El misterio de las centellas (961)
En 1948 mi familia y yo estábamos sentados alrededor de la mesa comiendo. Fue durante una tormenta de truenos. Escuchamos un trueno fuerte y el teléfono sonó una vez. Una bola como de gas naranja del tamaño de una uva salió del receptor del teléfono y navegó a través de la mesa entre nosotros y se fue derecho a la pileta de la cocina en el otro lado del cuarto. Esto sucedió otra vez también. Más tarde me enteré de que la tierra del teléfono no estaba conectada.
Charles W. Ward
Hopkinton, Ma USA