ESCRUTINIO
Un ejemplo de ecologismo tramposo[1]
Juan José Morales
Hace poco, en nuestra columna Impacto Ambiental, hablábamos en estas páginas de cómo ciertos grupos y movimientos ecologistas se encuentran contaminados por ideas románticas, espiritualistas, esotéricas, místicas, naturistas y otras muchas de parecida naturaleza, que no sólo se apartan del pensamiento científico «”indispensable para conocer y comprender la naturaleza»” sino incluso entran en franca y abierta contradicción con él. Peor todavía: los hay que tras una fachada de seriedad y respetabilidad se prestan consciente o inconscientemente a engaños y fraudes.
Un ejemplo es cierta organización denominada EcoPortal Net, que a través de su boletín electrónico Ambiente y Sociedad, difundió en estos días un extenso artículo según el cual el agua de mar «convierte desiertos en vergeles, cura desde una cirrosis a una rinitis, mejora la calidad de tu nutrición, fortalece las dietas infantiles y es avalada por investigaciones e informes médicos a lo largo de décadas».
Más todavía: asegura el boletín que en cierto experimento en el cual se sustituyó toda la sangre de un perro enfermo por agua de mar, ésta se convirtió en sangre casi de forma inmediata, el animal se curó y se volvió más fuerte que antes.
Las grandilocuentes pero falsas afirmaciones sobre las asombrosas propiedades del agua de mar difundidas como información ecológica, son sólo propaganda encubierta para promover la venta de menjurjes y libros como el de la ilustración.
Por supuesto, todo esto no pasa de ser charlatanería pura, una sarta de disparates sin ningún fundamento científico, y el artículo es en realidad propaganda indirecta de un «producto milagro» que mencionamos recientemente: el llamado plasma marino, que es simplemente agua de mar en ampolletas, la cual se vende «”carísima por cierto»” haciéndola pasar por medicamento contra todo tipo de enfermedades pero sólo está registrada ante las autoridades sanitarias como complemento alimenticio.
Lo del agua de mar como curalotodo fue inventado hace más de cien años por el francés René Quinton, quien no era médico, ni químico, ni biólogo ni tenía más preparación científica «”si así puede llamársele»” que haber asistido esporádicamente a conferencias y cursillos para público en general en el Museo de Historia Natural de París. Y desde entonces, tanto él como los timadores que le sucedieron han venido haciendo pingües negocios con la venta de agua marina supuestamente curativa.
En el caso de EcoPortal Net, el artículo sobre el agua de mar que obra todo género de maravillas y cura todas las enfermedades habidas y por haber, es publicidad encubierta de una cierta Fundación Seawater, que «”al igual que muchas empresas»” comercializa cápsulas de agua marina.
Y en cuanto a que con agua de mar se puede convertir los desiertos en vergeles, es otra tomadura de pelo. En «Eritrea, Ãfrica «”afirma solemnemente el engañoso artículo»”, un desierto (fue)»¦ regenerado gracias a las aguas del Mar Rojo. El vergel surge; ahí crece el mangle y la salicornia De las semillas de esta última se extrae incluso aceite para el consumo. Los animales y los hombres vuelven a la vida en lo que antes era un entorno árido, difícil y hostil.»
Suena muy impresionante, pero no tiene absolutamente nada de extraordinario. El mangle y la salicornia «”que no es una sola planta sino todo un género con más de 60 especies»” son vegetales halófitos, o sea resistentes al exceso de sal ya que tienen mecanismos biológicos para eliminarla, y crecen de manera natural en aguas fuertemente salinas, incluso a orillas del mar.
En fin, EcoPortal Net es una buena muestra de ese tipo de ecologismo tramposo, engañoso, mezclado con charlatanería, ideas anticientíficas y exageraciones, al que no debe tomarse en serio.
Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx
[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Jueves 5 de junio de 2014