El PAN, partido casinero

ESCRUTINIO

El PAN, partido casinero[1]

Juan José Morales

Uno hubiera esperado que se armara gran escándalo por el hecho de que «”como reveló el periodista Álvaro Delgado, de la revista Proceso«”, a las 23.58 del 30 de noviembre, apenas dos minutos antes de concluir su período de gobierno, y como si quisiera cerrarlo con un broche de oro debidamente marcado para demostrar a qué intereses servía, Felipe Calderón otorgó cien nuevas autorizaciones para el funcionamiento de casinos en diversos lugares del país.

Pero el escándalo fue efímero; o más bien casi no lo hubo. Tal parece que la gente ya está tan habituada a tales trapacerías por parte de los gobiernos panistas, que lo ocurrido no le causó mayor extrañeza. Y es que también Vicente Fox, antecesor de Calderón, hizo algo semejante: en las postrimerías de su mandato «”aunque no en el último momento»” autorizó 94 casinos en diferentes ciudades.

clip_image001Cien nuevos casinos «”semilleros de ludópatas»” podrán abrirse gracias a los permisos que dio el gobierno de Calderón a escasos minutos de concluir su mandato.

Con estos hechos ha quedado de manifiesto que el PAN podría ser considerado un partido casinero, por la forma en que durante los doce años que ocupó la presidencia impulsó la proliferación de casinos, que se han convertido en un grave problema social.

Pero casinero rima con cochinero, y parece que este asunto de las autorizaciones hiede a zahúrda, a porqueriza, por cuanto han comenzado a brotar evidencias de que Calderón protegió a algunos grupos que controlan el negocio del juego en detrimento de otros. Algo así como las acusaciones que se lanzaron contra su gobierno en el sentido de que su guerra contra el narcotráfico tenía por objeto eliminar o afectar a ciertos cárteles en beneficio de otros.

Veamos: las empresas beneficiadas por Calderón con ese centenar de autorizaciones de último minuto fueron Producciones Móviles y Exciting Games. Y de inmediato, una tercera empresa, Entretenimiento de México (Emex), propiedad de los hermanos Arturo y Juan José Rojas Cardona, presentó una denuncia contra los funcionarios de la Secretaría de Gobernación que concedieron los permisos, acusándolos de ejercicio abusivo de sus funciones y de favorecer a aquellas compañías, al mismo tiempo que tales funcionarios iniciaban los trámites para cerrar los casinos que opera Emex y así sacarla del negocio.

Lo curioso del asunto es que hasta no hace mucho, Juan José Rojas Cardona, conocido como El Rey de los Casinos, y su hermano Arturo estaban a partir un piñón con altos jerarcas y gobernantes del PAN y con miembros del alto clero.

En efecto, a mediados de septiembre del año pasado «”según comentamos en esta columna»” Proceso publicó una fotografía, a la que se dio en llamar «la foto incómoda», en la cual aparecían Juan José y Arturo Rojas Cardona acompañados por una pequeña constelación de dignatarios eclesiásticos y políticos panistas: el cardenal Norberto Rivera Carrera, arzobispo primado de México, Emilio Berlié Belaunzarán, arzobispo de Yucatán, Rodolfo Dorador Pérez Gavilán, senador panista por Durango, Iván Garza Téllez, director del Registro Nacional de Miembros del PAN y ex funcionario del ayuntamiento neolonés de San Nicolás de los Garza, David Aguilar Romero, vocero de la alcaldía panista de León, Guanajuato y José Serrano Montoya conocido miembro del PAN y considerado el principal operador de El Zar de los Casinos.

¿Qué sucedió en los últimos tiempos? ¿Por qué los Rojas Cardona, que habían sido favorecidos por los gobiernos casineros panistas de pronto cayeron de su gracia? ¿Por qué ahora se favorece a otros grupos de propietarios de casinos? Ni estamos para averiguarlo, ni nos interesa hacerlo. Nos limitamos a plantear las interrogantes y que cada quien haga las especulaciones que mejor le plazca.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx


[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Martes 25 de diciembre de 2012.

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