El curioso uo much o sapo borracho

IMPACTO AMBIENTAL

El curioso uo much o sapo borracho[1]

Juan José Morales

Un viejo y querido amigo de Cancún, el Ing. Unai Luisa Donnay, me pide escribir «respecto «”dice»” de algunas criaturas (que supongo

sean sapos o ranas) que una sola y única vez al año, a continuación del primer chaparrón de la temporada, y sólo por esa noche, emiten un sonido que onomatopéyicamente interpretaría como oooooouuuuuuu».

Se trata de un sapo muy peculiar popularmente llamado sapo cavador o sapo borracho «”por la forma un tanto torpe en que camina»” y denominado en maya uo much. Su nombre científico es Rhinophrynus dorsalis y se distribuye ampliamente en las tierras bajas desde el Sur de Texas hasta Guatemala por la vertiente del Atlántico, y desde Guerrero hasta Costa Rica por el lado del Pacífico. Es de tamaño mediano. Los machos miden entre 6 y 6.5 centímetros de largo, y las hembras son bastante mayores, hasta 9 centímetros.

Es, como decíamos, un sapo muy peculiar. En primer lugar, por su potente vocalización, que recuerda el mugido de una vaca o el doloroso lamento de un ser humano en agonía. Como detalle anecdótico, recordaré que una noche, poco después de mi llegada a Cancún en 1975, me tocó ver a los socorristas de la Cruz Roja intentando rescatar a lo que se creía era un hombre que había caído a un profundo pozo y se quejaba angustiosamente, y resultó ser uno de tales sapos.

imageUn uo much. Se le reconoce fácilmente por su forma tan peculiar. El dorso es café oscuro o casi negro, con puntos dispersos y manchas color amarillo, naranja o rojizo especialmente en los costados y una línea muy conspicua que se extiende a todo lo largo de la columna vertebral.

Pero, sobre todo, el uo much se distingue por su cuerpo globoso, flácido y cubierto por una piel floja, cabeza pequeña y puntiaguda, ojos muy pequeños, patas cortas, robustas y musculosas, y dedos palmeados sólo en la base. Todo ello le da una apariencia grotesca, muy distinta a la de la generalidad de los sapos.

Desde el punto de vista científico resulta también muy interesante, pues su especie es la única de su género, y su género es a la vez el único de la familia zoológica Rhinophrynidae. Ha venido evolucionando independientemente de todos los demás anfibios desde hace 190 millones de años.

Se alimenta esencialmente de hormigas, termitas y otros insectos que atrapa con la lengua y el nombre de sapo cavador se debe a que, como diría un biólogo, es un animal fosorial. Esto es, adaptado para excavar, como los topos o las lombrices. Cava hacia atrás, ayudándose con las patas traseras y moviéndose en espiral hasta alcanzar cinco, diez y hasta 15 centímetros bajo la superficie. Ahí pasa la mayor parte del tiempo y sólo sale después de algún fuerte aguacero para aparearse y depositar sus huevos «”desde unas docenas hasta varios miles»” en las grandes charcas dejadas por la lluvia. Usualmente, toda la población de esta especie existente en un lugar sale simultáneamente, aunque a veces se divide en varios grupos que lo hacen a intervalos de unos días o unas semanas, pero siempre después de un chaparrón. Es entonces cuando se escucha su característico coro.

Por el hecho de que se les ve después de una lluvia, entre los lacandones de Chiapas existe la creencia de que los rayos los hacen caer del cielo. Para este grupo étnico constituyen un manjar. Acostumbran colectarlos en grandes cantidades y guardarlos en cajas llenas de tierra, donde se conservan largo tiempo. Cuando necesitan preparar un guiso con ellos, simplemente sacan algunos de la caja.

Este es, pues, nuestro uo much sapo borracho o sapo cavador.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx


[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Lunes 22 de agosto de 2016

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