Doña Ana María y el negocio del magnesio

QUE NO LE DIGAN, QUE NO LE CUENTEN

Doña Ana María y el negocio del magnesio[1]

Juan José Morales

A mi celular llegó hace poco la transcripción de una entrevista hecha a una licenciada en química, española, de nombre Ana María Lajusticia, sobre las maravillosas propiedades del magnesio, del cual asegura dicha señora que la curó totalmente de la severa artrosis que padecía y «”¡oh, maravilla!»”, incluso hizo que se le regeneraran los cartílagos, cosa que hasta ahora ningún procedimiento médico ha logrado.

Lo que no se dice en la entrevista, es que la señora en cuestión es dueña en España de un floreciente negocio de venta de suplementos dietéticos que lleva su nombre y que entre otros productos ofrece «”ya habrá usted adivinado»” Lactato de magnesio, Carbonato de magnesio, Cloruro de magnesio, Colágeno con magnesio sabor fresa, Magnesio total y otros por el estilo.

imageEstos son algunos de los productos a base de magnesio a los que se atribuyen maravillosas propiedades contra un sinfín de padecimientos y a los que se hace publicidad disfrazada de consejos sobre salud. Como se trata de simples complementos alimenticios, las autoridades no pueden exigir que se compruebe su eficacia.

La entrevista «”en la que, repetimos, doña Ana María no dice una palabra sobre su negocio»” no es otra cosa que ese tipo de publicidad disfrazada con el ropaje de bienintencionados consejos sobre salud que circula por las redes sociales y muchos ingenuos se tragan sin sospechar su origen.

La realidad es que, si bien el magnesio es un microelemento mineral indispensable en una buena alimentación «”al igual que el hierro o el calcio»” y que interviene en muchas funciones orgánicas, la pequeñísima cantidad que se requiere «”unos 350 miligramos al día»” puede obtenerse sin problema alguno, y hasta en mayor cantidad, en los alimentos de consumo regular en una dieta balanceada, pues está presente en frutas y verduras y otros vegetales, así como en carnes rojas, pescado y pollo.

Sólo en casos muy especiales, como el de personas con trastornos orgánicos debidos al alcoholismo o víctimas de quemaduras, se requieren cantidades adicionales de magnesio. Una persona sana, con una buena alimentación, no las necesita. Si toma suplementos alimenticios a base de magnesio, el exceso de este mineral simplemente será eliminado a través de la orina.

En cuanto a que sirve para prevenir o curar la artrosis, no hay ninguna evidencia científica de que así sea. Nunca se han hecho pruebas clínicas sobre el particular. Lo único que hay son las afirmaciones de doña Ana María, en el sentido de que a ella le fue de maravilla al tomarlo.

En cuanto a la supuesta regeneración de cartílagos por obra y gracia del magnesio, tampoco hay ninguna evidencia científica. De hecho, no existe hasta la fecha ningún procedimiento que permita regenerar los cartílagos dañados por la edad o por cualquier otra causa.

En cuanto a la señora Lajusticia, es licenciada en química, no doctora en medicina. En una época trabajó en cuestiones agrícolas y en alimentación animal, no humana. Trabajó también un tiempo en una empresa minera dedicada a la extracción de fluorita. Nunca ha hecho investigaciones sobre salud humana o nutrición. Eso no fue impedimento, sin embargo, para que hace unos 40 años escribiera un libro titulado «La alimentación equilibrada en la vida moderna», en el cual expone sus ideas sobre el particular. Posteriormente creó esa marca de suplementos dietéticos a base de magnesio, que resultó un buen negocio, sobre todo porque está asociada a su figura de anciana, actualmente de 91 años pero en muy buen estado de salud, cosa que muchos atribuyen al magnesio.

De modo, pues, que no le digan, que no le cuenten. Si no es usted un alcohólico ni ha sufrido quemaduras, y tiene una alimentación balanceada, no se preocupe por tomar magnesio suplementario. Literalmente hablando, estará tirando su dinero al excusado, porque ese magnesio extra terminará yéndose en la orina.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx


[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán Y Quintana Roo. Jueves 26 de enero de 2017

La fotografía (y la película) Al Hixenbaugh 1

La fotografía (y la película) Al Hixenbaugh

AlHixenbaugh2Al Hixenbaugh[1] era un conocido fotógrafo profesional de Louisville, Kentucky, que trabajaba para los periódicos The Courier-Journal y The Louisville Times, de esa ciudad.

También era conocido por su afición a la magia. Utilizando sus aptitudes como mago, colaboraba en los eventos para colectar fondos para el departamento de bomberos de su ciudad. En varias ocasiones recibió menciones y agradecimientos por su colaboración.

AbileneReporterNews-Abilene-Texas-9-7-1947La noche del 7 de julio de 1947, a las 22:30 horas[2], Hixenbaugh se encontraba en la esquina de las calles Preston Street Road y Bickel»™s Lane, de Louisville, Kentucky, cuando vio tres objetos luminosos, del tamaño de «media tableta de aspirina», como «bolas de fuego» y con cola «como la de los meteoros». Al tomó su cámara, que traía colgada sobre el pecho, se apoyó en la pared para evitar el movimiento, y tomó una foto de cinco segundos de exposición. Lo que vemos en la foto son dos rayas blancas cruzando el horizonte.

DentonRecordChronicle-Denton-Texas-9-7-1947Se supone que las fotos fueron publicadas originalmente por el Courier-Journal y el Louisville Times (ambos diarios de la cadena de Barry Binham Sr.), pero no he podido conseguir ninguno de estos diarios. Sin embargo se publicaron en una muy buena cantidad de periódicos, como: Los Angeles Evening Herald Express, de Los Angeles, California; The Evening Bulletin, de Philadelphia, Pennsylvania. Todos estos del 8 de julio. Del 9 de julio son, Abilene Reporter News, de Abilene, Texas; Denton Record Chronicle, de Denton, Texas (que publica la foto de cabeza); Los Angeles Examiner, de Los Angeles, California; Racine Journal Times, de Racine, Wisconsin; The Sandusky Register Star News, Sandusky, Ohio y The Cincinnati Enquirer, de Cincinnati, Ohio. El 12 de julio en el Daytona Beach Morning Journal, de Daytona Beach, Florida.

En este último el pie de foto dice:

DaytonaBeachMorningJournal-Daytona-Beach-Florida-12-7-1947MUCHOS VIERON DESTELLOS – ¿PERO QUÉ SON?

 

Muchas personas en todas partes de Kentucky informaron haber visto estos objetos luminosos destellando a través del cielo del Norte de Este a Oeste, alrededor de las 10:30 de la noche del lunes. La Oficina Meteorológica en Louisville dijo que muchos de los que llamaron nombraban los objetos como «discos voladores» o «platillos volantes» pero la Oficina no tenía explicaciones. El fotógrafo Al Hixenbaugh del Louisville Times tomó esta fotografía de dos de los tres objetos que pasaron a través del espacio.

Kenneth Arnold y Ray Palmer la publicaron en su libro[3], citando al Louisville Times, con el siguiente pie de foto:

KennethArnold-RayPalmer-HixenbaughAl Hixenbaugh, fotógrafo del Louisville Times (Ky.) tomó esta fotografía a las 10:15 p.m. tiempo central estándar del 7 de julio, 1947. Había tres de esos objetos en el cielo, pero él tuvo tiempo de fotografiar sólo dos de ellos. No hizo ningún esfuerzo por decir qué podrían ser los objetos. No hicieron ruido.

Ted Bloecher publica la fotografía en su libro seminal[4] y escribe:

HeraldExpress-8-7-1947Tres fotografías han sido mencionadas: la fotografía Hixenbaugh de amplia publicidad tomada en Louisville, Kentucky, una foto tomada cerca de Pontiac, Michigan, de dos objetos, por Albert Weaver fabricante de herramientas, y dos fotos tomadas de un solo objeto por William Rhodes, en Phoenix, Arizona. (Vea la Sección IV, fotografías.) El caso de Phoenix se encuentra en los archivos de la Fuerza Aérea y se denomina «posible engaño», a pesar de que Kenneth Arnold describe, en The Coming of the Saucers (p. 52), como los funcionarios de Inteligencia, Frank Brown y William Davidson consideraron las fotografías de Rhodes como una de las varias que «consideramos que son auténticas».

Ted Bloecher continúa:

RacineJournalTimesHixenbaugh-9-7-1947Caso 683 – 7 de julio de Louisville, Kentucky: Al igual que en Birmingham en la noche anterior, numerosos reportes de objetos aéreos se realizaron en Louisville y Kentucky en otras zonas durante las horas de la tarde y noche. Al Hixenbaugh, un fotógrafo del Louisville Times, dice que cuando tres objetos brillantes que volaban alrededor de las 10:15 de la tarde, tomó una exposición de cinco segundos de ellos, captando dos en la placa expuesta. Los describe en su informe como «bolas de fuego», los objetos en la película aparecen como rayas largas, debido a la exposición de cinco segundos (vea la reproducción).

Más adelante leemos el pie de foto y unos párrafos finales:

TedBloecher-HixenbaughCaso 683 – 7 de julio de Louisville, Kentucky (Hixenbaugh)

 

Hixenbaugh tomó la fotografía en Preston Street Road y Bickel»™s Lane. Dijo que si bien era imposible determinar su forma, las «bolas de fuego» tenían colas como de meteoros. Sin embargo, los objetos viajaron en paralelo al horizonte y no cayeron en arcos, en la forma que más a menudo lo hacen los meteoros. Se calcula que los objetos estaban de dos a cinco millas de distancia y cerca de 1,000 a 2,000 pies de altura. (Si su estimación era bastante precisa, los objetos volaban demasiado bajo para ser meteoros.) Su velocidad, que se estima en aproximadamente 200 millas por hora, era demasiado lenta para meteoros.

 

Uno de los muchos informes de Louisville y otras partes de Kentucky, en la misma época, surgió de Robert Delara, del 2745 West Market, quien también describió haber visto tres objetos de fuego disparándose hacia el Norte. Delara dijo que eran «demasiado grandes para estrellas fugases», pero dijo que no sabía qué otra cosa podría ser (Caso 682).

Loren E. Gross[5], citando a The Evening Bulletin, de Philadelphia, menciona esta fotografía:

TheCincinnatiEnquirer-Cincinnati-Ohio-9-7-1947LOUISVILLE, KY. — Del EVENING BULLETIN, Phila, 8 de julio, iniciando en la segunda sección del periódico. Una fotografía bastante grande de un paisaje nocturno, mostrando dos rayas luminosas que cruzan a través del cielo oscuro. (AP WIREPHOTO) «Dos de los tres objetos informados por muchas personas a través de Kentucky anoche atravesaron en una dirección Este a través del cielo del Norte de Louisville. La Oficina Meteorológica de Louisville no intentó ninguna explicación.. diciendo que la mayoría de los que llamaron los mencionaron como «˜platillos voladores»™».

El Dr. Donald H. Menzel y Lyle G. Boyd, en el capítulo Air-Borne UFOs: Balloons To Bubbles, se ocupan en un párrafo de la fotografía de Hixenbaugh[6]. Para ellos se trata de estelas de un meteoro:

Menzel-Hixenbaugh«»¦Ampliamente informados como ovni, esta aparición fue simplemente un subproducto inusual de la tecnología moderna. Los ovnis fotografiados sobre Kentucky el 7 de julio de 1947, probablemente fueron estelas de vapor, un avistamiento menos familiar entonces que ahora; o posiblemente pudieron haber sido las estelas de humo de un meteoro que explotó (ver Plate IIb)»

Esta fue una de las fotos publicadas por Max B. Miller en su Flying Saucers Pictorial, de 1967[7]. La descripción dice:

MaxBMiller-HixenbaughEstos objetos destellantes fueron observados a través del estado de Kentucky hace varios años.

Más recientemente algunos ufólogos se han ocupado de esta foto en internet. Como por ejemplo «The Professor», quien escribe[8]:

AlHixenbaughPodría tener estos dos casos invertidos en el tiempo – esto es probablemente 7/7/47, aunque existe cierta confusión. Vamos a ir con el caso # 5: Louisville, KY, 7/7/47. El fotógrafo aquí era el fotógrafo del personal del Louisville Times, así que él sabía su arte. Varios residentes locales reportaron actividad ovni esa noche, pero no se sabe si alguno de los informes fue simultáneo, o, por lo tanto, probablemente lo mismo. El fotógrafo, Al Hixenbaugh, declaró que no podía decir la forma exacta, pero que su tamaño aparente era aproximadamente el de «media tableta de aspirina» (a distancia, supuestamente). Parecían ser bolas ardientes con colas cortas que volaban en horizonte en tándem hasta el horizonte. Desde París[9], dos adultos y su hija vieron dos objetos brillantes que describieron como «discos» en el cielo esa noche. Esto podría haber sido el mismo evento.

 

Todo lo que entonces sabemos acerca de esto es: el caso es creíble pero no necesariamente extraño. Aunque las bolas de fuego «volantes» paralelas son un poco raras, ciertamente podrían suceder.

O de la página francesa ufologie[10]:

1947- bluepic05 copyLOUISVILLE, KENTUCKY, JULIO DE 1947:

 

En julio, tres objetos brillantes se dispararon, como un relámpago, a través del cielo de Louisville, en Kentucky. Prácticamente todos los testigos aseguraron haber visto cuerpos totalmente circulares. La estación meteorológica de Louisville, que centralizó muchas de estas declaraciones, confirmó esta descripción. Obviamente, ni los astrónomos ni los meteorólogos aceptaron la explicación dada por la USAF, que trató de resolver el asunto una vez más anunciando absurdamente que «eran sólo algunos meteoritos cayendo…»

 

El problema era que los meteoros y las bolas de fuego no suben, sino que caen, y que jamás se encontraron restos o impactos. La imagen muestra una trayectoria casi horizontal.

En la página del Project 1947 hay una breve nota al respecto[11]:

TheSanduskyRegister-Sandusky-Ohio-9-7-19477 de julio de 1947 Louisville, Kentucky EE.UU.

 

«Louisville Courier-Journal» el fotógrafo Al Hixenbaugh tomó esta fotografía de dos estelas misteriosas (trazas de condensación de aviones), pero las trazas se desplazaban demasiado rápido para ser restos de aviones convencionales

Coincidimos con el Doctor Menzel en que esta fotografía representa la estela dejada por un bólido o bola de fuego.

En la segunda parte de este artículo nos ocuparemos de una película tomada por Al Hixenbaugh, el 27 de junio de 1950.

REFERENCIAS

Periódicos:

Los Angeles Evening Herald Express, Los Angeles, California, July 8, 1947.

The Courier-Journal, Louisville, Kentucky, July 8, 1947.

The Evening Bulletin, Philadelphia, Pennsylvania, July 8, 1947.

The Louisville Times, Louisville, Kentucky, July 8, 1947.

Abilene Reporter News, Abilene, Texas, July 9, 1947.

Denton Record Chronicle, Denton, Texas, July 9, 1947.

Los Angeles Examiner, Los Angeles, California, July 9, 1947.

Racine Journal Times, Racine, Wisconsin, July 9, 1947.

The Cincinnati Enquirer, Cincinnati, Ohio, July 9, 1947.

The Sandusky Register News, Sandusky, Ohio, July 9, 1947.

Daytona Beach Morning Journal, Daytona Beach, Florida, July 12, 1947.

Revistas:

Fate, Vol I, No 1, Spring 1948, pp 18-19.

Max B. Miller (editor), Flying Saucers Pictorial, Arizill Realty and Publishing Company, Tuczon, Arizona, 1967, p 12.

Weird Unsolved Mysteries, Fall 1947, p 6.

Libros:

Arnold Kenneth & Palmer Ray, The Coming of the Saucers, 1952, p 174.

Bloecher Ted, Report on the UFO Wave of 1947, 1967, p IV-4, foto en la página siguiente, y Section V.

Gross E. Loren, UFOs: A History. 1947 August 1st-December 31st. Supplemental Notes, 2001, p 62, citando a The Evening Bulletin (Philadelphia), July 8, 1947.

Guieu Jimmy, Flying Saucers Come From Another World, Frederick Muller, 1956, p 19 foto en p 64.

Menzel H. Donald & Boyd G. Lyle, The World of Flying Saucers, Doubleday, 1963, p 58 y placa IIb

Páginas de internet:

Joel Carpenter, http://www.project1947.com/gr/grchron3.htm

http://alien-ufo-research.com/documents/fbi/1947-rash-of-sightings-fbi-ufo7.php

http://thebiggeststudy.blogspot.mx/2012/07/can-you-learn-anything-from-ufo-photos.html

http://ufologie.net/htm/bluepics47.htm

http://www.ufologie.net.com/lesovnis/htm/bluepics47.htm


[1] En los documentos del FBI se le menciona como Alf (Al) Hixenbaugh.

[2] Algunos ufólogos (Ted Bloecher) mencionan que fue a las 22:15, pero los periódicos indican las 22:30.

[3] Arnold Kenneth & Palmer Ray, The Coming of the Saucers, 1952, p 174.

[4] Bloecher Ted, Report on the UFO Wave of 1947, sin pie de imprenta, 1967.

[5] Gross E. Loren, UFOs: A History. 1947 August 1st-December 31st. Supplemental Notes, 2001, p 62.

[6] Menzel H. Donald & Boyd G. Lyle, The World of Flying Saucers, Doubleday, 1963, p 58 y placa IIb

[7] Max B. Miller (editor), Flying Saucers Pictorial, Arizill Realty and Publishing Company, Tuczon, Arizona, 1967, p 12.

[8] http://thebiggeststudy.blogspot.mx/2012/07/can-you-learn-anything-from-ufo-photos.html

[9] Se refiere a Paris, Kentucky, unos 150 kilómetros al Este de Louisville.

[10] http://ufologie.net/htm/bluepics47.htm

[11] http://www.project1947.com/gr/grchron3.htm

¿Cree en los niños?

¿CREE EN LOS NIÑOS?

5.1.17

Trevor Pyne

TheChildrenOfRoswellThomas J Carey and Donald R Schmitt. The Children of Roswell: A Seven-Decade Legacy of Fear, Intimidation, and Cover-Ups. New Page Books, 2016

Para comenzar, deseo reiterar que se trata de una revisión de libros y, en la medida de lo posible, he tratado de conducir un curso lo más neutral posible, considerando que el incidente de Roswell es actualmente tan claro y sencillo como el del asesinato de John F. Kennedy. Por lo tanto, tenga esto en cuenta al leer estas palabras. Gracias.

Para los ermitaños entre ustedes, este asunto fue iniciado por un titular en el periódico local, The Roswell Daily Record de la ciudad de Roswell, Nuevo México. Decía que «RAAF captura platillo volante en rancho en la región de Roswell». Esto era en la edición fechada el 8 de julio de 1947. RAAF representaba el Roswell Army Air Field, que era la base para la primera (y en ese momento, unica) unidad de bombarderos nucleares, el 509th Bombardment Group.

Más tarde ese día, la 8ª Fuerza Aérea cambió la historia de que el objeto recuperado no era, como se había sugerido inicialmente, alguna forma de disco volador, sino los escombros de un globo meteorológico que había aterrizado en las inmediaciones. Una conferencia de prensa fue convocada donde los escombros que se decía que habían venido del globo fueron exhibidos por el Oficial de Información, Mayor Jesse Marcel. A pesar de la naturaleza exterior de la declaración original, hombres y mujeres de prensa aceptaron que se trataba de un caso de identidad equivocada y el tema desapareció hasta finales de los años setenta, cuando los habitantes de la ciudad de Roswell y sus alrededores fueron entrevistados y el libro The Roswell Incident expuso el primer cuento de un platillo volante que aterrizó accidentalmente y fue sujeto a un encubrimiento mientras que los restos de él y la tripulación fueron llevados lejos por el ejército. Hay más, pero si se incluyera aquí, entonces esto se convertiría en otro libro sobre este tema notorio.

Muchas entrevistas, testimonios y declaraciones de los testigos constituyen este libro. Esto hace que la absorción de datos sea un poco confusa. Puede ser un problema cuando una novela tiene un gran elenco de personajes; Cuando se trata de una ciudad entera, incluso una pequeña, hay un montón de nombres y familias para mantener un registro. El detalle es vital, especialmente cuando uno está tratando de hacer un caso en contra de la narración oficial, pero esto viene del lector grueso y rápido. Tanto es así que me hizo preguntarme si hay una manera menos densa de impartir este tipo de datos. De lo contrario, hay copiosas notas a pie de página y un índice; Elementos que son valiosos y, aunque sorprendentemente, pueden quedar fuera de muchos tomos de este tipo. Una creciente frustración de los libros en estos días, especialmente en este campo, es la ortografía. Hubo algunos errores, pero una cierta atención podría asegurar que no hubiera ninguno en absoluto.

Inicialmente, el diluvio de testimonios que confirma que el accidente consistió en varios cuerpos extraterrestres más uno que apenas estaba vivo, junto con reportes de materiales que desafiaban cualquier mutilación infligida por los ciudadanos, parece confirmar que el informe inicial de los militares fue correcto y que un disco volador realmente se había estrellado. La narración dice que los cuerpos eran de tamaño infantil, las cosas del vehículo derribado eran casi sobrenaturales en su naturaleza y que los militares de la base tuvieron que ser pesados con sus advertencias a los locales para no revelar lo que sabían.

Cuando la gente evita los intentos del escritor de entrevistarlos, se dice que hacen esto como resultado de la intimidación inicial por los oficiales y suboficiales del Ejército. Hay que destacar, sin embargo, que estas entrevistas se realizan principalmente con personas que están avanzadas en años y que, como resultado, pueden no ser los sujetos más confiables; Uno de los autores parece haber sido menos que honesto acerca de sus cualificaciones profesionales, lo que también pone en duda la fiabilidad de todo lo escrito y más bien grueso, por el ejército inicialmente anunciando al mundo que el objeto recuperado era un disco volador, la historia fue contaminada en su inicio. También hay el punto no despreciable que una buena parte de los testimonios de testigos se refiere a un tercero. Con la mejor voluntad en el mundo, estas cosas tienden a colorear este volumen y la información contenida dentro.

¿A dónde ir desde aquí? A pesar de la inevitable acumulación de testigos y declaraciones, los autores trabajan hacia una conclusión claramente definida; Que criaturas de otros lugares vinieron a nuestro mundo, posiblemente atraídas por las armas atómicas almacenadas cerca, y sufrieron una calamidad. El ejército se trasladó, confiscó toda prueba de su existencia y luego procedió a aterrorizar a la población local para silenciarla. Mirado esto parece como la única conclusión que los lectores podrían llegar.

Sin embargo, los interrogantes de testigos envejecidos, especialmente aquellos que citan a otros, desaparecieron hace tiempo, el signo de interrogación sobre la fiabilidad de uno de los escritores y el hecho de que toda la historia ya estaba fuertemente afectada por la mención de los platillos voladores por el ejército debe tenerse en cuenta al intentar medir lo que es verdad y lo que no es. Puede ser prudente buscar en otro lugar la verdad de lo que, si acaso, sucedió cerca de Roswell en 1947.

Si el objetivo del ejército era difundir la desinformación diciendo a la prensa local que lo que vino abajo era un platillo volante, entonces felicitaciones a ellos por un trabajo extremadamente bien hecho.

http://pelicanist.blogspot.mx/2017/01/believe-children.html

2009: Jacques Vallée y Chris Aubeck se confunden

2009: Jacques Vallée y Chris Aubeck se confunden

vallee-aubeckJacques Vallée y Chris Aubeck

Jacques Vallée ya no es de los que saben un poco del expediente ovni

Para los no iniciados, recordamos que, Jacques Vallée, nacido en 1939 en Pontoise, estaba intrigado por los «platillos voladores» durante la gran oleada de otoño de 1954[1].

En 1958, escribió a Aimé Michel, que acaba de publicar Mystérieux objets célestes. Su colaboración continuaría hasta la muerte de Aimé Michel.

En 1959, se trasladó a Lille a estudiar astronomía bajo la dirección del profesor Kourganoff. Fue en Lille que se casó con Janine que le ayudará más adelante en el trabajo de ufología.

En 1961, se trasladó a Meudon, para seguir satélites bajo el mando de Paul Muller, una experiencia decepcionante. Se reunió con Pierre Guerin y comenzó a comprobar la teoría de las alineaciones de Aime Michel en la computadora.

En 1963, trabajó en el Observatorio McDonald, y se reunió con Allen Hynek. Comenzó a escribir artículos para la flying saucer review, la revista más seria de ovnis (o menos inverosímil) en ese tiempo. Para ayudar a Hynek, que era el consultor de la USAF en los ovnis, creó un pequeño comité de investigadores, que más tarde se llamó el «colegio invisible».

wondersY su, er…, libro

En 1965, publicó Anatomía de un fenómeno y se encontró con el joven Don Hanlon, donde las ideas metafísicas tuvieron mucha influencia sobre él. Y es en este punto que Jacques Vallée se colgará de una teoría de la que no se mueve[2]: Los ovnis son la manifestación de un sistema de control que incluye una manipulación del espacio y el tiempo. La HET es el segundo grado. Por lo tanto las siguientes obras de Jacques Vallée tienen como objetivo reforzar esta teoría, sin tratar de echarse para atrás. La máquina de representar la realidad de Vallée, fue bloqueada en 1965, como la de Pierre Guérin se había bloqueado en 1954. Su último libro no hará nada que confirmemos.

Esto es lo que Aubeck y Vallée escribieron del «cometa» de Ambroise Paré.

173.

 

9 de octubre de 1528. Westrie, N. Alemania: objeto horrible

 

Un avistamiento extraño fue plasmado por Pierre Boaistuau en sus Histoires Prodigieuses. Ambroise Pare describe un «cometa» color rojo sangre que apareció sobre Westrie. Es así que aterrorizó a la población, que al parecer algunos murieron de pánico y otros se enfermaron. El «cometa» surgió del Este y fue visto por una hora y cuarto, desapareciendo finalmente hacia el mediodía «“ lo que indica, por cierto, que no podía haber sido-un cometa a menos que por «medio día» se entienda «la dirección Sur».

 

En la parte superior del objeto las personas describieron un brazo que sostenía una gran espada, la hoja apuntando hacia abajo. Había tres estrellas hacia la punta de la espada, la de la derecha en el extremo era la más brillante. En ambos lados del «cometa» había un gran número de hachas, hojas y espadas sangrientas y repulsivos rostros humanos barbudos.

 

Fuente: Ambroise Paré y todos los autores posteriores han bebido de un folleto de Peter Creutzer:

 

Auslegung Peter Creutzers, etwan de weytberhiimbten Astrologi M. Jo. Liechtenbegers (sic) discipels Über den erschrecklichen Cometen. erschynen am xi. Tag Weynmonats des MCCCCxxvii. Jars… (1527).

 

vallee-aubeckFig. 13: «objeto horrible» visto en Westrie

¡Así que hay una confusión total! Se entiende que Pierre Boaistuau copió a Ambroise Paré, mientras que lo cierto es lo contrario. Y, además, Vallée nos da el título del folleto de Creutzer (el testigo inicial) como si lo hubiera leído.

¡Hey, no! Jacques Vallée no lo ha leído. De lo contrario, no re copiaría mierda (vamos a llamar al pan, pan) de Pierre Boaistuau, diciendo que los testigos murieron y otros se enfermaron. Y sabía que acababa de leer números romanos, después de revisar, no se habría escrito MCCCCxxvii sino MCCCCCxxvii (otras ediciones llevan MDXXVII) y habría entendido que la aparición tuvo lugar el 11 de octubre de 1527, y no el 9 de octubre de 1528, como Pare dijo. Y, además, la fecha está escrita en cifras arábigas al final del título. ¿Entonces?

También habría sabido que el «cometa» no fue al Sur, sino que desapareció en el cielo, especialmente después de estar visible hacia el Norte.

Él no habría inventado la hoja apuntando hacia abajo (que Creutzer debe haber visto hacia arriba), que aparece en cualquier texto y sólo en las ilustraciones (no todas), elaboradas a partir de los textos.

¿Y entonces, qué significa este «y todos los autores posteriores»? ¿Cuando se trata de un rumor de una fuente creíble? En realidad la fuente de Vallée es, por ejemplo, Pierre Boaistuau. Pero ¿él ha visto el original? El texto debajo de la imagen es extrañamente truncado en la parte inferior. Para el texto, es Paré, o más probablemente, un libro moderno, citando a Paré, citando (mal) a Boaistuau, citando (mal) una hoja, que refleja (mal) la relación de Creutzer. Vallée manifiestamente no sabe de lo que habla, y no sabemos qué libro consultó

De hecho, si las cosas van como si Vallée supiera mejor queCreutzer lo que Creutzer había visto. Tampoco es la primera vez que nos hace eso. Él ya lo había hecho sobre el supuesto aterrizaje en Lyon narrado por el arzobispo Agobardo. Si hay un libro de Vallée que tiene en estado de agitación a la ufología, es Pasaporte a Magonia. Magonia es un país fabuloso, mencionada por primera vez por el Arzobispo Agobardo en liber contra insulsam vulgi opinionem de grandine et tonitruis. Para Agobardo, es una creencia estúpida que tenían los Lyonenses de su tiempo (el tiempo de Luis el debonair). Pero para Vallée es una región del espacio exterior e incluso otra dimensión.

Agobardo explica:

Plerosque autem vidimus et audivimus tanta dementia obrutos, tanta stultitia alienatos, ut credant et dicant quamdam esse regionem, quae dicatur Magonia, ex qua naves veniant in nubibus, in quibus fruges, quae grandinibus decidunt, et tempestatibus pereunt, vehantur in eamdem regionem, ipsis videlicet nautis aereis dantibus pretia Tempestariis, et accipientibus frumenta vel caeteras fruges. Ex his item tam profunda stultitia excaecatis, ut haec posse fieri credant, vidimus plures in quodam conventu hominum exhibere vinctos quatuor homines, tres viros, et unam feminam, quasi qui de ipsis navibus ceciderint: quos scilicet per aliquot dies in vinculis detentos, tandem collecto conventu hominum exhibuerunt, ut dixi, in nostra praesentia, tanquam lapidandos. Sed tamen vincente veritate, post multam ratiocinationem, ipsi qui eos exhibuerant, secundum propheticum illud confusi sunt, sicut confunditur fur quando deprehenditur.

 

Y también hemos visto y oído muchos, conducidos a la locura, una locura de tantos, que creen y dicen que hay una tierra, que se llama Magonia, donde, a través de las nubes navegan barcos, en el que las frutas han granizado matando, y las tormentas han destruido, son transportadas del mismo país por estos presuntos aviadores, dando el premio a las tempestades, tras recibir el maíz y otros frutos.

 

Y entre estos, cegados por una estupidez tan profunda, que pensaban que estas cosas sean posibles, vimos varios en una asamblea de hombres, mostrar atados a cuatro personas, tres hombres y una mujer, como si hubieran caído de estos barcos famosos, que al parecer fueron recluidos por unos días, y al final mostraron a esta pequeña asamblea de hombres, a fin de que, se dijo, fuesen lapidadas en nuestra presencia. Pero sin embargo la verdad prevaleció después de mucha discusión, los que se habían mostrado, estaban confundidos por este profeta, como se avergüenza el ladrón cuando es descubierto.

Agobardo es corto en su última frase, pero es evidente: Después de que él «cocinó» los supuestos testigos, se encontraron con que tuvieron que admitir con vergüenza que no habían visto nada

Pero Jacques Vallée, después de citar una mala traducción de este pasaje, da un título falso, nos da otro texto, para persuadirnos que Agobardo estaba equivocado;

No es de extrañar, entonces, que los «filósofos» no están de acuerdo con Agobardo en la naturaleza de los tres hombres y mujeres que fueron capturados por la multitud en Lyon.

«Un día «“ entre otros, por ejemplo – que llegó a Lyon fue visto descender de estas plataformas aéreas tres hombres y una mujer. Toda la ciudad se reunieron a su alrededor, gritando que eran magos enviados por Grimaldus, Duque de Berreventum, el enemigo de Carlomagno, para destruir las cosechas de los franceses. En vano los cuatro inocentes se defendieron diciendo que eran de los suyos y se habían tomado poco antes por los hombres extraordinarios que les mostraron maravillas de las que nunca hemos oído hablar, y ellos deseaban que contaran la historia de lo que habían visto».

 

«La turba que rabiaba no prestó atención a su defensa y estaba a punto de tirarlos al fuego cuando el valiente Agobardo, obispo de Lyon, que había sido monje en esa ciudad, había adquirido una considerable autoridad, alertado por el ruido, vino corriendo, y después de escuchar las acusaciones de las personas y la defensa de los acusados, con gravedad declaró que sí estaban equivocados, que no era cierto que estos hombres habían caído del cielo, y lo que dijeron que vieron era imposible. La gente creyó en la palabra de su buen padre Agobardo más que en sus propios ojos, que se desplomaron, dejando en libertad a los cuatro embajadores de las sílfides, y recibieron con asombro, el libro que Agobardo escribió para confirmar el juicio que había dicho. Así, el testimonio de los cuatro testigos se volvió inútil».

De hecho el filósofo, es un cómico, el Padre Montfaucon de Villars que escribió esta ficción, El Conde de Gabalis, que escribió el texto, para burlarse de los clérigos de su tiempo, que creían en los secretos de los cabalistas. Pero Jacques Vallée parece no tener más informes acerca de este autor, como de Agobardo. Su texto es oportuno para refutar el escepticismo de Agobardo.

Todo esto fue publicado en 1969. Pero en 1988, Vallée vuelve a la carga, después de haber tenido la oportunidad de ver, por fin, el libro de Agobardo y su traducción en la biblioteca de Lyon. Y esto es lo que sucede.

¡SANCTUS AGOBARDUS, ORA PRO NOBIS!

 

Sin acceso a las declaraciones realizadas por los interlocutores del arzobispo, nunca sabremos a qué se parecían los barcos «nube» o lo que hizo creer a los testigos que los tres hombres y la mujer que bajaron tenían que ser lapidados. Por supuesto, el simple hecho de bajar de un «barco de las nubes» podría ser evidencia de brujería.

 

4. ¿Un santo patrón para los testigos eliminados?

 

Propongo a san Agobardo como el patrón de los testigos eliminados. Su historia nos enseña que la interacción entre nosotros y los barcos que navegan en las nubes no es un fenómeno nuevo.

Jacques Vallée, Autres dimensions, Robert Laffont, 1989, p 319

Desgraciadamente, esto es muy claro: Vallée no entendía el texto de Agobardo. No se da cuenta de que toda la historia del dirigible, que es el pan de cada día para los ufólogos desde la década de 1960, cuelga sólo de dos frases de Agobardo. Sólo dos frases, y claramente dicen que esta historia de un dirigible aéreo era pura mierda. De hecho, si hay un testigo «creíble» en esta historia, es el mismo Agobardo. Fue él quien vio estas cuatro personas tratadas como malhechores que los imbéciles afirmaban que habían descendido de naves aéreas. Él es el que da testimonio de que sí admitió que estos imbéciles no habían visto nada. Fue él quien estaba viviendo en ese momento, y que había conocido todos los hechos.

Bueno, a Jacques Vallée no le importa. Jacques Vallée sabe mejor lo que sucedió que Agobardo. Jacques Vallée sabe realmente que existían los barcos aéreos.

Mi buen Agobardo, si tuviéramos que recurrir a un santo patrón de los idiotas ¿a quién sugiere?[3]

http://oncle-dom.fr/sciences/astronomie/erreurs/prodige_1527/vallee.htm


[1] Al igual que nuestras series sobre la oleada de platos voladores de 1947 y la de los contactados, estamos preparando otra sobre los creadores de la ufología. (Nota LRN)

[2] En realidad no es ninguna teoría sino pura y llanamente una magufada, como muchas otras que ha ido destilando a lo largo del tiempo. El problema es que, como Vallée tiene formación científica y un doctorado, muchos de los aficionados a los ovnis toman su palabra como ley, cuando lo que dice o escribe en ufología son puras tonterías Pasó lo mismo con Hynek y actualmente ocurre algo similar con Friedman. Que pena y qué desperdicio de educación. (Nota de LRN)

[3] Yo propongo a san Jacques Vallée como el santo patrono de los idiotas, quiero decir, de los ufólogos. (Nota de LRN)