Adamski (4)

METAFÍSICA ADAMSKIANA

Con el párrafo anterior entramos en uno de los asuntos más densos del caso Adamski: su metafísica. Además de los tres libros que publicó, George redactó numerosos folletos que sirvieron para difundir sus ideas. Están escritos de manera didáctica, en forma de preguntas y respuestas, para una mejor comprensión de sus alumnos en sus cursos de “filosofía”. De uno de estos folletos, Telepatía, podemos entresacar varios párrafos interesantes.

“P. ¿Por qué las gentes del espacio no hacen un aterrizaje en masa?

“R. Ellos no pueden hacer esto, puesto que muy pocas gentes los aceptarían. Las masas se asustarían terriblemente, especialmente en estos días, cuando una nación está lista para devorar a la otra”.

Esta sigue siendo “la explicación” de los ufólogos para el problema del No contacto. Después de casi 50 años no han encontrado una explicación más inteligente.

“P. ¿Las gentes del espacio apoyan a cierta clase de gente más que a otra, como lo hacemos aquí en la Tierra?

“R. No, no lo hacen, porque ellos no tienen en sus planetas ningún sistema de castas o divisiones de ninguna clase, como nosotros. Para ellos, todos los humanos son iguales, a pesar del color, credo o raza, pues todos son una divina manifestación de un solo padre. Lo mismo que la naturaleza, no juzgan a los hombres, sino que sirven a todas las criaturas por igual, porque todo expresa las leyes del Creador y toda creación es parte de él mismo”.

Si eso fuera cierto entonces no habría razón para que los extraterrestres se comunicaran a través de un Adamski o un Meier. Tendrían que hacerlo con toda la humanidad. Tal vez a través de las Naciones Unidas.

En otro folleto escribe las siguientes máximas.

“Aquel que posee la verdad no pide pruebas, ya que sus sentimientos reconocen la verdad que es en sí una prueba”.

Escrita para deshacerse de los molestos escépticos, pero que es completamente vacía como todas sus historias.

“La verdad siempre triunfará a las opiniones limitadas o personales”.

En esta tuvo razón y la verdad de sus mentiras finalmente ha salido a relucir.

UN TEÓSOFO MODERNO

Como ya hemos dicho, Adamski fue un alumno aventajado de las enseñanzas teosóficas. Toda su metafísica se basa en un cristianismo distorsionado por la teosofía y las doctrinas orientales. Las dos preguntas/respuestas y las dos máximas anteriores tienen bastante tela de donde cortar.

La primera pregunta daría el argumento excusa que han venido utilizando los ufólogos hasta nuestros días para explicar la falta de contacto o el llamado problema del no contacto. Este es un argumento pueril que demuestra la falta de imaginación y de recursos de los investigadores de ovnis, que siguen repitiendo la misma tonadita desde hace muchos años.

La segunda pregunta/respuesta se desmiente por sí sola. Si fuera verdad, todo el mundo tendría contacto con seres de otros planetas. Como no lo es, entonces, o bien los seres espaciales sí tienen preferencias, o bien no existen tales seres del espacio.

La primera máxima le sirvió de escudo a Adamski para no tener que presentar pruebas de sus contactos. Es un argumento circular que podríamos poner en estos términos: mi contacto es cierto y la prueba de ello es mi propio contacto.

La última máxima es la más acertada de todo lo escrito por Adamski, y se asemeja mucho a aquella de Cristo de “La verdad los hará libres”. En el caso de Adamski la verdad triunfó. Ahora se sabe que todo fue un fraude.

UNA PELÍCULA TIPO BILLY MEIER

El 26 de febrero de 1965, se obtiene una extraordinaria película en color de 8mm, con una cámara Bell-Howell con telefoto y película Kodakhrome, en Silver Spring, Maryland. George Adamski estaba acompañado por Madeleine Rodeffer, una secretaria de Maryland, seguidora de Adamski, y otros tres testigos no identificados. Se supone que la secretaria logró filmar al ovni justo frente a su casa. También se supone que Adamski estaba de visita en la casa de Madeleine cuando observaron al ovni justo a la distancia sobre la arboleda. Lo interesante es que por un segundo una porción de la nave se desvanece de la película. Según William Sherwood, un físico y antiguo ingeniero de Eastman Kodak, la película es auténtica. Curiosamente, como en el caso de Jerrold A. Barker, Adamski le pidió a Madeleine que tomar el crédito de la película. Esta todavía tiene el copyright bajo su nombre.

Nuevamente cedemos el espacio a Harold Salkin.

“En 1965 él telefoneó a Clara John desde su casa en California para decirle que había tomado la película más sensacional de una nave espacial volando casi a ras de tierra. “Puedes ver claramente las tres bolas del mecanismo de aterrizaje bajo el cuerpo de la nave”, dijo. “¡Esta película convencerá al país entero que todo lo que he dicho es absolutamente cierto!”

“Él llegó a Washington un mes después de la conversación telefónica. Cuando se reunió con sus seguidores les dijo que la película continuaba procesándose en los laboratorios de Kodak en Rochester, N. Y. No podía entender, dijo, porqué había tardado tanto y porqué le cobraban tanto ($2,600), ya que él había enviado la película a Chicago para un tratamiento especial”.

“Varios días después finalmente llegó la película. Hubo una función especial para varios de sus seguidores. Todos estuvieron de acuerdo en que era el mejor close-up que hubieran visto de una nave espacial. El objeto (del mismo estilo clásico en forma de campana que había sido fotografiado por Adamski en diversas ocasiones) se movía lentamente de un lado del cuadro al otro, de atrás hacia delante durante unos tres minutos, llenando más de media pantalla. Una de las así llamadas esferas de aterrizaje se movía de arriba abajo como si el objeto se columpiara a través de la pantalla.

“Pero los expertos fotógrafos que la estudiaron estuvieron de acuerdo en que el aparato no parecía ser algo real, más bien se asemejaba a un modelo con sus bordes parcialmente redondeados.

“Dos semanas más tarde la película fue enviada a un amigo de los del grupo de Washington, quien estaba en Philadelphia. Él era dueño de un cine y proyectó la película sobre una pantalla de 10 metros. Él le indicó al proyectista que parara la escena en varias ocasiones mientras estudiaba la pantalla desde una posición cercana al estrado.

“Al siguiente día llamó a su amigo en Washington y le dijo:

“El ovni es un modelo. La película fue tomada en un estudio, con el objeto suspendido de un hilo muy delgado. Después, la película del escenario de árboles altos y densos fue filmada en Silver Spring, Md. Hay dos cosas que prueban mi conclusión.

“Primero. Las hojas de los árboles se encuentran en movimiento (por el viento) en la toma abierta, cuando se ve el objeto a la distancia, el cual es probablemente un avión y no un ovni como se dijo. Luego la película salta a un close-up del ovni balanceándose, sin nada en el intermedio que muestre cómo se movió el ovni desde la distancia.

“En la parte del close-up las hojas de los árboles se congelan repentinamente –no hay ningún movimiento en ellas. Como tú sabes, Paul, yo fui un especialista en películas de los Army Signal Corps, y así es como hacíamos los trucos. Comienzas con un escenario que tenga elementos en movimiento. Luego sobrepones el objeto principal sobre el escenario, pero tienes que congelar una de las tomas y mantenerla así todo el tiempo que el objeto esté en movimiento. De otra forma sería imposible.

“En esta película ovni, el hecho de que las hojas se detengan súbitamente, es el que da la pauta para creer que este es un trabajo de sobreimpresión. Pero la segunda cosa que refuerza este veredicto es: Ya que el ovni se balancea de un lado al otro del cuadro, si tú te paras conmigo cerca de la pantalla de 10 metros, verás que los bordes del ovni salen realmente del cuadro de la película. Esto ocurre varias veces en este movimiento de balanceo. Esto es obviamente imposible si la película fuera auténtica –ya que nada en una película normal puede imprimir o marcar fuera de los bordes del film.

“Por otra parte –continuó- si se hizo un trabajo de traslape, y el técnico no fue extremadamente cuidadoso en alinear las dos cintas de la película, esto puede ocurrir. Por supuesto, en un trabajo de animación normal, esto no importaría a ningún espectador (muy pocas personas lo pueden notar). Pero aquí tú tienes una película que se supone es auténtica. Si lo es, es una de las piezas de film más importantes jamás hechas, porque podría probar la existencia de los ovnis como nadie lo ha hecho.

“Sin embargo, si sólo es un modelo de un ovni en un trabajo de animación, entonces debemos colocarlo en la categoría de fraude. Y eso, mi querido amigo, es mi conclusión. Lo siento”.

“Muy poca gente dentro o fuera del mundillo de los ovnis conoce estos hechos. La historia nunca se publicó antes de hoy. Debemos añadir que continúan en circulación copias en papel de esta película en varias revistas y libros desde hace 25 años”.

Según los ufólogos, el británico Timothy Good y la suiza Lou Zinsstag, aunque la película fue tomada por Adamski, se estuvo de acuerdo en que la señora Rodeffer apareciera como la autora de la misma. Según declaró Madeleine, la película era tan mala que se decidió no exhibirla en ese estado. El propio Adamski estaba molesto con los resultados. Incluso le dijo a Madeleine que tal vez había grabado la sombra de la nave (¿?). El objeto es tridimensional pero parece inmaterial debido a los extraños movimientos que hace contra el fondo arbolado. Pero de ahí a pensar que se trata de la sombra de una nave espacial hay mucho trecho.

Aunque Rodeffer no sabía nada de fotografía, no pudo aceptar la explicación del contactado. Entonces Adamski propuso una nueva versión: cuando envió a revelar su película, los agentes del gobierno insertaron imágenes fraudulentas para desacreditarlo.

Tal vez nunca sepamos la verdad de este caso, pero tratando de reconstruirlo un escenario plausible sería el siguiente:

Adamski visita a Rodeffer y le hace creer que filmó un plato volador justo fuera de su casa. Manda revelar el rollo y se lo muestra a la secretaria. La película es tan mala y obviamente falsa, que Adamski inventa una serie de excusas para rescatar su película. Luego, con la ayuda de uno de sus colaboradores, Fred Steckling, elimina las imágenes más burdas. Por eso tardó poco más de un mes en presentar su película ante sus amigos de Washington. Por eso, también, prefirió que Madelein Rodeffer apareciera como la autora de la película.

Marc Hallet recibió copias de este film en 1976, cuando aún era seguidor de Adamski. Él nos cuenta así su experiencia:

“Unos días después, puse el film bajo un microscopio profesional Olympus para examinar algunos importantísimos puntos. En una secuencia muy breve, la nave exploradora venusina se mueve y pasa detrás de la rama de un árbol. Me enfoqué en esa rama y descubrí que la densidad de las partículas de la emulsión era mayor, exactamente en la parte entre la nave y la rama. En otras palabras, los dos objetos fueron sobreimpresos y, para decirlo de forma cruda, es la prueba incuestionable de que el film fue un truco obtenido por doble exposición. Publiqué la microfotografía por primera vez en mi libro “George Adamski”, editado en Francia en 1983 y lo hice de nuevo en enero del 2000 en el monográfico titulado “Biographie d’un escroc” publicado privadamente por ufólogos franceses. Esta fotografía es reproducida acá en un negativo en blanco y negro con tres flechas apuntando en el área más densa en donde el “disco” y la rama están sobreimpresos. Desafío a los creyentes a encontrar otra explicación que la de la doble exposición.

“Por supuesto que los seguidores de Adamski dirán que la nave exploradora está cambiando permanentemente de forma, algo imposible de hacer con un pequeño modelo. Han cantado ese credo por muchos años y ninguno de ellos parece darse por enterado de que algo puede fácilmente dar la impresión de cambiar de forma cuando su imagen es filmada en un espejo distorsionado o con una lente distorsionada. Y ninguno sabe que un pequeño modelo puede aparentar deformarse si está fabricado con varias partes sueltas afirmadas por un eje. Si usted tiene una copia en video de la filmación Rodeffer, mírela y observará que el eje vertical de la nave siempre permanece constante.

“Cuando usted falsea un filme por medios como la doble exposición con material no profesional, se generarán algunas malas secuencias con un pobre contraste y mala calidad de la luz que tendrán que ser eliminados”.

EL PAPA Y LA REINA JULIANA

Una de las anécdotas que se cuentan de la vida de Adamski es la visita que hizo al Papa Juan XXIII en el Vaticano, y a la Reina Juliana de Holanda.

La historia del Papa es la siguiente. Juan XXIII estaba en cama agonizando de un cáncer. Era el 13 de mayo de 1963. Adamski se encontraba acompañado de sus dos amigas y mecenas europeas, las señoras May Morlet Flitcroft, de Bruselas, y la señora Lou Zinsstag, de Basilea.

Adamski hizo correr la versión de que debía entregar al Papa importantes documentos recibidos de los extraterrestres en Dinamarca. Nadie sabe lo que contenía un pequeño paquete que llevaba el contactado.

Según George, el extraterrestre le dijo que debía ser recibido un cierto día, a las 11 de la mañana, por un eclesiástico del que le dio la descripción, en una determinada puerta de madera que se encuentra a la izquierda de la entrada principal. Todo eso se cumplió al pie de la letra, de acuerdo con la leyenda ufológica.

Adamski pidió a sus compañeras que no le siguieran. Atravesó la plaza de San Pedro y se introdujo por una puerta del Vaticano.

Adamski contaba que estuvo platicando con el Papa durante toda una hora. Al término de la entrevista salió por la puerta principal, mostrando una medalla de oro que el Santo Padre le había entregado, como acostumbraba hacer con sus visitantes distinguidos. El contactado informó que el Papa se encontraba mejorado, lo que pronto sería desmentido: tres días después moriría a causa del cáncer.

También dijo que desde las habitaciones del Papa pudo observar los jardines del Vaticano. Pero justamente los aposentos se encuentran frente a la plaza de San Pedro, justo al lado opuesto de los jardines.

La verdad es diferente. Adamski se escabulló de sus amigas, compró una de las medallas que se venden como souvenir en el Vaticano, y luego contó su fantástica historia. La famosa “medalla vaticana de oro puro” es un souvenir que era fabricado por una compañía de Milán.

Hallet nos indica que:

“Ese día, Adamski hizo exactamente lo mismo que había hecho en el desierto en 1952: Les pidió a sus amigos que esperaran allí donde estaban, desapareció a la distancia y regresó al rato diciendo que algo muy importante había sucedido. Este método está basado en los mismos medios psicológicos usados por los malabaristas, quienes dan a su audiencia la impresión de que algo extraordinario está sucediendo cuando, en realidad, lo que ocurre es algo totalmente ordinario”.

Esa historia también me recuerda la de Moisés cuando subió al monte por las tablas de la ley.

La historia de la reina es más simple. Adamski tuvo que salir después de que no pudo responder a las intencionadas preguntas de los asesores científicos que, junto con el príncipe Bernardo de Holanda, asistieron a la entrevista del contactado con la soberana. Adamski volvió a repetir la historia. Como prueba mostró un broche que, supuestamente, le había regalado la reina.

Continuará…

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