La misteriosa luz sobre la laguna Osohuayco: un avistamiento ovni sin explicación
Montañista Jandry Mejía vive un avistamiento inexplicable en Ecuador
Montañista avistó un objeto volador no identificado. Cortesía
12 de marzo, 2025
Por Ginno Zambrano
El montañista Jandry Mejía fue testigo de un fenómeno inexplicable. Una luz gigantesca apareció sobre la laguna Osohuayco, la segunda más grande del Parque Nacional Cajas, en la provincia de Azuay, mientras acampaba junto a su amigo Israel.
En julio de 2021, Jandry y su compañero pasaron la noche alrededor de esta laguna, a la que se accede mediante un sendero que parte desde el sector de Virgen Machay, en el kilómetro 31 de la vía Cuenca-Molleturo.
Jandry Mejía es montañista. Cortesía
La laguna Osohuayco: escenario de un avistamiento extraterrestre
El propósito de su excursión fue despejar sus dudas sobre la existencia de seres extraterrestres, ya que, durante sus viajes a algunos de los volcanes más altos de Ecuador, como el Chimborazo y el Cotopaxi, había observado luces en el cielo realizando movimientos inusuales.
Este fenómeno despertó su curiosidad sobre los objetos voladores no identificados, lo que lo motivó a llegar hasta Osohuayco. Eligieron este lugar debido a su aislamiento, a unos 4.000 metros sobre el nivel del mar, rodeado por imponentes montañas y alejado de los poblados.
“Ya había escuchado muchas historias sobre avistamientos en esa laguna y por eso decidí acampar allí. Quería despejar mis dudas sobre la existencia de seres de otros planetas, y terminé viendo algo extraño, algo que nunca había visto”, aseguró.
Tras caer la noche, Jandry y su amigo se metieron en la carpa para resguardarse del frío, ya que la temperatura comenzó a descender rápidamente hasta alcanzar los 4 grados centígrados. Hasta ese momento, su única preocupación era mantenerse abrigados.
La luz gigantesca que iluminó la laguna Osohuayco a la 1 a.m.
Sin embargo, alrededor de la una de la madrugada, el miedo los invadió. Mientras se encontraban en su tienda de campaña, el lugar se iluminó de repente, como si se hubiera encendido una luz gigantesca, que parecía tener casi las mismas dimensiones de la laguna Osohuayco, que abarca 65,86 hectáreas.
“Todo quedó en silencio, desapareció el sonido del viento y todo se iluminó. La luz era tan intensa que atravesaba las paredes de la carpa y nos impedía abrir los ojos… Nos quedamos callados, mirándonos, sin poder hacer nada, paralizados por el miedo”, relató Jandry.
Tras unos dos minutos, la curiosidad los impulsó a salir de la carpa.
“Me tuve que llenar de valor para poder salir. Al abrir la carpa, sentí una energía extraña, mis vellos se erizaron y vi esa gigantesca luz. Era tan grande que casi cubría toda la laguna. Estaba suspendida en el aire y no emitía ni un solo sonido.”
Curiosidad y miedo: Jandry Mejía y su testimonio sobre el OVNI
Ante ellos tenían lo que habían ido a buscar: un avistamiento extraterrestre. Aunque el encuentro duró apenas unos minutos, Jandry considera que ha sido la experiencia más impresionante de su vida.
“No pudimos ver muchos detalles de esa cosa porque la luz era tan brillante que se nos dificultaba abrir los ojos. Luego se apagó, como si fuera un foco, y solo escuchamos algo moviéndose rápidamente en el aire. Esa cosa desapareció en un instante”, explicó.
El ovni se desvaneció sin dejar rastro. Sin embargo, Jandry mencionó que el ambiente se volvió extraño, por lo que él y su amigo decidieron quedarse fuera de la carpa.
“El sonido del viento volvió, pero esa cosa no apareció. Empezamos a sentir que nos observaban desde todos lados, como si algo se estuviera escondiendo detrás de las montañas. Tuve la sensación de que algo malo nos podía suceder en ese momento”.
Joven avistó un ovni en Manabí
René Pazmiño aseguró que una nave de forma circular apareció en el cielo y parecía desorientada. “Se movía de manera extraña”, describió.
Joven de Manabí registró un objeto volador no identificado. Adrian Peñaherrera
13 de marzo, 2025
Por Ginno Zambrano
Fue sorprendido. René Pazmiño observaba tranquilamente el cielo, admirando las estrellas desde el patio de su casa. Pero lo que parecía una noche más de tranquilidad se transformó en una experiencia única cuando un objeto volador no identificado (ovni) irrumpió en su campo visual con su aspecto extraño.
La noche del pasado jueves 13 de febrero se convirtió en un episodio fuera de lo común para este joven de 26 años, quien reside en un barrio de la periferia de Bahía de Caráquez, en la provincia de Manabí, porque a eso de las 23:30 grabó algo inusual: un objeto de forma circular que realizaba movimientos erráticos.
“Esa cosa apareció entre las estrellas, moviéndose muy rápido y de manera extraña, como si no supiera hacia dónde dirigirse… parecía que estaba perdido”, relató con entusiasmo a EXTRA a través de una llamada telefónica.
El supuesto ovni subía y bajaba, avanzaba y retrocedía en diferentes direcciones, mientras levitaba. Lo más curioso, según Pazmiño, es que dejó una estela que formaba la figura de una serpiente en el cielo.
A pesar de lo extraño de la situación, René no sintió miedo. Más bien, su fascinación creció, por lo que decidió subir a la terraza de su domicilio para obtener una mejor visión del fenómeno.
El ovni empezó a emitir destellos
Aunque el objeto desapareció por unos cinco minutos, no tardó en regresar. Esta vez, comenzó a emitir destellos de luz, similares al flash de una cámara fotográfica. El joven, aún desconcertado, no podía apartar la vista del ovni.
“Pensé que ya se había ido, pero después se volvió a iluminar en el cielo, como si hubieran encendido un foco. Esta vez el objeto se movió poco, pero cuando se quedó estático aumentó y disminuyó su tamaño varias veces, como si le estuvieran haciendo zoom, y en ese momento pude ver los detalles de su forma”.
Según Pazmiño, el objeto tenía la forma de una esfera grande, con un brillo entre blanco y plateado.
Lo más impactante para él fue que era muy brillante y “parecía que lo rodeaba una especie como de llamas de fuego. No me cabe duda de que era un alienígena, porque un avión no hace esos movimientos y tampoco tiene esas luces”, dijo sobre el ovni, que por unos diez minutos más permaneció visible, hasta que apagó su luz y desapareció entre las nubes.
Los ovnis lo siguen
Este tipo de avistamientos no es nuevo para Pazmiño, quien asegura haber tenido varias experiencias similares. “Desde pequeño las he visto”, comentó con naturalidad.
Uno de los eventos más impresionantes que ha vivido ocurrió en 2016, en Manta. Según recordó, mientras se encontraba sentado en la playa, un objeto gigantesco sobrevoló su ubicación. “Era como un submarino, pero volador”. Y agregó que la nave parecía deslizarse lentamente y no tenía ventanas visibles.
“Era plateada y no tenía ninguna abertura, estaba completamente sellada”, detalló el joven, quien considera que este avistamiento sigue siendo uno de los más extraordinarios y misteriosos de su vida.
https://www.extra.ec/noticia/actualidad/enigmas-joven-avisto-ovni-manabi-122022.html
Avistamientos ovni en Ecuador: El Ministerio de Defensa tiene las evidencias
CEIFO fue la comisión clave en la investigación de ovni en Ecuador, que analizó los testimonios más reveladores de militares ecuatorianos
El ufólogo Jaime Rodríguez lideró CEIFO, organización del Ministerio de Defensa que investigó los avistamientos ovni en Ecuador. Archivo
19 de marzo, 2025
Por Ginno Zambrano
A lo largo de los años, Ecuador ha sido escenario de numerosos avistamientos de objetos voladores no identificados (ovni), algunos de los cuales han sido registrados oficialmente por el Ministerio de Defensa del país. De las 412 evidencias en fotografía y video que documentan estos fenómenos, únicamente 44 fueron analizadas por la Comisión Ecuatoriana para la Investigación del Fenómeno OVNI (CEIFO).
Esta comisión, activa entre 2005 y 2007, fue creada con el propósito de desclasificar información sobre supuestas naves extraterrestres almacenada en los archivos de la Secretaría de Defensa de Ecuador. El trabajo de CEIFO recibió el respaldo de los expresidentes Lucio Gutiérrez (2003-2005) y Rafael Correa (2007-2017), quienes permitieron el acceso a este material confidencial.
Bajo la dirección del ufólogo ecuatoriano Jaime Rodríguez, CEIFO recopiló testimonios de ciudadanos y militares que afirmaban haber presenciado encuentros con objetos voladores no identificados. Estos archivos fueron proporcionados al Diario EXTRA por el propio Rodríguez.
Testimonios clave: militares y ciudadanos que han presenciado encuentros con OVNI
Entre los testigos más destacados figuran el coronel Eustorgio Pacheco, quien en 1995 disparó a un objeto volador, y el mayor Leonidas Enríquez, piloto de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE), quien observó una nave extraña durante una misión de vuelo.
Pacheco, entonces destinado al destacamento Tigre, en la provincia de Loja, relató un encuentro cercano con una luz inexplicable mientras realizaba guardia en la madrugada. Esto sucedió en 1995.
“Era alrededor de las tres de la mañana. Vi una luz redonda que empezó a descender hacia donde yo estaba. Llamé a mis compañeros, pero no salieron de sus tiendas por miedo. Yo también sentía temor, pero la luz se me acercaba cada vez más. Por eso, disparé hacia ella, pero la luz subió rápidamente y se escondió entre las nubes”, recordó el coronel.
Ministerio de Defensa de Ecuador guarda evidencias de avistamientos ovni en Ecuador. Archivo
Por su parte, Enríquez, en 1998, realizaba misiones de vuelo sobre la playa de Crucita, en Manabí. A unos 5.000 pies de altura (1.524 metros), vio dos objetos brillantes con forma romboide que se le acercaron manteniendo su avión como referencia.
“Pregunté a la torre de control si había tráfico aéreo, pero me respondieron que no. Cuando me acerqué, los objetos se movieron de forma extraña y se ocultaron detrás de las montañas de Crucita”, relató Enríquez.
Otra importante contribución a la investigación vino del exvicepresidente Luis Parodi (fallecido en 2020), quien en 1992 grabó un objeto extraño moviéndose erráticamente por el cielo durante una reunión en su casa en Guayaquil.
En 2005, el odontólogo Antonio Osorio captó con su cámara un fenómeno similar en Quito. Observó aproximadamente 50 círculos brillantes en el cielo, que inicialmente pensó que eran globos aerostáticos, pero que se movían rápidamente y desaparecían uno por uno.
La interferencia de la CIA en la investigación sobre avistamientos de ovni en Ecuador
Según Jaime Rodríguez, el cierre de la CEIFO en 2007 estuvo relacionado con la interferencia de miembros de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), quienes formaban parte del grupo de investigación. Rodríguez asegura que estos miembros obstaculizaron el trabajo de la comisión.
“Cuando CEIFO funcionó, había dos miembros de la CIA que siempre ponían obstáculos. El Gobierno me permitió revisar algunos archivos, pero solo pude acceder a una pequeña parte. La CEIFO se cerró debido a la interferencia de la CIA”, afirmó el ufólogo.
Para Rodríguez, el Ministerio de Defensa posee evidencia que respalda la existencia de ovni en Ecuador, incluyendo videos y fotos de avistamientos. Sin embargo, destaca que no se han encontrado pruebas físicas. “Hoy en día, ya no deberíamos debatir sobre la existencia de extraterrestres, sino investigar su origen”, concluyó Rodríguez.
Avistamientos de ovnis sin explicación en Ecuador: Misteriosas luces en cielo
Ufólogo ecuatoriano cuenta sus experiencias con ovnis y seres de otros planetas
Ufólogo ecuatoriano realiza campamentos ufológicos. Miguel Rodríguez
2 de abril, 2025
Por Ginno Zambrano
A Neptalí Mena le gusta contactar con seres de otros planetas y asegura que ha logrado ver en el cielo un ‘enjambre’ de ovnis, esferas de luz realizando movimientos extraños y una nave a unos 50 metros de altura. Todo esto en compañía de amigos durante los campamentos ufológicos que organiza desde hace 20 años en distintos puntos de Ecuador.
El otavaleño de 39 años, quien es ufólogo e investigador paranormal, es un amante del tema de los extraterrestres y busca constantemente tener avistamientos. Para ello, tiene una técnica que utiliza durante las salidas de observación.
Meditación colectiva: el método de Mena para contactar con seres de otros planetas
En grupos de al menos cinco personas, buscan lugares alejados de la civilización, catalogados como puntos calientes, como El Cajas (Azuay) o Ibarra, para realizar una meditación colectiva de unos 30 minutos y enviar sus energías hacia el universo.
“La fuerza y la concentración mental de la persona se hacen más fuertes cuando se medita en grupo. Si todos trabajamos juntos y enviamos estas energías, siempre vamos a tener respuesta, porque los seres de otros planetas se comunican telepáticamente. Con esto, siempre tenemos respuesta”, explicó.
El avistamiento de una nave circular en la Laguna Negra
En agosto de 2017, Neptalí y 10 compañeros acamparon alrededor de la Laguna Negra, ubicada en Otavalo, provincia de Imbabura. En el lugar se les apareció una nave circular en la madrugada, alrededor de la 01:00.
El objeto tenía una franja de luces rojas que lo rodeaba de manera horizontal y era del tamaño de un camión. Apareció a unos 50 metros de altura.
Neptalí Mena, guía de Ufocamping Ecuador, realiza campamento ufológicos. Karina Defas
“Por el frío, varios nos metimos en las carpas y dos se quedaron haciendo vigilancia, pero en la madrugada mis amigos empezaron a gritar desesperadamente para que saliéramos. Me levanté enseguida y, al asomarme, vi la nave. Estaba pasando lentamente frente a nosotros y se perdió detrás de una colina”, contó.
Un show de ovnis
En enero de 2020, un ‘enjambre’ de naves animó la estadía de él y un grupo de 33 personas en las Lagunas de Mojanda, en la vía a Otavalo. Luego de realizar la meditación grupal, una esfera de luz se les apareció, emitió un destello, como si les hubiera tomado una foto, y desapareció de inmediato, aseguró Mena.
“Empezó a moverse por el cielo y desapareció. A las cuatro de la mañana, con una pareja, estábamos tomando fotos al cielo y nos dimos cuenta de que aparecieron luces circulares”, detalló.
Y añadió: “Andaban en parejas, unas se movían rápido y otras más lento. Así estuvieron durante 20 minutos y alcancé a contar unas cuarenta naves. Cuando desaparecieron, todas emitieron un destello de luz”, comentó Mena. Tras la escena, el cielo quedó despejado, según Neptalí, quien afirmó que esta experiencia la considera como la “más asombrosa”.
Encuentros cercanos: el primer avistamiento de Neptalí Mena en 2004
La curiosidad por los seres de otros planetas nació durante su niñez. Recuerda que en varias ocasiones vio en el cielo luces que realizaban movimientos extraños.
Sin embargo, su afición por los ovnis se consolidó en 2004, cuando asistió a su primer congreso ufológico en Vilcabamba, parroquia del cantón Loja. En esa ocasión tuvo su primer avistamiento.
“Hicimos esta práctica de meditación colectiva para poder tomar contacto con los seres de las estrellas. Fue la primera vez, lo hicimos a manera de juego y, a los diez minutos, tuvimos una respuesta, porque aparecieron muchas naves redondas. Aparecían y desaparecían entre las montañas y las nubes”, recordó.
Avistamiento ovni en Ibarra: El ovni que detuvo un partido
Un balón, una noche templada y una nave misteriosa marcaron para siempre la vida de un adolescente ecuatoriano
El extraño avistamiento que cambió la vida de Daniel Villalobos. Adrian Peñaherrera
9 de julio, 2025
Por Ginno Zambrano
Ibarra, 2008. Era una noche templada de julio y, en el patio de la casa del abuelo, en pleno centro de Ibarra, provincia de Imbabura, el eco de un balón golpeando la pared marcaba el ritmo de un partido improvisado.
Una noche cualquiera en Ibarra… hasta que el cielo parpadeó
Daniel Villalobos tenía 15 años y jugaba fútbol con sus cinco primos. El alboroto y el olor a tierra mojada tras una lluvia ligera completaban ese escenario entrañable.
Todo parecía tan normal, tan cotidiano… hasta que el cielo parpadeó. Un destello, como el flash de una cámara, lo distrajo. Miró hacia arriba. No era un avión ni un dron, tecnología aún lejana en aquel entonces.
El objeto volador apareció mientras jugaban un partido de fútbol. Adrian Peñaherrera
Lo que Daniel vio fue un objeto circular, grisáceo, del tamaño de un bus urbano, suspendido en el aire, inmóvil. De él emergían luces amarillas y blancas, como si alguien allá arriba intentara hacerse notar.
“Vi un objeto del tamaño de un bus flotando sobre la casa”
“¡Gol!”, gritó uno de sus primos. Pero Daniel no reaccionó. Había dejado de ser jugador para volverse testigo. Se olvidó de la pelota, del marcador, del juego mismo. Corrió hacia la casa. Gritó por su abuelo, buscando una explicación a lo que acababa de ver.
Cuando regresó al patio, tomado de la mano de su abuelo, el extraño objeto comenzó a descender. Lo vio encogerse como un globo que pierde aire, hasta alcanzar el tamaño de un balón de fútbol.
Luces, silencio y una forma que desafiaba la lógica
El objeto flotó unos dos minutos sobre el techo de una casa vecina, una residencia rentera colindante con la Casa de la Cultura. Y luego, con la misma calma con la que apareció, volvió a ascender y desapareció entre las nubes.
“No me dio miedo”, afirma ahora Daniel, 17 años después. “Más bien, sentí curiosidad”, recalca. Esa forma, esas luces, ese comportamiento no le parecían de este mundo. Fue su abuelo, recuerda, quien le aseguró que se trataba de una nave extraterrestre. ¡Lámpara!
El objeto volador tenía una forma circular. Adrian Peñaherrera
“No estamos solos”
En esa época, el acceso a internet era limitado. Su búsqueda de respuestas quedó en preguntas sin resolver. Pero en 2016, durante una noche de campamento en las aguas termales de Chachimbiro, el cielo volvió a ‘hablarle’.
Esta vez con un objeto diferente: alargado, en forma de cigarro, que se desvaneció sin dejar rastro.
Para Daniel, ya no hay duda: “No estamos solos”. Hoy quiere sumergirse en el estudio de la ufología, no por moda ni obsesión, sino por la certeza íntima de que fue testigo de algo real.
La ciencia aún no le responde, pero su memoria, tan persistente como la mirada de un niño hacia lo desconocido, le repite esa escena una y otra vez. Aquel gol fue el precio por mirar al misterio. Y, para él, valió la pena.
¿Qué vio realmente Daniel? Entre la ciencia y el misterio
El ufólogo Byron Caranco destaca que, debido a la naturaleza de estos objetos voladores no identificados, aún no se ha logrado registrarlos.
“Los ovnis no se meten con gente que no les interesa, por eso es que ellos (alienígenas) los vieron y el platillo no se les acercó. Al tener la habilidad de encogerse hace difícil encontrarlos. Ellos utilizan su habilidad para no ser vistos”, aclara.
“En Ibarra hay una gran presencia de ovnis. Sin duda alguna este es una de las grandes evidencias de un tipo de ovni que aún no se ha podido registrar. Ver estos platillos es casi imposible”, agregó.
https://www.extra.ec/noticia/actualidad/avistamiento-ovni-ibarra-ovni-detuvo-partido-132272.html
Extraña luz en el Parque Nacional Llanganates desconcierta a exploradores
Una misteriosa luz que no proyectaba sombra ni emitía sonido apareció en medio de la noche en Llanganates. Adrian Peñaherrera
En las montañas del Parque Nacional Llanganates, una extraña luz sorprendió a dos hermanos durante una caminata nocturna
23 de julio, 2025
Por Ginno Zambrano
El aire en las montañas del Parque Nacional Llanganates, ubicado en la provincia de Cotopaxi, era denso y frío. En la madrugada, todo estaba envuelto por una oscuridad casi absoluta, rota apenas por las linternas de Germán Barrios y su hermano Carlos.
Un encuentro inesperado en la madrugada
Lo único que esperaban encontrar en su caminata era silencio y naturaleza. Sin embargo, lo que apareció frente a ellos, a unos 15 metros de distancia, fue una presencia inexplicable: una luz que no emitía ningún destello, que no iluminaba a su alrededor y que, según Germán, parecía observarlos.
“Era como si tuviera conciencia. Flotaba, no hacía ruido, no proyectaba sombra y tenía forma de pepino. Solo estaba ahí, delante de nosotros, mirándonos”, relató Germán, guía turístico de Enigma Travel, sobre el hecho que experimentó una madrugada de noviembre de 2020.
Una luz se apareció cuando realizaban la caminata. Adrian Peñaherrera
La luz que parecía tener conciencia
La aparición no se quedó estática. La luz, sin prisa, comenzó a desplazarse por el sendero, ‘levitando’ a casi medio metro del suelo. Germán y su hermano decidieron seguirla.
A cada paso que daban, la figura se alejaba, manteniéndose fuera de su alcance, como si jugara con ellos, asegura Germán. Así caminaron durante unos treinta minutos, hasta que, de forma repentina, la luz se elevó un poco más, se internó entre los árboles y desapareció entre las sombras.
“Cuando nos dimos cuenta, esa luz nos estaba llevando hacia la profundidad del parque. Por eso preferimos no volver a buscarla”, admitió.
La esfera vigilante de La Maná
Esta experiencia no fue la primera para Germán. Desde 2018 recorre sitios de Ecuador donde se narran hechos paranormales: antiguos cementerios, pueblos envueltos en leyendas o bosques con fama de encantados.
Un lugar que lo ha marcado de forma especial es La Maná, también en Cotopaxi. En 2019, mientras acampaba con doce turistas, durante una meditación a eso de las 02:00, un estruendo se escuchó en el cielo. Luego, una luz esférica apareció y flotó a unos veinte metros del grupo.
En La Maná avistaron un esfera. Adrián Peñaherrera
“Todo estaba tranquilo, pero cuando apareció la luz comenzaron a escucharse truenos. Esa luz redonda se detuvo delante de nosotros, pero nunca hizo nada, solo parecía vigilarnos. Esta experiencia también la han vivido varios moradores y, según ellos, aquí hay un ‘ovnipuerto’. Por eso se han visto varias naves extraterrestres”, recalcó Germán.
Habitantes que también han visto luces
Luego, la luz se esfumó y no dejó ningún rastro. “En esta zona hay historias de personas que pierden la noción del tiempo, que no recuerdan lo que les sucedió. Es raro, pero en estos dos lugares he tenido experiencias similares”, recordó Germán sobre estos fenómenos que, lejos de espantarlo, lo motivan a seguir explorando lugares marcados por lo inexplicable.
Los seres vigilan los lugares
El ufólogo Mickey Dávila explica que Ecuador es un país lleno de lugares donde existen evidencias de hechos paranormales, y que las luces que suelen aparecer son seres que custodian estos sitios.
“Esta es una gran evidencia. No es casualidad que se encuentren con esas luces, porque son los guardianes de los lugares, los que cuidan y vigilan quiénes entran. Estos sitios concentran una gran energía, por eso hay actividad paranormal”, argumenta.
Además, asegura que las luminosidades no se le aparecen a cualquiera. “Son seres de energía, por eso buscan a personas con las que comparten esa frecuencia. Incluso esas personas, al ingresar a lugares enigmáticos, experimentan visiones, ven hologramas”.