Ovni fuera de control se estrella y mata a dos jóvenes; esto se sabe (+VIDEO)
El ovni se salió de control tras perder estabilidad y chocó contra una pared, provocando la muerte de dos jóvenes.
3/01/2026
Por: Tomás Pacheco
Dos jóvenes perdieron la vida tras un accidente en un juego mecánico en Baños de Agua Santa, Ecuador. De acuerdo con reportes oficiales, el juego conocido como “platillo volador” perdió estabilidad y colisionó contra una pared de contención, provocando que los ocupantes fallecieran de inmediato.
Vr video en el enlace
El Rincón del Misterio: Nave cigarrillo voló en la frontera entre Ecuador y Colombia
Esta y otras experiencias fueron compartidas por los asistentes al principal sitio de avistamientos de ovnis de Ecuador, el ‘Triángulo del Norte’. Comerciantes aprovechan el turismo ufológico
Militar en servicio pasivo acudió a campamento ufolófico en las Lagunas de Mojanda, en Otavalo, en busca de respuestas Karina Defas
07.09.2022
Ginno Zambrano
Carlos, militar en servicio pasivo, tuvo en 1989 la que considera la experiencia más increíble de su vida y la que hace que se cuestione sobre la existencia de seres de otros planetas. Ocurrió en 1989. Él y tres compañeros de guardia vieron una supuesta nave levitar en el cielo mientras patrullaban la zona fronteriza entre Ecuador y Colombia, en Esmeraldas.
Aproximadamente 15 moradores del lugar, entre niños y adultos, se atravesaron en su recorrido y les pidieron ayuda. Corrían en todas direcciones y señalaban con sus manos al cielo. “Bájense, miren lo que hay arriba”, gritaban. Cuando salieron del vehículo, levantaron la mirada y vieron un objeto volador no identificado.
Según su descripción, este tenía la forma de un cigarrillo, era de color plateado, emitía luces blancas y tenía el tamaño de un avión (llegan hasta los 70,66 metros de longitud). Esos son los detalles que logró ver de la nave durante los aproximadamente 30 minutos que levitó.
“No fuimos los únicos que la vimos, en el lugar había otras personas, quienes nos avisaron. La nave solo se quedó suspendida en el mismo sitio y no hizo nada. Era de día y reflejaba todos los rayos que le caían, como si se tratara de un espejo. Es más, como brillaba, no podía verla seguido”, recordó Carlos.
En ese momento, el exmilitar se quedó admirando el objeto hasta que desapareció a gran velocidad. “Simplemente se quedó suspendido en el espacio. Luego se movió hacia un lado y se perdió entre las nubes. Nosotros no pudimos hacer nada ni seguirlo, porque estábamos en nuestras actividades y se le perdió el rastro al instante”.
Esta fue la experiencia que hizo dudar a Carlos sobre la existencia de ovnis y lo llevó a buscar respuestas, luego de 33 años, en el campamento ufológico que realizó UFOcamping Ecuador, desde las 12:00 del sábado 27 hasta las 13:00 del domingo 28 de agosto, en las lagunas de Mojanda, ubicadas a 100 kilómetros de Otavalo, en la provincia de Imbabura.
Estos lagos, junto con los volcanes Imbabura y Cotacachi, conforman el denominado ‘Triángulo del Norte’, donde se ha reportado un alto tránsito de naves alienígenas, según UFOcamping Ecuador, grupo que se especializa en recorrer sitios que tengan registros de posibles ovnis. El lugar es considerado el número 1 en avistamientos en nuestro país.
Forrado de pies a cabeza con ropa térmica y una frazada, debido a que el clima osciló entre los 8 y -2 grados centígrados, Carlos contó su experiencia a las otras 28 personas que acudieron a este encuentro en busca de un avistamiento extraterrestre. Sentados alrededor de una fogata, se quedaron en silencio y asombrados escucharon atentamente.
A pesar del intenso frío que hacía tiritar a algunos, no se movieron para no perderse los detalles del relato.
“Muchas veces no entendemos lo que sucede en la naturaleza. No entendemos su lenguaje, pero aquí estamos tratando de descifrarla. Y luego de este campamento puedo decir que no somos los únicos, que existen seres en otros planetas”, comentó.
QUERÍA DISIPAR DUDAS
Nathaly Jael Lozano, estudiante de economía y astronomía, en junio pasado tuvo su primera experiencia ovni. Cuando regresaba en bus desde Tulcán a Ibarra, donde reside, cerca de la parroquia Juncal, ubicada en la provincia de Carchi, pudo observar que una luz en el cielo empezaba a caer.
Se quedó viéndola fijamente hasta que esta se perdió entre las montañas, pero enseguida volvió con otra más. Ambas empezaron a emitir destellos blancos y realizaban movimientos en todas direcciones, como si estuvieran jugando. Las esferas subían, bajaban e iban de un lado a otro, durante casi dos minutos.
“Estaba viendo por la ventana y me pareció raro que una luz empezara a caer. Era de noche y se la veía. Luego apareció con otra esfera más y se movieron de manera rara. Me llamó la atención porque las estrellas y las constelaciones tienen una coordenada fija, no cambian su dirección nunca. Y eso lo sé porque estudio astronomía. No hay duda de que eran naves”, sostuvo.
Esta experiencia fue la que la empujó a realizar el campamento ufológico. Ella quería cerciorarse de que los extraterrestres existen y lo pudo comprobar, puesto que durante las 25 horas de la acampada aparecieron 15 naves espaciales, según el análisis del ufólogo de UFOcamping Neptalí Mena, quien también estuvo en el lugar e hizo vigilia.
“Después de esta nueva experiencia en el campamento, donde vi varias esferas, me queda claro que no estamos solos y que entre nosotros están seres de otro planeta. Casi ni pude dormir porque no me quería perder el avistamiento”, manifestó.
LOS LLEVA A LUGARES RECÓNDITOS
El transportista Diego Erazo, de 27 años, nunca ha presenciado un ovni y no cree que existan seres de otros planetas. Sin embargo, apoya el turismo ufológico y ofrece el servicio de su transporte público a los grupos de personas que van a lugares recónditos, como las lagunas de Mojanda, en busca de extraterrestres.
“Ya han sido varias veces que he llevado grupos de personas a avistamientos de ovnis. Con mi bus he llevado grupos a lugares a los que no llega ni la señal (de Internet), donde si me quedo botado no tengo cómo pedir ayuda (entre risas). Nunca he tenido la oportunidad de ver un ovni, pero veo que muchas personas vienen en busca de ellos”, destacó.
Además, recalcó que el turismo ufológico está en alza. “Otavalo tiene muchos lugares turísticos, pero durante los últimos cinco años vienen más personas a buscar extraterrestres. Y me parece magnífico porque genera ‘cachuelos’, un ingreso económico más. Esto se debe aprovechar y explotar para generar que vengan más personas”.
Finalmente, manifestó que quisiera vivir la experiencia de un campamento ufológico. “Cada vez que voy a recoger a los grupos escucho lo que han vivido y me parecen historias de películas. Que se les aparecen naves, que se les acercan, que bailan en el cielo. Por eso se me ha metido la curiosidad de pasar esta experiencia”, dijo con emoción.
ALIMENTA A LOS CURIOSOS QUE BUSCAN OVNIS
Diana Chinchico vende mollejas de pollo, cuero de chancho y bebidas refrescantes a las personas que llegan a las lagunas de Mojanda, en Otavalo, en busca de tener un encuentro con extraterrestres. En ese lugar lleva 10 años trabajando.
“Yo no he visto ningún extraterrestre, no le voy a mentir. Yo solo me quedo durante el día. Pero en las mañanas, cuando ya salen las personas que se quedan a acampar, escucho que han visto platillos voladores”, contó.
La vendedora manifestó que la afluencia de turistas cada vez es mayor, sobre todo de extranjeros, con quienes se comunica por medio de señas.
“Los extranjeros vienen más que los locales y vienen a ver extraterrestres. Ellos son curiosos y se acercan a ver lo que vendo. Para hacerme entender con ellos, yo lo hago por medio de señas”, indicó entre risas.
Incluso, los extranjeros le toman fotos y una de esas apareció en un comercial de turismo en Ecuador que se transmitió en Bélgica.
“Mi hermano Guillermo vive en ese país. Él me llamó y me dijo que una foto mía apareció en un comercial allá. Lo vio cuando estaba en un bus. Los turistas se van encantados por todo lo que vienen a conocer”, dijo.
EL TURISMO UFOLÓGICO TOMA FUERZA
El especialista en ufología Neptalí Mena explicó que, así como sucede en el sector de las lagunas de Mojanda, ubicadas en Otavalo, provincia de Imbabura, el turismo ufológico está tomando fuerza y los comerciantes le están sacando provecho.
“Cada vez que visitamos algún lugar hemos visto que las personas han puesto negocios de comida y transporte para los curiosos que buscan avistamientos de ovnis. El turismo ufológico da la oportunidad de explorar unos campos y ayuda económicamente”, expresó.
Además, Mena indicó que en el sector de las lagunas de Mojanda hay constante actividad de naves extraterrestres porque en el lugar están abiertas sus puertas dimensionales, por las cuales llegan al planeta Tierra.
“Con los estudios realizados y según todos los registros de personas, como grupo hemos certificado que esta parte de Imbabura alberga la mayor parte de avistamientos de platillos voladores. La gran condensación energética que hay en el lugar permite abrir puertas dimensionales para llegar a nuestro planeta”, detalló Mena tras el campamento ufológico.
El Rincón del Misterio: Amanecida extraterrestre
Un grupo de 29 personas participaron del avistamiento de ovnis. Tenían forma circular, luz blanca y realizaron movimientos extraños. Aparecieron entre la noche del sábado y madrugada del domingo pasado.
¡No estamos solos! Extra fue testigo de la ‘danza’ de 15 ovnis sobre las lagunas de Mojanda, en Otavalo. Karina Defas
31.08.2022
Ginno Zambrano
Cuando el cielo oscurecía y las personas armaban sus carpas, asomaron los tres primeros platillos voladores. “Miren al cielo, aparecieron los ovnis”, gritó Luis Felipe Gómez, de 9 años. Frío y silencio. En ese momento, todos soltaron las cosas que tenían en sus manos y se quedaron hipnotizados viendo al firmamento.
Eran aproximadamente las 19:00 del sábado 27 de agosto. Tres luces circulares de color blancas empezaron a realizar movimientos zigzagueantes. Las esferas subían, bajaban e iban de un lado a otro, actividad que hicieron por casi 3 minutos. Luego, se juntaron, se quedaron quietas por unos segundos y desaparecieron a gran velocidad.
Esta fue la primera escena que vio un grupo de 29 personas que se reunió y convivió por 25 horas en un campamento ufológico, desde las 12:00 del sábado hasta las 13:00 del domingo 28 de agosto.
No les importó viajar hasta 12 horas en carro, en el caso de las personas que llegaron desde Guayaquil; ni dormir en el frío clima, que osciló entre 8 y -2 grados centígrados. Solo una fogata y sus prendas de vestir los calentó. Tampoco se preocuparon por quedarse sin señal en sus dispositivos electrónicos, debido a que solo querían ver ovnis y no se quedaron con las ganas.
Un equipo periodístico de Diario EXTRA los acompañó en su travesía, que tuvo como base las faldas del cerro Fuya Fuya, ubicado entre las lagunas de Mojanda, a 100 kilómetros de distancia de Otavalo, provincia de Imbabura, lugar donde acamparon porque es considerado el número 1 en avistamientos de ovnis en Ecuador.
Las lagunas de Mojanda junto a los volcanes Imbabura y Cotacachi, conforman el denominado ‘Triángulo del Norte’, donde se ha reportado un alto tránsito de naves alienígenas, según UFOcamping Ecuador, que se especializa en recorrer sitios que tengan registros de posibles alienígenas.
Cerca de las 19:00, tras un recorrido de una hora y cuando ya empezaba a oscurecer, con las carpas ya armadas y la fogata encendida, el pequeño Luis Felipe Gómez emocionado empezó a gritar: “Miren al cielo, aparecieron los ovnis. ¡Están que se mueven en todas direcciones!”, mientras cogía del brazo a su papá, Luis Gómez (40), con quien acampó.
Tres luces circulares que realizaron movimientos en diferentes direcciones, como si no supieron a dónde dirigirse, hicieron que las 29 personas miraran hacia las nubes por alrededor de 3 minutos. Todos se quedaron callados y solo murmuraron: “¿Estás viendo lo mismo que yo? ¿Serán los ovnis? ¿Por qué se mueven tan rápido y de esa manera?”.
“Con mi papá venimos porque nos gusta el tema y porque queríamos saber si existen. Luego de lo que vi en la madrugada puedo decir que sí existen. Me hubiese gustado verlos más de cerca para ver cómo son, pero no tan cerca porque igual me da miedo. Me gustó esta experiencia y quiero volver a repetirla”, dijo entusiasmado el pequeño Luis el domingo por la mañana.
Su progenitor confesó que desde niño siempre le llamó la atención “el misterio de los extraterrestres”, razón por la que decidió ir en busca de ellos. “No todos tenemos la posibilidad de verlos y cuando sucede genera mucha emoción, algo incomparable. El ver que existen te hace pensar que no somos los únicos y me impulsa a seguir conociendo más de ellos”.
Estos platillos voladores desaparecieron entre las nubes, pero el asombro perduró entre las personas. Se quedaron fascinados y en silencio. Recién a las 20:40, luego de realizar una meditación comandada por el grupo UFOcamping, les regresaron las ganas de socializar. Se sentaron alrededor de la fogata y empezaron a contar historias de terror.
La temperatura empezó a descender hasta los -2 grados centígrados, lo que empujó a varios a resguardarse en sus carpas. En el fogón apenas quedaron 10 curiosos haciendo vigilia. Pero mientras se escuchaban los ronquidos de alguien (estaban fuertes), Carolina Perachimba, de 23 años, empezó a gritar: “Salgan que volvieron”. Algunos alcanzaron a asomarse desde sus tiendas.
Como si se tratara de una coreografía mal ensayada, a las 03:16 aparecieron cinco luces circulares. Llegaron juntas y de repente se separaron y se movieron en todas direcciones, según el relato de Carolina. “Fue impresionante cómo llegaron, fue rápido. Se pararon por un momento, empezaron a moverse y se fueron a mucha velocidad”, comentó sobre la escena, que duró dos minutos.
Ella tuvo su primer avistamiento de ovnis en mayo pasado cuando, acampó en Intag, región montañosa en el cantón Cotacachi, provincia de Imbabura, hecho que la impulsó a querer irse con ellos.
“Vine a buscar ovnis y los encontré. En Intag me pasó lo mismo que acá en Mojanda. Ahora solo me falta tener un contacto cercano con ellos para terminar de demostrarme que hay vida en otro lado que no sea la Tierra. Me gustaría irme con ellos para conocer cómo son, qué hacen. Quiero irme con ellos, la vida es una sola y me gustaría pasar esta experiencia”, expresó Carolina.
A las 04:45 llegó el momento que terminó de convencer, por lo menos a las 29 personas que realizaron este ufocamping, de que los extraterrestres existen. Sobre el cerro Fuya Fuya apareció una luz redonda de color blanco, la cual emitió una especia de flash (como el de una cámara) y se escondió lentamente detrás de la loma, relató Carlos Molina, de 24 años, quien identificó al objeto volador.
“Anoche (domingo en la madrugada) aparecieron bastantes ovnis, yo conté aproximadamente quince luces raras y una me respondió. Me di cuenta de que una luz apareció atrás del cerro. Le hice señales con un láser de larga distancia y me respondió con un destello. Es imposible decir que era un carro o un avión porque estaba encima del cerro y descendió”, afirmó.
Carlos destacó que estas escenas ya no lo impresionan, pues él ha tenido sueños con extraterrestres que le han manifestado que todavía no ha cumplido su misión en la Tierra.
“En 2018 tuve mi primer sueño raro. Soñé que unos tipos grises me inyectaron algo en los brazos y me operaron en la parte de mis genitales. Lo curioso es que cuando desperté tenía unas marcas de inyecciones en mis brazos. Ese mismo año soñé con una nórdica y me dijo que mi misión todavía no estaba cumplida y no me rindiera”, recordó Carlos.
Pasaron frío, pero tuvieron una experiencia satisfactoria. Durante las 25 horas de campamento pudieron visualizar 15 naves espaciales, según el análisis del ufólogo de UFOcamping Neptalí Mena, quien también estuvo en el lugar e hizo vigilia.
https://www.extra.ec/noticia/buena-vida/enigmas-amanecida-extraterrestre-72297.html
Ovnis en Ecuador: la extraña conexión de un cuencano con seres de otro planeta
Una noche en las lagunas Pampeadas cambió para siempre la forma en que David Nivelo ve a los ovnis
El 11 de mayo de 2024, David vivió lo que llama su “primer contacto” con lo inexplicable. Teddy Cabrera
13.08.2025
Ginno Zambrano
David Parra Nivelo sentía que su vida carecía de emoción, atrapado entre la rutina diaria y el bullicio de la ciudad. Pero todo cambió una noche fría de mayo, en lo alto del Parque Nacional Cajas, en la provincia del Azuay.
Ocurrió el sábado 11 de mayo de 2024. David, un cuencano escéptico que no creía en objetos voladores no identificados (ovnis), se unió a un grupo de quince personas para participar en un campamento ufológico en las lagunas Pampeadas, a 42 kilómetros de Cuenca.
Una vida sin emoción y la búsqueda de lo extraordinario
Buscaba comprobar si realmente existen seres de otros planetas, o al menos vivir una experiencia que rompiera con la monotonía de sus días. La encontró, asegura, mirando al cielo.
David llegó al lugar alrededor de las 17:00. Todos montaron sus carpas y, cuando el sol se ocultó, comenzaron una meditación grupal. Fue entonces, cerca de las 20:00, cuando decidió entreabrir los ojos. El cielo, despejado y sin luna, se llenó de movimiento.
Un cielo lleno de objetos en movimiento: la primera señal
“Vi unos quince objetos que se desplazaban en diferentes direcciones y a gran velocidad… Parecía que estaban perdidos, que no sabían hacia dónde ir. Se quedaron por casi diez minutos y luego se dispersaron”, recuerda.
En ese momento no sintió miedo. Pero lo más impactante llegaría horas más tarde. A eso de las 02:00 del domingo 12 de mayo, cuando muchos dormían en sus carpas, un objeto volador cruzó lentamente justo sobre el campamento.
“Yo vi cuando apareció. Era de forma redonda, un platillo con tres luces: una amarilla, una verde y una roja. Pasó despacio, como si estuviera inspeccionando el lugar, y luego se desvaneció entre las nubes”, relata.
La conexión invisible que cambió su percepción del mundo
Para David, aquel fin de semana en el Cajas fue el inicio de una conexión con lo inexplicable. Ahora afirma que puede sentir en qué momento aparecerá un ovni.
“Pareciera que me avisan cuando van a aparecer. Siento una presencia extraña, como si alguien me observara”, sostiene. Esa sensación lo ha acompañado en sus encuentros posteriores, todos registrados con la cámara de su celular.
Avistamientos en Chaucha: luces erráticas y presencias sentidas
El 24 de octubre de ese mismo año, durante una caminata por el cerro Taqui-Culebra, en la parroquia rural Chaucha, volvió a experimentar dicha sensación. Miró hacia el cielo y ahí estaba: un objeto redondo con luces que alternaban entre azul, rojo y verde, moviéndose de forma errática antes de desaparecer.
Al mes siguiente, el 4 de noviembre, otro avistamiento lo dejó perplejo. A eso de las 05:30, mientras guardaba algunas cosas en su carro, vio un objeto blanco y redondo que parecía desorientado, moviéndose sin rumbo fijo.
Las grabaciones en su celular son borrosas, pero para él no hacen falta más pruebas. Cada aparición reafirma su anhelo de un contacto directo. “No sé si estoy listo, pero quiero vivirlo”.
Avistamientos de ovnis sin explicación en Ecuador: Misteriosas luces en cielo
Ufólogo ecuatoriano cuenta sus experiencias con ovnis y seres de otros planetas
Ufólogo ecuatoriano realiza campamentos ufológicos. Miguel Rodríguez
02.04.2025
Ginno Zambrano
A Neptalí Mena le gusta contactar con seres de otros planetas y asegura que ha logrado ver en el cielo un ‘enjambre’ de ovnis, esferas de luz realizando movimientos extraños y una nave a unos 50 metros de altura. Todo esto en compañía de amigos durante los campamentos ufológicos que organiza desde hace 20 años en distintos puntos de Ecuador.
El otavaleño de 39 años, quien es ufólogo e investigador paranormal, es un amante del tema de los extraterrestres y busca constantemente tener avistamientos. Para ello, tiene una técnica que utiliza durante las salidas de observación.
Meditación colectiva: el método de Mena para contactar con seres de otros planetas
En grupos de al menos cinco personas, buscan lugares alejados de la civilización, catalogados como puntos calientes, como El Cajas (Azuay) o Ibarra, para realizar una meditación colectiva de unos 30 minutos y enviar sus energías hacia el universo.
“La fuerza y la concentración mental de la persona se hacen más fuertes cuando se medita en grupo. Si todos trabajamos juntos y enviamos estas energías, siempre vamos a tener respuesta, porque los seres de otros planetas se comunican telepáticamente. Con esto, siempre tenemos respuesta”, explicó.
El avistamiento de una nave circular en la Laguna Negra
En agosto de 2017, Neptalí y 10 compañeros acamparon alrededor de la Laguna Negra, ubicada en Otavalo, provincia de Imbabura. En el lugar se les apareció una nave circular en la madrugada, alrededor de la 01:00.
El objeto tenía una franja de luces rojas que lo rodeaba de manera horizontal y era del tamaño de un camión. Apareció a unos 50 metros de altura.
“Por el frío, varios nos metimos en las carpas y dos se quedaron haciendo vigilancia, pero en la madrugada mis amigos empezaron a gritar desesperadamente para que saliéramos. Me levanté enseguida y, al asomarme, vi la nave. Estaba pasando lentamente frente a nosotros y se perdió detrás de una colina”, contó.
Un show de ovnis
En enero de 2020, un ‘enjambre’ de naves animó la estadía de él y un grupo de 33 personas en las Lagunas de Mojanda, en la vía a Otavalo. Luego de realizar la meditación grupal, una esfera de luz se les apareció, emitió un destello, como si les hubiera tomado una foto, y desapareció de inmediato, aseguró Mena.
“Empezó a moverse por el cielo y desapareció. A las cuatro de la mañana, con una pareja, estábamos tomando fotos al cielo y nos dimos cuenta de que aparecieron luces circulares”, detalló.
Y añadió: “Andaban en parejas, unas se movían rápido y otras más lento. Así estuvieron durante 20 minutos y alcancé a contar unas cuarenta naves. Cuando desaparecieron, todas emitieron un destello de luz”, comentó Mena. Tras la escena, el cielo quedó despejado, según Neptalí, quien afirmó que esta experiencia la considera como la “más asombrosa”.
Encuentros cercanos: el primer avistamiento de Neptalí Mena en 2004
La curiosidad por los seres de otros planetas nació durante su niñez. Recuerda que en varias ocasiones vio en el cielo luces que realizaban movimientos extraños.
Sin embargo, su afición por los ovnis se consolidó en 2004, cuando asistió a su primer congreso ufológico en Vilcabamba, parroquia del cantón Loja. En esa ocasión tuvo su primer avistamiento.
“Hicimos esta práctica de meditación colectiva para poder tomar contacto con los seres de las estrellas. Fue la primera vez, lo hicimos a manera de juego y, a los diez minutos, tuvimos una respuesta, porque aparecieron muchas naves redondas. Aparecían y desaparecían entre las montañas y las nubes”, recordó.
Ecuador tiene evidencias de avistamientos ovnis
Entre 2005 y 2007 funcionó una comisión para investigar 44 registros hechos por militares y civiles. El ufólogo Jaime Rodríguez dijo que la investigación se detuvo por la intervención de la CIA
En Ceifo, militares declararon que llegaron a disparar contra objetos de formas raras en el cielo Adrian Peñaherrera
02.08.2023
Ginno Zambrano
Por Ecuador han pasado y el Ministerio de Defensa los ha registrado. Apenas 44 de las 412 evidencias en fotografías y videos de los avistamientos de objetos voladores no identificados (ovni) en nuestro país, fueron revisadas por la Comisión Ecuatoriana para la Investigación del Fenómeno Ovni (Ceifo).
Entre 2005 y 2007 funcionó este grupo, que tenía como objetivo desclasificar las pruebas sobre supuestas naves extraterrestres que guarda la secretaría de Defensa, ordenadas por los expresidentes Lucio Gutiérrez (2003-2005) y Rafael Correa (2007-2017).
Esta comisión fue liderada por el ufólogo Jaime Rodríguez, quien entrevistó a los ciudadanos y militares que hicieron los avistamientos. Estos archivos fueron proporcionados a EXTRA por Rodríguez.
– BALA A LA NAVE
Entre los testigos estaban militares como el coronel Eustorgio Pacheco, quien le disparó con su fusil a una nave, y el mayor Leonidas Enríquez, piloto de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE), quien observó un objeto extraño en una misión.
En 1995 Pacheco estaba designado al destacamento Tigre, en la provincia de Loja, fronteriza con Perú. Según su testimonio, vio que una luz empezó a descender donde estaban, mientras hacía guardia en la madrugada.
“Eso fue a las tres de la madrugada. Esa luz redonda empezó a bajar. Yo llamé a mis compañeros, pero no salieron de sus tiendas por el susto. Tenía temor y esa luz se me acercaba más, fue por eso que le disparé, pero se movió hacia arriba y se escondió en las nubes”, relató Pacheco.
En 1998 el piloto Enríquez realizó misiones por la playa de Crucita, en el cantón Portoviejo, provincia de Manabí. En un vuelo, a una distancia de 5.000 pies (1.524 metros), teniendo de referencia su avión, dos objetos con forma romboide y brillosos se le acercaron.
“Pregunté a la torre (de control) si había tráfico aéreo y me dijeron que negativo. Cuando me acerqué a los objetos, estos se movieron de manera rara y se escondieron detrás de las montañas de Crucita”, manifestó Enríquez.
A la investigación también aportó el exvicepresidente de la República Luis Parodi (fallecido en 2020). En 1992, durante una reunión en su casa, en Guayaquil, grabó el movimiento errático en el cielo de un objeto raro.
El 5 de septiembre de 2005, el odontólogo Antonio Osorio registró con su cámara de video un grupo de aproximadamente 50 círculos brillosos en el cielo de Quito. “Parecían globos aerostáticos, eran luminosos y se movían rápido. Luego fueron desapareciendo uno por uno”.
Tres exoficiales de Inteligencia de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, David Grusch, Ryan Graves y David Fravor, declararon ante un subcomité del Congreso ‘gringo’ que el Gobierno de aquel país tiene evidencia física de seres no humanos. A pesar de aquello, el Gobierno estadounidense no revelará información sobre los ovnis, dice el ufólogo Jaime Rodríguez.
“Cuando funcionó Ceifo, en el grupo hubo dos miembros de la CIA (Agencia Central de Inteligencia) y no permitían trabajar, siempre ponían negativas. El Gobierno me permitió revisar los archivos, pero solo me dejaron ver unos cuantos. Ceifo se cerró por la CIA”, sostiene Rodríguez.
De acuerdo con el especialista, el Ministerio de Defensa tiene evidencias para asegurar la presencia de ovnis en Ecuador. “Tienen videos y fotos de avistamientos, pero no tienen evidencias físicas. A estas alturas ya no deberíamos estar hablando sobre si existen los extraterrestres. Deberíamos estar averiguando su origen”.
https://www.extra.ec/noticia/ecuador/enigmas-ecuador-evidencias-avistamientos-ovnis-88825.html
Ovni ‘borracho’ en Bahía de Caráquez
Altamirano Cedeño aseguró que una nave con forma de esfera apareció en el cielo y dejó ver su aspecto.
Altamirano Cedeño ha tenido varios avistamientos de objetos voladores no identificados. Adrian Peñaherrera
24.05.2023
Ginno Zambrano
Altamirano Cedeño admiraba las estrellas en el cielo desde el patio de su casa. Toda su atención la tenía en ese punto, hasta que apareció un objeto volador no identificado e interrumpió su vista con su aspecto extraño y desplazamiento errático.
El joven de 24 años, quien reside en un barrio de la periferia de Bahía de Caráquez, provincia de Manabí, el pasado viernes 3 de marzo, aproximadamente a las 23:00, grabó a un objeto circular que aumentó y disminuyó su tamaño, realizó movimientos zigzagueantes y emitió destellos de luces.
“Apareció entre las estrellas, moviéndose muy raro, como si una persona borracha estuviera manejando ese platillo volador. Subía, bajaba, avanzaba y retrocedía en todas las direcciones. Incluso, ese objeto iba dejando una especie de estela, que con su recorrido formó la figura de una culebra”, recordó emocionado.
Aquella escena no lo asustó. Por lo contrario, para tener una mejor visión, subió a la terraza de su domicilio. El objeto desapareció por unos cinco minutos, pero luego apareció para emitir destellos de luz, como si fuera el flash de una cámara fotográfica.
“Pensé que ya se había ido, pero después se volvió a iluminar en el cielo, como si hubiesen prendido un foco. Esta vez se movió muy poco y cuando se quedó estática aumentó y disminuyó su tamaño por varias veces, que pude ver más detalles de su forma”, reveló.
“Era una esfera grande, con un color entre blanco y plateado brilloso, que la rodeaba una especie de llamas de fuego y emitía luces, así la pude ver por unos tres minutos hasta que desapareció, su luz se apagó. No me cabe duda que era un extraterrestre, porque un avión no hace esos movimientos”.
– ‘Submarino’ en manta
Estas escenas son una constante en la vida de Altamirano, porque ha tenido algunas experiencias de avistamientos de ovnis.
“Desde pequeño las he visto. Mi mejor experiencia fue en Manta, que vi una nave gigante que parecía un submarino. Yo estaba sentado en la playa, fue en la tarde y la nave pasó volando por encima de mí, iba despacio y brillaba bastante. Esta también era plateada y no tenía ventanas, estaba totalmente sellada”, acotó sobre este evento que sucedió en 2016.
El ufólogo Ronald Chávez explicó que Altamirano Cedeño sería un contactado por extraterrestres, porque se le han aparecido en diferentes lugares.
“Los seres de otros planetas siguen a las personas con las que han tenido contacto para vigilarlas. Estos seres lo están buscando para algún tipo de misión o lo vienen siguiendo de vidas pasadas para protegerlo”, dijo Chávez.
Además, aseguró que las personas no suelen recordar su contacto directo con los alienígenas. “Les borran la memoria para que no puedan contar lo que pasaron y la razón por la que lo contactaron”.
https://www.extra.ec/noticia/actualidad/enigmas-ovni-aparece-bahia-caraquez-85405.html
Jimena, la ‘fotógrafa’ de ovnis en la comunidad de Migüir, provincia de Azuay
Asegura tener evidencias de estas naves, que suelen ‘estacionarse’ en la cima de la montaña que está detrás de su casa. En esta localidad han construido estaciones para avistamientos
Jimena Jácome cuenta sus experiencias con objetos voladores no identificados. Christian Vinueza
22.12.2021
Ginno Zambrano
“Han llegado al sitio indicado”. Es la frase con la que Jimena Jácome recibe a los turistas que visitan al poblado Migüir, ubicado en el kilómetro 42 de la vía Cuenca-Molleturo, en la provincia del Azuay, en busca de tener avistamientos de platillos voladores.
La joven, de 26 años, los acoge de esta manera porque no es ajena al tema; por el contrario, le apasiona, ya que toda su vida ha visto sobrevolar objetos de forma circular, rectangular y ovalados mientras hacen movimientos raros y emiten luces en diferentes direcciones.
Es más, ella les cuenta sobre la supuesta nave extraterrestre que la ‘visita’ la mayoría de las noches desde hace 10 años (2011). Al principio estos encuentros la asustaban, pero ahora son la razón para conversar con los turistas.
Estas son escenas con las que nunca esperó encontrarse en el sitio, que resalta en el Parque Nacional Cajas, Azuay, por la tranquilidad, el silencio, la brisa helada y las frondosas montañas, las cuales se pueden recorrer por medio de senderos rocosos, en trayectos que duran hasta 10 horas a pie.
Afirma que no les tiene miedo a los supuestos extraterrestres. Tanto así, que se atreve a tomarles fotografías con la cámara de su celular, en el que tiene varios registros. “Las fotos son mi única prueba de que no estoy loca”, dice entre risas la lugareña.
De hecho, ella considera que es positivo que al sector lleguen personas en busca de este tipo de experiencias, porque eso genera más trabajos para guías de senderos, cocineros y empleados de restaurantes y hoteles, entre otros. Reactivación económica.
Por esta razón, en los senderos construyeron estaciones para que las personas descansen y hagan avistamientos de ovnis. Las estructuras las armaron con piedras, les dieron forma circular y tienen un diámetro de 5 metros. No tiene ningún costo utilizarlas.
“Últimamente vienen bastantes personas que buscan ovnis y eso nos beneficia, porque hay más trabajo. Yo conseguí trabajo en un hotel que ofrece hacer senderos para buscar ovnis. No les cobramos por quedarse en las estaciones, porque queremos motivarlos a que regresen”, asevera.
Le hacen luces
La azuaya asegura que desde hace 10 años un objeto volador no identificado aparece haciendo movimientos raros durante las noches que hay neblina espesa en el poblado, que está a 2.409 metros sobre el nivel del mar y donde residen cerca de 500 personas.
Destaca que la ‘visitan’ porque la supuesta nave reposa en la cima de la montaña que está atrás de su casa, donde se ha quedado hasta tres horas aproximadamente. Aparte, porque empieza a emitir luces y aumenta y reduce su tamaño con rapidez, según el relato de la chica.
El último avistamiento que tuvo fue hace 15 días, cuando salió al patio de su hogar para recoger la ropa que había lavado, cerca de las 22:00. Esa vez solo lo vio por un instante, porque ingresó enseguida a su hogar, ya que estaba lloviendo.
“La luz gigante estaba en la cima de la montaña y cuando salí parpadeó. Luego intenté verla desde la ventana de mi cuarto, pero ya había desaparecido del lugar. Estaba lloviendo y había neblina, pero se veía clara”.
Jimena considera que seres de otro planeta tratan de comunicarse con ella. Por esa razón, se queda mirando al objeto cada vez que aparece los objetos.
“Yo siento que conversamos porque cuando le hago una pregunta, me prende y me apaga sus luces, como si me estuviera respondiendo. Solo una vez intenté ir a buscarlos, pero cuando ya iba a subir la montaña, la luz se movió y desapareció. Espero que algún día tengamos contacto”.
La nave, según su descripción, tiene forma circular, emite luces de color blanco en todas las direcciones y aumenta y reduce su tamaño en cualquier momento.
Ella recalca que las primeras veces que vio el objeto no identificado, creía que se trataba de una estrella, ya que esa era la explicación que le daba su mamá. Pero los cambios de luces y los movimientos raros la hacían dudar.
“Desde que recuerdo, he visto aquí en el cielo esas luces blancas hacer movimientos raros. Nosotros desde niños bromeábamos con que eran fantasmas. Desde pequeña ya estoy acostumbrada a ver estas cosas. No las he visto de cerca aún”.
Hace 50 años ya se veían objetos raros
Tránsito Quiroz y su esposo Segundo Gutamba, de 80 y 85 años respectivamente, también son oriundos del poblado de Migüir, que está rodeado por las montañas y vegetación del Cajas y donde los celulares no receptan señal.
Ellos recuerdan que antes de que construyan la carretera que atraviesa el sector (la vía Cuenca-Molleturo-Naranjal se empezó a cimentar en 1969 y la culminaron en 1988) y de que el lugar se vuelva concurrido, los objetos no identificados “se veían con más frecuencia y más cercanos”.
“Cuando empezaron a construir el carretero, yo vendía empanadas en los buses. Yo me quedaba cerca a la vía y las luces raras pasaban cerca de la carretera, que aún era de tierra, pero más aparecían los días que estaban oscuros. No se veían bien porque parpadeaban y desaparecían rápido cuando alguien se les quería acercar”, recuerda Tránsito.
Finalmente, Segundo considera que no es beneficioso para el poblado que lo visiten turistas, porque “no son limpios”.
“No es nuevo el tema de los ovnis aquí. Esto sucede desde hace tiempo, solo que las personas no conocían porque no venían. Ahora, ya hasta hay hoteles con este tema. Esperemos que el lugar no se destruya, porque los turistas lo dejan sucio”, dice con seriedad el octogenario.
El clima helado, la tranquilidad, los paisajes y los espacios para acampar son los principales atractivos de Migüir para los turistas, pero los avistamientos de objetos no identificados lo convirtieron en el sitio ideal para quienes buscan este tipo de experiencias.
Nelson Pineda, investigador y explorador en ufología
El investigador y explorador en ufología Nelson Pineda explica que las luces raras que se mueven rápido son platillos voladores que se han establecido en el Parque Nacional Cajas, en la provincia del Azuay, ya que buscan lugares alejados que tengan recursos que “les interesan”, como el agua, y el poblado de Migüir cumple con estas características.
Pineda asegura que los avistamientos de objetos no identificados se registran desde hace más de 50 años, pero que son pocos los casos que se conocen porque las personas prefieren no contar sus experiencias por miedo a que las tomen por dementes.
“El Parque Nacional Cajas es un lugar lleno de misterios. Todo el tiempo, todos los días, las personas que pasan por el lugar tienen una experiencia rara. Turistas cuentan sobre una serie de situaciones extrañas con luces que los siguen, que se les atraviesan en el camino. Incluso, las personas que acampan han visto que las naves se llevan el agua de las lagunas que hay en el sector”.
Enfatiza que los extraterrestres se pueden comunicar con los humanos por medio de la telepatía (transmiten un mensaje mentalmente).
Finalmente, el experto sostiene que se trata de seres extraterrestres inofensivos. “Si fueran seres que nos quisieran hacer daño, ya habrían hecho algo en contra de las personas que los ven, y hasta el momento no ha ocurrido eso”.
https://www.extra.ec/noticia/actualidad/jimena-fotografa-ovnis-migueir-61398.html
Roque Prado es ‘dulce’ para los alienígenas en el Parque Nacional Cajas
Dejó Cuenca para vivir en un rancho que heredó, cuando empezó a ser testigo de fenómenos no identificados. Un experto confirma la presencia de una base extraterrestre
Roque Prado lleva 32 años entre las montañas de El Cajas y avistamientos de objetos voladores. Christian Vinueza
15.12.2021
Ginno Zambrano
Año 1990. Roque Prado le dice adiós a Cuenca. No soporta más el bullicio, el tránsito vehicular y ajetreo de la capital de la provincia del Azuay. Tras 25 años trabajando como topógrafo regresa al Parque Nacional El Cajas en busca de tranquilidad, pero lo que halló en uno de sus paseos por los senderos ha sido, hasta ahora, la mejor experiencia de su vida: un ovni.
Un destello de luz en medio de la oscuridad de la vía Cuenca-Molleturo, como un flash, llamó su atención. Era un objeto circular que se movía en su dirección. No era un avión lo que sobrevolaba el rancho donde había vivido hasta antes de ingresar a la escuela (en Cuenca 1955), y que posteriormente heredó de sus padres.
Esta era una escena con la que no esperó encontrarse en ese sector, que resalta por el silencio, la brisa helada, las frondosas montañas, las lagunas y los bellos parajes. Donde, incluso, no hay señal para teléfonos celulares.
La experiencia inolvidable
Eran aproximadamente las 18:45 de un día de agosto de 1998, cuando Roque, que actualmente tiene 70 años, caminaba cerca de su pequeña covacha, situada a unos 50 metros de una pista que atraviesa por su rancho. A esa hora ningún vehículo, mucho menos una persona, transitaba por ese lóbrego y apartado lugar.
“Yo me acuerdo de todo. Cuando salí de la casa, miré hacia arriba y me di cuenta de que una bola negra venía bajando en mi dirección hasta que estuvo cerca de mí. Primero pensé que era un globo, pero luego pude ver cada detalle”, explica con detenimiento.
La nave, según la descripción del azuayo, tenía la forma de un globo aerostático, de color gris, sin ventanas ni ranuras, solo le colgaban tres escalerillas. Estaba a unos 50 metros de distancia de él. Difícil olvidar aquella fantástica escena, aunque haya sido breve.
Al ver que el objeto pasó encima suyo y continuó su trayecto hasta desaparecer entre las montañas, a unos 3.940 metros sobre el nivel del mar, la curiosidad invadió a Roque. Hizo cálculos de dónde pudo haber aterrizado y fue a buscarlo.
“Corrí a la loma, pero el objeto se perdió. Estaba oscureciendo. Yo pensé que se había estrellado porque descendió rápido, pero no encontré ningún rastro en el piso. Antes me daba miedo porque de noche se ven estrellas que se prenden y se apagan, de colores raros, pero ahora quisiera saber sobre el tema. Me gustaría tener contacto con ellos (alienígenas)”.
Tras esta primera vivencia, tomaron sentido para él las experiencias raras que ha tenido durante su vida. “Recuerdo que cuando era niño y salía por las noches a jugar, veía esas luces hacer movimientos raros. Incluso, cuando regresé a vivir al rancho las volví a ver. Pensaba que solo eran estrellas, pero luego entendí que las estrellas no se mueven así”, acotó entre risas.
‘Fotos’ en jornada de pesca
En 2011 salió a caminar por la carretera y se dio cuenta de que una nave en forma de cigarro, que era de color gris y emitía luces de colores, pasó encima suyo hasta que se perdió entre las nubes.
Al año siguiente (2012), un objeto volador se le acercó cuando pescaba truchas con su hijo Jorge, de 25 años, en la laguna Pampeada, a un kilómetro de su covacha y a una hora de caminata por los senderos.
“Ese día nos fuimos con mi papá a pescar. En la laguna hay un refugio. Yo me acuerdo de que entré a ver algo y mi papá me gritó que salga a ver un ovni. Cuando salí, vi una luz a lo lejos, que se nos fue acercando hasta que quedó enfrente de nosotros. Esta era redonda y lanzaba luces como si nos estuviera tomando fotos. Se quedó unos cinco minutos y desapareció volando hacia arriba”, recordó Jorge.
En El Cajas existen 235 lagos, a los que los turistas pueden acceder realizando recorridos a través de un territorio rocoso y con pendientes, trayectos que pueden durar hasta cinco días a pie. En cualquiera sector del parque se puede acampar.
Los paisajes de El Cajas, la diversidad de fauna (existen 152 especies de aves, 43 de mamíferos, 15 de anfibios y 4 de reptiles, según el Ministerio del Ambiente) y la brisa helada (de -2 a 10 grados centígrados) fueron razones suficientes para que Roque se estableciera en ese sector; pero, al parecer, también sería el sitio favorito de alienígenas. Se trata de una zona que el ufólogo Jaime Rodríguez cataloga como uno de los tres lugares con más avistamientos de ovnis en el país.
El investigador y explorador en ufología Nelson Pineda dice que el Parque Nacional El Cajas es un lugar atractivo para los alienígenas por los recursos naturales que tiene, como el agua y el uranio. Además, indica que seres intraterrestres se han establecido en este lugar de la provincia del Azuay para crear su propia terminal, desde donde nos vigilan.
Nelson Pineda, investigador y explorador en ufología: “En El Cajas hay una base de alienígenas”
¿Por qué se registran muchos avistamientos en este lugar?
En El Cajas hay una base compartida de extraterrestres e intraterrestres, y son pocas las que existirían en la Tierra. Se llama compartida porque los extraterrestres son los alienígenas y los intraterrestres son híbridos, que tienen la apariencia de un ser humano con una altura de más de dos metros y son rubios.
¿Dónde está esta base? ¿Es visible para los humanos?
Esta base está cerca de la laguna Luspa (ubicada en el segundo control en la dirección Sierra-Costa). En el lugar no van a encontrar más que montañas y lagunas, porque ellos tomaron precauciones y la ubicaron debajo del agua, fuera del contacto con alguna persona.
¿Cómo sabe que existe?
Por investigaciones. Al lugar hemos ido desde el 2004. Hace unos años hicimos un encuentro internacional en la laguna Luspa y nos quedamos allí cuatro días. Tuvimos una serie de experiencias. Se contactaron con nosotros de manera telepática y lo corroboramos porque el mensaje fue el mismo para todos. Su mensaje fue que ellos trabajan a favor de la humanidad y están en el lugar para ayudarnos a desarrollar espiritualmente. Vimos cantidades grandes de naves, pero se quedaban en las montañas y nos apagaban y nos prendían las luces, como si nos estuvieron diciendo algo.
¿Por qué eligieron El Cajas?
Ellos están en El Cajas desde hace más de 50 años, desde esa época ya hay registros de ellos. El Parque Nacional es un lugar ideal para ellos porque está alejado de la civilización. También hay muchos minerales como el uranio y agua, que los utilizan como combustible para sus naves. Esto no es igual para todas las naves.
¿Deberíamos preocuparnos por la existencia de la base?
Ellos trabajan en favor de la humanidad. Son trabajos indirectos. En su hangar tienen laboratorios de alta tecnología, aparte de que siempre están chequeando lo que está haciendo la humanidad. Se establecen en lugares especiales como este para trabajar en secreto. Si fueran entes negativos, hace tiempo ya lo hubiéramos sabido.