Primera lectura: Waveney Girvan

Primera lectura: Waveney Girvan

2/12/13

John Harney, editor fundador de MUFOB, recuerda un libro que ayudó a despertar su interés en los ovnis, y se pregunta si algo ha cambiado en la ufología desde que lo leyó.

Flying Saucers and Common SenseWaveney Girvan. Flying Saucers and Common Sense. Frederick Muller Limited, London, 1955

La primera vez que leí este libro me dio la impresión de que era generalmente un resumen justo del estado de la controversia ovni como estaba en la década de 1950. Sin embargo, me parece recordar pensar, que algunos de los comentarios de Girvan traicionaban la falta de conocimientos científicos y técnicos que le llevaban a ser demasiado crédulo de lo que se conoció como historias de contactados.

Sin embargo, al igual que Girvan, yo estaba impresionado por las fotografías de George Adamski cuando compré una copia del libro en el que fueron publicadas por primera vez[1]. Parecían ser fotografías de algunos objetos fabricados, que se parecía a una pantalla de lámpara. Otras sugerencias fueron hechas por los escépticos, entre ellos el Dr. Menzel, quien dijo que él lo había identificado como parte de una aspiradora. Como él no podía o no quería decirnos que marca y modelo era la aspiradora, esta afirmación no fue tomada muy en serio. Ahora sé que tenía razón de sentirse impresionado, ya que hasta donde yo sé, nadie ha sido capaz de identificar el objeto que se muestra en las fotografías. También debo aclarar que nunca he creído en la identificación de Adamski del objeto como ¡una nave exploradora venusiana!

Girvan quedó impresionado por la historia de contactos de Adamski, y también dedicó un capítulo a la historia de un hombre llamado Cedric Allingham, cuyo hobby era la astronomía. Después de haber leído el libro de Allingham[2], en la que afirmó haber fotografiado un platillo volador y conversado en el lenguaje de señas con su piloto de Marte, Girvan estaba preocupado por si eran genuinas o no sus fotografías de platillo volador (que eran similares pero no idénticas a la de Adamski). Sin embargo, parecía estar menos preocupado, acerca de la autenticidad de Allingham y aparentemente creía todo lo que leyó o se le dijo acerca de él. Él no se molestó en comprobar si hubo o no un astrónomo aficionado llamado Allingham, sólo se limitó a comentar que esperaba reunirse con él a su regreso de Estados Unidos, donde supuestamente había ido a reunirse con George Adamski.

Muchos años después, los resultados de una investigación sobre la autoría de Flying Saucer from Mars fueron publicados en Magonia[3]. Se ha dicho que el libro fue casi seguro escrito por Patrick Moore (quien lo negó hasta el final, a pesar de ser conocido por haber perpetrado una serie de engaños). «Cedric Allingham» era en realidad Peter Davies, quien posó para la fotografía con el telescopio reflector de Moore, que apareció en el libro. Davies también editó el libro para ocultar el estilo distintivo de la escritura de Moore.

Las quejas de Girvan de que muchos informes de platillos voladores eran objeto de burlas fueron agrupadas por su propio ridículo de lo que eran, para él, explicaciones tediosamente convencionales. Este ridículo incluso se extendió a los incidentes que no tuvieron claramente nada que ver con los platillos volantes , entre ellos cerca de tres páginas dedicadas a ridiculizar las explicaciones de los bloques de hielo que cayeron del cielo como formados de manera natural en las nubes de tormenta, o causados por filtraciones de agua desde aeronaves, formando trozos de hielo en los fuselajes de los cuales se separaron cuando el avión cayó en el aire más caliente. No, él no sugirió ninguna otra explicación.

Aparentemente Girvan no sólo creía que los platillos eran interplanetarios, y estaba incluso dispuesto a creer que sus pilotos venían de Marte y Venus, y se parecían mucho a nosotros, sino que los gobiernos estaban ocultandonos la verdad. Así que, en el ámbito de lo que se conoce como ufología, nada ha cambiado mucho desde 1950.

http://pelicanist.blogspot.mx/2013/12/first-read-waveney-girvan.html


[1] Desmond Leslie and George Adamski, Flying Saucers Have Landed, Werner Laurie, London, 1953

[2] Cedric Allingham, Flying Saucer from Mars, Frederick Muller Limited, London, 1954

[3] Christopher Allan and Steuart Campbell, ‘Flying Saucer from Moore’s?’ Magonia 23, July 1986

Los 90 grandes contaminadores

IMPACTO AMBIENTAL

Los 90 grandes contaminadores[1]

Juan José Morales

Hay muchos factores que contribuyen a la contaminación atmosférica con los llamados gases de efecto invernadero «”o GEI para abreviar»” del tipo del metano y el dióxido de carbono que son los causantes del calentamiento global y el cambio climático. Pero casi las dos terceras partes de las emisiones de tales gases registradas durante los últimos dos siglos y medio, a partir del inicio de la Revolución Industrial, son consecuencia de las actividades de sólo 90 grandes compañías transnacionales. Y de ellas, todas, salvo siete, son productoras de petróleo, carbón y gas natural. Las otras siete son fabricantes de cemento.

clip_image001Entre las transnacionales petroleras causantes del calentamiento global y el cambio climático, el primer lugar lo ocupa Chevron Texaco, responsable del 3.5% de las emisiones de gases de efecto invernadero, seguida por Exxon con el 3.2% y por British Petroleum con el 2.5%. Las tres, por cierto, quieren apropiarse del petróleo mexicano.

Así se señala en un informe que acaba de aparecer en la revista especializada Climatic Change (Cambio Climático). El estudio, elaborado por un grupo de investigadores de la institución norteamericana Climate Accountability Institute (Instituto de Responsabilidad Climática) de Colorado, señala que de 1751 «”año que puede considerarse el de nacimiento de la Revolución Industrial»” a 2010, se generaron en el mundo entero unas 914 gigatoneladas «”914 mil millones de toneladas»” de dióxido de carbono. De ese gran total, el 63% fueron producidos, como señalábamos líneas arriba, por 90 grandes empresas, principalmente petroleras pero también carboníferas y cementeras.

Lo más grave de esta situación es que las emisiones de GEI siguen incrementándose sin que los gobiernos hagan nada por evitarlo, ya que en su gran mayoría solapan, encubren y protegen a las compañías causantes del problema. De hecho «”subraya el informe»” la mitad de esas 914 gigatoneladas se produjeron en los últimos 25 años. Es decir, cuando ya se sabía sin lugar a dudas que las crecientes emisiones de gases producto de la quema de combustibles fósiles estaban conduciendo a un peligroso cambio climático. Y ello está llevándonos a un punto crítico de no retorno.

En efecto, en la pasada reunión del Panel Internacional Sobre Cambio Climático celebrada en septiembre, se dijo que el mundo está ya a sólo 30 años de agotar lo que puede denominarse su presupuesto de carbono. Es decir, la cantidad de dióxido de carbono que puede soportar la atmósfera terrestre sin que ocurra un incremento de dos grados en la temperatura media del planeta, lo cual «”consideran los expertos»” tendría consecuencias catastróficas sobre el clima.

En la lista de esos 90 grandes contaminantes, dicho sea de paso, sobresalen algunos nombres bien conocidos, como Chevron, Exxon, British Petroleum y Royal Dutch Shell, compañías todas que tienen la mirada puesta sobre el petróleo mexicano y están listas para adueñarse de él si Peña Nieto y sus satélites del PAN, el Panal y el llamado Partido Verde Ecologista «”de que ecologista no tiene nada»” se salen con la suya en sus intenciones de privatizar Pemex.

Es decir, además de entregarle nuestra riqueza petrolera a las voraces transnacionales, la privatización tendría como consecuencia agravar los problemas de contaminación ambiental que ya padece México, pues «”como escribíamos no hace mucho en esta columna»”, para incrementar sus ganancias y obtener los máximos rendimientos en el menor tiempo posible, esas empresas no tienen el menor empacho en arruinar campos agrícolas, ríos, lagos y lagunas, como lo demuestra el verdadero desastre ambiental que padece Nigeria por la actividad de las petroleras extranjeras.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx


[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Lunes 25 de noviembre de 2013