ESCRUTINIO
Invasiones en nombre de la religión[1]
Juan José Morales
Como una forma de combatir la corrupción, el actual ayuntamiento de Cancún creo el Programa Municipal de Usuario Simulado, mediante el cual se busca detectar las áreas de la administración pública en las cuales se dan más casos de extorsiones y sobornos y las causas que propician tal situación.
En la página web de Regnum Christi, brazo de los Legionarios de Cristo, aparece esta foto de una de las capillas construidas por esa congregación en terrenos de propiedad municipal ocupados ilegalmente en Cancún.
Sin embargo, y sin que tal sea su finalidad, el PMUS ha funcionado también como una especie de ventanilla de quejas y denuncias sobre todo tipo de irregularidades. Y no deja de llamar la atención que buen número ellas se refieran a la actuación de grupos religiosos. Concretamente a la invasión de áreas de equipamiento urbano y al ruido excesivo que se produce durante los actos de culto y que afectan a los habitantes de las inmediaciones.
Igualmente, no deja de llamar la atención que la mayoría de los casos de invasión de terrenos involucren a sacerdotes católicos.
Ya en varias ocasiones nos hemos referido en esta columna a la ocupación ilegal por los curas de predios de propiedad municipal, destinados a parques, teatros, jardines, áreas deportivas y otros fines similares. Pese a las protestas de los vecinos y a las exhortaciones de las autoridades para que desocupen dichos terrenos, los sacerdotes persisten en el despojo, realizando misas en esos lugares, instalando altares permanentes, o francamente construyendo capillas y pequeños templos, para sentar supuestos derechos de uso y posesión que les permitan adueñarse ilícitamente de esos bienes de la comunidad.
En algunos casos, se niegan a desalojar los predios aduciendo que cuentan con permisos otorgados por administraciones municipales anteriores. Independientemente de que tales autorizaciones son irregulares, la autoridad municipal tiene plenas facultades para revocarlas.
Lo peor del caso, es que para alcanzar sus fines, los curas invasores de terrenos fomentan la discordia y los enfrentamientos entre vecinos, ya sea esgrimiendo argumentos falaces «”por ejemplo, la falsa disyuntiva de que «es mejor tener un templo que una cantina»»” o abiertamente acusando de enemigos de Dios o de la religión católica a quienes se oponen a sus tropelías. De este modo, se crean conflictos artificiales que enconan las relaciones entre los moradores de la zona y podrían dar lugar a hechos lamentables.
En cuanto a las quejas por contaminación sonora presentadas ante el PMUS, se refieren a que «”tanto los curas católicos como algunos sacerdotes de otras religiones»” han dado en instalar altavoces y transmitir a todo volumen los actos de culto que ofician, como si la asistencia a ellos no fuera voluntaria, sino que todos los vecinos, sean o no practicantes de esa religión, estuvieran obligados a escucharlos. Incluso, se dice que esa agresión sonora es una venganza contra los vecinos que protestan por las ilegalidades de los sacerdotes y que se pretende exasperarlos para que reaccionen y se les pueda agredir.
En cuanto a las invasiones de terrenos, evidentemente lo que se busca con ellas es detonar un conflicto al que se darían tintes religiosos. Sin embargo, las autoridades municipales han sido quizá muy cautas «”quizá en exceso»” para no caer en provocaciones, aunque ya al menos en un caso actuaron con firmeza y demolieron una capilla en construcción.
En fin, como si Cancún no tuviera suficientes problemas de todo tipo, la jerarquía eclesiástica intenta crear uno más para poder seguir adueñándose de valiosos terrenos urbanos.
Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx
[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Miércoles 15 de febrero de 2012. Reproducción autorizada por Juan José Morales.