El misterio de los círculos en el estanque

Misterio de patio trasero en Eden: ¿Círculos en estanque?

24 de marzo 2013

Ron Plants

Círculos en estanque en Eden

CirculosEstanqueEden, Nueva York – Una especie de misterio se ha desarrollado en el patio trasero de uno de nuestros televidentes en Eden. Sucedió la noche del viernes cuando Peggy Gervase estaba mirando desde la terraza de su casa a un estanque cercano.

Vio lo que parecía ser una serie de círculos concéntricos que se habían abierto en la nieve que cubría el estanque. Casi se parecía a los fenómenos inusuales conocidos como círculos de las cosechas. Pero de nuevo esto ocurrió en la superficie de un estanque.

Gervase publicó fotos en Facebook y con un enlace en la página de Facebook WGRZ, había cerca de 40,000 visitas, con más de 200 comentarios. Contenían las explicaciones de lo que pudo haberlos causado. Entre ellos, desde fuentes subterráneas de hielo que se derrite, meteoros, gas metano, gas expulsado por los peces y patos, y por supuesto extraterrestres.

Gervase dijo a WGRZ que no vio luces extrañas en el cielo.

WGRZ

http://www.wgrz.com/news/article/207717/37/Backyard-Mystery-In-Eden-Pond-Circles-

Los agujeros en el hielo

Cuando el hielo se congela primero por lo general lo hace durante una ola de frío en condiciones de calma. En muchos casos, la mayor parte del agua no está realmente tan fría como debería ser para sostener una superficie helada. En este caso a menudo habrá agujeros de unos pocos pies a unas decenas de pies de dimensión que no se congelan hasta varias horas o un par de semanas después de que se forma la hoja de hielo principal. Estas áreas probablemente permanecen abiertas debido a las corrientes de convección creadas en el agua por la gran diferencia entre la temperatura de la superficie del agua bajo el hielo y el agua expuesta al aire muy frío encima de los orificios. A menudo permanecen abiertos durante días o semanas, porque el frío de principio de temporada a menudo es seguido por un período superior a las heladas.

Algunos comentarios sobre la FILEY

ESCRUTINIO

Algunos comentarios sobre la FILEY[1]

Juan José Morales

Al igual que el año pasado, quedé gratamente sorprendido al ver la nutrida asistencia a la Feria Internacional de la Lectura Yucatán (FILEY) en esta su segunda edición. En la primera, hubo 50 mil asistentes. En la actual, según se me informó, el sábado, primer día de la feria, hubo 18 mil. De continuar así las cosas, sin duda se rebasará la prevista meta de 60 mil.

clip_image001El buen éxito de la FILEY indica que, contra los pronósticos pesimistas de muchos, el libro no está en camino de desaparecer, y que a pesar de los impedimentos que significan los altos precios de los libros y las dificultades de distribución, existe todavía una importante cantidad de gente deseosa de leer y de adquirir libros.

Fue, creo, muy atinado llamar a la feria «de la lectura» y no «del libro», como es lo usual. Y es que la idea tradicional de que lectura es sinónimo de libro, y de que libro es sólo aquel impreso en hojas de papel y encuadernado, comienza a cambiar ante el avance de las nuevas tecnologías. Creo que hoy mucha gente lee sin tener un libro en las manos. Lee revistas y lee también una gran cantidad de información en Internet, y el libro electrónico empieza a ser cada vez más usual.

En fin, me parece que de la FILEY podemos extraer una versión optimista respecto al futuro de la lectura, y ojalá que este evento sea permanente y no flor de un sexenio o de un período de un rector universitario.

Hay sin embargo un punto que me gustaría destacar: la ausencia en la feria de las editoriales que podríamos llamar marginales, independientes, emergentes o alternativas. Es decir, aquellas pequeñas editoriales que, con muy escasos recursos y a menudo en condiciones extremadamente adversas, se esfuerzan por dar a los escritores la posibilidad de publicar sus obras. Hasta donde pude ver, los 140 expositores son, todos, editoriales comerciales «”muchas de ellas muy grandes y económicamente poderosas»” e institucionales. Esto es, dependientes de universidades, secretarías de estado, centros de investigación y organismos gubernamentales descentralizados. Son ellas, desde luego, las que pueden cubrir sin mayores problemas los costos de alquiler del espacio y de instalación de sus muestras. Y en cierto sentido, es explicable que los organizadores les den prioridad y, casi podría decirse, exclusividad, pues se requiere cubrir los costos del evento, que no son precisamente pequeños. Pero creo que a las editoriales marginales debe dárseles el apoyo necesario para que puedan exponer su producción en este que es uno de los más importantes sucesos en el campo editorial, no sólo de la península sino de México en general. Eso daría a los autores por ellas cobijados la oportunidad de quedar a la vista de mayor número de lectores, y para las propias editoriales significaría una posibilidad de crecer y desarrollarse.

En fin, ahí está la observación. Me agradaría que fuera tomada en cuenta y que en las futuras ediciones de la FILEY haya un espacio destinado a esas pequeñas editoriales que realizan esfuerzos denodados y en ocasiones casi heroicos y quijotescos para dar voz a autores noveles o poco conocidos pero cuya calidad, finalmente, juzgarán los propios lectores.

Finalmente, quiero comentar la mención especial que en el acto inaugural se hizo de «las autoridades eclesiásticas», por alusión a la presencia en el recinto, entre el público, del arzobispo de Yucatán. Resulta ocioso recordar que desde hace más de siglo y medio, desde los tiempos de Juárez y de la Guerra de Reforma, que mucha sangre costó al país, México es un estado laico, carácter que fue ratificado en una reciente reforma constitucional. Por tanto, los jerarcas religiosos, sean católicos, judíos, musulmanes, evangelistas o de cualquier otro credo, no tienen carácter de autoridad. Son simple y llanamente dirigentes, jefes, guías o pastores «”así se llaman ellos mismos»” de un conjunto de fieles pertenecientes a alguna de las asociaciones religiosas reconocidas por las leyes. Por ello me sorprende que aún haya quienes les den rango y tratamiento de autoridad.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx


[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Miércoles 13 de marzo de 2013

El misterio de las centellas (808)

El misterio de las centellas (808)

Un día, cuando yo era un niño de alrededor de 6 años y nadie creía lo que decía, yo estaba sentado detrás de nuestra casa en Inlow Av. en Peebles, Ohio, condado de Adams, debajo de un árbol de sauce llorón, y lo siguiente que supe es que había todas estas esferas hermosas de luz verde azulada que aparecieron de la nada. Era como si estuviera viendo el Mago de Oz cuando la Bruja Buena del Norte llega a ver a Dorthy, o cuando su pie sobre una colina golpea algunas burbujas y el viento las capturas, sólo que ellas brillaban con luminiscencia, bailaron arremolinándose en círculos, como luciérnagas gigantes, pero no lo eran, es como si tuvieran su propia mente, pero nadie de cree cuando tienes 6, si sabes lo que yo estoy diciendo, ¿Alguien ha tenido una experiencia similar? Si es así por favor envíenme un mail. ¡Yo sé lo que vi!

Channing Johnson

Cincinnati, OH USA