El día después de Roswell (15)

EL DÍA DESPUÉS DE ROSWELL (15)

Mayonesa1 Los primeros investigadores de la AAF lograron reunir poco más de 850 avistamientos de platos voladores realizados durante junio y julio de 1947. Los avistamientos se hicieron en 48 estados, y el Distrito de Columbia, Canadá.

El primer caso oficial de junio describe una observación aire-aire por el piloto Forrest Wenyon el 2 de junio, cerca de Lewes, Delaware (los archivos de AAF dan su nombre como Horace P. Wenyon). Wenyon dijo haber visto un objeto en “forma de frasco de mayonesa”, que voló frente de la nariz de su avión. Era la segunda vez que veía algo parecido (la primera fue en septiembre de 1946). El “frasco de mayonesa” volaba hacia el Este a una velocidad estimada de 10,000 a 12,000 millas por hora. Wenyon volaba un avión Stinson de cuatro plazas a una altura de 1,400 pies y el “frasco de mayonesa” pasó casi a su misma altura, con la tapa en la parte de popa. La “tapa” parecía estar perforada y de esas aberturas pudo ver que salían flamas[1]. El objeto desapareció en pocos segundos.

Preocupado porque el proyectil volaba a la misma altura que los aviones comerciales y temiendo una conexión con el accidente del C-54, justo dos días antes en Port Deposit, Marylad, Wenyon notificó a la CAA, al FBI y a Eastern Airlines, contándoles su observación. El FBI le notificó que no estaba interesado, pero la CAA y Eastern Airlines le dijeron que investigarían. Posiblemente la CAA pasó el reporte a la AAF quien lo enlistaría como “misil”. ¿Estaba el gobierno de los EU probando misiles impulsados por mayonesa en la costa Este en zonas de vuelos comerciales?

Ese 7 de julio la agente especial Lynn C. Algrich de CIC-AAF envió un memorándum a sus superiores en donde informaba de algunos casos ocurridos el 1 de julio que involucraban personal militar:

7-7-47-1 OBJETO NO IDENTIFICADO

WILLIAMS FIELD, CHANDLER,

ARIZONA.

7 July 1947

MEMORANDUM PARA EL OFICIAL AL MANDO

1. El 1 de julio de 1947, el Teniente William G. McGinty, USN, 195803, P-80 Student, Williams Field, Chanler, Arizona, fue entrevistado por este Agente, y en sustancia estableció: Que el 30 de junio de 1947, alrededor de las 0910, WST, estaba volando a 25,000 pies sobre Grand Canyon, Arizona, en un aparato tipo P-80. Dijo que se dirigía al Sur hacia Williams Field, Arizona, cuando vio dos objetos redondos yendo hacia abajo a una velocidad inconcebible. Posteriormente estableció que su reacción fue girar y alejarse de los objetos. Luego dijo que uno de los objetos no identificables siguió a los otros unos segundos después. Además, debido a la velocidad de los objetos, él sólo pudo ver que eran circulares, y que posiblemente eran de color gris claro. Dijo que en su opinión los objetos tenían aproximadamente ocho pies de diámetro. En conclusión, estableció que los objetos habían golpeado el terreno probablemente a veinticinco millas al Sur de South Rim de Grand Canyon, Arizona.

NOTAS DEL AGENTE: El teniente McGinty dio su dirección fija como W.A.U.T.C., Point Hugu, Fort Hueneme, California.

2. El 1 de julio de 1947, el Capitán Malcolm C. Armstrong, o-734168; instructor, Single Ingine, Williams Field, Chandler, Arizona, fue entrevistado por este Agente y en sustancia estableció: Que su hermano, Primer teniente K. B. Armstrong, estacionado en Hq, 10th AAF, Brooks Field, Texas, le había contado que vio una formación de objetos inexplicables en la vecindad del Lago Mead, Nevada. El Capitán Armstrong, posteriormente dijo que su hermano comentó que los objetos se dirigían hacia el Sur, y estaban aproximadamente a unos 10,000 pies de altura.

NOTAS DEL AGENTE: El Capitán Armstrong no dio mucha información sobre el objeto que había visto su hermano. El Teniente K. B. Armstrong puede contactarse en Hq, 10th AAF Brooks Field, Texas para mayor información.

RECLACIFICADO SIN CLASIFICAR

EL 6 DE NOVIEMBRE DE 1978

POR DEP CDR USAINSCOM FDI/PO

AUTH Para 1-803 DOD 5200

Lynn C. Algrich, Agente Especial, CIC-AAF, FDTRC

ESTA ES UMA COPIA VERDADERA

JOHN K. ORR, Mayor, A.C.

El FBI también recibió una nota de un inventor que suponía que los platos voladores eran una modificación de uno de sus inventos, una catapulta, cuyos planos había enviado al Departamento de Guerra:

7-7-47-2 TU

WU17 47/46XXX EXTRA COLLECT

SAN MARCOX TEX JULY 7 1947 714P

FBI

WASHDC

REVISEN ARCHIVOS EN EL CONCEJO DE INVENTORES POR DIBUJOS DE CATAPULTA DE MULTI-RESORTES. ESTA INVENCIÓN FUE ENVIADA POR MÍ AL DEPARTAMENTO DE GUERRA EN 1945. POSIBLE FUGA DE INFORMACIÓN HA DADO POR RESULTADO QUE MI DISPOSITIVO O UNA VARIACIÓN DE ÉL POSIBLEMENTE PODRÍA CATAPULTAR UN DISCO EN SILENCIO POR VARIAS MILLAS.

ALGUNOS REPORTES INTERESANTES

Entre los informes más interesantes del 7 de julio, listados por la AAF, estaba un avistamiento de cinco estudiantes[2], de la Universidad de Ohio en Columbus, de tres objetos en formación triangular. Los estudiantes estaban en el campo de juegos bateando pelotas de beisbol alrededor de las 19:45 EST cuando notaron los objetos volando en una formación triangular. No hacían ruido y parecían de metal opaco. Los jóvenes estimaron que tenían unos 10 pies de diámetro y se movían a gran velocidad.

El primero en ver los objetos fue Whitacre, que había estado en el Ejército. Los “platillos” volaban hacia el Este, sobre Glentangy River. El llamó la atención de los otros chicos sobre los objetos, pero ninguno pudo ver algún medio de propulsión. Estimaron que la formación estaba a unos 1,000 pies y desaparecieron de la vista en 15 segundos.

Otro avistamiento fue el de un editor de un periódico de Reno y su mujer de un solo disco visto volando sobre la ciudad. John Brackett, editor del Nevada State Journal publicó su avistamiento en la edición del 8 de julio[3]:

“Volando en silencio a través del aire a una altura y una velocidad casi increíble, un disco volador o platillo… fue visto en Reno ayer por primera vez. Yo era una de las pocas personas en Reno que vieron volar el objeto en el cielo ayer por la mañana dejando una estela de vapor intermitente de color blanco azulado detrás de él. Lo vi por menos dos minutos. Durante ese tiempo cruzó el cielo dos veces. Luego, brillante como un espejo que refleja el sol, giró al sol y desapareció.

“Mi esposa, Wilma, que estaba tendiendo la ropa, fue la primera en ver la delgada estela de vapor. Yo estaba cerca, cortando el césped. Llamó mi atención sobre el objeto, y le dije que probablemente era un avión escribiendo en el cielo… Luego vimos el disco, pasando de Este a Oeste por encima de nosotros hacia el Norte. Parecía una pequeña mancha gris, y era redonda. Cuando lo vimos, emitió otra corriente de vapor azul que se puso blanca mientras el objeto se alejó de la misma.

“¡Es un disco!” gritó Wilma… Los dos niños pequeños de los señores John Solaro, que viven a unas pocas casas de distancia de nosotros en la calle Mann, estaban con nosotros y lo vieron. Eran Philip, de 5 años, y Maty, de 3. En unos segundos había llegado al horizonte occidental y pudimos ver que comenzaba a dar vuelta. No tenía sonido y no puedo estimar la altura. Estaba muy por encima de las pocas nubes… De repente pensé en mi cámara y corrí a la casa para conseguirla. La tuve en cuestión de segundos, pero al momento en que salí el misterioso objeto estaba viajando lejos de nosotros hacia el Este, hacia el sol, y yo no pude tomar una foto de él.

“A medida que se acercaba al horizonte del Este -justo por encima de la boca de la barranca del Río Truckee, al Este de Sparks- bajó y se volvió hacia el Sur. Por un momento brilló y desapareció. Miramos el reloj y eran las 9:55. Unos dos minutos más tarde miré al cielo otra vez, y vi dos corrientes separadas de vapor en dirección Norte y Sur, pero no podía ver los discos. Me pareció que el disco pudo haber completado su giro hacia el Sur y luego desapareció hacia el Norte…”

Brackett informó que por lo menos otras ocho personas en o cerca de Reno vieron el mismo objeto. Él calculó la distancia que tuvo que haber recorrido el disco durante el tiempo que estuvo a la vista y estimó que se movía a más de 1,000 millas por hora. Hubo aviones en el cielo durante la mañana, pero un chequeo indicó que habían volado sobre Reno a las 10:11 y las 10:16. La AAC le comunicó que había recibido varias llamadas de personas que vieron objetos similares al reportado por Brackett.

“Por lo menos diez empleados de Sierra Pacific Power Company, trabajando al aire libre en Verdi, vieron lo mismo que nosotros”, escribió Brackett. “Ellos lo registraron a las 9:55 de la mañana y dijeron que vieron otro a las 10:22. Harry Rose, de 450 Cheney Street, dijo que el objeto, pasó de Oeste a Este antes de que desapareciera, y le tomó cuarenta segundos para cruzar el cielo -lo que concuerda con mi estimación de lo que vimos por un minuto y medio”. Había otros tres jóvenes con Rose en ese momento: George Morrison, del 802 Gordon Avenue; Kenneth York, del 588 West Taylor Street, y Carnie Hall, del 452 Washington Street. Brackett no pudo obtener los nombres de los otros testigos.

JamesMcDonald20 El doctor James McDonald localizó a Brackett cuando este último trabajaba como editor de un periódico en Visalia, California. Su recuerdo de la observación era un poco vago, pero recordó que tanto él como su esposa lo vieron cruzar el cielo a una velocidad extremadamente alta. En su recuerdo estaba la idea de que muchos otros también lo habían visto y él lo escribió para el periódico porque hubo muchas llamadas telefónicas al respecto. Recordó al grupo de obreros de Verdi, pero no pudo recordar ningún detalle sobre otros testigos. El trabajo que tenía era una mezcla de ser editor y reportero de la ciudad en general. Le dijo a McDonald que había habido una serie de avistamientos en Visalia, y expresó su interés en el problema desde el punto de vista periodístico.

RIDÍCULOS DESDE SU ORIGEN

TedBloecher1 Ted Bloecher, el ufólogo que descubrió la oleada de 1947 se lamentaba, amargamente, que la prensa hubiera tomado a chacota el asunto de los platos voladores. En su libro Report On The UFO Wave of 1947[4], escribe lo siguiente:

“El escepticismo, y en muchos casos francamente el ridículo, dominó la cobertura de noticias de avistamientos de ovnis y los que los informaron. Una actitud general de ‘todos lo están haciendo ahora’ dio a muchos relatos de noticias más que un leve aire de sospecha.

“Algunos de los informes de noticias eran totalmente engañosos y los detalles fueron fabricados por el bien de la creación de una historia más sensacional…

“La cobertura noticiosa en la cresta de la ola, lamentablemente descendió a los bajos estándares y estableció un modus operandi respecto a la cobertura ovni que ha caracterizado su manejo del tema desde entonces. Es una de las principales razones del por qué, veinte años después, es un tema que sigue siendo condenado al ridículo: la mancha se había adquirido desde el principio.

HalBoyle “Contribuyendo significativamente a la aureola de tonterías que impregnaba la prensa estaban los columnistas, como Hal Boyle, cuyos artículos sindicados describían de manera humorística diversas aventuras salvajes e imaginarias a bordo de naves espaciales de Marte.

“Locos y chiflados se sumaron a la atmósfera de carnaval y resultó ser irresistible para los periodistas en busca de una línea: un estrafalario de San Francisco[5] obtuvo considerable espacio en las noticias al afirmar que se proyectó al espacio exterior en un ‘plano astral’ para descubrir el origen de los platillos, por medio de la telepatía mental, y se enteró que los objetos eran ‘Nimbre A Theatos’, o naves espaciales que usaban el ‘lado oscuro de la Luna’ como base, dejando caer ‘Metaboblons’ que pueden ser mecanismos para contrarrestar las radiaciones atómicas, a pesar de que no estaba seguro, ya que su fuente de información, ‘los Dhyânis, gobernantes de la Creación’, estaban siendo muy cerrados con la boca -¿o eran de mente cerrada?- acerca de los detalles. The San Francisco Chronicle hizo mucho uso de esta tontería consumada, y los servicios de cable la pasaron alegremente a los lectores de fuera de la zona de la Bahía.

“Farsantes y bromistas efectuaron cosas aún peores: se ofrecieron una serie de recompensas por varios individuos y organizaciones por la captura de un disco, las cuales sólo alentaron a los bromistas y dieron lugar a la explotación de muchos informes falsos (ver la sección de bromas)”.

SartenVolador Pero, ¿qué reacción se podía esperar ante reportes como esos? Tan solo recordemos el platillo que resultó ser “cenizas de tabaco”; los platos voladores en forma de lavadora, frasco de mayonesa, tazas de té, sartenes de hot cakes, candelabros, etc.; el plato volador “con patas” que amenazó con bofetear a una testigo; la “sierra voladora” del padre Brasky; y tantos otros casos francamente ridículos que dieron origen al mito de los platos voladores u ovnis.

El asunto de los “Metaboblons” fue plagiado de los físicos de principios del siglo veinte, Lord Rutherford y Frederick Soddy, quienes acuñaron el término “metabolons”. Los científicos lo utilizaron para referirse a los fragmentos de átomos expulsados por los átomos en el proceso de la radiactividad. El término fue usado brevemente durante la primera década del siglo, pero fue rápidamente olvidado cuando la radiactividad comenzó a ser entendida[6]. Los gobernantes de la creación, evidentemente, no estaban a la altura de la física de la época.

Aquel contactado de San Francisco se llamaba Ole J. Sneide[7], quien afirmó estar en contacto con El Gran Maestro. La historia apareció en el San Francisco Chronicle[8] y se reprodujo en el Washington Post[9] y en otros periódicos[10]. Sneide declaró que el nombre correcto de los platillos era navo. Provenían de la gran nube de Magellanic, pero llegaron a la Tierra a través de la pequeña nube Magellanic, 47 Tucanae, Omega, y el grupo Alfa Centauri.

El Gran maestro había vivido en la Tierra, de la que había salido, usando “teletransportación fohática”, disgustado después de la caída del imperio romano. Ahora regresaba luego de un viaje de millones y millones de años en las navo que utilizaban la antigravedad y el hiperespacio para aproximarse a la velocidad de la luz. El suyo era un mundo mucho más antiguo, pero actualmente tenían una base “en el lado oscuro de la Luna”.

Sneide envió una carta al San Francisco Chronicle, que fue publicada en la sección de correspondencia “Safety Valve”. En la carta preguntaba al editor qué pasaba con los Estados Unidos que no sabía que los misteriosos platillos voladores eran naves espaciales de otro sistema solar.

Se estremeció al pensar lo que pasaría si el ejército de EU se pusiera difícil con los discos de reconocimiento, es decir, los discos voladores, que en realidad eran “naves espaciales oblato esferoidales de planetas más viejos.

“Por lo general, viajan en el espacio ultraterrestre con velocidades que se aproximan a la de la luz, usando dispositivos anti gravedad y el hiperespacio. En nuestro espacio viajan mucho más lento, y, por supuesto, se hacen visibles ya sea de forma intencionada o por accidente, ya que en sus viajes utilizan pantallas de invisibilidad.

“Esta navegación espacial ha estado sucediendo durante millones de años, estos ‘navo’ que entran en nuestra galaxia provienen de la gran nube magellanic a través de la nube menor magellanic”.

Dijo que El Gran Maestro sabía tanto porque regularmente se teletransportaba alrededor de la galaxia. Afirmó que El Gran Maestro aconsejaba al hombre físico que no fuera beligerante, porque tan sólo una pequeña concentración de estos discos un poco más allá de nuestra atmósfera podía limpiar la superficie de nuestro planeta por completo en cuestión de menos de 24 horas. La humanidad podrá llegar a conocer esta física, si es que llegaba a sobrevivir. Con eso se convertía en precursor de El día que paralizaron la Tierra y algunos contactados de los años cincuenta.

Un artículo de seguimiento en Chronicle determinó que Sneide era un estudiante de ocultismo. Aunque nada más se sabe sobre Sneide, puede haber sido una especie de contactado antes de que la palabra y el concepto fueran conocidos.

sr32_jackarmstrong Martin Kottmeyer[11] se pregunta si Sneide se inspiró en parte en la historia de 1931 de Joseph Schlossel “Extra-Galactic Invaders”, que igualmente habla de seres Magellanic, bases lunares, transmisión de la materia, y la destrucción de todo el mundo por la tecnología militar[12]. Señala también[13] que “la dominación del mundo por la tecnología superior era el pasatiempo favorito de los científicos locos y, en ese año de 1947, uno estaba amenazando la tierra con una nave espacial en órbita equipada con una pistola de rayos en la parte 15 de la serie Jack Armstrong[14]. No es exactamente la Estrella de la Muerte, pero parece la idea básica”.

Pero El Gran Maestro no fue el primer extraterrestre en aparecer en la escena platillista. El primer caso conocido de entidad en la oleada de 1947 se produjo en Webster, Massachusetts, y se informó en el Daily Telegram de Worcester Massachusetts del 7 de julio. Se dijo que una anciana vio el 17 de junio un objeto del tamaño de la Luna volando con una delgada figura en el interior vestida en lo que parecía ser un uniforme de la Marina. La presencia de un uniforme de la Marina sin ambigüedad refleja la presunción de que la nave es un dispositivo secreto del gobierno de los EU – entonces, la presunción dominante entre los creyentes en los platillos[15].

Otro caso en el que esta vez el testigo era justo un marino mercante, ocurrió en Houston, Texas. El marino vio un piloto diminuto, de dos pies de altura, con una cabeza del tamaño de una pelota de baloncesto. El piloto saludó al marino, volvió a entrar en su vehículo, y se alejó[16]. Aunque no es explícito que es un extraterrestre, la forma se ajusta lo suficiente al cliché de ciencia ficción para sospechar la intención[17].

Hay también una carta el 9 de julio en el Tennesseean, de Nashville, de un hombre que afirmó tener un encuentro con un par de hombres descritos como “…cuyas cabezas, brazos y piernas brillaban como luciérnagas”. Intercambiaron saludos en lenguaje de signos y se fueron en una nube de polvo[18]. Kottmeyer dice que “la descripción nos lleva a considerarlo como el producto de un leñador loco contador de cuentos”[19].

Durante el 7 de julio en San Agustín, Nuevo México varios testigos en las llanuras (Anderson, Buskirk) vieron una nave no identificada y sus ocupantes[20]. También el 7, los residentes del barrio Center and J. Street, en Tacoma, Washington, incluyendo I. W. Martenson y Gene Gamachi, dijeron haber visto una serie de objetos, algunos de los cuales cayeron en los techos cercanos. Los testigos vieron muchos “hombrecitos” que desaparecieron con la llegada de los periodistas[21].

Ese mismo 7 de julio, a las 15:00, hubo un avistamiento en Amfreville-la-Mi-Voie, Francia. Un disco aterrizó en la orilla del rio Sena. Dos humanoides pequeños, de 3 pies de alto, entraron al objeto. El ovni despegó en silencio, dirigiéndose rápidamente hacia el Sureste.

Finalmente regresemos al columnista Hal Boyle, ganador de un Pulitzer, que fue dura e injustamente criticado por Ted Bloecher. Se trataba de un colaborador de The Associated Press, y lo que escribió fue simplemente una parodia, en dos partes, de un hombre que estaba en un bar de Oklahoma que fue secuestrado en un platillo volador por un marciano verde peludo llamado Balmy[22]. La historia se reprodujo en más de 1000 periódicos. Ninguna tontería como dijo Bloecher.

El Nevada State Journal resume de manera adecuada la situación hasta el domingo[23]:

imageDurante la última semana los reportes de “platillos voladores” en el cielo sobre varias partes del Oeste de los Estados Unidos han creado consternación e historias en los periódicos.

Las explicaciones de los objetos que vuelan alto han variado constantemente desde afirmaciones de que son el resultado de trastornos digestivos de parte de la gente que los ha visto hasta aserciones de que son un nuevo avión desarrollado por la Marina de los Estados Unidos. Un hombre dijo que habían sido lanzados desde otros planetas, y otros aseguran que son meramente tapas de botellas que han alcanzado grandes alturas debido al clima caluroso.

A continuación hay algunos de los reportes de United Press sobre el fenómeno, ninguno de los cuales da una respuesta definitiva:

En Los Ángeles

Los Ángeles. “Platillos” voladores que la gente en diez estados han visto, fueron reportados “destellando” sobre Los Ángeles hoy.

La señora Ernest Michel y su hija, Marian, dijeron que los discos tenían unas colas discernibles como los papalotes.

“Viajaban a gran velocidad y sólo fueron visibles unos cuatro minutos”, dijo la señora Michel. Ella los describió como tres discos grandes, luminosos, redondos, transparentes y blancuzcos en apariencia”.

John Boehm, de catorce años, reportó haber visto un solo disco en el aire cerca de su casa.

“Era un disco grande y brillante y parecía planear –mucho más rápido de lo que he visto hacen los aviones”, dijo.

Los residentes de Riverside inundaron con llamadas el departamento de policía cuando un helicóptero lanzó folletos creando un pánico de “platillos voladores”, entonces aterrizaron en el techo de un hotel para dejar una invitación.

En Boise

Boise, Idaho, julio 4, (UP). Una partida de cuatro personas reportaron aquí anoche que ellos habían visto uno de los discos voladores cruzando el cielo casi sobre Boise.

El grupo incluía al corresponsal de United Press, John Corlett, al artista de Boise, V. H. Selby, y sus esposas.

Corlett dijo que estaban en un jardín cenado, y mientras descansaban sobre unas mantas la señora Corlett vio el disco.

El disco se movió por el cielo de Noroeste a Sureste, dijo la señora Corlett. No hacía ruido y viajaba a gran velocidad. Tanto Corlett y el artista dijeron que alcanzaron a verlo mientras pasaba sobre ellos. Le tomó tres segundos desaparecer de la vista.

¿Aviones de la Marina?

Chicago. Más personas de costa a costa afirmaron anoche haber visto los “platillos voladores” que se ha reportado atraviesan los cielos de la nación desde el 24 de junio, y un periódico de Los Ángeles sugirió que los misteriosos objetos podrían ser un nuevo tipo de avión de la Marina.

Sin embargo, la Marina desechó la teoría.

Flapjack Un vocero de la Marina en Washington expresó la duda de que los discos avistados por los observadores del cielo en 11 estados, fuera un nuevo avión experimental, conocido como “Flying Flap-jack”.

Dijo que la Marina estaba revisando los reportes que decían que los “platillos” y el “flapjack” eran uno y lo mismo. Pero, añadió, de acuerdo a lo que se pudo determinar inmediatamente, ninguno de los nuevos aparatos de la Marina estaba en áreas en donde se han reportado avistamientos de discos voladores.

El periódico Los Ángeles Daily News, había sugerido que los platillos podrían ser un avión que parecía a un cangrejo sin patas con antena, que fue descrito en un número reciente de la revista Science.

Cinco teorías

Hoy se presentaron cinco hipótesis para “explicar” los misteriosos “platillos voladores” que personas en diez estados han reportado ver volando por el cielo.

Las teorías van de la aserción de un hombre de San Francisco de que eran “naves espaciales” de viejos planetas, al displicente comentario de un científico de Chicago de que los testigos estaban viendo “machas enfrente de sus ojos”.

Tres de las otras explicaciones vienen de oficiales de la Fuerza Aérea del Ejército quienes iniciaron una investigación preliminar y luego la abandonaron porque no los estaba llevando a ninguna parte.

Los expertos de la AAF dijeron:

1. El fenómeno puede ser causado por las condiciones climáticas naturales tales como granizadas y nubes.

2. Tal vez eran meteoritos compuestos de silica que se partieron cuando golpearon la atmósfera de la Tierra.

3. Temprano, un vocero de la AAF dijo “si alguna potencia extranjera está enviando discos voladores sobre los Estados Unidos, es nuestra responsabilidad saber sobre eso y tomar las acciones adecuadas”.

Se acercaba el final del día 7 y con ello el de la cresta de la oleada. Ese día, como veremos más tarde, se elevaron los incidentes de platillos estrellados. Algunos periodistas irían a los aires para entrevistar a los platillos voladores, pero esa historia la contaremos en el siguiente informe.

REFERENCIAS

Abraham Pais, Inward Bound: Of Matter and Forces in the Physical World, Oxford University Press, USA, 1988. Pags. 117-20.

Aldrich L. Jan, Project 1947: A Preliminary Report on the 1947 UFO Sighting Wave, UFO Research Coalition, 1997.

Anónimo, Reports on Flying Saucers Have Everybody Puzzled. They Could Be Planes; Or Perhaps Stomach Trouble, Nevada State Journal, Reno, Nevada, Sunday, July 6, 1947. Pag. 6.

Berliner Don, The U.S. Air Force’s Project Blue Book UFO investigation, Fund for UFO Research, 1996. 9 s.

Bloecher Ted, Report On The UFO Wave of 1947, sin pie de imprenta, 1967.

Bougard Michel, Des Soucoupes Volantes aux OVNI, SOBEPS, J. P. Delarge, 1976. 287 s.

Brackett John, Tiny Speck Whizzes Across Sky Here At Unbelievable Speed–Many Reno Persons See Small Object, Nevada State Journal, Reno, July 8, 1947.

Davis Isabel & Bloecher Ted, Close Encounter at Kelly and Others of 1955, CUFOS, Evanston Illinois, 1978. 196 s.

Everett F. Bleiler, Science Fiction: The Grensback Years, Kent State, 1998, entry #1290.

Hall David Michael & Connors A. Wendy, Alfred Loedding & The Great Flying Saucer Wave of 1947, Rose Press, Albuquerque, New Mexico, 1998. 192 s.

Hall David Michael, UFOs: A Century of Sightings, Galde Press Inc., Lakeville, MN, 1999. 398 s.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2011/02/el-da-despus-de-roswell/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2011/03/el-da-despus-de-roswell-2/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2011/03/el-da-despus-de-roswell-3/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2011/03/el-da-despus-de-roswell-4/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2011/03/el-da-despus-de-roswell-5/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2011/04/el-da-despus-de-roswell-6-2/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2011/04/el-da-despus-de-roswell-7/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2011/04/el-da-despus-de-roswell-8/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2011/04/el-da-despus-de-roswell-9/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2011/05/el-da-despus-de-roswell-10/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2011/05/el-da-despus-de-roswell-11/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2011/05/el-da-despus-de-roswell-12/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2011/05/el-da-despus-de-roswell-13/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2011/05/el-da-despus-de-roswell-14/

http://ufo-logic.xooit.com/t129-ARCHIVES-DE-PRESSE.htm

http://users.skynet.be/sky84985/chron9.html

http://www.beyondweird.com/ufos/Project_Blue_Book_California_Sightings.html

http://www.hbccufo.org/modules.php?name=News&file=categories&op=newindex&catid=15

http://www.nicap.org/1947.htm

http://www.nicap.org/470704e.htm

http://www.nicap.org/muroc470707dir.htm

http://www.nicap.org/waves/1947fullrep.htm

http://www.project1947.com/acufoe.htm

http://www.ufocasebook.com/weldcounty.html

http://www.ufodna.com/chrono/ce3/1947.htm

http://www.ufoinfo.com/humanoid/humanoid1947.shtml

Hynek Josef Allen, The Hynek UFO Report, Dell Publishing Company, New York, 1977. 304 s.

Kottmeyer Martin, A Plastic Phenomenon, The Reall News, Vol 6, No. 2, febrero 1997.

Kottmeyer Martin, Varicose Brains, Part 3: Headhunt, Magonia No. 44, March 2007. http://magonia.haaan.com/2009/headhunt/

McDonald E. James, UFOs – An International Scientific Problem, presentado el 12 de marzo de 1968, en el Canadian Aeronautics and Space Institute Astronautics Symposium, Montreal, Canadá. 40 s.

Michel Aimé, Lueurs sur les Soucoupes Volantes, Maison Mame, No. 4 de la serie Découvertes, 1954. 286 s.

Morello Ted, Tacoma Police Sight Soaring Discs, Tacoma Times, Washington, July7, 1947. Pag. 1.

Phénoména, N° 35, 1997. Pag. 9.

Phil Hardy, Encyclopedia of Science Fiction Movies, Woodbury, 1984, Pag. 116.

Randle D. Kevin, A History of UFO Crashes, Avon Books, New York, 1995. 276 s.

Randle D. Kevin, The UFO Casebook, Warner Books, New York, 1989. Pag. 220.

Ruppelt J. Edward, The Report on Unidentified Flying Objects, Doubleday & Company, Inc., New York, 1956. 278 s.

Strentz Herbert J., A Survey of Press Coverage of Unidentified Flying Objects, 1947-1966, Arcturus Book Service, 1982. Pag. 127.

www.cufos.org/BB_Unknowns_1_7.pdf


[1] Como si se tratara de los modernos envases “apachurrables”.

[2] Charles Williams, de 19 años, de Steubenville; Robert Fish, 19, de Akron; George Whitacre, 23, de Springfield; Wendell Rice, 20, de North Canton; y William Santschi, 22, de Alliance.

[3] Brackett John, Tiny Speck Whizzes Across Sky Here At Unbelievable Speed–Many Reno Persons See Small Object, Nevada State Journal, Reno, July 8, 1947.

[4] Bloecher Ted, Report On The UFO Wave of 1947, sin pie de imprenta, 1967.

[5] Al parecer este primer contactado sentó las bases y el modus operandi del contactismo mundial.

[6] Abraham Pais, Inward Bound: Of Matter and Forces in the Physical World, Oxford University Press, USA, 1988. Pag. 117-20.

[7] http://marcianitosverdes.haaan.com/2011/03/el-da-despus-de-roswell-5/

[8] San Francisco Chronicle, sección Safey Valve, July 3, 1947.

[9] Washington Post, July 5, 1947. Pag. 10B.

[10] Anonimo, Reports of Flying Saucers Have Everebody Puzzled. They Could Be Navy Planes Or Perhaps Stomach Trouble, Nevada State Journal, Reno, Nevada, July 6, 1947.

[11] Kottmeyer Martin, A Plastic Phenomenon, The Reall News, Vol 6, No. 2, febrero 1997.

[12] Everett F. Bleiler, Science Fiction: The Grensback Years, Kent State, 1998, entry #1290.

[13] Kottmeyer Martin, Varicose Brains, Part 3: Headhunt, Magonia No. 44, March 2007. http://magonia.haaan.com/2009/headhunt/

[14] Phil Hardy, Encyclopedia of Science Fiction Movies, Woodbury, 1984, Pag. 116.

[15] Davis Isabel & Bloecher Ted, Close Encounter at Kelly and Others of 1955, CUFOS, Evanston Illinois, 1978. Pag. I.

[16] Life, July 21, 1947.

[17] Doubt, No. 19.

[18] Bloecher Ted, Report On The UFO Wave of 1947, sin pie de imprenta, 1967. Pag. I-12.

[19] Kottmeyer Martin, A Plastic Phenomenon, The Reall News, Vol 6, No. 2, febrero 1997.

[20] http://www.ufodna.com/chrono/ce3/1947.htm

[21] Davis Isabel & Bloecher Ted, Close Encounter at Kelly and Others of 1955, CUFOS, Evanston Illinois, 1978. Pag. i. Ver también Inforespace, N º 48, 1979, Pag. 29.

[22] Strentz Herbert J., A Survey of Press Coverage of Unidentified Flying Objects, 1947-1966, Arcturus Book Service, 1982. Pag. 127.

[23] Anónimo, Reports on Flying Saucers Have Everybody Puzzled. They Could Be Planes; Or Perhaps Stomach Trouble, Nevada State Journal, Reno, Nevada, Sunday, July 6, 1947. Pag. 6.