Tecnología "extraterrestre"

TECNOLOGÍA “EXTRATERRESTRE”[1]

Mario Méndez Acosta

Aquellos que creen en el origen extraterrestre de los ovnis normalmente se ven acorralados y se callan la boca cuando alguien les pide evidencia tangible que muestre en dónde han ocurrido tantos y tan regulares encuentros que ellos aseguran han tenido algún efecto perceptible en la vida cotidiana de los seres humanos. Sin embargo, en algunos casos si se han animado a una señalar que ciertos avances tecnológicos y conocimientos sobre la naturaleza son aportación de esos hipotéticos visitantes de lejanas estrellas. Lamentablemente para ellos, la realidad cotidiana ha venido a desmentir una y otra vez ese tipo de afirmaciones.

AlferovZhores L. Alferov.

Sucede así que, por primera ocasión en muchos años, el Premio Nobel de Física no se otorgó este año a alguien que hubiera logrado un descubrimiento teórico importante en esta ciencia, responsable de investigar los más recónditos secretos de la energía, la materia y el universo en que vivimos. Esta vez, los académicos suecos que determinan a quién se otorga ese lauro -que convierte a sus receptores en miembros de la mejor aristocracia que ha creado el género humano- decidieron distinguir a tres inventores físicos y prácticos, científicos pioneros de la tecnología de los transistores los circuitos integrados, los microchips y los semiconductores, hallazgos tecnológicos que han cambiado para siempre y para bien la vida de todos los seres humanos, lanzando de paso una revolución tecnológica de la que sólo estamos viendo los primeros efectos.

KroemerHerbert Kroemer.

El Nobel de Física se repartió, así, de la siguiente manera: la mitad de los 915 mil dólares que se otorgan se dividirán entre el ruso Zhores L. Alferov y el estadounidense Herbert Kroemer, de la Universidad de California, inventores de las llamadas “heteroestructuras semiconductoras”, que dieron lugar a los transistores ultrarrápidos y a los rayos láser semiconductores, mismos que constituyen la esencia de la comunicación por satélite y los teléfonos móviles o celulares, de las comunicaciones por fibra óptica, de las cabezas lectoras de los discos compactos (CDs) y de los lectores de códigos de barras.

KilbyJack S. Kilby.

La otra mitad del premio fue para Jack S. Kilby, científico al servicio de la empresa Texas Instruments, quien junto con Robert Noyce, fallecido en 1990, inventó en 1959, nada menos que el circuito integrado de las computadoras, también conocido como microchip. Kilby es dueño, además, de unas 60 patentes estadounidenses, muchas de ellas con potencial de desarrollo tecnológico y alcances similares al del microchip.

Pues resulta que ambos grupos de científicos han sido víctimas de infundios por parte de grupos de charlatanes, o fanáticos religiosos. Los inventores de las lectoras láser son considerados por algunos fundamentalistas cristianos culpables de hacer cumplir esa profecía apocalíptica de que a todo el mundo se le colocará en la muñeca, o en algún lugar del cuerpo, cuando llegue el Anticristo, el famoso número de la bestia, para poder ser identificado como seguidor o esclavo del demonio. Estos pertinaces embaucadores consideran, por lo tanto, que los diagramas de barras y las bandas magnéticas de las tarjetas de crédito son un complot satánico de los seguidores del Anticristo, ya que, según ellos, esas identificaciones en clave incluyen siempre el número 666 -lo cual es falso-, que de acuerdo con el libro de la Revelación identifica al mismísimo Anticristo y así lo manifiestan en México predicadores fundamentalistas como Armando Alducin.

NoyceRobert Noyce.

Otro grupo de personajes ignorantes, como quienes creen que los ovnis son naves tripuladas por extraterrestres, encabezados en México por el locutor Jaime Maussán, asegura que los microchips son una tecnología extraterrestre, extraída de algunos platillos voladores estrellados que, supuestamente, recuperó el gobierno de los Estados Unidos a lo largo de los años cuarenta y cincuenta. Ello resulta absurdo, ya que los primeros microchips fabricados por Kilby eran muy rudimentarios e indignos de una tecnología alienígena capaz de viajar entre las estrellas.

MolinaMario Molina Henriquez.

Según Maussán, también la preocupante información acerca de los efectos nocivos de las emisiones de clorofluorocarbonos en la atmósfera -en donde están destruyendo la capa de ozono-, le fue igualmente proporcionada por algunos extraterrestres al famoso “contactado” suizo Billy Meier; negándole así su mérito al químico mexicano-estadounidense Mario Molina Henríquez, Premio Nobel de Química en 1995, y verdadero descubridor de tales efectos, mismos que dio un conocer en 1972, antes de que Meier inventase lo de sus contactos y filmase varias películas con una pequeña maqueta de un platillo volador; fabricada con tapones de rueda de auto, misma que fue descubierta escondida en un clóset en casa del mitómano Meier por Jim Lorenzen, director APRO, un grupo investigador creyente en el origen cósmico de los ovnis.

En este aspecto resulta muy justo que, al haber sido reconocidos con el Premio Nobel, la historia de todos estos hallazgos tan trascendentales se conozca mejor entre un público no siempre bien informado, y se arranquen de raíz los infundios malintencionados en torno de estas creaciones tecnológicas.

La electrónica de los materiales semiconductores revela directamente la validez de los hallazgos de la teoría cuántica, una de las hazañas intelectuales más grandes de la humanidad, la cual pone de manifiesto las inesperadas propiedades que posee la materia dentro del microcosmos de las partículas que integran el átomo. Esa tecnología ha evolucionado en forma inmediatamente posterior a los descubrimientos teóricos, es consecuencia de los mismos y no surgió de la nada, como hubiera ocurrido si fuese una aportación de civilización ajena a la nuestra.

Los ovniólogos también han asegurado que la llamada tecnología “stealth”, que le ha permitido a los Estados Unidos construir aviones de combate y bombarderos “invisibles” al radar, es también un caso de tecnología extraterrestre. Desde luego no hay base alguna para sospechar tal cosa, ya que de acuerdo a como está conformado el mito, los ovnis hacen todo menos tratar de ocultarse a los ojos e instrumentos de los seres humanos. Lo cierto es que el estudio de la tecnología de materiales absorbentes de las ondas de radar se remonta a la Segunda Guerra Mundial, y la historia del desarrollo químico del recubrimiento de los aviones Stealth B2 Spirit por contratistas, como la empresa Radiant Labs. Inc. puede ser consultada por cualquiera que haga una búsqueda muy superficial en Internet.

Todas estas patrañas revelan la ignorancia de fondo de quienes las proponen, ya que si en verdad existiese una nave extraterrestre en poder del gobierno de los Estados Unidos, la tecnología que importaría extraer seria la que permita viajar entre las estrellas a velocidades mayores que la de la luz. Todo lo demás resulta ser infinitamente trivial comparado con ese conocimiento.


[1] Publicado originalmente en Ciencia y Desarrollo, No. 156, México, enero-febrero 2001, Págs. 94-95.

One Comment

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  1. jorge
    jorge marzo 30, 2011 at 2:14 am .

    todo lo que se expresa aca , es demaciado interesante todas estas grandes personas an nacido y se han desarroyado en buena inteligencia .. que a sido algo demaciado bueno para la humanidad,pero yo tambien pienzo que el univerzo a nacido y ala vez esta en un proceso de evolucion y desarroyo,y no creo que aca nomas en la tierra hayga vida eso ya quedaria a criterio de cada persona

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