Investigaciones de 1 día

Investigaciones de 1 día

Hace algunos meses (el 25 de enero del 2016) vi que se anunciaba el canal de Jaime Bausan[1]. En la publicidad afirmaban que eran un:

Canal de Televisión en Vivo y OnDemand con mas[2] de 8000 investigaciones del Fenómeno OVNI[3].

 

Por mi deformación profesional, de inmediato comencé a hacer números.

Considerando que Jaime Bausan se inició en el tema de los ovnis a raíz del eclipse solar del 11 de julio de 1991, y que fue a partir de ahí que comenzó sus «investigaciones»; en el periodo del 11/07/1991 al 25/1/2016 (fecha del anuncio) tenemos 5,999 días laborables en México

El anuncio dice que trabajan los 365 días en busca de ovnis, lo que no creo, pero también podrían decir que lo hacen de lunes a sábado, lo que nos da 7,199 días laborables

En el primer caso (5,999 días) tenemos que Jaime Bausan investigó 1.33 casos ovni por día (sin considerar los tiempos de traslados a los lugares de avistamiento, los de producción de sus programas, los de sus conferencias, las bodas de sus conocidos, los bautizos, etc., en fin, mucho tiempo muerto que tendríamos que restar a las «investigaciones» ovni). Para el segundo dato tenemos que «investigó» 1.11 casos por día.

De cualquier forma está «investigando» más de 1 (un) caso al día. ¡Ahora me explico los resultados!

Una buena investigación (periodística, policiaca, científica»¦) por lo regular lleva mucho más de 1 (un) día. Este tipo, Jaime Bausan, nos quiere engañar (nuevamente).

Pero es posible que Bausan nos diga que esas «investigaciones» las hace su equipo de «reporteros» «“ que de acuerdo a lo que me comentan las malas lenguas, no pasan de 4, aunque en sus buenos tiempos eran cerca de una docena. Eso nos daría, en promedio para ambos casos, unos 4 días de «investigación» por caso.

Me parece que 4 días suena más razonable, aunque depende de dos factores: el tipo de caso y los conocimientos técnicos y científicos del investigador. El segundo factor es donde tenemos el mayor problema. Tanto Bausan como sus colaboradores son unos analfabetos en ciencias. Dudo mucho que puedan resolver un solo caso.

De hecho esto es así. Que yo sepa de los 8,000 casos no hay uno solo que hayan resuelto. ¿Qué podríamos pensar de un detective, un investigador de homicidios, que luego de 25 años de trabajar en 8,000 no haya sido capaz de resolver un solo caso?

Esto nos lleva a descubrir lo que realmente es Bausan (y sus colaboradores): un simple coleccionista de historias, de videos, de fotografías, de relatos y entrevistas.

Coincidentemente otro de estos coleccionistas está promoviendo su libro en estos días. Me refiero al plagiador Juan José Benítez[4]. Este ufólogo también afirma algo similar a lo que dijo su colega Bausan:

 

«En mi nuevo libro he recogido más de 26.000 testigos de fenómenos ovni«[5].

Un cálculo similar para los 44 años de «investigaciones» de Benítez nos da 11,220 días (sin considerar los días feriados, los viajes, presentaciones de libros, conferencias, apariciones en radio o televisión, entrevistas en los medios, preparación de los plagios para sus nuevos libros»¦)

Eso nos deja con 2.32 casos por día, lo que es un record que deja muy atrás a Bausan y su equipo de reporteros.

Hay otros ufolocos que afirman cosas parecidas, pero de ellos nos ocuparemos en otra ocasión.


[1] Buscar el significado en el diccionario de la Real Academia de la Lengua.

[2] Sin la tilde, un error de ortografía que difícilmente se le escaparía a un verdadero periodista.

[3] Ver https://www.youtube.com/watch?v=w2kkgHFU1vc

[4] http://www.dios.com.ar/notas1/biografias/charlatanes/benitez_jj/benitez-jj.htm

[5] https://www.ivoox.com/j-j-benitez-en-mi-nuevo-libro-he-recogido-audios-mp3_rf_12772966_1.html

El makech: mito y realidad

IMPACTO AMBIENTAL

El makech: mito y realidad[1]

Juan José Morales

El makech o Zopherus chilensis como se le denomina en la nomenclatura científica, ese insecto que «”generalmente adornado con piedras de fantasía»” se utiliza como joya viviente, es tan característico de Yucatán que mucha gente cree que únicamente existe en esta región.

En realidad, como hemos señalado en esta columna, su área de distribución es muy amplia y se extiende desde el sur de Estados Unidos hasta Colombia y Venezuela. Pero es en tierras del Mayab, y concretamente en Yucatán, donde existe la costumbre de usarlo como adorno, y la que podría denominarse zona makechera «”aquella donde se colecta la mayor parte de los ejemplares vendidos como curiosidad»” comprende los municipios de Sotuta, Huhí, Xocchel, Kantunil, Tekit y Homún, en el centro del estado.

imageMakeches ornamentados con bisutería y listos para la venta. Algunos opinan que adherirles piedras de fantasía puede causarles daño, pero no se tienen pruebas concluyentes al respecto, aunque la autora del artículo que hoy mencionamos considera que es necesario estudiar a fondo el asunto para salir de dudas.

Pues bien, sobre el makech acaba de publicarse, en el número 124 de la revista Biodiversitas, de la Comisión Nacional para el Estudio de la Biodiversidad (Conabio), un artículo de la entomóloga María C. Rosano Hernández, en cual se refiere a los mitos que existen sobre este artrópodo.

Por ejemplo, que llega hasta cien años de edad, o que puede vivir sin comer. Incluso hay quienes aseguran que su nombre significa en maya «no come» (ma, no, kech comer), lo cual es pura invención. En maya, comer es janal, y k»™eech significa poner de lado, torcer o desviar.

Lo cierto es que en promedio sólo llega a 2.2 años de edad «”4.8 como máximo según se ha observado»” y que, al igual que cualquier animal, requiere alimentación y adecuadas condiciones para subsistir.

Por ello, la autora subraya en su artículo que quienes adquieren un maquech deben proporcionarle los cuidados necesarios para que no muera en corto tiempo. «Para que los maqueches vivan sanos más de cuatro años «”escribe»”, se han sugerido condiciones estrictas de cuidado, limpieza, vigilancia y manutención.» Ellas «”subraya la autora»” son, principalmente las siguientes:

v No manosearlos y separarlos de la ropa con mucho cuidado para evitar que se le desprendan las uñas y los tarsos, o sea la parte posterior de la pata. Ambas son estructuras muy frágiles y sensibles a los tirones y jaloneos y los maqueches sí sienten dolor.

v En segundo lugar, mantenerlos en un contenedor amplio con ventilación, sin luz directa del sol.

v No ponerles madera resinosa ni tierra negra comprada a granel.

v Proporcionarle hongos frescos al menos una vez por semana y evitar que se pudran.

v Mantener húmeda la madera con agua purificada, no mineral.

v Evitar insecticidas, perfumes, barnices, humos, luces intensas y ruidos altos.

v Observarlos cada mañana y por la noche, y anotar su estado para detectar cualquier cambio en su comportamiento.

v Y por último: ¡quererlo mucho!

Hasta aquí las recomendaciones de la bióloga Rosano Hernández.

A ellas podríamos agregar una muy importante: jamás rociar insecticida en la habitación donde se encuentre el makech. A veces la gente olvida que se trata de un insecto y que esa sustancia le causará la muerte.

Termina la autora recomendando a quienes piensan comprar un makech, que si creen no poder cumplir con tales cuidados, mejor se abstengan de adquirirlo.

De modo, pues, que ya sabe usted qué responsabilidades deberá asumir si decide usar un makech como adorno o como curiosidad.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx


[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Sábado 3 de septiembre de 2016