Chupacabras en el congelador 2

Hombre en Texas insiste que ha encontrado un chupacabras muerto

man-in-texas-insists-he-s-found-a-dead-chupacabra-486282-3Él está manteniendo el cuerpo del animal en un congelador

Philip Oliviera de Rockdale, Texas, está convencido de que un canal que encontró en su propiedad a finales de mayo y que ha puesto a salvo en un congelador pertenece a un chupacabras. O al menos eso es lo que está diciendo a cualquiera dispuesto a escuchar su historia.

Para los que no estén familiarizados con las míticas bestias legendarias cuya existencia aún no se ha demostrado por la ciencia, los chupacabras son animales depredadores extraños que supuestamente pueblan el continente americano y que sólo salen por la noche para matar el ganado – especialmente cabras – y beber su sangre.

man-in-texas-insists-he-s-found-a-dead-chupacabra-486282-2El presunto chupacabras de Phillip Oliviera tiene un aspecto extraño

Incluso los escépticos tienen que admitir que la criatura que Phillip Oliviera encontró sin vida en su propiedad no se parece en nada a los animales con que la gente en esta parte de los EE.UU. suelen tropezar. Echa un vistazo a la foto de abajo para verlo por ti mismo. Sin embargo se advierte que no es para los débiles de corazón.

En una entrevista, el hombre describió el animal muerto como casi completamente pelón con una piel similar en textura a la de un elefante. Aunque algo similar a un perro o tal vez un mapache, y que sólo podía ser un chupacabras, agregó el hombre.

«Después de haber estudiado biología y pasado mucho tiempo y acampando, cazando y pescando, y estar fuera en el bosque, he visto lo que yo pensaba que era todo. Pero esto es algo que no he visto en mi vida», explicó Phillip Oliviera en un comunicado.

La razón por la que Phillip Oliviera puso el cadáver en un congelador para su custodia es que espera que los científicos vengan a llamar a su puerta en cualquier momento para recoger muestras de ADN y llevar a cabo una investigación completa y determinar a qué especie pertenece. El hombre planea hacer algunas pruebas de ADN por sí mismo, sólo para estar seguro.

Expertos en vida salvaje tienen serias dudas de que el animal es un chupacabras

Huffington Post nos dice que, aunque Philip Oliviera parece convencido de que está en posesión de una carcasa de chupacabras, los expertos en vida silvestre están teniendo problemas para creer que una criatura tan legendaria, finalmente se ha encontrado, aunque sin vida, acostado en el suelo.

Más bien, los especialistas están más inclinados a pensar que el cadáver de extraño aspecto pertenece ya sea a un coyote o un mapache calvo y finalmente asesinado por sarna.

En cuanto a la razón por la que Phillip Oliviera esperó hasta finales de la semana pasada para anunciar su descubrimiento al mundo a pesar de haber encontrado el cadáver en mayo, eso es un misterio aún más grande que la verdadera identidad del animal.

http://news.softpedia.com/news/man-in-texas-insists-he-s-found-a-dead-chupacabra-486282.shtml

Chupacabras en el congelador 1

¿Es el cadáver del animal en un congelador un chupacabras?

3 de julio 2015

Por Claire Osborn

American-Statesman

ROCKDALE «“

r-CHUPACABRA-600x275Lo primero que surgió fue una pata. Entonces apareció una cabeza con grandes colmillos.

La criatura que Philip Oliveira había congelado en una bolsa de basura de plástico estaba hecha un ovillo. Sus patas traseras eran más largas que sus patas delanteras, y la única piel que tenía era una suave franja de color marrón a lo largo de la espalda y alguna en su cola.

http://www.mystatesman.com/news/news/local/is-the-animal-carcass-in-a-cooler-a-chupacabra/nmrPZ/

El papa Francisco ante la pederastia clerical

ESCRUTINIO

El papa Francisco ante la pederastia clerical[1]

Juan José Morales

Ya van cuatro. Sí, cuatro los prelados católicos que renuncian después de que recientemente el papa Francisco exhortó a los casi cinco mil obispos de todo el mundo a no seguir encubriendo a curas pederastas. Primero «”en Estados Unidos»” fue el arzobispo de Saint Paul y Minneapolis, monseñor John Clayton Nienstedt, de inmediato su adjunto, Lee Anthony Piche, a continuación Robert Finn, obispo de Kansas City, y en México, hace unos días Gonzalo Galván Castillo, obispo de Autlán en Jalisco. Todos ellos habían sido acusados precisamente de encubrimiento de sacerdotes pedófilos.

clip_image002La caricatura, publicada en España a propósito de uno de tantos casos de pederastia clerical, alude a la política que tradicionalmente han seguido los obispos «”que en la jerarquía eclesiástica son los superiores inmediatos de los curas»” en el sentido de proteger a los sacerdotes acusados de violaciones y abusos sexuales mediante el sencillo expediente de cambiarlos de parroquia y no dar trámite a las denuncias contra ellos. El papa Francisco les ha pedido dejar de hacerlo. Ya veremos hasta qué punto se cumple su petición.

Las cosas no paran ahí. En Chile, aún no cesa el escándalo desatado hace un par de meses por el nombramiento como obispo de la ciudad de Osorno de Juan de la Cruz Barros Madrid, igualmente acusado de proteger a un notorio pedófilo. Tan airadas fueron las protestas de los feligreses, que Barros se vio obligado a suspender una misa de despedida en su antigua parroquia y a oficiar en medio de gritos y empujones la de posesión de su cargo.

Galván dijo renunciar por sentirse enfermo, pero es público y notorio que lo hizo bajo presión del Vaticano por haber protegido sistemáticamente, durante más de seis años, a un cura de nombre Horacio López, acusado de violar a un niño de 11 años. Galván nunca procedió contra él, sino que se limitó a cambiarlo de parroquia. Y apenas acababa de renunciar, cuando la policía detuvo a otro cura de su diócesis, Francisco García Rodríguez, acusado de violar a una niña de 11 años.

Al chileno Barros, por su parte, como decíamos, se le acusa de encubridor de un destacado sacerdote pedófilo, Fernando Karadima Fariña, sobre cuya culpabilidad no cabe duda, pues hace ya sus buenos cuatro años la Congregación para la Doctrina de la Fe «”la antigua Inquisición»” lo encontró culpable de abusos contra menores, actos impropios con adultos y abuso de autoridad, condenándolo a dejar de ejercer su ministerio y retirarse «”como en su momento se hizo con el tristemente célebre Marcial Maciel, el de los Legionarios de Cristo»” a «una vida de oración y penitencia» en el Convento de las Siervas de Jesús de la Caridad en la ciudad argentina de Providencia, lo cual más que condena parece premio, pues ahí goza de todas las comodidades y es diligentemente atendido por las monjas.

Aquel fue el «castigo» que la Santa Sede impuso a Karadima. La justicia chilena intentó someterlo a proceso penal por sus delitos sexuales, pero resultó imposible porque la Iglesia se negó a proporcionar a las autoridades la información que se le solicitó, alegando que se trataba de un asunto privado y confidencial equiparable al secreto de confesión. El ahora obispo de Osorno, Barros Madrid, fue uno de los principales encubridores del pederasta. Por eso su nombramiento desató un aluvión de críticas, incluso por parte de Eduardo Frei, ex presidente de Chile y miembro del partido Demócrata Cristiano.

Parece, pues, que Francisco ha decidido cambiar la política de tolerancia y encubrimiento ante los abusos sexuales de los sacerdotes que tradicionalmente había mantenido la jerarquía católica, desde los obispos hasta el papa, con el argumento de que ante todo había que proteger el buen nombre de la Santa Iglesia, que para ello bastaba con enviar a los curas culpables a otro sitio, y que si reincidían, no había que tratarlos como delincuentes sino enfermos y darles cuidados especiales.

Aquella política, sin embargo, ha dejado de ser eficaz, pues en el mundo moderno la Iglesia ya no tiene el mismo poder político que en otros tiempos, y a través de las redes sociales ahora pueden denunciarse hechos que antes eran fácilmente silenciados por los grandes medios de información aliados a la Iglesia. Quizá esta nueva realidad fue determinante en la decisión del papa.


[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Miércoles 1 de julio de 2015