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Una probadita de lo porvenir

ESCRUTINIO

Una probadita de lo por venir[1]

Juan José Morales

La manera como Pedro Ferriz de Con fue echado de la televisora Cadena Tres, en la cual mantuvo un noticiario durante muchos años, es una especie de probadita de lo que está por venir si Enrique Peña Nieto se sale con la suya y llega a la presidencia de la República.

Ferriz de Con «”hay que subrayarlo»” dista mucho de ser un periodista independiente, aguerrido y combativo, que defienda los intereses populares o de las minorías y se enfrente a los poderes políticos y económicos. Por lo contrario, siempre ha estado al lado de ellos, y hasta puede decirse que les ha servido con eficiencia y dedicación. Se ha beneficiado con los famosos apoyos y contratos gubernamentales por servicios periodísticos, y fue «”junto con López Dóriga, Loret de Mola, Gómez Leyva y otros»”, uno de los más activos participantes en las campañas blancas, grises, turbias y negras contra López Obrador.

clip_image002La caricatura de Erandi, publicada en el portal La Rayuela Michoacana, alude a la colusión de Ferriz con los grupos políticos y económicos de poder, en particular el salinista.

Pero, por razones que desconozco, hace algún tiempo criticó agudamente a Peña Nieto. De él dijo en una conferencia que «es un ignorante» (lo cual es cierto), que «pertenece a un sistema político que está acostumbrado a robar» (cierto también), que «todos sus colaboradores son multimillonarios» (evidente), que «todos se han hecho multimillonarios en el sistema político mexicano» (ciertísimo), que «su padrino político es Arturo Montiel, quien si no se robó el estado de México fue porque no le cupo en la cartera» (absolutamente cierto), y otras cosas por el estilo, entre ellas lo que muchísima gente opina: que el ascenso de Peña Nieto a la Presidencia sería una regresión, y que eso es algo que él, Pedro Ferriz de Con, no quiere para México.

Pues bien, antes siquiera de tomar formalmente el poder, Peña Nieto ya comenzó a ejercerlo en la forma tradicional de los gobiernos priístas, y Ferriz de Con fue echado de la televisora «”oficialmente renunció»” y amordazado. O, como dijo en su despedida ante las cámaras, «callaré un rato», pues «creo que necesito un tiempo para pensar, para reflexionar.»

Ciertamente, de Peña Nieto no podía esperarse otra cosa más que una actitud vengativa y represiva como esta. Ha demostrado, como gobernador del estado de México y como candidato a la Presidencia, que no tolera críticas ni opiniones adversas, y como hemos señalado en esta columna, sus fuentes de inspiración y sus guías y modelos políticos, son presidentes caracterizados por la mano dura, la represión y la supresión de garantías y libertades, como lo fueron Adolfo López Mateos «”que llenó las cárceles de presos políticos y aplastó movimientos sindicales»” y Gustavo Díaz Ordaz, el chacal de Tlatelolco, cuyas palabras para justificar aquella matanza casi repitió textualmente Peña Nieto para justificar a su vez la represión en Atenco.

Y no deja de ser irónico que ahora Ferriz de Con reciba el mismo trato que hace diez años él aplicó a Carmen Aristegui y a Javier Solórzano, cuando en su calidad de funcionario del grupo radiofónico Imagen, les canceló sin previo aviso su noticiario y les impidió groseramente la entrada a las instalaciones.

Por supuesto, aunque no es santo de mi devoción y creo que su calidad ética deja mucho que desear, de ninguna manera aplaudo que ahora Ferriz de Con sea objeto de censura y represión. Eso es condenable, y lo ocurrido debe servirnos de advertencia sobre las sombrías perspectivas que se ciernen sobre la libertad de prensa si un hombre como Peña Nieto, intolerante, duro, arbitrario y vengativo, llega al poder.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx


[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Miércoles 18de julio de 201 Quintana Roo. Miércoles 18de julio de 2012. Reproducción autorizada por Juan José Morales

Encuestadoras solicitan crédulos

ESCRUTINIO

Encuestadoras solicitan crédulos[1]

Juan José Morales

Usualmente, los jueves destinamos este espacio a productos milagro, seudoterapias, inventos de charlatanes y otros timos por el estilo. Hoy no será la excepción, aunque parezca que al escribir sobre encuestas políticas nos apartamos del tema.

Y es que después de los resultados electorales del pasado 1° de julio, se necesitaría ser demasiado bobo, ingenuo, crédulo o estúpido, para seguir tomando en serio a las empresas encuestadoras y creer que realmente hacen un trabajo imparcial y objetivo y no que timan y engañan al público.

clip_image002En el blog personal del monero Ubaldo encontramos este ingenioso cartón sobre la forma en que las casas encuestadoras manipulaban sus muestreos para promover a toda costa la candidatura de Peña Nieto.

En efecto, durante meses, todas ellas, salvo una excepción que más adelante mencionaremos, estuvieron repitiendo machaconamente, una y otra vez, en todos los tonos posibles, que Enrique Peña Nieto tenía tal ventaja en las preferencias del electorado sobre Josefina Vázquez Mota y Andrés Manuel López Obrador, que ninguno de éstos podría siquiera soñar con remontar la diferencia. En el caso particular de AMLO, lo relegaban a un distante tercer puesto, lejos «”muy lejos»” del galán copetudo. Fue sólo casi al final de la campaña, cuando su ascenso era indiscutible, que comenzaron a ubicarlo en segundo lugar, pero siempre muy lejos de Peña Nieto.

En vísperas de las elecciones, el panorama seguía siendo igual. La encuesta más indulgente con López Obrador, la de Demotecnia, realizada para UnoNoticias, lo situaba ocho puntos por debajo de EPN. En el otro extremo, Indemerc, en su muestreo para el diario El Financiero daba a Peña Nieto 49 puntos contra 25 de AMLO, o sea una abismal diferencia de 24 puntos. Y las demás empresas, en mayor o menor grado, vaticinaban un triunfo arrollador de Peña Nieto, con una amplísima ventaja sobre López Obrador.

Así, la encuesta de GEA/ISA para el grupo Milenio «”que a través de sus periódicos y su canal de TV sostuvo una intensa campaña contra López Obrador»”, ponía a Peña Nieto 19 puntos arriba de AMLO, y la de la empresa Estadística para el grupo radiofónico Fórmula «”que también participó en la campaña sistemática contra AMLO»” lo ubicaba 17 puntos adelante, al igual que la de Buendía & Laredo para el diario El Universal. Consulta Mitofsky, que alardea de la exactitud de sus encuestas, dijo al final de la campaña que Peña Nieto obtendría el 45% de los votos y López Obrador apenas el 29%. Es decir, quedaría 16 puntos más abajo.

Para no hacer el cuento largo, basta decir que en su gran mayoría las empresas encuestadoras vaticinaron que Peña Nieto obtendría entre 41 y 47% de los votos, y López Obrador tendría que conformarse con un 27 ó 28%.

Los resultados, ya sabemos, fueron totalmente diferentes. Peña Nieto quedó oficialmente con el 38.21 y AMLO con 31.59, o sea sólo 6.62 puntos porcentajes más atrás, y eso a pesar de la compra masiva de votos por parte del PRI.

La única empresa encuestadora que se aproximó a la realidad en lo que se refiere a la diferencia entre ambos candidatos, fue Ipsos Bimsa, que pronosticó una ventaja de 7 puntos para Peña Nieto. Y todavía podemos añadir que «”aparte las de las empresas»”, la encuesta más acertada fue la del PAN, según la cual EPN superaría por sólo 6 puntos a AMLO.

Que de 11 empresas encuestadoras se equivoquen una o dos, y hasta tres, es enteramente normal. Pero que se equivoquen prácticamente todas, resulta harto sospechoso. Especialmente si en todos los casos el error es en el mismo sentido y casi de la misma magnitud.

A todas luces, los resultados fueron falseados en forma deliberada «”y por supuesto a cambio de algo»”, a fin de manipular las tendencias del electorado y crear la sensación de que el telecandidato Peña Nieto tenía el triunfo en la bolsa y era inútil ir a votar o sufragar por otro aspirante.

Por eso podemos decir que las encuestadoras están solicitando crédulos lo bastante ingenuos para creer que su trabajo fue objetivo e imparcial y no parte de esa gran operación para imponer a Peña Nieto; crédulos bobalicones que sigan creyendo en sus cifras en las elecciones venideras.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx


[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Jueves 12 de julio de 2012. Reproducción autorizada por Juan José Morales

Operación carrusel o el voto reciclable

IMPACTO AMBIENTAL

Operación carrusel o el voto reciclable[1]

Juan José Morales

Este domingo 1° de julio tendremos elecciones. Y sería ingenuo pensar que no se intentarán maniobras ilegales para coaccionar, comprar o amedrentar a los electores. Por ello, a través de la Internet está circulando un mensaje que advierte sobre la técnica de compra de votos que algunos llaman «operación carrusel» y otros «voto reciclable».

En esencia, el procedimiento se desarrolla a través de los siguientes pasos:

1.- Un participante en la operación entra a la casilla, se identifica con su credencial de elector, recibe sus boletas y pasa al sitio donde, tras cortinillas o mamparas, debe marcarlas en secreto. Pero se las guarda entre la ropa, y en lugar de ellas, deposita en las urnas hojas dobladas de papel blanco que lleva para tal fin.

2.- El individuo en cuestión se dirige a una casa de seguridad cercana a la casilla, donde entrega las boletas a los organizadores del «carrusel» y se le paga por ello.

3.- Esas boletas son marcadas en favor del partido que realiza la operación y se le entregan a un votante registrado en esa casilla, quien debe depositarlas y devolver en blanco las boletas que les entregaron. Desde luego, se le pagará por hacerlo.

4.- Las nuevas boletas son marcadas de igual manera y entregadas a otro votante, quien repite lo anterior. Y así sucesivamente.

Esta forma de comprar votos es muy antigua, y para neutralizarla, el mensaje de Internet recomienda que los observadores electorales, los representantes de partido, y en general todos aquellos ciudadanos interesados en garantizar la limpieza de los comicios, recorran los alrededores de las casillas, hasta varias cuadras de distancia, para observar movimientos sospechosos o situaciones anómalas que indiquen la existencia de una operación carrusel. Por ejemplo, casas a las que acude demasiada gente extraña, frecuente ir y venir entre esa casa y la casilla, presencia de vehículos extraños o pertenecientes a algún partido, etc.

En caso de detectar situaciones de ese tipo, se sugiere correr la voz a través de las redes sociales y avisar a varios periódicos y a los representantes de distintos partidos, para que tomen las medidas del caso. Todo ello discretamente, sin exponerse a ser agredido por quienes se sientan descubiertos.

Una amplia y estrecha vigilancia ciudadana puede desde luego inhibir y reducir en gran medida la compra de votos, pero no evitarla del todo. Quienes la practican aprovechan la situación de extrema pobreza de millones de mexicanos que, como señalábamos hace unos días, aceptan vender su voto para recibir unos cientos o, si acaso, un par de miles de pesos y satisfacer temporalmente sus más agobiantes necesidades.

Una variante de la compra de votos consiste en obligar que el elector tome con un teléfono celular una foto de su boleta marcada para mostrarla a los mapaches y probar cómo votó. Para contrarrestar esta técnica, se ha sugerido lo que se muestra más adelante. Si no puede hacerse, igualmente funciona la táctica de anular el voto tachoneándolo después de tomada la foto.

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No todos quienes son obligados a participar en estas operaciones fraudulentas, sin embargo, lo hacen impulsados por la necesidad económica. Hay también maestros, burócratas, beneficiarios de programas sociales, estudiantes becados y otros que actúan así bajo la amenaza de quedarse sin empleo o de que les sean suspendidos sus beneficios.

Pero, sea cual sea su razón o motivación, quien es forzado a vender su voto tiene en sus manos «”literalmente hablando»” una manera muy sencilla de frustrar esa maniobra y burlar a los mapaches: basta con que antes de depositar las boletas previamente marcadas que se le entregaron, tache todos y cada uno de los símbolos de los demás partidos. De esta manera, la boleta quedará inutilizada y el voto será nulo. No contará para ningún partido. Y el que haya pagado por ese voto se quedará con un palmo de narices.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx


[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Viernes 29 de junio de 2012. Reproducción autorizada por Juan José Morales

Las encuestas, parte de la película

IMPACTO AMBIENTAL

Las encuestas, parte de la película[1]

Juan José Morales

Si le hiciéramos caso a las encuestas, la elección ya está decidida por anticipado y el próximo presidente de la República es un individuo de alto copete y cara bonita que desde hace muchos, muchísimos meses, viene galopando velozmente hacia la residencia oficial de Los Pinos montado en un caballo tricolor que hace tiempo vivía en aquel establo, mientras en lontananza, a su zaga, muy, pero muy lejos de él, otros contendientes tratan vanamente de alcanzarlo trotando a duras penas sobre sus torpes jamelgos.

Dada esa situación, pues, no tiene caso ir a votar el próximo domingo 1° de junio. ¿Para qué, si al telecandidato no hay quien pueda vencerlo?

Ese es uno de los propósitos de la avalancha de encuestas y comentarios políticos pagados por el PRI y Peña Nieto que dan sistemáticamente a este último como triunfador. Lo que se busca con ello es desalentar a los simpatizantes de López Obrador, infundirles una sensación de derrota anticipada, y lograr que no acudan a votar.

El otro propósito es atajar de antemano las protestas por un fraude electoral. Si se logra convencer a la opinión pública de que Peña Nieto contaba desde hace mucho con una mayoría aplastante, resultará más fácil en caso dado descalificar las denuncias por anomalías en la elección.

clip_image002En la presente campaña electoral, las encuestas se han convertido en instrumentos de manipulación de los votantes, en métodos de control político y mental orientados a inhibir la participación en los comicios.

Cabe entonces preguntarse qué tan veraces son esas encuestas que machaconamente presentan al candidato de Televisa como invencible. Ya hemos mencionado en esta columna las grandes pifias cometidas por las casas encuestadoras en numerosas elecciones. Pero, quizá más que de equivocaciones o desaciertos habría que hablar de manipulación.

En realidad, con los mismos datos, reales y no inventados ni falsificados, pero manejados de una o de otra manera, las encuestas pueden llegar a resultados totalmente diferentes. Por razones de espacio no podemos entrar en detalles, pero una de las tácticas más usuales consiste en dejar de lado a quienes no contestan y a los indecisos. Los porcentajes de preferencia, entonces, se elaboran sobre la base de quienes sí responden a la encuesta.

Pero «”y aquí viene lo interesante»”, quienes contestan son minoría. En una reciente encuesta de Mitofsky, por ejemplo, más dela mitad de los entrevistados se negaron a responder, y 22%, aunque contestaron, no dijeron por quién votarían o manifestaron estar todavía indecisos. Resulta así que las afirmaciones sobre la arrolladora ventaja de Peña Nieto que sistemáticamente nos receta Mitofsky, se basan en lo que dijo la cuarta parte de los encuestados. Se necesitaría una bola de cristal para saber cómo votará el otro 75%. Como señalan los expertos, el alto porcentaje de no respuesta afecta directamente la precisión de las encuestas, volviéndolas técnicamente inservibles.

Más todavía: es bien sabido que en México mucha gente todavía teme expresar abiertamente sus preferencias electorales por temor a represalias, sobre todo en estados dominados por los viejos cacicazgos priístas. Esas personas a menudo dicen que votarán por el PRI, pero en la soledad de la casilla electoral marcan otra opción.

No es casual que en estos días la propaganda del PRI haya puesto el énfasis en que las encuestas pronostican su triunfo arrollador. Eso es parte del juego de las encuestas, que más que genuinos instrumentos de medición son cada vez más medios de propaganda política y manipulación del electorado.

Como escribió en un artículo titulado «Encuestas y manipulación» el colega Raúl Rodríguez Cortés, «las encuestas electorales no mienten. Manipulan la percepción de la gente sobre la intención del voto al presentar sus resultados de determinada manera. Así no dejan ver la película completa, sólo una parte. Digamos que engañan con la verdad.»

Y para no dejarse manipular ni engañar, hay que participar en la única encuesta verdadera: la votación del próximo domingo.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx


[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Miércoles 27 de junio de 2012. Reproducción autorizada por Juan José Morales

Teleprostitución de la democracia

IMPACTO AMBIENTAL

Teleprostitución de la democracia[1]

Juan José Morales

No sé si, por una caprichosa y retorcida interpretación de la llamada veda electoral, alguien diga que ya no es posible publicar nada sobre las nuevas revelaciones del diario británico The Guardian «”conocidas apenas anteayer por la noche»” acerca de los convenios secretos entre «cierto candidato» (dejémoslo así para no incurrir en una posible falta) y Televisa para apoyar a aquel y a la vez atacar a sus adversarios de otros partidos. Sin embargo, creo que se trata de un asunto muy grave, que va más allá de lo puramente electoral y atañe a los fundamentos y la esencia misma de la democracia, de la organización social y de las instituciones que rigen la vida de la nación. Es una cuestión demasiado importante para dejarla de lado en ningún momento, mucho menos en vísperas de unas elecciones cuyos resultados dependerán en buena medida de los hechos denunciados por el diario londinense.

Como se sabe, las nuevas revelaciones «”sumadas a las anteriores»” muestran que por años los mexicanos estuvimos sometidos a una campaña encubierta, clandestina, organizada y ejecutada como una clásica operación de guerra sicológica, mediante la cual se nos saturaba con información supuestamente noticiosa, objetiva e imparcial, pero en realidad encaminada a fortalecer la imagen de un candidato y su partido, y pagada por ellos mismos. Paralelamente, y como complemento de lo anterior, se nos sometía a información del mismo tipo destinada a menoscabar la imagen de los posibles oponentes de ese candidato. Todo ello a través de la televisión y de medios de Internet como Youtube, por los cuales se difundían videos aparentemente divertidos y espontáneos pero elaborados con los propósitos señalados.

clip_image002En el blog «Caricaturas políticas» encontramos esta sobre la similitud de objetivos y propósitos entre los dos miembros del duopolio televisivo, Azcárraga y Salinas.

En pocas palabras: hemos visto cómo puede establecerse una colusión entre el poder económico y los medios de comunicación encaminada a marcar el rumbo político de México, mediante la manipulación del electorado. Una confabulación entre el poder del dinero «”que puede, por lo demás, ser de oscuro o ilícito origen»” y de los grandes medios de comunicación, para influir sobre los electores, moldear a su conveniencia la opinión pública y tratar de decidir el resultado de unos comicios.

Lo que los documentos dados a conocer por el prestigiado rotativo británico nos muestran, en suma, es que la democracia puede convertirse en mera ficción si no existen impedimentos para que quien cuente con dinero suficiente maneje a su antojo la información pública.

Con ello se prostituyen los objetivos y la esencia misma de la democracia, y se niega a los ciudadanos la libertad de decidir puesto que por un lado se les oculta información real y por el otro se les ofrece información tendenciosa, amañada y, si no abiertamente falsa, al menos sesgada o incompleta.

Las revelaciones de The Guardian, en fin, vienen a demostrar lo justa y atinada que es la demanda principal del movimiento #YoSoy132 respecto a la democratización de los medios de comunicación.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx


[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Jueves 28 de junio de 2012. Reproducción autorizada por Juan José Morales