Un habitante planetario

SemanarioYucateco-Mérida-Yucatán-20-7-1878aSemanarioYucateco-Mérida-Yucatán-20-7-1878bCIENCIAS

Un habitante planetario

Importante y curioso descubrimiento científico

Carcarañá Este

Al Sr. Redactor de La Capital:

Muy Señor mío:

Estamos todavía bajo la impresión de un descubrimiento que acaba de verificarse en ésta, y cuya novedad debe repercutir en las cinco partes del mundo.

Hace cosa de un mes que yo, A. Serarg vine al Carcaraña Este, para recuperar mi salud quebrantada.

En los primeros días de mi llegada dirigí mis pasos del lado de las barrancas del río, tan pintorescas por sus grandes quebradas; cuando había andado tres millas del pueblecito, me hallé frente á una gran roca negra de forma ovoidea y midiendo más o menos 30 varas de diámetro en su parte más ancha, por 45 varas de largo. Me extrañó sobremanera el ver tan grande piedra aislada en medio de las llanuras; llamó sobretodo mi atención el aspecto negruzco y vitrificado que presentaba á la vista. La examiné detenidamente y á pocos instantes no me quedó duda ninguna: me hallaba delante de un aerolito!… pero tan colosal, como pocos se han hallado hasta la fecha.

Entusiasmado por mi descubrimiento, telegrafié a Mr. Davis (geólogo y amigo mío que a la sazón se hallaba en Córdoba de paso para las cordilleras), que viniera á esta para examinar tan curiosa muestra de las materias planetarias. Así lo hizo, y á los pocos días, mis amigos Mr. Davis, Mr. Paxton y yo, fuimos juntos para examinar científicamente el aerolito, y en la tarde del mismo día principiamos á hacerlas agujerear para analizar las diversas materias que componían su interior, y para el efecto, conchabamos á un peón argentino llamado Jesus Villegas.

Son notables, á primera vista, las rasgaduras y asperezas de las cuales han debido desprenderse pedazos considerables; la masa entera está cubierta con cierto esmalte negro, desde tres hasta nueve y media pulgadas de espesor.

El inferior contiene 5 p% de carbón al estado grafito, sulfuro de fierro magnético, un carbonato de magnesia y de fierro, el cual puede considerarse como una variedad breumérite, sustancia ésta extremadamente escasa. Silicia, talco, algunos minerales complejos que no se encuentran en la tierra, por ejemplo la Shreíbiraite que es un fósforo doble de fierro y níckel; cloridrato de amoníaco, sal muy volátil, su presencia en el aerolito es una prueba que el estado, candente de la superficie no ha durado largo tiempo y que el calor no ha penetrado hasta el interior de la masa, eso en concordancia con la poca conductibilidad de su composición: y por fin contenía Cesium, y algunos silicatos alcalinos que nos son desconocidos

A siete varas hemos encontrado el ofito, á 15 el granito. La piedra era muy dura para agujerear y adelantábamos muy despacito, cuando de repente la mecha encontró un hueco y se hundió más de dos varas.

Extrañado el caso, determinamos hacer agrandar el agujero lo bastante para poder hacer entrar en el interior de la excavación, y por hacerlo más pronto, tomamos un peón llamado Pedro Cerro. Iban seis días, antes de poder realizar nuestro deseo; al fin llegó el momento y Mr. Jonh Paxton, Mr. Davis y su servidor, nos bajamos al fondo del misterioso hueco.

La distancia í donde bajamos era cuadrangular y medía 2 y media varas en todos los sentidos: después de algunos segundos de exploraciones, Mr. Paxton lanzó un grito diciendo: ¡Davis! – : qué hay? Contestó el interpelado. Mirad, mirad en este rincón; y con el dedo nos indicó un objeto encontrado en las paredes; nos acercamos, y juzgad de nuestra emoción cuando al examinarlo reconocimos que era»¦una ánfora.

Llamé á Jesus para que nos alcanzara un pico, y después de trabajar algunos minutos, tuvimos la dicha de tener en nuestro poder el precioso y extraño vaso. Era éste una ánfora de metal blanco, mal trabajada (plata y zinc) toda acribillada de agujeros, y con dibujos extraños. La emoción nos había cortado las palabras, nos miramos sin poder hablar. Por fin, pasados estos primeros momentos y después de haber dado cada uno de nosotros su opinión sobre tan extraño descubrimiento, nos pusimos a examinar otra vez y muy detenidamente la estancia, esperando hallar algún otro objeto, pero fue en vano, golpeando entonces las paredes y el piso, nos parecía que este último sonaba hueco; después de averiguar el por qué, nos convencimos que la estancia tenía por piso una plancha de metal negro y oxidado. Tratamos de levantarla, pero todos nuestros esfuerzos fueron inútiles, y tuvimos que trabajar una y media hora antes de poder mover la plancha, que medía dos varas en todos sentidos.

Bajamos de nuevo a esta segunda cueva, y cual no sería nuestro estupor al descubrir una tumba rectangular, perforada en el granito, y llena de estalagmitas calcáreas. En el centro se destacaba un cuerpo humano envuelto en un sudario calcáreo; era tendido como quien duerme, y apenas medía una vara y dos cuartas, su cabeza un tanto levantada, se perdía bajo una almohada de carbonato de cal, sus piernas también desaparecían bajo la cal.

De veras, no podíamos creer á nuestros ojos, no parecía ser juguete de alguna pesadilla, pero, sin embargo, todo ello era realidad y tuvimos que someternos á la evidencia.

Acordamos entonces partir el calcáreo de por medio, y atacando con el ácido pusimos á descubierto una momia muy bien conservada. Desgraciadamente no hemos podido sacar las piernas sin deteriorarlas; la cabeza ha salido casi intacta; no tiene cabellos, el cutis debía ser liso y sin barba, pero ahora es arrugado y parece cuero curtido; el cerebro es triangular, la cara aplastada, en vez de nariz tiene una trompa saliendo desde la frente, una boca muy pequeña con solo 14 dientes, dos órbitas de las cuales habían sacado los ojos, los brazos muy largos, cinco dedos, de los cuales el cuarto es mucho más corto que los demás, la constructura general es muy débil.

Al lado de la momia no hemos hallado armas ni joyas, pero si una pequeña chapa de plata muy deteriorada en la cual se ve muy distirtamente el dibujo de un rinoceronte, de una palma y del sol, tal como pueden dibujarlo las criaturas; alrededor del sol había varias estrellas; hemos medido sus distancias respectivas y hemos hallado muy aproximadamente a las que separan los planetas Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter, Neptuno; sólo el planeta Marte era mucho más grande que los otros.

¿Esta distinción acordada á Marte, en daño de los otros planetas, no nos demuestra con claridad el amor propio de sus habitantes?

Creemos que sí; y á nuestro parecer no hay duda que el aerolito es una ínfima porción del inmenso planeta caído hasta nosotros por voluntad del Todo Poderoso, para enseñarnos que no solo la tierra está poblada de seres racionales.

El esqueleto del habitante planetario, el ánfora, así como la plancha de plata estarán exhibidos de valde, durante mi permanencia en Carcarañá Este, en la casa de D. Francisco Ringoni, frente á la estación central.

El aerolito se puede ver en cualquier tiempo y día, pues por su gran peso lo hemos dejado en el lugar á donde por tantos centenares ó millares de años, había permanecido desconocido; esto es á tres millas Norte de Carcarañá Este, cerca de la costa; es un paseo de una hora, desde la estación, por ir a verlo y volver.

Invitamos á todas las personas cultas, que se ocupan algún tanto de la ciencia, para que se tomen la molestia de venir á dar un paseo, que con mucho gusto les daremos todos los pormenores que deseen.

Además, les enseñaremos también las actas que hemos levantado sobre el hecho, las cuales son firmadas por todos los vecinos de Carcarañá; y las personas que nos hagan el pedido nos haremos el placer en regalarles un dibujo y una pequeña figura amoldada en yeso, representando al habitante de Marte.

Tengo el honor de saludar al Señor Redactor de La Capital por mis socios en el descubrimiento, Paxton y Charles Davis (geólogo). «“ A. Serarg, (químico)

Carcarañá Este, Octubre 12 de 1877.

– (De la Estrella de Parija)

(La Voz de México)

 

Ver: https://marcianitosverdes.haaan.com/2007/05/fraudes-ovni-en-amrica-latina-del-siglo-xix/

https://marcianitosverdes.haaan.com/2014/11/el-hombre-de-marte/

https://marcianitosverdes.haaan.com/2014/11/una-historia-extraa-un-descubrimiento-notable/

El Hombre de Marte

El Hombre de Marte

World

16-8-1878

TheManFromMars-World-16-8-1878aHace dos o tres años Sir Henry Thompson, buscando algún posible origen para la fuente de la vida en la Tierra, dijo a la British Association que muy probablemente los primeros gérmenes de algo capaz de crecer fueron traídos a nuestro planeta por meteoros «“ una teoría que, en la medida en que arroja alguna luz sobre esta cuestión oscura, es científicamente tan importante como si Sir Henry hubiera sugerido que Cadmus trajo las primeras esporas y gérmenes junto con él cuando traía cartas a Grecia. Parece imposible de verificar su extraña creencia, en la medida en que después de llegar a través del espacio y entrar en el aire los aerolitos comúnmente se encuentran intolerablemente calientes que resulta vano buscar evidencias de vida en ellos, y lo que ellos contienen son simples minerales bien conocidos en la Tierra. Pero si alguna vez se encuentra que alguna piedra meteorito contiene algo que alguna vez indudablemente estuvo vivo la teoría podría ser muy bien sustentada sin exigir demasiado a la imaginación. Por lo tanto es agradable escuchar del South Pacific Times de Callao que un químico llamado A. Serarg ha llegado ahí tras un inmenso aerolito, cavando hasta su corazón en el cual descubrió un cuerpo humano perfectamente preservado, de cuatro pies seis pulgadas de largo, que justo es dieciocho pulgadas más largo que el famoso hombre fósil que alguna vez fue encontrado en el esquisto de OEningen y que resultó ser una salamandra. Podríamos pasar por este descubrimiento como uno en el que investigaciones posteriores podrían demostrar su no existencia, pero un plato de plata fue encontrado con el cuerpo en el cual ciertos jeroglíficos mostraban que el hombre había venido de Marte. Podemos entonces contemplar la teoría de Sir Henry Thompson del origen de la vida terrestre como teniendo al menos un hecho que la corrobora, y también podemos aceptar la doctrina del Sr. Richard A. Proctor de que hay otros mundos además del nuestro en los que seres inteligentes como los hombres viven y especulan. Por lo menos Marte está habitado, y el lenguaje de sus habitantes es inteligible para los químicos de la tierra suficientemente inteligentes.

TheManFromMars-World-16-8-1878bEs posible que, a la manera del Profesor Haeckel, que justo ahora ha representado al célebre médico Virchow por ser un jesuita porque él niega que el hombre pudo alguna vez desarrollarse de un mono, los hombres pueden surgir y poner en duda y ensuciar el descubrimiento de este hombre marciano en la tierra, y de su placa de la puerta inscrita con jeroglíficos, diciendo que nadie podría posiblemente ser empacado en un aerolito que venga de Marte a menos que previamente hubiera estado expuesto a vivir en un volcán. Pero de acuerdo con un estilo de razonamiento ahora muy en boga, y del cual el Sr. Proctor es eminentemente aficionado, se podría mostrar que en Marte los hombres pueden vivir muy confortablemente en volcanes. En primer lugar, ese planeta, tanto por su distancia al Sol y su tamaño comparativamente pequeño, es mucho más frío que la Tierra, así que sus habitantes desean fácilmente poder encontrarse sólo en lugares calientes. Se sabe que las regiones polares están cubiertas de hielo y nieve; y debido al gradual enfriamiento del cuerpo principal, incluso en los trópicos, los volcanes ahora no están calientes, sino simplemente tibios; de hecho ellos tienen que ser tan calientes como los nuestros. De otra forma el plato de plata en el cual el Sr. Serarg encontró los preciosos jeroglíficos se habría fundido. Siendo este el caso, es más que probable que los volcanes marcianos sean fríos, así que la gente debe ser forzada a excavar hoyos en las masas de lava que se alinean a los lados de las cavernas en las cuales viven con cierto grado de confort; también ellos deberían permanecer en ellas todo el tiempo, y por lo tanto sería necesario tener placas de puerta en sus moradas para que los visitantes pudieran conocer con precisión en donde encontrarlos.

Una objeción principal que prevemos a la creencia de fondo en el descubrimiento del Sr. Serarg y de sus mismas conclusiones es que entonces los trogloditas, pararon las comunicaciones entre sí, no serían capaces de gravar sobre un metal o hablar un lenguaje descifrable por el hombre. La primera objeción sólo la podría hacer un pensador superficial e inexperto, imbuido profundamente de jesuitismo, determinado a restablecer la Inquisición y perseguir el libre pensamiento científico de la faz de la Tierra. La segunda es todavía más fácil de responder. Si existe hierro en Marte o Sirio o Alfa lira, debe ser del mismo tipo del que encontramos en la Tierra, de otra forma no sería hierro sino otra cosa. Por lo tanto es con oro, el ámbar del comercio, el mercurio de las tiendas, o no. Así que si existe la mente en Marte debe ser mente, ya que de otra forma sería algo distinto y no mente. Así, también, debe ser con el lenguaje; sin embargo se encontró que debe ser la misma cosa. Como la plata en Marte es la misma plata que existe en la Tierra, entonces si el lenguaje existe ahí es el mismo lenguaje que se encuentra en nuestro planeta. Por lo tanto no es difícil suponer que los jeroglíficos que estaban inscritos en el plato descubierto por el Sr. Serarg puedan ser fácilmente descifrados por una persona competente que pueda leer y hablar el idioma inglés con propiedad. En cuanto a cualquier supuesta imposibilidad de que un aerolito conteniendo un hombre llegue a la Tierra después de haber sido eyectado de un volcán en Marte, es suficiente respuesta que ese planeta es sólo de unas 4,400 millas de diámetro que la atracción que puede ejercer sobre un hombre de cuatro pies y medio de altura debe ser muy pequeña. Si tal persona en la Tierra pudiera pesar noventa libras, en Marte no podría pesar más de dos onzas, y, como el aire de ese planeta es muy denso y enormemente cargado con vapor, es más que probable que pueda flotar en él como una de nuestras más ligeras nubes en un día de verano, así que el más ligero impulso dado por el volcán en el que él habitó podría enviarlo a él y a su placa de puerta más allá de la atracción de su planeta padre a la influencia de la Tierra. En cuanto al aerolito envolvente y su peso no lo estamos considerando ahora, ya que está más allá del alcance del negocio que traemos en manos.

Entonces, cuando ponderamos la vastedad del universo y vemos en toda su majestuosidad los logros de la ciencia moderna, somos golpeados por los grandes poderes de la mente humana, y no podemos más que detenernos a admirar el genio de un Thompson, un Proctor, un Serarg y un volcán – ¿pero quien es el más grande que nos puede decir?

Una historia extraña – un descubrimiento notable

Una historia extraña – un descubrimiento notable

MissouriDemocrat-19-10-1865aDaily Missouri Democrat

19/10/1865

MissouriDemocrat-19-10-1865bEl Sr. James Lumley, un viejo cazador de las Montañas Rocosas, que ha estado parando en la Casa Everett durante varios días, hace una de las declaraciones más notables para nosotros, y una que, si es autenticada, producirá el mayor entusiasmo en el mundo científico.

El Sr. Lumley afirma que a mediados del pasado mes de septiembre, estaba dedicado a la captura en las montañas alrededor de setenta y cinco a cien millas por encima de las Great Falls del Upper Missouri, y en la vecindad de lo que se conoce como Cadotte Pass. Justo después de la puesta de sol, una noche, vio un cuerpo luminoso brillante en los cielos, que se movía con gran rapidez en dirección Este. Fue claramente visible durante al menos cinco segundos, cuando de repente se separó en partículas, que se asemejaban, como el Sr. Lumley lo describe, al estallido de un cohete en el aire. Unos minutos más tarde, escuchó una explosión fuerte que sacudió la tierra muy perceptiblemente, y esto fue seguido poco después por un sonido de ráfaga, como un tornado barriendo a través del bosque. Un fuerte viento surgió casi al mismo tiempo, pero de repente se desplomó. El aire también se llenó de un olor peculiar de un carácter sulfuroso.

Estos incidentes habrían hecho una ligera impresión en la mente del señor Lumley, pero por el hecho de que el día siguiente descubrió, a una distancia de unos dos millas de su lugar de acampada, que, por lo que él podía ver, tanto en dirección de un camino que había sido cortado por el bosque, varias barras de grandes árboles gigantes arrancados o rotos cerca de la tierra – las cimas de las colinas estaban barridas y la tierra arada en muchos lugares. Por todas partes grandes y generalizados estragos eran visibles. Siguiendo esta pista de desolación, pronto comprobó la causa de la misma en la forma de una inmensa piedra clavada en el costado de una montaña. Un examen de esta piedra, o gran parte de ella era visible, y mostraba que estaba dividida en compartimentos que en varios lugares estaban tallados con jeroglíficos curiosos. Más que esto, el Sr. Lumley también descubrió fragmentos de una sustancia que se asemeja al vidrio, y aquí y allí manchas oscuras, como si fueran causadas por un líquido. Él cree que los jeroglíficos son obra de manos de hombres, y que la piedra misma, a pesar de que es un fragmento de un cuerpo inmenso, debe haber sido utilizada con un propósito por seres animados.

Por extraño que aparece esta historia, el Sr. Lumley la relata con tanta sinceridad que nos vemos obligados a aceptarla como verdadera. Es evidente que la piedra que descubrió, era un fragmento del meteoro que fue visible en esta sección en septiembre pasado. Se recordará que fue visto en Leavenworth, Galena y en esta ciudad por el coronel Bonneville. En Leavenworth fue visto separarse en partículas o explotar.

Los astrónomos han sostenido durante mucho tiempo que es probable que los cuerpos celestes – incluso los cometas – estén habitados y puede ser que los meteoros también. Posiblemente, los meteoritos podrían ser utilizados como medio de transporte por los habitantes de otros planetas, en la exploración del espacio, y puede ser que de aquí en adelante un futuro Colón, de Mercurio o Urano, pueda aterrizar en este planeta por medio de un medio de transporte meteórico, y tomar posesión plena del mismo – al igual que los navegantes españoles del Nuevo Mundo en 1492, y, finalmente, enviar a lo que se conoce como la «raza humana» a una condición de servidumbre más abyecta. Siempre ha sido una teoría favorita de muchos de que tiene que haber una raza superior a nosotros, y esto puede en algún momento futuro mostrarse en la forma que hemos indicado.