Vampiros (2)

Vampiros

Las metamorfosis de Van Helsing han sido múltiples, y cada una responde a la necesidad cultural del momento. En la versión de Tod de tal uso, por lo cual es preciso acudir a otras fuentes. Según Jean Chevalier y Alain Gheerbrant (1988:68-69):

Un manojo de ajos colgado en la cabecera de la cama o un collar de flores de ajo alejan a los vampiros, según una tradición de la Europa Central… los griegos detestaban el ajo. Pero la creencia más persistente, en la cuenca del Mediterráneo y hasta la India, es que el ajo protege contra el mal de ojo. Por esta razón encontramos en Sicilia, en Italia, en Grecia y en la India, manojos de ajo atados con lana roja. En Grecia, el solo hecho de pronunciar la palabra ajo conjura los maleficios… En todas esas prácticas, el ajo se revela como un agente protector contra influencias nefastas o agresiones peligrosas.

Poco convencido de la efectividad del símbolo y más dispuesto a demostrar la eficiencia del ajo para preservar su vida, el personaje de la novela Soy leyenda, ante la falta de ajos, fabrica un aceite con base en vegetales que también contengan sulfuro de alilo e isotiocianato de alilo, es decir, puerros y cebollas. Sin embargo, luego de infructuosos experimentos, concluye, sin encontrar jamás la causa, que sólo el ajo mantiene distantes a los vampiros. Aunque la estaca de madera, como elemento natural contra la sobrenaturalidad que es el vampiro, goza de un gran prestigio, en el sentido estricto de las leyendas sólo funciona la estaca hecha ceniza, por el sentido ritual que contiene. Recordemos que Drácula es muerto con armas blancas de acero, el largo cuchillo kukri de Seward y el pequeño cuchillo Bowie de Quincey. Un curioso dato histórico: la segunda de las armas debe su nombre a su creador James Bowie (1799-1836), quien murió en la batalla del Álamo, también como consecuencia de heridas con arma blanca. En cuanto al crucifijo y las espinas de la rosa, son los emblemas del único poder que el vampiro respeta porque le teme. De acuerdo con Dom Calmet, el vampiro es el supremo trasgresor en tanto que sólo Dios – e invoca el ejemplo de Lázaro – tiene el poder para conceder la vida. En la tradición cristiana, “la corona de espinas de Cristo celebra en la pasión el matrimonio del cielo y la tierra virgen; es el anillo matrimonial entre el Verbo – Hijo del Hombre – y la Tierra, virgen que en todo momento puede ser fecundada” (Chevalier y Gheerbrant, 1988:478-479).

Con las armas anteriores da inicio la cacería, Abraham Van Helsing como orquestador intelectual. El otro joven médico William Seward Browning (1931) es un hombre robusto, sanguíneo, con el pelo de corte militar, mientras en el Drácula de John Badham (1979) es personificado por un melancólico y educado Sir Laurence Olivier. Francis Ford Coppola tuvo el acierto de elegir a Anthony Hopkins. Con el recuerdo de su actuación como el asesino Aníbal Lecter en Silence of the Lambs J Hopkins ofrece un hombre de ciencia despiadado, sin escrúpulos, guasón e irreverente, y el único capaz de vencer con su fuerza intelectual y física al vampiro, del mismo modo en que Conan Doyle tuvo que inventar al brillantísimo doctor Moriarty para enfrentarlo a su detective y establecer un contrapeso en la lucha entre el bien y el mal de sus narraciones memorables. En El Ansia (1983) de Tony Scott, el lugar de Van Helsing es ocupado por la joven, exitosa y atractiva doctora Sarah Roberts, especialista en genética y que de víctima pasará a convertirse en cabeza de una nueva dinastía vampírica.

Uno de los mayores aciertos literarios de Bram Stoker en Drácula es la presencia ausente del vampiro. Tras los cuatro primeros capítulos de la novela, puestos en el Diario de Jonathan Harker, donde se convierte en huésped y prisionero del Conde, el monstruo desaparece para hacer sólo algunas actuaciones esporádicas. Su omnipresencia, sin embargo, late tras cada uno de los medios escriturales de que se valen los personajes para armar la historia. Como se ha tomado la paciencia de demostrarlo Leonard Wolf (1975:350-351), de las 390 páginas en la edición original, sólo 62 son ocupadas por el conde Drácula. De hecho, una de las características más sobresalientes de la literatura de vampiros sea que siempre están en ausencia o se hace alusión a ellos de manera tangencial. De ahí su terror. Excepción a la regla son las más de 800 páginas de Varney el Vampiro. Con el paso de los años, el vampiro ha exigido su lugar en el escenario y habla debajo de los reflectores. En su novela La voz de Drácula (1975), Fred Saberhagen otorga voz al habitante de Transilvania y lo lleva a narrar la historia desde su perspectiva. El estilo de Saberhagen es inferior –naturalmente – al de su modelo, pero el enfoque resulta novedoso en tanto que tenemos el testimonio hipotético de la criatura. Por demás sugerente resulta la parte donde el Conde entabla una discusión en el tren, rumbo a Transilvania, con un científico que es, aunque su nombre no aparece, nada menos que el doctor Sigmund Freud.

Contra lo que pudiera pensarse, la revelación de los secretos del monstruo no lo hace menos temible: cuando de vampiros se trata, lo doméstico no quita lo siniestro, para utilizar la dicotomía de Freud.

Desde el título de la primera novela de las crónicas vampíricas de Anne Rice, el vampiro Louis, a semejanza de las Confesiones de Rousseau o de Una temporada en el infierno de Rimbaud, da comienzo a su testimonio. En su citado Vampire. The Masquerade (1992:10-11), Mark Rein hace hablar al vampiro. Es uno de la especie el encargado de hacer, a modo de confesión, su propia Anatomía Vampírica. Por el fundamento científico de sus afirmaciones; por su contenido psicológico y simbólico; por el modo en que retama y cuestiona algunas de las fórmulas más simplistas e ingenuas en tomo al tema, es indudablemente una de las más completas que se hayan hecho:

Aunque nuestra apariencia exterior se asemeja mucho a la de los vivos, hay algunos de nosotros que insistimos en que el cambio transforma a su sujeto en otras especies -Homo sapiens sanguineus, Homo sapientissimus y Homo Ilampiricus ya han sido adoptados como nombres para esta nueva raza…

Los grandes cambios físicos son temas de sobra conocidos, por lo cual hemos dejado que permanezcan en el dominio de la ficción popular. Los dientes caninos son en efecto largos y puntiagudos, adecuados para desgarrar y posteriormente succionar la sangre. Sin embargo, alcanzan su extensión total sólo en el instante del ataque, mientras que en otras ocasiones se mantienen retraídos en las encías gracias a la contracción de un tejido flexible en su base. De otra manera, se dificultarían el habla y la secreción de saliva. Algunos, de un clan decadente, carecen de medios para contraer sus colmillos y resultan fácilmente identificables.

Para alimentamos, básicamente necesitamos morder, retirar los colmillos de la herida y comenzar a beber. Si lamemos la herida después de beber, no quedará ningún rastro de ella. De hecho, si lamemos cualquier herida que hayamos causado con nuestras garras o colmillos, podemos curarla completamente.

Nuestra piel, como la del vampiro cinematográfico, se encuentra invariablemente pálida. Se debe, en parte, a nuestra aversión a la luz del día, pero también a nuestro permanente estado de muerte. Darüber noch spiiter. (Sobre eso, más tarde)

Nuestro apetito está motivado por la subsistencia, de ello no puede caber duda. De tal hecho, y de amargas experiencias con los alimentos que más he disfrutado en mis tiempos mortales, parece que las entrañas de un vampiro han perdido su facilidad para la digestión. Pocas veces se ve a un vampiro sobrado de peso, y casi todos descubren, después del Cambio, una nueva esbeltez. Al no ser requeridos, presumiblemente los órganos se atrofian.

El cuerpo del vampiro permanece como estaba en el instante de la muerte. El cabello y las uñas continúan creciendo durante algunos días, como lo hacen en un cadáver fresco, pero eso es todo. Si deseo que mi pelo o mis uñas sean más cortos, debo cortarlas cada tarde después de levantarme. Conjeturo que el cuerpo de los vampiros está en realidad muerto, y detenido en su proceso degenerativo sólo por el poder del Cambio. La piel se vuelve un poco más tirante sobre los huesos, como les sucede a los muertos recientes.

Los pulmones de un vampiro ya no respiran – aunque muchos han aprendido a fingir la respiración para andar entre los vivos – porque la sangre fresca de la presa provee la pequeña cantidad de oxígeno necesaria para mantener en actividad los tejidos muertos. Sólo un vampiro joven o inexperto toma sangre de la vena yugular, donde casi se halla al fin de su viaje y llena de impurezas; es preferible la sangre de arteria carótida, limpia y plena.

Así como los pulmones ya no respiran, el corazón ya no late. De algún modo, la sangre de la presa se difunde a través del cuerpo por un proceso de ósmosis, en lugar de fluir por venas y arterias. Esto puede verse en el hecho de que cuando un vampiro llora – lo cual en verdad hacemos, y con más frecuencia de lo que un mortal supone – las propias lágrimas son de sangre. Si se corta la garganta de un vampiro, se encontrarán las venas vacías. La clausura y el atrofiamiento de los vasos sanguíneos más próximos a la piel es otra causa de la pálida complexión que caracteriza al vampiro, aunque en el instante posterior a que un vampiro se alimenta es posible ver un tinte rosáceo.

La sangre de la presa… parece tener algunas propiedades notables. Somos capaces de sanar de nuestras heridas con una rapidez asombrosa. Aún sentimos dolor, y un reflejo envía sangre al área afectada – tal como ocurre con los vivos, la sangre se difundirá en el tejido afectado y alcanzará una coloración púrpura. La excepción a esta regla es la estaca tan querida por escritores y cineastas. Esta causará un cierto estado de parálisis o trance, pero no provocará la muerte. Por qué ocurre esto no lo sé, pues el corazón ya no late y no es necesario bombear el flujo sanguíneo. He escuchado varias explicaciones míticas a este fenómeno, pero confieso mi incapacidad para explicado racionalmente.

El cuerpo ya no produce ni regenera su propia sangre, y depende por completo de la presa para la obtención de sangre fresca y los nutrientes que la ciencia ha encontrado en ella. Algo en la sangre… merced al Cambio, estimula la llama de la Vida y evita su terminación, pero para impedida se necesitan regulares infusiones de sangre fresca. Y cuando un vampiro es destruido, la degeneración es asombrosamente rápida, como si el Tiempo cobrara la deuda de décadas o siglos. Nada queda sino polvo, por lo cual resulta imposible un estudio anatómico y mucho hay que dejado a la conjetura.

Somos capaces de curar nuestras heridas mediante la sangre con la cual nos alimentamos. Podemos utilizada para regenerar miembros y órganos, con el tiempo y el espacio necesarios.

La regeneración nos devuelve siempre al estado físico que teníamos en el instante de morir, incluyendo el largo del cabello, la forma del rostro, el peso – todo. Cuando el cuerpo resulta herido, se regenerará a partir del mismo molde una y otra vez. Ya estamos muertos, y por lo tanto no podemos morir excepto por obra de las fuerzas de la vida: el Sol eterno y la llama primigenia.

Queda sólo una última cuestión in re corporis, un tanto lasciva, que trataré de responder con la mayor delicadeza posible. A través de la tradición popular, el vampiro se ha convertido en una de las más poderosas figuras románticas – y más que románticas. Si bien el acto amoroso es físicamente posible para el vampiro de cualquier género, los impulsos asociados y los estímulos han muerto junto con la carne. Con un esfuerzo de la voluntad, podemos hacer que vuelvan todos estos impulsos, obligando a la sangre a dirigirse a áreas determinadas, del mismo modo en que curamos una herida, pero eso es todo. El éxtasis del Beso reemplaza cualquier otra necesidad dentro de nosotros. La sangre es el único objeto de nuestro deseo.

Vivir como vampiro es vivir con el horror… El Ansia nunca puede ser plenamente saciada. La llamamos Ansia, pero el término es lamentablemente inadecuado. Los mortales conocen el hambre, incluso la inanición, pero eso no es nada. El Ansia reemplaza a casi cualquier otra necesidad, cualquier otro impulso conocido por los vivos – comida, bebida, reproducción, ambición, seguridad – y es más urgente que una combinación de todos.

Más que un impulso, es una droga, a la cual nacemos con una desesperanzada adicción. Al beber sangre no sólo garantizamos nuestra sobrevivencia, sino experimentamos un placer más allá de cualquier descripción. El Ansia es un éxtasis físico, mental y espiritual que ensombrece todos los placeres de la existencia mortal.

Ser un vampiro es estar atrapado por el Ansia. Tal es la paradoja de nuestra vida. Es la maldición de mis semejantes.

Hay en la anterior declaración de la criatura una mezcla de poder, aceptación y elegía. Se trata de una disección fisiológica del Vampiro, de la cual es posible extraer además una especie de ontología vampírica. Se subraya, sobre todo, que la principal actividad del vampiro es la obtención de sangre, pero cómo, a diferencia del instinto de supervi­vencia del Desmodus rotundus, ese apetito no se limita a la satisfacción física sino a él se añaden vivencias de orden intelectual. En la cita anterior, hemos traducido Hunger como Ansia, para seguir la traducción española de la película de Tony Scott, donde el tema principal es precisamente esta fascinación por la sangre y la manera cómo los hermosos vampiros Catherine Deneuve y David Bowie se sumergen en la estética para aumentar el éxtasis de su vida eterna.

Por lo que se refiere a la fundamentación científica de los cambios operados en el organismo vampírico, de acuerdo con la extensa cita anterior, la forma de asimilación de la sangre por parte del vampiro no se halla lejos de la verdad. Según explica William López-Forment (1990:11-12):

Para que el flujo de sangre no se interrumpa por oxidación de la misma, la saliva del murciélago tiene un anticoagulante que no permite la agregación de las plaquetas de la sangre, sucediendo así un flujo de sangre ininterrumpido.

Después de unos 8 a 10 minutos, ha llenado el estómago y se retira a su refugio para digerir la sangre. Siendo la sangre una sustancia singularmente alta en proteína y baja en carbohidratos y grasas, y por lo tanto un alimento muy nitrogenado, el vampiro es forzado a excretar urea altamente concentrada rápidamente, y a mantener un presupuesto de agua fuertemente controlado.

La tesis anterior clausura de entrada cualquier sofisticación sobre el vampiro y revela como, si la fisiología del animal es semejante a la del hombre metamorfoseado, no debe ser fácil ni agradable pertenecer a su fauna. Uno de los críticos de Drácula anota cómo siempre le ha llamado la atención quién aseaba los trajes del Conde, y es revelador aquel capítulo donde los cazavampiros entran en el refugio del vampiro en Picadilly, y ahí encuentran, cuidadosamente cubierto, el arsenal con que el Conde hace su toilette para incorporarse al mundo de los vivos. En la sistematización que Dudley Wright (1924: 66-130) hace de las diferentes leyendas y anécdotas que existen en torno a las apariciones de vampiros en el siglo XVIII, no se habla de que resulte un privilegio ser atacado por uno de esos seres. Con todo y su poder para regresar de la tumba, esa capacidad no resulta digna de admiración. ¿Por qué, entonces, el vampiro ha evolucionado hasta convertirse, en algunas versiones del mito, en el más excitante de los seres o en el más digno de simpatía? Para Stephen King, los jóvenes de la generación de las microcomputadoras y de las enfermedades contagiosas, siguen de cerca las metamorfosis del vampiro porque su amor es casi exclusivamente oral, o al menos así se nos ofrece en la mayor parte de las novelas y películas. Con todo, también es cierto que el vampiro ha evolucionado en su erotización, desde un Bela Lugosi que en la versión de Drácula (1931) de Tod Browning sufre el corte de cámara cuando está a punto de consumar la mordedura de su víctima, hasta la escena del Drácula (1992) de Francis Ford Coppola, donde el vampiro, metamorfoseado en lobo, posee brutalmente a Lucy Westenra. Los extremos en la mordedura femenina los forman la sensualísima Orace Jones, transformada en una bestia implacable en Vamp (1991) de Richard Wenk, y cuyo horror aumenta porque jamás pronuncia una palabra, y la angelical Catherine Deneuve en El Ansia (1983), donde la francesa jamás altera la elegancia de su atuendo ni la serenidad de su rostro al succionar la sangre necesaria para su supervivencia. Estos dos últimos ejemplos también ilustran el cambio de hábitat que los vampiros han experimentado con el paso del tiempo. En lugar de vivir en castillos y casas abandonadas, lejos de la civilización, de acuerdo con la imaginería gótica, siguen el ejemplo del Conde Drácula y se trasladan a centros urbanos densamente poblados. Orace Jones es la principal bailarina de un ínfimo local de dirty dancing, perdido en los barrios bajos de Los Ángeles, mientras Miriam, el personaje protagonizado por la Deneuve, vive en Nueva York, con todas las comodidades de la vida moderna, incluida una cámara de circuito cerrado para detectar posibles intrusos.

La inefabilidad del Horror que es el vampiro puede conducir a diversos recursos para vencerlo, incorporándolo a nuestra mitología cotidiana, ya por medio de la sátira, ya por medio del repaso de las defensas que debemos tener contra él. Bela Lugosi, que pidió ser enterrado con la capa del Drácula que para muchos sigue siendo el arquetipo del vampiro – aristócrata, distante, pausado, con su inglés pleno de reminiscencias eslavas -, acaso exorcizaba el horror que le daba personificar al Horror, al aceptar la versión satírica del monstruo, con ayuda del humor insoportable de Abbott y Costello y los East End Kids.

Limitación y arma del vampiro es no poder contemplarse en un espejo. En esta falta de reflejo se halla una de las carencias del vampiro y una de nuestras posibilidades para vencerlo. Según advierte Omella Volta (Cit. por Villeneuve, 1970:83): “Al decretar que sólo el alma tiene derecho a la inmortalidad, el Cristianismo ha creado una reivindicación de la parte del cuerpo. El vampiro, impaciente de los límites impuestos por la muerte física, busca la posibilidad de que sobreviva un cuerpo sin alma”. Como el hombre que perdió su sombra en el cuento de Peter Schlemill, el vampiro es un ser en busca de su integridad, integridad que no habrá de encontrar ni mediante la posesión del cuerpo de los otros. De semejante impotencia proviene la angustia del profeta de esta especie de Anticristo, el Renfield que declara estar interesado sólo en apoderarse del cuerpo y no del alma de sus víctimas. El vampiro no quiere nuestra alma, pero la envidia: “El espejo no tiene solamente por función reflejar una imagen; el alma, convirtiéndose en un perfecto espejo, participa de la imagen y por esta participación sufre una transformación. Existe pues una configuración entre el sujeto contemplado y el espejo que lo contempla. El alma acaba por participar de la belleza misma a la cual ella se abre”.

(Chevalier y Gheerbrant, 1988:477)

De todos los objetos de este mundo que enfrentamos al que, sin serlo, pretende vivir entre los vivos, acaso el más concreto y simbólico sea el espejo. En varias antiguas culturas, se tenía la creencia de que una superficie reflejante .el agua incluida- atrapaba el espíritu, idea persistente en nuestros días entre ciertas comunidades no precisamente alejadas de lo que llamamos civilización. De acuerdo con la explicación de Omella Volta anteriormente citada, por ser exclusivamente cuerpo, el vampiro no puede ser reflejado; tampoco, como el espejo, puede reproducir otros hombres. La furia del vampiro ante los espejos, que él explica como un rechazo a la vanidad de los hombres, puede leerse como la carencia y la envidia que siente ante la integridad física que tenemos estas criaturas humanas a las que él desprecia pero sin las cuales no puede vivir. Como hace notar Manuela Dunn Mascetti (19:92:82), esta antigua creencia se explica mejor si pensamos en que se origina en una sociedad preindustrial, cuando los espejos eran defectuosos y el reflejo aparecía, como el alma, en constante movimiento, en permanente estado de mutación.

Más allá de las implicaciones románticas en que cronológicamente el vampiro alcanza su prestigio estético, su doble condición de indeseable y anhelado lo transforma en un ser capaz de crear su estado de excepción y establecer a partir de esa premisa sus propios valores. El reino del vampiro es todo lo contrario de lo que concebimos como vida. Sin embargo, el imperio que ejerce sobre la imaginación, su oferta por concedemos algo en lo que jamás pensamos, se explica porque el vampiro es todo lo que no somos y es esa Otredad la que nos atrae y nos seduce. Como depredador, el vampiro ejecuta una acción unilateral (Mascetti, 1992:11) sobre la presa elegida, ya sea para continuar viviendo, ya para crear otro ser a su semejanza. Tal es lo que vuelve categórica la conclusión a la que llega el médico personaje de Conferencia de vampiros de Francisco Segovia (1987:9): “La razón que doy a mi terror es ésta: en un ser tan estrechamente reducido a una sola y única cualidad (no estar vivo ni muerto) y a una sola y única actividad (morder y producir otro ser idéntico a él), cualquier semejanza se resuelve, necesariamente en una identidad. Así, si somos capaces de encontrar otro ser elemental con estas cualidades, podremos estar seguros de que tal nuevo ser no es sino el mismo idéntico virus. Y todos sabemos que ese ser elemental es el vampire”.

Todos estamos obsesionados por los límites entre la vida y la muerte. Sólo el vampiro los explora, los trasgrede y los modifica sin importar los medios. Un consuelo y un orgullo nos queda en nuestra amenazada condición humana: la sensación de poder que la inmortalidad le otorga también tiene su precio. Hay algo peor que la muerte, declara el Vampiro en el Nosferatu de Werner Herzog. Peor es la vida, soportada con sus frivolidades y sus cambios que son, finalmente, superficiales, porque el hombre continúa siendo la criatura miserable y gloriosa que es, simultáneamente, el sujeto y el objeto del vampiro. En Drácula, las víctimas no eligen serlo; incluso la rendición a la voluntad del agresor ocurre como consecuencia del ejercicio de sus poderes. La posibilidad de optar por el estado vampírico es una de las innovaciones que Anne Rice introduce desde el primer volumen de sus crónicas, donde pone de manifiesto la dependencia física y emocional que el vampiro tiene de los humanos. En el fondo, y aunque opine lo contrario, al vampiro no le basta matar, eliminar, hacer otros seres semejantes a él. Como ser alienado, como intruso en el dominio de la luz, necesita de un interlocutor inteligente, de alguien que lo acompañe en la soledad donde habita, a la que está condenado.

Y si queremos profundizar en la causa por la cual el vampiro no se refleja, pensemos en que al buscarlo en el espejo, no lo miramos porque en medio se cruza nuestra propia imagen, la de la criatura humana igualmente obsesionada, como el vampiro, por conocer los límites entre la vida y la muerte. Dicho de otro modo, si él necesita del hombre para continuar viviendo, nosotros, quienes los creamos en nuestros sueños o pesadillas, necesitamos del poderío de su metáfora para sentir la vida con mayor intensidad, para mirar este jardín con ojos de vampiro y sentir la palpitación de la sangre debajo del mármol aparentemente sin vida de la estatua.

BIBLIOGRAFÍA

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Las fotografías Rhodes (8)

¿El CIC “embargó” las fotos ovni de Rhodes?

Por Don Ecsedy

Mayo de 2012

En los últimos años varios escritores de ovnis han comentado sobre este incidente. Uno concluyó que William A. Rhodes era un falsificador. Lo que fotografió fue un tacón de zapatos Catspaw. Otro escritor ovni se siente incomodado por el relato de los esfuerzos del Dr. James P. McDonald en este caso, específicamente que el Dr. McDonald no pudo encontrar evidencia de que el Sr. Rhodes hubiera sido galardonado con un título honorario de la Universidad de Columbia. En ese caso, el argumento es que no se puede confiar en que el Sr. Rhodes no sea un falsificador. He acusado a ambos escritores como portadores de agua para J. Allen Hynek y Project Grudge. No me han dado ninguna razón, hasta la fecha, para cambiar mi opinión.

El 9 de julio de 1947, The Arizona Republic, un periódico diario en Phoenix, Arizona, publicó recortes de dos fotografías que Rhodes tomó el 7 de julio. El más grande de los dos es la primera foto tomada, el recorte de menor tamaño es de la segunda foto. Durante los siguientes dos años, la Fuerza Aérea copiaría, ampliaría, imprimiría y publicaría internamente la primera foto de Rhodes. Ninguno de ellos es el mismo recorte que se ve en The Arizona Republic. La primera foto de Rhodes distribuida internamente, incluidas en el Top Secret “Analysis of Flying Object Incidents in the U.S.”, no muestra la parte inferior de la foto, la línea de árboles y el cable telefónico. Los escritores de ovnis publicarán las reproducciones de la Fuerza Aérea, o la parte superior de la versión de la primera foto de The Arizona Republic. No he encontrado una imagen completa de la reproducción de The Arizona Republic en sus esfuerzos, a excepción de Ray Palmer en la revista Fate, 1948. Para todas sus sospechas de que las fotos son un engaño, no han comparado las diferencias entre la imagen de The Arizona Republic y la de las Fuerzas Aéreas. Allí es donde se puede encontrar el verdadero engaño.

El verdadero engaño

El primer encuentro reportado con los negativos proviene de The Arizona Republic en su historia del avistamiento el 9 de julio de 1947. La historia reporta que las impresiones y negativos fueron mostrados a “expertos en identificación de aeronaves”. La evidencia es fuerte de que estos expertos fueron de Williams AAF en Phoenix, y aquí es donde Aldrich y el CIC los consiguieron. El segundo encuentro fue el Agente Especial del FBI Brower y el Agente Especial del Cuerpo de la Contra-Inteligencia George Fugate en su entrevista conjunta de Rhodes el 29 de agosto de 1947, casi dos meses después del informe del periódico y el informe del SA de CIC Lynn C. Aldrich. El agente del FBI informó que Rhodes no tenía los negativos “en su posesión inmediata”, sin embargo el agente del CIC dijo que Rhodes tenía el negativo de la primera foto, pero Rhodes “no pudo encontrar el negativo de la segunda fotografía”. Curiosamente, el agente CIC luego describe los detalles del segundo negativo, el que dijo que Rhodes no tenía. El agente de CIC dijo que mostraba una línea de árboles y un poste telefónico. Estos detalles, sabemos por lo que publicó The Arizona Republic, pertenecen al menos a la primera foto, sin embargo, el agente de CIC no describe estos detalles como negativos que dijo que Rhodes tenía. Se refiere al negativo obtenido de Rhodes como Prueba III, la primera fotografía. En algún lugar apareció una impresión del segundo negativo. Puede que viniera de Aldrich porque un memorándum del FBI se refiere a su nota con tres copias adjuntas, o, según algunas historias, Rhodes entregó un negativo de la primera y una impresión de la segunda, sin embargo Fugate no menciona una cuarta Prueba. Los informes del FBI tienen que Rhodes entregó “negativos” a la oficina del Bureau en Phoenix el día después de la entrevista.

Cinco meses y medio más tarde, con fecha 19 de febrero de 1948, Lewis C. Gust, Jefe de la Oficina de Proyectos Técnicos, Departamento de Inteligencia, Comando Material Aéreo, en Wright Field, escribió un informe sobre el negativo proporcionado por el CIC. (No conozco la fecha en que se recibió el negativo en AMC). Gust escribió que el análisis del negativo no pudo completarse porque no tenía la información necesaria para hacerlo porque esa información no había sido proporcionada por el CIC y porque el negativo fue “cortado”. Porque la cámara utilizó película 620/120, Gust sabía que la anchura del marco negativo tenía que ser 2 1/4 pulgadas. Tales cámaras, sin embargo, pueden producir marcos en varias longitudes, ya sea 2 1/4 pulgadas (formato cuadrado) o 3 1/4 pulgadas (Gust también incluye un tercer tamaño. Creo que combina una longitud 616 con 620/120’s). De interés es “El tamaño 2 1/4 x 2 ¼” fue descartado”. Él no dice por qué se descartó, pero hay una muy buena razón para haberlo hecho. La longitud del borde más largo era más de 2 1/4 pulgadas. Es la longitud del primer negativo que se había “cortado”, como se puede ver comparando las imágenes, a continuación. Los “puntos de referencia de imagen” se han recortado, no de una impresión, sino del negativo. El agente de CIC no describió este negativo, que él dijo que Rhodes tenía, como cortado o dañado de otro modo, pero hizo específicas y fuertemente asociar los puntos de referencia de la imagen con el segundo negativo, no el primero. Uno puede ver donde el Project Sign, basado en el informe de Fugate, creería que sólo había un negativo disponible, y el mejor – mejor porque tenía puntos de referencia de la imagen – no pudo ser encontrado.

La información en su informe indica que Gust había leído o había oído hablar del informe de Fugate. Su solicitud de “más detalles” incluyó

Nombre de la cámara, tipo de película utilizada, tiempo y temperatura del revelado, tiempo de exposición, longitud focal de la lente y valor F utilizado.

Y

Si es posible, la cámara debe estar orientada a incluir un poco de terreno y el horizonte, ya que esto ayudará a fijar la distancia de la cámara al sujeto mediante la imagen de puntos de referencia. Estos puntos de referencia pueden ser referidos para su evaluación.

Esta solicitud no tiene sentido ya que el agente de campo no tiene control sobre cómo debería haber tomado una foto que obtiene. Esta es una pista, creo, de que Gust sabía lo que había sido “cortado” del negativo. En relación con esto no hay nada en el informe del coronel Beam y el Sr. Loedding de haber obtenido esta información durante su entrevista de Rhodes en mayo de 1948, a pesar de que Loedding había hecho una solicitud de más información similar a la de Gust.

Análisis, 28 de abril de 1949

Analysis-1949-04-28-1aDel Negativo 1

Analysis-1949-04-28-2aDel Negativo 2

Las impresiones de The Arizona Republic están volteadas – los negativos fueron colocados bajo el ampliador con el lado equivocado hacia arriba, pero es fácil ver cuánto de la longitud de la foto fue cortada de esta impresión hecha del negativo de la primera foto por la Fuerza Aérea.

No creo que la AF tuviera el segundo negativo, pero tenían una impresión, que puede o no haber sido recortada. La ampliación de AF del objeto en la primera foto no se volteó, lo que indica que se hizo a partir del negativo, sin embargo, la ampliación de la segunda foto se voltea lo que indica que fue hecho por The Arizona Republic. El origen de la segunda foto, posiblemente, de fotograma completo aún no se ha determinado.

Un año más tarde, después de que Loedding hubiera obtenido la cámara de Rhodes, el Coronel Hemstreet solicita un análisis completo de Gust. Sabemos que Gust respondió, pero las páginas que contienen el análisis completo, o información sobre él (como si se hubiera hecho), no se encuentran en los archivos PBB.

En algún momento, un documento que se refiere a la opinión del Dr. Irving Langmuir fue escrito y describe el negativo así:

Sin embargo, el negativo fue descuidadamente cortado y revelado defectuosamente. Está cubierto de rayas y durante un período de seis meses, se ha desvanecido muy notablemente.

Al escribir estos artículos sobre el incidente # 40, he intentado incluir todos los documentos existentes sobre el mismo. Cuando empecé a trabajar en las investigaciones civiles, me sentí frustrado al no poder localizar una imagen de la portada completa de The Arizona Republic para el 9 de julio de 1947.

Recientemente obtuve una copia original de la primera edición de Fate Magazine para verificar la declaración de Leonard Stringfield de que se encontraría una carta de Rhodes en ella. No había carta.

En su lugar, encontré la página principal de The Arizona Republic:

az-republic-front-1947-07-09-FateFate Magazine Spring 1948

Ray Palmer escribió sobre esta foto en la página 22:

Una copia de la fotografía número dos se reproduce con este artículo y un fotostato, tomado de una porción de la página uno de The Arizona Republic también se reproduce, mostrando la foto número uno. La foto número uno también incluyó un horizonte de árboles y un cable de teléfono, agregando a su autenticidad.

Por lo tanto, parece que había un engaño, y un poco hábil en eso.

– Don, 20 de mayo de 2012

http://www.foreshadower.net/rhodes-ufo-photos-1947/

Abduction (2017) – Revisión

Abduction (2017) – Revisión

14 de julio de 2017

Por Earthpages.org

abduction-poster114300Título: Abduction

Género: Ciencia ficción, Parodia, Comedia, Horror, Culto

Producción: Onview Films

Directores / Escritores: Maurice Smith, Mol Smith

Actores: Karolina Antosik, Tessa McGinn, Kemal Yildirim (…full cast and crew at IMDB)

Abduction es una jugada inteligente en los reinos desconocidos de la abducción extraterrestre, la sexualidad, la violencia y la rivalidad interdimensional.

Esencialmente una parodia, no pude evitar tener la sensación de que, debajo de todo el campamento, un significado más profundo sólo espera ser descubierto.

La película se puede tomar en varios niveles. Como parodia, imagine Rocky Horror Picture Show se junta con Repo! The Genetic Opera. En otro nivel, Abduction examina las frecuentes corrientes sexuales no expresadas en la tradición de la abducción extraterrestre. En ese sentido, es casi freudiana.

Pero Abduction no se detiene ahí. Los fans de ciencia ficción apreciarán su mirada en asuntos interdimensionales. Es decir, si los extraterrestres existen, ¿cómo pueden las cosas funcionar realmente por ahí?

ab3-copy1La reina de la colmena discute con un ET

La historia gira en torno a una reina colmena encantadora que quiere colonizar la tierra mediante la creación de híbridos.

Ella es un híbrido ella misma pero imperfecta. No puede tener hijos. Así que hace lo mejor para crear híbridos para hacerse con el planeta.

Kemal Yildirim interpreta a un médico, Asil, que cura a los abducidos con los tratamientos más inusuales. Mientras tanto, un hombre del gobierno (Thorson), un psiquiatra (Melissa) y Asil utilizan medicamentos de alta tecnología para tratar de rastrear a las víctimas, con efectos secundarios cómicos.

Cualquier resumen más de la trama sería un spoiler. Pero voy a decir que Abduction es relativamente fácil de seguir – nunca nos quedamos colgando demasiado tiempo – y tiene un final agradable, con truco.

ab7-copy1El Doctor con Bozena

Bueno, así que me encantó, ¿verdad?

Bueno, ninguna película me satisface completamente y Abduction no es una excepción.

Mi lado nitpicky siente que una escena al aire libre con Thorson y Melissa tenía un diálogo ligeramente apresurado. Pero las cosas se nivelan cuando el par se mueve en el interior. Y como un send-up, un toque de diálogo forzado es par al curso. Algunos pueden encontrar que sólo se suma a las risas.

Abdution también tiene su parte justa de desnudez parcial y escenas grotescas, el horrendo estar más en-tu-cara que el sensual.

Yo no estaba demasiado caliente por la sangre y gore. Pero me doy cuenta de que esto es importante para los fans del horror. Sólo sacudo mi “párpado interior” de Vulcano siempre que algo me frota el camino equivocado, ya sea en Abduction, Game of Thrones, lo que sea.

ab4-copy1Thorson, el Doctor y Melissa

Los gráficos van desde intencionalmente retro (digamos, de los 60 Twilight Zone y Batman) hasta blasters de última generación, haces y puertas de bahías de vaina brillantes.

Al igual que los gráficos, la banda sonora es una mezcla curiosa de lo antiguo y lo nuevo. Los efectos cinematográficos de gama alta se mezclan con melodías pop pegadizas y sonidos de videojuegos de 8 bits.

La tensión continua entre la parodia y la profundidad junto con valores de producción variables mantiene fresca esta película peculiar. Abduction bien vale la pena verla, incluso si no eres un fan del cine de culto o indie. No está limitada por el gran presupuesto, las expectativas de Hollywood, es libre de ser lo que quiere ser.

https://epages.wordpress.com/2017/07/14/abduction-2017-review/

Gentes profanas en el convento

Gentes profanas en el convento

Mi paisano tapatío el pintor y político Gerardo Murillo, mejor conocido como el Dr. Atl, relata una escena incomprensible que sucedió un día en el que tomaba un descanso en la planta alta. Observó hacia el patio del recinto a un superior militar que llamaba la atención a otro de menor rango; el subordinado de repente se quedó paralizado como observando hacia uno de los arcos que se encontraba enfrente de ambos. El superior volteó en la dirección que el soldado miraba y sin más desenfundó su revolver disparando entre los pilares del arco hacia… nada. El soldado se desmayó y, vaciada de balas la cámara del arma el superior con un rostro deformado por una mueca de terror, llevó sus manos al cuello y cayó muerto después de unos segundos.

Además del Dr. Atl, también fueron testigos del evento un matrimonio que habitaba el Ex Convento (cuidadores). A causa de los disparos otro superior militar llegó al patio donde se encontró el ya difunto militar, el soldado desmayado y con los tres testigos (el matrimonio y Gerardo Murillo) a quienes arrestó por ser sospechosos.

En las interrogaciones, todos confirmaron la misma historia pero, la autoridad no quiso creerla… después de todos era una historia fantástica. Liberó al matrimonio pero Murillo se quedó encerrado como principal sospechoso.

Al despertar el soldado desmayado, fue interrogado sobre lo sucedido y respondió con una historia aún más fantástica: dijo que observó un monje al que no se le distinguía el rostro que flotaba en el aire a unos centímetros del suelo, el superior también lo vio y fue a donde disparó sin infringirle daño alguno, cuando vio que se acercaba se desmayó.

Ya recuperado el soldado, fueron él, la autoridad y el Dr. Atl al patio para explicar un poco más acerca de los sucedido, advirtió que Gerardo Murillo se encontraba en la planta alta y señaló el lugar dónde vio la aparición… inmediatamente y sin explicación alguna el soldado se aterrorizó, se llevó las manos al cuello como queriendo quitar unas manos invisibles y… cayó muerto igual que su superior pero esta vez ante los ojos de todos.

Murillo fue liberado en ese momento sin poder ser explicado lo que había sucedido.

***

Por cierto, acerca de ésta anécdota que cuentas, se encuentra en el libro “Gentes profanas en el convento”, de Gerardo Murillo, ese personaje tapatío que daría motivo para una súper película, con la narración de su vida. En ese libro el Dr. Atl cuenta que llegó “arrastrando la cobija”, pues fue uno de los pocos leales que le quedaron a Carranza, y fue liberado en la Cd. de México pensando que era inofensivo, después de Tlaxcalantongo. Sin un peso en la bolsa, obtuvo asilo con los cuidadores del convento cerrado y en ruinas, y después del episodio que narras, escarbó en el patio donde según se apareció el monje, y encontró un paquete de antiguas cartas eróticamente explosivas, escritas por una mujer a su amante (las cartas sí existieron, pero se las escribió a él la hermosa artista Nahui Ollin: (que por cierto, terminaría viviendo como indigente, en el Centro Histórico del D.F., víctima de la locura….)

Nahui-OlinMurillo da extractos de las cartas, y después narra cómo inicia un negocio de compra-venta de verduras y frutas baratas, cómo inventa los Atl-colors, los viajes que hace para dibujar los volcanes, cómo hace del patio del convento un Centro de exposiciones de Artes populares, cómo presta el patio del convento como patio de recreo de una escuela cercana…

Y termina abandonando el convento, reintegrándose a la vida cultural del país, odiando al convento por su pasado religioso, pero amándolo por lo que vivió en él…

El convento ha pasado varios años en reconstrucción, y parece ser que está por abrirse próximamente (o ya se abrió).

Es uno de los pocos ejemplos de arte mudéjar (con influencia árabe) en México.

Desafortunadamente yo no tengo fotos de ahí, porque como ha estado cerrado…

http://www.taringa.net/comunidades/taringamexico/6312095/El-Tapiz-Despantos-Ex-Convento-de-la-Merced.html

Adaptación del Cuento del Dr. Atl del mismo nombre, realizada para la serie de Canal Once TV, Historias de Leyenda, en el año 2000.