Los cráneos de Paracas: ¿extraterrestres, una especie de homínido desconocido o deformación craneal?

Los cráneos de Paracas: ¿extraterrestres, una especie de homínido desconocido o deformación craneal?

paracas_skullsTres cráneos de la Necrópolis de la Cultura Paracas, que muestran diferentes formas producidas por el vendaje de la cabeza (Source)

Fuentes de noticias dudosas (y no tandudosas) en el internet han estado recibiendo mucha excitación la semana pasada acerca de algunos cráneos de Paracas en el suroeste de Perú. De acuerdo a estos sitios, se ha demostrado que los cráneos tienen ADN que se demostró que no es del Homo sapiens moderno, sino otra cosa. Dependiendo de la inclinación del sitio, son los restos de una especie, ya sea desconocida pero terrenal o extraterrestres. Algunos sitios hacen comparaciones con el cráneo Starchild, que ha sido promocionado como un híbrido humano/extraterrestre. Así que ¿qué tan confiable es la noticia?

Antecedentes

Los cráneos fueron descubiertos por el respetado arqueólogo peruano Julio César Tello (1880-1947) durante las excavaciones en 1927-8 en el lado norte de la zona de Cerro Colorado de la península de Paracas. En total, fueron recuperadas unas 429 momias a partir de dos grupos en un sitio conocido como Wari Kayan, una gran estructura subterránea. Las momias estaban envueltas en telas de algodón, algunas de los cuales fueron bordadas con lana para crear patrones elaborados, que están entre los mejores textiles de América del Sur que se hayan encontrado. Las momias fueron colocadas en cestas en una posición sentada, mirando hacia el Norte; como con todas las momias sudamericanas, su conservación se debe a la desecación natural. Casi cuatrocientas telas bordadas fueron recuperadas. Todos los entierros eran de sexo masculino y la calidad de sus regalos mortuorios sugiere que eran de alto estatus; algunos han sugerido que muchos de los hombres enterrados allí habían sido llevados a cierta distancia a un lugar especial, aunque esto no es aceptado por todos.

Tello había excavado con anterioridad en Chavín de Huantar y reconoció que existían afinidades culturales entre sus productos y los que se encuentran en Wari Karan y sugirió que la Necrópolis de la Cultura Paracas, como él la llamaba, estaba relacionada con gran parte de la Cultura Chavín contemporánea. También se han hecho las comparaciones entre los posteriores textiles de Paracas y los de la cultura Nasca, lo que sugiere otra relación. La cerámica era en gran medida normal y de paredes delgada; muy similar a la cerámica encontrada en los Valles de Cañete y Chincha, al Norte de Paracas y en general se conoce hoy como el estilo Topará. Cerámica similar se encuentra también en la cultura más antigua de Nasca. En general se acepta que la cultura Nasca se deriva de la Necrópolis de la Cultura Paracas.

paracas_necropolis_culutre_embroideryUn ejemplo de los bordados de la Necrópolis de la Cultura Paracas (Source)

Se ha encontrado un asentamiento Necrópolis Paracas en Arena Blanca, en la llanura costera por debajo del Cerro Colorado. Cubre un área de unas 5 hectáreas, divididas en veinte distritos separados, con edificios hechos de adoquines de barro seco. Sus habitantes habían cultivado las plantas, mientras que las redes de algodón pueden ser evidencia para la pesca. Parece ser contemporáneo con la primera fase de un entierro en el Wari Kayan y después de su abandono, fue utilizado como cementerio por la gente de la cultura Topará. Otros asentamientos son conocidos en el valle de Ica, al sur, donde se abarca todo el periodo de la Necrópolis de la Cultura Paracas (convencionalmente la cuenta abarca 1-200 CE, aunque algunos prefieren colocarlo antes).

Hasta ahora, todo bien. Tenemos entierros de una cultura cuyas afinidades culturales están bien establecidas y cuya cronología es bastante clara. Ahora viene la parte que ha llevado a las recientes afirmaciones controversiales. Muchos de los entierros de alto estatus de la Necrópolis de la Cultura Paracas tienen cráneos deformados, que se cree por lo general que fueron inducidos deliberadamente utilizando tablas y pesos. Esto resulta, en casos extremos, en cráneos que son alargados en formas cónicas altas. No hay dos iguales y se cree que todos denotan un alto estatus en la sociedad Necrópolis de la Cultura Paracas.

El comienzo de la controversia

rivero_and_tschudi_foetal_mummyUna momia fetal, ilustrado por Rivero y Tschudi

Durante muchos años después de su descubrimiento, los entierros Necrópolis de la Cultura Paracas se consideraron como momias andinas ordinarias, cuyos hombres de gran importancia presentaban la deformación cultural del cráneo, practicada por varias sociedades del Nuevo Mundo precolombino. Presentando a David Hatcher Childress, de hecho un promotor conocido de muy mala arqueología. En un libro de 2012, The Enigma of Cranial Deformation: Elongated Skulls of the Ancients, co-escrito con Brien Foerster (descrito por Amazon como un “antropólogo canadiense-peruano”, aunque sería más exacto describirlo como un operador de agencia de viajes), Childress sugiere que el fenómeno no es uno de deformación craneal. Citando a un médico del siglo XIX, John James von Tschudi, que afirmó haber visto un feto de siete meses con una cabeza tan alargada como su madre, Childress afirma que esto es evidencia de una raza o especie separada.

Lo que no queda claro es que se está citando del libro Antigüedades Peruanas (1851) de Mariano Eduardo de Rivero y Ustáriz (1798-1857) y Johann Jakob von Tschudi (1818-1889) o, más bien, su traducción al Inglés 1855 por Francis Lister Hawks (1798-1866), que también se las arregló para “traducir” los nombres de los autores (como, de hecho, lo hace de la edición original en español, donde se da al Dr. von Tschudi los apellidos ¡Juan Diego!). Bueno, no hay nada malo en ello. Hasta que uno lee Antigüedades Peruanas y descubre que se trata en un capítulo dedicado a la tipología racial y la frenología y que Tschudi está reforzando una tipología de tres razas amerindias que propuso por primera vez en Archiv für Pysiologie en 1845. El tipo al que le atribuyen los cráneos alargados es descrito como aymara, y la presencia de un gran hueso wormiano en la interfaz occipital/parietal se dice que demuestra la naturaleza primitiva de este pueblo: se halle en una sección del género humano, un fenómeno anómalo constante que falta en las demás, pero que es característico en los animales rumiantes y carnívoros (“there is thus found in one section of the human race a perpetual anomalous phenomenon, which is wanting in all others, but which is characteristic of the ruminant and carnivorous animals” en la traducción de Hawks). Debido a la alta incidencia de estos huesos entre los pueblos indígenas de los Andes, se conocen como los huesos de los incas.

El grabado que muestra la momia fetal (curiosamente se encuentra en la traducción en inglés, pero no en el original español) no representa el extremo de la deformación craneana que Childress afirma que es de origen genético: mientras que el cráneo parece dolicocéfalo, parece estar completamente en el rango de fetos humanos normales. Por otra parte, a pesar que Rivero y Tschudi afirman que se encontró en el vientre de una madre embarazada, el grabado no muestra un feto en una posición natural, pero en la posición de una momia típica andina. También parece ser que llevaba un kilt. En otras palabras, hay un cierto grado de engaño en su descripción. Parece que Childress y Foerster no pueden aducir ningún descubrimiento reciente de momias fetales neonatales que muestren la deformación del cráneo supuestamente congénita o hereditaria de este tipo.

Presentando a Lloyd Pye

Brien Foerster logró convencer a Juan Navarro Hierro, director (y dueño) del Museo de Historia de Paracas (sic: el nombre se da primero en inglés, luego, más pequeño, en español) a desprenderse de algunas muestras de tejido. Afirma que lo hizo porque “(l)a única forma de establecer la edad real, y los posibles orígenes genéticos de las personas de Paracas es a través del análisis de ADN de los propios cráneos”. Datar los tejidos humanos mediante análisis de ADN es una nueva técnica de tal manera que no puedo encontrar ninguna otra utilización de este notable desarrollo en cualquier otra investigación arqueológica. Por supuesto, no hay tal técnica de datación: ¡sirve para mostrar el desconocimiento de Brien Foerster de las técnicas de datación arqueológica!

¿Dónde eligió enviar las muestras? ¿A cierto departamento de una universidad prestigiosa, conocida por sus trabajos sobre AND antiguo? No. En cambio, optó por enviarlas a Lloyd Pye (1946-2013), un loco que creía en los antiguos astronautas, los orígenes extraterrestres de la humanidad y, lo peor de todo, el “Starchild Skull” como un híbrido extraterrestre/humano. ¿Por qué? Esto sugiere que, lejos de ser un investigador imparcial, Brien Foerster tiene una agenda preconcebida y es una que involucra a los extraterrestres. Aunque su Academia.edu enumera su afiliación como “University of Victoria, Biological Sciences, Miembro de Departamento”, su relación con la universidad es como graduado, no es miembro de la facultad.

paracas_skull_parietal_bonesUn cráneo Paracas: observar el hoyuelo en la parte superior de la cabeza, que es un producto de vendar la cabeza, deprimiendo la sutura entre las placas parietales que Brien Foerster afirma que no existen (Source)

En su página web, Brien Foerster hace una serie de afirmaciones sobre los cráneos de Paracas, citando a Lloyd Pye como una autoridad. Se refiere a “5 factores físicos, señalados por Lloyd Pye y yo mismo, que no son en absoluto comunes al Homo sapiens”, de los que enumera dos: “la presencia de 2 pequeños agujeros en la parte posterior del cráneo” y sólo una placa parietal, donde debería haber 2”. Esto está respaldado por una fotografía, aunque parece representar un cráneo sin la deformación craneal.

Los “pequeños agujeros” son los forámenes parietales, características perfectamente normales del cráneo humano (él dice que Lloyd Pye cree que podrían ser “naturales”, así que ¿por qué se marcan como un factor absolutamente no común al Homo sapiens”?). Son pocas las fotografías que muestran la parte superior de los cráneos de Paracas, pero es obvio que el hueso frontal (el hueso detrás de la frente) se estira enormemente; también es evidente que la sutura sagital (entre los dos huesos parietales) comienza muy arriba en el cráneo en las pocas fotografías que muestran este elemento. O Brien Foerster es totalmente ignorante de las funciones normales del cráneo humano, o él está engañando deliberadamente a un público que espera que sea ignorante de estas características.

Pero hay algo peor

Justo cuando se pensaba que esta historia no podía despegar, Brien Foerster logró emitir un comunicado en su Facebook page el 12 de febrero 2014 dando a entender sobre los resultados iniciales de sus pruebas de ADN. Esto es lo que ha puesto en el internet hablando animadamente de las noticias dudosas. Esto es lo que cita Brien Foerster:

“Cualquiera que sea la procedencia de la muestra marcada 3A – tenía ADNmt con mutaciones desconocidas en cualquier ser humano, primate o animales conocidos hasta ahora. Aunque los datos son muy incompletos y todavía hay que hacer un montón de secuenciación para recuperar la secuencia de ADN mitocondrial completa. Pero los pocos fragmentos que pude secuenciar de esta muestra 3A indican que si estas mutaciones se sostienen se trata de una nueva criatura tipo humana, muy distante de los Homo sapiens, los neandertales y los homínidos de Denisova. No estoy seguro si incluso encajarán en el árbol evolutivo conocido. La pregunta es si ellos eran tan diferentes, no podían cruzarse con los humanos. Criándose dentro de su pequeña población, pueden haber degenerado debido a la endogamia. Eso explicaría los niños enterrados – eran o bajos o no viables”.

Me sorprende que un genetista pudiera hacer esta declaración, pero se presenta como textual, por lo que debemos suponer que él/ella realmente la escribió. Vamos a analizar lo que están diciendo. En primer lugar, que la muestra 3A “tenía ADNmt con mutaciones desconocidas en cualquier ser humano, primate o animales conocidos hasta ahora”. Esa es una declaración de muy gran alcance. Esto significa que la fuente de la muestra no está relacionada con ningún animal en el planeta. Ningún animal. Piense en eso por un momento. La clara implicación es que se trata de una forma de vida no terrestre. El único que no estar relacionado con todos los demás animales, ya sean Bryozoa, Porifera, Acanthocephala, Acoelomorpha, Brachiopoda, Chaetognatha, Ctenophora, Cycliophora, Entoprocta, Gastrotricha, Gnathostomulida, Hemichordata, Kinorhyncha, Loricifera, Micrognathozoa, Nematomorpha, Nemertea, Onychophora, Orthonectida, Phoronida, Placozoa, Priapulida, Rhombozoa, Rotifera, Sipuncula, Tardigrada, Xenoturbellida, Echinodermata, Cnidaria, Annelida, Nematoda, Platyhelminthes, Chordata, Mollusca o Arthropoda. Por cierto, pertenecemos al phylum Chordata.

paracas_skull_with_hairUn cráneo Necrópolis de la Cultura Paracas con el pelo (Source)

Ahora bien, esta afirmación me preocupa. Para empezar, está la morfología esquelética. Esta morfología muestra que los propietarios de los cráneos de Paracas eran cordados; más que eso, que pertenecían al sub-phylum Vertebrata (o Craniata), ya que poseen una columna vertebral ósea; más que eso, que eran miembros de la superclase Tetrapoda, ya que poseen cuatro extremidades independientes; más que eso, que pertenecen a la clase Mammalia, ya que poseen cabello (que se puede ver en algunos de los cráneos); más que eso, la morfología del esqueleto demuestra que pertenecen a los primates, al igual que todos los simios, incluidos los seres humanos, monos, tarsiers, lémures y loris. En otras palabras, lejos de poseer “mutaciones desconocidas en cualquier ser humano, primate o animales”, parecen ser humanos. Entonces, ¿qué significa el ADNmt secuenciado a partir de la Muestra 3A?

Pues bien, nuestro genetista anónimo pasa a clasificar la Muestra 3A como una nueva criatura similar a la humana”. Así que de hecho no está sin relación con el resto del reino animal. Eso es un alivio. Sin embargo, su muy distante de Homo sapiens, los neandertales y los homínidos de Denisova”, sea lo que sea que supuestamente significa eso. Los Neandertales (Homo neanderthalensis) y Denisovanos (especie exacta aún no determinada, aunque miembros del género Homo) son homínidos extintos cuya distribución se limitaba a Europa y Asia occidental: uno no esperaría encontrarlos en América del Sur. Si el ADNmt de la Muestra 3A es realmente muy distante del Homo sapiens”, el único homínido hasta ahora conocido del Nuevo Mundo, eso significa que el genetista considera que es otra especie dentro del género Homo, o un miembro de un género totalmente independiente. Esto es algo sobre lo que yo esperaría que dieran una opinión y me resulta curioso que, aparentemente, no la tienen.

hominin_evolutionary_treeEl árbol de la evolución de los homínidos, tal como se entiende en el 2014 (Source)

Lo que es aún más curioso es la afirmación de que “No estoy seguro si incluso encajarán en el árbol evolutivo conocido”. Esto es preocupantemente ambiguo y puede ser tomado de dos maneras. Podría significar que la Muestra 3A deriva de una especie cuya posición en el linaje homínido aún no se puede determinar, pero que algún día podría. Sin embargo sospecho que este no es el significado que se pretende. Teniendo en cuenta el resto de la declaración, sospecho que se pretende dar a entender que el ADNmt pertenece a una especie completamente fuera del linaje homínido. En otras palabras, se deja abierta la posibilidad de que deberíamos considerar la muestra como derivada de un extraterrestre. No parece haber ninguna consideración a la posibilidad de que las características extrañas del ADNmt recuperado no son “mutaciones desconocidas en cualquier ser humano, primate o animales”, sino el resultado de la contaminación (después de todo, los cráneos fueron excavados en los años 1920 y no sabemos las condiciones en que han sido almacenados, lo mucho que se han manejado, si han sido utilizados procedimientos para su estabilización y así sucesivamente) o errores en el laboratorio.

La declaración termina con un par de frases muy preocupantes: Criándose dentro de su pequeña población, pueden haber degenerado debido a la endogamia. Eso explicaría los niños enterrados – eran o bajos o no viables” “(D)egenerated” es un término muy cargado: huele a teorías racistas y me sorprende que un científico lo use. Sea como fuere, es cierto que la endogamia en poblaciones pequeñas y aisladas aumentaría la probabilidad de trastornos genéticos que llevaron a la eventual extinción de dicha población. Sin embargo, es bastante absurdo afirmar que explicaría los niños enterrados”. ¿Este genetista tiene algún conocimiento de los patrones de mortalidad de la población anterior al siglo XX? Antes del desarrollo de la medicina moderna, las tasas de mortalidad infantil eran altas; en algunas sociedades, menos de la mitad de todos los nacimientos vivos sobreviviría más de cinco años. El entierro de los niños en la Necrópolis de la Cultura Paracas es un fenómeno perfectamente normal en muchas sociedades humanas. Afirmar lo contrario es deliberadamente engañoso.

Me parece que todo el comunicado difundido por Brien Foerster es bastante poco profesional. Se hace afirmaciones sin fundamento; se trata de resultados preliminares; que contiene al menos una falsedad absoluta. Esto no es un procedimiento científico estándar. Supongamos que la secuencia de ADN mitocondrial se ha hecho correctamente. El genetista afirma que “(l)os datos son muy incompletos”: ¿por qué publicarlos, sobre todo cuando “todavía hay que hacer un montón de secuenciación”? Es muy raro que un científico “filtre” resultados preliminares de esta manera, a menos que estén muy seguros de su fiabilidad. Hacerlo con los datos “incompletos” es inexcusable. A menos que haya una agenda oculta…

La evaluación de la afirmación

Hay tantos problemas con el comunicado publicado por Brien Foerster, que es difícil ver por qué alguien podría tomarlo en serio. Para empezar, se encuentra en el glorioso aislamiento de los datos arqueológicos. La Necrópolis de la Cultura Paracas no es el producto de algún grupo misteriosamente aislado de seres no humanos: se entiende bien su posición dentro del desarrollo cultural más amplio de la prehistoria de Perú. La deformación craneal vista en momias del cementerio Wari Kayan se ajusta a un patrón conocido, denominado la deformidad aymara, que se produce envolviendo los cráneos de lactantes firmemente en bandas circulares. Esto ejerce presión a lo largo de un eje transversal, a través de la región mastoidea y la región justo por encima de la inserción del ligamento nucal en el occipucio. Esto puede causar que el cráneo aparezca tri lobulado (como se ve en el “Starchild Skull”), aunque los cráneos de Paracas exhiben una deformidad más cónica. La compresión puede alterar el patrón de crecimiento normal del cráneo, especialmente a lo largo de las suturas, y puede producir una depresión en la región sagital, exactamente como se ve en varios de los cráneos de Paracas. La alteración de la forma del cráneo también altera su volumen, a pesar de la afirmación de Foerster de que no (Editado 19/02/2014 por KJF-M). Aunque se pueden producir pequeñas variaciones de distancia de volumen normal, no son significativas; sin embargo, mientras que Foerster afirma que la capacidad de la cráneos es demasiado grande para el Homo sapiens, este no es el caso: los cráneos de Paracas tienen una capacidad media de 1.600 cm3 y la gama humana es de hasta 1,800 cm3 y, por tanto, entran dentro del rango de distribución normal.

En segundo lugar, la interpretación de la información genética hasta ahora liberada por el científico que se dijo lleva a cabo la secuenciación descansa en datos “incompletos”. ¿Significa esto que el trabajo ulterior podrá modificar la interpretación? ¿El genetista está permitiéndose una forma de retraer la interpretación de los nuevos trabajos que muestra que el ADNmt pertenecer a un tipo amerindia perfectamente normal?

Inicialmente me acordé de otra historia del ADN relacionada con el anuncio del descubrimiento del ADN de Bigfoot anunciado en 2013 por Melba Ketchum. Aunque algunos análisis iniciales de las declaraciones de Brien Foerster respecto al ADN en Paracas implicaba a Melba Ketchum, este no es el caso, aunque Foerster ha dicho que él está trabajando con ella, mientras que ella ha dado a entender que ella ha estado trabajando con los cráneos alargados. Así pues, parece que es la genetista anónima que escribió la extraña declaración publicada en la página de Facebook de Foerster. Como sucede a menudo con este tipo de trabajo, Brien Foerster está pidiendo donaciones para llevar adelante la obra (el sitio muestra a partir de hoy (15 de febrero de 2014) que uno de los donantes ha dado $ 1,000, veinte le han dado $ 100, doce han dado $ 50, mientras que hay 38 donaciones de sumas más pequeñas).

En resumen, se trata de una no-historia. No hay nada en absoluto inusual acerca de la población de la Necrópolis de la Cultura Paracas, además de la naturaleza extrema de que practicaban el vendado de la cabeza. ADN o no ADN, son plenamente humanos: todos los aspectos de sus cráneos se pueden explicar en términos de la genética (como el gran hueso wormiano) y la cultura (como la deformación craneal). Cualquier declaración en contrario contiene una mezcla de engaño deliberado, ignorancia de la antropología, falta de conocimiento arqueológico y saltar a conclusiones salvajes utilizando datos incompletos”. Ellos no son evidencia de extraterrestres o una especie de homínidos desconocidos.

Actualización 20 de febrero 2014

sagittal_synostosisSinostosis sagital, de The International Journal of Morphology 27 (2) (June 2009)

Hay una condición conocida como craneosinostosis, en la que una o más suturas se fusionan tempranamente. La forma más común es sisnostosis sagital, que se encuentra en la mitad de todos los casos y suprime el crecimiento del cráneo en el plano lateral, compensado por un crecimiento desproporcionado en la longitud, lo que resulta en un cráneo largo y estrecho. En The Enigma of Cranial Deformation, Childress y Foerster publican una fotografía en color de un cráneo de Camacho (Perú) que muestra exactamente esta forma de sinostosis sagital, que erróneamente afirman demuestra que el individuo tenía un único plato parietal. Al igual que con todos los otros debates de palaeopatología, lo único que demuestran es su ignorancia del tema: están completamente descalificados para escribir un libro entero sobre el tema si pueden hacer este tipo de errores básicos. Es una pena que los lectores de su libro no sean conscientes de la profundidad de su ignorancia.

http://badarchaeology.wordpress.com/2014/02/15/the-paracas-skulls-aliens-an-unknown-hominid-species-or-cranial-deformation/

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