De cómo las revistas de ovnis engañan a sus lectores

De cómo las revistas de ovnis engañan a sus lectores

OvniVallee1 En 1995 la señora Zitha Rodríguez Montiel (a la que cariñosamente le decíamos Chita, por un ligero parecido con la mascota de Tarzán), dirigía la revista Reporte Ovni.

En ese pasquín, Chita publicaba con diversos pseudónimos. Uno de ellos era el de Elizabeth Kempt, una supuesta ufóloga inglesa.

En el número 59 de la citada revista, en la página 11, podemos leer una breve nota de Chita-Kempt titulada «Objeto volador inesperado». Aparece una fotografía del ufólogo Jaques Vallee en una de sus investigaciones en Brasil.

El texto hace referencia a un supuesto ovni de color blanco que fue obtenido inadvertidamente por la cámara del fotógrafo. En la foto el único objeto que se ajusta a esa descripción es un punto blanco en la parte superior derecha.

Al ver el documento gráfico, de inmediato supe que Chita estaba engañando a sus lectores. En mis archivos yo tenía una copia de esa misma foto, pero sin recortar. Ahí vemos que se trata, simplemente, de un foco del alumbrado público. Se puede ver el poste y los cables de las líneas de transmisión.

OvniVallee2 Chita había recortado la fotografía para que pareciera un ovni en el cielo.

Nunca publiqué estas fotos en la revista Perspectivas Ufológicas. Pasó el tiempo y traspapelé la foto sin recortar y la revista de Chita. Durante años la estuve buscando. Incluso solicité ayuda a la gente de Anomalist, pero nadie recordaba la fotografía original.

Ahora que estoy de vacaciones, acomodando algunas revistas, encontré de nuevo los documentos. Esta vez no dejaré pasar la oportunidad de poner el dedo en la llaga y señalar una más de las mentiras de los editores de revistas de ovnis. Una más.

Bitácora del capitán

Bitácora del capitán

Cap.1

1. En el principio los marcianos volaban por los cielos y la tierra.

2. La Tierra era una base por encima del abismo, y los platos voladores aleteaban por encima de las aguas.

3. Dijo Ashtar Sheran: «Enciendan la luz», y se prendieron los focos.

4. Vio Ashtar que el sistema de iluminación estaba bien y comprobó el buen estado de los generadores.

5. y llamó Ashtar a la luz «encendido» y a la oscuridad «apagado». Y atardeció y amaneció: día primero.

6. Dijo Ashtar: «Quiero que mi plato volador surque por en medio de las aguas y de los cielos».

7. y la nave volaba de maravilla en los dos medios. Y así fue.

8. Y dijo Ashtar «Â¡Cielos! ¡Qué bien se mueven estos platos voladores!». Y atardeció y amaneció: día segundo.

9. Dijo Ashtar: «Alejémonos de las aguas y busquemos un lugar para aterrizar»; y así fue.

10. Y dijo Ashtar: «Â¡Tierra, tierra a la vista!»; y vio Ashtar que estaba bien para aterrizar.

11. Dijo Ashtar: «Busquemos alimento, vegetación, hierbas que den semillas y árboles frutales que den fruto, de su especie, con su semilla dentro, sobre la tierra». Y así fue.

12. Encontraron vegetación: hierbas que dan semilla, por sus especies, y árboles que dan fruto con la semilla dentro, por sus especies; y vio Ashtar que estaban bien.

13. Y atardeció y amaneció: día tercero.

14. Dijo Ashtar: «Busquen los luceros en el firmamento celeste, para determinar nuestras coordenadas, y valgan de señales para solemnidades, días y años;

15. y valgan de luceros en el firmamento celeste para saber en dónde estamos». Y así fue.

16. Y determinó Ashtar la ubicación de los dos luceros mayores; el Sol y la Luna, y sí mismo lo hizo con las estrellas.

17. y con ello determinó la ubicación de la Tierra.

18. luego determinó la longitud de los periodos de luz y oscuridad, y vio Ashtar que estaban bien.

19. Y atardeció y amaneció: día cuarto.

20. Dijo Ashtar: «Ahora busquemos alimentos en las aguas bulliciosas y en el firmamento celeste.

21. y encontraron los peces del mar y las aves de los cielos; y dijo Ashtar que estaban bien.

22. y los sazonó Ashtar diciendo: «hay que agregar una pizca de sal y cocerlos durante media hora».

23. Y atardeció y amaneció: día quinto.

24. Dijo Ashtar: «Hoy me apetece comer animales de la tierra: bestias sierpes y alimañas terrestres de cada especie». Y así fue.

25. Cocinó Ashtar alimañas terrestres de cada especie, y las bestias de cada especie, y toda sierpe del suelo de cada especie: y vio Ashtar que sabían bien.

26. Y dijo Ashtar: «Ahora busquemos a los habitantes de este planeta, algo que sea parecido a nosotros y coman los peces del mar y las aves de los cielos, y las bestias terrestres.

27. Encontró Ashtar, pues, al ser humano, una pareja, macho y hembra, a su imagen y semejanza.

28. Y los llamó Ashtar diciéndoles: «Â¡Llévenme con su líder!»

29. Dijo Ashtar: «Mostraremos nuestros mensajes en los círculos de los sembradíos, será vuestro deber el descifrarlos».

30. «Nos llevaremos algunas vacas y uno que otro «cristiano», para alimentarnos y hacer experimentos genéticos». Y así fue.

31. Vio Ashtar todo lo que había hecho en la misión, y todo estaba muy bien. Y atardeció y amaneció: día sexto.

Génesis

Cap.1

1  En el principio creó Dios los cielos y la tierra.

2  La tierra era caos y confusión y oscuridad por encima del abismo, y un viento de Dios aleteaba por encima de las aguas.

3 Dijo Dios: «Haya luz», y hubo luz.

4  Vio Dios que la luz estaba bien, y apartó Dios la luz de la oscuridad;

5  y llamó Dios a la luz «día», y a la oscuridad la llamó «noche». Y atardeció y amaneció: día primero.

6  Dijo Dios: «Haya un firmamento por en medio de las aguas, que las aparte unas de otras.»

7  E hizo Dios el firmamento; y apartó las aguas de por debajo del firmamento, de las aguas de por encima del firmamento. Y así fue.

8  Y llamó Dios al firmamento «cielos». Y atardeció y amaneció: día segundo.

9  Dijo Dios: «Acumúlense las aguas de por debajo del firmamento en un solo conjunto, y déjese ver lo seco»; y así fue.

10  Y llamó Dios a lo seco «tierra», y al conjunto de las aguas lo llamó «mares»; y vio Dios que estaba bien.

11  Dijo Dios: «Produzca la tierra vegetación: hierbas que den semillas y árboles frutales que den fruto, de su especie, con su semilla dentro, sobre la tierra.» Y así fue.

12  La tierra produjo vegetación: hierbas que dan semilla, por sus especies, y árboles que dan fruto con la semilla dentro, por sus especies; y vio Dios que estaban bien.

13 Y atardeció y amaneció: día tercero.

14  Dijo Dios: «Haya luceros en el firmamento celeste, para apartar el día de la noche, y valgan de señales para solemnidades, días y años;

15  y valgan de luceros en el firmamento celeste para alumbrar sobre la tierra.» Y así fue.

16  Hizo Dios los dos luceros mayores; el lucero grande para el dominio del día, y el lucero pequeño para el dominio de la noche, y las estrellas;

17  y púsolos Dios en el firmamento celeste para alumbrar sobre la tierra,

18  y para dominar en el día y en la noche, y para apartar la luz de la oscuridad; y vio Dios que estaba bien.

19  Y atardeció y amaneció: día cuarto.

20  Dijo Dios: «Bullan las aguas de animales vivientes, y aves revoloteen sobre la tierra contra el firmamento celeste.»

21  Y creó Dios los grandes monstruos marinos y todo animal viviente, los que serpean, de los que bullen las aguas por sus especies, y todas las aves aladas por sus especies; y vio Dios que estaba bien;

22  y bendíjolos Dios diciendo: «sed fecundos y multiplicaos, y henchid las aguas en los mares, y las aves crezcan en la tierra.»

23 Y atardeció y amaneció: día quinto.

24  Dijo Dios: «Produzca la tierra animales vivientes de cada especie: bestias, sierpes y alimañas terrestres de cada especie.» Y así fue.

25  Hizo Dios las alimañas terrestres de cada especie, y las bestias de cada especie, y toda sierpe del suelo de cada especie: y vio Dios que estaba bien.

26  Y dijo Dios: «Hagamos al ser humano a nuestra imagen, como semejanza nuestra, y manden en los peces del mar y en las aves de los cielos, y en las bestias y en todas las alimañas terrestres, y en todas las sierpes que serpean por la tierra.

27  Creó, pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios le creó, macho y hembra los creó.

28  Y bendíjolos Dios, y díjoles Dios: «Sed fecundos y multiplicaos y henchid la tierra y sometedla; mandad en los peces del mar y en las aves de los cielos y en todo animal que serpea sobre la tierra.»

29  Dijo Dios: «Ved que os he dado toda hierba de semilla que existe sobre la haz de toda la tierra, así como todo árbol que lleva fruto de semilla; para vosotros será de alimento.

30  Y a todo animal terrestre, y a toda ave de los cielos y a toda sierpe de sobre la tierra, animada de vida, toda la hierba verde les doy de alimento.» Y así fue.

31  Vio Dios cuanto había hecho, y todo estaba muy bien. Y atardeció y amaneció: día sexto.