El misterio de las centellas (977)
En el verano de 2008 a media tarde yo estaba sentado en mi cama viendo la televisión. Mi gato con sobrepeso estaba durmiendo en su espalda a los pies de la cama. Una bola rojiza del tamaño de una pelota de golf, que se veía sólida, voló a una gran velocidad a través de la cama, arrugando la piel del gato y despertándolo. La bola entró y salió por dos paredes sólidas. Si no fuera por la reacción del gato lo habría desechado como si mis ojos me hubieran jugando una mala pasada. Nunca he visto nada igual antes o desde entonces.
Dan Snyder
Puyallup, Wa USA