña totalmente explorada, y otra más grande que presenta un abismo vertical profundo. En el fondo corre un río subterráneo. Aunque aún no se tiene un mapa completo de estas grutas, se sabe que hay varias salidas.

Se supone que un joven vecino de Salinas, José Luis Zayas apodado «Chino», se levantó un día temprano por la mañana para dirigirse a las Tetas del Cayey, con intención de buscar piezas arqueológicas indígenas. Lo acompañaba uno de sus amigos del que no dio el nombre.

Cuando estaban en el interior de la gruta escucharon ruidos y chillidos. Al dirigir las luces de sus linternas hacia donde provenían los ruidos, vieron unas extrañas criaturas, de unos 30 centímetros de altura, que brincaban y chillaban. No sólo eso. Más allá había una especie de esferitas de luz que se movían en el aire, de un lado para otro.

Uno de estos enanos le golpeó en la espalda. José Luis se volteó al tiempo que el humanoide le jalaba el pantalón. El joven trató de agarrarlo, pero la criatura estuvo a punto de morderle un dedo. Entonces Chino tomó un palo y le pegó en la cabeza.

¿Un palo dentro de una gruta? Lo dudo. ¿Por qué no utilizó la misma lámpara que traía en las manos?

El hecho es que un solo golpe fue necesario para matar a la criaturita: le destrozó el cráneo. Las demás huyeron metiéndose en una grieta.

Aunque asustado, Zayas tuvo la suficiente sangre fría para recoger el cuerpo del humanoide, meterlo en su camiseta, y salir de la cueva. Luego corrieron y no pararon hasta que llegaron a la casa de Chino, ubicada en el sector Las Ochentas, en Salinas.

Al llegar, alrededor de las 3:30, llamó a gritos a su hermana Elizabeth Zayas para que viera la criatura. Elizabeth sufrió una gran impresión.

“Al abrir la camiseta roja, se vio el cuerpo de una criaturita, como un hombrecito chiquito. Estaba todo envuelto en un líquido. Como en una baba sin color, como la clara del huevo, algo así. No botaba sangre. En ningún momento la botó, sólo ese líquido, esa baba. Toda la camiseta y el hombrecito ese estaban empapados con aquél líquido.

“Era verde, de un color verde aceituna intenso, y tenía la cabeza bien grande, demasiado grande para el cuerpito que tenía, con unas orejitas picuditas. Tenía como un pelito ralo, de color blanco o rubito, no estoy segura, que le salía por los lados de la cabeza y la parte de atrás. En la parte de arriba del cráneo no tenía pelo, era calvito. Después de estar en el líquido se le cayó el poquito pelo que tenía.

«Tenia unos ojos bien grandes y la pupila era como la de los gatos, como una línea hacia arriba. Los ojos eran raros, porque no se les notaba color. Se veían como transparentes, blancuzcos, cristalinos. No sé si era por que el hombrecito estaba muerto o porque en sí eran así. Los brazos eran bien larguitos y flaquitos y las manos le llegaban hasta las rodillas o más allá. Las manos eran como tenedores. Sólo tenían cuatro deditos con unas garritas, como unas uñitas afiladitas, como las garritas de los gatos, y entre los dedos tenía unas telitas, como unas membranitas finitas.

«Era bien flaquito, y los pies eran bien raros. No eran como los de una persona. Más bien se parecían a las chapaletas que se usan para nadar y bucear, lisos y aplastados, con membranas entre los cuatro deditos y al final de los dedos se les veían unas uñitas afiladitas, también como las de los gatos, como garritas.

“Chino decía que eso tenía que ser una personita, un hombrecito, y tenía miedo de que lo acusaran de haber matado a una persona, pero yo le decía que no, que aquello tenía que ser un marciano, un extraterrestre de esos que mentaban. Y yo estaba asustada, porque para aquellos días se decía que los marcianos estaban viniendo para llevarse a las mujeres, y al traer eso aquí yo estaba aterrada.

«El tenía miedo de que se le pudriese y se lo llevó al de la Funeraria Monserrate y él se lo puso en un pote de cristal con un líquido que lo conservaba. Lo tuvimos aquí como una semana y después de eso el policía Santiago se enteró, no estoy segura si fue que Chino le llamó y se lo dijo, y él vino con su esposa, que se llamaba Ada Zayas, y nos lo pidieron prestado y Chino se los dio. Recuerdo que para entonces creo que Ada trabajaba ‘part time’ como enfermera con unos ginecólogos y nos dijo que aquello definitivamente no era un feto.

«Unas dos semanas después Santiago regresó y le devolvió el cuerpecito a Chino, y como ya estaba viniendo demasiada gente a verlo, doctores, personas del pueblo y otras personas interesadas, decidimos esconderlo. En la casa que teníamos antes había un hueco en el baño, y yo cogí y metí el pote de cristal con el hombrecito dentro de una lata grande de galletas, la tapé y puse la lata en el hueco, y después tapé el hueco y le pusimos ropa encima para disimular todo.

“Como una semana más tarde yo tuve que salir un día a hacer unas compras y cuando regresé, después del mediodía, me encontré a Chino en el patio, sentado frente a la casa, muy triste. Y me dio como un presentimiento y le dije: ‘¿Qué pasó? ¿El hombrecito… ha pasado algo?’ Y efectivamente, él me dijo que habían llegado unos hombres altos, unos americanos, que hablaban inglés y español, y le enseñaron unos papeles y le preguntaron que dónde estaba la criaturita que él había matado.

«Mi esposo estaba aquí cuando esos hombres vinieron, y me dijo que había sido así, que les habían enseñado unos papeles, como una orden para recoger eso y unas identificaciones federales. Dijeron que eran de la NASA. Rebuscaron en la casa y encontraron la lata con el pote y se lo llevaron. Recuerdo que Chino me dijo que ellos le habían dicho que de aquí iban a llevarse al cuerpecito para un museo en Ponce, donde tenían un laboratorio, y de allí se lo llevarían para la NASA, para los Estados Unidos”.

MARCIANITOS VERDES EN FORMOL

Antes de que desapareciera el cuerpo todo el pueblo desfiló por la casa de los Zayas. José Luis mostraba su frasco para que todos sus amigos lo vieran. Uno de ellos, José Luis Pizarro, vecino de Chino fue uno de los que tuvieron oportunidad de ver la criatura.

«Yo lo vi, estiradito, no como está en la foto, y aquello era verde. Acababa de morir, así que no era de ese color porque estaba pudriéndose, es que era así, punto. Era como un hombrecito, pero chiquitito, y no era ningún feto porque aquello era un macho y tenía el órgano sexual bien desarrollado, grande, no como el de un fetito. Tenía el pene y los testículos grandes y desarrollados, como los de un hombre adulto, sólo que él era pequeñito en tamaño, y la piel que tenía también era la de una persona adulta, áspera, dura, no como la de un bebé o un feto, que es suave.»

Luego de la noticia mucha gente subió a las Tetas del Cayey para buscar en las cuevas. Nadie encontró ni rastros de las criaturas.

El Chino Zayas metió al “marcianito” en un frasco de vidrio con alcohol, pero luego le dijeron que eso no evitaría la descomposición, por lo que lo llevó con Wito Monserrate, de la agencia funeraria local, quien lo metió en formol. Luego Zayas dio aviso a las autoridades porque una noche escucharon ruidos raros fuera de la casa, como de alguien que intentaba entrar. Pensaron que alguien intentaba robar al hombrecito y hacerles daño a ellos. Habló a la policía y fue atendido por el oficial Osvaldo Santiago. Le contó la historia y el policía se dirigió a su casa para investigar. Al ver al ser le pidió a Chino que le permitiera llevarlo a la comandancia para poder analizarlo de una manera más adecuada. Como Zayas tenía miedo que los visitantes nocturnos pudieran hacerle algo, dejó que Santiago se llevara la criatura

Pero el policía se llevó el frasco a su casa y se lo mostró a su esposa Ada Zayas (sin relación con Chino Zayas). Esta versión no coincide con la de Elizabeth Zayas, quien afirmó que Santiago llegó a su casa acompañado de su esposa Ada Zayas, para llevarse el frasco. Veamos la versión de Ada, para comprobar que alguien está mintiendo:

«El se apareció un día con el envase que contenía al hombrecito, y me explicó que un muchacho los había llamado al cuartel y había hecho una querella sobre algo que tenía en la casa donde vivía entonces, en el sector “Las 80s”. Se asustaron y llamaron a la policía, ahí fue mi esposo, que lo encontró curioso y le quitó el frasquito al muchacho y se lo llevó al cuartel para investigarlo”.

«Eso causó sensación en el cuartel –recuerda el oficial de policía Benjamín Morales-, porque todos sabíamos que aquello era algo extraño. Osvaldo Santiago estaba fascinado con aquello, fascinado. Ahora, sé que él llegó a llamar a las agencias militares, no sé si al ejército o a cuál, pero se comunicó con ellos y les informó lo que había pasado y que lo tenían aquí, y ellos le pidieron toda la información y le dijeron que iban a venir a verlo cuanto antes. Ahí fue que yo le dije a Santiago que ya había demasiada gente interesada en aquello y que lo mejor que hacía, ya que aquello no era un feto, era devolverle la criaturita aquella a ‘Chino’ lo antes posible, porque si se la robaban o alguien se la quitaba podrían pensar que la había vendido y meterse en problemas. El me dijo que sí, que lo había pensado ya, y antes de que viniesen los militares le devolvió el frasco a Chino”.

Mientras tanto, Ada Zayas había comentado con sus compañeras de trabajo que su esposo, el oficial de policía Santiago, había confiscado un frasco que contenía el cuerpo de un hombrecito extraterrestre y que el día siguiente lo llevaría para que todas lo pudieran ver. El asunto llegó a oídos del dueño de los consultorios médicos (conocido con el pseudónimo de Rafael Baerga), quien le pidió permiso para fotografiarlo.

Luego de sacarlo del frasco, Baerga tomó 25 fotos del humanoide sobre su escritorio. Llamaron al departamento de noticias del canal 11, pero antes de que llegaran los reporteros se presentó el esposo de Ada, el policía Osvaldo Santiago, y se llevó el frasco con el “extraterrestre”.

El hijo de Baerga, que por ese entonces estudiaba medicina, afirmó que no se trataba de un feto humano. Luego llevó las fotos a sus profesores del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, en Río Piedras, pero nadie pudo identificar la criatura.

Por su parte Rafael Baerga mostró las fotos a un veterinario amigo suyo, y éste le dijo que no era un feto humano ni de otro animal conocido.

Un químico de la Universidad de Puerto Rico, Calixto Pérez, estableció que:

“En mi opinión es extraterrestre. Su cráneo, la cabeza, era demasiado grande para el cuerpecito, que era pequeño y flaquito, y sus ojos demasiado grandes”.

Se dijo que unos ufólogos sacaron un video e intentaron venderlo por una buena cantidad de dólares.

ALGUNAS OBSERVACIONES FINALES

Según el alemán Michael Hesemann se trata de la momia de un feto precolombino. Esta conclusión es sorprendente viniendo de uno de los ufólogos más crédulos a nivel mundial. Por lo menos no lo relacionó con extraterrestres. Pero para muchos se trata simplemente del feto de un mono Tití.

Un dato adicional. José Luis Zayas tenía fama de pendenciero y alcohólico. Incluso fue intervenido por golpes en la cabeza recibidos en una riña en un bar. Según él fue debido a la captura de la criatura. Dijo que unos extraños personajes le golpearon en la cabeza luego de preguntarle por el destino del humanoide.

El asunto del “extraterrestre de Salinas” ha salido a flote una y otra vez, en diferentes versiones. Vean en este mismo sitio los casos de los extraterrestres enlatados y del extraterrestre punk. Pero incluso otros ufólogos de Puerto Rico, como Wilson Sosa, advierten a los interesados sobre este fraude. Veamos el siguiente mail de Wilson (sin ninguna corrección y respetando sus errores de redacción y ortográficos):

From: Wilson Sosa [mailto:[email protected]…]

Sent: Sunday, April 11, 2004 5:33 PM

Subject: AVISO A LA COMUNIDAD OVNI

Hola COLEGAS:

Para avisar a la comunidad mundial OVNI. Que personas supuestamente investigadores de Puerto Rico, que tienen grupos o entidades, que dicer ser esto u lo otro. Que piden ser parte o colaborar, con entidades de afuera. Estan tratando de revivir Fraudes viejos, como el caso del EXtraterrestre en un Envase (Extratrrestre de SALINAS), hoy llamado YUYUN, del cual se han hecho varias versiones del Fraude, que supuestamente LOS FEDERALES se lo habian llevado, hoy aparece de nuevo, con el nombre de YUYUN. Tambien se esta tratando de hacer creer,que el Director del grupo NOVA de PR, quien esta preso, por abuso de menores, ha sido secuestrado por los Federales o por los Extraterrestres. Otro asunto, es la Falsa Informacion, de que en PR, existan Bases EXtraterrestres a tutiplein. La actividad OVNI en PR ha mermado desde 1997, en un 95%. El otro 5%, se compone de casos de Luces Extrañas, fenomenos paranormales y espirituales u otra indole. Y el resto de casos, de Naves raras, algunas Fotos, aun sin analisis en propiedad, y casos de seres raros o apariciones raras. Esto refiriendonos al estado actual de la Ovnilogia en PR. Siempre continuan aparecieno casos viejos ineditos, asi como Fotos y Videos, pero de mucho tiempo atras. Agraderemos, que todos aquellos que fueran contactados, por estas personas sin excrupulos, que denigran la Ovnilogia seria de PR, nos hagan llegar los E-mails que reciban de los mismos, con sus ofertas, para denunciar con pruebas esta situacion aca en PR y pararlos publicamente.

Wilson Sosa

IUSEDODs

Director

No cabe duda que la comunidad ufológica mundial es una “muy bonita familia”.

REFERENCIAS

Corrales Scott, Paranormal Manimals in Latin America, artículo en Internet,

Corrales Scott, Puerto Rico’s Mystery Mummy, Macroscope, artículo en Internet,

Hesemann Michael, Russia: Alien Body Retrieved? Another in Puerto Rico?, en The UFO MUFON Vortex, California, August 2002, págs. 1 y 3. Versión en Internet en http://hesemann.watchers.ca/russiaalienbodyretrieved.html

Martín Jorge, El cadáver “alienígena” de Salinas, artículo en Internet, 1996, El Cadáver ‘Alienígena’ de Salinas.

Martín Jorge, Magazin 2000, No. 109, febrero de 1996, hay una versión en Internet en http://personales.com/mexico/guadalajara/RV1960/jorgem.htm

Vasiliev V. (Lolik4), Puerto Rico and Russia Alien Corpses, artículo en Internet, 11 de junio del 2003,

Ver también:

http://members.tripod.com/~gufoa/english.html

http://www.virtuallystrange.net/ufo/updates/2002/jun/m17-012.shtml

Chino Zayas ET.

Chino Zayas ET.

Chino Zaas ET.

La fotografía muestra el área de la cabeza que parece haber sufrido un fuerte golpe.

Prácticamente la parte superior del cráneo quedó aplastado.

Desde esta perspectiva parece tener un cráneo cónico.

El “marcianito” medía no más de 30 centímetros.

Apareció en la portada de una revista de OVNIs de Puerto Rico.

Las fotos fueron tomadas en un consultorio médico de Salinas.

En las fotos el marcianito parece colocado en una extraña posición que, probablemente, se deba a que estuvo dentro de un frasco de vidrio.

Se observa una especie de manos “palmeadas” con garras.

Presenta un aspecto momificado.

Es evidente el hundimiento del cráneo.

Parece como si el cráneo estuviera constituido por dos hemisferios.

Fue Jorge Martín el que dio a conocer el caso.

Hay algunos rasgos, como la nariz y los ojos, que parecen indicar un trabajo de manipulación sobre la criatura, ya que no se ven naturales.

Vista de las extremidades inferiores.


[1] Se refiere a Osvaldo Santiago. Ve más adelane.

Transportan al ovni de Roswell

El día de hoy, dentro del 37 congreso de la MUFON, que se está realizando del 14 al 16 de este mes en Denver, Colorado, en conferencia virtual, Gary McKinnon divulgó una nueva fotografía del ovni de Roswell.

Con estas pruebas irrefutables, el ufólogo hacker trata de evitar que lo extraditen a los Estados Unidos.

En la fotografía podemos observar a un técnico de la NASA en el momento en que recupera el platillo volador de Roswell para trasladarlo al Hangar 18 del Área 51, en donde fue estudiado por los físicos Boby Lazar y State Fredman.

Ufología punk

EL EXTRATERRESTRE PUNK

La Mina Cascada es una hermosa caída de agua localizada en el Parque Nacional Caribeño de El Yunque, en Puerto Rico. La naturaleza ha formado dos piscinas debajo de la cascada, por lo que resulta un lugar muy agradable para hacer días de campo.

Fotografía de Berríos y Ruiz del extraterrestre punk.

Fue en ese lugar en donde Nelson Berríos y Joaquín Ruiz tomaron varias fotografías de un extraterrestre con peinado punk, en marzo de 1993. Pero antes de ocuparnos de las fotos mencionemos que tanto Nelson como Joaquín eran “repeaters”, es decir, testigos con más de una experiencia en avistamientos de ovnis o “extraterrestres”.

Berríos, por ejemplo, a principios de los setenta (probablemente en 1973) vio un plato volador sobre Catano, junto con otros testigos. El ovni descendió más allá de Buchanan, sobre el manglar. Las autoridades militares dijeron que se trataba de un helicóptero.

Ruiz, por su parte, ya había visto luces sobre El Yunque. Volaban sobre las montañas, eran de color rojo y blanco.

El día en que tomaron las fotos del extraterrestre punk, habían llegado a La Mina Cascada con intención de nadar en las fosas. Esa misma idea era compartida por otros jóvenes que nadaban en las piscinas.

Nadie vio nada extraño. Ruiz tomó varias fotografías con la cámara de Berríos:

«Yo no vi nada. Me dediqué en mirar y fotografiar a alguna gente joven que salpicaba alrededor en las piscinas. La cosa en la foto parece haber tenido el tamaño de un niño, era calvo, con los ojos en forma oval, fijos y profundos, y arrugado, como una vieja.»

Ese mismo día llevaron a revelar el rollo. Sólo sacaron ocho fotos de las cascadas. Al día siguiente, en lugar de ir a recoger las fotos, llamaron al servicio fotográfico para preguntar por su película (¿?). El dependiente les dijo que en cuatro de las fotos aparecía una extraña criatura detrás de una roca. Parecía observar a los jóvenes, pero al mismo tiempo se ocultaba de la cámara.

«Teníamos la impresión que podía ser que se haya ocultado allí para escapar no ser mostrado por nuestro flash.»

Pero parece ser que no se ocultó muy bien, pues en la mitad de las fotos aparecía su figura. Y en las otras no se veía porque apuntaban en una dirección diferente.

El “extraterrestre» aparece detrás de la roca, se levanta y vuelve a ocultarse.

Berríos guardó los negativos y las fotos en su camioneta y llamó a Jorge Martín. Pero antes de que el ufólogo pudiera analizar los negativos, Berríos indicó que alguien había roto uno de los vidrios de su camioneta y se había llevado las fotos con los negativos. Sólo se salvó una impresión en blanco y negro que el propio Berríos había solicitado le enviara a Martín el laboratorio fotográfico.

Si esto fue así, tal y como lo relata Martín, entonces los laboratorios fotográficos contaban con algún negativo o copia de los mismos. ¿Por qué Martín no investigó está vía?

La foto es de pésima calidad. Muestra algo que podemos adivinar como un humanoide con los pelos de punta. Los ojos son grandes y hundidos; la frente es prominente y la nariz es pequeña.

Para Martín es una foto auténtica y muestra el tipo de extraterrestres punk que han sido visto en el área de El Yunque. Como el caso de la familia Collazo, quienes en agosto de 1992 vieron unos humanoides de 1.2 metros de alto caminando por la carretera 191, cerca de Colinas del Yunque Housing. La señora Soraya Collazo y sus hijos Didier, Gabriel y Saudi vieron al extraterrestre punk, cuya piel era color verde y su pelo café.

Pero para nosotros, el extraterrestre punk de las fotos de Berríos y Ruiz se parece al extraterrestre de Salinas. Y su semejanza no sólo es física sino también en el sentido de lo ridículo que resulta tener un extraterrestre en un frasco con formol o un extraterrestre punk. Y es que la ufología esta construida de cosas ridículas.

REFERENCIAS

Martín Jorge, A Strange Creature Photographed. In The Puerto Rico National Forest Of El Yunque, Evidencia OVNI, Número especial sobre El Yunque, Puerto Rico, 1996, artículo en Internet, http://www.fsr.org.uk/fsrart34.htm, http://ufoarea.bravepages.com/puerto_creature_photo.html

El ovni de Roswell

Nuevamente el ufólogo hacker vuelve a sorprender a la comunidad ufológica mundial. Para evitar ser extraditado a los Estados Unidos, Gary McKinnon está filtrando nuevas fotografías del ovni de Roswell. La intención es obtener el apoyo de los ufólogos y no enfrentarse a las autoridades americanas.

McKinnon informa que luego del derribo del plato volador de Roswell (ver la historia y la foto en Marcianitos verdes: http://marcianitosverdes.blogspot.com/2006/07/la-verdadera-historia-de-roswell.html ) el ovni fue a caer en cuatro, cinco o siete lugares diferentes (al gusto del ufólogo en turno). Uno de esos lugares fue la gasolinera de Shell Nuevo PEMEX, en Nuevo México.

Aquí está el documento gráfico, inédito, que demuestra la historia (se me olvidó añadir: IRREFUTABLE)

Los marcianitos intentaron escapar, pero fueron capturados por el valiente jovencito que aparece en primer plano. Luego fueron sometidos a una autopsia (Bueno, primero los mataron a garrotazos y luego les hicieron la autopsia)

Extraterrestres enlatados

ENLATADOS: EXTRATERRESTRES EN CONSERVA[1]

Jorge Martín es uno de los referentes obligados en la ufología de Puerto Rico. Es probablemente el ufólogo boricua más conocido dentro y fuera de la isla. Por eso no es extraño que los medios de comunicación de su país contacten con él cuando se enfrentan a un caso OVNI.

Así ocurrió en septiembre de 1997 cuando los periodistas de Noticentro 4, del canal WAPA TV, se comunicaron con Martín para que los asesorara en un extraño caso relacionado con OVNIs, extraterrestres y asesinatos.

La madrugada del 17 había aparecido el cuerpo de un desconocido, (según unos informes se trataba, al parecer, de un militar destacado en la Roosevelt Roads Naval Station de La Ceiba). El supuesto militar, de unos 30 años de edad conducía un Honda Prelude azul marino, modelo 1981, con placas ALT 475. Había sido asesinado, según algunos testigos, por el conductor de un vehículo 4X4, que lo perseguía. El hombre perdió el control de su vehículo y se estrelló contra dos autos estacionados en la esquina del callejón Progreso, en la comunidad de La Colectora, en Santurce. Del vehículo 4X4 salió el conductor y le disparo. La bala entró por la clavícula y descendió hasta el corazón. Los sucesos habían ocurrido a las 5:00 de la mañana.

Al sitio del asesinato había llegado el camarógrafo Alfonso Sánchez, de WAPA TV. De inmediato comenzó a filmar. Martín deja claro que el periodista llegó antes que la policía:

“El vídeo también mostraba la llegada de la policía y los servicios forenses de Puerto Rico y de cómo se hacían cargo de la situación, examinando la escena del crimen y el cuerpo del hombre. El cuerpo fue llevado al Instituto de Ciencias Forenses por órdenes del fiscal de distrito Lourdes Acevedo”.

Este detalle es muy importante por lo que se verá más adelante.

En el lugar se presentaron los detectives Rico Jesús Pérez Cruz y Héctor Santiago, acompañando a la fiscal Acevedo. Se registró el cuerpo y sus pertenencias. Se encontró una cartera, sin identificaciones. Sólo una llave se encontraba dentro de uno de los compartimentos. No obstante, aunque no se sabe cómo se obtuvo la información, se dijo que el nombre del occiso era Fred Acevedo Martínez, residente en la calle 24, # Ac-10, Villas de Río Grande, Río Grande, Puerto Rico, y supuestamente pertenecía al ejército de los Estados Unidos.

Vestía, según Sánchez, pantalones verdes, una camisa beige y zapatos color café. En el asiento trasero del coche había un traje militar de color verde. En el interior de uno de los bolsillos encontraron un sobre de manila. Dentro del sobre había un frasco pequeño de vidrio de unos 8 a 9 centímetros de alto por 2.5 de diámetro. En su interior había un líquido viscoso en el que estaba inmerso una especie de feto.

Como parte de su trabajo, la fiscal Acevedo ordenó que cuerpo, traje, sobre y frasco fuesen enviados al Instituto de Ciencias Forenses para su análisis.

Sánchez, el camarógrafo, dijo que en el sobre tenía impresos los datos de un laboratorio y que estaba dirigido a la Base Ceiba (Roosevelt Roads Naval Station), esto último escrito con letra cursiva. También informó que, poco antes de llegar, los policías habían visto a un hombre parado al lado de la puerta del chofer del Honda, y poco más allá un vehículo 4X4. Ese hombre había huido poco antes de llegar la policía.

Y es aquí que surgen las primeras sospechas. ¿No se suponía que Sánchez había sido el primero en llegar a la escena del crimen? ¿No aparece en el video la llegada de los policías? ¿Cómo es que los policías informan al periodista de un sospechoso parado al lado del Honda, mientras que Sánchez no indica nada de eso? Muy extraño, ¿verdad?

Los directivos del canal 4, Miguel Banojian, vicepresidente, y Enrique Cruz, director del departamento de noticias, contactaron con Martín para que los asesorara en este caso pues se hablaba que el “feto” del frasco era un embrión extraterrestre o incluso un feto de chupacabras. Por lo menos esa era la opinión del reportero de WAPA TV Pedro Rosa Nales. Y parece que también era la de Martín:

“Fuimos a la estación de la TV y una vez allí fuimos sorprendidos por lo que vimos en una videocinta filmada en la escena del crimen… Después de esto, me pidieron dar una opinión sobre la imagen del supuesto embrión extraterrestre, … Puedo decir solamente que si esta imagen en el vídeo que estamos mirando es real, repito, si es real, y nosotros no tenemos ninguna prueba de esto en este momento, los detalles físicos del cuerpo en la imagen son algo compatible con los de una criatura del tipo de los chupacabras, especialmente la parte de la cabeza y ojos (la cabeza en forma de pera alargada con los grandes ojos negros en forma de almendra, casi sin fosas nasales y sin los oídos. Tenía dos colmillos pequeños evidentes que resaltaban fuera de la boca pequeña, sin labios). El resto del cuerpo parece compatible con el de una supuesta criatura extraterrestre del tipo humanoide gris (muy pálida, con sangre aparente y raspones, de dos brazos pequeños finos con manos de tres dedos pequeños y cuatro dedos en los pies)”.

Y, ¡claro!, como la noticia apareció en la televisión, muy pronto fue la comidilla del día. Jorge Martín dibuja muy bien lo sucedido:

“No es necesario decir que la noticia del embrión se convirtió en la historia del día. Todos deseaban saber sobre el acontecimiento, y las historias de conspiración comenzaron a funcionar alrededor del hombre que fue asesinado por las fuerzas oscuras en el gobierno después (posiblemente) de robar tal evidencia de las instalaciones del gobierno. Otra teoría era que podría haber dos facciones del gobierno que luchaban por el control de los informes OVNI extraterrestres, y que quizá él transportaba el espécimen a la Roosevelt Roads Naval Station cuando lo mataron. Ésta era especulación pura”.

Mientras tanto los periodistas trataban de obtener una declaración del doctor Weissman, del Instituto de Ciencias Forenses, pero lo único que se informaba es que se hacían los análisis químicos correspondientes. Eso alimentó aún más las historias de conspiración. Según Banojian y Cruz habían entrado en contacto con una fuente confidencial dentro del mismo Instituto de Ciencias Forenses, este doctor declaró que la “cosa no era ni ser humano ni cualquier tipo de especie animal conocida por la ciencia humana”.

Pronto se fueron obteniendo más datos. Se dijo que el hombre asesinado no era militar, sino que trabajaba como empleado en el hotel El Conquistador, en Fajardo, o que trabajaba como técnico en máquinas de fotocopiado y que había llegado recientemente de Luisiana y que había vivido en Luquillo.

Luego se conocería la verdad. En el noticiero de las 5:00 p.m., conducido por Ada Torres Toro, se hizo un resumen de lo conocido hasta el momento. El superintendente de la policía Pedro Toledo, dijo que la criatura tenía un parecido notable con el chupacabras, aunque afirmo no haber tenido contacto con el frasquito.

Luego, Ada Torres dijo que algunos televidentes habían informado que se trataba de un souvenir, de una artesanía, de un amuleto o de un llavero. La reportera Maritza Díaz mostró algunos de estos llaveros comprados en un supermercado. Era una figura de plástico dentro de un frasco de vidrio.

Entonces se llegaba a la conclusión de que todos los implicados en el asunto habían sido engañados. Obvio que Martín puso el grito en el cielo:

“Ridiculizaron a todos y cada uno de los implicados con la investigación del embrión de una manera repugnante, incluso sus propios reporteros fueron ridiculizados”.

Pero el ufólogo no estaba convencido de que eso fuera verdad. Para él no se trataba de un simple llavero o de un juguete. O en todo caso, ahí había una conspiración. Según él, el llavero mostrado en el noticiero no era el mismo que había visto en el video de Sánchez. Es más, como en el noticiero de las 10:00 p.m. todavía se informaba que el Instituto de Ciencias Forenses continuaba haciendo análisis con el “feto”, según Martín, eso demostraba que algo se estaba ocultando

“¿Si el espécimen de embrión extraterrestre era un juguete plástico, por qué el Instituto hacía análisis químicos y otras pruebas? ¿Podemos creer que los funcionarios de policía, los investigadores forenses, los detectives del homicidio, el fiscal de distrito Lourdes Acevedo y los patólogos del Instituto de Ciencias Forenses no saben distinguir un juguete plástico de un organismo biológico de la carne y del hueso? Dudo que éste sea el caso”.

Aunque esto sonaba lógico, Martín no contaba con la ley 13, que deben cumplir los oficiales del servicio forense en Puerto Rico. El protocolo que establece dicha ley indica que todas las evidencias relacionadas con un crimen deben ser evaluadas por los especialistas. Alma Rivera, vocera del Instituto de Ciencias Forenses dijo que era su deber analizar todas las evidencias:

“Por ejemplo, el líquido dentro del frasco habría podido ser un cierto tipo de veneno, o un cierto tipo de droga ilegal, podría estar relacionado con la muerte de la víctima, por lo tanto debemos comprobar todo a fondo. Era parte de la evidencia recolectada, y tuvo que ser tratada como tal.»

Pero eso no convencía a Martín que, como todos los ufólogos se vuelven escépticos (en el sentido equivocado), cuando alguien les destruye sus casos. Jorge Martín entrevistó a los detectives forenses que habían llegado a la escena del crimen: Jesús Pérez Cruz y Héctor Santiago. El primero le dijo que lo que estaba dentro del frasco parecía estar hecho de carne, pero para el segundo no había dudas: se trataba de un juguete.

¿Convencido el señor Martín? ¡No! ¡Claro que no! En su programa de radio, Evidencia OVNI, en Notiuno afirmó haber establecido contacto con una fuente anónima al interior del Instituto de Ciencias Forenses, quien le informó:

“Esto no es una broma, allí hay oficiales federales implicados con esto. Tan pronto como el espécimen fuera traído al Instituto por los agentes, fue llevado, por órdenes del doctor Weissman, a un cuarto estéril. En caso de que usted no esté bien informado de esto, los cuartos estériles en el instituto se utilizan cuando hay una cierta preocupación por la posibilidad de bacterias, virus o cualquier otro tipo de contaminación”.

“El espécimen fue sacado del frasco de cristal y ambos, el cilindro y el pequeño cuerpo, fueron colocados encima de bandejas del metal, sobre algunos cojines de la gasa, para comenzar el examen y el análisis de las muestras”.

“El doctor. Weissman estaba a cargo, pero repentinamente un patólogo americano, que no sabemos quién era, se unió durante el examen. Los dos fueron dejados solos en el cuarto estéril”.

“Dos agentes federales, vestidos en trajes finos, que habían escoltado al especialista americano, quedaron de guardia fuera de la puerta del cuarto estéril, evitando que cualquier persona entrara. El cuarto estéril fue declarado sin acceso al personal del Instituto y se dieron ordenes en el sentido de que nadie podía hablar del trabajo que se hacía en el instituto sobre el examen del espécimen”.

“Puedo asegurarle que esto es verdadero. Vimos el cuerpo pequeño que estaba en el frasco, y era diferente de los que fueron mostrados en la TV. No era un llavero. No era un juguete. Era un cierto tipo de organismo… No se que era. Parecía un feto pequeño, pero si era un feto no parecía a algo que hubiéramos visto antes… Lo qué vi estaba hecho de carne, de tejido fino, y su carne parecía a un tejido fino crudo… con el tejido fino fetal, piel pelada en algunos lugares… y lo qué se parecía como sangre. Tenía una piel muy pálida. Parecía un feto pequeño o embrión… pero era extraño. Realmente extraño. Usted puede creerlo, es extraño, pero cierto. Era una cosa pequeña y fea”.

No fue hasta que la gente de WAPA TV le mostró nuevamente, cuadro por cuadro, el video de Sánchez, que Martín aceptó que, en verdad, se trataba de un llavero. En sus propias palabras:

“Las imágenes del frasco cristalino que contuvo el «supuesto embrión» lo mostraban siempre de lado, nunca fue mostrada su tapa, su casquillo. ‘Alguien’ hizo todo lo posible para no filmar la tapa, pero inadvertidamente la tomó un par de segundos. Mientras que lo revisábamos cuadro a cuadro, nosotros vimos un agujero pequeño en su tapa, un agujero compatible con el de los llaveros mencionados en el informe de TV. Esto implicaba que alguien en el canal 4 tuvo que saber que era un figura y no un «embrión extraterrestre» desde el principio, de que toda era parte de una identificación errónea… o de una broma”.

“Sospechando juego sucio en este incidente, debido a las muchas contradicciones y ángulos extraños en él, continuamos investigando más, llegando a la conclusión que era toda una broma diseñada para desconcertar y para desacreditar los OVNIs y los extraterrestres en Puerto Rico, así como para desacreditar a los implicados en la investigación seria de este fenómeno”.

¿Entonces qué ocurría con la información de su fuente confidencial y anónima al interior del Instituto de Ciencias Forenses? ¿Era todo mentira? ¿Lo había inventado Martín?

Para salvar la honra del ufólogo apareció una nueve fuente anónima al interior de dicho Instituto:

“También, después de una doble comprobación con otra fuente que tenemos dentro del Instituto de Ciencias Forenses, fuente en la que confiamos, concluimos que todo lo que nos dijo la otra fuente confidencial, que supuestamente trabajó en el instituto, con la que habíamos entrado en contacto a través de un amigo común, nos dijo que la noche posterior al incidente, se había hecho una operación secreta del gobierno federal en el instituto, no era verdad. Era todo el desinformación, una mentira”.

Pero, ¿quién es el que esta desinformando? ¿Quién es el que miente? Jorge Martín lleva años hablando de OVNIs, extraterrestres, chupacabras, grises y otras lindezas, sin haber proporcionado una sola prueba. En muchos de sus casos sus fuentes son anónimas (tan convenientes como para que investigadores independientes no encuentren la verdad). Estas fuentes anónimas poseen otra virtud, siempre pueden aparecer nuevas fuentes anónimas que desdicen lo afirmado por las primeras, todo a beneficio del ufólogo.

Martín se sintió usado, vejado y burlado. Afirmó que había una conspiración para desinformar al público de Puerto Rico y ridiculizar y desacreditar a los ufólogos. Pero lo que nunca dijo fue el origen de esa “conspiración”: son los propios ufólogos los que debido a su falta de criterio y cultura se tienden sus propias trampas y enredos al seguir entelequias que los llevan a inventar mentiras y fantasías. Son ellos mismos los que se ridiculizan y desprestigian. Dice un refrán mexicano: “El que por su gusto es buey, del cielo le caen los cuernos”

REFERENCIAS

Martín Jorge, The ‘Alien Embryo’ Enigma – Hoax or Cover Up?, artículo en Internet, http://www.mufor.org/puertor.html

Martín Jorge, The ‘Alien Embryo’ Hoax : Disinformation Ploy?, 10 de octubre de 1997, artículo en Internet, http://www.mufor.org/puertor2.html

Reportes de un “informante anónimo” al interior de la bella isla de Puerto Rico 😉

Alien at area 51.

Supuesto extraterrestre encontrado en un frasco. En algunos sitios de Internet se le relaciona con el caso Salinas.

En esta otra foto vemos que en realidad se trata de un muñeco.

Existen varias versiones de estos juguetes.

Estos se venden en los Estados Unidos, pero se pueden adquirir a través de Internet.

Son conocidos como los Beaker Babies.

¡Los originales embriones alienígenas por tan sólo $ 39.95! (mas gastos de envío. Aplican restricciones)

Este “embrión” se comenzó a vender a principios de los noventa. Se anunciaba en las páginas del UFO Universe. La posición es muy parecida a la del muñeco encontrado en Puerto Rico.

Estos “marcianitos” son altamente radiactivos y sólo pueden ser usados por niños mayores de 8 años o de ufólogos acompañados de sus padres.

No alimente a su “marcianito” dentro del frasco, o aténgase a las consecuencias.

También tenemos el modelo “marcianito aceituna” como botana en una conferencia de OVNIs.

Este modelo de “marcianito frankenstein” se puede conectar a una fuente de poder.

Los japoneses nos muestran su modelo de “marcianito sirena” (Hantu), que haría las delicias de Jaime Maussán. Pero no Jimmy, esto tampoco es cierto.

El modelo “Roswell” es más sofisticado y por lo tanto, más caro. Sólo al alcance de ufólogos cinco estrellas.

El modelo “marcianito P. T. Barnum” viene con todo y vigía militar. Ideal para los ufólogos que dan conferencias y acostumbran cobrar por todo a sus seguidores.

Pero si usted no es ufólogo de las ligas mayores, no se preocupe. Por un módico precio le podemos vender esta cabeza de extraterrestre.

Ya en la década de los cincuenta las películas mexicanas de “Ciencia Ficción”, mostraban “marcianitos enlatados”.

En aquellos años no teníamos a Maussán para que nos vendiera esos “marcianitos”. Afortunadamente “El Piporro” fue el encargado de salvarnos.

Una pregunta “nomás” por joder. ¿Qué hubieran hecho Martín y Maussán con las fotos de estos “extraterrestres”?

ADENDUM

Hace unos meses, en marzo de este año, nos enteramos de otro caso similar ocurrido esta vez en Malasia. No nos referimos a que se trate de un juguete, sino a que todo el caso está sostenido en unas fotos borrosas que sólo podrían convencer a los ufólogos.

La información apareció en el sitio de internet del NOL (la revista polaca de ufología) y en los blogs del ufólogo polaco Piotr Cielebiaś. Provenía del también ufólogo, malayo, Ahmad Jamaluddin. Cielebiaś se preguntaba si el ser de la botella era una especie peculiar de insecto de Malasia, un animal desconocido o un bebé extraterrestre.

Sólo se conservan las fotografías de un reportero de noticias. No se puede observar con claridad porque las fotos fueron tomadas a través de la botella y la reflexión en el cristal distorsiona la imagen.

Aquí tenemos la traducción del artículo de Piotr:

“INCIDENTE CURIOSO

Este incidente ocurrió el 20 de febrero del 2006 en Kuala Pahang (Pahang), Malasia. El pescador de 22 años, Ahmad Affendi y varios de sus familiares encontraron una botella en una pequeña playa. En su interior había un pequeño ser de unos 15 centímetros de altura que permanecía estático, a pesar de sacudir violentamente la botella. Tenía un color verdoso y un par de ojos rojos. El minúsculo ser estaba envuelto en un paño negro y atado con una cuerda blanca. Affendi llevó la botella a un anciano, Ismail Omar, de 94 años, quien abrió la botella y se dio cuenta de que el mágico ser estaba vivo. Los testigos se trasladaron a la estación de policía en donde se les aconsejó llevarlo a un museo. Fue observado por cerca de seiscientas personas, según informó el ufólogo malayo Ahmad Jamaluddin.

“Desafortunadamente, al día siguiente, debido a la creencia supersticiosa lanzaron la botella al mar. En Malasia se cree que estas criaturas tienen malos efectos para el alma de las personas, por lo que no deben ser guardados.

Ahmad Jamaluddin cree que este ser no es ningún humanoide malayo, aunque han sido vistos en varias ocasiones en tiempos recientes. Se mencionan reportes de pequeños seres en Argentina, en el estado de Paraná, en diciembre del 2005. En Malasia se han reportado raptos de niños realizados por seres mágicos parecidos al de la botella.

Aquí presentamos algunas descripciones de observaciones de criaturas similares.

En el año de 1973 cerca de Gambang Kuantan, dos escolares afirmaron haber encontrado cerca de la escuela 3 seres de una pulgada de alto. Uno de estos seres fue capturado por los niños y al mostrarlo a los profesores se escapó volando.

Otro caso ocurrió accidentalmente en 1979. Un pequeño ovni aterrizó cerca de un grupo de testigos. Uno de ellos intentó capturar a uno de los 3 tripulantes, pero del disco fue lanzado un rayo que le paralizó momentáneamente la mano derecha. Luego los diminutos extraterrestres regresaron al ovni que se alejó volando.

Elaboración y traducción de Piotr Cielebiaś.

Fuente Servicios NPN con material de Ahmad Jamaluddin”.

http://sladamiprawdy.i365.pl/readarticle.php?article_id=77

http://npn-humanoidy.blogspot.com/

http://npn.ehost.pl/archiwum.php?start_from=105&archive=&subaction=&id=&

http://farshores.org/ufo06v23.htm

http://www.rense.com/general69/hhhn.htm

http://ufoinfo.com/sightings/malaysia/060220.shtml

http://www.iraap.org/rosales/2006.htm

http://iraap.org/rosales/2006.htm

http://www.ufoinfo.com/humanoid/humanoid2006.shtml


[1] También podríamos haber titulado: De cómo después de hacer el ridículo los ufólogos hablan de conspiraciones.