El padre Pío, un caso psiquiátrico

Nos escribe Maragato sobre la entrada del padre Pío y nos proporciona información valiosa:

Claramente un caso psiquiátrico:

«Después de una serie de encuestas, en 1923 el Santo Oficio hizo una declaración en la que alegó la falta de signos sobrenaturales atribuidos al capuchino y exhortó a los fieles a reducir su entusiasmo. Tal comunicado no tuvo el efecto deseado y suscitó muchas críticas, incluso de los más fervientes partidarios, de modo que, en 1933 el Papa Pío XI ordenó, mediante un decreto, eliminar las restricciones impuestas al Padre Pío en el pasado. La figura del Beato de Pietrelcina supone, como ya se ha señalado, una importancia notable, especialmente para la naturaleza polémica de sus estigmas, sobre los que se pronunciaron los médicos laicos y católicos. Por el lado de estos últimos se expresaron los médicos Luigi Romanelli, Giorgio Festa y el médico y teólogo Agostino Gemelli. Los dos primeros consideran las señales de Padre Pío como un fenómeno inexplicable en términos de la ciencia, mientras que Gemelli los definió como de naturaleza histérica. Por el lado de los laicos, por último, se expresó el patólogo Bignami Giorgio, que define los estigmas del fraile como necrosis de la piel de origen neurótico debido a la sugestión y se mantenían abiertas, probablemente por el uso de yodo.

Hoy, cuarenta años después de su muerte, sin poder hacer ninguna investigación científica sobre la persona del Padre Pío, se pueden expresar sólo conjeturas. Sobre la base de estudios científicos y psiquiátricos es posible evidenciar muchas dudas acerca de la sobrenaturalidad de la figura del beato. Sus visiones, sus estigmas y sus éxtasis pueden tener una manera natural de explicarse en términos puramente psicopatológicos. De hecho, recientemente, un psiquiatra de la Universidad La Sapienza de Roma, Luigi Cancrini basándose en un análisis minucioso de la biografía del Padre Pío, ha hecho una lectura psiquiátrica acerca de éste último. Llega a la conclusión de que el monje capuchino sufría, de acuerdo con el DSM IV (edición revisada del manual internacional de los trastornos mentales), un trastorno histriónico de personalidad asociado con el trastorno disociativo de trance, mientras que sus estigmas son síntomas particulares de la conversión somática».

(http://www.cicap.org/new/articolo.php?id=100266)

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