Los ufólogos alienistas

LOS UFÓLOGOS ALIENISTAS

Por Kentaro Mori

«La más excitante expresión que se oye en ciencia, la que anuncia nuevos descubrimientos, no es «Eureka» sino «Qué extraño».

Isaac Asimov

En el célebre cuento de Machado de Assis, el respetado Dr. Simão Bacamarte es el Alienista que decide aplicar en la pequeña ciudad de Itaguaí sus revolucionarias teorías sobre la salud -o la locura, y viceversa. Entusiasmado con el prospecto de revolucionar el mundo, emprende su «experiencia científica» deseando demarcar definitivamente los límites de la razón y de la locura. «La razón es el equilibrio perfecto de todas las facultades; fuera de ahí la locura, locura es y sólo locura».

Machado de Assis.

Gracias a este radicalismo, a su status, a la politiquería y principalmente a que Machado de Assis estaba escribiendo una buena historia, el Alienista comienzan a declarar alienado a cualquier infeliz que presente cualquier desequilibrio por momentáneo que fuese. Como todos los nobles ciudadanos de Itaguaí eventualmente actúan de forma incongruente, como todo ser humano normal, en el auge de la «experiencia» el Alienista tiene en la Casa Verde, el imponente manicomio por él creado, nada menos que cuatro quintas partes de toda la población de la ciudad. Es entonces que finalmente percibe que algo está errado y en una decisión «racional» formula una nueva teoría sobre la salud -o la locura, y viceversa.

Por consiguiente propone una teoría completamente opuesta a la anterior que lo lleva a liberar a todos los antiguos huéspedes de la Casa Verde, declarándolos ciudadanos sanos. En su nueva teoría se debía admitir el desequilibrio de las facultades y como hipótesis patológicas todos los casos en que el equilibrio fuese ininterrumpido. El Dr. Simão Bacamarte eventualmente descubre que la única persona en Itaguaí que nunca no presentó ningún desequilibrio de las facultades es él mismo. El Alienista se declara entonces alienado y el mismo se interna en la Casa Verde, en donde viene a morir algunos meses después sin conseguir «curarse» a sí mismo. Después de su muerte y de un entierro solemne, corrieron rumores de que desde el principio el alienado en la ciudad era el Alienista. Sin embargo son solo rumores, y por lo visto sin fundamento.

La novela de Machado de Assis, O Alienista.

La ufología esta repleta de Alienistas. No, no aquellos que declaran alienado todo sujeto con pequeños lapsos de razón, y sí los que declaran extraterrestre todo acontecimiento mínimamente extraño o aparentemente inexplicable. Su razonamiento es algo como «Lo terrestre es todo aquello fácilmente comprensible; fuera de allí extraterrestre, extraterrestre y solamente extraterrestre». ¿Vacas mutiladas? Extraterrestre. ¿Marcas y objetos extraños en el cuerpo? Extraterrestre. ¿Objetos cayendo cielo? ¿Señales en el radar? ¿Manchas en las películas? ¿Luces en el cielo? Obviamente extraterrestres.

Manicomio en el siglo XIX.

Los ufólogos Alienistas infelizmente han transformado la ufología en su propia Casa Verde, una casa repleta de inquilinos declarados como alienígenas a la menor señal de extrañeza. A pesar de eso, como no podría dejar de ser, el mundo no es como los Alienistas imaginan. Si un hombre decide coleccionar latas de cerveza, eso puede cuestionar su gusto pero no por eso declararlo loco. Todos tenemos nuestra idiosincrasia. Para que el sujeto pueda ser declarado mentalmente desequilibrado, no solo es necesario que comience a hablar con las latas, sino que ellas comiencen a responderle.

De la misma manera, si algo extraño es visto en los cielos, detectado en el radar, deja marcas en el suelo o en otra parte, permaneciendo sin identificar después de exhaustivas investigaciones, eso por sí solo no clasifica el acontecimiento como extraterrestre. Para eso es preciso no sólo evidencia física, concreta, comprobable y de la más alta calidad de que el evento ocurrió como se relata, sino que ocurrió y es de hecho extraterrestre. Sin ella, no podemos tener en nuestro frente un acontecimiento extraño, pero así como ni todo coleccionista de latas es alienado, no todo acontecimiento extraño es alienígena. En un mundo, nuestro mundo, donde suceden tantas cosas, ¿no se esperaría que algunas fueran extrañas e inexplicables? Blaise Pascal enunció una metáfora fascinante sobre el avance de la ciencia y lo desconocido: «El crecimiento del conocimiento es como una esfera en expansión en el espacio: Cuánto mayor nuestro conocimiento (simbolizado por el volumen de la esfera), mayor nuestro contacto con lo desconocido (la superficie de la esfera)».

O Alienista.

El error de los ufólogos Alienistas parece ser la misma presunción del Alienista de que todo se puede explicar y definir a través de un simple estudio limitado y ambicioso, lleno de certezas. Ellos se sienten satisfechos en declarar a los ovnis inexplicados como objetos extraterrestres. La consecuencia de esto es que como el Alienista, están llenando su Casa Verde sin llegar a lo que pretenden.

Cuando el Alienista Simão Bacamarte constató que su Casa Verde abrigaba a las cuatro quintas partes de la población local, notó que había algo equivocado. Los ufólogos Alienistas deben notar que su ufología ya está repleta de huéspedes, todos supuestamente alienígenas. Si su trabajo realmente estuviera bien hecho, a esta hora el mundo tendría conocimiento de increíbles y sólidos casos alienígenas que habitan la ufología. Sin embargo, cuando pedimos que traigan a sus inquilinos más seguramente alienígenas, ellos nos traen casos un tanto extraños pero sin evidencias realmente sólidas de que son alienígenas. Sus mejores inquilinos parecen ser coleccionistas de latas exquisitas, a veces muy exquisitas, pero seguramente no alienigenas. Los Alienistas ven los alienígenas que están desde el principio en sus propias cabezas.

Hay una última gran lección de ‘O Alienista’ a la ufología: Simão Bacamarte se equivocó al ir de un extremo al otro, liberando a todos los inquilinos del manicomio cuando vio que algo estaba equivocado en sus métodos. Entre los declarados mentalmente equilibrados estaban verdaderos alienados. Cuando percibimos que hay algo equivocado en la ufología de los Alienistas debemos tener el cuidado de no hacer lo mismo, dejando que el bebé juegue fuera con el agua de la bañera. Pueden existir legítimos alienígenas dentro de la ufología. Si la desconsideramos por completo corremos el riesgo de ser todos alienados, sin nunca descubrir si hay realmente algo por allí más allá de nuestras propias alienaciones -que irónicamente demuestran ser el obstáculo más grande en la búsqueda verdadera de alienígenas.

3 pensamientos en “Los ufólogos alienistas”

  1. Jua. Arriba de la nota de Kentaro , «anuncios google» tiene la brillante idea de publicitar a Carlos (autodenominado «Conde Carlo»)Luconi.
    Más coherente hubiera sido publicitar a Fabio Zerpa 😉
    Saludetes
    Carolus

  2. «el Alienista tiene en la Casa Verde, el imponente manicomio por él creado, …»

    Por sorprendente que parezca, hace quince años trabajé en la dependencia de una clínica psiquiátrica que llevaba el nombre de «Casa verde».

    Cosas vederes, Sancho…= 😮

    Saludetes
    Carolus

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