‘Estación Saturno’: una novela con ovnis, miserias familiares y corrupción que ve el futuro
El nuevo libro de la argentina Fernanda García Lao es una narración futurista que sirve de metáfora para imaginar hacia dónde va el mundo
Retrato promocional de la autora Fernanda García Lao. CANDAYA
10 mar 2026
Carmen Domingo
El libro empieza con una advertencia: “Saturno fue una estación Ferroviaria del Partido de Guaminí, provincia de Buenos Aires, deshabilitada en 1977, por orden del ministro de obras y servicios públicos de la dictadura cívico militar. Desde entonces, pescadores y vecinos de la zona narraron encuentros con esferas danzantes y huellas que amanecían sin dueño. Lo atribuyeron a actividad extraterrestre”. Una zona, despoblada, alejada del todo y en la que sus habitantes deben buscar una salida terrenal… celestial o alienígena.
Tras situarnos geográficamente, empieza la novela, cuyos protagonistas son dos hermanos en un viejo coche de regreso del entierro del tercero de ellos. Al poco de iniciar el viaje pierden el gato que el fallecido tenía y que habían decidido quedarse para recordarlo. Se detienen entonces en el hotel Ti?nqì, a medio camino de sus casas, para tratar de encontrarlo.
En ese hotel, de nombre chino y arquitectura inverosímil, coinciden con otros huéspedes con los que se rompen las dimensiones temporales, hablan de ovnis, y conviven con la corrupción y el engaño. Al mismo tiempo, la autora saca a la luz las miserias familiares de los protagonistas, miserias que, tal vez, pueden generalizarse, dudas, miedos, críticas… Todo ello, con una prosa, que por momentos acerca al lector a través de la descripción de acotaciones teatrales, puestas como epígrafes de los capítulos, divididos en tres grandes bloques, y que te sitúan en las distintas sensaciones a las que pueden transportarte los cinco sentidos y te hacen sentir, en cada una de sus frases, a través de cada una de las palabras, una sensación que antecede lo explicado.
Fernanda García Lao (Mendoza, Argentina, 1976), una de las autoras latinoamericanas que no podemos obviar en este siglo XXI, desarrolla en Estación Saturno, una narrativa personal —rara y original a la par, y sin duda magnética— que la sitúa como una de las voces imprescindibles de la literatura argentina. Una novela más cercana a la prosa poética que a la ficción descriptiva, una narrativa futurista que ya vimos, entre otros de sus libros, en la muy recomendable Nación vacuna (2020) donde una epidemia, muestra cómo el Estado reacciona frente a una catástrofe, lo que le sirve a la autora para reflexionar sobre el poder perturbador de la mentira política. En esta, como en otras novelas, García Lao es capaz de provocar risa y dolor con tan solo unas líneas de distancia en el mismo texto, y de hacernos creer que esas frases sin subordinadas, centradas en la sencillez de las acciones, y la economía de lenguaje, son algo más, porque son capaces de, sin florituras, llegarnos a lo más hondo del ser.
El agua lo impregna todo queriéndolo limpiar, pero solo consigue embarrar los espacios…
Esa familia, esos dos hermanos de los que apenas conoceremos nada, ese muerto y la relación de los vivos con los muertos, el agua que lo impregna todo queriéndolo limpiar, pero que solo consigue embarrar los espacios… son quizás, una metáfora de hacia dónde va el mundo, de cómo nos descomponemos sin conocernos del todo a nosotros mismos, ni a los que tenemos cerca, sin saber toda la historia del que nos acompaña, o quizás olvidando la propia. De cómo, quizás, el mundo que conocemos se puede descomponer tan solo con el movimiento de una pieza.
‘Estación Saturno’: Una Odisea de Ovnis, Secretos Familiares y Corrupción Futurista
10 marzo 2026
La novela «Estación Saturno» de Fernanda García Lao nos transporta a una antigua estación ferroviaria en Buenos Aires, deshabilitada en 1977 durante la dictadura cívico-militar. Desde entonces, los lugareños han reportado fenómenos inexplicables, atribuidos a actividad extraterrestre. La obra inicia un viaje narrativo con dos hermanos que, tras asistir al entierro de un tercero, enfrentan la desaparición del gato del fallecido, un evento que marca el comienzo de una travesía cargada de simbolismo y misterio. Deteniéndose en un particular hotel llamado Ti?nqìa, acompañan al lector a una experiencia que trasciende las dimensiones temporales y desdibuja los límites entre la realidad y la fantasía, abordando temas universales de pérdida, memoria y el sentido de pertenencia.
García Lao destaca con un estilo narrativo que mezcla magistralmente la prosa poética con un enfoque futurista, desarrollando una narrativa que desafía las convenciones literarias tradicionales. A través de sucesos cotidianos envueltos en un ambiente de surrealismo, la autora nos lleva a reflexionar sobre la complejidad de las relaciones familiares y el constante cuestionamiento de la verdad en un mundo en decadencia. Con una prosa que alterna entre lo poético y lo directo, la novela invita a explorar las profundas capas del ser humano, utilizando metáforas como el agua que ensucia mientras intenta limpiar, planteando un paralelismo inquietante entre las pequeñas disrupciones familiares y los grandes cambios de un mundo desmoronándose lentamente.