Informe del Pentágono no halló pruebas de encubrimiento de extraterrestres

Informe del Pentágono no halló pruebas de encubrimiento de extraterrestres

No obstante, el nuevo reporte, comisionado por el Congreso de EE. UU., sugiere que el público posiblemente siga creyendo que el gobierno oculta lo que sabe.

imageUn nuevo documento es la refutación más contundente que el Pentágono ha publicado en los últimos años para rebatir las afirmaciones de que dispone de información sobre visitas o tecnología extraterrestre. Credit Haiyun Jiang /The New York Times

8 de marzo de 2024

Por Julian E. Barnes

Reportando desde Washington

En la década de 1960, las pruebas de vuelo secretas de aeronaves espía de tecnología avanzada del gobierno estadounidense generaron avistamientos de ovnis. De manera más reciente, los drones gubernamentales y comerciales, los nuevos tipos de satélites y los globos meteorológicos errantes han provocado un resurgimiento de las observaciones inusuales.

Pero, según un nuevo informe, ninguno de estos avistamientos era de naves extraterrestres.

El nuevo informe del Pentágono, comisionado por el Congreso, no halló pruebas de que el gobierno de Estados Unidos estuviera encubriendo el conocimiento de tecnología extraterrestre y señaló que no había pruebas de que ningún avistamiento de objetos voladores no identificados haya sido una visita alienígena a la Tierra.

El documento de 63 páginas es la refutación más contundente que el Pentágono ha publicado en años recientes para rebatir las afirmaciones de que tiene información sobre visitas o tecnología extraterrestre. Sin embargo, debido a la desconfianza generalizada hacia el gobierno, es poco probable que el informe disminuya la obsesión cada vez mayor por los extraterrestres.

El general de división Patrick Ryder, portavoz del Departamento de Defensa, dijo que el Pentágono abordó la elaboración del informe con una mentalidad abierta y sin ideas preconcebidas, pero que simplemente no encontró pruebas que respaldaran las afirmaciones sobre programas secretos, tecnología alienígena oculta o cualquier otro elemento extraterrestre.

“Todos los esfuerzos de investigación, a todos los niveles de clasificación, concluyeron que la mayoría de los avistamientos eran objetos y fenómenos ordinarios y el resultado de una identificación errónea”, señaló Ryder en un comunicado.

Aunque muchos reportes de lo que el gobierno ahora denomina fenómenos anómalos no identificados siguen sin resolverse, el nuevo informe asegura con claridad que no hay nada concluyente. La Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios del Pentágono determinó que, si se dispusiera de información de mejor calidad, “la mayoría de estos casos también podrían identificarse y determinarse como objetos o fenómenos ordinarios”.

En el pasado, debido a esa falta de datos, los funcionarios del Pentágono a menudo se mostraban reacios a hablar con claridad sobre diversos incidentes y alegaban que no tenían la suficiente información para llegar a una conclusión. Pero a falta de conclusiones, brotaron teorías conspirativas, incluso cuando científicos e investigadores independientes han argumentado que las ilusiones ópticas, los fenómenos meteorológicos, los globos científicos o los aviones no tripulados eran causas razonables de casi todos los incidentes sin explicación.

El informe también pone en duda los relatos de denunciantes y antiguos funcionarios del gobierno que han afirmado que Estados Unidos oculta pruebas de la existencia de alienígenas o material extraterrestre al público.

A lo largo del tiempo, el Pentágono ha intentado desestimar esas afirmaciones. Funcionarios han declarado ante el Congreso que el gobierno no tiene material extraterrestre —y mucho menos una nave espacial— en su poder. El Pentágono y la NASA han utilizado la trigonometría básica para demostrar por qué los videos militares publicados no muestran nada extraordinario o extraterrestre.

El informe no será el punto final del asunto. El Congreso encargó un segundo informe al Pentágono y el año pasado aprobó una medida que ordena a los Archivos Nacionales y Administración de Documentos desclasificar más registros. La NASA y las agencias de inteligencia de EE. UU. están estudiando maneras de recopilar datos más completos sobre avistamientos inexplicados.

Pero es probable que ninguno de estos esfuerzos se aparte de las conclusiones generales expuestas el viernes.

El avance en los esfuerzos por desestimar la desinformación sobre los ovnis se ha hecho más lento por una serie de cambios en el grupo de trabajo que estudia el caso. El Congreso encargó al grupo actual del Pentágono, la Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios (AARO, por su siglas en inglés), una revisión histórica de las pruebas.

La oficina no ha encontrado “ninguna prueba empírica” de que los avistamientos denunciados sean “tecnología extraterrestre” o algún programa clasificado del que no se hubiera informado al Congreso, concluye el informe.

Es poco probable, sin embargo, que el público se deje convencer. Mucha gente no acepta las afirmaciones del gobierno de que no ocurre nada interesante en los videos del Pentágono que parecen mostrar objetos extraños, y se mencionan relatos de pilotos de la Marina que observaron objetos cuyos movimientos no pueden explicarse con facilidad.

El nuevo informe señala que en el pasado, sobre todo en la década de 1950, hubo interés por los ovnis, pero que actualmente la atención que se da a los avistamientos inexplicados es mayor que antes.

El Pentágono, con un abordaje cuidadoso y con una redacción precisa, concluye que el deterioro en la confianza pública en el gobierno y la rapidez con la que se difunde la desinformación han hecho más difícil refutar las afirmaciones de visitas extraterrestres.

Citando una encuesta Gallup de 2021, el Pentágono señaló que la exposición al tema a través de los “medios de comunicación tradicionales y las redes sociales ha aumentado el número de estadounidenses que creen que los avistamientos de ovnis son de origen extraterrestre”.

“Al margen de los engaños y las falsificaciones, la información falsa y la desinformación están más generalizadas y son más fáciles de difundir que nunca, especialmente con las herramientas avanzadas de fotografía, video e imágenes generadas por computadora”, según el informe. “Los algoritmos de búsqueda y recomendación de contenidos en internet sirven para reforzar las ideas preconcebidas y los prejuicios de confirmación de los individuos tanto como para ayudar a educar e informar”.

El informe señala que en la década de 1950, muchos reportes sobre ovnis se originaron por avistamientos públicos o derivaron de programas gubernamentales clasificados. El documento menciona que programas gubernamentales como el Proyecto Manhattan y el desarrollo secreto de un vehículo aéreo no tripulado de las Fuerzas Aéreas, el RQ-170, que pueden haber contribuido al aumento de informes sobre objetos o fenómenos no identificados.

Hay exfuncionarios del gobierno que creen firmemente que Estados Unidos tiene información sobre extraterrestres o que han oído informes sobre programas secretos para estudiar tecnología extraterrestre. Esos exfuncionarios han sido testigos estelares en las audiencias del Congreso.

Como parte de la investigación, el Pentágono entrevistó a personas que testificaron ante el Congreso que tenían conocimiento directo de un encubrimiento gubernamental y a otras de las que se decía que poseían información que lo corroboraba.

Una revisión general de sus relatos deja claro que la mayoría de los informes sobre tecnología alienígena derivan, en el mejor de los casos, de información de segunda mano. Y ninguno de los informes de primera mano fue corroborado por otros testigos.

Sin embargo, el Pentágono investigó las afirmaciones y, de momento, no encontró nada que las respaldara. En cambio, recopiló refutaciones de otros testigos. El informe decía que la oficina seguiría investigando e informaría de otras afirmaciones en un segundo volumen.

El Pentágono también investigó programas gubernamentales clasificados y sensibles que, según denunciantes, estaban relacionados con el estudio de naves extraterrestres capturadas.

El Pentágono llegó a la conclusión de que, aunque “muchos de estos programas representan programas de seguridad nacional, actuales y anteriores, auténticos y sensibles”, ninguno de ellos estaba relacionado con la captura o ingeniería inversa de tecnología extraterrestre.

https://www.nytimes.com/2024/03/08/us/politics/pentagon-ufo-alien-review.html

https://www.nytimes.com/es/2024/03/08/espanol/ovnis-informe-pentagono.html

https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2024/03/08/informe-del-pentagono-no-hallo-pruebas-de-encubrimiento-de-extraterrestres/

Informe ovni en Estados Unidos: el Pentágono no encontró evidencias de visitas extraterrestres ni naves espaciales ocultas

La revisión cubrió todos los esfuerzos de investigación oficiales de Estados Unidos desde 1945 hasta el presente, y examinó archivos gubernamentales clasificados y no clasificados

8 de marzo de 2024

Por Shane Harris y Dan Lamothe

Una extensa revisión del Departamento de Defensa de Estados Unidos de las actividades del gobierno de ese país relacionadas con “fenómenos anómalos no identificados”, más comúnmente conocidos como ovnis, no ha encontrado evidencia de que inteligencia extraterrestre haya visitado la Tierra o de que las autoridades hayan recuperado naves espaciales extraterrestres estrelladas y las estén ocultando al público.

La revisión, publicada este viernes, cubrió todos los esfuerzos de investigación oficiales de Estados Unidos desde 1945 hasta el presente y examinó archivos gubernamentales clasificados y no clasificados.

Fue inequívoco en sus conclusiones y no encontró “ninguna evidencia de que ninguna investigación [del gobierno de EEUU], investigación patrocinada por académicos o panel de revisión oficial haya confirmado que cualquier avistamiento representara tecnología extraterrestre”.

Los informes sobre objetos voladores o naves extraterrestres sospechosas generalmente tenían “explicaciones cotidianas”. Eran “objetos y fenómenos ordinarios, y el resultado de una identificación errónea”, a veces por parte de testigos bien intencionados que pensaban que habían visto algo de otro mundo.

Es probable que el informe sea examinado y rechazado por investigadores independientes, ex personal estadounidense y teóricos de la conspiración que parecen convencidos de que el gobierno está ocultando evidencia de vida extraterrestre y ha construido un elaborado conjunto de programas clasificados dedicados a aplicar ingeniería inversa a su tecnología. El verano pasado, un ex oficial de inteligencia que había servido en un grupo de trabajo del Pentágono provocó titulares y especulaciones cuando le dijo al Congreso que el gobierno tiene un depósito secreto de cadáveres y naves extraterrestres derribadas.

El nuevo informe, compilado por la Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios (AARO) del Departamento de Defensa, abordó directamente esas acusaciones.

“AARO determinó, basándose en toda la información proporcionada hasta la fecha, que las afirmaciones que involucran a personas específicas, ubicaciones conocidas, pruebas tecnológicas y documentos supuestamente involucrados o relacionados con la ingeniería inversa de tecnología extraterrestre son inexactos”, afirmó la oficina en su informe.

Incluso antes de que se publicara el informe, los críticos de la oficina habían cuestionado si los investigadores se verían paralizados por la falta de acceso a material altamente clasificado. Pero la oficina ideó un “proceso seguro”, según el informe, trabajando con agencias gubernamentales para revisar los llamados programas de acceso especial que los entrevistados habían identificado, ya sea por sus supuestos nombres en clave o por su descripción.

A los investigadores de la oficina se les “otorgó pleno acceso a todos los programas sensibles pertinentes [del gobierno de EEUU]”, y cuando se identificaron empresas y contratistas, la oficina entrevistó a ejecutivos de alto nivel, científicos e ingenieros de esas organizaciones, según el informe. Los investigadores tuvieron acceso a una amplia gama de departamentos y agencias gubernamentales, incluidos el Departamento de Defensa y los servicios militares, la comunidad de inteligencia (incluidos los registros en poder de la CIA), el Departamento de Energía, el Departamento de Seguridad Nacional y los Archivos Nacionales.

Los investigadores parecían anticipar que su trabajo enfrentaría un público escéptico. Argumentaron que la imaginación y la incomprensión del público sobre las visitas extraterrestres han sido alimentadas por una industria de programas de televisión, libros, películas y redes sociales que “repiten las mismas afirmaciones extravagantes sobre naves espaciales en perchas y cuerpos extraterrestres en sótanos”.

“Un tema constante en la cultura popular implica una narrativa particularmente persistente de que el gobierno de EEUU –o una organización secreta dentro de él– recuperó varias naves espaciales extraterrestres y restos biológicos extraterrestres… y que ha conspirado desde la década de 1940 para mantener este esfuerzo oculto del Congreso de los Estados Unidos y del público estadounidense”, afirma el informe.

El personal gubernamental es uno de los que más fervientemente cree en esa idea. Los investigadores entrevistaron a unas 30 personas, incluidas algunas que habían trabajado en programas oficiales de investigación de la UAP, “que afirmaron tener información sobre la supuesta participación [del gobierno de EE. UU.] en la explotación de tecnología fuera del mundo”, según el informe. En algunos casos, se habían topado con programas reales altamente clasificados que no tenían nada que ver con extraterrestres.

“Muchos han malinterpretado sinceramente eventos reales o han confundido programas estadounidenses sensibles para los cuales no fueron autorizados como relacionados con UAP o explotación extraterrestre”, dijo a los periodistas Tim Phillips, director interino de AARO.

Sus conclusiones se basaron en una especie de juego telefónico secreto, en el que durante años circularon rumores sobre programas secretos, a menudo basados en rumores, entre la comunidad militar y de inteligencia.

“Vimos un pequeño grupo de personas que se conocían entre sí, quienes citaron sus observaciones como el propósito de sus creencias o de sus observaciones”, dijo Phillips.

https://www.infobae.com/wapo/2024/03/08/informe-ovni-en-estados-unidos-el-pentagono-no-encontro-evidencias-de-visitas-extraterrestres-ni-naves-espaciales-ocultas/

El Pentágono publicó su informe tras supuestos avistamientos de OVNIs: descartó que se oculten naves espaciales

El documento abarcó todos los esfuerzos oficiales de investigación de Estados Unidos desde 1945 hasta la actualidad y examinó archivos gubernamentales clasificados y no clasificados

8 de marzo de 2024

The Washington Post

imageEl Departamento de Defensa publicó un informe sobre OVNIUNSPLASH / Albert Antony

WASHINGTON.- Una extensa revisión del Departamento de Defensa de las actividades del gobierno de Estados Unidos relacionadas con “fenómenos anómalos no identificados”, más comúnmente conocidos como OVNIs, no ha encontrado evidencia de que inteligencia extraterrestre haya visitado la Tierra ni que las autoridades hayan recuperado naves espaciales alienígenas estrelladas y las estén ocultando al público.

El informe, publicado el viernes, abarcó todos los esfuerzos oficiales de investigación de Estados Unidos desde 1945 hasta la actualidad y examinó archivos gubernamentales clasificados y no clasificados.

La revisión fue inequívoca en sus conclusiones al establecer que no se ha encontrado “evidencia alguna de que alguna investigación o panel de revisión oficial haya confirmado que cualquier avistamiento de un Fenómeno Aéreo No Identificado (UAP) representara tecnología extraterrestre”.

Los informes de objetos voladores o presuntas naves alienígenas generalmente resultaron tener explicaciones cotidianas: eran “objetos y fenómenos ordinarios y el resultado de una identificación errónea”, a veces por testigos bienintencionados que pensaban que habían avistado algo de otro mundo.

Es probable que el informe sea examinado y rechazado por investigadores independientes, ex personal estadounidense y teóricos de la conspiración que parecen convencidos de que el gobierno está ocultando evidencia de vida alienígena. El año pasado, un exoficial de inteligencia que había servido en una fuerza especial del Pentágono provocó titulares y especulaciones al decirle al Congreso que el gobierno tiene un depósito secreto de naves espaciales alienígenas derribadas y cadáveres no humanos.

El nuevo informe, compilado por la Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios del Departamento de Defensa (AARO, por sus siglas en inglés), abordó directamente esas afirmaciones.

“AARO determinó, basándose en toda la información proporcionada hasta la fecha, que las afirmaciones que involucran a personas específicas, ubicaciones conocidas, pruebas tecnológicas y documentos supuestamente involucrados o relacionados con la ingeniería inversa de tecnología extraterrestre, son inexactas”, declaró la oficina en el documento desclasificado de más de 60 páginas.

imageRyan Graves, director ejecutivo de Americans for Safe Aerospace, David Grusch, ex representante del Oficial Nacional de Reconocimiento de la Fuerza de Tareas de Fenómenos Anómalos No Identificados en el Departamento de Defensa de los Estados Unidos, y el Comandante Jubilado de la Marina, David Fravor, prestan juramento durante una audiencia del Comité de Supervisión de la Cámara titulada «Fenómenos Anómalos No Identificados: Implicaciones para la Seguridad Nacional, la Seguridad Pública y la Transparencia del Gobierno» en Capitol Hill el 26 de julio de 2023 en Washington, DC.DREW ANGERER – GETTY IMAGES NORTH AMERICA

Incluso antes de que se publicara el informe, los críticos habían cuestionado si los investigadores estarían limitados por la falta de acceso a material altamente clasificado. Pero, según el informe, los investigadores de la oficina “obtuvieron pleno acceso a todos los programas sensibles pertinentes del gobierno de Estados Unidos”.

Los investigadores parecían anticipar que su trabajo enfrentaría a un público escéptico. Argumentaron que la imaginación y el malentendido del público sobre las visitas alienígenas han sido alimentados por una industria de programas de televisión, libros, películas y redes sociales que repiten las mismas afirmaciones extravagantes sobre naves espaciales y cuerpos alienígenas en sótanos.

“Un tema constante en la cultura popular involucra una narrativa particularmente persistente de que el gobierno de Estados Unidos, o una organización secreta dentro de él, recuperó varias naves espaciales de otro mundo y restos biológicos extraterrestres… y que ha conspirado desde la década de 1940 para mantener este esfuerzo oculto del Congreso de Estados Unidos y el público estadounidense”, declaró el informe.

El personal del gobierno es uno de los creyentes más fervientes en esa idea. Los investigadores entrevistaron a alrededor de 30 personas, incluidas algunas que habían trabajado en programas oficiales de investigación de UAP, “que afirmaban tener información sobre la supuesta participación del gobierno de Estados Unidos en la explotación de tecnología extraterrestre”, según indicó el informe. En algunos casos, se habían topado con programas reales, altamente clasificados, que no tenían nada que ver con extraterrestres.

“Muchos han interpretado sinceramente eventos reales o han confundido programas sensibles de Estados Unidos para los cuales no tenían autorización como relacionados con UAP o explotación extraterrestre”, dijo Tim Phillips, el director interino de AARO, a los periodistas.

imageSus conclusiones se basaron en una especie de juego clasificado del teléfono descompuesto, en el que los susurros de programas secretos, a menudo basados en rumores, circularon durante años en la comunidad militar y de inteligencia.

Algunas de esas personas habían trabajado en investigaciones de UAP bajo un programa del Pentágono a principios de la década de 2000 que tenía como objetivo estudiar tecnologías aeroespaciales de próxima generación. Tenía un poderoso patrocinador en el entonces senador Harry M., quien tenía un interés en los objetos voladores no identificados y provenía del estado de Nevada, hogar de la Área 51, los terrenos de prueba secretos de la Fuerza Aérea que ocupan un lugar central en la leyenda de los OVNIs. Según el informe, la investigación de UAP no formaba parte de la misión del programa, pero se aventuró en ese territorio, examinando informes de actividad paranormal, “criaturas” y “fenómenos interdimensionales”.

En 2017, el trabajo de ese equipo se hizo público, junto con videos tomados desde aeronaves militares que parecían mostrar OVNIs volando a una velocidad extraordinaria, asombrando a los pilotos militares. Esa exposición marcó el comienzo de una nueva era de apertura en la comunidad militar y de inteligencia, que comenzó a examinar los Fenómenos Aéreos No Identificados (UAP, por sus siglas en inglés) —que algunos pensaban que podrían ser drones o armas hipersónicas— como una amenaza potencial para la seguridad nacional y la aviación comercial. Desde entonces, se ha alentado al personal militar a informar avistamientos; algunos posteriormente se atribuyeron a aeronaves extranjeras, globos de vigilancia, anomalías atmosféricas o simplemente escombros flotando en el aire.

Por Shane Harris y Dan Lamothe

The Washington Post

https://www.lanacion.com.ar/estados-unidos/el-pentagono-publico-su-informe-tras-supuestos-avistamientos-de-ovnis-descarto-que-se-oculten-naves-nid08032024/

¿EU tiene tecnología extraterrestre? Esto dice un informe del Pentágono

Pesquisa cubrió todos los esfuerzos de investigación oficiales de Estados Unidos desde 1945 hasta el presente

imageEl Pentágono, sede del departamento de Defensa de Estados Unidos. Foto: Archivo/AFP

8 de marzo de 2024

Ángel Santamaría

El Pentágono informó que no se ha encubierto la existencia de vida extraterrestre. Una revisión amplia de décadas de investigaciones del gobierno de EU sobre avistamientos de ovnis no ha encontrado evidencia de que ninguno fuera de origen extraterrestre y tampoco encontró evidencia de que el gobierno o las empresas privadas hayan poseído alguna vez tecnología extraterrestre.

La revisión, publicada el viernes, cubrió todos los esfuerzos de investigación oficiales de Estados Unidos desde 1945 hasta el presente y examinó archivos gubernamentales clasificados y no clasificados.

Según la pesquisa, “no hay evidencia de que ninguna investigación (gubernamental), patrocinada por académicos o un panel de revisión oficial ha confirmado que cualquier avistamiento de un UAP representa tecnología extraterrestre”.

El Pentágono se refiere a los Fenómenos Aéreos No Identificados como UAP, por sus siglas en inglés, FANIS en español.

Los informes sobre objetos voladores o naves extraterrestres sospechosas generalmente tenían explicaciones cotidianas: eran “objetos y fenómenos ordinarios y el resultado de una identificación errónea”, a veces por parte de testigos bien intencionados que pensaban que habían visto algo de otro mundo, indicaron medios como ABC News y el The Washington Post.

Según la Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios (AARO) “no ha encontrado evidencia verificable de que ningún avistamiento de UAP haya representado actividad extraterrestre”, dijo a los periodistas Tim Phillips, director interino de la agencia, antes de la publicación del informe no clasificado de 63 páginas el viernes.

¿Hay evidencia sobre tecnología extraterrestre?

“AARO no ha encontrado evidencia verificable de que el gobierno estadounidense o la industria privada hayan tenido alguna vez acceso a tecnología extraterrestre”, añadió. “AARO no ha encontrado indicios de que alguna información haya sido ocultada ilegal o inapropiadamente al Congreso”.

“AARO evalúa que los supuestos programas UAP ocultos no existen o fueron identificados erróneamente como auténticos programas de seguridad nacional no relacionados con la explotación de tecnología extraterrestre”, dijo Phillips. “Evaluamos que las afirmaciones sobre tales programas ocultos son en gran medida el resultado de informes circulares en los que un pequeño grupo de personas han repetido afirmaciones inexactas que han escuchado de otros durante un periodo de varias décadas”.

Phillips enfatizó que las personas con vínculos previos con el ejército o el gobierno de EU que han presentado algunas de estas afirmaciones descartadas por la revisión lo hicieron “sin malicia ni ningún esfuerzo por engañar al público”.

“Muchos han malinterpretado sinceramente acontecimientos reales, o han confundido programas estadounidenses sensibles para los cuales no fueron autorizados como relacionados con UAP o explotación extraterrestre”, dijo.

El informe también detalla las pruebas de una muestra de un supuesto accidente extraterrestre que AARO adquirió de una organización privada de investigación de UAP y del ejército de EU y que se determinó que era “una aleación terrestre fabricada” de magnesio, zinc, bismuto, con oligoelementos de plomo que “no representa tecnología extraterrestre ni posee cualidades excepcionales”.

Es probable que el informe sea examinado y rechazado por investigadores independientes, ex personal estadounidense y teóricos de la conspiración que parecen convencidos de que el gobierno está ocultando evidencia de vida extraterrestre. Es probable que el informe sea examinado y rechazado por investigadores independientes, ex personal estadounidense y teóricos de la conspiración que parecen convencidos de que el gobierno está ocultando evidencia de vida extraterrestre, reporta el Post.

https://www.eluniversal.com.mx/mundo/eu-tiene-tecnologia-extraterrestre-esto-dice-un-informe-del-pentagono/

El Pentágono afirma que EE.UU. no oculta al público tecnología extraterrestre ni ovni

El Departamento de Defensa publica un informe en el que califica de “inexacto” el aluvión de informes y afirmaciones sobre la tecnología de ingeniería inversa del Gobierno.

8 de marzo de 2024

Maya Yang

Según un informe del Departamento de Defensa, Estados Unidos no oculta en secreto al público tecnología alienígena ni seres extraterrestres.

El viernes, el Pentágono publicó las conclusiones de una investigación llevada a cabo por la Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios (AARO), una oficina gubernamental creada en 2022 para detectar y, en caso necesario, mitigar amenazas que incluyen “objetos espaciales, aéreos, sumergidos y transmedios anómalos y no identificados”.

imageEl ex jefe ovni en el Pentágono afirma que los teóricos de la conspiración en el gobierno impulsan el gasto

El informe aborda las creencias de la cultura popular en torno a la tecnología alienígena y los seres extraterrestres: “Un tema consistente en la cultura popular implica una narrativa particularmente persistente de que el [gobierno de EE.UU.] … recuperó varias naves espaciales fuera del mundo y restos biológicos extraterrestres, que opera un programa o programas de ingeniería inversa de la tecnología recuperada, y que ha conspirado desde la década de 1940 para mantener este esfuerzo oculto al Congreso de los Estados Unidos y al público estadounidense”.

“La proliferación de programas de televisión, libros, películas y la gran cantidad de contenidos en Internet y en las redes sociales… muy probablemente han influido en la conversación pública sobre este tema y han reforzado estas creencias en algunos sectores de la población”, añadía.

Los investigadores de la AARO, a los que “se concedió pleno acceso a todos los programas sensibles pertinentes [del gobierno estadounidense]”, revisaron todos los esfuerzos oficiales de investigación del gobierno desde 1945. Los investigadores también investigaron archivos clasificados y no clasificados, realizaron aproximadamente 30 entrevistas y colaboraron con funcionarios de la comunidad de inteligencia y del departamento de defensa responsables de la supervisión de programas de acceso controlado y especial, según reveló el informe.

imageImagen de la colección del experto en ovnis Eduard ‘Billy’ Meier, en 1976. Fotografía: ullstein bild Dtl/ullstein bild/Getty Images

Según el informe, AARO no encontró “ninguna prueba de que alguna investigación del gobierno de EE.UU., investigación patrocinada por el mundo académico o panel de revisión oficial haya confirmado que algún avistamiento de un FANI [fenómeno anómalo inexplicable] representara tecnología extraterrestre”.

Añadía que los sensores y las observaciones visuales son imperfectos, que la gran mayoría de los casos carecen de datos procesables y que los datos disponibles son limitados o de mala calidad. El informe también señalaba que los recursos y el personal de estos programas han sido en gran medida irregulares y esporádicos y que la inmensa mayoría de los informes son “casi con toda seguridad” el resultado de una identificación errónea.

Además, el informe no encontró “pruebas empíricas de las afirmaciones de que el [gobierno de EE.UU.] y las empresas privadas han estado realizando ingeniería inversa de tecnología extraterrestre”.

El informe aborda la avalancha de informes y afirmaciones de que el gobierno de EE.UU. está implicado en la ingeniería inversa de tecnología extraterrestre: “AARO determinó, basándose en toda la información proporcionada hasta la fecha, que las afirmaciones que implican a personas concretas, lugares conocidos, pruebas tecnológicas y documentos supuestamente implicados o relacionados con la ingeniería inversa de tecnología extraterrestre, son inexactas”.

El pasado mes de julio, un antiguo funcionario de los servicios de inteligencia estadounidenses y denunciante de irregularidades afirmó que el Gobierno de Estados Unidos llevó a cabo un programa secreto sobre ovnis que duró “varias décadas” e intentó aplicar ingeniería inversa a ovnis estrellados. En su comparecencia ante el Congreso, David Grusch, que dirigió el análisis de fenómenos anómalos inexplicados (FANI) en una agencia del Departamento de Defensa hasta 2023, afirmó ante el comité de supervisión de la Cámara de Representantes que se habían encontrado seres “no humanos”.

A pesar de sus conclusiones, el informe reveló que el gobierno se planteó en un momento dado un programa de ingeniería inversa de tecnología alienígena. El programa, denominado Kona Blue, se propuso al Departamento de Seguridad Nacional y fue apoyado por personas que creían que el gobierno estadounidense estaba ocultando tecnología alienígena.

“Esta propuesta ganó cierta tracción inicial en el DHS hasta el punto de que se solicitó oficialmente un 35 Programa de Acceso Especial Prospectivo (PSAP) para poner en marcha este programa, pero finalmente fue rechazado por la dirección del DHS por falta de mérito”, decía el informe, añadiendo que los partidarios del programa nunca aportaron pruebas empíricas para apoyar sus afirmaciones.

El informe señala que los investigadores de la AARO no encontraron pruebas de que empresas estadounidenses “poseyeran alguna vez tecnología extraterrestre” y que la afirmación de un entrevistado que mencionó a un ex militar como supuesto poseedor de una nave extraterrestre «es inexacta».

“La afirmación fue negada en el expediente por el ex oficial mencionado, quien relató una historia de cuando tocó un caza furtivo F-117 Nighthawk que podría haber sido malinterpretada por el entrevistado, aunque el ex oficial mencionado no recuerda haber tenido esta conversación con el entrevistado”, decía el informe.

Los investigadores de la AARO también llegaron a la conclusión de que una muestra de una supuesta nave extraterrestre que la AARO adquirió de una organización privada de investigación de UAP y del Ejército de EE.UU. es “una aleación terrestre fabricada”.

El informe añade que la muestra se compone principalmente de magnesio, zinc y bismuto, con otros oligoelementos como el plomo.

La publicación del informe se produce mientras el director en funciones de la AARO, Timothy Phillips, declaraba el miércoles a la prensa que el ejército estadounidense está desarrollando un sensor y sistema de detección de ovnis llamado Gremlin.

“Si tenemos un sitio de seguridad nacional y se informa de objetos que se encuentran dentro de un espacio aéreo restringido o dentro de un alcance marítimo o dentro de la proximidad de una de nuestras naves espaciales, tenemos que entender lo que es … y por eso estamos desarrollando la capacidad de sensores que podemos desplegar en reacción a los informes”, dijo Phillips, informa CNN.

Mientras tanto, un estudio reciente realizado por investigadores de la Universidad Johns Hopkins descubrió que las ondas sonoras que se creía que procedían de una bola de fuego extraterrestre de 2014 al norte de Papúa Nueva Guinea “eran casi con toda seguridad vibraciones de un camión que retumbaba en una carretera cercana”, lo que a su vez hace dudar de que los materiales extraídos el año pasado del océano sean artefactos alienígenas procedentes del meteorito.

https://www.theguardian.com/world/2024/mar/08/pentagon-ufo-report-hiding-aliens

El Pentágono descarta que Estados Unidos haya encubierto la existencia de vida extraterrestre

El informe solicitado por el Congreso, concluye que las sospechas sobre programas secretos del gobierno se basan en informaciones “vagas” y en rumores

imageImagen del encuentro en 2015 con un objeto sin identificar en poder del Departamento estadounidense.US DEPARTAMENT OF DEFENCE

8 de marzo de 2024

Iker Seisdedos

Nada que ver aquí. Como diría a los curiosos un agente apostado ante el cordón policial de la escena de un crimen, el Pentágono aseguró este viernes en un exhaustivo informe de 63 páginas, fruto de la revisión de décadas de información clasificada y no clasificada, que no hay pruebas de que Estados Unidos haya encubierto ningún descubrimiento de vida extraterrestre. Tampoco consta, pese a lo que se escuchó en una audiencia celebrada el verano pasado en el Capitolio, que se oculte la existencia naves espaciales recobradas por el Ejército y puestas a buen recaudo en una br secreta. El texto, encargado por el Congreso ante el creciente interés de los últimos años por la ufología en este país, también asume que esas conclusiones no acabarán con las sospechas de la opinión pública de que el Gobierno se guarda sus secretos.

Patrick Ryder, portavoz del Departamento de Defensa, explicó en Washington que la investigación se abordó con mente abierta y sin ideas preconcebidas. Pero ni por esas: los funcionarios de la recientemente creada ?y maravillosamente bautizada? Oficina para la Resolución de Anomalías en Todos los Dominios (AARO, en inglés) no encontraron evidencia que respalde las afirmaciones de que existen programas secretos, tecnología alienígena oculta en algún lugar de Estados Unidos o cualquier otro signo de vida de fuera de este mundo.

“Todos esas pesquisas llegaron a la misma conclusión; la mayoría de los avistamientos fueron objetos y fenómenos ordinarios y el resultado de una identificación errónea”, afirmó Ryder en un comunicado divulgado este viernes. El informe también dice que esos reportes normalmente parten de observadores bienintencionados, aunque confundidos. “AARO ha determinado, basándose en toda la información proporcionada hasta la fecha, que las afirmaciones sobre personas específicas, ubicaciones conocidas, pruebas tecnológicas y documentos supuestamente relacionados con la ingeniería de tecnología extraterrestre son inexactos”, según el informe, del que se ha publicado el “primer libro”, que va desde 1945 a noviembre de 2023. El segundo incluirá la información recopilada desde el año pasado, a través, también, de entrevistas confidenciales con “personal actual y anterior del gobierno de Estados Unidos”.

Y eso incluye al confidente David Grusch, que trabajó en los servicios de inteligencia durante 14 años, y se mostró bajo juramento convencido ante una comisión del Congreso estadounidense de que el Gobierno tiene en su poder naves extraterrestres siniestradas, así como “restos biológicos no humanos”. Él no las había visto, aseguró, pero se lo contaron mientras investigaba para el Pentágono y entrevistó a 40 personas a lo largo de cuatro años.

imageDesde la izquierda, el piloto Ryan Graves, el confidente David Grusch y el comandante de aviación retirado David Fravor juran antes de prestar testimonio en el Congreso en Julio pasado. JIM LO SCALZO (EFE)

Defensa describe testimonios como el de Grusch, y también el de dos pilotos, Ryan Graves y David Fravor, que acudieron aquel día al Congreso para denunciar avistamientos sospechosos, como “informaciones vagas de un grupo de personas que creen [en la existencia de vida extraterrestre], a pesar de la falta de pruebas”.

La divulgación en 2020 por parte del Departamento de Defensa de una serie vídeos de 2004 y 2015 de encuentros de pilotos militares con objetos volantes no identificados (UFO, en sus siglas en inglés) movió a un grupo de congresistas en Washington a buscar respuestas sobre lo que las autoridades prefieren llamar últimamente Fenómenos Aéreos Sin Identificar (UAP) para ahuyentar los ecos conspiranoicos que carga el término UFO.

La influencia de la cultura popular

En la categoría de los UAP cabrían, de haberlas, las naves de origen extraterrestre, pero sobre todo, las amenazas a la seguridad nacional en forma de artefactos supersónicos de potencias rivales como China y Rusia, la chatarra aeroespacial, los satélites de Elon Musk o las ilusiones creadas por ciertos efectos ópticos.

Según la encuestadora Gallup, un 41% de los estadounidenses creían en 2021 en la existencia de ovnis llegados de otra galaxia, frente al 33% que compraban esa teoría en 2019. En ese salto tuvo que ver la pandemia, advierten los expertos, durante la que la gente tuvo más tiempo de mirar al cielo, y se cumplió la regla de oro de los UAP: cuanto más se buscan, más se encuentran. También ayuda que los cielos se hayan poblado de nuevas tecnologías que los ensucian, como los drones, y que todos vamos por ahí cargados con una cámara de video, como parte de nuestros teléfonos inteligentes.

“Sectores del público han estado interesados en este tema desde que surgió el término de ‘platillo volante’, tras el avistamiento de Arnold en 1947”, dice el informe, en referencia al incidente denunciado por un piloto llamado Kenneth Arnold, que describió una cadena de nueve brillantes objetos no identificados que sobrevolaron a enorme velocidad el Monte Rainier, al sur de Seattle. Aquello fijó el nacimiento de la ufología moderna. Ese interés, admiten los funcionarios del Pentágono, no ha aflojado, “como demuestra la proliferación de programas de televisión, libros, películas y podcasts sobre un tema profundamente arraigado en la cultura popular”. El informe añade que se registran picos de avistamientos siempre que el asunto regresa, como este viernes, a los titulares.

https://elpais.com/ciencia/2024-03-08/el-pentagono-descarta-que-estados-unidos-haya-encubierto-la-existencia-de-vida-extraterrestre.html

El Pentágono descarta que Estados Unidos haya encubierto la existencia de vida extraterrestre

9 de marzo de 2024

Historia de Iker Seisdedos García

Nada que ver aquí. Como diría a los curiosos un agente apostado ante el cordón policial de la escena de un crimen, el Pentágono aseguró este viernes en un exhaustivo informe de 63 páginas, fruto de la revisión de décadas de información clasificada y no clasificada, que no hay pruebas de que Estados Unidos haya encubierto ningún descubrimiento de vida extraterrestre. Tampoco consta, pese a lo que se escuchó en una audiencia celebrada el verano pasado en el Capitolio, que se oculte la existencia naves espaciales recobradas por el Ejército y puestas a buen recaudo en una base secreta. El texto, encargado por el Congreso ante el creciente interés de los últimos años por la ufología en este país, también asume que esas conclusiones no acabarán con las sospechas de la opinión pública de que el Gobierno se guarda sus secretos.

https://www.msn.com/es-es/noticias/internacional/el-pent%C3%A1gono-descarta-que-estados-unidos-haya-encubierto-la-existencia-de-vida-extraterrestre/ar-BB1jzeZy

El Pentágono no halla pruebas de vida extraterrestre en reportes de avistamientos de ovnis

El estudio de la Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios del Departamento de Defensa (AARO) analizó las investigaciones realizadas por el gobierno de Estados Unidos desde 1945 sobre avistamientos de fenómenos anómalos no identificados, más popularmente conocidos como ovnis

imageEsta fotografía tomada el 26 de diciembre de 2011 muestra el edificio del Pentágono en Washington, DC., Estados Unidos. (Foto de STAFF / AFP).

10 de marzo de 2024

Agencia AP

Un estudio del Pentágono publicado el viernes, en el que se examinan reportes de avistamientos de ovnis a lo largo de casi el último siglo, no encontró pruebas de la existencia de alienígenas o de inteligencia extraterrestre, una conclusión congruente con los anteriores esfuerzos del gobierno de Estados Unidos para evaluar la exactitud de las afirmaciones que han cautivado la atención pública durante décadas.

El estudio de la Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios del Departamento de Defensa (AARO por su siglas en inglés) analizó las investigaciones realizadas por el gobierno de Estados Unidos desde 1945 sobre avistamientos de fenómenos anómalos no identificados, más popularmente conocidos como ovnis. No encontró pruebas de que en alguno de ellos hubiera señales de vida extraterrestre, ni de que el gobierno de Estados Unidos y empresas privadas hubieran aplicado ingeniería inversa a tecnología extraterrestre y hubieran conspirado para ocultarla al público.

Por ejemplo, desmintió las afirmaciones de que un exfuncionario de la CIA había participado en la gestión del traslado de y en la experimentación con tecnología extraterrestre, y afirmó que un supuesto documento de la comunidad de inteligencia de 1961 sobre la supuesta naturaleza extraterrestre de los ovnis era en realidad falso.

“Todos los esfuerzos de investigación, a todos los niveles de clasificación, concluyeron que la mayoría de los avistamientos eran objetos y fenómenos ordinarios y el resultado de una identificación errónea”, indica el informe, que fue encargado por el Congreso. Más adelante se publicará otro volumen del informe.

A lo largo de los años, funcionarios de Estados Unidos se han esforzado por encontrar respuestas a los innumerables avistamientos de ovnis, pero hasta ahora no han encontrado ninguna prueba real de vida extraterrestre. Un informe gubernamental de 2021 en el que se analizaban 144 avistamientos de aeronaves u otros artefactos que aparentemente volaban a velocidades o en trayectorias misteriosas no halló vínculos extraterrestres, pero formuló otras conclusiones e instó a mejorar la recolección de datos.

El asunto generó atención nuevamente a mediados del año pasado, cuando un oficial de inteligencia retirado de la Fuerza Aérea declaró ante el Congreso que Estados Unidos estaba ocultando un programa de larga data que recupera objetos voladores no identificados y les aplica ingeniería inversa. El Pentágono negó sus afirmaciones y declaró a finales de 2022 que una nueva oficina del Pentágono creada para hacer un seguimiento de los informes sobre objetos voladores no identificados —la misma que publicó el informe del viernes— había recibido “varios centenares” de nuevos informes, pero no había encontrado hasta ahora pruebas de vida extraterrestre.

Los autores del informe del viernes dijeron que el propósito era aplicar un análisis científico riguroso a un tema que ha cautivado durante mucho tiempo la imaginación del público estadounidense.

“La AARO reconoce que muchas personas sostienen sinceramente versiones de estas creencias basadas en su percepción de experiencias pasadas, en las experiencias de otras personas en las que confían, o en medios de comunicación y publicaciones en línea que consideran fuentes de información creíble y verificable”, señaló el informe.

“La proliferación de programas de televisión, libros, películas y la gran cantidad de contenidos en internet y las redes sociales sobre temas relacionados con los ovnis han influido probablemente en el debate público sobre este tema y han reforzado estas creencias en algunos sectores de la población”, añadió el informe.

https://elcomercio.pe/mundo/eeuu/ovnis-ufo-estudio-del-pentagono-no-halla-pruebas-de-vida-extraterrestre-en-reportes-de-avistamientos-de-ovnis-estados-unidos-aaro-noticia/

La revisión del Pentágono no encuentra pruebas de extraterrestres o encubrimientos relacionados

9 de marzo de 2024

Rob Beschizza

Una revisión del Departamento de Defensa de Estados Unidos sobre su propio interés en los ovnis concluye que no ha encontrado ni encubierto ninguna prueba de extraterrestres.

Del informe, Report on the Historical Record of U.S. Government Involvement with Unidentified Anomalous Phenomena [PDF]:

Hasta la fecha, AARO no ha descubierto ninguna prueba empírica de que cualquier avistamiento de un FANI representara tecnología extraterrestre o la existencia de un programa clasificado del que no se hubiera informado adecuadamente al Congreso. Los esfuerzos de investigación determinaron que la mayoría de los avistamientos fueron el resultado de una identificación errónea de objetos y fenómenos ordinarios. Aunque muchos informes sobre UAP siguen sin resolverse, AARO estima que si se dispusiera de datos adicionales de calidad, la mayoría de estos casos también podrían identificarse y resolverse como objetos o fenómenos ordinarios.

General de División Patrick Ryder, citado en el New York Times:

Ryder, un portavoz del Departamento de Defensa, dijo que el Pentágono abordó el informe con una mente abierta y sin nociones preconcebidas, pero simplemente no encontró pruebas para respaldar las afirmaciones de programas secretos, tecnología alienígena oculta o cualquier otra cosa extraterrestre.

“Todos los esfuerzos de investigación, a todos los niveles de clasificación, concluyeron que la mayoría de los avistamientos eran objetos y fenómenos ordinarios y el resultado de una identificación errónea”, dijo el general Ryder en un comunicado.

Aunque muchos informes de lo que el gobierno denomina ahora Fenómenos Anómalos No Identificados siguen sin resolverse, el nuevo documento afirma sin ambages que no hay nada que ver. La Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios del Pentágono concluyó que si se dispusiera de datos de mejor calidad, “la mayoría de estos casos también podrían identificarse y resolverse como objetos o fenómenos ordinarios”.

¿Esto va a ser una pelea de pie, señor, u otra caza de bichos?

https://boingboing.net/2024/03/09/pentagon-review-finds-no-evidence-of-aliens-or-related-cover-ups.html

Lo último de AARO: Más de lo mismo

9 de marzo de 2024

Kevin Randle

Somos muchos los veteranos en el campo ovni que llevamos más décadas de las que nos gustaría admitir y que podemos ver los muchos fallos en el último, y probablemente último informe de AARO, dado que hay una nueva oficina e investigación sobre FANI. Conocemos los fallos de esa evaluación y las repetidas mentiras que la encajan. Tenemos la documentación, las entrevistas y las pruebas que respaldan esta afirmación.

Antes de entrar en los numerosos fallos, permítanme señalar un aspecto positivo. Mientras trabajaba en The Government UFO Files, mencioné una investigación no oficial que comenzó en diciembre de 1946. Se basaba en el trabajo de Keith Chester, Wendy Connors, Michael Hall y Michael Swords. Me había dado cuenta de que cada vez que el gobierno de EE.UU. participaba en investigaciones sobre objetos misteriosos, empezando por los Foo Fighters de la Segunda Guerra Mundial, luego los Cohetes Fantasma escandinavos y finalmente con algunos extraños avistamientos por parte de miembros del servicio estadounidense, aparecía un nombre. Coronel Howard McCoy.

Según Connors y Hall, McCoy había recibido la orden del general Nathan Twining de poner en marcha un proyecto no oficial para estudiar estos informes de objetos extraños. La mayor parte de la información que tenían, y que yo tenía, no estaba completamente documentada. Connors y Hall creían que la mayoría de los archivos de este primer proyecto estaban enterrados bajo uno de los campos de golf de la base Wright-Patterson. El General Arthur Exon, que había sido comandante de la base en los años sesenta, casi me lo confirmó cuando me reuní con él en Wright-Patterson.

Exon in BlueGeneral de Brigada Arthur Exon

Proporcioné más información sobre esto en The Government UFO Files, aunque había deseado que hubiera algún tipo de declaración oficial que confirmara ese primer avistamiento, anterior a Kenneth Arnold, de junio de 1947, proyecto. Con la publicación del “Informe Histórico de AARO, Volumen 1”, nos enteramos del Proyecto SAUCER (1946/1947 – enero de 1948). (Nadie parecía preguntarse cómo podía llamarse Proyecto SAUCER antes del avistamiento de Arnold, pero divago).

En el trasfondo, aprendemos:

AARO revisó los esfuerzos oficiales del USG relacionados con UFO/UAP desde 1945… La fecha exacta de la fundación de este primer esfuerzo así como su nombre oficial y no oficial no están claros. Según una fuente, el General Nathan Twining, Comandante del Comando de Servicios Técnicos Aéreos, estableció el Proyecto SAUCER el 30 de diciembre de 1947 [creo que esto debería ser a principios de diciembre (tal vez el 6 de 1946) para recoger y evaluar toda la información relativa a los avistamientos de ovnis que pudieran ser interpretados como de interés para la seguridad nacional. El capitán Edward Ruppelt afirmó que el Proyecto SAUCER era el nombre informal del Proyecto SIGN, y que fue designado de alta prioridad. Sin embargo, en una entrevista con un empleado del Proyecto SIGN, éste afirmó que el proyecto había comenzado un año antes, en 1946, y que el Proyecto SAUCER era su nombre informal original.

Los resultados, según el informe, fueron que el Proyecto SAUCER no encontró pruebas de tecnología extraterrestre. Pero ese no es realmente el punto aquí. El informe de la AARO confirmaba la información sobre los inicios de la investigación de estos extraños fenómenos, retrasando seis o siete meses el comienzo de la investigación. Te hace preguntarte qué había ocurrido para que Twining diera la orden a McCoy y por qué ninguno de esos archivos fue transferido al primero de los proyectos oficiales.

Voy a omitir algunos de los otros informes anteriores sobre diversos estudios ovni llevados a cabo por el gobierno porque esto se haría demasiado largo. Señalaré que agruparon las Bolas de Fuego Verdes con los informes ovni. Este fue el Proyecto Twinkle, que este nuevo informe sí sugiere “Que la literatura no está clara si el Proyecto TWINKLE fue apoyado oficialmente por el Proyecto GRUDGE original, pero fue administrado por el Laboratorio de Investigación Cambridge de la USAF”.

El informe dice en la sección de “Resultados” que “Este proyecto sólo fue capaz de asegurar una cámara, que se trasladó con frecuencia entre los lugares después de los informes de bolas de fuego, y nunca se tomaron fotografías de las bolas de fuego”.

El problema es que está documentado que se tomó una fotografía de un bólido. Una sola fotografía, tomada desde un único lugar, no aportaría muchos datos sobre los bólidos, aparte de mostrar que hubo bólidos. El plan definitivo, utilizar múltiples cámaras para tomar imágenes desde múltiples ángulos, nunca se llevó a cabo.

Voy a pasar por encima de otros informes, recomendaciones de comités y conclusiones para llegar a lo que podría ser el ejemplo más atroz de connivencia entre las Fuerzas Aéreas y una universidad estadounidense.

Cuando los archivos del Proyecto Libro Azul se hicieron públicos en 1976, Bob Cornett y yo pudimos revisarlos cuando aún se encontraban en los Archivos de las Fuerzas Aéreas de la Base Aérea de Maxwell. Encontramos un documento tras otro en los que se explicaba cómo varios miembros del gobierno y de las Fuerzas Aéreas llevaban años intentando acabar con el Proyecto Libro Azul. Esto venía de lo más alto de los aspectos civiles del gobierno, de varios consejos y comités científicos y de los miembros de más alto rango de las Fuerzas Aéreas. Querían una excusa para cerrar Blue Book.

Para ello, la Fuerza Aérea, siguiendo un plan para acabar con el Blue Book, buscó una universidad que se encargara de un estudio “científico” de los ovnis. La Fuerza Aérea finalmente encontró a la Universidad de Colorado para que aceptara su subvención de medio millón de dólares (que, según este nuevo informe, fue de sólo 325,000 dólares) y que el Dr. Edward U. Condon dirigiera el esfuerzo. Se trataría de un “esfuerzo objetivo” para encontrar una solución al misterio de los ovnis.

Para explicar esto, el teniente coronel Robert Hippler envió una carta a lo que se llamaría el Comité Condon. Hippler escribió que el Ejército del Aire quería poner fin al Libro Azul por el coste que suponía para los contribuyentes. Señaló que era difícil probar una negativa y especuló sobre lo que haría una especie alienígena si visitara la Tierra, aunque, según él, no había pruebas de ello. El objetivo de la carta era sacar al Ejército del Aire del agujero en el que se encontraba. Imprimí el texto de la carta de Hippler en The UFO Dossier. Y puedes leer más sobre la carta, así como algunos comentarios sobre esos esfuerzos para acabar con la investigación de la Fuerza Aérea aquí:

http://kevinrandle.blogspot.com/2007/03/hippler-letter.html

El Dr. Robert Low, el número dos del Comité Condon acusó recibo de la carta y en el texto de su respuesta escribió: “En la segunda página, usted indica lo que cree que la Fuerza Aérea quiere de nosotros, y me alegro mucho de contar con su opinión”.

El texto de esa respuesta se publicó también en The UFO Dossier. Las Fuerzas Aéreas querían una investigación que demostrara que no hay nada en los avistamientos de ovnis, que no hay nada que aprender de valor científico y que no hay ninguna amenaza para la seguridad nacional.

Aunque pueda parecer que la discusión es vaga, sólo tres días después de que se recibiera esa carta, Condon dio una conferencia a científicos en Corning, Nueva York, diciéndoles: “Mi inclinación en este momento es recomendar que el gobierno se salga de este asunto. Mi actitud ahora mismo es que no hay nada en ello. Pero no llegaré a esa conclusión hasta dentro de un año”.

Mientras que el Comité Condon encontró que la Fuerza Aérea había hecho un buen trabajo en la investigación de ovnis, a pesar de las ridículas soluciones añadidas a algunos avistamientos (las Luces de Lubbock eran pájaros a pesar de la fotografía que no eran pájaros; Levelland era una centella a pesar de todas las pruebas que demostraban que no lo era), que no había amenaza para la seguridad nacional (a pesar de que los avistamientos alrededor de la Base Aérea de Malmstrom demostraban lo contrario) y que no había nada de valor científico que aprender mediante la investigación continua (a pesar del hecho de que uno de los avistamientos se explicó como un fenómeno natural tan raro que nunca se había visto antes o después), recomendaron que se pusiera fin a la investigación. En 1969, las Fuerzas Aéreas cerraron el Proyecto Libro Azul. Por supuesto, siguieron investigando algunos avistamientos ovni y hubo un Proyecto Polvo Lunar que tenía un componente ovni que persistió hasta 1985, cuando el nombre se vio comprometido. En ese momento, hubo un nuevo nombre, que fue, según la Fuerza Aérea, debidamente clasificado. Esto significa que las investigaciones continuaron, pero todo estaba clasificado.

Por supuesto, el verdadero problema con el informe de la AARO es la opinión sobre el accidente ovni de Roswell. No estoy seguro de cómo alguien que se supone que investiga el tema de los ovnis con una actitud desapasionada puede suscribir la explicación del Proyecto Mogul. Voy a dedicar un poco más de tiempo a desmenuzar las conclusiones ofrecidas sobre los restos recuperados en Roswell.

Este segmento comienza diciendo: “Según informes de prensa, el Presidente Clinton encargó al ex Asesor de Seguridad Nacional Sandy Berger que determinara si el Gobierno de los EE.UU. poseía extraterrestres o tecnología extraterrestre. El presidente Clinton dijo: ‘Hasta donde yo sé, una nave extraterrestre no se estrelló en Roswell, Nuevo México en 1947… [elipsis en el original] si la USAF recuperó cuerpos extraterrestres, no me lo dijeron… y quiero saberlo’”.

Esta no sería la primera vez ni la única en que un presidente, o presidentes, no fueron informados sobre operaciones de inteligencia en curso. Señalo la Operación Solo, en la que la oficina del FBI en Nueva York no informó a varios presidentes de que había un espía con acceso a los niveles más altos del gobierno soviético. La operación se llevó a cabo desde la ciudad de Nueva York para proteger la integridad de la operación y mantener al tanto a Washington. Esto se descubrió tras el colapso de la Unión Soviética y la muerte del espía, Morris Childs. El libro, de John Barron, se titulaba Operation Solo.

Esto no prueba nada más que ha habido ocasiones en las que se ha ocultado información a los presidentes en interés de la seguridad nacional. Es relevante sólo para probar que tales cosas suceden, especialmente en los niveles más altos. En UFOs and the Deep State, menciono la forma en que los burócratas son capaces de eludir las investigaciones presidenciales.

A continuación, el informe pasa al congresista Steven Schiff, que inició una búsqueda en la GAO de información de varias organizaciones gubernamentales y militares sobre el caso Roswell. Esto, por supuesto, dio lugar a una investigación de la Fuerza Aérea sobre el caso Roswell también. Los resultados fueron:

El informe [de la GAO] afirmaba que la investigación de la USAF no localizó ni desarrolló ninguna información que indicara que el “Incidente Roswell” fuera un suceso ovni, ni que hubiera ningún “encubrimiento” por parte del Gobierno de Estados Unidos. Más bien, los materiales recuperados cerca de Roswell eran consistentes con un globo del tipo utilizado en el entonces clasificado Proyecto Mogul. No hay registros que demuestren que el Gobierno de los EE.UU. recuperó alienígenas o material extraterrestre.

Entonces, desglosemos esto. Primero, hubo varios testigos, oficiales de alto rango estacionados en Roswell, que no fueron entrevistados. Muchos de nosotros, Bill Moore, Stan Friedman, Don Schmitt, Tom Carey y yo, por nombrar algunos, entrevistamos a estos hombres y teníamos cintas de audio y video de esas entrevistas para que se pudiera establecer la validez de las citas.

Aunque le dije al teniente McAndrew, que trabajaba con el coronel Weaver, que podía facilitarles toda la información, no parecían muy interesados. Esto incluyó una declaración del Coronel Edwin Easley, el Provost Marshal de la base en 1947, a mí sobre la naturaleza extraterrestre del acontecimiento. Concretamente, le pregunté si estábamos siguiendo el camino correcto.

Easley me preguntó: “¿Qué quieres decir?”

“Creemos que fue extraterrestre”.

“Permítanme decirlo de esta manera. No es el camino equivocado”.

Major Edwin EasleyMayor Edwin Easley, Preboste Mayor de Roswell.

De hecho, todos los miembros del personal del coronel Blanchard (Blanchard era el oficial al mando en Roswell en 1947) que entrevistamos nos llevaron en la misma dirección, con una sola excepción. Yo, entre otros, he expuesto esto en varios libros y artículos, incluyendo Roswell in the 21st Century y Understanding Roswell. Sí, todo esto no es el tipo de cosas que la GAO habría descubierto, pero es evidencia de algo extraño.

La investigación de la Fuerza Aérea sí entrevistó a algunos oficiales antiguos y retirados, pero ignoró a aquellos que habrían aportado una perspectiva diferente. Pienso en el general Arthur Exon, que nos proporcionó a Don Schmitt y a mí información muy interesante sobre lo que se había recuperado en Roswell, incluidas descripciones de los extraños restos metálicos que no coincidían con el material del globo que se supone que es lo que se recuperó. Para ser justos, Exon no vio el metal él mismo, sino que informaba de lo que le habían dicho los que sí lo vieron.

Podría mencionar aquí al Sargento Mayor Bill Rickett que fue asignado a la oficina de contrainteligencia en Roswell en 1947. No sólo manipuló el metal, sino que proporcionó descripciones a varios investigadores de ovnis, entre ellos Don Schmitt y Mark Rodeghier. El testimonio de Rickett está en conflicto directo con el del capitán Sheridan Cavitt, que era el oficial a cargo de la oficina de contrainteligencia en 1947.

Esto, supongo, se reduce a un caso de a quién quieres creer. Señalaré aquí que en las entrevistas que Don y yo realizamos a Cavitt, nos mintió repetidamente, diciéndonos que estuvo en Roswell en julio de 1947. Sí, tengo esa cita grabada.

Lo que nos lleva al “entonces clasificado Proyecto Mogul”. Hay muchos problemas con esto. Lo expuse extensamente en Roswell in the 21st Century. Mientras que Mogul era clasificado, los experimentos que se realizaban en Nuevo México no lo eran. El equipo eran globos meteorológicos de neopreno y objetivos de radar de Rawin. Ese material habría sido fácilmente reconocido por los oficiales en Roswell y ese habría sido el final de la historia.

Charles MooreCharles Moore revisando los datos de vientos en altura que yo le había proporcionado. Foto de Kevin Randle

Fotografías de uno de los conjuntos de globos fueron publicadas en los periódicos el 10 de julio de 1947, lo que habría comprometido el propósito de Mogul si alguien estaba prestando atención. Pero los experimentos de Nuevo México no estaban clasificados y corrían a cargo de un equipo de la Universidad de Nueva York. Aunque Charles Moore, uno de los hombres que trabajaban en el proyecto en Nuevo México, me dijo que nunca había oído el nombre de “Mogul”, se utilizaba en las notas de campo del Dr. Albert Crary, el hombre a cargo de la investigación. De nuevo, era el propósito lo que estaba clasificado y no los experimentos que se estaban llevando a cabo en Nuevo México.

Pero aquí está el verdadero problema. Se alegó que el Vuelo Nº 4 era el culpable de esto. Iba a ser lanzado el 4 de junio de 1947, pero según las notas de campo, y el posterior análisis de los resultados de los vuelos, el Vuelo Nº 4 fue cancelado. No voló. Por la tarde, los de Nuevo México lanzaron un pequeño grupo de globos que no salieron de los confines de los campos de tiro alrededor de Alamogordo Army Air Field o White Sands Proving Grounds. Tampoco se acercó al rancho Brazel (Foster), donde supuestamente se recuperaron los globos.

Lo que no logro entender es cómo los escépticos y la comunidad científica pueden seguir exigiendo documentación pero ignorar el registro escrito que elimina al Vuelo Nº 4 de la lista de culpables. En otras palabras, si el vuelo fue cancelado, entonces no pudo ser responsable de los extraños restos metálicos encontrados por Mack Brazel y algunos de los cuales fueron recuperados por el comandante Jesse Marcel.

Iba a terminar aquí este largo análisis y proporcionar una lista de fuentes alternativas de información, pero sólo tengo que mencionar el último punto de la AARO. Dice:

Los informes de unidades militares que supuestamente recuperaron un platillo volante y su “tripulación” eran descripciones de personal de la Fuerza Aérea que participaba en operaciones de recuperación ficticias. Las afirmaciones de “cuerpos extraterrestres” en el hospital del Campo Aéreo del Ejército de Roswell (RAAF) eran muy probablemente el resultado de la fusión de dos incidentes” un accidente de avión KC-97 en 1956 en el que 11 miembros de la Fuerza Aérea perdieron la vida: y un percance con un globo tripulado en 1959 en el que resultaron heridos dos pilotos de las Fuerzas Aéreas.

El problema aquí es que algunos de los testigos que Don Schmitt, Tom Carey y yo entrevistamos a lo largo de los años, no estaban destinados en Roswell en la época de estos sucesos posteriores. No se habrían dejado “engañar” por la tragedia del accidente aéreo ni por las lesiones de otras personas en los años posteriores a la supuesta caída del ovni. No hay forma lógica de que muchos de ellos pudieran haber mezclado estos dos incidentes en sus recuerdos de lo que presenciaron en julio de 1947.

Hay otros aspectos del informe general que pueden refutarse con pruebas, que he saltado. Al parecer, el Panel Robertson de 1953, patrocinado por la CIA, tenía redactado el informe final antes del primer día de testimonios. Michael Swords proporcionó un análisis en profundidad de esto, que haría que las conclusiones del panel fueran irrelevantes para cualquiera que entendiera las circunstancias que rodearon su creación.

He limitado este análisis a los aspectos históricos del informe. Otros, estoy seguro, atacarán el material posterior, incluida la investigación de FANI de los últimos años. Los interesados en seguir algo de esto, o en buscar más detalles, pueden leerlo en este blog tecleando una palabra clave segura como “Mogul”. Otras fuentes, incluidos artículos especiales de este blog, pueden encontrarse aquí:

http://kevinrandle.blogspot.com/2013/07/mogul-and-roswell.html

Y aquí hay una referencia que no sólo proporciona información adicional, sino que también enlaza con una serie de entradas de blog sobre Mogul:

http://kevinrandle.blogspot.com/search?q=Mogul

Para los interesados en los Lubbock Lights que la Fuerza Aérea decidió que eran pájaros, aquí hay un largo artículo que habla de mucho de eso:

http://kevinrandle.blogspot.com/2023/02/coast-to-coast-am-lubbock-lights.html

http://kevinrandle.blogspot.com/2019/01/historys-project-blue-book-lubbock.html

Para aquellos interesados en los avistamientos de Levelland de noviembre de 1957, les sugiero que busquen una copia del libro ingeniosamente titulado Levelland. Es mi análisis de ese avistamiento así como una mirada a la historia sobre esos avistamientos.

Condon y su comité nunca hicieron mucho con los avistamientos de Levelland. Apenas se mencionan. Aquí hay una nueva perspectiva sobre ese aspecto (y sí, sé que se supone que es sólo UAP sin la “S”, pero me parece que la corrección de pruebas no es mi habilidad más fuerte:

http://kevinrandle.blogspot.com/2022/08/nasa-and-uaps-ufos.html

Y para una visión general de gran parte de esto, puedes encontrar información en este enlace. Sí, parte de ella será redundante:

http://kevinrandle.blogspot.com/2022/11/the-latest-on-government-uap-report.html

He publicado varios libros relevantes para esta conversación para aquellos que deseen realmente aprender todo lo posible. Sugeriría, sin ningún orden en particular, Understanding Roswell, Roswell in the 21st Century (que contiene un largo análisis de toda la historia de Mogul, Levelland, UFOs and the Deep State, y The Government UFO Files. También podría echar un vistazo a los libros de Carey y Schmitt que comienzan con Witness to Roswell, y podría interesarle el libro escrito por el Coronel Weaver, el hombre que dirigió la investigación de la Fuerza Aérea llamado Backstory: Roswell. También podría desear encontrar una copia del Informe de la Fuerza Aérea, The Roswell Report que contiene mucha información sobre el Proyecto Mogul y las notas de campo y diarios guardados por el Dr. Albert Crary, que probaron que no hubo Vuelo No. 4.

Hay muchas otras fuentes de información, pero estoy seguro de que esto es mucho más de lo que la mayoría de la gente desea leer. Menciono todo esto para ofrecer una muestra del trabajo que yo, entre otros, he realizado al respecto. Si hay otras preguntas, utiliza el buscador de mi blog, kevinrandle.blogspot.com.

https://kevinrandle.blogspot.com/2024/03/the-latest-from-arro-more-of-same.html

Coulthart: El informe ovni del Pentágono es un “débil” intento de encubrimiento

– El informe del Pentágono niega cualquier prueba de ovnis o extraterrestres

– Un denunciante afirma que hubo un programa secreto de recuperación de ovnis

– El periodista Ross Coulthart califica el informe de encubrimiento

8 de marzo de 2024

Stephanie Whiteside

(NewsNation) – El Pentágono ha publicado un informe en el que afirma que no hay pruebas de extraterrestres ni encubrimiento alguno de ovnis o alienígenas. Sin embargo, no todo el mundo está convencido de la explicación, incluido el corresponsal especial de NewsNation Ross Coulthart, quien dio a conocer la historia inicial con el denunciante David Grusch.

“No creo que a nadie le sorprenda que el Pentágono haga un anuncio como éste”, dijo Coulthart a NewsNation.

Coulthart dijo que ha hablado con varias personas, incluyendo algunas dentro del supuesto programa secreto de recuperación de ovnis, que no están creyendo lo que él llama un “débil” intento de encubrimiento.

“Sabemos a ciencia cierta que el inspector general de la comunidad de inteligencia, que es el órgano de supervisión de la comunidad de inteligencia, independiente del Pentágono, ha determinado que las quejas de David Grusch son creíbles y urgentes”, dijo Coulthart.

Coulthart dijo que el Dr. Sean Kirkpatrick, autor del informe, tenía una agenda preconcebida al iniciar la investigación y dijo que había hablado con miembros de un comité asesor secreto especial. Coulthart califica a esas personas de guardianes del programa secreto.

Coulthart señaló que personas que ocupan o han ocupado puestos de alto nivel en el gobierno han dicho que los informes sobre un programa secreto son ciertos, a pesar de lo que ha dicho el Pentágono.

También dijo que la All-domain Anomaly Resolution Office, o AARO, la oficina que investiga los informes sobre ovnis, no tenía autoridad para hacer una investigación en profundidad y encontrar la información que habría confirmado las afirmaciones de Grusch.

“Incluso los jefes aeroespaciales que afirman en el informe que no tienen conocimiento de tecnología extraterrestre o de un programa de ingeniería inversa, no han sido formalmente puestos bajo juramento ni se les ha pedido que declaren bajo el juramento que les haría cometer perjurio si estuvieran mintiendo”, dijo Coulthart.

https://www.newsnationnow.com/space/ufo/coulthart-pentagon-report-feeble-coverup/

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.