Archivo de la categoría: General

Construcciones ovni (935)

El “OVNI” de Querétaro: la historia detrás del edificio que transformó el Bajío

noviembre 3, 2025

David Smeke

Claudia Olguin – Consultora, analista inmobiliaria, Billy Springall – Arquitecto, En entrevista con David Smeke.

En 2006 se levantó en Querétaro un edificio que, sin proponérselo, marcaría un antes y un después en el desarrollo urbano e inmobiliario de la región. Se trata del Call Center Santander, un proyecto arquitectónico que no solo modernizó la infraestructura corporativa del país, sino que transformó la dinámica social, económica y urbana del Bajío.

En el primer episodio del podcast Patrimonio Bajío, la periodista Claudia Olguin, el comunicador David Smeke y el arquitecto Billy Springall —autor del proyecto junto con el despacho español Estudio Lamela— conversaron sobre los orígenes, el impacto y la evolución de este emblemático edificio que los queretanos bautizaron, con orgullo, como “el OVNI”.

Un proyecto adelantado a su tiempo

Springall recordó que el proyecto nació entre 2003 y 2004 y fue inaugurado en 2006, tras ganar un concurso internacional en el que participaron despachos de México y España. En su momento, la inversión —cercana a los 2,500 millones de pesos— representó la más grande realizada en el estado, y colocó a Querétaro en el mapa global de los servicios tecnológicos y financieros.

“Fue el primer edificio diseñado ex profeso para un call center de clase mundial”, explicó Springall. “Queríamos hacer el mejor call center del mundo, un espacio pensado para el bienestar de las personas, con criterios acústicos, lumínicos y emocionales.”

El resultado fue un edificio triangular, con tres patios circulares que permiten el ingreso de luz natural y una acústica impecable, capaz de albergar a más de 2,000 agentes telefónicos y 400 colaboradores de soporte. Además, su azotea verde —de 12,000 metros cuadrados— se convirtió en la más grande de América Latina.

De call center a símbolo urbano

Para los queretanos, el “OVNI” no es solo un centro de trabajo: es un ícono urbano visible desde la transitada avenida 5 de Febrero. “Paso diario frente al edificio y es imposible no mirarlo. Es parte del paisaje emocional de la ciudad”, comentó David Smeke durante la charla.

El arquitecto reveló que el proyecto fue concebido no solo como una pieza funcional, sino como un símbolo de modernidad y dignidad laboral. El diseño redujo la rotación de personal del 25% al 15% anual, incrementó la productividad y mejoró la percepción de los usuarios del banco. “El entorno influye directamente en la forma en que la gente trabaja y se siente”, añadió.

El impacto urbano y digital

La llegada del call center detonó un nuevo polo de desarrollo en la zona de San Pablo, impulsando fraccionamientos, infraestructura vial y servicios en un radio de menos de un kilómetro. Pero más allá del cambio físico, Springall subrayó su influencia en la “ciudad digital”: “Querétaro empezó a conectarse con Lima, Buenos Aires o Madrid. Era la creación de una red invisible que transformó la ciudad sin que la viéramos.”

Hoy, dos décadas después, Querétaro figura entre los principales polos tecnológicos del país y se perfila como uno de los centros más relevantes de data centers en América Latina. Su mercado inmobiliario industrial, con 7.9 millones de metros cuadrados de inventario, ocupa ya el sexto lugar nacional, solo detrás de Ciudad de México y Monterrey.

Una reflexión sobre el futuro urbano

Al cierre de la conversación, los participantes coincidieron en que la expansión de Querétaro representa un reto dual: preservar la calidad de vida y la identidad histórica, mientras se gestiona un crecimiento que ha generado ciudades paralelas —una integrada y caminable en el centro, y otra suburbana y cerrada hacia el norte y el oriente.

“Querétaro necesitará un reaprendizaje urbano”, advirtió Springall. “Debe reconectar sus partes y equilibrar la tecnología con la vida comunitaria.”

Claudia Olguin resumió la reflexión con una frase que sintetiza el espíritu del proyecto:

“Los edificios no solo cambian el paisaje. Transforman la vida de las personas y el rostro de las ciudades.”

https://queretarodeverdad.mx/el-ovni-de-queretaro-la-historia-detras-del-edificio-que-transformo-el-bajio/

El misterio de las centellas (1560)

El misterio de las centellas (1560)

Científicos revelan que los rayos pueden generar plasmoides similares a ovnis en experimentos impactantes

Una nueva investigación muestra que las bolas de fuego de plasma autoorganizadas que se asemejan a objetos voladores pueden surgir de forma natural en condiciones eléctricas extremas.

Por Crisnel Longino

20 de enero de 2026

Un relámpago, una explosión de calor y, de repente, una esfera brillante flota en el cielo como una nave de otro mundo. Los científicos ahora afirman que esto no es fantasía ni folclore, sino física pura, después de que un creciente número de experimentos revisados por pares revelara que los rayos y el plasma pueden crear espontáneamente bolas de fuego flotantes conocidas como plasmoides.

Las centellas han desconcertado a los testigos durante generaciones. Durante tormentas violentas, se ha reportado la presencia de esferas brillantes y silenciosas que se desplazan por las calles, ruedan por cables eléctricos o incluso atraviesan paredes. La policía local y las autoridades militares han registrado cientos de casos cada año; sin embargo, el fenómeno sigue siendo sumamente misterioso porque aparece aleatoriamente y desaparece en segundos.

De nubes de tormenta a avistamientos extraños

Estos orbes brillantes se comportan de maneras que se parecen mucho a los famosos avistamientos de ovnis, incluido el llamado objeto Tic Tac filmado por la Marina de los EE. UU., lo que plantea preguntas dramáticas sobre lo que la gente realmente ha estado viendo durante siglos.

Un importante libro científico sobre la fenomenología de las centellas incluye ahora un capítulo explícito sobre eventos similares a los ovnis, argumentando que muchos informes podrían tener su origen en plasma atmosférico real y no en extraterrestres. En la página 68, la descripción de las bolas de fuego generadas por rayos es tan precisa que refleja imágenes modernas del objeto Tic Tac impactado por un misil y aparentemente ileso.

Cuando los científicos crearon sus propias bolas de fuego

La investigación de laboratorio demuestra que, en las condiciones adecuadas, la electricidad puede organizar el caos y transformarlo en estructura. Los científicos lo denominan autoensamblaje de los instrumentos de investigación ionosférica, una forma técnica de decir que los plasmoides gigantes pueden autoensamblarse en el cielo. Cuando los electrones se ven obligados a alejarse del equilibrio térmico, comienzan a comportarse como organizadores de materia, transformando chispas aleatorias en cuerpos brillantes y estables. Este proceso implica efectos cuánticos complejos como la condensación de Bose-Einstein, el efecto túnel de electrones y los efectos Josephson. En lugar de ser simples masas de luz, los plasmoides actúan como sistemas dinámicos que evolucionan gradualmente a medida que la energía cambia a su alrededor.

Los investigadores han recreado con éxito plasmoides en laboratorios, produciendo esferas luminosas con un sorprendente parecido a las centellas naturales. Uno de los experimentos más espectaculares tuvo lugar en el Colisionador de Iones Pesados de Nueva York, donde haces de núcleos de oro colisionaron a una velocidad cercana a la de la luz. La colisión creó una bola de fuego de plasma 300 veces más caliente que la superficie del Sol. Sorprendentemente, la bola de fuego sobrevivió más tiempo que el momento del impacto. Los científicos observaron que las partículas eran absorbidas por su núcleo y resurgían como radiación térmica, un proceso comparable a cómo la materia podría caer en un agujero negro y reaparecer como radiación de Hawking.

¿Están vivos o solo luz?

La gran pregunta sigue siendo si estos plasmoides son simplemente física exótica o algo más cercano a la protointeligencia. Algunos investigadores sugieren que las estructuras muestran indicios de un comportamiento organizado, adaptándose a los flujos de energía en lugar de disolverse instantáneamente.

Los críticos argumentan que son simplemente formas electromagnéticas, tan insensibles como la espuma o el humo. El debate está lejos de resolverse, y los expertos admiten que gran parte de la literatura científica es tan técnica que solo unos pocos especialistas pueden interpretarla por completo. Lo que está claro es que la naturaleza puede crear objetos luminosos flotantes sin necesidad de pilotos extraterrestres.

En conjunto, la evidencia sugiere que muchos encuentros históricos con ovnis podrían haber sido plasmoides mal identificados, originados por rayos, plasma o eventos de energía extrema. Sin embargo, los hallazgos no descartan por completo las posibilidades extraterrestres. Más bien, profundizan el misterio, demostrando que nuestro propio planeta puede generar fenómenos que se ven, se mueven y se comportan como algo sacado de la ciencia ficción.

https://www.ibtimes.co.uk/scientists-reveal-lightning-can-spawn-ufo-like-plasmoids-shocking-experiments-1772328

Figuras humanoides: la alerta que se volvió viral en el sur de Chile

Figuras humanoides: la alerta que se volvió viral en el sur de Chile

Chile se encuentra en alerta luego de una situación que se viralizó en redes sociales.

29 de enero de 2026

Por Mauro Agustín Cannizzo

imageSur de Chile. Foto: captura.

Un video comenzó a circular con fuerza en la plataforma X y rápidamente despertó curiosidad y comentarios de todo tipo. El registro muestra un mapa del extremo sur de Chile, específicamente de una de las islas más australes del Cabo de Hornos, donde ciertas formaciones geográficas parecen adoptar siluetas inusuales. A simple vista, y dependiendo del observador, algunas figuras pueden interpretarse como formas humanoides de aspecto extraño.

La publicación original fue compartida por la cuenta @TuiteroSismico, que acompañó el material con la pregunta: “¿Qué pasa en el sur de Chile? ¿Ya vieron esto?”. A partir de allí, el video comenzó a viralizarse y fue replicado por cientos de usuarios, muchos de los cuales destacaron la apariencia llamativa de las formaciones que se aprecian en el mapa.

Como suele ocurrir en estos casos, las reacciones en redes sociales no tardaron en aparecer. Algunos usuarios optaron por comentarios humorísticos o referencias a la cultura popular. “Es el segundo impacto, está pasando”, escribió @poiuy1618, en alusión al anime Evangelion, mientras que otros bromearon con teorías de extraterrestres o fenómenos fuera de lo común. Incluso hubo quienes recurrieron a herramientas de inteligencia artificial para intentar obtener interpretaciones alternativas de las imágenes.

¿Extraterrestres en Chile?

Sin embargo, lo que se observa en el video tiene una explicación ampliamente conocida desde la psicología. Se trata de la pareidolia, un fenómeno que lleva al cerebro humano a identificar figuras reconocibles, como rostros, cuerpos o animales, en estímulos visuales ambiguos, como mapas, nubes, rocas o imágenes satelitales. Esta tendencia responde a la capacidad del cerebro para detectar patrones, especialmente caras, como parte de un mecanismo evolutivo de supervivencia.

La pareidolia no es una enfermedad ni una alucinación, sino un proceso normal de percepción que se intensifica cuando las imágenes no son claras o cuando existe una predisposición a buscar significados. Por ese motivo, es frecuente que aparezca al observar paisajes o representaciones cartográficas, donde formas aleatorias pueden parecer algo más. En este caso, las supuestas figuras del sur de Chile no corresponden a nada fuera de lo común: son solo formaciones naturales interpretadas por la mente humana.

https://www.ilustrado.cl/noticias/figuras-humanoides-la-alerta-que-se-volvio-viral-en-el-sur-de-chile-202612914580

Nota LRN: En efecto es una pareidolia, pero las imágenes están manipuladas. Son imágenes especulares confrontadas.

He informado sobre avistamientos de ovnis durante décadas y he llegado a esta conclusión

He informado sobre avistamientos de ovnis durante décadas y he llegado a esta conclusión

28 de enero de 2026

Opinión

Por Michael Shermer

Michael Shermer es el editor de la revista Skeptic y autor del libro recientemente publicado “Truth What It Is, How to Find It, and Why It Still Matters

image(Ilustración de Federico Tramonte/Para The Washington Post)

El 13 de enero, el legislador de Vermont, Troy Headrick (I), propuso la creación de un grupo de trabajo estatal para investigar los «fenómenos anómalos no identificados» (FANI) que parecían estar circulando en las bases aéreas militares estadounidenses. Días después, Helen McCaw, exanalista sénior de seguridad financiera del Banco de Inglaterra, instó al gobernador del banco a prepararse para un posible colapso financiero si la Casa Blanca revelaba la existencia de inteligencia extraterrestre.

imageHe seguido y escrito sobre el fenómeno ovni y las personas que creen que representan visitas extraterrestres desde la década de 1990. Hasta hace poco, el público y los medios de comunicación siempre habían tratado el tema como algo marginal y sin mucha consideración. Esto empezó a cambiar en 2017, cuando The New York Times publicó en portada un artículo sobre el establecimiento por parte del Pentágono del Programa Secreto de Identificación Avanzada de Amenazas Aeroespaciales para averiguar qué ocurría realmente con todos estos avistamientos, muchos de los cuales ocurrieron sobre instalaciones militares.

Desde entonces, se han celebrado audiencias en el Congreso, no con excéntricos fanfarrones, sino, por ejemplo, con los expilotos de la Marina David Fravor y Ryan Graves, y los empleados de inteligencia del gobierno Luis Elizondo y David Grusch, quienes declararon al Congreso y a millones de espectadores en línea que el gobierno estadounidense estaba encubriendo pruebas de visitas extraterrestres. El acrónimo UAP (FANI), adoptado gradualmente por el Pentágono alrededor de 2020, significa que el tema se ha convertido en tema de conversación oficial.

Todo esto fue empaquetado en un documental lanzado el año pasado por el destacado cineasta Dan Farah, “The Age of Disclosure”, que ha sido ampliamente reseñado en los principales medios de comunicación y discutido no solo en podcasts populares con entusiastas de los ovnis, sino también en los niveles más altos del gobierno, incluido el Secretario de Estado Marco Rubio.

Antes de analizar cómo ocurrió esto, permítanme abordar las afirmaciones en sí.

En primer lugar, incluso algunos ufólogos admiten que se sobredimensionan los avistamientos. En su libro de 2010 «Ovnis: Generales, Pilotos y Funcionarios del Gobierno Declaran en el Registro», Leslie Kean escribió que «aproximadamente entre el 90 y el 95 por ciento de los avistamientos de ovnis pueden explicarse» como fenómenos tan triviales como globos meteorológicos, dirigibles, aviones en formación, aeronaves militares secretas, el planeta Venus, meteoritos, satélites, luces en la Tierra, etc. Por lo tanto, solo un pequeño número de avistamientos se considera no identificado.

¿Qué hay de los informes de fenómenos inexplicables por parte de pilotos y astronautas? Según Scott Kelly, quien ha registrado más de 15,000 horas durante 30 años en aviones y en el espacio, «el entorno en el que volamos es muy propicio para las ilusiones ópticas». En una conferencia de prensa de la NASA sobre FANI, recordó que su copiloto vio un objeto misterioso que resultó ser «un globo de Bart Simpson». Kelly agregó que su hermano Mark, exastronauta de la NASA y ahora senador estadounidense, contó que estaba en el transbordador espacial cuando alguien vio una herramienta caída aparentemente flotando cerca de su nave, solo para descubrir que el objeto era la Estación Espacial Internacional, a 80 millas de distancia.

En mi propio sistema de clasificación, pongo los avistamientos de ovnis y FANI informados en tres categorías: 1. terrestres ordinarios (globos, efectos de cámara/lente, ilusiones visuales, etc.), 2. terrestres extraordinarios (aviones espías rusos o chinos o drones capaces de hazañas inauditas en los EE. UU.) y 3. extraterrestres extraordinarios (presencia extraterrestre).

Tengo la firme sospecha de que todos los avistamientos de FANI caen en la primera categoría, pero otros comentaristas sugieren la segunda, señalando que podrían representar activos rusos o chinos que utilizan tecnología aún desconocida para los científicos estadounidenses, capaces de velocidades y giros que aparentemente desafían toda su física y aerodinámica.

Esa hipótesis es muy improbable. Simplemente no es posible que alguna nación, corporación o individuo, por muy inteligente y creativo que sea, haya creado una aeronave de cualquier tipo que esté siglos por delante de las tecnologías actuales de Occidente. Sería como si Estados Unidos volara biplanos mientras que los rusos o chinos volaran cazas furtivos, o si todavía estuviéramos experimentando con cohetes alemanes V-2 capturados mientras ellos prueban cohetería de nivel SpaceX. Imposible. Sabríamos todos los pasos que llevaron a semejante proeza tecnológica.

Finalmente, ¿podrían los FANI ser realmente extraterrestres? No es imposible, pero sí altamente improbable. Si bien es probable que exista vida inteligente en algún lugar, las distancias entre las estrellas son tan vastas que es extremadamente improbable que alguna haya llegado aquí, y la poca evidencia que ofrecen quienes creen en los FANI se presenta en forma de fotografías granuladas, videos borrosos e historias sobre luces extrañas en el cielo nocturno, altamente cuestionables.

Lo que creo que realmente está sucediendo es un profundo impulso, casi religioso, de creer que existe una inteligencia omnipotente y divina que 1. sabe que estamos aquí, 2. nos vigila y se preocupa por nuestro bienestar, y 3. nos salvará si nos portamos bien Los investigadores han descubierto, por ejemplo, una relación inversa entre la religiosidad, el significado y la creencia en extraterrestres; es decir, quienes reportan bajos niveles de creencia religiosa pero un alto deseo de significado muestran una mayor creencia en extraterrestres. También descubrieron que las personas que se autoidentificaban como ateas o agnósticas eran más propensas a declarar creer en extraterrestres que quienes se declaraban religiosos (principalmente cristianos).

imageA partir de esta investigación, y de la mía propia sobre la función existencial que cumple la creencia en los extraterrestres, he llegado a la conclusión de que los extraterrestres son dioses del cielo para los escépticos, deidades para los ateos y una alternativa secular para reemplazar la religiosidad en rápido declive en Occidente, particularmente en Estados Unidos y el Reino Unido, donde, no por casualidad, se realizan la mayoría de los avistamientos de FANI.

https://www.washingtonpost.com/opinions/interactive/2026/ufo-upa-sightings/