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Otra luz de bengala confundida con un ovni

Ovni realmente una luz de bengala

NEW BRIGHTON -Por lo menos un residente pensó que era un ovni, pero la policía del área de New Brighton dice que no era un platillo volador volando sobre New Brighton la noche del jueves. Realmente era una luz de bengala.

El policía dijo que un oficial reportó ver una señal de bengala en un paracaídas en el cielo alrededor de las 10:30 P.M. Las luces de bengala son utilizadas típicamente por los marinos como señal en caso de emergencia. El policía dijo que no parecía haber nadie en peligro.

Una luz de bengala en paracaídas se puede ver desde varias millas ya que puede alcanzar gran altura, hasta 1.500 pies y quemarse cerca de 60 segundos.

http://www.timesonline.com/site/news.cfm?newsid=17204471&BRD=2305&PAG=461&dept_id=478569&rfi=6

Los anillos de Atitalaquia

SEXO, MENTIRAS Y OVNIS[1]

Atitalaquia: ¿Un amor frustrado por los ovnis o un caso de chauvinismo ufológico?

Fue nuevamente nuestro inquieto amigo Óscar García quien destapó la liebre. A finales de julio de 1993 consiguió, de un modo que aún no logramos descubrir, las pruebas de impresión del No. 11 de Reporte Ovni, mismas que ponía sobre mi escritorio:

“¡Otra huella de ovni! –exclamó-, parece que es la época de los anillos de hadas”.

Frente a mí aparecían cuatro fotografías de varios círculos concéntricos aparecidos en la noche del 17 al 18 de julio en el campo de fútbol de Atitalaquia, en el Estado de Hidalgo, México. No hacía mucho tiempo que e equipo de Perspectivas Ufológicas había estado a unos cinco kilómetros del lugar investigando un caso de anillo de hadas[2].

Sin embargo, las fotos no presentaban la forma característica de este fenómeno natural, y así se lo hice saber a Óscar.

De inmediato organizamos otra expedición para investigar este nuevo “Nido de ovni”. El domingo 1 de agosto llegamos al lugar Araceli Leyva, Héctor Escobar, Óscar García y quien esto escribe.

Tiempo después Óscar escribiría sus impresiones:

”Sinceramente, en contra de lo que Luis decía, yo tenía la esperanza de que se tratara de otro anillo de hadas, aunque retocado con alguna mala intención. Mientras Noguez insistía en un fraude, yo, como siempre, iba con toda buena disposición de encontrar la verdad… y vaya que si la encontramos”.

Después de mucho indagar y de localizar un campo de fútbol ajeno al incidente, logramos llegar al campo deportivo en cuestión. Estaba repleto de futbolistas aficionados: había dos equipos en la cancha y otros dos esperando su turno de jugar; además estaban los porristas, los acompañantes, familiares y los clásicos vendedores de paletas y cervezas. Esto dificultó mucho el trabajo pues la huella se encontraba dentro del área grande de la porción del terreno que da al oriente[3]. Los habitantes del lugar de inmediato vieron que éramos fuereños y eso nos hacía sentir un clima de incomodidad.

Mientras terminaba el primer partido conversamos con el vendedor de paletas y otros curiosos que se acercaron atraídos por nuestras cámaras y grabadoras. Todos declararon lo mismo: en ese lugar había aterrizado un ovni dejando una serie de círculos concéntricos como prueba (lo que yo no comprendía era el porqué los aficionados al deporte de las patadas no le guardaban el debido respeto a la “prueba” de la visita de las lagartijas grises)[4].

Fuimos a la Presidencia Municipal a fin de hablar con el Regidor, Francisco Molina o con el secretario municipal, doctor Ramiro Godínez Martínez, pero no lo logramos ya que ese día estaban cerradas sus oficinas. Igual suerte tuvimos con la señorita Araceli Hernández, encargada de la Biblioteca de Atitalaquia y hermana de uno de los testigos.

Regresamos al campo de fútbol y entrevistamos al señor Adrián Hernández Olguín, hermano de Araceli y de Francisco Hernández Olguín (uno de los muchachos que “vio” al ovni). Adrián nos comentó que él y su hermano están muy interesados en el fenómeno ovni y que no se pierden un solo número de la revista de la señora Zita Rodríguez[5]. Fue por eso que se pusieron rápidamente en contacto con ella después del supuesto aterrizaje.

Adrián reconoció a Héctor Escobar como uno de los escépticos que en diversas ocasiones había aparecido en el programa de Nino Canun. Afirmó que su hermano era una persona seria, tímida y que no quería hablar del asunto. Como nosotros ya habíamos conseguido su dirección, no le quedó más remedio que permitirnos hablar con él. Adrián se quedó vistiendo en el campo y nosotros nos dirigimos a su casa.

Francisco Hernández Olguín es un joven de 21 años que trabaja en el taller de autoservicio que su familia tiene al lado de su hogar. Al llegar ahí, en contra de lo que nos había afirmado su hermano, Francisco estuvo más que dispuesto a hablar, sólo nos pidió que lo dejáramos ducharse, “para no salir mal en la foto”. Se encontraba en esa labor cuando llegó Adrián. Cruzaron algunas palabras y luego el joven Francisco se negó a hablar, aunque, como premio de consolación, nos dijo que nos llevaría a la casa de otro de los testigos: Juan Carlos Corona[6].

Después de, literalmente, perseguirlo por las calles de Atitalaquia (parecía que nos quería perder la pista), llegamos a casa del susodicho, pero éste no se encontraba. Le pedimos a Francisco que nos llevara con la señorita Toñis, y al oír este nombre, puso cara de espanto y quiso desentenderse. Arremetimos indicándole que ella trabajaba en la tienda de videos Atlantis. No pudo negarse más y nos guió hacia ella. Llegamos al lugar y sin bajarse de la camioneta ni frenar, con la mano nos indicó el sitio de la tienda de videos. Luego aceleró y se perdió entre las calles de Atitalaquia[7].

Entramos a la tienda y preguntamos por Toñis. El dueño de la misma nos dijo que ese día no trabajaba, pero que podíamos hablar con ella entre semana y que su nombre completo era María Antonieta Casanova Castañeda.

Habíamos perdido el día. No pudimos hablar con ninguno de los testigos y la huella, después de más de diez días, ya casi no se distinguía (otro detalle que me aseguraba que no se trataba de un anillo de hadas típico).

CHERCHES LA FEMME

Dos días después, acompañado por Oscar García, regresamos al lugar. Como a las cinco de la tarde entramos al video Atlantis y nos dirigimos con la dependienta preguntándole por Toñis. Ella negó conocerla y afirmó no saber nada de los ovnis. Desafortundamente para ella, uno de los clientes la llamó con el nombre de “Toñita”, lo cual nos hizo sospechar.

Salimos de la tienda y planeamos la siguiente estrategia: le diríamos que habíamos hablado con el Presidente Municipal, Francisco Molina, quien había ordenado que hablara y dijera la verdad. La siguiente es la trascripción de dicha entrevista:

Óscar García: ¿Qué crees?, que dice el regidor que tú eres Toñis.

Toñis: No, yo no soy.

O. G.: Como no, cuéntanos…

Luis Ruiz: Nada más queremos que nos platiques cómo estuvo lo del “aterrizaje”.

T: Yo no se nada, de veras.

L. R.: Lo que sepas.

T: No se nada.

L. R.: Ni siquiera es para una revista nacional.

T: …Ya les dijeron ellos, ¿no? (refiriéndose a Francisco y los otros muchachos). Ellos también estuvieron ahí.

L. R.: Pero, para, más o menos, relacionar las historias.

O. G.: ¿Realmente hubo algo ahí?

T: No.

O. G.: ¿No vieron nada? Mira, nosotros nos dedicamos a investigar reportes de ovnis y tenemos mucho tiempo detrás de este asunto. Entonces, historias así, que no son reales, hemos visto muchas. Mejor dinos “no pasó nada” y ya.

T: No pasó nada.

O. G.: ¿Y por qué contaron eso?

L. R.: ¿Fue una broma?

T: No, no fue una broma. ¡Yo no sé nada!

L. R.: Mira, lo de San Marcos[8], en mayo que estuvimos allá, supimos que fue un hongo y que no hubo nada de extraterrestres y suponemos que acá pudo ser algo similar.

O. G.: ¿Entonces, por qué hablaron de luces y esas cosas?

T: Yo no se nada.

O. G.: Mira, Francisco, él es tu novio, ¿no?

T: Era.

L. R.: Ayer que vinimos, el dueño del videoclub nos dijo: “Mañana va a estar la señorita aquí”.

O. G.: Además, nos dijeron que tú habías visto y habías tocado la huella.

T: Él la vio (Francisco).

L. R.: Pero él dice que tú la tocaste.

T: La tocamos todos.

L. R.: ¿Se quemaron?[9]

T: No, no estaba caliente.

L. R.: ¿Es cierto que fosforescía mucho?

T: Si. El círculo de en medio.

L. R.: ¿Cuánto tiempo duró fosforescente, contando en días?

T: Eso si no se.

L. R.: ¿Porqué los de Pachuca dicen que esto lo hicieron con un tractor? Obviamente eso no se hizo con un tractor.

T: No, porque si así hubiera sido, habría salidas, y no las hay.

O. G.: Pero, ¿vieron alguna luz?

L. R.: Eso si no lo vieron, ¿o sí?

T: No[10].

L. R.: ¿Qué pasó entonces ?

T: Habíamos salido de una fiesta y Paco insistió en que fuéramos al campo de fútbol.

L. R.: ¿Quiénes iban?

T: Mi hermana Julia, una amiga (Aurora), yo, Paco, Juan Carlos y Julio Vega.

O. G.: ¿Qué pasó en el campo ?

T: Paco y yo nos quedamos en el coche. Los demás bajaron. Juan Carlos se dirigió al lugar en donde estaba la huella y luego regresó diciendo que ahí había unos círculos extraños de ovnis.

L. R.: ¿Todos los vieron?, ¿Fosforescían?

T: No, estaban como quemados.

L. R.: ¿Lo tocaste?

T: Lo tocamos todos.

L. R.: ¿Estaba caliente?

T: No.

L. R.: Luego. ¿Qué hicieron?

T: Paco dijo que debíamos avisar a la policía. Fuimos a la Presidencia Municipal, pero nadie nos abrió.

O. G.: ¿Qué hora era?

T: Como las dos de la mañana.

O. G.: ¿Qué pasó después?

T: Fuimos a la farmacia (el dueño de la farmacia es otro aficionado a los ovnis), pero no nos abrió. Luego nos fuimos a nuestras casas.

L. R.: ¿Qué crees que haya sido?

T: No lo se.

L. R.: ¿Viste un ovni?[11]

T: No.

L. R.: ¿Por qué anteriormente dijiste que sí?

T: Porque me habían dado permiso hasta las 12 de la noche y Paco me pidió que dijera eso para que no me regañaran. Ahora por decir que vimos ovnis he tenido una serie de problemas que, incluso, ya me han corrido de mi casa… por eso no quería hablar.

DE CÓMO MENTIR CON APLOMO

Las cosas se iban aclarando. No había aparecido ningún ovni; la huella no fosforescía ni estaba caliente. Sin embargo, aún había varios detalles oscuros. Decidimos entrevistar a Julio Vega. Dejaríamos que hablara y luego le haríamos explotar las declaraciones de Toñis en la cara. El reporte de Julio seguía más o menos los lineamientos fantasiosos que ya conocemos. No obstante salieron a la luz varios detalles curiosos.

Como a las 7 de la tarde del sábado 17 de julio de 1993, es decir, unas dos horas antes de iniciar la fiesta, Julio encontró a Francisco quien dijo que iba a ir al campo de fútbol a correr (¿a esa hora de la noche y poco antes de ir a una fiesta en la que, para bailar, iba a necesitar la energía que gastaría en correr? O más bien, ¿estaba preparando el escenario de la huella de ovni para “atrapar a su novia”? Hay que hacer notar que la cancha de fútbol, misteriosamente, se encuentra justo atrás de la casa de Francisco).

Juan Carlos y Francisco –comenta Julio- estaban emocionados por el hecho de que Toñis iba a llevar a su hermana y a una amiga. Tal vez, y sólo tal vez, podrían tener oportunidad de enamorarlas.

Como a la una de la mañana salieron de la fiesta, y en contra de la opinión de las muchachas de llevarlas a sus casas, insistieron en ir al campo de fútbol…

Estacionaron el auto al lado poniente de la cancha. Después de media hora (que a falta de otro término podríamos llamarla “missing time”) se dieron cuenta de que en el otro extremo de la cancha estaba posada una “nave de otro planeta”, intensamente luminosa (¿Porqué no notaron su presencia durante la media hora que estuvieron en el automóvil? Misterio)[12].

Julio afirmó que vieron partir la nave hasta que ésta se perdió como un punto de luz en el cielo. Luego, Toñis tocó la huella y se quemó la mano.

Al terminar Julio su exposición, tuvimos oportunidad de ver cómo cambiaba la expresión de su rostro. Su cara, desencajada, adoptó un tono pálido y comenzó a sudar cuando le dijimos que Toñis ya nos había contado todo: que no había ningún ovni, que todo lo habían inventado para tener una excusa y llegar tarde a casa.

Esta historia tuvo un giro curioso. Las intenciones de los muchachos de enamorar a las jovencitas se vieron truncadas. Al final de cuentas, ellas los “mandaron a volar”, ya que se comportaron cobardemente poniéndolas de escudo entre ellos y los periodistas e investigadores. Las obligaron a mentir sobre el ovni, la huella y la quemadura. Luego de esto, Toñis terminó con Francisco.

CHAUVINISMO UFOLÓGICO

El “aterrizaje” de Atitalaquia había resultado ser una simple broma juvenil, pero ¿y la huella?

Antes de responder a lo anterior tendremos que adelantarnos unos días en los acontecimientos.

Dos semanas después de los sucesos de Atitalaquia, en San Marcos, donde meses antes había aparecido la primera huella ovni, se encontró una nueva huella circular. Esto me extrañó sobremanera, pues sin que los otros miembros de Perspectivas Ufológicas lo supieran, yo había esparcido un producto comercial (una sal de mercurio) sobre la huella del 12 de mayo. Mi intención era acabar con la plaga del hongo y corroborar, de esta manera, su existencia.

La aparición de una segunda huella era algo extraordinario. Ésta, de ningún modo, podía ser un anillo de hadas, pues los hongos habían sido exterminados con anterioridad. ¿Se trataría de una auténtica huella dejada por un ovni?

Se tomaron muestras de la huella de Atitalaquia y de la nueva de San Marcos. Hice nuevamente los análisis del terreno y envié muestras al Instituto de Biología de la UNAM. No había rastros de Marasmus oreades. En ninguno de los dos sitios podíamos hablar de anillos de hadas.

La respuesta la encontraríamos en el Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM. Las muestras, analizadas mediante cromatógrafo de gases, mostraron la presencia de residuos de combustibles (gasolina). ¡Las huellas se habían fabricado quemando el pasto! (recordemos que Francisco trabaja en un taller de servicio automotriz y que fácilmente puede conseguir gasolina y otros combustibles)[13].

Teníamos un caso de chauvinismo ufológico. San Marcos fue el primer pueblo en tener su propia huella ovni y no iban a permitir que los vecinos de Atitalaquia les quitaran esta “gloria”.

La señora Zita Rodríguez informó a sus lectores que las huellas de Atitalaquia fueron medidas por los “ingenieros en física” (sic) Manuel Guerrero Argueta y Víctor Sánchez. Sus resultados fueron reportados de una extraña manera:

Diámetro 1) 3.30 – .40 x 2

Diámetro 2) 4.85 – .20 x 2

Diámetro 3) 6.18 – .40 x 2

Diámetro 4) 7.20 – .20 x 2

No se preocupen si no entienden estos datos (¿porqué restar una cantidad multiplicada por 2? En lugar de decir que el diámetro 1, por ejemplo, era de 2.50. Esos datos sólo los podrían entender unos “ingenieros en física”) ¿Qué podemos pensar de alguien que afirma que la huella de San Marcos mide “aproximadamente 9 metros de ancho por 5 de ALTO” (¿?) (¿Una huella plana que tiene largo, ancho y altura?)

El supuesto “aterrizaje” de Atitalaquia sirvió para contrastar dos de las “hipótesis” favoritas del frenético Salvador Freixedo: que los ovnis se aparecen cerca de las plantas termoeléctricas o generadoras de electricidad y que lo hacen cerca de embalses de agua. La primera resultó equivocada, pues no puedo aceptar que una tecnología que logre llegar desde Zeta-retículi hasta la Tierra, se equivoque por cerca de 5 kilómetros (la termoeléctrica de Tula está a esa distancia de Atitalaquia); pero la segunda ¡resultó cierta! A escasos cien metros del lugar del “aterrizaje” se encuentra el canal de aguas negras que viene desde la ciudad de México y pasa por ese lugar. Queda ahora por investigar cuál de las dos razas que nos visitan (las lagartijas grises o los rubios oxigenados) son los que se alimentan de semejantes “nutrientes”.

Los hermanos Hernández Olguín no se han quedado inactivos. Recientemente informaron a Zita Rodríguez que durante una peregrinación en honor de la Virgen de Guadalupe lograron observar un ovni (10 de diciembre de 1993). Me imagino que no fue necesario el rosario para dirigir las plegarias, pues, en el cielo, por cada diez platillos voladores aparecía una nave nodriza.

El caso de Atitalaquia nos volvió a demostrar que los ovnis habían “aterrizado” en la mente y en la imaginación de aquellos que hacen caso a la máxima ufológica de “mantener la mente abierta a todo” (que de tanto tenerla abierta se les ha escapado el cerebro), pero que olvidaron que el colofón de esa misma frase es “pero no crean en nada”.

REFERENCIAS

Anónimo, Otra vez los ovnis, Nueva Imagen de Hidalgo, No. 112, Tula, Hidalgo, 24 de julio al 6 de agosto de 1993, pág. 8.


[1] Este artículo apareció originalmente en Ruiz Noguez Luis, Sexo, mentiras y ovnis, Perspectivas Ufológicas, No. 2, México, abril 1994, págs. 27-30.

[2] Ruiz Noguez Luis, García Óscar, Escobar Héctor y Chavarría Héctor, Aterrizaje en Tula: un cuento de hadas, Perspectivas Ufológicas, No. 1, México, diciembre de 1993, págs. 11-20.

[3] Para mayor exactitud, la huella se encontraba a la izquierda de la portería y estaba constituida por cuatro círculos concéntricos

[4] Las autoridades locales tuvieron más respeto. Como medida precautoria no permitieron que se utilizara la cancha de juego el domingo.

[5] En la nota original publicada en Perspectivas Ufológicas escribíamos Chita Rodríguez (un chiste local), pero por respeto a esa gran ufóloga mexicana ya no le llamaremos Chita a la señora Chita.

[6] El periódico Nueva Imagen de Hidalgo, no menciona a Juan Carlos Corona. En su lugar dice que el otro testigo era Daniel Gutiérrez Estrada. Al parecer Francisco Hernández nos mintió en este y otros puntos.

[7] Luego comprenderíamos la razón de esta actitud: ese día no trabajaba Toñis y seguro que Francisco ya no quería que lo siguiéramos molestando con nuestras preguntas.

[8] En referencia al caso de Tula, Hidalgo ver: http://marcianitosverdes.blogspot.com/2006/09/aterrizaje-en-tula-un-cuento-de-hadas.html

[9] Reporte Ovni informó que los muchachos se habían quemado al tocar la huella.

[10] En el número 112 del periódico Nueva Imagen de Hidalgo se publicó lo siguiente:

“Toña, una jovencita que acompañada de varias amistades pasaba cerca del lugar, comenta a Nueva Imagen que no pudo ser una visión, ‘le aseguro que yo no creo en los ovnis, sin embargo todos vimos una fuerte luz que se alzaba de ahí’, dice al momento que señala el lugar que ya ha sido visitado por cientos de personas incluso por investigadores de este tipo de fenómenos (se refería a Reporte ovni y Perspectivas Ufológicas)”.

[11] Reporte Ovni informó que los muchachos vieron un ovni.

[12] A Nueva Imagen de Hidalgo le informaron algo diferente:

“… señalan que cerca de las 3 de la mañana cuando se retiraban a sus hogares después de asistir a un baile, vieron como una luz intensa, entre blanca y amarilla, destellaba en el campo de fútbol. Aseguran que la luz se pudo observar por cerca de media hora para después alzarse y perderse en la oscuridad de la noche”.

[13] Después de años de que ocurrieron estos casos me encontré con una antigua compañera de generación. La misma que había hecho los análisis y ella me dijo que las muestras que contenían residuos de combustibles eran las del segundo caso de San Marcos. El error no fue de ella sino mío al reportar de manera equivocada los resultados. Luego, no podemos acusar a los hermanos Hernández Olguín de haber hecho las huellas quemando el pasto. Una forma de obtener el mismo resultado es colocar anillos concéntricos de cualquier material (cartón, por ejemplo), que impida el paso del sol y el proceso de fotosíntesis. El pasto quedará amarillo, como si estuviera quemado.

El nuevo blog de Heri

Ya conocíamos la calidad de los trabajos de Heriberto Janosch González por su blog Espacio Exterior (http://espacioexterior.blogspot.com/) y por ser colisteros en varias listas de discusión de ufología crítica.

Heri es psicólogo y docente (Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires), técnico en electrónica y telecomunicaciones (CONET), programador de computación, estudioso del tema ovni desde 1973 e integrante de la Comisión de Investigaciones Ufológicas (CIU) desde 1976. En 1994 fue miembro fundador de la institución científico-educativa Fundación “Centro Argentino para la Investigación y Refutación de la Pseudociencia” (CAIRP). Actualmente reside en Caldas dos Reis, España.

Su nuevo blog promete desde el título:

http://debunker-.blogspot.com/

Aterrizaje en Tula: un cuento de hadas

ATERRIZAJE EN TULA: UN CUENTO DE HADAS[1]


Luis Ruiz Noguez, Oscar García, Héctor Escobar, Héctor Chavarría


Prefacio

“Escuché un ruido muy diferente al que produce un auto, una moto, una máquina de las terrestres. Era un ruido hueco, vibratorio, fuerte, muy fuerte. Algo muy fuera de la realidad. Los perros comenzaron, no a ladrar ni a aullar, sino como a chillar muy asustados. Se sintió frío, como una atmósfera de vacío”.

Así inicia el relato de uno de los testigos de los sucesos que ocurrieron en la madrugada del miércoles 12 de mayo de 1993 en un claro de la población de San Marcos, entre las ciudades de Tula y Cruz Azul en el Estado de Hidalgo[2]. Algunos vecinos afirman que aquel día, una nave de grandes dimensiones aterrizó en el lugar y de ella descendieron cinco humanoides. Las pruebas que aportan son una serie de extraños fenómenos que van desde la aparición de una enorme huella circular de aproximadamente 9.4 metros de diámetro, hasta fotografías de la supuesta nave, pasando por la abducción de una perrita, efectos electromagnéticos en grabadoras y en las líneas de suministro eléctrico, ruidos, voces, sonidos inexplicables y la extraña observación de una “nave nodriza” frente a la luna. En una palabra, se trata de un caso tan espectacular que, seguramente, pasará a la historia de la ufología mexicana. Estos son los hechos:

Antecedentes

La testigo principal de los hechos es la señora María de Lourdes Sánchez Uribe, de 34 años, vecina del poblado de San Marcos, quien trabaja como cajera en un bar. Su vivienda se encuentra a unos pasos del bar Tony’s, a unos 20 metros del lugar donde “se posó el OVNI”. Fue la señora Sánchez quien escuchó los extraños ruidos descritos anteriormente.


“Nosotros teníamos la televisión prendida y había terminado la película del canal 5[3]; es decir, el fenómeno ocurrió aproximadamente después de la 1:00 a.m”.

La relación de sucesos extraños no inicia precisamente ese día. Tenemos que remontarnos algún tiempo atrás para comprender mejor los acontecimientos:


“El 10 de mayo para amanecer el día lunes -informa la Sra. Sánchez- hubo luna llena[4] y ésta se veía roja. Nosotros no estábamos en casa; nos fuimos de fiesta[5]. Al regresar, entre las 0:00 y 0:30 vimos el astro que tenía una sombra que lo cubría, como si fuera un eclipse. Mi hijo (Jorge Morales S., de 8 años) pensó que se trataba de una plataforma ovni que estaba desplazando las naves”.

Como puede verse, la idea de la testigo es que esos ovnis fueron los que aterrizaron después frente a su hogar y, que esos mismo ovnis, habían sido transportados desde lugares lejanos por una nave nodriza.


“En Zaragoza, ese mismo 10 de mayo en la carretera que va a Tepeji, un ingeniero observó un OVNI suspendido en al aire.


“En Iturbe, hace seis años, mi hijo y yo vimos un platillo volador sobre el cerro de Xicuco, junto a la presa Endo. Permaneció en el aire sin moverse como una hora u hora y media”.

Al preguntar a la testigo si esos objetos vistos anteriormente tenían algún parecido con lo visto el día 12 de mayo nos enteramos que la testigo no vio nada en esa fecha sino que únicamente escuchó ruidos. He aquí un aspecto evidentemente sorprendente, pues la testigo, que ubica perfectamente toda una atmósfera ovni y escucha ruidos extraños, decide no salir a observar. Sólo era necesario asomarse a la ventana de la casa para ver que pasaba; ¡no hace nada de esto, y se pierde de ver un ovni que debe estar, cuando mucho, a unos 30 metros de ella!. Los aspectos incoherentes son especialmente notorios en este caso. Por otra parte, la supuesta observación de Iturbe, queda sólo en el terreno de la anécdota, ya que en aquel entonces, el niño tendría a lo más dos años, y difícilmente podría corroborar lo dicho por su madre.

Al transcurrir la entrevista, nos percatamos que la “cultura” ufológica de María de Lourdes es bastante amplia en cantidad aunque no en calidad.


“Nos hemos reunido con las personas que creen en el fenómeno ovni y hemos estado cotejando los datos y haciendo un análisis empírico, puesto que no tenemos grados de científicos. Hicimos un análisis muy cotidiano (sic) y empírico y llegamos a la conclusión de que esto no se puede trucar porque no se puede quemar el pasto de la noche a la mañana. Si usted lo hace van a quedar residuos de algún combustible. Estamos seguros que no lo trucaron con una moto ni con un auto porque quedaría el surco de las llantas. Es sumamente difícil trazar un círculo sobre el pasto, porque la tierra está desigual y no es plana; está a desnivel. Cuando se quema el pasto con algún combustible o con un soplete, quedan residuos del mismo. Las quemaduras que tiene son fuera de lo normal. Los surcos están bien delineados, como si el platillo, al posarse, hubiera vibrado. Es decir, el suelo estuvo sujeto a un peso y al movimiento del platillo que formó los surcos.


“Los surcos estaban quemados -continúa la Sra. Sánchez- es decir, hubo una ola de calor. ¿Porqué no se quemó el resto del pasto? Además, la parte central conserva un color verde que no se ha apagado”.


La perrita abducida


“Toda la semana ha habido muchos ruidos[6]. Como cuando se cierra una cajuela metálica (sic). El domingo pasado escuchamos unos sonidos metálicos. Mi vecina también los pudo oír en una ocasión. El viernes anterior, dos días después del aterrizaje, se extravió la mascota de mi hijo, una pequeña perrita pastor alemán de un mes y medio de edad. ¿La raptaron los extraterrestres? .No lo sé, pero pudiera ser. El miércoles siguiente vino una reportera de la revista OVNI[7] y, durante la entrevista, su grabadora se apagaba. Esta es un área magnética y que de que aquí existe el fenómeno ovni eso es un hecho indudable[8].


“Bueno eso es lo que yo comento; no quiero ser sensacionalista ni llamar la atención. No afirmo que yo lo vi, sino que le trasmito lo que he vivido. Aparte de eso, se tomó una foto de un platillo volador. Se dice que un muchacho lo vio pero eso son sólo rumores, fue un fenómeno únicamente auditivo. Nadie observó el platillo”.


Habla otro de los testigos

Posteriormente, en el mismo lugar, hablamos con Martín Trujillo, de 24 años, vecino de Las Palmas, poblado sito a unos 200 metros del lugar de la huella.

De acuerdo con el señor Trujillo, el ovni aterrizó en este lugar debido a que se encuentra cerca de una escuela “y los niños, al jugar y estudiar, dejan mucha energía (sic), luego vienen los ovnis y la absorben (sic). El día 12 de mayo llegué aquí como a las 7:00 y no había absolutamente nadie. La huella ya era visible pero nadie la había tomado en cuenta. Ese mismo día, pero un poco más tarde, los muchachos de la escuela que tienen la clase de educación física en este lugar vieron el anillo cuando la pelota se les vino para acá; le dijeron a los maestros y así empezó a correr el rumor. Cuando yo pasé -a las 7:00- se veían unos surcos similares a los del anillo pero saliendo de él. A esta altura (señala el terreno), vean bien, todavía se pueden ver. Mas allá (afuera del anillo) hay otras marcas similares a éstas”.

En el terreno podemos comprobar efectivamente la presencia de un surco similar, sólo que éste en línea recta, de unos 10 metros de largo que por un extremo se interrumpe repentinamente y por el otro conecta con el anillo.


“La gente -continúa Trujillo- dice que el perímetro del círculo (unos 9.20 metros aproximadamente) era la base del ovni y que su estructura sobresalía de él. Es decir que se trataba de un objeto de unos 20 metros de diámetro por lo que calculo que debía pesar unas 50 toneladas. No creo que un objeto tan grande dejara una huellas tan débiles.


“Posteriormente llegó el gobernador del estado, reporteros del noticiero ECO, del programa de Lolita Ayala…”

-¿Es posible que nadie haya visto el ovni?


“No lo creo. De haber ocurrido algo así, forzosamente alguien tuvo que verlo. Siempre pasan automóviles y autobuses por la carretera (a unos 100 m. de la huella y con visibilidad perfecta). El último, de Cruz Azul a Tula pasa más o menos a las 2 de la mañana”.

Al respecto, el Ing. Bartolomé Quijano, quien informó a uno de nosotros (Héctor Chavarría) del aterrizaje, afirma que es muy raro que nadie haya visto nada pues además hay muchas viviendas en los alrededores.

Efectivamente, el área se encuentra a unos 100 metros de la carretera y la visión desde ella es prácticamente libre. En las cercanías hay una unidad habitacional de Infonavit donde moran unas 500 familias, igualmente se encuentra el mentado bar Tony’s y a unos 10 o 15 metros hay un mínimo de 5 viviendas. Igualmente resulta extraño que en la ciudad de Tula, de 60,000 habitantes ,y a no más de 3 kilómetros nadie se percatara de nada. El claro donde está la huella se encuentra pues rodeado de viviendas y cerca de tres poblados, San Lorenzo, Montecillo y San Marcos, además de la ciudad de Tula. En total una población cercana a 120,000 habitantes.


¿Y los humanoides?

Quien manejó la versión referente a humanoides fue igualmente el Sr. Trujillo, aclarando que él no creía en ella.


“Un muchacho dice que él si vio el platillo por la altura de aquellos árboles (a unos 50 metros). Era una luz intensa; mientras lo observaba se fue la luz de las casas y se veía el ovni resplandeciente. De él bajaron cinco humanoides y rodearon la nave. Según este muchacho, en Poza Rica, Veracruz, hubo un fenómeno igual[9].

Al tratar de investigar a este supuesto testigo que vio humanoides, nos encontramos con aquel fenómeno que uno de nosotros (H.Ch.) ha llamado “Síndrome del compadre ausente”. Es decir, se habla de un amigo que tiene un conocido que oyó decir a una vecina, que tiene un compadre que vio el ovni. Cuando se trata de contactar con este compadre, resulta que jamás aparece por ningún lado. Es decir, se trata de un mero rumor que nunca puede rastrearse y del cual están llenos muchos relatos ovni.


La foto del OVNI

La existencia de una supuesta fotografía nos fue comentada por dos vecinos, la señora Sánchez y el señor Trujillo. Según Trujillo “llegó un señor con una foto -un evidente fotomontaje-; no se veía nada original. En la foto aparece una cosa plateada pero borrosa a la altura de los árboles”.

En nuestras indagaciones averiguamos que el autor de tales fotos fue el señor Alfredo Laguna, de 58 años, quien vive en el poblado de San Marcos, a algunos kilómetros de Tula. En tres ocasiones acudimos al domicilio del señor Laguna siendo imposible ponernos en contacto con él o siquiera ver las supuestas fotografías. La hija y el yerno del señor Laguna nos comentaron que esas fotos no fueron tomadas el día 12 de mayo sino algunos años antes, pero que el señor Laguna confunde las fechas. La familia del señor Laguna se negó a mostrar las fotos argumentando que se las habían dado a un periodista de la televisión (al parecer Jaime Maussan). Los vecinos, quienes conocen la afición del señor Laguna por los ovnis, creen que se trata de un truco. Desgraciadamente, por el momento, dichas fotos están en el terreno de lo anecdótico, pero sí es claro que no guardan relación alguna con el avistamiento del 12 de mayo.


La Huella OVNI

Como hemos podido ver, el caso Tula está lleno de elementos que permiten tener dudas razonable acerca de lo dicho por los testigos. No hay tales fotos, y si las hay, no tienen relación con la huella. La anécdota de la perra abducida suena a una fantasía digna de Salvador Freixedo, al igual que la teoría de los ovnis que vienen a absorber la energía de los niños. Es evidente además, que los supuestos “humanoides” no son más que un mero rumor. Pero, ¿qué podemos decir de la evidencia física encontrada en el lugar?: la huella del ovni.

El equipo de Perspectivas llevó a cabo distintas mediciones y toma de muestras en el lugar, en ellas se encontró que la temperatura del suelo en el interior del círculo era de 15.3ºC, en el surco del anillo de 17.8ºC y en el exterior de la huella de 15.1ºC. Esto se explica claramente ya que al ser el anillo la parte más seca, disminuye el contenido de humedad, lo cual provoca que aumente la temperatura del terreno.

Igualmente se hicieron mediciones con cuatro brújulas no encontrando la menor evidencia de efecto electromagnético.

Algunos vecinos nos informaron que unos científicos de PEMEX[10] acudieron al lugar a tomar muestras de la huella y llevaron un contador Geiger. No sabemos que pasó con estos científicos, ni los resultados de estas pruebas, pero al parecer, si en realidad se hicieron tales pruebas, se trató de una investigación personal y no oficial[11].

El anillo de Tula es de apariencia circular aunque no es un círculo perfecto ni tampoco una elipse. Mide en promedio 9.20 metros de diámetro, por lo tanto abarca un área de unos 70 metros cuadrados.

El anillo de Tula lo conforman en realidad varios fragmentos de un anillo, en la parte NE se ve un total de 4 surcos, en la parte SO sólo son visibles dos y en las partes SE y NO se aprecian 3 surcos. El ancho de los mismos es variable, siendo en promedio de 20 centímetros, con un máximo de 30 centímetros en la parte NE y un mínimo de 15 centímetros en la parte SO. En los surcos del SE, el pasto está aplastado de manera levógira (hacia la izquierda), en tanto que los del NO son dextrógiros (hacia la derecha). En la zona NE los dos surcos externos son levógiros, en tanto que los dos internos son dextrógiros. En los surcos de la zona SO la dirección del giro es inapreciable.

La huella parece circular a simple vista, pero en realidad se trata de un círculo imperfecto en el que se distinguen dos ejes, uno mayor que mide 9.4 metros (SE-NO) y uno menor de 9.1 metros (NE-SO).

Lo que distingue a la huella es que se trata de una zona más o menos definida en la cual el pasto está seco, lo que contrasta notoriamente con el interior y el exterior de la huella. Escarbando en los anillos, se aprecia que bajo ellos, la tierra también se encuentra seca hasta una profundidad de 40 centímetros En la parte interna de la huella, el terreno está húmedo desde la superficie hasta unos 30 centímetros de profundidad.

Uno de nosotros, (Luis Ruiz) llevó a cabo los análisis de las distintas muestras de terreno en los laboratorios de Ciencia Básica de la Facultad de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México, en donde se obtuvieron los siguientes resultados (ver Tabla I).

Igualmente se hicieron pruebas de compactación con un dinamómetro. Los resultados indican que, para que el aparato penetre sobre el terreno a la profundidad que se encuentran los surcos, es necesario aplicar una fuerza de 1.09 Kg. sobre un área de 4 cm2 es decir, una presión de 2,752 kg/m2 . Dado que el área del anillo es de 4.36 m2, se desarrolla la siguiente fórmula:

(9.4/2)2π – (9.1/2)2π

Para producir este efecto, la masa del objeto (m=PA/g) debió ser de 1,211 Kg. Dicho de otra manera: el resultado sería el mismo al producido por un hombre de 200 Kg. que calce del 7.

Supongamos, por un momento, que en verdad aterrizó un ovni. Hagamos dos suposiciones sobre la forma del mismo:

a) un objeto en forma de moneda de 20 metros y una altura de 1 metro;

b) un objeto esférico de 20 metros.

En ambos casos con una base anular de 9.4 metros (el diámetro de la huella). En el primer caso tenemos un volumen (hDπ) de 62.85 m3 y en el segundo (D3π/6) de 4188.79 m3. La densidad de cada uno de estos objetos, considerando que estuvieran fabricados de una sola sustancia homogénea, sería, respectivamente de 19.3 y 0.29. Estas densidades corresponden a las del oro y al carbón de pino que, como todos sabemos, son excelentes materiales para fabricar naves espaciales.

A partir de todas las características físicas del terreno y de las condiciones morfológicas de la huella, así como la debilidad manifiesta de la hipótesis ovni, existían fuertes probabilidades de que el fenómeno cayera bajo la rúbrica de un Anillo de Hadas.


El Anillo de Hadas

Un anillo de hadas es producido por el crecimiento de distintos tipos de hongos, que normalmente crecen bajo tierra formando en el exterior, como en el caso Tula, una huella casi circular con crecimiento diferencial de la vegetación.

A partir de los análisis de terreno se infiere que se trata de un terreno de tipo calcáreo, muy propenso al crecimiento de este tipo de hongos. Igualmente otras condiciones como una leve lluvia (4 mm.) ocurrida el domingo anterior, permitieron las condiciones ideales para la formación de este anillo de hadas.

La hipótesis del anillo de hadas se refuerza aún más si tomamos en cuenta que el terreno es básicamente un sembradío y es utilizado para el pastizal de borregos. Los excrementos de dichos animales son un excelente abono para distintos tipos de hongos.


Hidrofobia

Posteriormente, un análisis micológico de las muestras logró identificar el hongo que produjo al huella, se trata del Marasmus oreades.

El micelio de dicho hongo[12] impartió al terreno una propiedad bastante asombrosa que, dada la ignorancia científica de otras personas que investigaron el caso[13], les evitó percatarse de ello, y que hubieran podido utilizar como “prueba” en favor de la hipótesis extraterrestre. Se trata de la impermeabilidad al agua que presenta el terreno de estudio. Las muestras de tierra que se extrajeron del anillo no son miscibles en agua (es decir no forman lodo, parecen secas y flotan en el agua), la repelen por completo. En cambio, la tierra extraída a pocos centímetros del anillo y fuera de la huella, es perfectamente permeable (forma lodo). La explicación de este fenómeno es muy simple y confirma el hecho de que se trata de un hongo.

Elemento ppm fuera del círculo ppm en el interior del círculo ppm en el anillo
Silicio (Si) 7200 7440 7680
Sodio (Na) 2240 2200 3820
Calcio (Ca) 1310 3200 3450
Aluminio (Al) 2030 1900 1880
Magnesio (Mg) 245 3020 2180
Potasio (K) 985 1300 1600
Níquel 180 130 125
Azufre (S) 100 100 115
Manganeso (Mn) 13 107 120
Hierro (Fe) 5 10 20
Plomo (Pb) 3 2 3

Figura 2: Tabla que muestra los componentes de la muestra de terreno

Las raicillas microscópicas de éste son hidrofóbicas, es decir, repelen al agua. Dado que el terreno está impregnado de estas raicillas, el agua no puede pasar, pues está cubierto de una capa grasa. En cambio, el área exterior al círculo, adonde aún no ha llegado el micelio, absorbe perfectamente el agua.

Al llevarse a cabo pruebas de cultivo, en las muestras extraídas dentro de la huella, en el anillo y afuera de éste se encontró el desarrollo de una especie de “pelusa”[14] en la muestra correspondiente al anillo y nada en la muestra exterior.

Resumiendo los resultados de la investigación, es enormemente probable que las huellas de Tula hayan sido el producto de un hongo, (Marasmus oreades) y no del aterrizaje de un platillo volador que, por otra parte, nadie vio.


Psicosis ovni

Días después de la aparición de la huella en el poblado de San Marcos, y cuando este número estaba en trabajo de edición, nos enteramos de otra huella, aparecida ahora en el poblado de Atitalaquia a unos 5 Km. de San Marcos.

En esta ocasión, cerca de las tres de la mañana, un grupo de muchachos informó haber visto el despegue de un ovni en un campo de fútbol. En el lugar del aterrizaje quedó una huella compuesta a su vez de varios círculos concéntricos, el mayor de unos 10 metros de diámetro y el menor de 1.40 metros.

Según la versión sensacionalista manejada por la prensa[15], el 18 de julio, a las 3.00 de la mañana, un grupo de jóvenes que regresaban de una fiesta, pudieron ver un ovni despegar de un campo de fútbol. Al despegar, el objeto quemó el terreno y al tocarlo uno de los jóvenes, aún estaba caliente[16].

Los aterrizajes de ovnis han causado psicosis en Hidalgo y es muy probable que aparezcan nuevas huellas. Seguiremos informando[17].


Colofón

Como hemos visto, la actividad ufológica no se limita a entrevistar a los testigos, tomar muestras de terreno y sacar unas fotografías para luego publicarlas en un libro o en revistas apareciendo en primer plano junto con los testigos, ni tampoco a tomar videos para luego comercializarlos a nivel nacional para extraer jugosos dividendos de los ovnis. El investigador serio aporta sus conocimientos, tiempo y recursos económicos para tratar de llegar a una explicación racional. Estos fenómenos, aparentemente inexplicables a los ojos profanos, pueden, eventualmente, conocerse a la perfección cuando la investigación la realizan personas que poseen un mínimo de cultura científica. Es mucho más fácil, rápido y redituable, ofrecer hipótesis fantasiosas. Lo difícil, lento y caro, es dar explicaciones razonables. Como diría Philip Klass: “Los malos ufólogos son los más populares, puesto que todos los casos que ‘Investigan’ son -para ellos- inexplicables y, por lo tanto, pueden comercializarse fácilmente en revistas, radio y televisión. Los buenos ufólogos encuentran una explicación que convierte al caso en algo sin atractivo comercial, dado lo cual, es muy difícil que se publique, quedando ellos, y su trabajo, en el anonimato”.


[1] Este artículo apareció originalmente en: Ruiz Noguez Luis, García Óscar, Escobar Héctor y Chavarría Héctor, Aterrizaje en Tula: Un cuento de hadas, Perspectivas Ufológicas, No. 1, México, diciembre 1993, págs. 11-20.

[2] Situada aproximadamente en las siguientes coordenadas: 20º,00′,00″N, 99º,20′,00″W.

[3] Efectivamente Canal 5 transmitió ese día la película “Héroe Callejero” de las 23:00 a las 1:05 aproximadamente.

[4] En realidad la luna llena no fue sino el día 5 a las 21:34. Pasados ya cinco días la luna era mucho más menguante que llena, esto acarrea dudas en esta parte del relato.

[5] En esa fecha se celebra en México el Día de las Madres.

[6] La entrevista se llevó a cabo el 23 de mayo, 11 días después de la aparición de la huella.

[7] Se trata de Zita Rodríguez de Reporte OVNI quien dio un tratamiento altamente sensacionalista al presente caso.

[8] Durante la entrevista, nuestras grabadoras, equipo fotográfico y de video funcionaron perfectamente.

[9] Este caso fue investigado por uno de nosotros, Óscar García.

[10] Petróleos Mexicanos.

[11] Durante años he trabajado para la Refinería de Tula como asesor en control de corrosión y se de cierto que no tienen equipo de esta naturaleza.

[12] Es decir el hongo como tal, no la seta que es únicamente el cuerpo fructuoso y puede no aparecer, salvo que se reúnan las condiciones de temperatura y humedad adecuadas.

[13] No queremos mencionar a Zita Rodríguez… pero ya lo hicimos.

[14] El micelio.

[15] Rodríguez, Z. Un OVNI aterrizó en un campo de fútbol, en Reporte OVNI, Nº 11, México, 1993.

[16] Esta es la versión manejada por la autoridades municipales.

[17] Posteriormente publicamos el resultado de nuestra investigación del caso Atitalaquia: Ruiz Noguez Luis, Sexo, mentiras y ovnis, Perspectivas Ufológicas, No. 2, México, abril 1994, págs. 27-30.

Encuentra un meteorito en su jardín

Objeto del “espacio” encontrado por casualidad

Por Rebecca Quilliam

Una mujer de Dunsandel encontró ayer en un prado, por casualidad, lo que puede haber sido parte de un meteorito.

Momentos antes de las 3 pm, los residentes de Cantorbery informaron haber visto el vuelo de un objeto ardiendo a través del cielo y oído un estampido sónico que sacudió edificios.

Pero Tania Haigh dijo que ella no había oído hablar sobre el avistamiento o la gente que buscaba un meteorito, y que no tenía ninguna idea de qué era el objeto cuando tropezó con él en su jardín más adelante por la tarde.

“No esperaba que se convirtiera en algo tan grande,” dijo.

La señorita Haigh vio el fragmento sobre las 5 pm mientras encendía el sistema para regar su jardín, pero no fue hasta después de ver un reporte sobre él en las noticias que ella decidió echar otro vistazo.

“Fue justo un hallazgo por casualidad,” dijo.

“Decidí hablar a la policía y ellos arribaron a mi puerta cinco minutos más tarde –parece que la gente piensa que es parte de un meteorito,” dijo Haigh.

No estaba caliente porque las regaderas lo habían mojado ya, y era razonablemente ligero, “no como una roca”, dijo.

La señorita Haigh dijo que ella tenía ovejas en la granja de 2 hectáreas pero no estaba preocupada por la caída de un objeto ardiente del espacio entre ellas.

El oficial de policía de Hanmer Springs, Constable Chris Hughey, comparó el meteorito con el cometa de Halley, que él vio cuando pasó por última vez cerca de la tierra en 1986.

“Todo lo que vi fue un rastro de vapor de un avión que iba a una altitud enorme,” dijo.

“Era un día claro y cristalino aquí en Hanmer y aparecía tener una bola roja o algo en el frente. Entonces se partió en cerca de tres pedazos y desapareció.”

http://www.stuff.co.nz/stuff/0,2106,3796075a10,00.html