“Zerpa, el hombre que sabía mirar el cielo”, el documental sobre la vida del investigador de OVNIS en el 21º Tandil Cine

“Zerpa, el hombre que sabía mirar el cielo”, el documental sobre la vida del investigador de OVNIS en el 21º Tandil Cine

1732230657En la sección Proyecciones Especiales del 21° Tandil Cine se proyectará este domingo, desde las 21, en el Espacio INCAA UNICEN (Centro Cultural Universitario-Yrigoyen 662) el documental “Un hombre llamado Fabio Zerpa”, producido y dirigido por su compañera hasta su fallecimiento, Adriana Ferreyra.

Fabio Zerpa fue primero actor y luego uno de los más importantes ufólogos de Argentina y la región. El destino le dio un vuelco inesperado en un alto de rodaje cuando vio, por primera vez, un OVNI: desde entonces, reportó más de 3000 avistamientos y contactos con objetos voladores no identificados. A partir de ese momento, se dedicó a estudiar y difundir su experiencia y conocimientos en conferencias, programas radiales, televisivos y en la revista Cuarta Dimensión, de la cual fue fundador, en la que publicaba sus investigaciones sobre este fenómeno.

“Este documental es un homenaje que le quise hacer a mi esposo, una idea que fui moldeando desde que falleció, hace 5 años. Conté con el acompañamiento y colaboración fundamental de Daniel Babino, un periodista amigo con quien hicimos el guión y que conoció muy bien a Fabio, porque entendía perfectamente lo que yo quería mostrar”, adelanta Ferreyra.

Beto Torres tuvo a cargo la edición de esta película que reúne el testimonio de numerosos entrevistados, quienes hicieron importantes aportes desde diversas disciplinas y perspectivas, refiriéndose a la vida e investigación de Fabio Zerpa, como es el caso del periodista Rómulo Berruti -quien refiere a su faceta actoral- y algunos integrantes de la Academia Nacional del Tango, la música que siempre amó y defendió.

Mañana, apertura con producción tandilense

El 21° Tandil Cine se pondrá en marcha mañana, a las 19, en Espacio INCAA UNICEN, con el pre-estreno de la película “La luna de Coco”, dirigida por el actor tandilense Javier Léster Abálsamo.

Las funciones de las películas programadas serán a las 17, a las 19 y a las 21, con entrada libre y gratuita sujeta a la capacidad de la sala, a excepción de la película de apertura cuyo retiro gratuito de entradas se llevará a cabo en la boletería del CCU mañana, desde las 17 hasta la ceremonia inaugural.

El 21° Tandil Cine es organizado en forma conjunta por la UNICEN, el Municipio de Tandil y la Biblioteca Rivadavia, con el aval del Instituto Cultural de la provincia de Buenos Aires (ICPBA) y el apoyo de distintas entidades y empresas públicas y privadas.

https://www.eldiariodetandil.com/nota-zerpa–el-hombre-que-sabia-mirar-el-cielo–el-documental-sobre-la-vida-del-investigador-de-ovnis-en-el-21%C2%BA-tandil-cine-99655

En breve: resumen de noticias sobre ovnis

En breve: resumen de noticias sobre ovnis

6/2/2025

Jason Colavito

El torrente de noticias horribles que salen de Washington cada pocas horas ha dejado muy poco espacio en los medios para hablar de cualquier otra cosa, por lo que no es de extrañar que no haya habido muchas noticias sobre ovnis, Atlántida, fantasmas espaciales y otras indulgencias que dominan solo en tiempos aburridos y normales. Bloomberg tiene un artículo sobre la extraña vida de Joseph Firmage, un ex líder tecnológico que se sumergió en estafas de ovnis y antigravedad. Politico publicó una historia extraña esta semana que cruzaba lo paranormal y el carnaval de Trump. Según el informe, un “grupo de trabajo informal” de agentes del FBI que investigan ovnis están preocupados de que la purga de Trump de miles de agentes que trabajaron en las investigaciones del 6 de enero les cueste sus puestos de trabajo. Los medios hicieron pasar esto como una admisión de un grupo de trabajo del FBI sobre ovnis, pero resultó que toda la historia se basaba en una afirmación hecha por Ryan Graves, el testigo de ovnis convertido en fundador de un grupo de expertos en ovnis que se beneficiará de las continuas investigaciones gubernamentales sobre ovnis. Político afirmó que otras tres personas anónimas confirmaron la existencia del grupo, pero no proporcionaron información sobre quiénes son esas personas o si tienen vínculos comerciales con Graves u otras organizaciones relacionadas con los ovnis. Solo dijeron que eran “familiares”, lo que podría significar cualquier cosa, desde agentes del FBI hasta cineastas y miembros del personal de la Fundación SOL. La agencia negó que alguien del FBI hubiera confirmado la existencia de algo así. Y así sigue la historia.

https://www.jasoncolavito.com/blog/in-brief-ufo-news-roundup

Expediente ovni: el nacimiento del mito

Expediente ovni: el nacimiento del mito

¿Qué ha sido de los platillos voladores? ¿Y de los encuentros en la tercera fase? Casi setenta años después de que el incidente de Roswell popularizara el fenómeno ovni, aún no ha aparecido ni una prueba fidedigna de que existan.

21.12.2024

imagePublicado por Félix Áres Divulgador científico

Es habitual considerar que el nacimiento del mito ovni tuvo lugar el 24 de junio de 1947, cuando Kenneth Arnold, un piloto privado de Boise, en Idaho, sobrevolaba la cordillera de las Cascadas, en el estado de Washington, y se encontró con nueve objetos parecidos a una lente o, dicho de otro modo, como dos platos planos pegados por su borde, uno mirando hacia arriba y otro, hacia abajo.

Expediente ovni: el nacimiento del mito. Félix Ares.

En su declaración, Arnold dijo que eran muy brillantes y que saltaban como hace una piedra plana al chocar en una trayectoria casi paralela al agua, que rebota, sube, avanza, vuelve a caer rebotando, etc. Cuando llegó a su aeropuerto de destino, comentó que parecían “platos voladores” y de allí surgió su primer nombre. Aunque a muchos les pareció ridículo y trataron de hacerlo más serio llamándolos ovnis.

Cosa de los Nazis

La información, divulgada por Associated Press y otras agencias, tuvo una gran repercusión. Para entender por qué tuvo tanto alcance una noticia más bien insulsa, debemos situarnos en su lugar y época. En Estados Unidos, dos años después de haber finalizado la Segunda Guerra Mundial, flotaba en el aire el miedo a que antiguos nazis construyeran más máquinas voladoras para espiar o atacar al país que los había llevado a la derrota.

Su difusión dio origen a nuevos avistamientos. Hoy sabemos perfectamente que es habitual que, cuando se difunde que alguien ha visto un ovni, se produzca una oleada de tales sucesos. Este hecho quedó claro en el estudio que hicimos durante los años 1967 a 1972 en la Universidad Complutense de Madrid, Carmen Tamayo, David G. López, Miguel Amírola, Vicente Olmos y el autor del presente artículo, que titulamos “Bases para una modelación teórica del fenómeno ovni”.

Sin embargo, en 1947, esto se ignoraba, y tantos platillos volantes llamaron la atención del Gobierno de Estados Unidos. Decidieron estudiarlo, al temer que se tratase de una amenaza para la seguridad nacional. El programa de investigación que pusieron en marcha se llamó proyecto Sign, y, en la justificación al mismo, se hablaba no solo de naves experimentales de potencias extranjeras, sino de posibles alienígenas. Así, de forma oficial se aceptaba que los presuntos platillos voladores podían estar relacionados con visitas de otros mundos.

imageExpediente ovni. Gemini.

Pensadores que influyeron en la idea

Si esta idea no hubiera caído en una sociedad dispuesta a creerla, se habría extinguido al instante. Pero este no fue el caso. En aquel momento, la cultura occidental era un caldo de cultivo excelente para el mito, por diversos motivos.

Podríamos remontarnos a pensadores que han influido en nuestras ideas como los griegos Anaxágoras o Metrodoro de Quíos, el sirio Luciano de Samosata o, ya en la Edad Moderna, Giordano Bruno, quemado en la hoguera por pensar que había muchos mundos habitados, pero nos llevaría demasiado lejos. Nos centraremos en antecedentes mucho más cercanos. Así, en 1877, el astrónomo Giovanni Schiaparelli aprovechó que Marte estaba muy cerca para dirigir su telescopio hacía allí: lo que vio fueron canales artificiales.

¡Nos invanden!

El italiano concluyó que tan grandes canales solo los podían haber construido los marcianos. De repente, Marte estaba habitado. Poco después, en 1898, el famoso escritor H. G. Wells escribe la novela “La guerra de los mundos”, en la cual los marcianos nos invaden. La obra tuvo un gran éxito, y la ciencia ficción se llenó de extraterrestres. Podríamos pensar que esa literatura marginal apenas tenía repercusión social. Sin embargo, Orson Welles vino a demostrarnos lo contrario.

En 1938, junto con la compañía teatral Mercury, escenificó la obra de Wells en la radio –no había televisión–. Para hacerlo más real, la emitieron como si fuera un noticiario. Y cundió el pánico. Los habitantes de Nueva Jersey huyeron en masa y hubo infinidad de accidentes. Si la gente se lo creyó, es que no era algo absurdo, algo fuera de lo posible. Les afectó porque estaba dentro de su cosmovisión. Por lo tanto, vemos que, en 1938, nueve años antes del caso Arnold, el pueblo ya estaba dispuesto a creer en invasiones de otros mundos.

La primera víctima

Muy poco después, el 10 de junio de 1947, ocurrió un incidente en Roswell (Nuevo México), que en su época pasó desapercibido y tuvo muy poca o ninguna influencia. No obstante, gracias al libro publicado por Charles Berlitz, el fundador de una cadena mundial de centros de enseñanza de idiomas, se ha convertido en uno de los pilares de la mitología contemporánea.

En la población de Roswell, encontraron restos no demasiado extraños, pues eran trozos de madera con unos dibujos que recordaban al alfabeto chino y una sustancia similar a un plástico blando. Nada que hubiera llamado la atención si el mundo no se hubiera encontrado bajo la influencia del suceso de Arnold.

Tras el cuerpo extraño

Unos meses más tarde, acaeció otro de los hitos en la historia del mito. Se trata de la muerte del capitán de aviación Thomas Mantell, el 7 de enero de 1948. Cuatro aviones de combate F-51D Mustang regresaban a la base Godman, en Fort Knox (Kentucky). El controlador aéreo informó de que había un objeto no identificado entre las nubes y envió la orden de ir a investigar. Un avión tenía poco combustible y aterrizó. Los tres que quedaban continuaron con la misión.

El cuerpo extraño estaba más alto de lo que parecía. Para continuar, se necesitaba máscara de oxígeno. Dos de ellos casi no tenían, y desistieron. Solo quedaba Mantell. “Está directamente delante y por encima de mí, moviéndose aproximadamente a la mitad de mi velocidad… Parece que es un objeto metálico o la posible reflexión del sol sobre un objeto metálico, y es de un tamaño tremendo… Sigo subiendo… Estoy tratando de conseguir una mejor vista”, informó en su radio.

Eran las 15:15 horas. Luego, silencio. Poco después, encontraron restos del avión de Mantell esparcidos por una gran superficie. El piloto estaba decapitado y su reloj marcaba las 15:18 horas. Con esta historia, la leyenda adquiría una nueva dimensión: ahora, además de extraterrestres, podían ser enemigos peligrosos.

imageExpediente ovni: cartel de aviso de zona restringida del Área 51. Wikimedia Commons.

Un contacto telepático

El siguiente ingrediente importante nos los proporciona George Adamski, un personaje complejo, seguidor del ocultismo y creador de una religión personal, un híbrido entre el cristianismo y el orientalismo, que bautizó como la Orden Real del Tíbet. El 1949, comenzó a dar conferencias sobre los platillos volantes, en las que explicaba que se trataba de visitantes de otros mundos. También recurría a los dibujos de Schiaparelli para afirmar que los canales de Marte eran artificiales y habían sido creados por seres inteligentes.

Adamski vio y fotografió varios ovnis, pero tenemos que esperar al 20 de noviembre de 1952 para su mayor aportación. Entonces, aseguró que él y unos amigos habían visto en el desierto de Colorado una gran nave, de la que habían salido unas personas altas, de pelo largo y rubio. Uno de ellos se había presentado con el nombre de Orthon y le había informado telepáticamente de que eran habitantes de Venus. El motivo de venir a la Tierra habían sido las explosiones atómicas de la guerra mundial, que los habían alarmado mucho. Su misión era establecer la amistad mundial y evitar que nos destruyéramos con las bombas.

Seguidores por el mundo

En posteriores contactos, Adamski subió a una nave, con la que fue a conocer la parte oculta de la Luna, habitada por venusianos, marcianos y saturnianos. Escribió varios libros sobre estas historias, que tuvieron una gran acogida. Enseguida le salieron imitadores en otros países. En España, uno de sus discípulos fue Fernando Sesma, que en los años 50, 60 y 70 se reunía con un grupo de seguidores en el Café Lyon de la calle Alcalá de Madrid.

Con su aportación, Adamski introdujo dos claves básicas del mito. En primer lugar, está el elemento mesiánico, es decir, hay contacto con los extraterrestres, que son bondadosos y nos quieren salvar de nuestra propia maldad. Por otra parte, existe la posibilidad de que, de vez en cuando nos lleven de viaje en sus vehículos espaciales.

El tercer elemento llegaría poco después. Aunque, a Adamski, lo subieron a bordo voluntariamente, hay casos en que los alienígenas han capturado humanos y les han hecho toda clase de pruebas médicas sin su consentimiento. Esta nueva visión llegó de la mano del matrimonio Hill, que aseguró haber sido secuestrado y sometido a análisis los días 19 y 20 de 1961. Se inaugura, de este modo, el tema de las abducciones.

La carrera espacial se acelera

El 4 de octubre de 1957, el mundo, sobre todo, Estados Unidos, sufre una conmoción: sus archienemigos de la URSS han puesto un satélite artificial en órbita, el Sputnik. A partir de ese momento, la pugna entre norteamericanos y soviéticos por ganar la carrera espacial se hace evidente. En diciembre, EE. UU. ponía en órbita el Vanguard.

El 12 de abril de 1961, el ruso Yuri Gagarin se convierte en el primer humano en salir al espacio. Un mes más tarde, el 5 de mayo, el gringo Alan Shepard Jr. sigue sus pasos… y así podríamos seguir, pero vamos a centrarnos en el discurso del presidente John Fitzgerald Kennedy poco después del vuelo de Shepard, en concreto, el 25 de mayo.

Kennedy prometió que, antes de finalizar la década y antes que los soviéticos, los estadounidenses pondrían un pie en la Luna. Ya sabemos cómo acabó la historia: el 20 de julio de 1969 a las 10:53 horas de Florida, Neil Armstrong se erige en el primer humano que pisa nuestro satélite.

Seiscientos españoles ven ovnis

Con el Sputnik, muchos habitantes de la Tierra pensamos que, si nosotros podíamos mandar una nave al espacio, otras civilizaciones más avanzadas podrían llegar hasta nosotros. De esta manera, poco a poco, platillos e investigación espacial empezaban a ir de la mano. Cada éxito en el espacio se traducía en múltiples avistamientos, aunque la mayor parte de las veces eran confusiones con aviones u objetos celestes, de los que Venus se lleva la palma.

Según nos vamos aproximando a la fecha de la llegada a la Luna, los avisos de supuestos platillos voladores aumentan. Por poner un dato, entre 1968 y 1969, tan solo en España, se registraron nada menos que seiscientos avistamientos. En la década de los 60, los medios están plagados de noticias sobre extraterrestres. En radio y televisión, las tertulias y debates son permanentes. Los ovnis están en la calle, y la gente los vive. También se celebran varios congresos nacionales. Lo malo es que, en un su afán de paridad, se mete la pata, pues en todos los debates tiene que haber un mesiánico como Sesma y un investigador serio.

Al astrofísico y experto en informática de origen francés Jacques Vallée tanto platillo volante como ovni le parecen términos ridículos y empieza a usar el de fenómeno ovni, mucho más aséptico. Vallée participó en el primer mapa informático de Marte y colaboró en el desarrollo de ARPANET, una internet primitiva creada por petición del Departamento de Defensa estadounidense como medio de comunicación entre las diferentes instituciones académicas y estatales. En sus libros intenta hacer ciencia, realmente no lo consigue, y llega a la conclusión de que los objetos voladores no identificados provienen de otros puntos de la galaxia.

imageExpediente ovni: los medios ya no se interesan por los ovnis, que se han convertido en una suerte de leyenda urbana. Gemini.

¡Demuéstrame que existen!

En España, también surgen varios grupos que quieren investigar en esta dirección. Ni que decir tiene que hay dos tendencias contrapuestas: los mesiánicos al estilo de Adamski y los que quieren hacer un estudio serio, como son el CEI y el CIOVE –hasta hace muy poco Fundación Anomalía–.

Entre los que quieren indagar en los aspectos científicos, destacan Vicente J. Ballester Olmos, que ha hecho y sigue haciendo un importante esfuerzo de catalogación y caracterización; Ignacio Cabria, que hace un estudio antropológico; Miguel Guasp, Luis R. González, Pere Redón, Jesús Martínez… Pero hacer ciencia es algo complejo. Tiene sus reglas y una de las más importantes es que no se puede investigar algo no demostrable, es decir, un negativo como el de los no identificados.

En algún debate, me han dicho frases como esta: “Yo no puedo demostrar que existen los extraterrestres, pero tú no puedes demostrar que no existen”. Totalmente cierto, pero ¿sobre quién recae la carga de la prueba? ¿Quién debe demostrar lo que dice? Sin duda, el que hace la afirmación extraordinaria. Este punto lo explicaba muy bien Bertrand Russell con su tetera espacial. El filósofo decía que, entre la Tierra y Marte, había una tetera en órbita, tan pequeña que no podía ser detectada por los telescopios. ¿Debe ser él quien demuestre que existe la tetera o deben ser los demás los que demuestren que no existe? La respuesta parece obvia.

Un bulo zigzagueante

El otro grave problema con que nos encontramos es más sutil. El concepto ovni-extraterrestre es omnipotente, pues lo puede explicar todo, una cosa y su contraria. Por ejemplo, en algunos casos de avistamientos, se ha dicho que los platillos iban a velocidades más altas que la de los aviones convencionales y que eran capaces de cambiar de rumbo de forma instantánea. Es decir, avanzar hacia delante y, de inmediato, ir en sentido contrario.

Debido a la inercia, no hay ninguna máquina física que pueda hacer eso. Debe haber un cierto tiempo para disminuir la velocidad y más para acelerar en otro sentido. Si de verdad un aparato hiciera algo así y hubiera seres vivos dentro de él, morirían aplastados por la inercia.

Sin embargo, ¿qué contestan los creyentes a esa imposibilidad? “Eso es verdad con nuestra ciencia, pero los alienígenas tienen una tecnología superior capaz de controlar esos efectos”. Eso lo explica todo. De repente, sin darse cuenta, han convertido a su explicación del fenómeno en algo irrefutable. Por desgracia, las hipótesis que se explican en sí mismas –como es Dios– no son científicas, sino una cuestión de fe. Esto hace que nos veamos obligados a considerar el tema que nos ocupa como una creencia mítica sin fundamento.

Nada en la Luna

En 1968, Stanley Kubrick estrenó 2001, un odisea en el espacio. Fue una película rompedora: las imágenes del espacio eran realistas, el sonido envolvente era fantástico. En la historia, encuentran un monolito rectangular de origen alienígena en la Luna. De igual manera, los seguidores de la conquista del espacio esperábamos que, cuando el hombre pisase nuestro satélite blanco, descubriría algo: alguna construcción, restos de visitas de otros mundos… Pero Neil Armstrong no vio nada raro. Luego, llegaron los Apolo 12, 14, 15, 16 y 17. Y el resultado fue el mismo. Nada.

A partir de entonces, aquella simbiosis que se había establecido entre ovnis y carrera espacial empieza a desinflarse. La prensa deja de hacerse eco de los casos de avistamientos. Y se abre la década de los 70 con los ánimos decaídos para la investigación extraterrestre. Pero un grupo de seguidores, que jamás podríamos llamar investigadores, sobrevivió. En el fondo, estaban más cerca de la teosofía y del ocultismo que de la ciencia y la tecnología.

Durante la década de 1960, había surgido una literatura marginal que hablaba de la influencia de seres de otros planetas en nuestra historia. Nos habrían dado la sabiduría para cultivar los cereales o para erigir las pirámides de Egipto o los moáis de la isla de Pascua. El adalid de este movimiento fue el francés Robert Charroux, que desde 1963 a 1977 publicó ocho ensayos donde definía y consolidaba la teoría de los antiguos astronautas. En los años 70, figuras anodinas con ideas estúpidas y sin pizca de sentido, que repetían lo que ya dijo Charroux, como es el escritor suizo Erich von Däniken, vendieron decenas de millones de ejemplares.

En el baúl de los recuerdos

A partir de la década de 1980, el mito queda constituido. Los objetos voladores no identificados ya no son noticia. Quienes creen en ellos son considerados bichos raros. No obstante, los platillos y sus integrantes han logrado colarse en el imaginario popular. Sabemos que los marcianitos son pequeños y de ojos rasgados, que hay un área 51 donde se guardan restos de extraterrestres, que su tecnología es superior a la nuestra… Casi nadie se lo cree del todo, pero también es cierto que casi nadie lo rechaza del todo. Se ha quedado como una especie de leyenda urbana que nunca muere. Eso sí, los medios han dejado de tratar el tema. Tan solo queda algún programa marginal que poca gente se toma en serio.

De los viejos grupos que intentaban investigar científicamente el fenómeno en España, tan solo sobrevive el CEI de Barcelona, que aún realiza una labor callada de archivo y clasificación de datos. Su aportación es importantísima, pues ha documentado cómo, en menos de setenta años, hemos asistido al nacimiento de un mito cuasi religioso, a su consolidación y a su conversión en leyenda urbana. Además, por primera vez en la historia de la humanidad, se trata de una quimera universal, que afecta a países del todo el mundo, y de la que tenemos todos los datos históricos. Nos presenta, por lo tanto, una oportunidad única para estudiar y entender cómo se desarrollan los mitos.

https://www.muyinteresante.com/ciencia/expediente-ovni.html

¿Se avista un ovni en Nuevo México? Un misterioso disco blanco de gran tamaño genera especulaciones

¿Se avista un ovni en Nuevo México? Un misterioso disco blanco de gran tamaño genera especulaciones

Una misteriosa estructura blanca en una montaña de Nuevo México ha desatado especulaciones sobre la posibilidad de avistamientos de ovnis en las redes sociales. Los usuarios se preguntan si la estructura es una prueba de vida inteligente. Algunos usuarios también informaron haber visto la imagen de esta estructura en el pasado.

14 de febrero de 2025

Naman Trivedi

imageMisterioso disco blanco de gran tamaño avistado en Nuevo México Foto: Twitter

Las imágenes de una misteriosa estructura blanca en una montaña de Nuevo México se han vuelto virales en las redes sociales y los usuarios están especulando si se trata de un ovni. Los usuarios de Google Maps detectaron el gran disco metálico blanco a una altura de 7400 pies. Sus coordenadas son 34°24’21.6″N 107°05’44.5″W. La ubicación está a unas 34 millas del Refugio Nacional Sevilleta en La Joya en el condado de Socorro, Nuevo México, sin carreteras ni casas en los alrededores.

Los usuarios inundaron la plataforma de redes sociales X con especulaciones sobre la posibilidad de que la estructura fuera un “ovni” o algo extraterrestre. “¿Escotilla del techo de un hangar subterráneo para FANI?”, se preguntó un usuario. “¿Significa esto que podría haber vida inteligente en Nuevo México?”, dijo otro.

Algunos usuarios consultaron imágenes históricas del área en Google Maps y encontraron una estructura negra con forma de caja en el mismo lugar en 1975 y un disco blanco en 2003. “Usé algunas imágenes históricas… ¿Qué es esto? Parece que apareció entre 2003 y 2005”, escribió un usuario de X.

Un usuario opinó que el disco blanco podría haber sido un tanque de agua para la vida silvestre de la zona, y que este tipo de estructuras se han confundido con algo extraterrestre en el pasado debido a su ubicación remota. Mientras tanto, otro usuario dijo que es un tanque de almacenamiento. “Cerca de un refugio de vida silvestre, por lo que posiblemente sea un tanque de agua para las criaturas. Los tanques se han confundido con ‘vehículos’ antes, porque están en el medio de la nada”, decía un comentario. “Enviado a un ranchero local. Dice que es un tanque de almacenamiento de agua”, informó otro usuario.

https://www.timesnownews.com/world/us/us-news/ufo-spotted-in-new-mexico-mysterious-large-white-disc-sparksspeculation-article-118225856

La Plata: tomaba un helado y fotografió un OVNI

La Plata: tomaba un helado y fotografió un OVNI

Oriana disfrutaba de la tarde y los últimos rayos de sol cuando algo en el cielo llamó su atención. Cámara en mano, la joven no dudó y disparó varias tomas: en cuestión de segundos captó dos imágenes muy distintas de la misma posición en el cielo y todavía le es difícil explicar qué fue lo que registró.

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28 de enero de 2020

“Tomé unas fotos en plaza Malvinas donde aparentemente aparece un OVNI”, le contó a la prensa y agregó que las imágenes fueron captadas cuando anochecía en la ciudad de La Plata, alrededor de las 20.22 del último viernes.

Sorprendida por lo que acababa de ver, la joven miró de nuevo el visor de su cámara y allí descubrió la impactante imagen. Un círculo de luz, suspendido en el cielo y que, tras algunos segundos, simplemente desapareció.

“Estaba en la plaza tomando un helado y me di cuenta que había un atardecer hermoso”, contó Oriana y explicó que entonces decidió sacarle varias fotos al cielo, hasta que “en un momento apareció eso y lo pude capturar en dos fotos, porque después desapareció”, cerró.

Lo cierto es que La Plata es conocida entre los investigadores del fenómeno ovni por haber sido la ciudad donde se registró el primer avistaje de Argentina y en particular por la Zona 72, un predio comprendido por la avenida 72 entre 10 y 20, que es el epicentro de estos sucesos, que enmarcan desde avistamientos de platillos voladores hasta extrañas luces en la noche y huellas circulares sobre el pasto.

https://www.diariojornada.com.ar/264961/magazine/la_plata_tomaba_un_helado_y_fotografio_un_ovni