Fotógrafa documenta la brujería moderna

Fotógrafa documenta la brujería moderna

Lisa Marcus

1416200111-1Alice Smeets se describe a sí misma a través de su sitio web como una «Fotógrafa. Periodista. Cineasta. Artista. Fotoperiodista de bodas. Gerente de Proyecto. Profesora. Viajera». Ella estudió con un reportero gráfico como su asistente, y su especialidad es la fotografía documental.

1416200111-5Estas imágenes son de una serie que hizo Smeets con los practicantes de la brujería moderna en Europa y Estados Unidos. Son fotos impactantes, vivas en su descripción de los individuos involucrados. Aquí está la opinión de Smeets sobre el proyecto:

1416200111-2«La brujería moderna se practica en Europa, EE.UU. y el resto del mundo occidental. Es muy diversa; con creencias que van ampliamente del politeísmo al animismo, al panteísmo y otros paradigmas. Los mayores movimientos de este auto-denominado Neo-Paganismo son Wicca y Druidismo; los seguidores se llaman a sí mismos brujas o druidas, compartiendo creencias de Magia, Brujería y Poder de la Naturaleza. Ellos respetan su entorno y celebran ocho Sabbats en la rueda del año en el que alaban a las divinidades de la naturaleza. Ellos a menudo tienen rituales – llamados Esbats – en la Luna Llena. En parte, vuelven a algunas de las viejas tradiciones celtas.

1416200111-4Mientras que la Wicca es una religión muy joven, formada por Gerald Gardner hace no más de 50 años, sus raíces son mucho más antiguas que el cristianismo. No tiene ninguna relación con el satanismo, que es uno de los muchos conceptos erróneos en poder del público. Las creencias paganas antiguas han comenzado a hacer su camino en la comunidad Neo-Pagana de muchas maneras, haciendo nuestro camino espiritual uno muy profundo, arraigado y cimentado en la misma tierra que nos sostiene. Desde sus orígenes en Inglaterra ahora está ampliamente extendida por Europa, América y el resto del mundo. En la actualidad, el Neo-paganismo es una gran red de pequeñas comunidades con sus propias organizaciones, festivales, revistas, tiendas, talleres, reuniones y ceremonias. Las brujas se pueden encontrar en todas partes: en el supermercado, en las calles, así como en nuestro propio vecindario. Y no sabrías de estas brujas a menos que te contaran o fueras una de ellas».

1416200111-6Animo a cualquiera que esté interesado en esta serie para visitar la página web de Smeets para ver más fotos. Son fotos convincentes. (Dos imágenes contienen desnudez y son NSFW).

Via Beautiful Decay | Images: Alice Smeets

http://www.neatorama.com/2014/11/17/Photographer-Documents-Modern-Witchcraft/#more

Traficante de sexo “Juju” será encarcelada ocho años

Traficante de sexo «Juju» Lizzy Idahosa será encarcelada ocho años

7 de noviembre 2014

_78219129_juju_comp_home_office_custodyLizzy Idahosa y su esposo Jackson Omoruyi niegan cualquier fechoría

Una mujer que fue hallada culpable de tráfico de dos mujeres de Nigeria al Reino Unido para trabajar en el comercio sexual será encarcelada durante ocho años.

Lizzy Idahosa, de 24 años, arreglaba que las mujeres pasaran a través de una ceremonia ritual «juju» en Nigeria para hacerlas temer de desobedecerle.

El juez en Cardiff Crown Court dijo que ella era la pastora en «una especie de infierno».

Su compañero Jackson Omoruyi, de 41 años, declarado culpable de delitos de lavado de dinero, será encarcelado por dos años.

Idahosa – que está embarazada de Omoruyi, y ya tiene un niño pequeño con él – fue declarada culpable de trata de mujeres en todo el Reino Unido después de un juicio el mes pasado.

Un jurado también la encontró culpable de incitar a la prostitución y lavado de dinero.

Temores de infertilidad

Durante el juicio, el jurado escuchó que las mujeres víctimas de la trata trabajaban en burdeles para pagar a Idahosa £ 50,000 por el viaje desde Nigeria y documentos falsos.

Ambas víctimas dijeron que antes de viajar a Londres con la promesa de una vida mejor, habían sido sometidas a rituales «juju» en los que comían caracoles y serpientes, se les había afeitado el pelo, bebían agua sucia y las cortaron con una navaja de afeitar.

Las víctimas, que no puede ser nombradas por razones legales, dijeron que los rituales – a veces conocidos como vudú o magia – las dejaron temiendo a la enfermedad, la locura, la infertilidad y la muerte.

Una vez en el Reino Unido, fueron trasladadas alrededor de una serie de prostíbulos en Croydon, Stevenage, Brighton, Swansea y Cardiff y tuvieron relaciones sexuales con hasta siete u ocho hombres al día para pagar sus «deudas».

Los funcionarios del Ministerio del Interior y la policía finalmente encontraron que una de las mujeres trabajó en un burdel en Cardiff en junio de 2013, y rápidamente descubrieron que era una víctima de la trata.

La otra mujer más tarde fue persuadida a hablar de sus experiencias.

Los oficiales del equipo de investigación criminal del Ministerio del Interior arrestaron a Idahosa y Omoruyi en una propiedad en Lewisham, al sur de Londres, en abril de este año.

«Terror mental»

Cuando sentenció a Idahosa, el juez Tom Crowther QC le dijo: «Usted fue el primer motor en este esquema.

«Usted apuntó a mujeres jóvenes vulnerables y las encerró en una especie de infierno.

«Usted las obligó a pagar una deuda arbitrarias con sus cuerpos día a día. Y usted hizo importantes sumas de dinero de ellas».

Y agregó: «Ellas vivían bajo el terror mortal de romper esas promesas».

En total, se le dio a Idahosa penas de ocho años, cinco años, siete años y dos años y medio por sus crímenes – todas para correr al mismo tiempo.

Omoruyi fue condenada a dos años y 18 meses, también a correr al mismo tiempo.

El Juez Crowther dijo que ambos acusados servirán mitad de sus sentencias de cárcel.

«Víctimas determinadas»

Hablando después de la causa judicial, Nicola Rees, la fiscal de la corona senior de la unidad de trabajo de casos complejos de la Crown Prosecution Service Wales, dijo que la sentencia «pone fin a un caso preocupante que implica la explotación de dos víctimas vulnerables».

«Sabemos que los traficantes se dirigían específicamente a aquellas en posiciones de vulnerabilidad», dijo ella.

«Aplaudo la decisión de las dos víctimas de este caso, que fueron capaces de tomar medidas activas para liberarse de la situación de abuso en la que estaban».

http://www.bbc.com/news/uk-wales-29956182

Aliento alcohólico y arbitrariedades policíacas

ESCRUTINIO

Aliento alcohólico y arbitrariedades policíacas[1]

Juan José Morales

Hace poco, la policía de Cancún me detuvo en uno de los retenes que «”especialmente los fines de semana»” establece en distintos puntos de la ciudad para detectar a conductores ebrios. Ya en alguna otra ocasión me había ocurrido lo mismo, y esperaba que, de sospechar que había yo bebido, se me sometiera a la prueba del alcoholímetro. Pero no ocurrió así. Simplemente se me acercó una agente, me puso ambas manos frente a la boca formando una especie de cuenco o cavidad, y me ordenó: «Â¡Sople!»

clip_image001Instrumentos como este, los alcoholímetros, se utilizan para determinar el contenido de alcohol en la sangre de las personas y por lo tanto su estado de ebriedad. Pero para muchas policías mexicanas, «aliento alcohólico» es sinónimo de embriaguez y lo usan como pretexto para realizar detenciones ilegales y extorsiones.

En un principio me negué a hacerlo. Pero luego decidí obedecer, para ver hasta dónde llegaría el asunto. Soplé. La dama uniformada se llevó las manos a la nariz, y al parecer decepcionada por no haber sentido olor a alcohol, me pidió soplar con más fuerza. Lo hice, nuevamente aspiró con fruición entre sus manos, y me indicó seguir adelante.

Recordé este incidente «”que demuestra la forma burda, rudimentaria, primitiva y antihigiénica en que ahora la policía cancunense practica las pruebas de alcoholimetría, que en el trienio anterior se hacían con instrumentos científicos»” a propósito del caso del estudiante jalisciense Ricardo de Jesús Esparza Villegas, cuya muerte en Guanajuato hace unos días durante el festival cervantino se atribuye a la policía de esa ciudad, que «”según atestiguan sus compañeros»” lo detuvo bajo el cargo de «tener aliento alcohólico».

Esta es una práctica muy común en las policías mexicanas, y seguramente si la agente policiaca que me hizo soplarle en las manos hubiera sentido el más leve olor a ron, vodka, ginebra o cerveza, hubiera yo ido a dar sin mayores averiguaciones a una celda. De hecho, al comentar el incidente, dos personas me dijeron haber sido detenidas y retenidas varias horas en circunstancias similares.

Pero en México la producción, venta y consumo de bebidas alcohólicas son perfectamente legales. Tomarlas, por tanto, no constituye un delito. Ni siquiera una falta administrativa. Y tener aliento alcohólico es una consecuencia lógica e inevitable de ese acto legal, sin que signifique necesariamente estar ebrio.

Lo que influye en las reacciones físicas y mentales de una persona que ha bebido, es la concentración de alcohol en la sangre, la cual varía debido a muy diferentes factores, desde «”obviamente»” la cantidad ingerida, hasta el peso y el sexo del individuo. El aliento alcohólico, a su vez, depende también de muchos factores, incluso el tipo de bebida. El vodka, por ejemplo, deja un aliento alcohólico mucho más acentuado que el whisky. Por eso, se dice, los diplomáticos prefieren beber este último.

El aliento alcohólico no es ni puede ser una medida del estado de embriaguez de una persona. Lo único que indica es que ha tomado alcohol. Para determinar cuánto, existen los dispositivos que, mediante una reacción química del aire expirado de los pulmones «”el cual contiene alcohol etílico»”, miden con cierta aproximación el nivel de alcohol en la sangre de una persona. Y si decimos cierta aproximación, es porque para tener mayor exactitud se requiere un análisis de sangre.

No vamos a entrar en detalles respecto a cuál es la concentración máxima de alcohol en la sangre de un conductor que permite la ley, y sobre lo cual no existe un criterio internacionalmente aceptado sino que varía considerablemente de un país a otro. En Canadá y México, por ejemplo, se tolera un nivel cuatro veces mayor que en Suecia.

La muerte del joven Esparza ha venido así a ser un triste y lamentable recordatorio de las arbitrariedades de las policías mexicanas, que usan el «aliento alcohólico» como un pretexto más para extorsionar a los ciudadanos. Y ha servido también esa muerte para mostrarnos, una vez más, en manos de quiénes está la (in)seguridad de los mexicanos.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx


[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Miércoles 29 de octubre de 2014