¿Existen los fantasmas?

¿EXISTEN LOS FANTASMAS?[1]

Por Víctor Vázquez Valenzuela

Hay en nuestro país una gran cantidad de personas que cree en los fantasmas; algunas, incluso, afirman que los han visto o sentido. Cuando se habla de fantasmas surgen inmediatamente dos temas de discusión: el de su apariencia y el de si realmente existen.

No hay acuerdo, entre los que creen en fantasmas ni tampoco entre quienes dicen haberlos visto, respecto a su apariencia, es decir, qué características tienen. Este desacuerdo se manifiesta desde la especificación de la consistencia de los fantasmas. Algunos sostienen que su consistencia es parecida a la de una tela suave, otros afirman que más bien parece un vapor o neblina más o menos difusa.

Por otro lado, algunos dicen que sólo se ve la silueta o contorno de los fantasmas, mientras que otros aseguran que se ve la imagen o figura completa.

Muchos de los que dicen haber visto fantasmas sostienen que éstos están dotados de vida, ya que hablan, respiran y se mueven, en tanto que otros afirman que se asemejan a un muñeco inmóvil e inerte. Algunos audaces que han tratado de tocar a un fantasma dicen que lo han logrado, mientras que otros afirman que su mano atravesó a estos seres, teniendo como consecuencia el que la mano se le haya hinchado y que durante varios días hayan tenido ardores intensos en esa mano.

Otro tema de discusión es el de si los fantasmas lo son de personas vivas o ya fallecidas. En esto las opiniones también se dividen: unos dicen que el espíritu de una persona, cuando esta pasa por situaciones especiales (como un accidente grave) se desprende de ella y se le aparece como fantasma a otra persona con la cual tiene lazos afectivos; esta persona puede ser un familiar, la novia o un amigo muy querido. Otros juran que han visto fantasmas de personas ya fallecidas. En las sesiones espiritistas se supone que se aparecen los fantasmas o espíritus de personas ya desaparecidas, invocados por él o la médium.

Los fantasmas pueden ser vistos por un solo individuo o por varios; inclusive, algunos autores afirman que los animales tienen una capacidad especial Para percibir la presencia de fantasmas, principalmente si estos son de sus antiguos dueños.

La pregunta más importante en relación al tema de los fantasmas es la de si estos existen. Nuestra respuesta es: NO. Los que creen en estos seres preguntarán: ¿Entonces cómo se explican las visiones de fantasmas?

Para comenzar, hay que señalar que un gran porcentaje de las personas que dicen haber visto a estos seres desencarnados creían en ellos aún antes de ver a uno. Son muy raros los casos de visiones de fantasmas en personas que no creen en ellos. La investigación psicológica, sociológica y antropológica moderna ha producido una gran cantidad de datos referentes a la creencia en lo oculto, como, p. ej., que es difícil que las personas crean en una o dos cosas relacionadas con lo oculto y paranormal, generalmente se cree en todo o casi todo (p. ej.: parapsicología, ovnis, brujería, etc.) Estos creyentes tienden a dar interpretaciones sobrenaturales a las cosas que no entienden. Esto se debe a muchas variables, siendo una de las importantes la relacionada con la educación, tanto la formal, recibida en una escuela, como la informal, recibida en el hogar y por los medios de difusión como revistas, radio y televisión. Esta educación tiende a producir en el niño y el adolescente una actitud de aceptación de todo lo sobrenatural. Muchos de nosotros todavía recordamos las historias de brujas, duendes y demás que nos contaba nuestra abuela.

Un ejemplo actual de la influencia de lo sobrenatural es el caso de la telenovela “El Maleficio”, que ha producido en muchos televidentes la idea de que ciertas personas (brujos, chamanes) tienen poderes sobrenaturales. Pues bien, la psicología nos dice que vemos lo que queremos ver, y esto está determinado por nuestras creencias, deseos y expectativas. Esto nos explica porque a los creyentes en lo oculto constantemente les suceden hechos “inexplicables”; lo que pasa es que todo lo que no entienden, raro o inusual (como sacarse un premio en la lotería o que les llame por teléfono una persona en la cual está pensando) lo interpreta sobrenaturalmente o como un designio del destino.

Otro dato importante encontrado en la investigación psicológica actual es el de que el cansancio físico y psicológico facilita la percepción de ilusiones y alucinaciones. (Una ilusión es percibir deformadamente un estímulo; y una alucinación es percibir algo que no existe).

Pues bien, la psicología sostiene que una gran parte de las visiones de fantasmas no son más que ilusiones o alucinaciones visuales y auditivas. Pensemos en una persona que cree en los fantasmas, que está cansada física y mentalmente y que se encuentra en un lugar con una iluminación baja o deficiente; si esta persona ve una camisa o un abrigo, no sería difícil que lo interpretara como un fantasma. Se sabe que gran parte de las visiones de fantasmas se dan poco antes de dormirnos o poco después de despertar, en un estado de somnolencia, en el cual no hay una clara conciencia y control de lo que vemos, sentimos y pensamos. Es más, hay un tipo de sueño, llamado sumo hipnagógico (o alucinación hipnagógica) que se presenta precisamente en este estado de somnolencia. Durante este sueño, el sujeto ve cosas raras, y es muy común que vea caras y máscaras, que fácilmente pueden tomarse por fantasmas.

Por otro lado existe un período durante el dormir, llamado sueño NMOR (durante el cual hay movimientos lentos de los ojos) que puede explicar muchos casos de visiones de fantasmas. Durante este período el durmiente ve un lugar yermo, como una tierra de nadie, en el cual aparecen seres fantasmales. Se supone que todos, al dormir, pasamos por este período de sueño NMOR pero nunca lo recordamos; solo la investigación de laboratorio nos ha permitido llegar a conocer una serie de aspectos relacionados con este período. Un dato muy interesante es que las personas que se encuentran en este período, teniendo este tipo de sueños, si se les despierta, afirman que estaban despiertas, pero el electroencefalograma indica que estaban profundamente dormidas. Hay una gran cantidad de personas que afirman que vieron un fantasma cuando se encontraban acostadas, cuando se les pregunta si no era un sueño, contestan que no, que están absolutamente seguras de que estaban despiertas. ¿No sería que estaban en sueño NMOR?

Para terminar sólo queremos decir que, para que no se nos tache de escépticos intransigentes, estamos dispuestos a admitir la existencia de los fantasmas… cuando veamos uno.


[1] Publicado originalmente en Excelsior, 1984.

4 pensamientos sobre “¿Existen los fantasmas?”

  1. Porque entonces, algunos “no creyentes” han presenciado ciertas aparciciones?
    Qué explica tambien, movimientos de objetos en una sala donde no hay aire corriente, como se explica que un objeto tan grande como un vaso caiga de una mesa siendo que este se encontraba en el centro de la misma?
    Creo que hay ciertas cosas que la psicologia no puede responder, porque cuando se analisa todo como un hecho psicologico se esta diciendo, de cierta forma, que nada es real, es todo producto de nuestra imaginacion.

  2. Está bien ser escéptico y racional, en eso les doy la razón, pero déjame decirte que yo era igual hasta que comencé a verlos… Algunos los ven frecuentemente otras personas Jamás en su vida verán uno. ¿Porqué? no creo que sepamos la respuesta nunca, pero en todo caso tan malo es creer en cualquier cosa que se nos diga cómo ser un mega escéptico del tipo “La tierra es plana porque es ridículo pensar otra cosa”…

  3. Leopoldo
    Dices que eras escéptico y racional y que ahora has dejado de serlo. Lo siento por tí y lamento que ahora pienses que la Tierra es plana y que, incluso, ahora veas fantasmas.

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