Ovni en teléfono celular: eucalipto

Ovni en teléfono celular: eucalipto

31 de agosto de 2004

Kentaro Mori

ovnifraudetEl “supuesto ovni” fotografiado por la cámara de un teléfono celular, en un caso “quizás sin precedentes”, resultó ser solo la copa de un bosque compacto y replantado de… eucaliptos. En la imagen de arriba, tomada en el acto por una persona anónima que resolvió el caso, se puede ver un bosque cercano, y luego el más lejano en el horizonte que habría sido promocionado como una “nave gigante”, y como especuló un ufólogo, en un caso posiblemente “histórico”. La información llega a través de Cláudio Brasil, según informa la revista UFO. El blog Líquito incluso sugirió que el “ovni” era en realidad un espejismo, en lo que también nos equivocamos: la solución fue aún más prosaica, y desacredita a los “testigos”. Se necesitó una persona que conociera bien la región para encontrar la ubicación y resolver el caso.

Ni nave espacial inca venusiana gigante ni espejismo: Eucalyptus spp.

http://www.ceticismoaberto.com/geral/435/ovni-no-celular-eucaliptos

La fotografía Tomaso

La fotografía Tomaso

Ironwood_Daily_Globe_Thu__Jul_17__1947_El 17 de julio el Ironwood Daily Globe, de Ironwood, Michigan, publicó la foto del tarsero Tomaso. El pie de foto dice:

image“OTRO CHISTE PLATILLO – EN SU CARA – Tomaso el Tarsero está muy molesto. En su reciente llegada a Nueva York desde las Filipinas, su cara de ojos como platos originó el rumor de que un piloto de un platillo volador de Marte había sido capturado después de aterrizar su plato plano en lo alto del edificio Empire State. Tomaso niega indignado el rumor y quiere que se entienda claramente que él no es un marciano, sino un pariente, aunque remoto, de la raza humana. Además, dice, es una mala pasada jugar con un pequeño individuo que pesa sólo ocho onzas. Vivirá con otros 24 tarseros en el Zoológico del Bronx”.

Cielos despejados por Matías Morey Ripoll

Cielos despejados

clip_image002Un ufólogo es quien practica o hace ufología. Hasta aquí, muy bien. Más difícil es saber qué es la ufología (o la ovnilogía, si ustedes prefieren, porque ni en eso nos ponemos de acuerdo) y cómo puede hacerse, si es que existe una manera concreta de llevarla a cabo. Entre los pocos consensos que existen en el seno de la ufología, seguramente uno de los más extendidos es que no hay forma de concretar esta cuestión: cada maestrillo tiene su librillo, y se suceden generaciones enteras de investigadores que se dedican a inventar la rueda en cada ocasión que tienen, a repetir ideas ya desacreditadas, o a aplicar métodos que no conducen a ningún sitio. Todo ello en medio de una diversidad de opiniones, posturas o hipótesis que (al menos en los tiempos en que más se prodigaban) desorientaban fácilmente a quien se asomaba por vez primera a este oscuro rincón del conocimiento humano. Uno podría pensar, siendo benévolo, que este rasgo adolescente era una disfunción temporal propia de un campo del saber relativamente nuevo y aún en formación. Pero el paso de los años ha demostrado que la enfermedad apenas ha remitido, y que los males del pasado se repiten una y otra vez en el presente. Ahora bien, el tiempo transcurrido no ha sido totalmente en balde, porque, a diferencia de lo que sucedía en la segunda mitad del siglo XX, en nuestra época los platillos volantes han desaparecido de los cielos, tal vez por sentirse incomprendidos por una humanidad tan poco competente para entenderlos, o simplemente porque ésta tiene otras preocupaciones y distracciones más inmediatas que la de ejercer la hospitalidad con los alienígenas. Siendo así, podría pensarse que éste es un buen momento para detenerse y reflexionar sobre qué es y qué representa en la actualidad la ufología, y si todavía podemos esperar algo provechoso de ella, más allá de los delirios y las incongruencias que hasta ahora la han caracterizado.

Cielos despejados (título que alude a la mencionada sequía de avistamientos) pretende implicar al lector en esa necesaria reflexión sobre de dónde viene y hacia dónde se dirige el estudio de los ovnis en el siglo XXI. Para ello presenta recopilados diecinueve ensayos que Matías Morey, investigador español que fue coordinador del Diccionario Temático de Ufología y presidente de la desaparecida Fundación Anomalía, ha escrito en los treinta años que lleva dedicado al asunto, tres décadas en que ha abordado multitud de aspectos relacionados con los ovnis, respecto a los cuales los artículos seleccionados representan una pequeña muestra significativa de su pensamiento y de la evolución del mismo a lo largo del tiempo. Desde la disertación epistemológica sobre qué pretende estudiar la ufología, hasta la aplicación de la teoría del caos a los repertorios de incidentes, pasando por anécdotas sorprendentes del día a día de los ufólogos y hasta algún panegírico, sin olvidar el tratamiento que el cine ha dado a los extraterrestres, o la revisión de casos clásicos, todo lo humano o divino relacionado con los ovnis aparece tratado en esta obra; que en un capítulo final, escrito expresamente para la ocasión y quizás algo polémico, propone incluso una salida digna para la disciplina, si de verdad quiere insertarse dentro del conjunto de la cultura y dejar de ser una extravagancia sólo apta para personas de dudosa saludad mental.

Lejos de la confusión característica de la ufología, la diversidad temática de Cielos despejados resulta, paradójicamente, clarificadora respecto a lo que supone la labor de los ufólogos en los últimos años, en que han tenido que reinventarse para continuar ejerciéndola sin apenas nueva casuística que poder incluir en los catálogos. Frente a una concepción tradicional de la ufología, basada en la investigación de campo y en la encuesta a los testigos, el libro también muestra todo el trabajo que queda pendiente de hacer cuando los incidentes se archivan -explicados o no-, y corresponde darles sentido a todos los relatos coleccionados. Y no cualquier sentido, sino uno que pueda ser útil a la colectividad, y no sólo a individuos barbudos de voz grave que exploten comercialmente todas esas historias.

En definitiva, Cielos despejados es por esos motivos una obra necesaria en los tiempos que corren, como lo es también para conocer cómo se ha llegado hasta aquí, y para saber si todavía vale la pena dedicar tanto esfuerzo al cultivo de la ufología, considerando lo poco que se obtiene a cambio. Como dice el autor, tal vez al final sólo se trate de una cuestión de amor, del amor que se puede seguir profesando tanto a los ovnis como a quienes persisten en su estudio.

Características:

  • Autor: Matías Morey Ripoll
  • Año de edición: 2021
  • Número de páginas: 206
  • Ilustrado
  • Ediciones Coliseo Sentosa

Dónde comprarlo:

¿Ovnis en La Malagueta? Unos ejercicios del ejército desatan curiosas teorías en redes sociales

¿Ovnis en La Malagueta? Unos ejercicios del ejército desatan curiosas teorías en redes sociales

Dos buques de la Armada hacen escala desde ayer en el Puerto de Málaga: son el LHD “Juan Carlos I” y la fragata “Reina Sofía”

17 de septiembre de 2021

Ángel De Los Ríos

Hubo quien incluso invocó a Íker Jiménez y su “Nave del Misterio”. Desde las 9 de la mañana de este viernes. 17 de septiembre, circulan en redes sociales una imágenes desde La Malagueta y otras zonas cercanas. Mar adentro, luces rojas muy brillantes suben muy arriba, se mantienen en el cielo, para luego acabar descendiendo muy lentamente y acabar “apagándose” en el mar. En Twitter comenzaban a preguntar si alguien sabía de qué se trataba y, claro, era obvio que muchos empezaran a montar un “Expediente X” a la malagueña.

Hubo alguien que apuntaba incluso a fenómenos meteorológicos, como las triboluminiscencias (asociadas a fenómenos sísmicos), y otros más prácticos hablaban de alguna suerte de reflejo. Pero era imposible que decenas de personas registraran el mismo “reflejo”. Ni cazas militares, ni helicópteros, pero sí el resultado de unas maniobras militares frente a las costas de la capital. ¡Bengalas!

No han sido pocas las llamadas de ciudadanos al 112, más que alertando, preguntando de qué se trataba. Desde Salvamento Marítimo se tenía constancia de un ejercicio naval, informado por el Centro de Operaciones de la Armada. Dos buques de la Armada hacen escala desde ayer en el Puerto de Málaga: el LHD “Juan Carlos I” y de la fragata “Reina Sofía”. La tripulación participa en un adiestramiento aeronaval junto a la fragata “Canarias” en aguas del Mediterráneo, bajo el mando del Comandante del Grupo Anfibio y de Proyección de la Flota. Y en la mañana de este viernes se procedía concretamente al lanzamiento de bengalas en operaciones de proyección de aeronaves y defensa de una fuerza naval.

WhatsApp Image 2021-09-16 at 6.53.48 PMLHD “Juan Carlos I” en Málaga/FRANCIS SILVA

Poco de ciencia ficción hay en esta historia. El LHD “Juan Carlos I” y la fragata “Reina Sofía” permanecerán atracados hasta la tarde del viernes 17. Cuentan con el concurso de tres aviones AV8B “Harrier” de la novena Escuadrilla y un helicóptero SH3D “Sea King” de la quinta Escuadrilla de la Flotilla de Aeronaves, embarcados en el “Juan Carlos I”. Participan en las maniobras más de 700 miembros de la Armada, pertenecientes a las dotaciones de los tres buques, el Estado Mayor del Grupo Anfibio y de Proyección, la Flotilla de Aeronaves y otro personal de apoyo.

https://www.diariosur.es/malaga-capital/ovnis-malagueta-maniobras-ejercito-malaga-20210917141757-nt.html

¿El caso ovni más complicado de todos los tiempos? Tal vez tal vez no…

¿El caso ovni más complicado de todos los tiempos? Tal vez tal vez no…

17 de septiembre de 2021

Nick Redfern

Esa pregunta me la hicieron no hace mucho. También es una pregunta interesante. Me tomó un tiempo llegar a una conclusión, pero finalmente lo hice. Yo diría que el presunto (extremadamente presunto…) “accidente ovni” en Aztec, Nuevo México en marzo de 1948 encaja perfectamente. O eso, o es un montón de basura. Y, en el medio, hay algunos trozos realmente extraños en el camino. Vamos a empezar. La extraña historia del supuesto accidente ovni en Aztec, Nuevo México, en marzo de 1948, y la recuperación de varios “hombrecitos” muertos en el lugar, es un verdadero hervidero de mentiras, desinformación y personajes turbios. La mayoría de esos mismos personajes fueron mejor evitados por aquellos con dólares de sobra. La historia se hizo famosa en las páginas del éxito de taquilla de Frank Scully en 1950, Behind the Flying Saucers; era un libro que resultó ser un bestseller. Hoy en día, algunos ufólogos ven el asunto Aztec como el “hermano pequeño” de Roswell. Sin embargo, su “esqueleto en el armario” podría ser una descripción mucho más adecuada. Muchos investigadores del fenómeno ovni descartan el incidente Aztec como nada más que un engaño; uno que fue perpetrado por un turbio hombre de negocios/estafador llamado Silas Newton. Se puede acceder a su archivo del FBI menos que brillante en el sitio web del FBI, The Vault. Cuando se trataba de historias de extraterrestres de mundos lejanos, ganar dinero siempre fue el objetivo de Newton. Y el único objetivo. Junto al viaje con Newton estaba Leo Gebauer. Era un cuasi científico y el Igor del Dr. Frankenstein impulsado por el ego de Newton.

AZ2-570x414(Nick Redfern) Aztec, Nuevo México

Sin embargo, hay un aspecto muy interesante y extremadamente extraño en la historia de Newton/Aztec. Sirve para demostrar cómo el fenómeno ovni se estaba convirtiendo en la herramienta de los especialistas en desinformación manipuladora en la comunidad de inteligencia. Y no solo de la Unión Soviética. Estados Unidos también se estaba metiendo en el extraño juego. En 1998, el difunto Karl Pflock, ufólogo y empleado de la CIA (a veces al mismo tiempo…), fue abordado por una fuente aún anónima que tenía algo muy interesante que decir sobre la travesura Aztec, y también sobre Newton. Fue una serie de revelaciones decididamente extraña que seguramente Pflock nunca anticipó recibir. Hasta el día de su muerte, Pflock se negó a revelar el nombre de su informante en las sombras; sin embargo, se rumoreaba que la persona podría haber sido un sobrino de Silas Newton, pero Pflock dijo que todas las reuniones a la hora del almuerzo con su fuente ocurrieron. entre el 11 de julio y el 24 de septiembre de 1998 y tuvo lugar en un restaurante de Bernalillo, Nuevo México.

AZ1-570x428(Nick Redfern) El difunto Karl Pflock, que era tanto un ufólogo como un empleado de la CIA

Así cuenta la historia, el informante de Pflock tenía en sus manos veintisiete páginas tomadas, o más bien arrancadas, de un diario rayado viejo y descolorido. No hay premios por adivinar a quién pertenecía ese diario. Así es, astuto, viejo Silas Newton. A Pflock se le dijo que Newton había llevado diarios no solo durante años, sino durante décadas. Estaban abarrotados de entretenidas historias de conquistas sexuales, de estrellas de Hollywood, del desplumado de ricos y crédulos y de salvajes aventuras por los Estados Unidos. ¿El resultado de todo esto? Newton decidió, a finales de la década de 1970, que ya era hora de que escribiera su versión de la controversia Aztec. Seguramente habría sido un cambio de página definitivo. La muerte, sin embargo, intervino de manera inconveniente en 1972, cuando Newton falleció a mediados de los ochenta. Lo que pasó con todos esos diarios es una incógnita. En cuanto a esas pocas páginas que a Pflock se le permitió ver, y transcribir palabra por palabra, cuentan una historia de innegable rareza. Por su propia admisión, y un par de años después de la historia Aztec que surgió en el libro de Frank Scully, Newton fue visitado clandestinamente por dos representantes de “una entidad del gobierno estadounidense altamente secreta”, como Pflock lo describió con cuidado y tacto.

AZ3-570x428(Nick Redfern) Aztec, Nuevo México: ¿el sitio de un ovni estrellado? Depende de a quien le preguntes

Esos mismos representantes del gobierno le dijeron a Newton, en términos inequívocos, que sabían que su historia Aztec era una mentira completa y descarada. Toda una mierda, de hecho. Sin embargo, increíblemente querían que Newton siguiera contando la historia a casi todos los que quisieran escuchar. Esto hizo que Pflock reflexionara sobre una posibilidad asombrosa: “¿El gobierno de EE. UU. o alguien asociado con él usó a Newton para desacreditar la idea de platillos voladores estrellados para que un platillo o platillos capturados reales pudieran mantenerse más fácilmente en secreto?” Sin embargo, mucho más intrigante y muy relevante para el tema de este libro es la siguiente pregunta que planteó Pflock: “¿No tenía realmente nada que ver con platillos reales sino¿Algún tipo de operación de guerra psicológica [la cursiva es mía]?” Con las revelaciones de Newton en la mano, Pflock, a más tardar en 1999, llegó a creer que a principios de los cincuenta alguien en el gobierno, la comunidad de inteligencia o el ejército de los Estados Unidos, y tal vez incluso una combinación arremolinada de los tres quería que la historia Aztec circulara más. El propósito: como un medio para intentar convencer a los rusos de que el ejército estadounidense había adquirido o capturado tecnología alienígena. Cuando, en realidad, no tenía nada parecido en su poder. Ahora, verá por qué considero que el asunto Aztec de marzo de 1948 fue el caso ovni más complicado de todos los tiempos.

https://mysteriousuniverse.org/2021/09/the-most-complicated-ufo-case-ever-maybe-maybe-not/