Nube de abejas ennegrece el cielo, lluvia de arañas cubre el suelo

Nube de abejas ennegrece el cielo, lluvia de arañas cubre el suelo

19 de mayo 2015

Paul Seaburn

bees-585x306Los residentes de Farnham, Inglaterra, entraron en un pánico apocalíptico la semana pasada, cuando una nube de abejas lo suficientemente gruesa para bloquear el sol, cubrió su pueblo durante 15 minutos. La idea es casi suficiente para que los residentes de Goulburn, Australia, se sientan un poco agradecidos de que lo único que enfrentaron fue una lluvia de arañas bebé que cubrían todo con telarañas y arañas bebé.

Las abejas fueron captadas en video por Rob Swift, quien vio el enjambre oscurecer el cielo desde la ventana de su oficina y dijo que llevó los negocios en la ciudad a un alto.

Primero me di cuenta cuando algunas abejas entraron por la ventana. Entonces nuestra recepcionista nos llamó y dijo que deberíamos cerrar las ventanas. El cielo estaba negro con ellas… Fue muy extraño. Era prácticamente silencioso. Usted habría pensado que estarían zumbando como locas. Era bastante inquietante.

Espeluznante y extraño, pero no «no natural o inusual para esta época del año», dijo Gill Maclean de la Asociación de Apicultores Británicos. Ella echó la culpa al hacinamiento de una colmena, donde la mitad de las abejas decidieron seguir una nueva reina a cuarteles más amplios. Eso suena reconfortante hasta que te das cuenta que significa que hay otra mitad de una colmena que acaba de descubrir que la nueva reina tomó todos los buenos trabajadores y puede que salgan tras de ellos.

imageUn campo completamente cubierto con telas de araña.

Mientras tanto, los residentes de Goulburn en New South Wales despertaron a una escena que parecía nieve hasta que tomaron una taza de café y se dieron cuenta que todo el material claro que cubría el exterior eran telarañas llenas de millones de arañas bebé. Aquí está la manera que Ian Watson, de Goulburn, lo describió:

Todo el lugar estaba cubierto de estas pequeñas arañas negras y cuando miré hacia el sol, era como este túnel de telarañas que subían por un par de cientos de metros hacia el cielo.

¿Qué causó el apocalipsis de esta lluvia araña? Una de las razones podría ser la migración. Arañas bebé liberan serpentinas de seda que capturan el viento y las llevan hasta tres kilómetros de altura y muchos kilómetros de distancia antes de que aterricen. Goulburn puede haber sido el destinatario de mala suerte de una alta concentración de desembarques de araña bebé debido a los patrones de viento.

Otra razón podría ser el mal tiempo. Las fuertes lluvias pueden ahogar arañas en el suelo por lo que liberan seda que les lleva fuera del agua a ramas y plantas donde pasar la tormenta. Cuando hay millones de arañas en un campo, crean un efecto de «cabello de ángel», que cubre el suelo, los edificios y la vegetación.

No parece que las arañas bebé que invadieron Goulburn sean peligrosas para los seres humanos, pero pueden tener hambre después del viaje y podrían devorar los cultivos locales.

Me gustan las explicaciones naturales, científicas para estas apariciones masivas de insectos, pero cuando los números van por las nubes, yo soy como las abejas y digo: «Hmmm».

http://mysteriousuniverse.org/2015/05/bee-cloud-blackens-sky-spider-rain-blankets-ground/

La ciudad extraña que despertó cubierta de telarañas gigantes

En la foto: La ciudad extraña que despertó cubierta de telarañas gigantes

Esta es la escena espeluznante con la que despertaron residentes de un pueblo rural después de que, literalmente, llovieron telarañas

Por Jon Austin

19 de mayo 2015

imageAAP «¢ Lukas Coch «¢ PA

Llegaron algunas arañas: dejando la tierra cubierta de telarañas

A primera vista el fenómeno se asemeja a un toque de escarcha o ligera capa de nieve, pero en realidad son campos cubiertos de telarañas llenas de arácnidos.

El espectáculo asombroso fue el resultado de una técnica de migración que ha visto algunas colonias de arañas desventuradas terminando congeladas y muertas.

Goulburn en New South Wales, Australia, está en los titulares después que varios campos agrícolas se vieron afectados por el espectáculo también llamado «cabello de ángel».

Algunos observadores dijeron que incluso presuntos extraterrestres pueden estar involucrados.

El residente de Goulburn Ian Watson dijo que fue inundado por las arañas y telarañas.

Él dijo: «Fue hermoso, pero al mismo tiempo yo estaba molesto porque no podía salir sin que se me pegaran las telas de araña. Y también tengo una barba, así que las seguí recibiendo en mi barba.

«Todo el lugar estaba cubierto de estas pequeñas arañas negras y cuando miré hacia el sol, era como este túnel de telarañas que subían por un par de cientos de metros hacia el cielo».

imageAAPȢLukas CochȢPA

Al principio algunos pensaron que habían llegado las heladas.

Entonces, ¿cuál es la causa?

El naturalista Martyn Robinson del Museo de Australia dijo que había sucediendo dos tipos de migración de araña.

Él dijo: «La primera, llamada balloning involucra arañas que suben a la cima de la vegetación y liberan una serpentina de seda que atrapa el viento y transporta a la araña como un paracaídas.

«Literalmente pueden viajar varios kilómetros, por lo que cada continente tiene arañas. Incluso en la Antártida llegan regularmente pero sólo mueren».

La segunda vez que se ve es por lo general después de fuertes lluvias o las inundaciones y las criaturas lo utilizan como una forma de evitar la muerte.

Disparan «líneas de cuerda» de seda en el aire sobre objetos altos, que utilizan para transportarse fuera de los terrenos anegados mortales.

Rick Vetter, un aracnólogo jubilado de la Universidad de California, dijo a Live Science que el evento ocurre «todo el tiempo».

http://www.express.co.uk/news/nature/578337/PICTURED-bizarre-town-woke-up-COVERED-giant-spiders-webs

El pecado (o el delito) de ser madre

ESCRUTINIO

El pecado (o el delito) de ser madre[1]

Juan José Morales

El próximo domingo es el llamado Día de la Madre. El Día de las Cabecitas Blancas, como se le ha bautizado en una pretendida pero nausabundamente cursi imagen poética, reñida además con el hecho de que hace mucho que las mujeres acostumbran teñirse el cabello. Es el 10 de mayo el día que «”dijo irónicamente alguien»” sacan a las viejitas a que les dé el aire y el único día del año en que millones de mexicanas comen en un restaurante»¦ y eso si bien les va, porque no es raro que en esa ocasión tengan trabajo extra en la cocina preparando una comilona para todos los hijos, yernos, nueras y nietos que vienen a felicitarla.

clip_image001El pasado 10 de marzo, el gobernador panista de Baja California, Francisco Vega de Lamadrid, definió muy bien la machista visión que de la mujer mexicana como productora de hijos tienen los sectores derechistas. «Ustedes «”dijo refiriéndose a las mujeres»” son lo mejor que nos ha pasado, están re buenas todas para cuidar niños, para atender la casa, para cuando llega uno y a ver mijito (póngase) las pantuflitas; no, no, ustedes de veras que son el pilar de la familia»¦» Esta visión de fabricante de hijos y sirvienta sin paga se refleja en el monumento a la madre instalado en Mérida por iniciativa de la conservadora Liga de Acción Social y replicado en otras poblaciones.

Hace dos años, por estas fechas, comentábamos que el Día de la Madre fue instituido en 1922 como parte de una virulenta campaña de la ultraderecha yucateca «”apoyada por el diario Excélsior y el entonces secretario de Educación, José Vasconcelos«” contra el gobernador socialista de Yucatán Felipe Carrillo Puerto y su hermana Elvia, brillante luchadora social que pugnaba por los derechos de las mujeres, entre ellos el de usar métodos anticonceptivos.

Con tal origen, no es de extrañar que el Día de la Madre «”además de su brutal comercialización»” haya estado orientado desde entonces a exaltar el papel de la mujer como simple productora de niños. Lo que en esa fecha se ensalza, son la abnegación, el amor hacia los hijos, la entrega total hacia ellos, el sacrificio, la dedicación a las labores hogareñas y otras supuestas virtudes por el estilo. La clásica imagen de la madre es la de una mujer con delantal, falda por debajo de la rodilla y pelo recogido hacia atrás, bregando entre ollas y trastes en la cocina. Nadie menciona en este día a las mujeres «”madres solteras, abandonadas, viudas o divorciadas»” que son a la vez padre y madre, proveedoras y guardianas, que además de las tareas domésticas no remuneradas, tienen que cumplir largas jornadas laborales para dar de comer a sus hijos. Nadie, en el Día de la Madre, recuerda a las que debieron renunciar a los estudios profesionales para mantener el hogar, ni mucho menos a las jóvenes que se convirtieron en madres sin proponérselo y contra su voluntad, porque «”por presiones de la Santa Iglesia»” nunca recibieron educación sexual, no tuvieron acceso a métodos anticonceptivos, y al quedar embarazadas se les negó «”aquello es pecado y delito»” la posibilidad de abortar.

El 10 de mayo, y en los días previos, las páginas de los periódicos y las ondas radiales se llenan de ditirámbicas y melcochosas loas a las madres. Incluso hay concursos poéticos para exaltarlas. Pero nadie «”o casi nadie»” menciona el hecho de que mientras el 60% de los mexicanos de más de 65 años de edad en México carece de una pensión, en el caso de las mujeres la cifra asciende a 76%, o sea casi cuatro de cada cinco. Y eso se calla el Día de la Madre, porque, entre otras razones, se debe justamente al papel de madre que en nuestra sociedad se ha asignado a la mujer mexicana. Por atender a los hijos, las madres generalmente sólo pueden trabajar como sirvientas o en empleos informales, fuera del régimen del IMSS. Y si entran al mercado laboral formal, muchas veces lo hacen sólo esporádicamente o lo dejan de tiempo en tiempo para atender a sus hijos. El resultado es que no logran acumular las 1 259 semanas de cotización que les daría derecho a una pensión. A ello hay que agregar que en la mayoría de los casos los patrones las registran con un salario inferior al real, de modo que su pensión, si es que llegan a tenerla, resulta ridículamente baja.

Pero sería pedir peras al olmo que los magnates de la prensa y los grandes consorcios televisivos se ocupen de la realidad de las mujeres mexicanas, para muchas de las cuales el hecho de ser madre constituye un pecado o un delito.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx


[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Miércoles 6 de mayo de 2015

La plancha de cemento que surgió de la selva

IMPACTO AMBIENTAL

La plancha de cemento que surgió de la selva[1]

Juan José Morales

Hace bastantes años, en la Revista de Geografía Universal, publiqué un reportaje sobre Cancún titulado «La ciudad que surgió de la selva». El asunto me vino a la memoria en estos días en que se celebran los 45 años de su fundación, pues una de las quejas recurrentes contra las autoridades municipales y estatales es la falta de áreas verdes. Y tras analizar la situación, he pensado que de escribirlo ahora, lo titularía «La plancha de cemento que surgió de la selva».

clip_image001La comparación entre estas dos imágenes aéreas de Cancún «”la de la izquierda tomada en 1991 y la de la derecha en 2004″” muestra cómo, a la par que se extendía la mancha urbana con la construcción de nuevas viviendas «”cada vez más pequeñas y próximas entre sí»”, se reducía la proporción de áreas verdes e incluso desaparecían o se reducían las originales. Fotos cortesía del INEGI.

En efecto, eso es ahora Cancún, una gran extensión de asfalto y concreto con pocas zonas arboladas, aunque el área donde se construyó estaba cubierta por una densa selva mediana subperennifolia. Es decir, un tipo de selva con árboles de 15 a 30 metros de altura de los cuales el 60% conservan su follaje durante la temporada de secas. En ella había grandes ejemplares de zapote, chacá, chechem, kitamché y otras muchas especies arbóreas, y todavía podían verse por todas partes árboles de zapote «”Manilkara achras para los botánicos»” que mostraban en la corteza las cicatrices en zigzag dejadas por el machete de los chicleros que de ellos extraían el látex para fabricar chicle.

Parecía lógico que esa vegetación fuera debidamente aprovechada para dotar a la naciente ciudad de numerosas áreas verdes densamente arboladas, y que además albergara al menos parte de la fauna nativa, especialmente las numerosas especies de aves. Y de hecho en la etapa inicial de construcción así fue. Se dejó en pie la mayor cantidad posible de árboles. Los había en parques y jardines, en los amplios camellones e incluso en los lotes para vivienda, pues se conservó en la medida de lo posible la vegetación original.

Pero pronto las cosas empezaron a cambiar. En lugar de proteger, conservar y aprovechar la flora primigenia, se comenzó a devastarla, cortándola a matarrasa, y la voracidad de fraccionadores y constructores hizo que los lotes para vivienda «”y las viviendas mismas»” se redujeran cada vez más, hasta volverse minúsculos, sin un solo árbol y con el terreno ocupado casi totalmente por la construcción.

La corrupción que caracterizó a numerosos ayuntamientos hizo también su parte en el deterioro de Cancún. Se autorizaron cambios de uso de suelo para favorecer la deforestación, se permitió a constructores y fraccionadores contabilizar como si fueran áreas verdes los camellones de las avenidas, las diminutas franjas que teóricamente serían cubiertas de césped a lo largo de las aceras, e incluso los espacios para escuelas, mercados y demás equipamiento urbano.

La Santa Iglesia también hizo de las suyas. Los curas se han venido apropiando ilegalmente «”o en acciones de muy dudosa legalidad»” de parques, camellones y otras áreas verdes de todos tipos y tamaños, contando para ello con la tolerancia de las autoridades y la complicidad de las autoridades «”a cambio de apoyo político»”, amedrentándolas con la amenaza de azuzar contra ellas a la feligresía, o simplemente desafiándolas. Un caso emblemático fue la entrega al clero con fines electoreros por la entonces presidenta municipal Magaly Achach, de un amplio lote del llamado Ombligo Verde «”la única gran área arbolada que se conservaba en el centro de la ciudad»”, para construir la hasta ahora inconclusa catedral. Tiempo después, otro alcalde, Gregorio Sánchez, arrasó totalmente la mitad de la arboleda que aún quedaba en el Ombligo Verde, con intenciones de construir ahí una gran plaza político-religiosa, con el palacio municipal de un lado y del otro una segunda catedral (la primera, a corta distancia, ya no es del agrado del obispo, quien quiere otra más a su gusto y pretende destinar la original a un negocio de criptas para difuntos).

Como resultado de todo lo anterior «”y mucho más»”, a 45 años de su fundación, Cancún sólo cuenta «”según las muy discutibles cuentas de las autoridades»” con 3.5 metros cuadrados de áreas verdes por habitante, o sea sólo un poco más de la tercera parte del mínimo de nueve metros cuadrados por habitante que recomienda la Organización Mundial de la Salud, y muy lejos de los 15 metros cuadrados que considera óptimos la propia OMS.

Y no sólo es muy poca la superficie de áreas verdes que corresponde a cada habitante, sino además está mal distribuida. Mientras en los fraccionamientos residenciales de la zona hotelera el promedio es de 20 metros cuadrados por persona, en las regiones de vivienda popular el promedio es de apenas 0.5 metros.

Ciertamente, Cancún, que pudo haber sido un modelo de ciudad arbolada, ha terminado convertida en una plancha de asfalto y cemento salpicada de minúsculas áreas verdes que en muchos casos de tales sólo tienen el nombre y no son más que polvorientos pedregales.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx


[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Viernes 8 de mayo de 2015