El ovni de la isla Trinidad (y 3)

SE DIVULGA LA NOTICIA

El 21 de febrero de 1958 los periódicos del río de Janeiro, Última Hora y Correio da Manhã publicaron en primera plana y a ocho columnas la noticia del encuentro en isla Trinidad.

Baraúna proporcionó a un amigo suyo, periodista de la revista O Cruzeiro las primeras fotos que se dieron a la publicidad. Estas mismas ya se habían ofrecido al entonces presidente del Brasil, Juscelino Kubitschek[1].

Al día siguiente, la oficina de prensa de la Marina publicó una nota superficial sobre el incidente.

El 25 de febrero la United Press despachó el siguiente cable (Recorte de periódico 3):

«El Ministro brasileño de Marina, almirante Antonio Alves Camera atestiguó hoy la autenticidad de las fotografías de un «plato volador», tomadas recientemente a bordo de la nave de inspección de la Marina Almirante Saldanha.

«Después de entrevistarse con el presidente Kubitschek en el palacio presidencial veraniego de Petrópolis, el ministro de Marina, Almirante Antonio Alves Camara dijo que también él atestiguaba personalmente la autenticidad de las fotos.

«La Marina posee un gran secreto importante que no se puede divulgar en tanto que no haya una explicación para los discos voladores, mas las pruebas fotográficas presentadas por Almiro Baraúna me convenció de su existencia».

En ese mismo día el capitán de fragata Moreira da Silva dijo:

«No quiero discutir sobre el fotógrafo que hizo las fotos del OVNI, que fue observado por varias personas conocidas. Sin embargo, puedo garantizar que las fotos son auténticas y el filme fue revelado inmediatamente a bordo del Almirante Saldanha. Confirmo que los negativos fueron examinados por diversos oficiales, inmediatamente después de ser revelados y no como se dice, ocho días más tarde. Esto excluye toda y cualquier eventualidad de truco fotográfico.

«En base al análisis de los negativos y de los detalles relatados por numerosos testigos oculares a bordo, los peritos consiguieron calcular la velocidad mínima del OVNI como de 1,200 kilómetros por hora; esa velocidad aumentó considerablemente, cuando el objeto volador aceleró.

«Más tarde se supo que toda la instalación eléctrica a bordo del navío falló al aparecer el OVNI».

LA BATALLA DE LOS DIARIOS

Los periódicos cariocas habían tomado las dos posiciones extremas: aceptar o negar el fenómeno. Desde sus respectivas páginas trataban de demostrar sus opiniones. O Diário de São Paulo, por ejemplo, publicó en su edición del 21 de febrero (Recortes de periódico 4 y 5)[2], las siguientes notas:

«Río, 20 (Meridional). Un disco volador (oficialmente) fue visto y fotografiado el 16 de enero, cerca del medio día, por más de 100 personas que estaban a bordo del Buque Escuela Almirante Saldanha, al servicio del IGY. Los hechos ocurrieron exactamente cuando la nave estaba levando anclas para dejar la isla Trinidad. Las fotos fueron tomadas por Almiro Baraúna quien estaba fotografiando el izado de una lancha de motor. Baraúna estaba usando su Rolleiflex cuando notó sobre el horizonte un extraño flash que pronto desapareció. Intrigado, esperó a que apareciera de nuevo. Cuando esto ocurrió, comenzó a disparar. Tomó 6 fotos pero sólo cuatro salieron bien, debido a la confusión, alguien lo empujó dos veces mientras usaba su cámara.

«La presencia del platillo volador sobre Trinidad provocó gran agitación en todos los que se encontraban a bordo e incluso un oficial entró en pánico y se golpeó. El disco fue visto por todos al mismo tiempo y en ese momento se produjo una estampida, ya que todo mundo deseaba ver la cosa.

«Entonces el disco desapareció y todo regresó a la normalidad. El Capitán José dos Santos Saldanha da Gama (con el mismo nombre del barco en honor a su ancestro, un héroe de la Marina Brasileña) le pidió a Baraúna el rollo con los negativos aún sin revelar. Poco después, por decisión unánime se reveló el rollo bajo la supervisión de algunos oficiales.

«El asunto fue canalizado por el capitán José dos Santos Saldanha da Gama, Comandante del «Saldanha da Gama», a las autoridades navales, quienes iniciaron una investigación sobre las fotos para que no hubiera dudas de su autenticidad. Se probó «“con muchos certificados- que no había posibilidad de fraude y que las fotos fueron tomadas en el momento justo del avistamiento.

«Antes del avistamiento, el 15 de enero, el platillo había sido detectado por el radar de la nave, también al mediodía. El hombre a cargo del aparato pensó que el radar se había descompuesto y comenzó a revisarlo para asegurarse de que estaba trabajando adecuadamente.

«De acuerdo a la información obtenida de la gente de la Marina, estacionada en la Isla Trinidad, posteriormente confirmada por el capitán Carlos Bacellar, esta era la cuarta ocasión que un disco aparecía sobre la isla.

«De acuerdo con nuestra información las autoridades navales no harán declaraciones sobre las fotos y la publicidad generada por el asunto se ha convertido en algo desagradable para la Marina».

«Rio, 20 (Meridional). El Presidente recibió hoy en el Palacio Rio Negro, las fotos del platillo tomadas por la Marina sobre la Isla de Trinidad. Nuestro informante, uno de los asistentes del Presidente, dijo que el señor Juscelino Kubitschek se había impresionado por las fotos».

Ultima Hora (Recorte de periódico 6)[3] informó a sus lectores de esta manera:

«La mañana del 16 de febrero de 1958, sobre la isla trinidad, la tripulación del barco escuela Almirante Saldanha avistó un objeto aéreo no identificado por pocos segundos. Un civil que estaba a bordo de la nave tomó algunas fotos del objeto. La Marina no tiene conexión con el caso, y su única relación es que el fotógrafo estaba a bordo de la nave, y regresó en ella a Rio».

O Globo (Recorte de periódico 7)[4] hacía referencia a un comunicado de Antonio Maria de Carvalho, Jefe del Comando de Operaciones Navales:

«Las noticias sobre un platillo volador visto sobre la isla de Trinidad se recibieron aquí con muchas reservas. Habrá una investigación para verificar la autenticidad del avistamiento y las fotos. Ningún oficial ni marino del NE Almirante Saldanha presenció el evento».

Por su parte Fôlha da Manhã (Recorte de periódico 8)[5], ese mismo día publicó:

«Rio, 20 (Folhas). El Comandante Pedro Moreira, de la Oficina del Ministerio de Marina, ha confirmado a la prensa que la tripulación del Buque Escuela Almirante Saldanha ha fotografiado un «objeto extraño» cuando volaba sobre la Isla Trinidad, mientras que la nave estaba trabajando para el IGY.

«La tripulación de la nave estaba desembarcando (otras fuentes dicen que estaba dejando la isla) cuando vieron en el cielo un objeto extraño, desarrollando una velocidad fuera de lo común. Algunos de los tripulantes pudieron tomar fotografías de varios ángulos y todas esas fotos fueron confiscadas por ordenes del comandante de la nave.

«Un informante de la Marina, aunque confirmó la veracidad de la información, no quiso ahondar en detalles. Sólo dijo que no se harían declaraciones oficiales sobre el asunto.

«Nuestros reporteros encontraron que el autor de las fotos publicitadas fue el civil Baraúna quien estaba destacado en un caza submarinos. La nave Almirante Saldanha es comandada por el Capitán José dos Santos Saldanha da Gama, quien canalizó el material al departamento de Hidrografía y navegación. El director del departamento envió el material al Ministerio de Marina.

«Las autoridades marinas dijeron a los reporteros que la Marina no tiene nada que ver con el disco y su única conexión con el hecho fue que un reportero civil estaba a bordo de la nave y que éste desembarco normalmente cuando la nave regresó a Rio de Janeiro.

«El Buque Escuela esta anclado en la bahía de Rio de Janeiro y supimos que se le prohibió a la tripulación hablar con los reporteros, de acuerdo con varias ordenes emitidas».

Al día siguiente, el mismo diario (Recorte de periódico 9)[6] publicó:

«Rio, 21 (Folhas). La Marina sólo ha confirmado la noticia de que un disco volador fue fotografiado desde el buque escuela Almirante Saldanha, mientras la nave estaba anclada en la Isla de Trinidad, en operaciones oceanográficas relacionadas con el IGY. El extraño objeto plateado estaba volando sobre la montaña Crista do Gallo en la isla. Las noticias de que el objeto pudiera ser un platillo, como se dijo a la prensa, requieren de una confirmación oficial y científica por parte de la Marina.

«Al hablar con los reporteros, el Almirante Antonio Maria de Carvalho dijo perentoriamente: «No puedo decir nada sobre el asunto. No hay nada concreto y positivo que me autorice a hacer una declaración. Podría ser prematuro e inclusive pueril hacer declaraciones, ya que no tengo argumentos para hacer un juicio correcto.

«Cuando se le preguntó si se había designado una comisión para estudiar el asunto dijo: «No hay tal comisión. Existe un grupo de científicos en el Saldanha da Gama, que investigan para el IGY y han estado trabajando por más de un año. Sus estudios están relacionados sólo con la Oceanografía.

«El Comandante Tales Barty, de la Oficina Presidencial, dijo sobre las noticias de que el Presidente había visto las fotos: «No se nada sobre el asunto, pero considerando todo el ruido que ha hecho la prensa, podría ser cierto».

«El capitán del Saldanha da Gama dijo: «Es extraño que el asunto haya llegado a la prensa. No tengo nada que decir sobre el evento. Sólo el Jefe del Personal puede dar declaraciones».

«Cuestionado sobre su opinión de las fotos, dijo: «Confieso sinceramente que aún no he visto la fotos. No puedo decir nada más».

«Mientras los reporteros trataban de obtener más datos supieron que las fotos habían sido enviadas al Presidente y que el reportero Baraúna había sido contratado para tomar fotos de los trabajos de los hombres rana, en el Buque Escuela. Baraúna reportó haber tenido éxito al fotografiar los discos cuando aparecieron por cuarta ocasión sobre la isla (¿cuatro discos o cuatro apariciones de uno sólo?)

«De acuerdo con la información obtenida, un sargento también había tomado algunas fotos, usando una cámara de caja. Estas fotos habían salido razonablemente claras. Los habitantes de la isla habían estado comentando la aparición de platillos sobre el océano.

«El pasado 16 (¿de enero o de febrero?), exactamente a las 11:55 hora local, el reportero Almiro Baraúna que se encontraba en la popa del barco oyó el grito de «!Un disco¡». El estaba con su Rolleiflex lista para fotografiar el izado de una lancha «“la operación marcaba el fin de la expedición a Trinidad- y comenzó a tomar fotos. Luego dijo: «Me tomó cerca de 30 segundos ver el objeto. Parecía brillar o se veía como los rayos del Sol sobre el parabrisas de un auto. Entonces note que estaba frente a las nubes. Tomé las primeras tres fotos. En este momento, como un destello y a gran velocidad desapareció detrás del Pico Desejado. Dos segundos después, sin embargo, reapareció volando horizontal y lentamente. Se paró por unos 5 segundos sobre la línea del horizonte y luego desapareció. Estaba tan nervioso que perdí las siguientes tomas».

«Se les informó a los reporteros que mientras Baraúna estaba tomando fotos, el objeto pudo ser visto por el Comandante Carlos Bacellar Comandante a cargo de los Cuerpos de la Marina en la isla, por el Capitán Teobaldo Viegas de la Fuerza Aérea y Primer Teniente Dentista, y varios marinos y periodistas».

El 22 de febrero se publicaron otras dos notas (Recortes de periódico 10 y 11)[7]> en el mismo diario:

«Rio, 21 (Folhas). El Jefe del Personal de la Marina declaró: «Considero los hechos como actividades ajenas a la Marina, porque el disco volador o cualquier fenómeno relacionado fue fotografiado por un reportero civil, que estaba a bordo de la nave. Oficialmente el Comandante y los oficiales del Almirante Saldanha no reconocen el hecho y no vieron el supuesto disco volador. Supieron del hecho a través del civil que estaba a bordo y a través de los marinos que habían visto la cosa. Sin embargo el film «“negativos e impresiones- fueron enviados a las autoridades navales quienes cuidadosamente examinaron el material».

«El Ministro de Aeronáutica, en donde existe un departamento de estudio del fenómeno, se interesó en el asunto.

«El Almirante Saldanha partió esta mañana, para que los científicos a bordo de la nave continúen sus estudios en investigaciones oceanográficas relacionadas con el IGY».

«Rio, 21 (Folhas). Al final de la tarde se supo que varios oficiales de la Marina estaban realizando pruebas con el film tomado por Baraúna. Uno de los laboratorios visitados por los oficiales fue el altamente especializado Servicios Aerofotográficos de la Línea Aérea Cruzeiro do Sul. Todas las pruebas revelaron que las fotos y negativos eran auténticos.

«Se dijo que el Jefe del Personal de la Marina envió al Presidente un reporte sobre la incursión de discos sobre la Isla Trinidad, incluyendo las fotos tomadas por Baraúna y otras tres tomadas anteriormente.

«El fotógrafo Joaquim Simôes, de Niteroi, quien fue amigo de Baraúna, declaró que cuando vivían juntos había visto en el laboratorio de su amigo, las mismas fotos de los platillos.

Barauna hizo correr la versión de que su película iba a ser confiscada. A este respecto Ultima Hora (Recorte de periódico 12)[8] aclaró los hechos:

«Estuve preocupado durante algunos días porque un oficial me dijo que estaba bajo la legislación militar, como cualquier civil a bordo de un barco de la Marina, así que la película iba a ser confiscada de acuerdo con las órdenes del Cuartel General de la Marina, en Río. Pero nada ocurrió. Hoy estoy convencido que todo fue una broma».

Las declaraciones del señor Stefano, Jefe del laboratorio fotográfico del Servicio Aerofotográfico Cruzeiro do Sul, quien analizó por unas horas los negativos de Barauna, se dieron al público a través de la edición del 22 de febrero del Diario Da Noite (Recorte de periódico 13)[9]:

«Se estableció que no había involucrado ningún truco fotográfico. No hay signos de montaje. Los negativos son normales. Se eliminó toda hipótesis de montaje; sería imposible probar la existencia o inexistencia de un montaje previo, el cual requiere, grandes conocimientos técnicos y circunstancias favorables para su ejecución».

En esa misma edición del Diario Da Noite (Recorte de periódico 14)[10] y en O Jornal (Recorte de periódico 15)[11] se dio la primera declaración del capitán J. T. Viegas

«Estaba en cubierta. Súbitamente mi amigo Amilar Vieira Filho llamó mi atención hacia lo que parecía ser una «gran gaviota». Miré hacia ahí y no pude controlarme y grité: «!Un platillo volador!» El señor Barauna estaba a unos 18 metros con su Rolleiflex, mirando las maniobras. Oyó mis gritos y llegó corriendo, a tiempo para tomar cuatro fotos del objeto. Otras personas también se alertaron con mi alarma: un sargento, marinos, el dentista de la nave (Teniente Capitán Homero Ribeiro), y otras personas. Todos ellos vieron el objeto. El fotógrafo Farias de Azevedo, que estaba más lejos, no llegó a tiempo para sacar fotos.

«La primera vista fue de que el objeto brillaba con un fulgor fosforescente, que «“aún de día- parecía ser más brillante que la Luna. El objeto tenía un tamaño aparente (diámetro angular) del de la Luna llena. En su trayectoria por el cielo, se inclinó, por lo que su forma real era claramente visible contra el cielo: era una esfera achatada y circundada, en su ecuador, por un gran anillo. Su velocidad era de 1,100 kilómetros por hora al momento de desaparecer en el horizonte.

«El objeto fue avistado a las 12:20 p.m., cuando la nave se preparaba para dejar el área. Causó gran conmoción abordo. El señor Barauna tuvo muchas dificultades en operar su cámara, ya que fue empujado y jaloneado por los observadores que lo rodeaban. En efecto, casi cae al mar. Estaba tan nervioso después del avistamiento que necesitó más de una hora para calmarse y ser capaz de revelar la película. Sin embargo, en su excitación olvidó rebobinar la película antes de abrir la cámara, y la pudo haber arruinado si no lo detiene un oficial en el último momento.

«Los negativos los reveló de inmediato Barauna en presencia del Comandante Bacellar. La tripulación completa se quedó afuera, esperando con gran ansiedad los resultados. Los negativos fueron vistos por todos en la nave.

«Cuando la nave llegó a Rio, los negativos se llevaron al Ministro de Marina y fueron proyectados en una pantalla, junto con una fotografía de un platillo volador enviada de los E. U., en un reporte militar en el que se informaba a la Marina de los avistamientos hechos en ese país. Un estudio comparativo demostró que el objeto avistado en Trinidad era similar en forma al fotografiado en los E.U.

«Los miembros del Puesto Naval en la isla Trinidad han visto platillos voladores en varias ocasiones en los pasados meses. Algunos de estos testigos observaron OVNIs en más de una ocasión el año pasado, y fueron capaces de adivinar con exactitud el momento (la hora exacta) en que se podía observar un platillo sobre la isla. Pero se creyó que estaban equivocados. Hay muchas gaviotas en la región. En todo caso, el Comandante Bacellar se preocupó por la presencia de los OVNIs alrededor de los globos meteorológicos que se lanzaron en la isla, en noviembre de 1957, y envió un mensaje de radio a la Marina reportando los extraños eventos».

Los mismos periódicos (Recortes de periódico 16 y 17)[12], el mismo día, publicaron la declaración del Comandante Paulo Moreira da Silva, del Servicio de Hidrografía y Navegación de la Marina:

«El objeto avistado en los cielos de Trinidad no era un globo meteorológico, ni un misil guiado de los E. U. Aún no puedo dar mis conclusiones, pero los datos están siendo analizados en una evaluación secreta en el Ministerio de Marina. Sin embargo, les puedo decir, que el objeto no era un globo meteorológico, ya que el único que habíamos lanzado ese día fue liberado a las 9:00 a.m., dos horas antes de que el objeto apareciera en el cielo. Este globo fue rastreado hasta que estalló a la altura esperada. Además, mientras que el objeto estaba circundado por un destello verdoso, nuestro globo era de color rojo. Tampoco era un misil guiado de los americanos, ya que la isla Trinidad esta fuera de la ruta de estos cohetes; son lanzados desde Florida en dirección a la isla de la Ascencion».

Otro de los miembros del Club de Barauna, Mauro Andrade, empleado del London Bank of South America, narró su versión a O Globo (Recorte de periódico 18)[13]:

«No fui testigo del avistamiento porque estaba dentro de la nave, no sobre cubierta, cuando se observó el objeto. Pero puedo dar una lista de gente responsable que sí lo vio y vio a Barauna tomando las fotos y revelando los negativos.

«No se cómo fui encontrado por la prensa. Me sobresaltó la publicación de la noticia y las fotos relacionadas con el incidente porque habíamos prometido «“todos nosotros- mantener todo en secreto.

«Estaba en algún lugar dentro de la nave, cuando oí los gritos, y corrí afuera para ver lo que estaba pasando. Sin embargo no vi el objeto. Pero toda la gente que encontré en cubierta me dijo que habían visto un platillo volador. Les creí, y mi creencia se confirmó al ser revelada la película abordo. En efecto, vi una cosa en los negativos que parecía un disco volador, aunque no estoy seguro de que realmente lo fuera. La película fue revelada ante testigos, y posteriormente se mostró a todos abordo».

O Estado de São Paulo (Recorte de periódico 19)[14], del 23 de febrero de 1958, aparecía con este reporte:

«Rio, 22 (Telefónico). Esta tarde el Ministro de Marina distribuyó la siguiente nota oficial a la prensa:

«»Con relación a la noticia que se propagó de que este Ministro se oponía a la divulgación de los hechos sobre la aparición de un extraño objeto sobre la Isla de Trinidad, este Ministro declara que tales noticias (de que el Ministro se opone a su propagación) no son ciertas. Este ministro no ve razón por la que los medios no deban tener acceso a las fotos tomadas por el señor Almiro Baraúna quien estaba en Trinidade invitado por la Marina y quien fotografió el disco en presencia de varios hombres miembros de la tripulación del NE Saldanha da Gama, en donde fueron obtenidas las fotos. Es claro que el Ministro no puede hacer ninguna declaración sobre el objeto visto en Trinidad, porque las fotos no son prueba suficiente de cualquier declaración».

«El Barco Escuela Almirante Saldanha y los torpederos «Babitonga» y «Bertioga» partieron esta mañana hacia Trinidad.

«El Saldanha da Gama partió esta mañana antes de que cualquier periodista tuviera oportunidad de entrevistar a la tripulación sobre los incidentes de Trinidad. El vocero del Consejo de Seguridad dijo que la Marina no ha enviado ninguna nota oficial al Departamento sobre el incidente de Trinidad.

«El periódico «Tribuna da Imprensa» escribió ayer que las fotos del disco fueron enviadas a los Estados Unidos. Las autoridades americanas a través de la Embajada en Rio han pedido copias para hacer comparaciones.

«Hoy la prensa declara que el Ministro de Marina envió un reporte al Ministro de Guerra, sobre el disco visto sobre Trinidad, y la Marina niega que el capitán del Barco Escuela Saldanha da Gama y su tripulación hayan visto el disco».

El Almirante Gerson de Macedo Soares, Secretario General de la Marina, al ser entrevistado por los periodistas de O Globo (Recorte de periódico 20)[15], el 24 de febrero, dijo:

«No veo la razón para dudar de los reportes de testigos confiables. Personalmente creo en la realidad de los platillos voladores, aún si ellos vinieran de otro planeta».

O Jornal (Recorte de periódico 21)[16] logró entrevistar, el 26 de febrero, al Comandante Paulo Moreira da Silva, quien había expresado ciertas dudas sobre el fotógrafo, pero aclaró:

«No quiero discutir la personalidad del fotógrafo que tomó las fotos del objeto desconocido visto por muchas personas responsables. Sin embargo, declaro que las fotos son auténticas, y que la película fue revelada ahí mismo, en el NE Almirante Saldanha, y que la imagen en los negativos fue verificada, en la misma oportunidad, por varios oficiales, no ocho días después como se ha dicho, lo que descarta cualquier posibilidad de truco fotográfico.

«No quiero dar mi opinión, pero declaro categóricamente que vi un platillo volador. Puedo decir que el OVNI visto en la isla Trinidad no era un globo meteorológico, ni un misil guiado ni americano ni ruso, ni un avión o gaviota»¦»

O Globo (Recorte de periódico 22)[17] publicó en su edición del 27 de febrero, una larga entrevista a Amilar Vieira Filho, presidente del Club Icarai de Caza Submarina y miembro de la División de Investigación del CACEX (un Departamento Federal), estos son algunos extractos de esa entrevista:

«R. Por principio de cuentas quiero aclarar que no se si lo que vi era realmente uno de los llamados «platillos voladores». Lo que vi, en efecto, era un objeto gris y de forma oval a primera vista, cuando pasó sobre la isla y entonces, emitió una luz fluorescente que antes no tenía, dirigiéndose hacia el horizonte, desapareciendo en él. Todo pasó en pocos segundos, no más de 20, y por esta razón no le puedo dar más datos sobre el curioso aparato. Se veía como un objeto con una superficie pulida y de color uniforme. Estoy seguro de que no era un globo, ni un aeroplano, ni una gaviota

«P. Platillo volador o no, ¿me podría decir si el objeto extraño que usted vio era el mismo registrado en las fotos de Barauna?

«R. Como dije antes, la cosa era muy rápida. Era imposible para la visión humana fijar cualquier detalle del objeto. El señor Barauna, sin embargo, tenía una cámara moderna que fue capaz de registrar todos los detalles. Hablando ligeramente, la forma del objeto avistado era la misma vista en los negativos revelados a bordo del NE Almirante Saldanha».

El periódico O Globo (Recorte de periódico 23)[18], uno de los mejores y más serios del Brasil, publicó varios reportajes manteniendo una posición francamente escéptica. Citó la siguiente declaración de un vocero de la Marina:

«Las noticias sobre un platillo volador avistado en la Isla Trinidad se ha tomado con muchas reservas. Se efectuará una investigación para verificar la autenticidad de los avistamientos y fotos. Ningún oficial ni marinero del N. E. Almirante Saldanha presenció el evento».

El mismo O Globo publicó varias fotos trucadas «“un plato aventado al aire-, tomadas en Cabo Frío, como prueba de que las fotos de Baraúna habían sido tomadas de la misma forma.

Según el periodista de O Cruzeiro (Recorte de periódico 24)[19] (quien también afirma que no había ningún oficial ni marino del Saldanha, sobre cubierta), las únicas tres personas que se encontraban sobre cubierta eran Baraúna, Amilar Vieira Filho y José Teobaldo Viegas (los tres, miembros del Club Icarai). Dice que fue Vieira quien vio primero una «gran gaviota en el cielo», y posteriormente Viegas observó el «platillo volante» por encima de la gaviota. El capitán Viegas, de la Fuerza Aérea Brasileña (retirado), exclamó repentinamente: «!Olha o disco¡» (¡Un platillo volante¡). La misma revista afirmaba que ninguna otra persona se encontraba sobre cubierta. Dijo que el capitán Bacellar se hallaba en su cabina, y no como se había dicho, en la cubierta del Almirante Saldanha.

Continuará…


[1] Quien era gran aficionado a las pseudociencias, conociéndose su particular afición por visitar a curanderos psíquicos, como Arigó.

[2] O Diário de São Paulo, Brasil, 21 de febrero de 1958.

O Diário de São Paulo, Brasil, 21 de febrero de 1958.

Ultima Hora, Rio de Janeiro, 21 de febrero de 1958.

O Globo, Rio de Janeiro, 21 de febrero de 1958.

Fôlha da Manhã, Sau Paulo, 21 de febrero de 1958.

Fôlha da Manhã, Sau Paulo, 22 de febrero de 1958.

Fôlha da Manhã, Sau Paulo, 22 de febrero de 1958.

Fôlha da Manhã, Sau Paulo, 22 de febrero de 1958.

Ultima Hora, Rio de Janeiro, 22 de febrero de 1958.

Diario da Noite, Rio de Janeiro, 22 de febrero de 1958.

Diario da Noite, Rio de Janeiro, 22 de febrero de 1958.

O Jornal, Rio de Janeiro, 22 de febrero de 1958.

[3] Ultima Hora, Rio de Janeiro, 21 de febrero de 1958.

[4] Ultima Hora, Rio de Janeiro, 21 de febrero de 1958.

[5] Fôlha da Manhã, Sau Paulo, 21 de febrero de 1958.

[6] Fôlha da Manhã, Sau Paulo, 22 de febrero de 1958.

[7] Fôlha da Manhã, Sau Paulo, 22 de febrero de 1958.

Fôlha da Manhã, Sau Paulo, 22 de febrero de 1958.

[8] Ultima Hora, Rio de Janeiro, 22 de febrero de 1958.

[9] Diario da Noite, Rio de Janeiro, 22 de febrero de 1958.

[10] Diario da Noite, Rio de Janeiro, 22 de febrero de 1958.

O Jornal, Rio de Janeiro, 22 de febrero de 1958.

[12] Diario da Noite, Rio de Janeiro, 22 de febrero de 1958.

O Jornal, Rio de Janeiro, 22 de febrero de 1958.

[13] O Globo, Rio de Janeiro, 22 de febrero de 1958.

[14] O Estado de Sâo Paulo, Sau Paulo, 23 de febrero de 1958.

[15] O Globo, Rio de Janeiro, 24 de febrero de 1958.

[16] O Jornal, Rio de Janeiro, 26 de febrero de 1958.

[17] O Globo, Rio de Janeiro, 27 de febrero de 1958.

[18] O Globo, Río de Janeiro, febrero 27, 1958.

[19] O Cruzeiro, Río de Janeiro, marzo 8, 1958.

Escépticos y verdaderos creyentes

La navaja de Occam

En la introducción a mi libro Skeptics and True Believers, definí dos marcos de mente:

Los escépticos son niños de la Revolución Científica y de la Ilustración. Siempre están un poco perdidos en la vastedad del cosmos, pero confían en la capacidad de la mente humana de darle sentido al mundo. Aceptan el desarrollo natural de la verdad, y están dispuestos a vivir con una medida de incertidumbre. Su mundo se colorea en tonos de gris. Tienden a ser socialmente optimistas, creativos y confían en el progreso. Ya que comulgan con lo que predican, los escépticos son tolerantes de la diversidad cultural y religiosa. Están más interesadas en refinar sus propias opiniones que en ganar otros prosélitos. Si son teístas, luchan con su dios en una lucha continua de la fe. Frecuentemente están plagados de dudas personales y son propensos a la depresión.

Los verdaderos creyentes confían menos en que los seres humanos puedan clasificar cosas por sí mismos. Buscan ayuda del exterior -de dios, de los espíritus o de extraterrestres. Su mundo es blanco y negro. Buscan verdades simples y ciertas, proporcionadas por una fuente que sea más confiable que la mente humana. Los verdaderos creyentes prefieren un universo proporcionado a la escala humana. La diversidad los repele, se confortan con los dogmas y respetan a la autoridad. Los verdaderos creyentes se distinguen por su manera de ofrecer (a veces administrar fuertemente) sus verdades a otras, convencidos de lo correcto de su causa. Probablemente son «renacidos», redimidos por la fe, apocalíptica. Aunque generalmente son pesimistas del estado de este mundo, confían en que hay algo mejor más allá del sepulcro.

Fui cuidadoso de precisar que incluso Jesús pudo ser llamado un escéptico («¿Dios míos, dios mío, por qué me has abandonado?»), y que los científicos que están invenciblemente seguros de la autoridad de su ciencia pueden ser contados como verdaderos creyentes.

Aunque los científicos individuales puedan ser creyentes verdaderos, la ciencia puede prosperar solamente en una atmósfera de escepticismo. La ciencia es ampliable; cada verdad se lleva a cabo tentativamente, sujeta a cambios. Como Einstein dijo una vez, la herramienta más importante del científico es el cesto de basura.

Así que -Escépticos y verdaderos creyentes: Una generalización, por supuesto, pero (pienso como escribí en el libro) útil.

Mientras estemos generalizando, puede ser que también nos dividamos en Occamistas o Anti-Occamistas.

Déjeme explicar.

Guillermo de Occam (c. 1285-1347) fue un fraile y filósofo franciscano ingles, de la aldea de Occam en Surrey, educado en Londres y Oxford, que predicó y enseño por toda Europa. Él es mejor conocido actualmente como el autor de la Navaja de Occam, el principio de parsimonia filosófico: Nunca suponer una explicación compleja cuando es suficiente una explicación más simple.

Occam seguro no fue el primero en enunciar este principio, pero a él se le ha asignado el crédito, y él utilizó ciertamente el principio con gran ventaja, eliminando algunos aditamentos superfluos de la filosofía y de la teología de su tiempo -un ejercicio que le ganó la excomunión de la iglesia a la que sirvió.

La navaja de Occam es un principio básico de la ciencia moderna. Newton la puso esta manera: «No debemos admitir más causas de las cosas naturales que las que son tanto ciertas y suficientes para explicar su apariencia». Y Einstein dijo: «La gran meta de la ciencia»¦ es cubrir el mayor número posible de hechos empíricos por deducciones lógicas del menor número posible de hipótesis o de axiomas». Simplicidad. Parsimonia.

Alguien alguna vez citó a Shakespeare al filósofo W.V.O. Quine: «Hay más cosas en cielo y la tierra que las que has soñado en tu filosofía». La observación significaba en términos burdos, una clase de «Sí, ¿ y qué sabes tú?» A lo qué Quine se dice que respondió: «Tal vez, pero lo único que me preocupa es que no haya más cosas en mi filosofía de las que existen en cielo y en la tierra». Quine era un Occamista.

Por otra parte, he oído que en un episodio de los X-Files, Fox Mulder desecha la navaja de Occam retitulándola el Principio de Occam del Pensamiento No Imaginativo. Dejemos que florezcan las miles de flores paranormales y pseudoscientíficas. Mulder es un Anti-Occamista.

El Occamista no busca milagros o lo paranormal cuando es suficiente una explicación natural. Y cuándo ninguna explicación natural se presenta (como, por ejemplo, «¿Cuál es la fuente de la singularidad que se convirtió en el Big bang?») el Occamista está preparado para decir «no sé». Admitir nuestra ignorancia de la prodigalidad de la creación no es la misma cosa que llenar nuestra ignorancia con una plétora de dioses, espíritus, extraterrestres, auras, milagros, resonancias mórficas, influencias astrales, etc. de nuestra propia invención.

Y así aprendemos del pobre fraile de Occam vestido con hábitos cafés y sandalias, que era un campeón de la humildad intelectual.

La navaja de Occam, aplicada sabiamente, ha probado ser un camino real al conocimiento práctico, confiable del mundo. Desde la época de Galileo, y especialmente desde la Ilustración, ha sido la base para nuestra salud, crecimiento y felicidad general. La navaja de Occam es nuestra más poderosa herramienta en la batalla contra los demonios más oscuros de la distensión sectaria, del triunfalismo religioso y de la superstición pseudoscientifica.

http://www.sciencemusings.com/2006/07/occams-razor.html

El ovni de la isla Trinidad (y 2)

DECLARACIÓN DE BARAÚNA

A su regreso a Rio de Janeiro, el señor Baraúna, el principal testigo y autor de las fotografías, relató así su experiencia ante un periodista y ufólogo brasileño (Recorte de periódico 1)[1]:

«P. ¿Señor Barauna, cual era la razón de su presencia a bordo del NE Almirante Saldanha?

«R. La marina había invitado a varios equipos especializados en caza submarina para visitar la isla de Trinidad. Yo soy miembro del Club Icarai de caza submarina, y nuestro grupo fue invitado para el último viaje. Así que, el 8 de enero, cuando la nave dejó Rio, estaba a bordo junto con los siguientes miembros de mi grupo: Amilar Vieira Filho, capitán de nuestro equipo y empleado del Gobierno (trabaja en el CACEX); Jose Teobaldo Viegas, instructor del Aero Club de Niteroi y capitán (retirado) de la Fuerza Aérea; Mauro Andrade, del London Bank; y Aloysio, empleado municipal del Distrito Federal. Íbamos a tratar de batir algunos records de caza submarina. Personalmente, iba a tomar algunas fotos submarinas, para la Marina, y escribir algunos artículos sobre la isla y las actividades de los científicos para el IGY.

«P. ¿Había algún otro civil a bordo, además de su grupo?

«R. Si. Estaba el profesor Fernando, un geólogo, con dos asistentes, y también un fotógrafo y un reportero del «Jornal do Brasil». Tres científicos dejaron la nave y se fueron hacia la isla.

«P. ¿Por favor, cuénteme cual fue la fecha del avistamiento? ¿Qué ocurrió?

«R.. A eso de las 12:15, el navío se preparaba para dejar la isla y, desde las 10:00 de esa mañana, yo había presenciado la carga del material y el trasbordo de la tripulación. Me encontraba en la cubierta, molesto por el balanceo «“me había olvidado de tomar una tableta contra el mareo- y con mi Rolliflex cerca de mí.

«Uno de los colegas que venía en la expedición me llamó para asistir a la subida de algunos marineros y a las maniobras de la suspensión de la barca que nos servía para alcanzar la isla, que no poseía ningún embarcadero.

«El mar estaba agitado y este fotógrafo pensaba que podríamos conseguir unos buenos clichés. Ya que había dejado un poco antes mi cámara Leica con teleobjetivo en el camarote, tomé mi Rolleiflex (tipo E) que había colocado en una caja de aluminio a fin de protegerla del ataque del agua y de la sal, y la ajusté para sacar fotos: objetivo f/2.8, diafragma f/8, abertura 1/125.

«En el momento en que estaba a punto de reunirme con mi amigo, indispuesto de verdad por el mareo, tuve que renunciar a avanzar más y descansé un rato. De repente, en la cubierta delantera, un fuerte rumor llamó mi atención. En seguida vi a mis dos jefes «“José Teobaldo Viegas y Amilar Vieira Filho[2]– que me llamaban haciendo grandes señas con las manos, mientras me señalaban un lugar en el cielo y gritándome que un objeto brillante iba acercándose a la isla. En ese momento preciso «“hacia las 12:20 horas-, mientras yo intentaba divisar algo, el teniente Homero Ribeiro, dentista de a bordo acudió hacia mí desde la proa del navío y me señaló en el cielo el objeto volante; iba tan excitado que tropezó con los cables que rodaban por la cubierta. Sin embargo, yo había logrado localizar el artefacto, merced a la luminosidad que emitía. Ya estaba muy cerca de la isla y no sabría decir si su luminosidad le era propia o si reflejaba algún resplandor procedente del suelo. De todas formas, el cielo estaba encapotado y el Sol no podía iluminarlo. Venía de alta mar e iba rumbo a la punta Crista do Galo. Antes de que llegase detrás del Pïco Desejado, saqué dos fotos. Pero mi máquina estaba mal ajustada y, desgraciadamente, mis negativos quedaron sobre expuestos. El objeto desapareció detrás de la montaña durante segundos y, de repente, regresó, dirigiéndose ahora hacia el mar. Estaba más cerca y parecía mucho más grande. Tomé entonces mi tercera foto.

«Inmediatamente saqué dos fotografías más, pero no acerté a causa del jaleo que reinaba entonces en la cubierta. El objeto volante se había elevado hacia alta mar a gran velocidad. De pronto pareció detenerse y aproveché para sacar la sexta foto, la última de mi película, por cierto. Después de unos 10 segundos se alejó y, por fin, desapareció.

«P. ¿Escuchó algo inusual durante el avistamiento? ¿El objeto emitía algún sonido?

«R. Durante toda la observación, el objeto estuvo silencioso. Sin embargo, a causa del estrépito del mar, de las olas golpeando sobre las rocas de la isla, y de los marineros, este punto no puedo confirmarlo.

«P. ¿De qué color era el objeto?

«R. El OVNI tenía un aspecto totalmente metálico, color ceniza y más bien oscuro. En su contorno, y sobre todo en la parte delantera, tenía como una condensación de vapor verdoso o fosforescente.

«P. ¿El objeto parecía ser metálico?

«R. Si. Obviamente era un objeto sólido.

«P. ¿Cómo volaba? ¿Tenía alguna característica especial?

«R. Si. Mostraba un movimiento ondulatorio, como si volara a través del cielo. Recuerdo que se movía balanceándose como murciélago. Y cuando regresó, cambió abruptamente de velocidad, sin transición, en un salto.

«P. ¿Sabe cuantas personas a bordo del Almirante Saldanha vieron el objeto?

«R. El objeto fue visto por la mayor parte de la gente que estaba sobre cubierta en ese momento, incluyendo el teniente Homero, el capitán Viegas y el señor Amilar Vieira.

«P. ¿Qué ocurrió después del avistamiento?

«R. El comandante de la nave y varios oficiales de la guarnición querían ver lo que había tomado en las fotos. Yo también tenía curiosidad y decidí revelar el rollo ahí mismo en la nave. El proceso fue bajo la supervisión de varios oficiales, incluyendo el Comandante Carlos A. Bacellar. Pero a bordo sólo se vieron los negativos. La razón es que, en la nave, no había papel fotográfico para sacar copias. Los negativos, sin embargo, fueron vistos y examinados por toda la tripulación.

«P. ¿Mantuvo los negativos en sus manos?

«R. Sí.

«P. ¿Estuvo bajo alguna presión para entregar esos negativos a la Marina?

«R. No. El Comandante Saldanha da Gama (el C.O. de la nave) y los otros oficiales de la Marina a bordo, fueron muy gentiles. Nunca trataron de quitarme los negativos.

«P. ¿Qué ocurrió cuando la nave regresó a Rio?

«R. La nave llegó primero a Vitoria, en el Estado de Espirito Santo. Como yo iba a estar ahí por dos días, para luego viajar a Rio, se nos permitió «“sólo a los civiles del grupo de caza submarina- dejar la nave ahí y tomar un camión para hacer el resto del viaje en él. Más tarde, dos días después de la llegada del Almirante Saldanha a Rio, el Comandante Bacellar (ex Comandante del Puesto Naval en Trinidad) llegó a mi casa. Quería ver las ampliaciones que hice de los negativos, y pidió permiso para llevarlas a las autoridades navales. Dos días después regresaron para felicitarme. Se me pedía que fuera el Ministerio de Marina tan pronto como me fuera posible. Me querían hacer varias preguntas y ver de nuevo los negativos.

«P. ¿Y qué ocurrió ahí?

«R. Comparecí en el Ministerio y me presentaron a varios oficiales superiores, que me hicieron innumerables preguntas. Me presenté dos veces a los militares.

«Al concluir la primera entrevista, dejé mis negativos para que los examinasen. Según me enteré, los mandaron al Servicio Aerofotográfico de Cruzeiro do Sul. Ahí los estudiaron cuatro días seguidos. Después de estos exámenes, me afirmaron los oficiales que se admitía que los documentos estaban fuera de toda sospecha, sin fraude alguno.

«P. ¿Sabe algo sobre el reporte oficial del caso?

«R. Durante mis entrevistas noté que en repetidas ocasiones, los oficiales comprobaban un expediente sobre el asunto. Contenía en particular mis fotos, mezcladas con otras y supe que las habían presentado a los varios testigos de la observación- y que todos las habían identificado correctamente.

«P. ¿Sabe algo sobre cualquier otra foto que se hubiera tomado a bordo de la nave?

«R. No. Además de mi había otras cuatro personas con cámaras en el momento del avistamiento. Pero, aparentemente, no fueron capaces de ver el objeto, o los paralizó la emoción.

«P. ¿Las autoridades navales le advirtieron de no hablar? ¿Le hicieron alguna recomendación?

«R. Si. Me dijeron que mantuviera el asunto en secreto por algún tiempo. Se me permitiría publicar el caso luego de una autorización por parte de la Marina. El permiso fue otorgado, verbalmente, la noche del 15 de febrero, por el Comandante Bacellar. Hicieron una sola restricción que no puedo revelar, pues di mi palabra.

«P. ¿Sabe si su avistamiento fue el primero en la isla Trinidad?

«R. Se me informó de otros cuatro avistamientos sobre la isla, durante los treinta días que precedieron al incidente del 16 de enero. También se me informó de otra cosa: en uno de esos avistamientos, el objeto fue fotografiado por un sargento de la Marina. Obviamente su foto no se publicó y probablemente nunca se publique «“las razones son evidentes. Además de estos cuatro avistamientos también hay un caso de radar. Se rastreo un blanco volando a velocidad supersónica, desde el radar del Almirante Saldanha, el 15 de enero.

«P. ¿Recibió dinero de la Marina por su trabajo en la isla Trinidad?

«R. No. Estaba ahí como huésped.

«P. ¿Recibió dinero de la Marina por su trabajo fotográfico o por las ampliaciones que hizo para ella?

«R. No. Sólo recibí el papel fotográfico en el que hice las ampliaciones.

«P. ¿Cuántas ampliaciones hizo?

«R. Treinta y ocho.

«P. Una pregunta final. ¿Qué clase de impresión le queda de haber visto un «platillo volador»?

«R. Estoy absolutamente seguro de que era un objeto controlado «“directamente o por control remoto-, pero, en cualquier caso, operado muy bien. La impresión general de la gente a bordo de la nave fue la misma: venía hacer una observación cercana de nuestro barco».

Poco después fue el mismo Baraúna quien afirmo que el operador de radar de la isla había captado el eco del OVNI. Sin embargo, en otras declaraciones afirmó que el radar no pudo haber captado nada porque había dejado de funcionar cuando el OVNI se encontraba a no más de 14 kilómetros del navío[3]. En el Segundo Congreso Internacional e Ufología, en abril de 1983, se reunieron Almiro Barauna, Hynek, Leo Sprinkle, Virgilio Sánchez Ocejo, Cynthia Hind e Irene Granchi. Durante la comida se realizó una entrevista informal. Aquí una de las preguntas más interesantes, que se refiere al asunto de la energía eléctrica[4]:

«Le pregunté si el objeto había sido visto por el radar del barco. Contestó que no, porque se había ido toda la energía eléctrica a bordo de la nave. El estaba seguro de esta falla de energía porque justo antes de que el objeto apareciera se estaba izando una lancha por medio de un motor eléctrico, y este se paró en el momento en que apareció el OVNI».

DECLARACIONES DE BACELLAR

Con autorización del Ministerio de Marina fue liberado el siguiente documento a la prensa, firmado por el capitán de corveta Carlos Alberto Bacellar, y publicado por la revista O Cruzeiro[5], del 8 de mayo de 1958 (Recorte de periódico 2):

«1) Efectivamente fue visto un objeto volador no identificado por un número de personas presentes a bordo del Almirante Saldanha. Yo personalmente no presencie aquella aparición, porque, en ese mismo instante, me encontraba en el interior de mi cabina. Pero inmediatamente fui llamado hacia el puente.

«2) El incidente provocó fuerte conmoción, como no podía dejar de ocurrir, y muchas personas alarmadas con los gritos de los testigos, corrieron a cubierta.

«3) Almiro Baraúna, fotógrafo profesional, estaba en cubierta con su cámara y, después de lo ocurrido, estaba en estado de excitación nerviosa. Permanecí a su lado todo el tiempo, porque quería presenciar el revelado del filme.

«4) Tan pronto como Almiro se recuperó, más o menos después de una hora de lo ocurrido, el rollo fue revelado en el laboratorio fotográfico de abordo. «5) El señor José Teobaldo Viegas, capitán retirado de la Fuerza Aérea, acompañó atentamente, con una lámpara de pilas, al revelado del filme, en cuanto que yo, afuera, esperé a que terminaran.

«6) En seguida, vi el filme recién revelado y todavía mojado y, después de un cuidadoso examen, llegué a la siguiente conclusión:

«a) la secuencia de vuelo del objeto en las fotos coincide con el paisaje que, poco antes del acontecimiento, fue fotografiado por Almiro Barauna, a bordo del navío.

«b) que en las fotografías conectadas con el avistamiento era visible, en diferentes posiciones, una imagen que parecía al objeto visto posteriormente en las copias, con los detalles que sólo las ampliaciones pueden mostrar más claramente.

«c) que las dos fotos perdidas por Barauna debido a que estaba muy nervioso, o porque fue empujado por otras personas a su alrededor, mostraban el mar y parte de las montañas de la isla.

«d) los negativos de referencia fueron vistos por mucha gente abordo.

«7) Como fue previamente acordado, vi a Almiro Baraúna en Río, y en dos ocasiones, lo acompañé hasta el Ministro de Marina.

«8) Llamé la atención del fotógrafo al hecho de que estaba estrictamente prohibida la publicación de las fotos sin la autorización oficial, y le informe de que sería avisado, tan pronto como las autoridades competentes las liberaran para su publicación.

«9) Almiro Baraúna cedió los negativos al Ministerio de Marina, quien me los entregó, algún tiempo después, para ser devueltos al fotógrafo. Cuando le entregué los negativos, le dije que «“con ciertas restricciones- podía disponer de ellos a su criterio.

«10) A petición mía y usando papel fotográfico que yo puse a su disposición, Almiro hizo seis series completas de las cuatro fotos y dieciséis ampliaciones de los detalles del objeto volador.

«11) Por cuarta vez, en cuarenta días, ese incidente vino a comprobar la presencia de OVNIs sobre la isla de Trinidad».

Por otra parte, se le adjudican al capitán de corbeta Carlos Alberto Bacellar las siguientes declaraciones:

«Vi el film a su misma salida del baño, todavía húmedo, y al examinarlo pude comprobar lo siguiente:

«1. Las fotos procedentes de la secuencia del «sobrevuelo» de la isla por el OVNI correspondían, en efecto, a las sacadas a bordo poco antes del incidente.

«2. En las fotos de la secuencia del sobrevuelo se veía, en diferentes posiciones, un objeto que se parecía al artefacto que, más tarde, fue visible en las copias (no había papel fotográfico ni ampliadora a bordo).

«3. Los dos clichés que le salieron mal a Baraúna a causa de su excitación o porque lo empujaron, representaban el mar y unas rocas de la costa. Dichos negativos fueron examinados por casi toda la tripulación y todos los testigos de la observación reconocieron el objeto visto, un artefacto que se parecía al planeta Saturno.

«Mientras se realizaba el revelado del film se supo que los equipos eléctricos de a bordo habían dejado de funcionar mientras el objeto había permanecido en los parajes del buque. Además, de regreso, en alta mar el navío se detuvo tres veces por averías técnicas: se paraba el barco mientras el alumbrado decaía hasta apagarse. En cuanto tenían lugar dichos fenómenos, algunos oficiales se precipitaban a la cubierta con gemelos, pero el cielo estaba encapotado y no se pudo observar nada. El resto del viaje fue menos animado y el Almirante Saldanha alcanzó sin tropiezo Vitoria antes de zarpar de nuevo hacia Río.

«Sin embargo Baraúna y sus compañeros del Club de submarinismo permanecieron dos días en Vitoria, regresando a Río por medios propios, en autobús».

OTROS DOCUMENTOS

Mientras tanto el Ministerio de Marina no se había quedado con los brazos cruzados. Se ordenó una investigación a fondo y se intercambio una gran cantidad de correspondencia interdepartamental. Muestra de ello son los siguientes documentos.

Documento 2

«Ministerio de Marina

«Comando de Operaciones Navales

«Río de Janeiro D.F. febrero 6 1958

«Comunicación interna confidencial

«No. 0043

«De: Subjefe de Inteligencia

«A: Subjefe del Comando de Operaciones Navales

«Objeto: Fenómenos observados sobre la Isla Trinidad.

«Referencia: Informe No. 0005, del 16, del Jefe del Comando de Operaciones Navales al Comandante del Puesto Oceanográfico de isla Trinidad

«1.- Hago llegar a su excelencia la información y conclusiones obtenidas por el capitán de corbeta José Geraldo Brandão, agente de Inteligencia, con respecto a los fenómenos observados en varias oportunidades en el área de la Isla Trinidad.

«2.- Es mi opinión que los hechos hacen necesaria una cuidadosa investigación, por lo que me agradaría sugerir a Su Excelencia los siguientes procedimientos:

«a) Ordenar una exploración sobre toda la isla (sería preferible que fuese realizada por helicópteros), para verificar la existencia de señales de aterrizaje de algún objeto volador no identificado.

«b) Ordenar la instalación de puestos de vigilancia en la parte desértica de la isla, para permitir la observación, en todas direcciones, de cualquier fenómeno anormal.

«c) Recomendar a la guarnición permanecer alerta con el fin de registrar y observar cualquier cosa vista en conexión con este asunto, haciendo todos los esfuerzos para obtener fotografías (con cámaras de cualquier clase, en cualquier situación, incluso de noche).

«d) Determinar que, cuando objetos voladores no identificados sean localizados, los siguientes instrumentos deben estar bajo cuidadosa observación: radar, agujas magnéticas, máquinas de combustión interna.

«e) Comunicar al Departamento de Hidrografía y Navegación de la Armada, los resultados logrados y las medidas tomadas por este Alto Comando.

«Firma: Luis Felippe da Luz

«Contralmirante Subjefe del departamento de Inteligencia».

La siguiente carta (Documento 3) fue remitida por el jefe del Comando de Operaciones Navales al Director General de Hidrografía y Navegación.

«OBF/JGB

«(M-22)

«No. 0089 (M-20)

«Febrero 13, 1958

«Confidencial

«De: Jefe del Comando de Operaciones Navales

«A: Director General de Hidrografía y Navegación

«Objeto: Fenómenos observados sobre la Isla Trinidad. (Recomendaciones formuladas).

«Referencias:

«a) Radio 0012-312335.

«b) Documento No. 0005, del 16-I-1958, del Jefe del Comando de Operaciones Navales al Comandante del puesto Oceanográfico de la Isla Trinidad.

«Adjuntas: Cuatro (4) fotografías y cuatro ampliaciones.

«1. Del documento mencionado en la referencia «b», este Comando solicitó informaciones sobre los fenómenos observados y relatados a través del radiograma mencionado en la referencia «a»:

«2. La citada información fue dada a este Alto Comando por el capitán de corbeta Carlos Alberto Ferreira Bacellar, que era el comandante del Puesto Oceanográfico de la Isla Trinidad en el momento en que los fenómenos fueron observados;

«3. Este Alto Comando abrió una investigación sobre este particular, con las siguientes conclusiones:

«a. Que existe cierto número de testigos que afirman haber visto Objetos Voladores No Identificados (OVNIs) sobre la Isla de Trinidad;

«b. que la mayoría de la información presentada es insuficiente, principalmente debido a la falta de capacidad técnica de muchos de los observadores, de manera que no se puede dar ninguna conclusión concerniente a los datos positivos sobre los OVNIs;

«c. que la evidencia más importante presentada, la fotográfica, de cierto modo pierde su calidad de argumento debido a la imposibilidad de descartar la hipótesis de fotomontaje previo;

«d. que la reacción emocional de las personas que afirmaron haber observado los OVNIs es muy fuerte y perfectamente visible;

«e. que, finalmente, la existencia de informes personales y la evidencia fotográfica son de gran valor, considerando las circunstancias, lo que permite la admisión de que hay indicios de la existencia de Objetos Voladores No Identificados».

«4. Considerando estas conclusiones, admitidas por este Alto Comando, sería de mi agrado recomendar a su Excelencia:

«I. Ordenar al Comandante del Puesto Oceanográfico de la Isla Trinidad mantener su guarnición alerta, con la intención de observar y registrar cualquier cosa vista referente al contenido de esta nota, realizando todos los esfuerzos para obtener fotografías (con cámaras de cualquier clase y en cualquier situación, inclusive de noche), y datos positivos;

«II. Ordenar que se realicen observaciones en cuanto los OVNIs sean captados por el radar, agujas magnéticas, luces eléctricas o motores de combustión interna, además de las ya incluidas en el cuestionario distribuido por este Alto Comando y anexas al documento incluido en la referencia «b»;

«III. Ordenar que los acontecimientos de cualquier naturaleza relacionados con los OVNIs sean inmediatamente informados a este Alto Comando.

«Antonio Maria de Carvalho

«Almirante da Frota /

«Chefe do Comando de Operações Navais»

Tres semanas después el Almirante Carvalho envió otra carta (Documento 4) al Ministro de Marina

«CAC/JGB

«M-22 No. 0098 (M-20)

«03 de marzo de 1958

«CONFIDENCIAL

«De: Jefe del Comando de Operaciones Navales

«A: Ministro de Marina

«Asunto: Información sobre la observación de OVNIs en la Isla de Trinidad

«Anexo: Informes sobre los hechos

«Remito a su excelencia el informe anexo con las conclusiones a que llegó este Alto

Comando sobre los acontecimientos observados en la Isla de Trinidad.

«Antonio María de Carvalho

«Almirante de la Flota

Jefe del Comando de Operación Naval»

El informe es el que reseñamos más arriba (Documento 1).

Continuará…


[1] Martins Joao, O Cruzeiro, 8 de marzo de 1958.

[2] Amilar Vieira Filho, era Jefe de Exploradores Submarinos de la Armada Brasileña.

[3] Este cálculo no tiene base alguna si se desconoce la altura, la distancia y el tamaño del objeto.

[4] Smith Willy, Trindade Revisited. International UFO Reporter, Vol. 8, No. 4, July/August, 1983, p. 3-5, 14.

[5] Bacellar Carlos Alberto, O Cruzeiro, 8 de marzo de 1958.

Los cropcircles son cochinadas

Círculo de puerco es lo máximo en cropcircles

Por años han sido promovidos como evidencia de vida extraterrestre en la Tierra.

Pero no cuando en los campos de los granjeros aparecen en patrones demasiado humanos, esta vez en la forma de un puerco entero.

El primer círculo de cochino del mundo ha sido descubierto en el interior de Inglaterra.

El cerdo, que apareció repentinamente en un campo de cultivo justo en la intersección nueve del M11 el domingo, tiene más de 250 metros de ancho y el largo de dos y medio estadios de fútbol.

Por años los cropcircles han asombrado a los científicos, granjeros y al público en general, incluso la antigua primer ministro Margaret Tatcher ordenó una investigación oficial del fenómeno.

El último diseño es la respuesta al descubrimiento de un cropcircle tridimensional de 360 pies en un campo de cultivo en Oxfordshire.

La formación, que da la impresión de estar mirando hacia abajo desde lo alto de un rascacielos, fue descubierta la semana pasada por un piloto de microlite.

http://www.dailymail.co.uk/pages/live/articles/news/news.html?in_article_id=396944&in_page_id=1770&ito=1490

Claro que los seguidores de los cropcircles, como Maussán, dirán que es evidente la mano humana en la confección del puerquito. Pero me pregunto, ¿no está mejor confeccionado este cerdito que los primeros cropcircles que aparecieron en los ampos ingléses? ¿Por qué esos primeros cropcircles sí eran extraterrestres y el cochinito no? ¿Tendrán rascacielos en Zeta Ridículi?

El ovni de la isla Trinidad (Primera parte)

EL OVNI DE LA ISLA TRINIDAD

PROLOGO

Este nuevo trabajo de Luis Ruiz Noguez retoma y analiza uno de los casos fotográficos clásicos: el OVNI de la isla Trinidad. Considerado por muchos ufólogos como el segundo caso fotográfico más importante de la historia de los OVNIs (el primero son las fotografías de Paul Trent), el OVNI de la isla Trinidad se ha resistido a la crítica y escrutinio de los escépticos.

En esta ocasión, el autor arremete contra este caso y trata de dar una explicación diferente a la de una nave de origen extraterrestre. ¿Logra su objetivo? Sólo el lector puede dar la última palabra y definir su verdad personal.

Lo cierto es que Noguez se aleja un tanto de su estilo sarcástico, socarrón o burlón, al que nos tenía acostumbrados, y hace un análisis exhaustivo del caso. El estilo, ahora, es más sobrio y casi podríamos decir que la redacción sigue los lineamientos de la literatura de divulgación científica. Pero no por ello deja de ser amena su lectura.

Lo que no abandona el autor es su apabullante lista de referencias y notas. De tal manera que nos acerca a las fuentes originales (las traducciones son de él mismo). Así, lo mismo leemos cartas intercambiadas por Coral Lorenzen (A.P.R.O.) y Lawrence Tacker (A.T.I.C. Fuerza Aérea de los Estados Unidos de Norteamérica), que recortes de periódicos brasileños de la época o artículos publicados en revistas de OVNIs de Inglaterra, España o Italia.

La investigación en sus archivos personales, en los que se contaba con colecciones completas de revistas clásicas de la ufología mundial, da como resultado no sólo leer los artículos originales, sino tener acceso a fotografías inéditas en la literatura OVNI mexicana y, probablemente, latinoamericana.

Nuestro Philip Klass mexicano, con «El OVNI de la isla Trinidad», regresa al mundo de los OVNIs y al editorial, después de un alejamiento de algunos años.

En este libro nos lleva de la mano, paso a paso, primero presentando un panorama general del caso, luego mostrando los escenarios (la isla de Trinidad y el buque escuela de la Armada Brasileña, Almirante Saldanha), la literatura que se ha escrito sobre el caso hasta el momento, las interpretaciones, y finalmente, sus conclusiones.

Probablemente los aficionados a los OVNIs no estemos de acuerdo con su punto de vista, pero lo que no le podemos escatimar es su conocimiento del tema, muestra de lo cual es esta obra que tiene usted en sus manos.

El autor parafrasea dos aforismos muy conocidos por todos los que estamos interesados en los temas paranormales. Dice que, «la verdad esta ahí adentro» (Expedientes X) y que «hay otros mundos pero están en este» (Paul Eluard). En ambos casos apunta con su índice a su cabeza. ¿Será verdad que todo lo relacionado con los OVNIs tenga un origen en la mente del ser humano? La hipótesis psicosociológica, tan en boga en Europa en los ochenta y noventa, y actualmente retomada por los ufólogos argentinos y chilenos, es lo que se esconde detrás de estas apreciaciones. Desconozco si Noguez es más «psicosocio» que «escéptico», y él no ayuda mucho en aclarar esta situación. Lo que es verdad es que maneja perfectamente las ideas de Michel Monnerie, pero, para mi gusto, las lleva al extremo del escepticismo.

Pocos trabajos se han editado en la línea psicosociológica en México, y de esos pocos la mayoría son de Noguez. Desde Perspectivas Ufológicas, la revista del ala ufológica de la Sociedad Mexicana para la Investigación Escéptica, sus editores nos adentraron al «monnerismo».

«El OVNI de la isla Trinidad» cae un poco en el análisis y visión psicosociológica, y desde ese punto de vista pone en su verdadero contexto el avistamiento de Almiro Baraúna, así como sus fotografías.

Un análisis final que el autor recomienda, y que también nosotros pensamos que sería interesante hacerlo, es comparar aquella época heroica en la que los OVNIs se tomaban en fotografías blanco y negro, con la nuestra de las videocámaras y las computadoras ¿hay alguna diferencia esencial? ¿el fenómeno ha evolucionado? Según Noguez, la respuesta a estos interrogantes podría orientar la investigación OVNI en el futuro.

Óscar García López

A las 7:50 de la mañana del 5 de diciembre de 1957, un obrero, residente de la Ilha de Trinidade, avistó un OVNI al Este de la isla.

El 31 de diciembre, el oficial médico teniente primero Ignacio Carlos Moreira Murta, junto con un marino y cinco trabajadores de la isla, observaron otro Plato Volador a la misma hora: 7:50.

Al día siguiente, 1° de enero de 1958, a la misma hora, en la misma posición y moviéndose hacia el norte, otro objeto de similares características fue visto en la isla.

El 2 de enero, por la noche (alrededor de las 20:00 horas), volvió a darse la alarma. Hacia el Oeste se veía un gran objeto reluciente. Sin embargo, el Capitán de corbeta Carlos Alberto Ferreira Bacellar, comandante del puesto oceanográfico de la Isla Trinidad, descarto la emergencia porque él mismo estaba de guardia y no vio absolutamente nada. Estos son los casos que, según el periodista argentino Jorge O. Pineda[1], antecedieron al famoso avistamiento del 16 de enero.

LA ISLA TRINIDAD

Trinidad es una pequeña isla árida, desértica y rocosa localizada en medio del Océano Pacífico, entre las costas de Brasil y del continente Africano, a más de 970 kilómetros de Bahia. Se encuentra en la extremidad oriental de la cadena de montañas submarinas de Vitória Trindade, al Este de la masa continental, frente a Vitoria, Estado de Espíritu Santo, a 20° 30″™ latitud Sur y 29° 20″™ longitud Oeste. Posee una extensión de 12.6 Km2.

Surgió hace 3 millones de años de una zona de fracturas que se extiende desde la plataforma continental brasileña. Su origen es volcánico y sus mayores elevaciones, de cerca de 600 m, se formaron hace unos 50 mil años.

El clima es de tipo tropical. La temperatura media es de 25.2°C, siendo el mes de febrero el más caliente del año (30.2°C), y el de agosto el más frío (17.3°C)

Hasta 1850 la isla estaba cubierta de árboles Columbrina glandulosa en un 85% de su extensión. Estos árboles tenían unos 15 m de altura con un tronco de unos 40 de diámetro. La introducción de animales no endémicos como los caprinos y ovinos, y el corte indiscriminado de árboles, llevó a la desaparición de los mismos. En la isla se concentra un gran número de aves marinas y de cangrejos.

Juan de Nova, navegante español al servicio de Portugal, partió en marzo de 1501, al mando de 4 naves, con destino al África. Los vientos y las tormentas lo desviaron de su curso y lo llevaron hasta «una isla de aspecto extraño e impresionante, rocosa, de altos y negros picos a la cual le fue dado el nombre de Isla de Assunção». En Portugal el descubrimiento no despertó gran interés en virtud de la pobre extensión en tierras.

Un año después del descubrimiento, Estevão da Gama, en su viaje a la India, visitó la isla. Ignorando el descubrimiento previo, él le dio el nombre de Trindade, que se mantiene hasta hoy. Por disposición real del 22 de agosto de 1539, Don João III, Rey de Portugal, donó la isla a un hidalgo de la Casa Real, Belchior de Carvalho, que jamás llegó a tomar posesión de ella. En 1700, desconociendo que ya había sido descubierta y que pertenecía a Portugal, Edmond Halley quien estaba a cargo de una expedición inglesa para realizar mediciones magnéticas en el Atlántico, contorneó la isla y la declaró posesión inglesa. En 1781 Inglaterra la ocupó militarmente. Portugal protestó a través de su Ministro en Londres, Luís Pinto de Souza. Mientras el asunto se resolvía a través de los canales diplomáticos, el virrey del Brasil, Luís de Vasconcelos, tomaba providencias militares para expulsar a los ingleses. Envió al «Capitão-de-Mar-e-Guerra» José de Melo Brayner, quien partió de Rio de Janeiro el 10 de enero de 1783, con 150 hombres y artillería, a bordo del Nossa Señora dos Prazeres. Le acompañaba el Mariscal de Campo Chicorro. Pero cuando llegaron a la isla los ingleses ya la habían abandonado, dejando 12 cañones intactos.

Portugal decidió no dejar a la isla en el abandono y envió a unos habitantes de las islas Azores, con simientes e instrumentos agrícolas, pero estos colonos pronto se dieron cuenta que la tierra no se prestaba para la labor. Por lo tanto la isla sólo fue ocupada militarmente y también se le utilizó como presidio. Estas actividades perduraron hasta 1795, cuando el Conde de Rezende decidió que se abandonara la isla.

Cien años duró en el más completo abandono, hasta que Inglaterra, nuevamente, en enero de 1895 la incorporó al Imperio Británico. Pero, al considerarla una roca sin vida, en agosto de 1896 el Baracouta recogió el último marino inglés que abandonó la isla. En enero del año siguiente el crucero Benjamín Constant de Brasil tomó posesión definitiva de la isla.

La isla se ha usado como base para investigaciones científicas. La primera se hizo en 1918, por el barco Carlos Gomes. Entre los años 1924 y 1926 el Presidente Artur Bernardes convirtió la isla en presidio político. Entre los prisioneros estuvieron Eduardo Gomes y Juarez Tavora. Al inicio de la Segunda Guerra Mundial la Marina volvió a ocupar la isla hasta el 13 de junio de 1945. En 1950 la isla fue visitada por otra comisión científica con la finalidad de planear una colonización y construir una base aeronaval.

Durante la Segunda Guerra Mundial se le utilizó como base de naves de guerra de las marinas de los Estados Unidos y del Brasil en su combate a los submarinos alemanes. Al final de la guerra se le abandonó, permaneciendo habitada sólo por las gaviotas hasta 1957. En octubre de ese año, bajo las órdenes del Capitán de corveta Carlos Alberto Bacellar, llegó a la isla una fuerza de tarea de la Marina Brasileña. La División de Hidrografía y Navegación del Ministerio de Marina había decidido construir una estación meteorológica y un puesto oceanográfico en la isla para realizar investigaciones relacionadas con el Año Geofísico Internacional (IGY). La función de la estación meteorológica era el rastreo de globos sonda de hidrógeno. Estos globos estaban construidos de un material rojo y llevaban aparatos para el estudio del comportamiento de los vientos. A cierta altura, cuando el globo se reventaba debido a la presión, se soltaba una bolsa con los instrumentos científicos acoplada a un paracaídas.

A principios de noviembre comenzaron las actividades. El equipo consistía de una estación de radio para rastrear los globos meteorológicos para estudiar la alta atmósfera y dar información de los vientos a diferentes alturas. Estos globos eran inflados con hidrógeno y pintados de rojo para hacerlos más visibles a los observadores desde el terreno. Los técnicos contaban con teodolitos para rastrear los equipos. Los globos estallaban al llegar a determinada altura debido a la baja presión externa y al exceso de presión interna. Los instrumentos que llevaba el globo caían al suelo, pero eran detenidos en su caída por un paracaídas que se activaba en ese momento. Cada globo llevaba un radiotransmisor que emitía señales a la estación de radio conforme iba subiendo. En el momento en que estallaba el globo y comenzaban a caer los instrumentos, la señal de radio cambiaba a una frecuencia más alta, que indicaba a los observadores en tierra el momento de la caída.

EL AVISTAMIENTO

La mayoría de los libros y revistas sobre OVNIs[2] que hacen referencia a este caso afirman que los sucesos se desarrollaron de la siguiente forma:

El 16 de enero el crucero NE Almirante Saldanha que hacía labores de investigación para el IGY en la Isla Trinidad, se encontraba anclado a las afueras de la isla. La tripulación del buque era de unos 300 hombres.

Poco después de las 12:00 el buque se preparaba para soltar amarras, y «la tripulación estaba dedicada a la operación de izar a bordo el bote utilizado en los viajes a la isla. La alarma del OVNI fue dada por miembros de la tripulación en la proa y en la popa de la nave»- según escribió Pineda. Se trataba de un objeto muy brillante que se aproximaba a la isla. El objeto venía del Este y voló directamente hacia el Pico Desejado, en donde hizo una curva para dirigirse al Noroeste.

A bordo del barco se encontraban 5 fotógrafos profesionales, uno de ellos era el periodista Almiro Baraúna, miembro del Club Icarai de caza submarina. Sólo se alertó a éste último fotógrafo.

«La persona que llamó la atención del fotógrafo hacia el objeto fue un capitán (en retiro) de la Fuerza Aérea, que se hallaba en el buque como integrante de un grupo especializado de caza submarina; el fotógrafo era miembro del mismo grupo».

Inmediatamente Almiro levantó su cámara y consiguió hacer dos fotos antes de que el objeto desapareciera. Pocos segundos después el objeto hizo una amplia curva y Almiro obtuvo otra foto exactamente en el momento en que se encontraba más próximo al barco. En total Almiro obtuvo seis fotos, de las cuales las dos primeras estuvieron demasiado expuestas a la luz. La cámara utilizada era una Rolleiflex, modelo E, con lente a F.2,8, velocidad de 1/125 de segundo y una abertura de f/8, por lo que se dice que, al ser reveladas, se obtuvo una sobre exposición y grano duro. Las fotos fueron publicadas por el Correio da Manhã[3] del 21 de febrero.

El objeto era de forma lenticular, del color del acero inoxidable o grisáceo oscuro, y parecía rodeado de una especie de niebla verdosa fosforescente. Llevaba una especie de anillo similar al del planeta Saturno, el cual giraba rápidamente. Algunos testigos dijeron que el objeto desprendía una tonalidad anaranjado-rojiza y que no hacía ruido alguno, aún cuando se movía muy velozmente, y que su movimiento no era continuo sino abrupto, con sorpresivos cambios de dirección y velocidad. La altura se estimó en alrededor de 1,800 metros. Las fotografías se tomaron en no menos de 14 segundos. Se dijo que toda la tripulación estaba sobre cubierta, muy agitada, y que incluso algunos de ellos apuntaron sus armas hacia el objeto.

El caso de la isla Trinidad fue uno de los 19 casos que se escogieron para enviarse a varios altos oficiales y dignatarios de Inglaterra[4]. El consenso general de los ufólogos es que se trata de fotografías genuinas de una nave extraterrestre.

EL ALMIRANTE SALDANHA

El navío original, fue el velero de cuatro palos llamado Dovenby Hall que fue construido en 1885 como un barco de carga, mientras que el nuevo es un diseño de los ochenta con propósitos de buque escuela.

El Dovenby Hall fue botado por la Vickers-Armstrong en Harrow-in-Furness el 19 de diciembre de 1888, y tuvo un costo de 314,000 libras.

El 7 de septiembre de 1931 el Jefe del Gobierno Provisional del Brasil firmó un decreto (No. 20,373) autorizando la construcción de un «Navio-Escola» para la instrucción del personal de la Armada Nacional. Dos años después, el 7 de febrero de 1933, se firmó un contrato con la Vickers-Armstrong para construir una réplica del Dovenby Hall, al costo de 316,400 libras.

El 11 de junio de 1934 desde Harrow-in-Furness, ante la presencia del Embajador de Brasil en Londres, Dr. Regis de Oliveira, se bate la quilla del NE Almiranthe Saldanha (su nombre es un homenaje al contra almirante Luiz Filippe de Saldanha da Gama, héroe de guerra brasileño). La madrina fue la Sra. Helena Regis Bettencourt, esposa del Embajador. El 19 de diciembre del mismo se le lanza al mar, siendo en esta ocasión madrina la excelentísima Señora D. Darcy Sarmanho Vargas, en representación de la Emperatriz Regis de Oliveira.

El barco llega a Brasil (Salvador), el 14 de octubre de 1934. A su mando estaba el capitán de fragata Sylvio de Noronha, teniendo como Inmediato al Capitán de corveta Edmundo Jordao Amorim do Valle y una tripulación de veintidós oficiales, sesenta y un suboficiales y sargentos, trescientos diez y siete cabos y marinos, y un total de dieciséis segundos tenientes, cuarenta guardias marinos y cuatro civiles, en viaje de instrucción.

Desde septiembre de 1942 hasta diciembre de 1945 se le utiliza en labores de guerra.

Del 25 de abril de 1952 al 16 de mayo de 1953 realiza un viaje de circunnavegación al planeta.

A principios de 1957 el tubo lanzatorpedos es sustituido por un equipo de sonar que sería utilizado hasta 1958 en labores del IGY.

El 3 de agosto de 1957 se le incorporó a la Dirección de Hidrografía y Navegación, y dos años después (14 de agosto de 1959) se le clasificó como Navío Oceanográfico. Participó en varias investigaciones internacionales, como el GATE (Global Atlantica Tropical Experiment) o el FGGE (First Gate Global Experiment).

A partir del 12 de diciembre de 1961 se decidió transformar el velero eliminando las velas y construyendo una superestructura central y sustituyendo el sistema de propulsión. La transformación concluyó hasta 1964. Actualmente el Almirante Saldanha desplaza 3,315 toneladas con carga completa. Su longitud es de 93.39 m, 15.85 m de boca y 5.50 m de calado. Su plataforma tiene un área de 2,500 metros cuadrados. Su motor principal, de diesel, le proporciona 2,100 H.P., que le dan una velocidad de crucero de 11 nudos (máxima de 14 nudos). Cuenta con dos radares, navegador por satélite, aguja giroscópica y radiogoniómetro para navegación. Tiene como equipo oceanográfico dos grúas principales, para la recolección de muestras hasta 6,000 metros de profundidad; y dos grúas secundarias, hasta 500 metros de profundidad; 3 ecobatímetros, para profundidades de hasta 4,000 metros; sonar de pesca; laboratorios de química, física, biología, radiactividad, geología, ictiología y meteorología; un CTD (Conductivity, Temperature and Depth), equipo que permite el registro automático, por computadora, de los perfiles de salinidad marinos y de la temperatura, en función de la profundidad. Cuenta con espacio para recibir hasta 35 científicos o universitarios investigadores[5].

EL ANÁLISIS DEL MINISTERIO DE MARINA

En la revista argentina antes citada se publicó la trascripción de unos documentos del Ministerio de Marina de Brasil, que a su vez habían sido publicados en la Revista Nacional de Aeronáutica. Alejandro Vignati, quien en ese entonces era redactor-jefe de 2001 Periodismo de anticipación, decía:

«Si alguno presenta una reclamación sobre autenticidad, paternidad o demostrabilidad del caso, ya sabe a quien tiene que acudir: Ministerio de Marina de Brasil»[6].

Dichos documentos se presentaban así:

Ministerio de Marina

Comando de Operaciones Navales

Departamento de Inteligencia

Objeto:

Informe sobre la observación de objetos volantes no identificados, registrados en la Isla Trinidad, en el periodo comprendido entre el cinco de diciembre de 1957 y el dieciséis de enero de 1958.

Según Pineda, éste documento fue presentado el 3 de marzo de 1958 por el jefe del Comando de Operaciones Navales, Antonio María de Carvalho, almirante de la Flota, y dirigido al ministro de Marina del Brasil. En tal documento (DOCUMENTO 1)[7] se dice:

«MINISTERIO DE MARINA

«COMANDO DE OPERACIONES NAVALES

«DEPARTAMENTO DE INTELIGENCIA

«ASUNTO

«Informe sobre la observación de OVNIs registrados sobre la Isla de Trinidad, en el periodo comprendido entre el 5 de diciembre de 1957 al 16 de enero de 1958.

«ACONTECIMIENTOS

«1. El capitán de corbeta Carlos Alberto Ferreira Bacellar, comandante del puesto Oceanográfico de la Isla Trinidad fue llamado por este Alto Comando el 27 de enero de 1958, donde presentó su informe, relatando lo siguiente:

«I. El 31 de diciembre de 1957 un Objeto Volador No Identificado fue observado sobre la isla, avistado por el oficial médico teniente MD Ignácio Carlos Moreira Murta, por un marinero y cinco trabajadores. La aparición ocurrió poco después de las 7:50. Debido a la convicción de los observadores y a la coherencia y correlación de los observadores, se decidió enviar un radiograma que dio origen a la presente investigación;

«II Fui informado en la misma ocasión que un objeto idéntico había sido visto anteriormente el 5 de diciembre de 1957, por un trabajador, también por la mañana y a la misma hora;

«III. El día siguiente, 1° de enero de 1958, a la misma hora y en la misma posición moviéndose hacia el Norte (informaciones idéntica a las observaciones anteriores) algo apareció sobre el mar, volando a una velocidad increíble. A pesar de la opinión adversa de otros observadores y a la luminosidad presentada por el objeto en cierto trecho de su trayectoria, se concluyó que una gaviota se proyectó del cielo, haciendo difícil cualquier estimación estereoscópica;

«IV. El día siguiente, el 2 de enero de 1958, se volvió a dar la alarma, esta vez a las 20 horas. Esta alarma fue descartada pues el guardia no vio absolutamente nada;

«V. Finalmente, el 16 de enero de 1958, a las 12:15 horas, se registró otra alarma OVNI a bordo del Almirante Saldanha, anclado junto a la isla. El navío se preparaba para soltar amarras y la tripulación estaba dedicada a la operación de izar a bordo el bote utilizado en los viajes a Trinidad. La alarma del OVNI fue dada por los miembros de la tripulación en la popa y en la proa de la nave;

«VI. En esta misma ocasión, un fotógrafo profesional, civil, que se encontraba en la cubierta, en la proa del navío, fotografiando la operación de izamiento del bote fue alertado y tuvo tiempo de captar las cuatro fotos anexas;

«VII. Luego del avistamiento, el fotógrafo extrajo el rollo de la película de la cámara, en presencia del capitán de corbeta Bacellar y otros oficiales; más tarde, junto con el capitán de corbeta Bacellar penetró en el laboratorio fotográfico del buque, vestido sólo con una camisa y «shorts». El revelado duró unos diez minutos y luego los negativos fueron examinados por el capitán de corbeta Bacellar. El capitán Bacellar afirma que vio el OVNI aludido en los negativos mencionados, en aquel primer examen, con detalles que sólo las ampliaciones mostraron después más claramente;

«VIII. Después, los negativos aludidos fueron mostrados a los miembros de la tripulación de la nave que habían sido testigos del fenómeno: todos reconocieron que el objeto que aparecía en las fotos era idéntico al que habían avistado en el aire.

«IX. La persona que llamó la atención al fotógrafo sobre el objeto fue un capitán de la Fuerza Aérea que se hallaba en el navío como integrante de un grupo especializado en caza submarina. El fotógrafo era miembro del mismo grupo;

«X. Las fotografías fueron tomadas en un espacio de unos 30 segundos;

«XI. Se observó una fuerte perturbación emocional en todas las personas que avistaron el objeto , incluyendo al fotógrafo, civiles y miembros de la tripulación del navío;

«2. El capitán de corbeta Bacellar también informó sobre un fenómeno que había observado personalmente sobre la isla, por dos veces, en diferentes ocasiones, con la ayuda de un teodolito de alta precisión y en plena luz del día. Su segunda observación fue la siguiente:

«I. Estaba siguiendo un globo meteorológico cuando tuvo indicación de que sus instrumentos habían caído; la caída fue claramente reconocida por las señales emitidas por su radio sonda y por la línea trazada en el registrador.

«II. El globo debía explotar después de dicha caída, pues el tiempo medio de vida de un globo es de cuarenta minutos; después de este lapso estalla, debido a la gran altura alcanzada.

«III. El globo seguido estaba cubierto, a una altura de 14,000 metros, cuando sus instrumentos fueron lanzados por medio de paracaídas. Unos pocos momentos más tarde, localizó un objeto en el cielo, a unos treinta grados en la horizontal del punto donde el globo había desaparecido al pasar detrás de una nube.

«IV. Visto a través del teodolito, el objeto presentaba una extraña forma, como una media luna, con una luz brillante; el fenómeno duró tres horas y media, y el objeto aparentemente se movía con la misma velocidad angular del sol.

«V. El objeto desapareció únicamente cuando el cielo quedó totalmente cubierto por nubes cirrus.

«VI. No haya explicación para la observación que realizó considerando el tiempo de vida del globo pintado de rojo que seguía, la forma y luminosidad del objeto y posición de la Luna y de los planetas.

«VII. Esta observación fue atestiguada por el oficial médico, varios argentinos y marineros de la Armada, y un técnico civil del departamento de Hidrografía y Navegación de la Marina».

«3. Finalmente, el capitán de corbeta Bacellar trajo a este Alto Comando al hombre que había tomado las fotografías, el fotógrafo profesional Almiro Barauna (dirección: Praia De Icarai 251, departamento 1004, Niteroi), quien presentó el siguiente informe:

«I. Estaba en la cubierta del NE Almirante Saldanha cuando fue llamado para que observara un extraño objeto que se aproximaba a la isla; le fue posible localizarlo después de unos pocos momentos de observación.

«II. Inmediatamente después de avistarlo, dirigió su cámara hacia el objeto, tomando seis fotografías sucesivas.

«III. Después, como había obtenido la última foto del rollo, extrajo la película de la cámara y permaneció durante casi una hora con ella en sus manos[8], esperando recobrarse de una fuerte perturbación emocional que experimentara.

«IV. Permaneció en el cuarto oscuro unos diez minutos acompañado por el capitán de la Fuerza Aérea, que lo ayudaba, después mostró la película aún húmeda, al capitán de corbeta Bacellar con la impresión de que el objeto fotografiado no había aparecido en el film revelado; sin embargo, su impresión fue alterada por el propio capitán Bacellar, quien mostró que, en las vistas conectadas con la observación, era visible en diferentes posiciones, una imagen que parecía la del objeto.

«V. Guardó los negativos y los trajo a Río donde, en un laboratorio fotográfico, hizo varias ampliaciones; el OVNI aparecía bien sólo en dos instantáneas, porque los otros dos negativos eran oscuros.

«VI. Para aumentar el contraste, realizó una operación conocida como «aclarado», consistente en aclarar homogéneamente todo el negativo; sin embargo, como en dos vistas el OVNI aparecía con toda claridad y temía perderlas si el proceso fallaba, cortó la película y sometió a proceso sólo los otros cuatro negativos; como resultado, el OVNI apareció con toda nitidez en dos de ellos, en diferentes posiciones.

«VII. Dice que al observar al OVNI ocularmente, su impresión fue la de un cuerpo sólido con contornos poco definidos, que mostraba gran movilidad, y una alta velocidad, y con una estructura difícil de precisar, porque el objeto parecía envuelto por una sustancia que comparó a la espuma del jabón. Parecía tener una prolongación del mismo material y se desplazaba sin ningún ruido;

«VIII. Se puso tan nervioso después de la observación que le fue difícil realizar la tarea rutinaria de revelar el filme;

«IX. Ofreció los negativos a este Alto Comando para todos los exámenes y análisis necesarios, con el fin de probar su autenticidad, y sugirió un examen microscópico como única manera apropiada de detectar alguna triquiñuela».

«RESUMEN

«4. Resumiendo las declaraciones obtenidas de acuerdo con los informes transcritos arriba, tenemos los siguientes hechos importantes:

«a. Fue observado sobre la Isla de Trinidad, por diferentes personas, la aparición de OVNIs en cuatro ocasiones, en diferentes días, tres veces por la mañana y una en la noche;

«b. El capitán de corbeta Bacellar observaron una vez por la mañana algo que se identificó como una gaviota, a pesar de que los suboficiales y marinos no compartían este criterio ya que pensaban que era un OVNI;

«c. La observación por dos ocasiones, sobre la Isla Trinidad, por su propio comandante militar, un oficial superior del Cuerpo de la Armada y un hidrógrafo experimentado en Meteorología y operaciones de radiosonda, de un fenómeno no explicado de acuerdo con las condiciones atmosféricas o astronómicas

«d. Obtención de cuatro fotografías de un OVNI, tomadas en cubierta del navío escuela Almirante Saldanha, mientras éste permanecía anclado junta a la Isla Trinidad. Fotos tomadas por un fotógrafo profesional en presencia de diversos testigos que afirmaron haber observado el objeto fotografiado.

«ANALISIS

«I. La valoración de los datos descritos en la sección anterior muestra:

«a. Que en cinco apariciones de OVNIs cuatro fueron de día y una de noche;

«b. Que en cinco apariciones de OVNIs, el capitán Bacellar fue testigo solamente en un caso, que explicó como una gaviota;

«c. Que los testigos que avistaron los OVNIs eran personas con diferentes calificaciones «“trabajadores, oficiales, médicos, dentistas, marineros, sargentos, oficiales, civiles y un fotógrafo;

«d. Que ningún oficial de los Cuerpos Navales avistó los fenómenos registrados, con excepción de dos incidentes informados por el capitán Bacellar;

«e. Que en todos los casos, las personas que observaron los OVNIs, incluido el fotógrafo profesional, tuvieron una fuerte reacción emocional. Existe inclusive el caso de un trabajador considerado como normal que comenzó a correr de pánico;

«f. Que los informes, a despecho de la gran dificulta en obtener la información de gente con escasa cultura, concuerdan en los siguientes datos:

«FORMA: El clásico disco u objeto en forma lenticular. Un objeto (visto por debajo) que, según los observadores, mostraba un perfil esférico cuando atravesó la isla el 31 de diciembre de 1957. Visto desde un punto distante era de forma de un disco con doble cúpula (forma de Saturno);

«COLOR: Indefinido para algunos, de acero inoxidable para otros. Muchos lo vieron como si estuviese envuelto en una niebla;

«CAUDA: Algunos observadores notaron una descarga de forma blanda. Otros negaron cualquier cosa de este tipo:

«TAMAÑO: Todos los observadores coincidieron que los objetos se movían muy rápido. Ninguno fue capaz de realizar estimaciones sobre sus dimensiones;

«MOBILIDAD: Todos los informes llamaron la atención sobre la extrema movilidad de los OVNIs. Los movimientos no eran continuos como los de un avión, sino más rápidos y abruptos, con cambios de velocidad y dirección sorprendentes;

«ALTURA Y DISTANCIA: Sólo los observadores de la aparición del 31 de diciembre de 1957, cuando el objeto volador fue visto cruzar la isla, estimaron su altura, comparándola con la del Pico Desejado, o sea, aproximadamente 1,800 metros;

«MANIOBRAS: Todos los informes coinciden en el hecho de que los objetos ejecutaban maniobras sumamente insólitas;

«ASPECTO: El de un cuerpo sólido en todos los casos;

«TIEMPO DE OBSERVACIÖN: Muy breve, calculado siempre en segundos.

«g. Que los observadores que avistaron los OVNIs saben perfectamente cómo identificar aviones. Cualquier avión sobre la isla siempre fue correctamente identificado, e informado, por notas, al Departamento de Hidrografía y Navegación;

«h. Considerando las circunstancias en que fueron tomadas las fotos, seguidas del revelado inmediato del filme, las condiciones en que estas fueron realizadas y el estado emocional del fotógrafo, todo indica que ningún fotomontaje se realizó en el laboratorio de abordo;

«i. En cuanto a la prueba fotográfica, evidentemente la más valiosa e importante, tenemos:

«PUNTOS NEGATIVOS

«I. No se hicieron copias de la película en el momento de ser revelada.

«II. El comandante del buque no tomó posesión de los negativos luego de haber sido revelados, de manera de obtener más tarde copias en presencia de testigos.

«III. Las copias y ampliaciones fueron realizadas por el fotógrafo en su propio laboratorio».

«PUNTOS POSITIVOS

«I. El informe del capitán de corbeta Bacellar, que vio en la película, inmediatamente después de revelada y todavía húmeda, las imágenes que identificó en las copias como el objeto fotografiado, y también que las instantáneas que preceden a la secuencia conectada con el pasaje del objeto corresponden a escenas tomadas a bordo pocos minutos antes del suceso.

«II. Las declaraciones de las personas que avistaron el objeto: Ellas vieron las copias de las fotografías y declararon que habían visto exactamente lo que aparece en las fotografías».

«j. En lo que respecta a los negativos, fueron sometidos al examen de técnicos del Departamento de Hidrografía y Navegación y de expertos del Servicio Aerofotográfico de Cruzeiro do Sul, con los siguientes resultados:

«I. El técnico del Departamento de Hidrografía y Navegación de la Armada, luego de analizar los negativos, afirma que son naturales.

«II. Los técnicos del Servicio Aerofotográfico de Cruzeiro do Sul[9], luego de exámenes microscópicos para verificar la granulación, análisis de señales, verificación de luminosidad y detalles de contornos, afirmaron: No había signo alguno de fotomontaje en los negativos mencionados, y toda la evidencia demostraba que eran realmente negativos de un objeto verdaderamente fotografiado; la hipótesis de un fotomontaje tramado luego de la observación es definitivamente excluida. Es imposible demostrar tanto la existencia como inexistencia de un fotomontaje previo, el que requiere, no obstante, una técnica de alta precisión y circunstancias favorables para su ejecución».

«CONCLUSIONES

«5. Considerando la presentación de los hechos y el breve análisis realizado, descrito en el punto anterior, se puede concluir:

«a. Que hay cierto número de testigos que declaran haber visto OVNIs sobre la Isla Trinidad. Estos testigos tienen distintas calificaciones y las observaciones fueron hechas en días diferentes;

«b. Que la mayoría de los informes presentados es insuficiente, sobre todo debido a la falta de idoneidad técnica de muchos de los observadores y la breve duración de los fenómenos observados, de modo que no se puede dar ninguna conclusión a partir de la información de estos testigos;

«c. Que la prueba presentada más importante y valiosa, la fotográfica, de alguna manera pierde su calidad de convincente debido a la imposibilidad de descartar la hipótesis de un montaje previo;

«d. Que la reacción emocional de las personas que informaron sobre las apariciones de OVNIs es muy fuerte y fácilmente perceptible;

«e. Que, finalmente, la existencia de informes personales y de evidencia fotográfica, de cierto valor, considerando las circunstancias envueltas, permite se admita que hay indicios de la existencia de OVNIs.

«6. La última conclusión mencionada me permite sugerir a su Excelencia que este Alto Comando debe tomar en consideración toda información que se obtenga sobre el presente tema, con vistas a alcanzar conclusiones más definitivas.

«José Geraldo Brandão

Capitán de corbeta

Servicio de Inteligencia».

Esquema del Almirante Saldhana

El Almirante Saldhana

El Almirante Saldaña y dos de sus «hermanos»: el Magualene Vinnes y el Priwall

Varias etapas de su construcción en los astilleros de Vickers-Armstrong en Harrow-in-Furness.

En su viaje hacia Brasil.

Varias fotos del Almirante Saldanha

El almirante Saldanha en el puerto de Salvador, Brasil.

En la época en que ya pertenecía a la marina de Brasil.

Una de las últimas fotos del Almirante Saldanha antes de su transformación.

La transformación fue asombrosa. El navío luce completamente diferente y su línea es más moderna.

El Almirante Saldanha en la actualidad.

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[1] Pineda O. Jorge, 2001 Periodismo de anticipación, No. 39, Buenos Aires, Argentina, 1971.[2] Bougard Michel, Stendek, No. 26, Diciembre, 1976, p. 14.

Clark Jerome, Trindade Island Photographs. In The UFO Encyclopedia: The phenomenon from the beginning (2nd ed., Vol. 2, pp. 898-903). Omnigraphics, Inc. Detroit, MI, 1998.

Evans Hilary & Spencer John (eds.), UFOs in Latin America. In UFOs 1947-1987: The 40-Year Search for an Explanation, Fortean Tomes, London, 1987 p. 97-113.

Hewes Hayden. The Mystery Disk over Trindade Island. UFO Report, Vol. 7, No. 1, February, 1979, p. 18-19, 58.

Smith Willy, Trindade Revisited. International UFO Reporter, Vol. 8, No. 4, July/August, 1983, p. 3-5, 14.

Story D. Ronald, Encyclopedia of UFOs, Doubleday & Company Inc., New York, 1980, p. 41.

[3] Correio da Manhã, Rio de Janeiro, 21 de febrero de 1958.

[4] UFO Magazine, UK, July/August 1996, p. 34-38.

[5]> Brouwer J. Norman, International Register of Historic Ships. Anthony Nelson, Oswestry, 1985. 4to, XII, p. 321.

Brouwer J. Norman, International Register of Historic Ships. Sea History Press, Oswestry, 1993 (2nd). 4to, p. 392.

Underhill A. Harold, Sail Training and Cadet Ships. Brown, Son & Ferguson, Glasgow, 1973. 8vo, XVI, p. 373.

[6] Vignati Alejandro, El Triángulo Mortal de las Bermudas, Editorial A.T.E., Barcelona, España 1975.

[7] Para una mejor comprensión y discusión del caso enumeraremos los Documentos, las cartas y los recortes de prensa.

[8] El subrayado es mío.

[9] Compañía de navegación aérea de Brasil.