Fallece Luis Altamirano, el ufólogo al que todos querían

Fallece Luis Altamirano, el ufólogo al que todos querían

Texto y foto Diego Zúñiga

laltamiranoA los 75 años, y víctima de una neumonía, falleció en Santiago el investigador chileno Luis Altamirano Cañoles. Poco conocido fuera de las fronteras del país, Luis era uno de los personajes más queridos y queribles de la cerrada comunidad ufológica. Hombre generoso, amante de la conversación y las historias de ovnis, dedicó buena parte de su tiempo libre a la recopilación y registro, ya sea en cuadernos raídos por el uso excesivo y el paso del tiempo, o simplemente en hojas sueltas, de toda clase de fechas y noticias relacionadas con los «platillos voladores» de los años cincuenta y sesenta del siglo pasado, etapa en la que Altamirano comenzó a interesarse en un tema que, en ese tiempo, estaba muy en boga. Por ello, no puede extrañarnos que su visita sabatina a la sección de publicaciones periódicas de la Biblioteca Nacional de la capital de Chile fuera parte de su rutina y, probablemente, el momento más esperado de la semana para él.

A Luis lo apasionaba la camaradería, el intercambio de información, la búsqueda de noticias raras, de tesoros ufológicos ocultos en las páginas de la prensa chilena. Su figura adquirió estatus de mítica incluso entre los funcionarios de la Biblioteca, que le guardaban fotocopias de noticias de ovnis que encontraban otros usuarios. «Voy a sacar dos copias, una para don Luis», decían ellos. Y nadie en su sano juicio podría negarse, porque Luis compartía sin problemas la información que él había sacado del olvido después de largas jornadas de revisión meticulosa, página por página, de prensa antigua.

No recuerdo cómo conocí a Luis, pero sé que fue a comienzos del milenio. Posiblemente fue el escritor Juan Guillermo Prado quien nos conectó. Los sábados nos encontrábamos con Luis en la Biblioteca Nacional a buscar diarios. Él lo hacía porque hacerlo era parte de su ADN. Yo lo hacía buscando información para mi memoria de título. A veces caminábamos a la Plaza de Armas, nos sentábamos en sus bancas y conversábamos largas horas. Paseábamos por el centro de Santiago, íbamos a sacar fotocopias, intercambiábamos revistas de otros países. El boletín escéptico La Nave de los Locos fue un refugio para Altamirano. Cuando nos veíamos y le entregaba un ejemplar de esa publicación que tuve el honor de dirigir, sus ojos brillaban y sé que en su casa la devoraba, porque a la semana siguiente comentaba los artículos con lujo de detalles.

Si no nos veíamos, Luis recurría al teléfono. Desde una cabina telefónica, esas que ya no existen, realizaba una ronda de llamados a toda la comunidad ufológica. Solía contar sus últimos descubrimientos en la biblioteca, qué libros leía, contar anécdotas y compartir información. Y vaya si tenía cosas para conversar, porque si algo lo caracterizaba era su absoluta transversalidad, por lo que estaba al tanto de todo en todos los frentes. Puede decirse, sin temor a equivocarse, que Luis Altamirano era amigo de todos.

Normalmente Luis iba de la biblioteca a la casa de algún ufólogo, donde pasaba la jornada hablando de casos. Acudía a los congresos del tema y conocía a todos los personajes que han pululado en ese mundillo. Algunos de ellos se aprovecharon del trabajo desinteresado de Altamirano e hicieron jugoso usufructo de su archivo, sin siquiera mencionarlo en los agradecimientos. Con otros, en cambio, trabó genuina amistad.

Altamirano pertenecía a esa generación de interesados en la ufología que creció cuando el «enigma» estaba en su mejor momento, digamos que en las décadas de 1960 y 1970. Altamirano creía en los ovnis, sin duda, como artefactos de origen extraterrestre. Sin embargo, era crítico de la forma en que algunos se conducían dentro del tema, buscando beneficios económicos o figurando sencillamente por ego o afán de reconocimiento. Para él el asunto era otro: él quería respuestas a preguntas que lo sedujeron desde temprana edad. Formó parte de varios grupos y puede acreditar la coautoría de un libro: «Historia de la Ufología en Chile» (Alba, 2009), firmado junto a Juan Guillermo Prado. Pero lo suyo, en realidad, era la búsqueda de noticias y la sana camaradería, actividades que fueron menguando a medida que el tiempo se iba llevando a algunos de los miembros más connotados de esa camada de aficionados al tema.

Altamirano, de cuya historia personal se sabe poco porque él mismo fue siempre reservado al respecto, siguió visitando la biblioteca mientras pudo. A mediados de la primera década del siglo XXI su salud desmejoró bastante y ya no pudo seguir valiéndose por sí mismo. Con la ayuda de algunos investigadores cercanos a él, fue internado en una casa de acogida, donde fue cuidado y querido. Allí lo visitaban sus amigos y personas que lo estimaban. En mi caso, tuve la oportunidad de estar con él en la comuna de Providencia, donde estuvo internado inicialmente. Luego fue derivado a Casablanca, en la Región de Valparaíso, para regresar a la capital años más tarde.

Creo que cualquier reseña será poca para graficar la importancia de Luis Altamirano, el Nibelungo, Lucho, dentro del mundillo ufológico. Y su relevancia no tiene que ver con la investigación o el análisis teórico, sino con elementos que suelen olvidarse: la indagación en archivos, pero por sobre todo en la cohesión y el espíritu aglutinador. Eso explica que ufólogos y aficionados de las más diversas tendencias, desde la credulidad extrema hasta investigadores más críticos, se reunieran hace pocas semanas a través de Zoom para realizar unas jornadas ufológicas para ir en ayuda del colega y amigo.

Luis Altamirano Cañoles descansará en el nicho familiar del investigador Rodrigo Bravo, quien no solo se convirtió en un pilar fundamental para Luis en sus últimos años, sino que además tuvo la grandeza de acogerlo en el que será el viaje final de un hombre que dedicó su vida entera a su pasión por los «no identificados».

Texto y foto: Diego Zúñiga

Sin escépticos, esto sería la locura total

LUIS ALTAMIRANO:

«SIN ESCÉPTICOS, ESTO SERÍA LA LOCURA TOTAL»

 

Por Sergio Sánchez R.

Varios inconvenientes nos habían obligado a postergar esta conversación. Pero, por fin, pude reunirme con Luis Altamirano, oriundo de Valdivia, uno de los ufólogos más conocidos en el ambiente platillista, pero más ignorado por los medios. Es que Luis ha realizado una labor callada, pero encomiable: la búsqueda exhaustiva de noticias ufológicas en la prensa chilena, a lo largo de varias décadas. Hay quienes se han beneficiado directamente de este trabajo, sin tomarse la molestia de citarlo. Pero eso a Luis le tiene sin cuidado, pues el afán de figuración no está entre sus características. Conocedor a fondo del gremio ufológico, sabe cómo se estilan las cosas, aceptando sus veleidades con estoicismo y buen humor.

Hoy espera que, de una buena vez, se edite el libro que escribió en colaboración con Juan Guillermo Prado sobre la historia de la ufología criolla (y que prologó este plumilla). Pero, a juzgar por las noticias últimas, todo seguirá durmiendo un buen tiempo más.

Sin ofender, viajemos varios años (muchísimos) en la máquina del tiempo y recordemos tus primeros pasos por la ufología.

Y, (riendo) ¿cómo andamos por casa? Tengo que mencionar los años de 1957 (el lanzamiento del primer «Sputnik») y de 1965. Estábamos con todo el entusiasmo (como nunca se ha vuelto a dar) por la astronáutica y la carrera espacial. La ciencia ficción y su cultivo, de hecho, vivían un auge sin precedentes. Y la pregunta típica que todos nos hacíamos era: «así como ahora salimos del planeta… ¿habrá otros seres inteligentes en el Universo que estén haciendo lo mismo?». Eran tiempos de mucho entusiasmo.

Pero el año 65 es también sinónimo de «gran oleada»; tenemos los casos chilenos, especialmente los OVNIs de la Antártida.

También hubo otras cosas que fueron cimentando nuestro interés. A fines de los sesenta comenzaron los programas radiales de Patricio Varela. Fue en tales programas donde escuché la historia de que un OVNI había causado el famoso apagón de Nueva York, precisamente en 1965.

Otro año importante que viene a mi memoria es el de 1978. Hubo cosas curiosas. Como ese asunto del OVNI con cita previa, en el sur de Chile. Pato Varela y un empresario naviero griego, Constantino Kochifas, auspiciaban un viaje para los creyentes que iban a ver la llegada de los extraterrestres. Viajaron en la nave estrella de Kochifas, el «Skorpio». Hubo gente que gastó mucha plata para financiar el viaje. Nada pasó. Un fiasco tremendo. Pudo ser peor.

Uno de los ejemplos más divertidos de nuestra picaresca ovnística. De cualquier modo, 1978 fue un año de reestructuración de la ufología chilena, motivada sin duda por los especta-culares sucesos de 1977 (caso Valdés y otros).

Fruto de estos esfuerzos organizativos nació el CIO (Centro de Investigación OVNI), cuya alma fundadora fue Hugo Pacheco, junto a Luis Riquelme, Aquiles Castillo y quien te habla. Luego se unieron más personas. Nuestro objetivo era hacer investigación en serio. La labor del CIO se dividía en secciones. Por ejemplo, una sección se dedicaba a los OVNIs protohistóricos. Y otra se centraba en la casuística actual. Etcétera.

Después el CIO empezó a tener presencia en el programa de Pato Varela, con continuas apariciones de Hugo Pacheco. Incluso se anunció la redacción de un libro, lo que nunca se concretó.

¿Recuerdas un caso destacable investigado por CIO?

Claro, el famoso «caso Hernández», de la Quebrada de Macul. Un OVNI supuestamente había levantado a un automóvil con ocupantes y todo. Escuché incluso de un libro que se preparaba sobre el incidente. En fin, ya sabemos que fue un fraude descarado. Salvo por Pacheco, puedo decir que los investigadores del CIO no se tragaron la historia.

¿Y cuál fue la relación de CIO con el «fenómeno de los ochenta», la emergente Misión RAMA?

La verdad es que Pacheco se sentía cercano a Sixto Paz. Por cierto, fue algo gradual y que no representa necesariamente a todos los investigadores del CIO.

Quiero destacar, en todo caso, la edición de «Agnitio», el medio de difusión del CIO, surgido en 1986, poco después del cometa Halley.

¿Cuál es tu libro ovnístico favorito? ¿Sigues los consejos de lectura de Ovnivisión?

No. Creo que el mejor libro ufológico que he leído es «Lo imaginario en el contacto OVNI», de Dennis Stillings y compañía. Y, en segundo lugar, me inclino por «Veredicto OVNI», de Robert Sheaffer.

Sin embargo, tú no eres un escéptico…

No, no lo soy. Por cierto, soy consciente de que la posibilidad de que surja algo de valor probatorio tras toda la fenomenología OVNI… está cada vez más lejana. Es que son varias décadas… y nada. Sé que la evidencia es endeble y que el juicio escéptico está justificado. Pero, a pesar de ello, sigo pensando que hay «algo real» (desconocido) en el fenómeno OVNI. Pese a todos los fraudes y auto-engaños.

Y te diré algo más: soy de los que creen que la clave de todo este embrollo está en los primeros años de la ufología, es decir, en las primeras oleadas, en el Proyecto Signo, en Ruppelt y Keyhoe, en las primeras intervenciones de la CIA, etcétera. Hay mucho que descubrir, aún, sobre ese interesantísimo período.

De cualquier modo, si algo tengo muy claro y que nunca olvido es el origen norteamericano del asunto. Eso explica demasiadas cosas.

¿Cómo valoras la existencia y labor de los escépticos?

Sin escépticos, la locura ufológica sería total. Pongo un ejemplo: la famosa autopsia de Ray Santilli. Imagínate qué se estaría diciendo hoy sobre ese «caso» si los escépticos no hubieran reaccionado con energía y a tiempo. Es sano para la ufología que existan escépticos bien informados.

¿Y qué te parece el panorama ovnístico chileno?

Valoro la presencia de nuevos interesados en el tema OVNI… Claro, me refiero a algunos elementos más críticos y rigurosos. Eso, para compensar un poco la presencia permanente de ufólogos «vitalicios», como Jorge Anfruns. Los vitalicios carecen de sentido crítico. Todo «objeto volador no identificado» se transforma, para ellos, en un OVNI «genuino» (léase: nave alienígena o cualquier otra explicación fantástica); tienen puros casos «positivos». Ello les conviene, por cierto, y así pueden mantener viva la llama.

En todo caso, si hay algo que caracteriza a la ufología nacional de hoy se la «videomanía»…

Mucha correría y escasa formación teórica…

Exacto. El ejemplo de Internet es patente. Hay una imprudente tendencia a reproducir o imitar cuanta cosa aparezca en la Red.

¿Qué opinas del CEFAA, organismo tan vilipendiado por el sector más crédulo de nuestros ufólogos?

Creo que el CEFAA les dio la oportunidad a todos los grupos ufológicos para presentar y exponer sus ideas. Si hasta los Friendship tuvieron dos charlas.

A propósito de reconocimientos, quiero agradecer a mucha gente que me ha ayudado en mi paso por la ufología. Parto por Liliana Núñez, quien tuvo una reacción muy hidalga al salir en mi defensa… cuando fui denostado por ciertos ufólogos. Lo mismo Alberto Urquiza, que también me defendió en un momento clave. Deseo manifestar asimismo mi gratitud a Luis Riquelme, por las muchas reuniones en su casa y por compartir lo que tiene; a Juan Guillermo Prado, Juan Palma, Rodrigo Fuenzalida, Antonio Huneeus y, especialmente, a Raúl Núñez.

Publicado originalmente en La Nave de los Locos Nro. 21/22, marzo de 2003, pps. 71-72.

Dermatografía

Dermatografía

Visión general

imageLa dermatografía es una condición también conocida como escritura en la piel. Cuando las personas que tienen dermatografía se rascan levemente la piel, los rasguños se enrojecen hasta convertirse en una roncha elevada similar a la urticaria. Estas marcas suelen desaparecer en 30 minutos.

Se desconoce la causa de la dermatografía, pero en algunas personas puede desencadenarse por infecciones, trastornos emocionales o medicamentos como la penicilina.

La mayoría de las personas con dermatografía no buscan tratamiento. Si sus signos y síntomas son especialmente molestos, su médico puede recomendarle medicamentos para la alergia, como cetirizina (Zyrtec) o difenhidramina (Benadryl).

Síntomas

Los signos y síntomas de la dermatografía pueden incluir:

«¢ Líneas rojas elevadas

«¢ Hinchazón

«¢ Inflamación

«¢ Ronchas en forma de colmena

«¢ Picor

Los signos y síntomas pueden ocurrir a los pocos minutos de que se frote o rasque la piel y generalmente desaparecen en 30 minutos. En raras ocasiones, la dermatografía se desarrolla más lentamente y dura de varias horas a varios días.

La afección en sí puede durar meses o años.

Cuando ver a un doctor

Consulte a su médico si sus signos y síntomas son particularmente molestos.

Causas

La causa exacta de la dermatografía no está clara. Puede ser causado por una respuesta alérgica, pero no se ha identificado ningún alérgeno específico.

Cosas simples pueden desencadenar síntomas de dermatografía. Por ejemplo, frotarse con la ropa o las sábanas puede irritar su piel. A veces, la dermatografía está precedida por una infección, un trastorno emocional o medicamentos, como la penicilina.

Factores de riesgo

La dermatografía puede ocurrir a cualquier edad, pero tiende a ser más común en adolescentes y adultos jóvenes. Si tiene otras afecciones de la piel, como piel seca o dermatitis, puede ser más susceptible a la dermatografía. Cualquier afección de la piel que cause una necesidad frecuente de rascarse puede aumentar su riesgo.

Prevención

Para reducir las molestias y prevenir los síntomas de la dermatografía, pruebe estos consejos:

«¢ Evite irritar su piel. Abstenerse de usar jabones fuertes en su piel. No usar ropa hecha de material que pica, como lana. Las duchas o baños calientes pueden empeorar los síntomas.

«¢ No se rasque la piel. Si tiene dermatografía u otras afecciones de la piel que pueden causar picazón frecuente, trate de evitar rascarse la piel. Rascarse agravará la condición.

«¢ Mantenga su piel hidratada. La piel seca tiende a provocar picazón en la piel. Mantenga su piel humectada usando lociones y cremas después del baño.

Diagnóstico

Su médico puede diagnosticar la dermatografía con una prueba simple. Él o ella dibujará con un abatidor de lengua a través de la piel de su brazo o espalda para ver si aparece una línea roja e hinchada o una roncha en unos pocos minutos.

Tratamiento

Los síntomas de la dermatografía generalmente desaparecen por sí solos y, por lo general, no es necesario el tratamiento de la dermatografía. Sin embargo, si la afección es grave o molesta, su médico puede recomendarle medicamentos antihistamínicos como difenhidramina (Benadryl), fexofenadina (Allegra) o cetirizina (Zyrtec).

Preparándose para su cita

Es probable que empiece por consultar a su médico de atención primaria. Sin embargo, en algunos casos, cuando llame para programar una cita, es posible que lo deriven inmediatamente a un médico que se especialice en afecciones de la piel (dermatólogo) o uno que se especialice en alergias (alergólogo).

Aquí hay información que lo ayudará a prepararse para su cita.

Lo que puedes hacer

En el momento de programar la cita, asegúrese de preguntar si hay algo que deba hacer con anticipación, como no tomar antihistamínicos varios días antes.

También puede:

«¢ Anotar cualquier síntoma que esté experimentando, incluidos los que puedan parecer ajenos al motivo por el que programó la cita.

«¢ Anotar la información personal clave, incluidas las tensiones importantes o los cambios de vida recientes.

«¢ Hacer una lista de todos los medicamentos, vitaminas o suplementos que está tomando.

Qué esperar de su médico

Es probable que su médico le haga una serie de preguntas, que incluyen:

«¢ ¿Cuándo comenzó a experimentar síntomas?

«¢ ¿Sus síntomas fueron precedidos por una enfermedad o un nuevo medicamento?

«¢ ¿Sus síntomas son continuos u ocasionales?

«¢ ¿Qué tan severos son sus síntomas?

«¢ ¿Sus síntomas hacen que restrinja sus actividades o interfiera con su estilo de vida?

«¢ ¿Tiene alergias? ¿A qué?

«¢ ¿Tiene la piel seca o alguna otra afección cutánea?

«¢ ¿Hay algo que mejore sus síntomas?

«¢ ¿Hay algo que empeore sus síntomas?

https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/dermatographia/symptoms-causes/syc-20371411#:~:text=Dermatographia%20is%20a%20condition%20in,also%20known%20as%20skin%20writing.

Ver: https://marcianitosverdes.haaan.com/2020/03/el-extrao-caso-de-la-nia-fantasma-rumana/

https://marcianitosverdes.haaan.com/2015/03/eleonore-zugun-la-nia-fantasma-rumana-poseda-por-dracu/

Adolescente alérgica al tacto usa su propio cuerpo como Etch-A-Sketch humano

Adolescente alérgica al tacto usa su propio cuerpo como Etch-A-Sketch humano

imageEmma Aldenryd, de 18 años, crea su propio tipo de arte corporal pasando un lápiz sobre su piel, lo que hace que las líneas que traza se hinchen y enrojezcan, dejando atrás garabatos temporales que se desvanecen después de unos 30 minutos. La adolescente danesa descubrió que tenía dermografía hace tres años, luego de que una amiga notó que sus brazos se enrojecieron e hincharon. En lugar de ocultar la condición de su piel, Emma decidió abrazarla y usar su propio cuerpo como medio artístico.

Más: Instagram h/t: odditycentral

image«Comencé dibujando cosas bastante aleatorias como un montón de palabras que me vinieron a la mente en los brazos», dijo Emma Aldenryd.

image«Las personas a las que les mostré estaban realmente impresionadas, especialmente después de que intentaron hacer lo mismo en su propia piel pero no pudieron», agregó el adolescente. «Mucha gente se pregunta si duele, pero mi dermatografía nunca me duele. Tuve algunas reacciones salvajes y algunas personas pensaron que me estaba muriendo».

imageEmma dice que, aparte de la picazón en la piel, la rara condición de la piel no ha tenido ningún impacto negativo en su vida. Los médicos le recetaron antihistamínicos para mitigar la picazón, pero esto también solucionó los otros síntomas, impidiéndole hacer su arte corporal, por lo que dejó de tomarlos.

imageimageimageimageimageimageimageimageimageimageimagehttps://designyoutrust.com/2020/08/teen-allergic-to-touch-uses-her-own-body-as-human-etch-a-sketch/

Ver: https://marcianitosverdes.haaan.com/2020/03/el-extrao-caso-de-la-nia-fantasma-rumana/

https://marcianitosverdes.haaan.com/2015/03/eleonore-zugun-la-nia-fantasma-rumana-poseda-por-dracu/

Una adolescente “alérgica al tacto” se convierte en un Etch A Sketch humano

Una adolescente «alérgica al tacto» se convierte en un Etch A Sketch humano

Ellen Scott

21 agosto 2020

Emma, de 18 años, tiene dermatografía, lo que hace que su piel se hinche en respuesta al tacto (Imagen: Mercury Press & Media)

Emma Aldenryd, de 18 años, tiene dermatografía, una enfermedad poco común que hace que su piel se hinche y se enrojezca al tocarla.

En lugar de dejar que su problema de piel le cause frustración, la estudiante Emma celebra su alergia al tacto dibujando diseños en sus brazos.

Así es como funciona: Emma se pasa un lápiz por la piel, lo que hace que las líneas que dibuja se hinchen y se eleven, dejando ilustraciones que se desvanecen después de media hora.

Ella es básicamente una Etch A Sketch humana, ya que los diseños rápidos solo permanecen un rato para ser apreciados antes de desaparecer.

Emma, de Aarhus, Dinamarca, dijo: «Empecé dibujando cosas bastante aleatorias como un montón de palabras que me vinieron a la mente en los brazos.

Deletreaba pequeñas palabras y se las mostraba a mis amigos como un truco de fiesta.

Emma dibuja sus diseños con un lápiz, luego desaparecen en media hora (Imagen: Mercury Press & Media)

Las personas a las que les mostré quedaron realmente impresionadas, especialmente después de que intentaron hacer lo mismo en su propia piel, pero no pudieron hacerlo.

Mucha gente se pregunta si duele, pero mi dermatografía nunca me duele.

Tuve algunas reacciones salvajes y algunas personas pensaron que me estaba muriendo.

Me pica mucho, pero aprendí a ignorarlo. No ha tenido ningún impacto en mi vida.

Emma descubrió que tenía dermatografía hace tres años, cuando una amiga notó que sus brazos estaban enrojecidos e hinchados.

Emma comparte sus garabatos de piel en Instagram (Imagen: Mercury Press & Media)

Más tarde se enteró de que sus dos primos tienen la misma afección, pero nunca ha conocido a nadie más con ella.

Los médicos le recetaron antihistamínicos, pero cuando Emma se dio cuenta de que estos le impedirían hacer sus dibujos corporales, los abandonó; afortunadamente, sus síntomas son lo suficientemente leves como para que esto no le cause ningún daño.

Ella comparte sus dibujos de piel en su página de Instagram @dermatographia_ cada vez que tiene brotes y así puede hacer sus garabatos.

Incluso dejó de tomar antihistamínicos para poder seguir creando el arte corporal (Imagen: Mercury Press & Media)

Emma dijo: «Intento hacer muchos símbolos que todos entenderán, como caritas sonrientes o palabras conocidas como Hola».

«Hago los diseños con un lápiz para que las líneas sean más nítidas».

https://metro.co.uk/2020/08/21/teen-allergic-touch-turns-human-etch-sketch-13158006/

Ver: https://marcianitosverdes.haaan.com/2020/03/el-extrao-caso-de-la-nia-fantasma-rumana/

https://marcianitosverdes.haaan.com/2015/03/eleonore-zugun-la-nia-fantasma-rumana-poseda-por-dracu/