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Algunos hombres sufren de embarazo fantasma

Los hombres sufren de embarazo fantasma

Los padres expectantes pueden sufrir de los síntomas del embarazo, muestran investigadores británicos.

La enfermedad de la mañana, calambres, dolor de espalda y estómagos hinchados fueron reportados por hombres cuyas parejas estaban embarazadas.

Dicen los investigadores de la universidad de St George, Londres, que realizaron el estudio de 282 futuros papás que el fenómeno era conocido como «síndrome de Couvade».

Los expertos dijeron que no estaba claro porqué algunos hombres tenían síntomas similares a sus parejas pero podría estar relacionado con la ansiedad sobre el embarazo.

Los especialistas supervisaron a hombres, de entre 19 y 55 años, cuyas parejas fueron atendidas en el hospital de St George durante su embarazo y compararon los resultados con un número similar de controles.

Los padres expectantes divulgaron una gama de síntomas, incluyendo calambres, dolor de espalda, variaciones del humor, ascos por el alimento, enfermedad de la mañana, fatiga, depresión, desmayos, insomnio y dolores de dientes.

En casos más extremos, los hombres desarrollaron estómagos hinchados que parecían una «panza de bebé».

Once de los hombres fueron a su GP por sus síntomas pero no se encontró ninguna causa física.

La mayoría de los hombres notaron síntomas en los primeros meses del embarazo de su pareja. Otros tuvieron que hacer frente a problemas justo hasta el nacimiento.

La mayoría de los síntomas desaparecieron después del nacimiento.

Dolores por simpatía

«Estos hombres estaban tan adaptados a sus parejas, que comenzaron a desarrollar los mismos síntomas», dijo el doctor Arthur Brennan, principal conferencista en el St Georges, que condujo el estudio.

Un hombre en el estudio dijo: «Tenía constantemente hambre a toda hora y tenía un imparable antojo de kormas y poppadoms de pollo.

«Incluso a horas tempranas de la mañana me levantaba y me preparaba una. Era extraño».

Uno de los hombres en el estudio insistió que el dolor de estómago que él experimentó durante el parto excedió en grado al malestar de su esposa.

«Parecía como mi dolor era peor», dijo. «Sus contracciones eran bastante fuertes, pero ella no podía empujar y mientras sucedía eso mi dolor de estómago se acumulaba y se hacía cada vez peor».

El síndrome de Couvade, viene de la palabra francesa «couver» que significa «incubar», pero no es una condición médica reconocida.

El Dr. Brennan, padre de dos niños, dijo que él lo observó mientras estudiaba los síntomas fetales y paternales al principio de su carrera.

«Alguna gente puede percibir esto como que los hombres intentan entrar en el acto, pero lejos de buscar atención, estos síntomas son involuntarios», dijo.

«A menudo los hombres no tienen pistas sobre qué les está sucediendo.

«Los doctores no reconocen el síndrome de Couvade – no hay diagnosis médica.

«Aunque esta investigación prueba que realmente existe el síndrome de Couvade – los resultados hablan por sí mismos».

El Dr. Val Collington, jefe de la escuela de obstetricia en St George, dijo: Las «parteras no pudieron ser sorprendidas con estos resultados.

«Una me dijo que en su experiencia, los hombres se quejen a menudo de náusea durante los primeros tiempos del embarazo de su pareja».

La Dra. Harriet Gross, conferencista del departamento de ciencias humanas en la universidad de Loughborough dijo que el síndrome había sido identificado y se creía que tenía una base simpatética.

«Sería interesante saber si hay una correlación entre las mujeres que sufren los peores síntomas y los que experimentan sus parejas».

Ella agregó: «Los síntomas, que suceden a menudo a principio del embarazo, pueden ser una muestra de ansiedad inminente – el principio de un embarazo es un tiempo incierto».

http://news.bbc.co.uk/2/hi/health/6751709.stm

Ovnis en México. Década de los 50 (Primera parte)

LA «OLEADA» DE 1950 EN MÉXICO

La primera «oleada» de platillos voladores sucedida sobre cielos mexicanos se dio en el mes de marzo de 1950. Hasta el momento el único investigador mexicano que se ha ocupado del asunto es Héctor Escobar Sotomayor, quien ha publicado varios trabajos al respecto[1][2].

Aún cuando las noticias de los platos voladores en Estados Unidos y en Europa llegaban puntualmente a México, los mexicanos parecían poco interesados en el asunto. No fue sino hasta el inicio de la década de los cincuenta que los avistamientos comenzaron a crecer. Fue en marzo de 1950 cuando se presentó la avalancha de reportes que conformó la oleada mexicana del 50. Ningún ufólogo, que yo sepa, ha investigado las razones y antecedentes de esa oleada. En este trabajo tampoco nosotros lo haremos. Nos limitaremos a presentar una descripción de los casos siguiendo una línea histórica. Tampoco trataremos de explicar los acontecimientos, a menos que sean muy evidentes. El trabajo sociológico y análisis puntual de cada caso se harán en su momento con re-encuestas de los casos más interesantes y de los que se disponga suficiente información.

Será este trabajo, pues, una breve aproximación, un resumen, de la oleada mexicana de 1950.

En el puerto de Mazatlán, en el Estado de Sinaloa, el señor Francisco Navarro Fragoso, el jueves 2 de febrero de 1950, vio una luz rojiza que se acercaba a la costa. La luz parecía provenir de la Isla de la Piedra. Al llegar a un campo de tenis, «la bola grande y redonda» se detuvo y desapareció[3]. Eran las 8 de la noche. Este es el primer reporte de platillos voladores en territorio mexicano en esta década. Al parecer, por la descripción, se trataba de una centella, pero no existen más datos para hacer alguna evaluación. Lo que sí es cierto es que las condiciones de observación no eran las más adecuadas. Aunque podríamos considerar este el primer caso de la oleada de 1950, pocos días después se tendría un avistamiento, también en el Norte del país.

El 13 de febrero «una parvada de los llamados platos voladores» (como se escribió en La Prensa[4]), cruzaron los cielos de los municipios de Apodaca y San Nicolás, en el Estado de Nuevo León. Parecían «pompas de jabón», pero viajaban a gran velocidad. Un cálculo habla de unos 500 Km/h.

Al despuntar la década de los cincuenta se dio el primer caso conocido de un OVNI perseguido por aviones de la Fuerza Aérea Mexicana. Al menos eso es lo que se desprende de los reportes de prensa del 3 de marzo de 1950.

Poco más de veinticinco personas vieron las evoluciones de un objeto sobre el aeropuerto de Chihuahua el día 2 de marzo de 1950, como a las 18:00 horas. Se dijo que el objeto tenía forma de un disco. Parecía desplomarse sobre la tierra y brillaba intensamente. Entre los testigos estaba el aviador Leo López y un grupo de soldados del destacamento militar cercano al aeropuerto. Todos esos testigos, más de veinticinco personas, se encontraban presenciando las pruebas de un avión.

«Venía rápidamente a Tierra «“dijo López-, pero repentinamente me di cuenta que en realidad se trataba de un extraño aparato. Cuando estaba a la vista de nosotros, el disco pareció desintegrarse, pues se le desprendió una partícula redonda, la partícula prosiguió también, voló rápidamente y después de dar una vuelta en círculo se reincorporó al enorme y reluciente cuerpo.

«Parecía que se le había desprendido una ala al avión que hacía las pruebas, y que venía rápidamente a tierra, pero repentinamente me di cuenta de que en realidad se trataba de un extraño aparato».[5]

El periódico Ultimas Noticias[6], de la Ciudad de México abundaba sobre el caso del jueves 2 de marzo. Según el vespertino, alrededor del medio día (otros autores dicen que fue a las 3 de la tarde[7], y otros más que a las 6), se vio un objeto de color crema pálido (amarillo, según Antonio Ribera). El «plato volador» estaba a unos 5,000 metros de altura. No se indican las coordenadas. El avistamiento se dio en el aeropuerto de Chihuahua, en el Estado del mismo nombre.

Se calcula que fueron más de 25 personas las que observaron el fenómeno desde el aeropuerto. Los testigos informaron al señor Roberto Ostos Z., inspector en Chihuahua de Aeronáutica Civil, quien se comunicó con su superior, el señor Julio Horacio Doorman, subjefe de inspectores de Aeronáutica Civil en la Ciudad de México.

Se dijo que también las autoridades militares observaron el platillo y que se envió un par de aviones cazas North American AT-6, de hélice, para interceptarlo.

El objeto «con una rapidez increíble se esfumó, dirigiéndose hacia el sureste».

Ostos Z. le dijo a su superior que no se trataba de una ilusión de óptica, como alguien sugirió.

En ese entonces el aeropuerto de Chihuahua no contaba con radar. Se desconoce la forma en que se determinó la altura del objeto.

Como el avistamiento duró varios minutos, centenares de habitantes de la ciudad de Chihuahua pudieron subir a las azoteas para observar el plato volador, el cual empezó a adquirí mayor altura para posteriormente dirigirse con rumbo Norte hasta desaparecer.

¿GLOBOS METEOROLÓGICOS?

Ese mismo día, a cientos de kilómetros de Chihuahua, un objeto de las mismas características fue observado en el Estado de Guerrero.

El capitán Dávila y el teniente coronel Izunza, ambos pilotos de Aerotransportes de Oaxaca, afirmaron haber visto un objeto de similares características del que se vio en Chihuahua, cuando volaban entre Tutla y Omatepec (Guerrero). Los pilotos dijeron que el objeto cruzaba los aires a una velocidad increíble. Según ellos, llegó a estar a unos quinientos metros de su avión.

Cuatro días después, el 6 de marzo, nuevamente de Mazatlán llegó otro reporte. Esta vez se trataba de la observación de tres objetos luminosos que se dirigían rumbo al Sur. Eran las 23:00 horas.

Ese mismo lunes, en Guadalajara (Jalisco), el licenciado Jesús Valencia vio un platillo volador que se dirigía al Sur. Se reportaron otros tres platos[8].

Ese día, por la noche, poco antes de las 22:00 horas, en el mismo Estado de Jalisco, un grupo de cazadores vieron un plato volador que volaba a gran velocidad. Los testigos se encontraban en el Cerro del Cuatro, tendiendo sus trampas[9].

En Durango, según un reporte de Excelsior[10], numerosos testigos observaron las maniobras de un plato volador, entre las 11:00 y 12:00 horas. Parecía estar suspendido, a gran altura, sobre el centro de la ciudad. Entre los miles de testigos se encontraban: la profesora María Luisa Badillos, la señora Guadalupe B. de Badillos, Tomás Canales, Antonio García, y el señor Salvador Alcalde.

A ojo desnudo el platillo volador era muy parecido a los espejos circulares de bolsillo. Pero cuando Salvador Alcalde lo observó a través de unos binoculares, se percató que tenía forma ovoide con alas en semicírculo.

«Se veía del tamaño de un espejo circular de bolsillo, brillaba a la luz del Sol y no se percibía ningún zumbido, personas que utilizaron lentes de larga vista o gemelos, dicen que la nave tenía forma ligeramente ovoide u ovoidal, con alas laterales con forma de semicírculos, y que al parecer estaba hecha de aluminio».

Por tercera ocasión se obtuvo un reporte de Mazatlán. Esta vez fue el 8 de marzo. Entre las 10:00 y 14:00 horas se vio un cuerpo brillante en forma de disco. La observación se hizo con teodolito, desde las oficinas de Caminos y Servicios Rurales. En el primer reporte se indica que el objeto se encontraba a unos 45° con respecto al horizonte, pero no se informa en qué dirección.

Otro reporte, al parecer del mismo avistamiento, confirma que se vio un trompo con franjas rojas que volaba a unos 13,000 metros de altura. Estaba a unos 40° 30″™ sobre el horizonte con dirección 53° 20″™ SO. Eran aproximadamente las 12:00, según las declaraciones de un ingeniero llamado E. Nuncio, catedrático de astronomía de la Escuela Tecnológica de Durango, que fue el que hizo las mediciones[11]. La punta del trompo era de color rojo.

El plato volador se mantuvo casi inmóvil sobre el centro de la ciudad por espacio de dos horas, según el reporte de las Ultimas Noticias[12]. Muchos dijeron que no era un espejismo ni sugestión[13]

En Chihuahua se vio un objeto similar a las 12:00. Según el Novedades[14] el fenómeno fue visto por cerca de 85,000 personas. Durante dos horas los testigos siguieron las evoluciones del objeto, que a simple vista parecía esférico. Debido a lo prolongado de la observación (de las 11:50 a las 14:15), varios testigos pudieron sacar sus prismáticos y observaron que en realidad parecía «una media Luna con cuerdas».

Incluso un ganadero, Guillermo Valdez ordenó a su piloto, el ingeniero Ignacio Dávalos, subir a su avión y perseguir el objeto, pero no lo pudieron localizar.

El 9 de marzo le tocó el turno a Torreón, Coahuila. Muchos testigos observaron un objeto que se movía en varias direcciones, como si fuese llevado por los vientos[15]. Su forma era esférica y reflejaba la luz del Sol. Se le vio entre las 12:30 y las 14:00. Se dijo que parecía una estrella de tercera magnitud. Otros testigos dijeron que «era semejante a un globo plateado»[16]. Fue visible por dos horas al Suroeste de esta ciudad.

El observatorio informó que se trataba de un globo sonda[17]. Incluso el globo sonda cayó cerca de la ciudad de Torreón ese mismo día.

Ese mismo día en la ciudad de Saltillo, Estado de Coahuila, el profesor Jesús Perales, director de una escuela normal de la localidad, junto con sus alumnas observó, entre las 14:30 y 15:00 un objeto muy brillante a gran altura, fijo en el cielo en dirección Suroeste. El objeto desapareció gradualmente sin moverse.

FOTOGRAFIADO POR ASTRÓNOMOS

Por su parte, varios científicos mexicanos que fueron entrevistados al respecto de los avistamientos[18], informaron que se trataba de globos sonda que eran utilizados tanto por la Fuerza Aérea Mexicana (FAM), como por la Universidad Nacional Autónoma (UNA, la antecesora de la UNAM, Universidad Nacional Autónoma de México). Así lo expresaron el doctor Luis Enrique Erro, director del Observatorio de Tonantzintla, Puebla; el doctor Manuel Sandoval Vallarta, del Instituto de Física de la UNA; y el ingeniero Antonio Romero Juárez de la misma UNA. Tanto Sandoval como Romero utilizaban por aquel entonces diversos globos en sus estudios de las radiaciones cósmicas. Por su parte la FAM recién había adquirido globos de su similar americana, con el fin de hacer estudios meteorológicos y radiométricos[19]. Al parecer se había iniciado el proyecto, justo en esos días, en las instalaciones que la FAM tenía a lo largo del país: precisamente en Campeche, Chiapas, Chihuahua, Coahuila, Durango, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, México, Michoacán, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Sinaloa, Tamaulipas, Tlaxcala y Veracruz.

¿Eran globos meteorológicos los objetos observados en Chihuahua? Supongo que si. De otra manera no se explica cómo es que se envía a dos aviones cazas a buscar un objeto del que sólo se pudo observar durante 3 a 5 minutos. Seguramente 5 minutos son insuficientes para avistar un objeto, determinar que no es un avión civil o militar conocido y disponer la salida de dos aviones. Por lo menos en México se necesitaría mucho más de ese tiempo para hacer toda la maniobra, a menos»¦ A menos que se tratara de globos sonda militares para estudios meteorológicos, y por lo tanto, la FAM estuviera interesada en monitorearlos más de cerca.

Jueves 9 de marzo. En la ciudad de Irapuato, en el Estado de Guanajuato, se observó un objeto que fue descrito como el tapón de las ruedas de un automóvil[20].

En la vecina ciudad de León, en el mismo Estado, se observó un objeto que presentaba la «forma de media Luna». Otros testigos dijeron que tenía forma de «Luna en cuarto menguante»[21]. El objeto se desplazaba lentamente de Oriente a Suroeste.

Al iniciar el crepúsculo de aquel día, y a pesar de que el cielo estaba bastante nublado, los vecinos de la ciudad de Pachuca, en el Estado de Hidalgo, vieron un «Disco volador» que emitía un potente brillo. Posteriormente se desató una tormenta[22]. Según el Excelsior:

«Personas serias y cultas afirman que lo que se vio aquí no fue un plato volador, lo único que vimos fue el planeta Venus que «amenazaba fuertemente»».

El viernes los platos fueron vistos sobre Querétaro (Querétaro), muy cerca de la ciudad de Irapuato. El objeto que tenía «la forma de un globo de color de aluminio, con un sector oscuro en su base»[23], fue visto a las 13:00.

El ingeniero Carlos Lázaro Benítez lo observó con su telescopio. Algunos testigos dijeron que tenía la forma de «un globo desinflado»[24]. Varios testigos que se encontraban en el Palacio de Gobierno pidieron al notario A. Fernández, que levantara un acta en caso de que apareciera otro objeto.

En San Juan del Río (Querétaro) se le vio a las 13:30. Rodrigo Puga, José Pérez González y Wenceslao González lo vieron que seguía una trayectoria Norte Sur[25].

En el ingenio azucarero de Navolato, en Culiacán Sinaloa se observó otro objeto a unos 10,000 metros de altura. El objeto era brillantísimo. Estaba al Sureste y fue visto a las 10:30 utilizando un telescopio. Su forma era de una media Luna alargada[26]. La noticia apareció, incluso, en los diarios de Chile[27]. Ahí se informaba, de manera errónea, que el avistamiento se había hecho desde el observatorio de Culiacán.

El capitán José María del Castillo Altamirano, el capitán Antonio R. Quiroz, y el capitán Héctor M. Cruz que piloteaban un avión de la línea Compañía de Transportes Aéreos Gómez Méndez, dijeron haber visto un platillo volador cuando volaban entre los Estados de Guerrero y Puebla, a una altura de 4,000 metros.

El objeto estaba a unos 700 metros sobre ellos. Se trataba de un disco de color rojo, de 2 metros de diámetro, que viajaba a una velocidad de unos 400 Km/h en dirección Norte Sur, rumbo a Juchitán.

También fue testigo el licenciado Francisco Castro Rayón, consultor del Gobierno, que viajaba en dicho avión[28].

En Saltillo, Coahuila se vio un objeto que parecía Venus[29]. Más de 50 mil coahuilenses lo vieron desde las calles. Algunos de ellos se hincaron a rezar, pues pensaban que se trataba de una «invasión marciana»

Por esos días se dijo que el objeto fotografiado por los astrónomos Luis Munch y Lauro Herrera, desde el observatorio de Tonantzintla (el 2 de marzo de 1950), era uno de los misteriosos platos voladores. El doctor Luis Enrique Erro, director de dicho observatorio, declaró que se trataba de un pequeño cuerpo astronómico, un aerolito de 23 kilómetros de diámetro que pasó entre las órbitas de la Luna y la Tierra[30]. El color rojo del objeto en la foto, se debía a que se utilizó un filtro de ese color. Se dice que en la placa se puede ver una faja que indica la trayectoria del objeto, de la parte superior derecha a la inferior izquierda[31].

El asunto de la fotografía de Tonantzintla se dio a conocer hasta el 11 de marzo[32]. Munch y Herrera vieron, durante unos segundos, un objeto tan brillante que les hizo imposible poder ver la estrella «guía». Lauro Herrera, instintivamente, obturó la cámara.

Continuará…


[1] Escobar Sotomayor Héctor, La oleada de 1950, Perspectivas Ufológicas, Año 2, No. 6, pag. 15-22, México, septiembre de 1995.

[2] Escobar Sotomayor Héctor, 500 años de OVNIs en México I, Editorial Mina, México, 1995.

[3] Anónimo, Plato Volador en Mazatlán, La Prensa, México, 4 de febrero de 1950.

[4] Anónimo, Vieron platos voladores en Apodaca, Nuevo León, La Prensa, México, 14 de febrero de 1950.

[5] Anónimo, Más de 25 personas vieron un plato volador en la Ciudad de Chihuahua, Excelsior, México, 3 de marzo de 1950.

[6] Anónimo, Un plato volátil se paró 3 minutos en Chihuahua, Ultimas Noticias, México, 3 de marzo de 1950.

[7] Ribera Antonio, Platillos Volantes en Iberoamérica y España, Plaza & Janes, España, 1980.

[8] Anónimo, Fueron vistos 4 platillos voladores, La Prensa, México, 7 de marzo de 1950.

[9] Anónimo, Otro platívolo en el Cerro del Cuatro, Excelsior, México, 8 de marzo de 1950.

[10] Anónimo, Todo Durango vio el Plato Volador. Enorme conmoción en dicha Ciudad por la extraña nave, Excelsior, México, 8 de marzo de 1950.

[11] Anónimo, Observaron con aparatos a un disco, Ultimas Noticias, México, 9 de marzo de 1950.

[12] Anónimo, Conmueve a Durango el misterio de los Platos Voladores, Ultimas Noticias, México, 9 de marzo de 1950.

[13] Anónimo, Conjeturas sobre la rara nave, Ultimas Noticias, México, 9 de marzo de 1950.

[14] Anónimo, Más platillos en Chihuahua, Novedades, México, 9 de marzo de 1950.

[15] Anónimo, Platillos volantes sobre Torreón, Novedades, México, 10 de marzo de 1950.

[16] Anónimo, Más «discos» surcan el cielo de México, La Prensa, México, 11 de marzo de 1950.

[17] Anónimo, Platos voladores, Excelsior, México, 10 de marzo de 1950.

[18] Anónimo, Científicamente no se cree en los platívolos, Ultimas Noticias, México, 9 de marzo de 1950.

[19] El 22 de enero de 1947 se creo la Escuela Militar de Meteorología

[20] Anónimo, Platillo volante en Irapuato, Novedades, México, 10 de marzo de 1950.

[21] Anónimo, Más reportes de platos voladores, Excelsior, México, 11 de marzo de 1950.

[22] Anónimo, Platos voladores por toda la República, Novedades, México, 11 de marzo de 1950.

[23] Anónimo, Más «discos» surcan el cielo de México, La Prensa, México, 11 de marzo de 1950.

[24] Anónimo, Más reportes de platos voladores, Excelsior, México, 11 de marzo de 1950.

[25] Anónimo, Más reportes de platos voladores, Excelsior, México, 11 de marzo de 1950.

[26] Anónimo, Platos voladores por toda la República, Novedades, México, 11 de marzo de 1950.

[27] Nota de Pablo Petrowish en UFO Chile, haciendo referencia a un recorte de prensa de El Mercurio, Santiago de Chile, 12 de marzo de 1950.

[28] Anónimo, Platos voladores por toda la República, Novedades, México, 11 de marzo de 1950.

[29] Anónimo, Venus se pudo observar de las 9 de la mañana a las 2 de la tarde, Excelsior, México, 11 de marzo de 1950.

[30] La impresión que me da la fotografía es que se dejó el obturador abierto durante varios segundos (o minutos) y lo que se captó fue alguna estrella o planeta.

[31] Anónimo, Científicamente se acepta que algo extraño sucede, Ultimas Noticias, México, 11 de marzo de 1950.

[32] Anónimo, El observatorio de Tonantzintla fotografió un extraño objeto. Conjeturas sobre lo que pudo haber sido el raro y flamígero viajero, Excelsior, México, 11 de marzo de 1950.

Este artículo apareció originalmente como

Ruiz Noguez Luis, La «oleada» de 1950 en México, Cuadernos de Ufología, No. 30, 3ª Epoca, Santander, Esoaña, año 2004, Pags. 62-81.

Victoria (ER): Caso en el Hogar Gral. San Martín (2)

Victoria (ER): Caso en el Hogar Gral. San Martín

Roberto Banchs

EL TESTIMONIO DE MIGUEL ÁNGEL DIONISIO (Secretario económico del Hogar, 41 años)

«El martes 13 de agosto a las 9:55 horas estábamos por tomar unos mates, cuando el señor René sale de la cocina del establecimiento y dice: «Venga, estos sí que deben ser los ovnis». Salgo corriendo y observo un juego de dos luces que cruzaban en círculo, bajaba una y subía la otra; lo vimos durante tres minutos más o menos. En eso aparece Gabirondo y enseguida Pérez. Gabirondo corre a llamar por teléfono a Ramón Pereyra del video-cable de Victoria. Observamos que una de las luces emerge otra vez, pero más cerca de nosotros, desde esa posición, corrimos hacia el frente del establecimiento y en el ínterin, pasó un camión por la ruta, estaba cargado, iba por la cuesta, yo digo: «˜No vaya a ser que se le aparezca el ovni»™; zafa el camión, y al llegar al frente del establecimiento, la luz baja al borde del asfalto al costado de la ruta. Es una luz muy fuerte blanca, y observamos como dos pares de piernas que dan pasos, pero en estado de gravedad. Gabirondo -que estaba hablando por teléfono- me dice: «Flaco, ¿vos ves lo que yo estoy viendo?», tira el tubo telefónico y sale corriendo hacia donde estaba la luz, pero no llegó, porque en menos de un minuto desapareció. El teléfono está en el ventanal sobre el frente, el vio cuando apareció la luz allí y fue, pero la luz instantáneamente se apagó sin elevarse, antes hizo un pequeño giro. Yo vi las piernas, es decir, la parte inferior del cuerpo, de la cintura para abajo, a una distancia de 350 m. Las veo al borde de la luz, pegadas a la luz por delante, como una sombra; las figuras se ven oscuras, la luz fuerte es blanca y noto el borde coloreado de amarillento y rojizo, el juego de luces se ve muy lejos, ese objeto con las figuras lo vemos a 350 m más o menos. Desde que la luz baja y se observan las figuras, pasa alrededor de un minuto. Desde el inicio hasta el final del avistamiento habrán transcurrido 4 minutos.

Miguel Ángel Dionisio, secretario económico del Hogar Gral. San Martín.

«La luz es local, abarca unos 20 m y no se proyecta. En el borde están esas figuras que dan pasos en estado de gravedad, la luz está como suspendida sin tocar el suelo, las piernas -que son talla normal- las veo de color marrón, observo el movimiento de caminar, aparentemente eran como de hombre. La luz hace un giro en semicírculo y desaparece, hace un arco desde abajo, se eleva alrededor de 2.000 m y vuelve a bajar, luego se apaga, no irradia ni encandila. Las cuatro piernas forman dos pares que se mueven como dando un pequeño paso. Eso lo observé durante 50 segundos, más 10 segundos de la vuelta en giro, completan el espacio del minuto total. No era la luz del faro de un auto porque hubiera proyectado, y ésta era local.

«En el establecimiento reinaba un silencio normal. No detectamos ningún cambio, ni en los perros del lugar ni meteorológicos. Era una noche serena, sin viento, había Luna chiquita. No registramos olores ni marcas. Gabirondo, con dos chicos del Hogar, fueron con la linterna a inspeccionar, pero no observaron nada particular; al otro día, con la claridad, volvimos a revisar y tampoco detectamos nada.

«Gabirondo, quien lamentablemente murió hace unas semanas a los 40 años, dijo haber visto dos piernas de dos personas, por lo tanto eran dos pares que aparecían juntos; él observó que caminaban muy lentamente como dando pasos. Él estaba ubicado derecho a la puerta misma del establecimiento, hablando por teléfono, y desde ahí ve cuando baja la luz, me grita, y luego manifestó haberme visto como petrificado.

«Él era el que estaba más interesado en el tema de los ovnis, leía, siempre buscaba revistas con información; él manejaba un taxi y se desplazaba por la ciudad, conversaba con uno y otro en la zona del balneario sobre lo que acontecía con el fenómeno.

Vista desde el camino de acceso al edificio del Hogar Gral. San Martín hacia la ruta n° 11.

«El chico Pérez declaró haber visto seres de cuerpo entero. Yo le pregunté si estaba seguro, porque los cuatro (Gabirondo, René, él y yo) estuvimos comentando esta experiencia durante toda la noche. Al principio él pareció no reaccionar, creo que tomó conciencia cuando lo empezaron a interrogar. Yo hablé con Roberto: «˜¿Estás seguro que lo viste completo?, acá no se trata de mentir»™. «Yo sí -dice-, yo los vi enteros». Le pedí que no invente, que contara lo que realmente vio, entonces me confesó que la verdad era que no los había visto enteros. Pero cuando vino el periodista, relató haber observado cuerpos completos»¦ Ese 13 de agosto, a esa hora, él había ido a la cocina para calentar agua para el mate. En el Hogar después de cenar, juegan a las cartas, miran televisión o van a la pieza a tomara mate»¦ pareciera que este chico Pérez busca deformar»¦ ahí dentro empezaron: «che, vino «˜fulano»™ de tal revista, vino «˜mengano»™ de la televisión, ¿vas a trabajar gratis?». Es un pibe con problemas -todos en el Hogar tienen problemas, vienen con dramas familiares-, Pérez ha vivido prácticamente toda la vida en el Hogar. Hoy tiene 21 años, la madre lo dejó cuando tenía 2 años, los padres son separados, los dos borrachos. Él es bueno, a veces tiene reacciones despectivas, es impulsivo. Para el estudio no tiene mucha capacidad, es poco imaginativo, sólo terminó la escuela primaria; los compañeros lo quieren y aceptan. Ahora le llega el momento de irse[1], sin embargo no ha tomado al respecto ninguna iniciativa.

«Don René es sereno, él también dice haber observado miembros inferiores de talla normal y no cuerpos completos. Según lo conversado, él no notó el giro en semicírculo que yo observé, para René la luz se apagó directamente.

«El día anterior al avistamiento de este fenómeno, mi hija me había pedido que la llevara para ver los ovnis, y en esa ocasión le dije: «˜Tengo que verlo para creerlo»™, no la llevé. Al otro día ella no se encontraba acá, estaba en Rosario con el resto de la familia, a los cuatro días viajé y al verlos dije: «˜Â¡He sido el furor!»™. En la radio de Rosario se informaba sobre lo que habíamos visto acá, mi hija no me creía, yo le dije: «˜Cuando llegues vas a leer los diarios»™. Hace quince días con mi hija, mi señora y una vecina vimos unas luces, entonces yo les dije: «˜Ahí están los ovnis»™, aparecieron a la altura de la abadía, era un luz muy fuerte, muy blanca con los bordes rojizos, se desplazaba lentamente, y lentamente también se apagó.

«El episodio en el Hogar de jóvenes General San Martín, fue una experiencia que jamás creí vivir, fue algo inesperado, a pesar que siempre afirmaba «˜tengo que verlo para creerlo»™; el tema sobre ovnis no me ha interesado nunca, alguna vez leí algo, pero someramente.

Vista del acceso al Hogar, en la intersección del camino y la ruta 11.

«Ante este fenómeno sentí asombro, no sentí miedo porque estábamos preparados mentalmente: observábamos la luz que venía, no sentí miedo porque no me enfrenté de golpe. Sentí admiración -especialmente- cuando vi las figuras que daban pasos, o hacían ese movimiento de pasos sin avanzar.

«Durante varios días me sentí contento porque venían los amigos para que les contara, me llamó el Intendente para averiguar por teléfono; hace una semana lo encontré en un asado, me pidió que nos sentáramos juntos y le narrara lo sucedido personalmente, estaba también el director del Hogar.

«Fue una experiencia que me gustaría repetir para ver si tengo la oportunidad de observar detenidamente a la figura, me quedó grabada, quisiera ver si puedo observar la parte que no vi, confirmar si eran similares a las personas»¦ yo vi piernas, pero no creo que sean solamente piernas que se deslizan. Lo que yo quiero saber es si existen estos seres, estas figuras que vi ¿son extraterrestres?, ¿no lo son?, ¿será algo que envían los norteamericanos, los rusos? Ellos están muy adelantados»¦, pero qué pueden querer acá, ¿buscarán algo específico para estudiar?, ¿alguna riqueza?, ¿qué fin persiguen? Yo deseo que se sepa la verdad, deseo hacer un aporte a aquellos que se interesan, que estudian con seriedad. A todos los que vienen yo los atiendo, pero quiero dar con la persona que me dé una explicación, que me diga qué hay de cierto en todo esto».

EL TESTIMONIO DE FIDEL RENÉ (Celador-sereno, 58 años)

«La noche del martes 13 de agosto a las 22 horas estábamos como de costumbre, después de la cena, en el Hogar; salgo de la cocina y veo a 300 metros dos luces que estaban como jugando, haciendo zig-zag. Llamé a mis compañeros de servicio, salieron a ver y vieron; uno de ellos -que ya murió[2]– fue a telefonear a video-cable para informar lo que estaba sucediendo, en ese momento -rápidamente- las luces se corrieron y se detuvieron frente a la entrada del establecimiento sobre la ruta, pero lo hizo una sola luz muy brillante: se posó en el asfalto, se vio por escasos tres o cuatro segundos.

«La luz era muy fuerte pero natural, como un reflector fuerte que brilla, iluminaba las ramas y las plantas, proyectaba alumbrando a unos 30 metros, cuando se posó se veía el vislumbre. No era la luz de un vehículo ni la de un cazador porque es opaca, tampoco la de un reflector, porque este larga como un chorro de luz en forma de cono, no eran luces de aviones. Esta luz fuerte y brillante, de pronto, se apagó.

Otra vista del acceso al Hogar. Allí se habría ubicado el ovni.

«Vi dos personas: Observé la parte inferior del cuerpo, de la cintura para abajo; la parte superior estaba a oscuras. Se visualizaban dos pares de piernas, no pude distinguir el color; sin embargo, se notaba que eran de personas normales -no eran enanos como se dijo-, la talla era normal. A la distancia se notaba que caminaban, el movimiento de esas piernas mi hizo pensar en la de los hombres, además se veían en pantalones comunes, no estaban desnudos. Cuando vi eso dije: «˜Ahí bajan dos personas»™. Yo no observé ningún objeto, ni nave, ni aparato, sólo esa luz fuerte y las piernas de dos personas que avanzaban juntas, haciendo un círculo muy cortito. La observación no fue muy clara ya que estaba oscuro, el vislumbre iluminaba la zona inferior, ahí se clavó, no obstante me pareció que estaban pisando.

«No estaba nublado, no había Luna, no se detectó marca alguna ni cambios de ninguna índole.

«Conmigo estaba Gabirondo, Dionisio y el chico Pérez, ellos estaban petrificados, no decían palabra, estaban duros, en verdad, ninguno de nosotros atinaba a moverse. Ellos estaban sorprendidos»¦ a mí no me tomó de sorpresa»¦ no me acerqué porque no me llamó la atención»¦ aunque puede parecer raro, en ese momento no pensé que fuera algo extraño, me pareció algo natural. Siempre he estado viendo luces, objetos que han cruzado el cielo y que no eran aviones, esto es común acá en Victoria, especialmente desde el mes julio último se escucha hablar de ovnis continuamente. Supongo que estos seres nos vendrán a observar.

«Para mí, este fenómeno es una señal, como una profecía; lo digo siempre: En la Biblia está escrito, dice que el mundo terminará -no se sabe cuándo- pero habrá un fin. En el Nuevo testamento, dice la palabra de Dios, que en los últimos tiempos habrá señales, confusión. Estas son cosas que tienen que suceder, todo esto que ocurre en la Tierra está escrito, lo mismo que el anuncio de la maldad que aumenta y se multiplica. El Señor Jesucristo dijo que debíamos estar preparados para cuando estas cosas comenzaran a suceder, hambre, sufrimiento y dolor. Por eso para mí la vivencia de este episodio fue algo natural, que tiene que pasar y lo recibo con paz, no me asombra, porque es como aquel que ya está avisado de algo y cuando llega, no hay sorpresa por que lo sabía.

«La semana pasada estaba en la casa de una vecina, y también vi una luz que se movía, me puse a mirarla: subía, bajaba, se apagaba, se ponía roja y se le veía dos antenas; esto último me llamó la atención, eso nunca lo había visto; estuve mirando un rato y desapareció. Eso no se lo conté a nadie.

«Yo no soy una persona que le guste hablar mucho; la semana pasada vinieron de un canal para grabar, lo iban a enviar a los Estados Unidos, pero lo interpreté como un negocio, y yo no me presto a eso. A mí me gusta ir con la verdad».

René Fidel, celador-sereno y testigo del suceso ocurrido el 13 de agosto de 1991.


[1] Luego de las dos entrevistas mantenidas con R. Pérez, y a nuestro regreso, nos telefoneó en varias oportunidades a Buenos Aires. Tiempo después, M. Dionisio nos comentó que había ido a vivir con su abuelo a Paraná. En agosto de 1992 nos escribió otro interno, Marcos Benítez, diciendo: «Fui amigo de Roberto, yo les escribo para contarles que a él le llegó el egreso y que se tuvo que ir a su casa, además él era desertor del servicio militar desde hace dos años».

[2] Informa F. René que Carlos Gabirondo falleció luego de una intervención quirúrgica a la que fue sometido para extraerle un órgano que había donado a su hermano. Como era de esperar, no faltaron quienes pretendieron atribuir inescrupulosamente como causa del deceso la presencia del ovni.

Table Dance y cropcircles

Gatwick advierte tierras en problemas

Gatwick. Los pasajeros que aterrizan en el aeropuerto de Gatwick son saludados por una bailarina de Table Dance gigantesca. La imagen de 9.000 metros cuadrados está dibujada sobre la hierba debajo de la trayectoria de los aviones que aterrizan.

Los oficiales del planeación están investigando si fue concedido el permiso para el anuncio, que promueve un Web site. El Consejo para la Protección de la Campiña Inglesa dijo:

¡Los extraterrestres la hicieron después de aburrirse con los círculos!

http://timesonline.co.uk/tol/news/uk/article1923524.ece