Psíquico vietnamita arrestado por falsificar muertos

Vietnamita paranormal arrestado por falsificar los restos de soldados muertos en la guerra de Vietnam

Por Associated Press

30 de octubre 2013

Hanoi, Vietnam – Un hombre vietnamita que alega tener poderes paranormales ha sido arrestado bajo sospecha de falsificación de los restos de soldados muertos y desaparecidos durante la guerra de Vietnam con el fin de reclamar más de 350,000 dólares a un fondo de caridad establecido por un banco de propiedad estatal.

NguyenVanThuyEl periódico Thanh Nien reportó que el caso salió a la luz después de que un equipo forense militar analizó nueve conjuntos de supuestos restos humanos vietnamitas que el sospechoso, Nguyen Van Thuy, había ayudado a recuperar. Las pruebas demostraron que eran huesos de animales, dijo.

Otros medios de comunicación informaron de que Thuy y el banco habían recuperado 105 conjuntos de restos desde enero de este año. No estaba claro cuántos, en su caso, eran falsos. Thanh Nien Thuy dijo que ha sido acusado de fraude. No se sabía si tenía abogados que lo representaran.

El Banco de Vietnam para las Políticas Sociales, dijo en un comunicado el miércoles que estaba tratando de ayudar a las familias de los desaparecidos en combate. Se dijo que no tenía ninguna responsabilidad legal por la presunta estafa.

El periódico Lao Dong informó que el director general del banco había solicitado la ayuda de Thuy después de que él ayudó a encontrar los restos de su padre, que murió en la guerra. Se dijo que el fondo hace de donaciones de los empleados del banco, y que a Thuy se le pagó $ 3,570 para cada conjunto de restos.

Más de 1 millón de soldados vietnamitas murieron en la guerra.

Al menos 200,000 cuerpos aún no se han encontrado, mientras que los restos de unos 300,000 soldados han sido enterrados en tumbas sin nombre.

http://www.washingtonpost.com/world/asia_pacific/vietnamese-paranormal-arrested-for-faking-remains-of-soldiers-killed-in-vietnam-war/2013/10/30/ddd356d2-4145-11e3-b028-de922d7a3f47_story.html

Psíquica condenada por robar fondos del gobierno

Psíquica telefónica condenada por magistrado de Eugene por robar fondos del gobierno

Por Bryan Denson

28 de octubre de 2013

Uno pensaría que una psíquica habría visto venir esto.

Dorothy P. Rodgers fue declarada culpable el lunes de robar $ 44,831 en fondos del gobierno entre diciembre de 2004 y mayo de 2012.

Rodgers, de 62 años, admitió ante el juez federal Thomas M. Coffin, de Eugene, que ella no dio a conocer sus ingresos como una psíquica teléfónica psíquica para la Psychic Power Network mientras erróneamente aceptaba alimentos federales y beneficios por incapacidad.

Ella reconoció erróneamente tomar $ 38,504 del programa de Seguridad de Ingreso Suplementario y $ 6,327 del Programa de Asistencia de Nutrición Suplementaria, a través de la tarjeta Oregon Trail.

Los agentes del gobierno comenzaron a investigar a Rodgers en 2011 después de recibir un pitazo de que estaba cometiendo fraude, de acuerdo con una nota de condena del gobierno. Los investigadores determinaron que Rodgers no reportó sus ingresos como psíquica mientras recibía los beneficios financiados por el gobierno federal.

«Al ser entrevistada por los agentes del caso, (Rodgers) negó inicialmente las acusaciones», señaló la nota, «pero posteriormente estableció contacto con los investigadores y reveló la verdad que ella había trabajado y ocultado sus ingresos».

Coffin ordenó a Rogers restituir el dinero que tomó, pero no la condena a la cárcel por el cargo de delito menor.

http://www.oregonlive.com/pacific-northwest-news/index.ssf/2013/10/phone_psychic_sentenced_by_eug.html

Una vieja película con un conocido argumento

ESCRUTINIO

Una vieja película con un conocido argumento[1]

Juan José Morales

No fui testigo presencial de la golpiza que la policía de Cancún propinó a los maestros anteayer lunes. Sin embargo, he recabado espontáneos testimonios de personas de mi absoluta confianza que ahí estuvieron, y todos coinciden en lo mismo: aquello fue una agresión totalmente injustificada y a todas luces planeada. En ningún momento «”dicen mis informantes»” hubo por parte de los maestros alguna acción que pudiera justificar el ataque de los agentes policíacos. Estos últimos se desplegaron en torno a los maestros y los atacaron desde cuatro direcciones diferentes a la vez que de la azotea del palacio municipal caían las bombas de gases lacrimógenos.

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Esta caricatura de Hernández, sobre el caso Atenco en 2006, Peña Nieto y su antecesor Arturo Montiel, puede aplicarse muy bien a lo que ahora ocurre en Cancún: mientras a pacíficos manifestantes se les aplica «todo el peso de la ley», gobernantes corruptos gozan de total impunidad y disfrutan del dinero robado.

Es más: los gendarmes arremetieron contra todos quienes se hallaban en el lugar, fueron maestros o no. Se dio el caso de ciudadanos que se encontraban haciendo algún trámite y fueron golpeados sin miramientos, y otros que a duras penas pudieron escapar de las macanas de los agentes refugiándose en alguna oficina.

Un testigo de los hechos relata que todo comenzó cuando, tras la entrevista que una comisión tuvo con funcionarios del ayuntamiento, los manifestantes esperaban al presidente municipal, de quien se dijo que llegaría en breve. Todo estaba tranquilo, pero comenzaron a llegar policías que llevaban perros de ataque. En ese momento, dice mi informante, «un policía agredió a uno de los manifestantes. El maestro le dijo al policía: «No me golpees». Un compañero que quiso pacificar las cosas, recibió un toletazo en la cabeza. Los policías con sus escudos empezaron a empujar a los manifestantes. Del lado izquierdo del palacio entraron varios granaderos, les quitaron el bozal a los perros, y empezaron a tirar macanazos hacia los manifestantes, sacándolos del palacio con lujo de violencia. No les importó la presencia de niños y personas ajenas a la manifestación. Fue cuando los compañeros al ver que agredían a los demás, se defendieron».

Como digo, de una u otra manera, la media docena de personas que presenciaron los hechos los describen en la misma forma: la policía atacó a los maestros sin razón alguna, y en la zacapela resultaron golpeadas e incluso heridas «”ahí están las fotos de gente con la cabeza sangrante por los macanazos»” personas que nada tenían que ver con la manifestación y sólo se hallaban casualmente en el lugar.

Sin embargo, como era de esperarse, la versión oficial dada por las autoridades «”y que sin el menor pudor y casi sin cambiarle un punto ni una coma, transcribieron como si fuera su propia versión de los sucesos casi todos los diarios y los periodistas pagados por el gobierno»” fue que «ante los actos violentos en el Palacio Municipal derivados de una manifestación que protagonizó un grupo de docentes, la policía actuó conforme a la ley y los protocolos de seguridad para salvaguardar el inmueble y la integridad física de los ciudadanos que trabajan o acuden a hacer trámites».

Y, como también es costumbre en estos casos «”y evidentemente para ir allanando el terreno a más actos de represión y persecución política»” se culpó de lo acontecido al PRD y los líderes priístas piden que se encarcele a los dirigentes de ese partido en Cancún.

Para quienes hemos vivido bajo gobiernos opresivos y represivos que algunos pensaban eran ya cosa del pasado, lo ocurrido el lunes en Cancún resulta algo así como la repetición de una vieja película con un argumento muy conocido, en que las víctimas de la represión policíaca, son presentadas como agresores y contra ellas se pide aplicar todo el peso de la ley.

En el presente caso, esta farsa «”sólo así puede calificársele»” persigue un doble propósito: en primer lugar, sofocar el movimiento magisterial «”que no ha podido ser liquidado con la tradicional práctica de cohechar a sus dirigentes»” y en segundo lugar, distraer la atención pública de la gravísima crisis por que atraviesa Quintana Roo como resultado del saqueo de las arcas públicas por sus gobernantes.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx


[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Miércoles 16 de octubre de 2013