Ghostwatch

Ghostwatch:
Cuando la TV en vivo contactó con los muertos

Kentaro Mori

Una noche de sábado a finales de octubre de 1992, la BBC 1 inglesa difundió en el horario estelar el programa Ghostwatch -que se convirtió en un fenómeno televisivo, en varios sentido. Conducido por reporteros bien conocidos por los británicos, como Michael Parkinson y Sarah Greene, intentaba ser una investigación en vivo de lo sobrenatural en un formato entonces pionero, similar al usado en el Brasil en programas populares como Cidade Alerta y Brasil Urgente.

Smith, Parkinson y Green en Ghostwatch.

Incluyó un enlace en vivo a una casa supuestamente encantada, con la recepción de llamadas de espectadores y discusión del caso en el estudio por parapsicólogos, se expuso la historia de una familia perturbada. Pam Early, madre soltera irlandesa que vivía con sus dos niños, habría comenzado a atestiguar extraños fenómenos poltergeist en su casa desde finales del año anterior, incluyendo muebles volando móvil y barullos misteriosos. Como los barullos se parecían provenir de la tubería metálica, el fantasma fue bautizado por la familia como ‘Pipes’ (algo como ‘tuberías’). Pero las cosas no eran tan simples: comenzaron a aparecer rasguños inexplicables en el cuerpo de la muchacha más grande, Suzanne. La familia no estaba nada feliz con los acontecimientos, y todo era mostrado en vivo, intercalado con discusiones y presentaciones en el estudio.

Las cosas pronto se agitaron cuando los barullos en cuestión fueron oídos por el equipo de reporteros en la casa. Desdichadamente, descubrieron que era un fraude -una de las muchachas golpeaba la tubería. No fue el anti clímax sin embargo, con todos nerviosos con la embarazosa situación, comenzaron a ocurrir cosas realmente extrañas.

Apareció una mancha en la alfombra, y barullos -de gatos- emanaron de las paredes. El antiguo morador se había colgado, y él poseía doce gatos. Con su suicidio los animales quedaron dentro de la casa, sin el alimento, y se habrían alimentado del cuerpo del dueño. Un telespectador llamó al estudio para informa que había visto rápidamente en una de las escenas transmitidas una bizarra figura humana al fondo. Surgieron entonces todo tipo de marcas sobre el cuerpo de las pobres muchachas, parecidos a los rasguños de gatos, y ellas comenzaron a hablar con voces extrañas. Los espantosos maullidos de gatos eran cada vez más fuertes, las muchachas comenzaron a gritar, y todos salieron de la casa -excepto la reportera Sarah Greene con su cámara, valientemente siguiendo a una de las muchachas hacia el sótano.

Las niñas se retorcían y gritaban.

Un especialista en el estudio pronto sugirió una explicación terrible sobre lo que estaba ocurriendo: al transmitir en vivo desde un lugar encantado, con millones de telespectadores concentrados, se creó una “sesión del espiritista a escala nacional”. Las enormes energías psíquicas habían sido canalizadas, y ahora actuaban sin control -no solo en la casa, sino en todo el país, con problemas técnicos ocurriendo en el propio estudio. De vuelta en la casa, la reportera finalmente encontró a la muchacha dentro de un armario oscuro, y los barullos disminuyeron. Cuando entró a calmarla, la puerta se cerró súbitamente detrás de ella, que intentaba salir desesperadamente. Luego desaparece la señal, para no volverse más.

Extrañas marcas, como de rasguños de gato, aparecieron en el rostro de la niña.

En el estudio, las cosas también van de mal en peor. Fuertes vientos sacuden todo, y hasta aparecen maullidos de gatos. A veces, en la oscuridad y el caos, parece también surgir la imagen del fantasma desfigurado, ‘Pipes’. Y entonces, el presentador Mike Parkinson finalmente consigue hablar otra vez con calma, aunque todo siguiera estando muy oscuro. Justo cuando también es poseído por el malévolo espíritu y comienza a entonar una canción infantil, en medio de… maullidos. Fin.

Ghostwatch realmente salió al aire, ahora es claro, siendo en verdad un drama de ficción presentado el 31 de octubre, noche de Halloween, el día de las brujas. Repitiendo la famosa transmisión radiofónica de la Guerra de los mundos de Orson Welles, debía ser encarado por cualquier espectador sensato como una bromo (‘¿dulce o truco?’). A semejanza de la transmisión de Welles, tanto al principio como al final había la indicación de que la historia era una ficción -aquellos que vieron Ghostwatch desde el principio pudieron ver el logotipo de que era parte de una serie de dramas ficticios de la BBC, y los que se esperaron a ver los créditos del final (si no encontraron raro que un programa en vivo en medio del caos sobrenatural presentara créditos al final y acabara en el horario programado, 9:30 de la noche) pudieron leer quién era el libretista del programa que acababan de ver, el escritor Stephen Volks.

La niña corrió a esconderse al sótano.

Sin embargo, con más de 11 millones de espectadores para una buena historia de terror apoyada por efectos realistas y presentadores de credibilidad asociados a noticias reales, no fueron pocos los que pensaron que estaba todo aconteciendo de hecho. Las líneas telefónicas de la BBC habían sido congestionadas y la gente también llamaba asustada a la policía. Al día siguiente los periódicos ingleses portaban enfurecidos titulares por el furor público causado por el “programa irresponsable”. Poco tiempo después, el programa sería demandado por conducir al suicidio de un joven que lo había visto. Pero a pesar de las acusaciones de la afligida madre, la investigación policial no mencionó Ghostwatch.

En 1994, el terror todavía adquiriría el “honor” de ser el primer programa de TV en ser citado por el British Medical Journal: una relato de siquiatras infantiles detallaba cómo dos niños fueron tan afectados por el programa que desarrollaron un síndrome de estrés postraumático, condición normalmente asociada a ex-combatientes de la guerra o a víctimas de secuestros. Poco después, The Times hablaría con no menos de seis niños traumatizados. Pero el tratamiento psiquiátrico en todos habría surtido efecto.

La centralita del estudio recibió muchas llamadas.

Después de tanta crítica y polémica, la BBC acabó por intentar disociarse totalmente de Ghostwatch. El programa nunca fue retransmitido, y apenas hace poco fue lanzado en DVD. Esto porque, al contrario de la crítica, muchos espectadores lo adoran. Todo esto fue mucho antes de La bruja de Blair, o de los reality shows actuales. Según el autor, diversas inspiraciones y referencias sirvieron para la creación de Ghostwatch.

Desde la casa Sarah Greene dirigía el equipo de producción.

Allá al inicio de los años 50, cuando la TV era necesariamente en vivo, una serie de ficción científica y de terror, Quatermass (el precursor más venerable de series como Expedientes X), ya había transmitido su último episodio mezclando ficción y realidad. Para Volk, la mayor parte de las historias de terror más efectivas tenían un aire de pseudo-documental, yendo de Drácula a los trabajos de Edgar Allan Poe.

Ghostwatch también bebió de muchas referencias a eventos supuestamente reales, y fue asesorada por parapsicólogos de la propia Society for Psychical Research. El detalle ingenioso sobre la “sesión del espiritista a escala nacional”, donde las ‘energías psíquicas’ de los observadores podrían materializar fantasmas –aunque no fuesen reales de inicio- era una referencia a la experiencia del fantasma ficticio ‘Philip’. En ella, ocho miembros de la Sociedad para la Investigación Psíquica de Toronto inventaron de cero un fantasma -tomando cuidado de que todos los detalles de su trágica vida fuesen inventados y sin relación con la realidad. Después, intentaron entrar en contacto con el fantasma inventado por ellos mismos, y según relataron, en 1972 lo consiguieron. Una entidad seguramente irreal se habría tornado en ‘real’ solamente, especularon, por sus subconscientes.

Un joven se suicidó al ver Ghostwatch.

Pero la mayor referencia de Ghostwatch fue seguramente el famoso caso real del (irreal) Poltergeist de Enfield, en Inglaterra. Una familia compuesta para una madre divorciada con cuatro niños, en 1977 habría comenzado a presenciar fenómenos en su casa. Parecían centrarse alrededor una de las niñas de 11 años, Janet Harper. La ‘muchacha en edad pre-adolescente’ sería el disparador para los fenómenos perturbadores, tal vez energía psíquica sin control. Sin embargo, investigaciones subsecuentes con Harper en ambientes más controlados fallaron en revelar cualquier anormalidad, y la propia muchacha fue descubierta haciendo algunos efectos, jugando y afirmando que eran acciones de espíritus, o que había hecho eso para probar si los investigadores eran capaces de descubrirlo (¡).

El poltergeist de Enfield.

En este sentido, es todo una gran broma, un giro -de Enfield a Ghostwatch. Pero si de los fenómenos increíbles en Enfield solamente quedan testimonios, investigaciones sin éxito, películas y fotos dudosas, de Ghostwatch usted puede ahora comprar el DVD. Véalo de madrugada, y si oye algunos maullidos en la calle, procure no tener síndrome de estrés postraumático.

Lea más sobre Ghostwatch

Faking It – Ghostwatch – Artículo del Fortean Times, escrito por el propio libretista de Ghostwatch, Stephen Volk. Incluye información adicional sobre el caso Enfield, y comentarios sobre el artículo que la misma revista publicó sobre Ghostwatch en 1992.

Meet Mr Pipes – Breve página de la BBC, con comentarios sobre el programa de culto, e imperdibles clips del programa, incluyendo la escena final del presentador Parkinson poseído por el espíritu.

Museum of Hoaxes – Sumario del hoax del Museum of Hoaxes de Alex Boese.

Scared for Life – Bien-humorado comentario sobre el programa.

The Tenth Anniversary of Terror – Texto de Gavin Collinson comentando Ghostwatch en su lanzamiento en DVD.

Kim Newman on Ghostwatch – Comentario del BFI, que lanzó el DVD de Ghostwatch.

Ghostwatch – Site extenso sobre el programa.

Y más

Pânico! É a Guerra dos Mundos! – Sobre el programa de Orson Welles.

“Philip” – Sobre el experimento del “poltergeist artificial”. Es preciso tomar el curioso experimento con mucho escepticismo, no obstante.

The Enfield Case – “It is believed that this case began with genuine phenomena, but soon turned to trickery“. A pesar de eso, es una informativa página sobre el caso.

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