Hombre con muy poca ropa sostiene encuentro con extraterrestres

Policía: hombre con muy poca ropa sostiene encuentro con extraterrestres

Por Howard West

Viernes, 8 de marzo 2013

Man loses clothes to aliens in battleLa policía de Russellville tuvo un encuentro cercano con un hombre que afirmó haber luchado con extraterrestres el martes.

Un residente Russellville vio a un hombre que intentaba arrastrarse debajo de su casa y lo reportó al Departamento de Policía de Russellville (RPD). Cuando la policía llegó al lugar, cerca de Spring Lane, observó que el hombre llevaba una camiseta oscura y estaba usando sus boxers para cubrirse.

El hombre estaba desorientado y se limitó a decir que vivía en Arkansas cuando se le preguntó dónde vivía. El hombre dijo a la policía que era diabético.

El informe también señaló que la policía no olía ningún olor relacionado con estar bajo la influencia de alguna sustancia, como el alcohol o las drogas.

EMS de Pope County fue llamado a la escena y, poco después de llegar, encontraron que el hombre tenía un nivel normal de azúcar en la sangre, según los resultados de las pruebas.

El hombre dijo a la policía que ellos habrían leído sobre él en el periódico porque salvó a 160 personas de los extraterrestres al principio del día.

Él hizo otras varias afirmaciones incoherentes a la policía.

El hombre fue puesto bajo custodia de emergencia y transportado al centro de detención del condado de Pope para su posterior evaluación por los Counseling Associates.

http://www.couriernews.com/view/full_story/21921538/article-Man-loses-clothes-to-aliens-in-battle

Los cometas que vienen

ESCRUTINIO

Los cometas que vienen[1]

Juan José Morales

Quizá porque aún está muy reciente la histeria del fin del mundo que nunca profetizaron los mayas, es raro que en estos días «”sobre todo después de la caída del meteorito en Rusia»” no se haya desatado una oleada de apocalípticas predicciones sobre el riesgo de que la humanidad llegue a su fin por el impacto de un gran cometa. Y es que este año tendremos la visita, no de uno, sino de dos de esos cuerpos celestes, que tradicionalmente han sido considerados heraldos de toda suerte de catástrofes y desgracias, desde la muerte de reyes o el desplome de imperios, hasta el fin del mundo.

El primero en verse, ya en los próximos días, será el que ha sido denominado 2014L4, también conocido como cometa Pan-STARRS, nombre que le fue asignado por haber sido descubierto con el telescopio así llamado desde el observatorio del monte Haleakala en Hawai. Ese telescopio, dicho sea de paso, ha sido diseñado para observar grandes sectores del cielo de tal manera que varias veces en el mes pueda abarcarse la totalidad de la bóveda celeste y de esta manera detectar asteroides, cometas y otros objetos que se aproximen a la Tierra y que pudieran representar peligro de colisión.

clip_image002

Este esquema de la NASA muestra aproximadamente las posiciones en que se verá al Pan-STARRS en las fechas que se indica, inmediatamente después de la puesta del Sol y mirando hacia el oeste. Para la observación se recomienda buscar lugares donde haya poca iluminación artificial y el terreno se encuentre libre de árboles, edificios y otros obstáculos que entorpezcan la línea de visión, pues el cometa se encontrará muy cerca del horizonte.

La semana próxima, el 5 de marzo, el Pan-STARRS alcanzará su mínima distancia a la Tierra: unos 150 millones de kilómetros, que es aproximadamente la misma distancia que nos separa del Sol. Unos días después, entre el 10 y el 11, llegará a su máxima aproximación al Sol, 45 millones de kilómetros, o sea más cerca que Mercurio. En esa parte de su trayectoria, sometido al intenso calor, deberá formar una cauda y desplegar colas de gas y polvo que, según se dijo en un principio, podrían ser muy espectaculares y lo harían destacarse como un objeto excepcionalmente luminoso en el cielo.

Sin embargo, parece que tales perspectivas resultaron exageradas, como ya ha ocurrido con otros cometas que casi no fueron visibles aunque se esperaba que fueran extraordinariamente brillantes. Probablemente no será más brillante que la estrella polar y no tanto como Venus según se pronosticó, y para observar su cola o cauda «”que es la parte más llamativa»” tal vez sea necesario utilizar binoculares.

Observar a este cometa, empero, no será muy fácil, debido a su posición y el ángulo de visión. A partir del 7 de marzo se le podrá ver en el cielo muy cerca del Sol, justo después del ocaso, pero muy próximo al horizonte y todavía dentro del resplandor solar. Los expertos dicen que la mejor fecha para verlo podría ser el 13 de marzo, cuando podrá localizársele fácilmente justo debajo de la Luna, que en esa fecha abandona su fase de luna nueva. Y a fines de marzo ya no será visible después del ocaso sino antes del amanecer, y también en difíciles condiciones de observación.

En fin, una vez más tenemos un cometa que prometía mucho pero resultó decepcionante, lo cual a fin de cuentas no es nada extraño. Los pronósticos sobre el brillo y apariencia que tendrá un cometa se basan en estimaciones sobre su masa y composición «”y por tanto el tamaño de la envoltura gaseosa y la cauda que se le formarán al acercarse al Sol»”, pero las determinaciones son muy difíciles a gran distancia. Eso fue lo que ocurrió en este caso.

Por lo que toca al segundo que se nos acercará este año, el Ison, descubierto por astrónomos del observatorio de Kislovodsk en Rusia, todavía falta mucho para verlo. Comenzará a ser visible sin instrumentos hasta fines de noviembre, pero se estima que superará al Pan-STARRS en brillo y espectacularidad. De él hablaremos en su oportunidad. Mientras tanto, si le interesa la observación de los astros, prepárese para gozar del espectáculo celeste que «”si todo resulta como se ha previsto»” tendremos dentro de un par de semanas, aunque no sea extraordinario.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx


[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Miércoles 27 de febrero de 2013.

El misterio de las centellas (802)

El misterio de las centellas (802)

El 23 de julio de 1986 me dirigía a casa y había llegado al pie de la colina de Wimbledon (ese Wimbledon el del campeonato de tenis, un suburbio de Londres). Era tarde en la noche. Hay un tipo de edificio cívico – una biblioteca, tal vez, – a un lado de la carretera. No estoy seguro de donde salió la pelota, pero yo claramente vi esta bola de luz bulliciosa, aproximadamente del tamaño de una pelota de fútbol, viajando (no se puede decir «rodando» exactamente) a lo largo del canal de hierro fundido de diez pies de longitud y luego descender una tubería donde supongo que aterrizó y luego se disipó. Era brillante, pero no demasiado brillante para poder verla, y se movió un poco por encima de la velocidad al caminar. Lo anoté en mi diario ese día: pasó a ser el día en que uno de nuestros príncipes, Andrew, se casó, no es que eso sea de particular interés para mí.

Adam Smith

London, UK